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EL MAL CÁLCULO DE LENÍN MORENO

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Después de 12 días de convulsión, el Gobierno de Lenín Moreno resolvió derogar el polémico decreto 883 que eliminaba los subsidios a los hidrocarburos, medida que había elevado los combustibles en más del 123%. Siete muertos, 1.340 heridos y 1.152 detenidos es el saldo de más de una semana en que Ecuador se transformó en un polvorín. Gracias a una mediación de la ONU y de la Iglesia Católica, hoy el país encara un diálogo para resolver el conflicto.

Las medidas adoptadas por Moreno estaban relacionadas con las condiciones que había impuesto el Fondo Monetario Internacional (FMI) para recibir un préstamo por 4.200 millones de dólares que debían permitir un ahorro de 1.300 millones de dólares al año y cubrir un déficit fiscal de 5.600 millones de dólares previsto para 2019.

Moreno defendió a capa y espada la eliminación de los subsidios por considerar que los mismos favorecían a los sectores pudientes de Ecuador y a los traficantes de carburantes que vendían los energéticos al contrabando. Todo subsidio es una distorsión económica que encierra un espejismo, en este caso, que lleva más de cuatro décadas en un país cuya moneda oficial es el dólar, lo que hace más grave su dependencia de recursos financieros.

A su vez, Lenín Moreno argumenta que recibió el poder en mayo de 2017 con una pesada herencia de parte del expresidente Rafael Correa, quien sustentó su poder en un sistema asistencialista, prebendalista y corrupto que llevó al colapso de las cuentas públicas.

Más allá de los argumentos de Moreno, el remedio resultó peor que la enfermedad. Y esto no es novedad con las denominadas “recetas del FMI”, que apuntan fundamentalmente a descargar las cuentas mal administradas en los bolsillos de la gente sin discriminación.

Ocurrió en Bolivia con el polémico decreto 21060 a mediados de los años 80 y con el impuestazo a los salarios de febrero de 2003 que llevaron a una eclosión estatal que todavía hoy debatimos. Y con el gasolinazo que impuso Evo Morales en enero de 2011, que desencadenó una crisis social que lo obligó a revertir la medida, tal como acaba de ocurrir con Moreno.

Gobernar a espaldas de los bolsillos de la gente puede ser peligroso, aunque las cuentas frías exijan medidas urgentes e impopulares. Argentina, Brasil, Perú, México y otros países europeos intentaron la misma “receta del FMI” y así les fue. El problema es que, cuando se heredan economías ya dañadas, queda una realidad complicada para los mandatarios que deben resolver lo que heredaron de sus antecesores.

Más que el remedio, deberíamos ver cuáles son las causas de la enfermedad. El despilfarro, el gasto público sin sustento y el ocultamiento de la información económica que, en muchos casos, lleva a desayunarnos con arcas vacías y economías inviables y que son situaciones que caracterizaron a los gobiernos populistas en el último tiempo.

Las lecciones que deja la historia de ajustes en América Latina debería servir para las siguientes administraciones en países donde la transparencia no es la moneda corriente. Es el caso boliviano.

¿Qué país dejará la actual administración de Evo Morales? ¿Es realmente un paraíso boyante como intenta mostrar su impresionante propaganda política? ¿Cuál es la real medida del déficit fiscal, de la caída de las reservas internacionales y del endeudamiento? Muchos temen que, al asumir en enero, el nuevo presidente, cualquiera que fuera elegido, se encontrará con una economía en problemas.

Los bolivianos no queremos un país que se ponga al borde de la cornisa, como en Ecuador o Argentina. Demandamos un país equitativo, ordenado y transparente que siente las bases de un desarrollo realmente sostenible para todos.

 

Tomado de El Deber, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, <https://www.eldeber.com.bo/153295_el-mal-calculo-de-lenin-moreno>

TECNOLOGÍAS Y PATOLOGÍAS CONSECUENTES

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Desde que el homínido primitivo desarrolló su mente y se transformó en homo sapiens, comenzó a crear e inventar instrumentos. Hoy vivimos una era altamente tecnologizada; nos cuesta creer ―inclusive imaginar― cómo deben haber sido esos tiempos que precedieron durante milenios lo disponible hoy en la materia.

Cada invención es como la mítica figura creada por Robert Stevenson del doctor Jekill y Mr. Hyde: una parte buena y transparente; la otra oscura y perversa. Cuando los humanos se dieron cuenta que un pedazo de hueso o palo de madera les servía de arma para matar animales y tener comida, percibieron al unísono que con ese mismo instrumento podían hacer lo mismo con el prójimo en caso de rivalidad o enemistad. Las primeras guerras fueron a palos; luego vinieron lanzas, arcos, flechas y pólvora. Así sucesivamente, cada invento trajo su lado claro y su lado negativo hasta llegar al presente, ya en los albores de la quinta generación en materia de comunicaciones móviles (5G) y con inteligencia artificial en crecimiento. La energía nuclear sirve para muchos propósitos útiles, pero esa misma energía puede obliterar en segundos ciudades y personas con una bomba atómica. Estos elementos positivos y negativos de la tecnología deben tenerse siempre presentes.

