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MUJERES EMPRESARIAS, EMPRENDEDORAS Y COMUNICADORAS UNIDAS PARA SALVAR A LAS PYMES

Manifiesto Mujeres Argentinas por las PYMES

Somos “Mujeres Argentinas por las PYMES”, un colectivo cuya bandera es la producción y el derecho al trabajo.

Nos constituimos porque estamos cansadas de esperar la unión del sector PYME. La situación es desesperante. Día a día vemos como cierran empresas y se pierden puestos de trabajo. Día a día vemos familias desesperadas ante el panorama desolador y la ausencia de políticas públicas para el sector. Día a día nos angustiamos a la hora de sacar cuentas para invertir o contratar gente, de pagar los servicios, de pagar los impuestos, de pagar los salarios correspondientes en tiempo y forma.

Somos mujeres de distintas edades, partes del país y experiencias. Estamos constituidas por empresarias, pequeñas emprendedoras, comunicadoras y trabajadoras de la cultura.

Como mujeres sabemos que la sociedad nos cuestiona. Por ser mujeres se nos cuestiona nuestra capacidad para llevar adelante proyectos económicos viables y sustentables. Se nos señala qué tipo de emprendimientos podemos llevar adelante por nuestro género. Se nos exige ser madres y ocuparnos del hogar. Se nos exige éxito y belleza al mismo tiempo que se nos mira con desconfianza si lo logramos. Se nos cuestionan los roles empresariales por el hecho de ser mujeres. Las palabras “emprendedor” y “empresario” se asocian a roles masculinos exclusivos.

Como mujeres emprendedoras que hemos aprendido que la unión hace la fuerza. La unión de las mujeres del sector es un hecho inédito y revolucionario, acorde con los cambios de época. No queremos ni necesitamos que otros hablen por nosotras. Nos unimos para hacer escuchar nuestra voz y nuestras propuestas como conocedoras del día a día en cada una de las áreas en las que nos desempeñamos con excelencia.

Nuestro objetivo es trabajar y desarrollarnos junto al país aun a pesar de las diferencias partidarias. Nuestra agrupación va más allá de ellas, nos cansamos de estar rehenes de las disputas partidarias. Necesitamos soluciones concretas y urgentes para el día a día.

Convocamos a todos los sectores sociales y espacios políticos a dar una respuesta concreta a la problemática PYME, y a aportar soluciones igualmente concretas. Es el momento de que la sociedad toda se involucre en los asuntos públicos en pos del bien común.                         

Nuestro colectivo de mujeres empresarias, emprendedoras y comunicadoras promueve la necesidad de dar respuestas a la situación económica actual mediante un proyecto de «emergencia PYME» para atender las diversas necesidades de un sector castigado diariamente. La iniciativa promovida por la Lic. Adriana Rodriguez, cuya única bandera política es la de la producción y continuidad laboral en todo el país, «Nos cansamos de esperar la unión del sector PYME, que cada emprendedora o empresaria en cualquier punto del país pueda ejercer su derecho al trabajo y que esto no se convierta en un castigo»

Requerimientos de emergencia

  1. Urgencia Firma de un DNU presidencial para suspender los embargos bancarios a las Pymes por parte de AFIP, Anses, Aduana u otro organismo que dañe el derecho constitucional de generación de empleo. Y medidas en misma línea de los gobernadores para aplicar a rentas provinciales.
  2.  Establecer un plan de pagos de las obligaciones tributarias y de la seguridad social con las siguientes características (tratamiento de las deudas que han llevado a embargar empresas, y de este modo se provocará el flujo de ingreso de pagos reales):

a) Abarcar la totalidad de la deuda devengada sin condonación de intereses ni sanciones o multas. De tal manera se desbarata el argumento que “siempre se beneficia a los que no pagan”, y su implementación no requiere el dictado de normas de rango superior.

b) Limitar el acceso a empresas que encuadren como empresas PYME de acuerdo con las normas de SEPYME.

c) Proponemos un plazo de hasta 300 cuotas, de acuerdo a los montos adeudados, para que la cuota inicial sea pequeña. Esto permitirá a las empresas evolucionar con sus propios recursos, a la vez que cancelan su pasivo fiscal.

d) Aplicar la tasa de interés de mercado, al momento del acogimiento al plan de facilidades y su periódica adecuación a las condiciones financieras imperantes. Sugerimos al respecto tomar como base la tasa establecida por el Banco de la Nación Argentina para depósitos a plazo fijo a 180 días constituidos por medios electrónicos, criterio adoptado por la AFIP para sus planes de facilidades de pago permanentes aprobados por la RG (AFIP) N 3827, más un spread mínimo. De esta manera al utilizar una tasa de interés real variable se acompaña a la inflación, teniendo en cuenta que el plazo solicitado es muy extenso.

e) Asimismo utilizar el método que históricamente aplicó la AFIP de cuota de capital creciente a interés simple, en lugar del sistema francés y/o alemán que hace que las cuotas resulten excesivas para la capacidad de pago del sector PYME.

f) Permitir a las empresas, incluso a las que tengan iniciado concurso preventivo la reformulación de los planes de facilidades de pago a los que se hayan adherido, para que de esta manera puedan mejorar su estructura de financiamiento y afianzar su capacidad de pago; o bien la opción de adherirse al presente plan en vez del creado por la RG 3587 AFIP o por la RG 3920, dentro del mismo plazo de consolidación fijado para estos últimos.

g) El Plan de Pagos propuesto puede reglamentarse por medio de una Resolución General de la AFIP, ya que está comprendida