De estas disquisiciones generales pasemos a un campo más pequeño, aunque importante. Se trata de los videojuegos, que llegaron con las nuevas técnicas para ser parte del diario vivir. Adiós a trompos, bolitas, billares, metegoles, adiós inclusive al pinball y otros juegos otrora ultramodernos. Ahora los videojuegos mandan y han creado en su entorno una manía que llega a límites difíciles de creer. Tal ha sido el caso reciente de un menor que tras robar el dinero de su hermana lo gastó íntegramente en juegos de video dedicados a la violencia virtual. Es más, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha tipificado el llamado “trastorno de video juego” e ingresará desde 2022 en su lista de enfermedades globales. Este nuevo tipo de dolencia psicológica está vinculado a las adicciones y se ha visto que promueve conductas violentas. Se observa que hasta en la aparente inocencia de los videojuegos hay una contraparte negativa, tal como históricamente se ha dado en el avance tecnológico. Así como hay videojuegos estimulantes para la salud cerebral hay otros que crean un mundo donde matar es cosa rutinaria y ello, en mentes tiernas o con cierta debilidad, puede provocar daños inmensos. La tecnología es vital para el progreso pero recordemos: en paralelo arrastra su parte negativa. Videojuegos y su uso por menores de edad deberían ser objeto de mayor control por parte de la autoridad competente.

Tomado de El Deber, Santa Cruz de la Sierra Bolivia, https://www.eldeber.com.bo/opinion/Tecnologias-y-patologias-consecuentes-20190603-6471.html

El poder de cada ciudadano

Mañana debe bajarse la bandera a cuadros de lo que será la carrera electoral. Si el Órgano Electoral cumple con las fechas señaladas, este lunes se conocerá el reglamento y el calendario de los comicios a realizarse el 20 de octubre. Las reglas del juego quedarán establecidas y hay expectativa para saber si favorecerán al oficialismo o si serán ecuánimes.

Sin esperar el reglamento, el MAS y algunos candidatos de la oposición ya comenzaron la campaña electoral. El presidente insiste en consolidar su candidatura y parece que no hay poder institucional en el país que dicte lo contrario, a pesar de que la mayoría de los bolivianos rechazó la repostulación en un referéndum. Para ello, Evo Morales y su partido no escatiman esfuerzos ni recursos. Los funcionarios públicos que dependen del Ejecutivo Nacional fueron obligados a asistir a una concentración en Chimoré, so pena de quedar sin trabajo; allá se armó una tarima de varios metros de largo, con costosos equipos de sonido y otros que demandan cuantiosas sumas de dinero.

En la vereda del frente, los dos principales candidatos de la oposición arrancaron sus campañas en la televisión, con muchos segundos de cuestionamiento al Gobierno y a sus circunstanciales adversarios.

El pedido de que la oposición se una, que ha sido expresado por plataformas y organizaciones de defensa de la democracia, parece caer en saco roto, al menos por parte de los dos principales candidatos de este sector. Ni Carlos Mesa ni Óscar Ortiz se muestran partidarios de ceder la postulación a la Presidencia; en cambio, insisten en el ataque mutuo, luciendo extraviados respecto a la reivindicación del voto del 21-F.

También hace aguas la apuesta que aspiraba a que el freno a la candidatura de Morales llegue desde el extranjero. Los plazos de la CIDH hacen prever que cualquier decisión será tomada después del 20 de octubre.

Todos los candidatos, de oficialismo y oposición, avanzan de manera frenética por la Presidencia del Estado. De nada sirven cuestionamientos o pedidos; se puede prever que la guerra sucia sea protagonista de la campaña, que se utilicen los recursos del Estado, tanto en el Gobierno central como en gobernaciones y alcaldías, a favor de una u otra sigla; que la presentación de propuestas se relegue en el afán de los impulsos de la coyuntura.

Entonces, está claro que es el ciudadano el que debe asumir responsabilidad en el proceso que comienza: reflexionando seriamente sobre su voto; cuidando el sufragio en la mesa electoral; exigiendo que el Tribunal Supremo Electoral sea responsable y no favorezca a la sigla oficial. La indiferencia familiar o de la comunidad no son un aporte en este particular proceso, es fundamental que la población participe, a fin de que no ganen los malos, parafraseando al periodista Diego Fonseca, que estuvo hace pocos días en Bolivia.

* Tomado de El Deber, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, https://www.eldeber.com.bo/opinion/El-poder-de-cada-ciudadano-20190525-9596.html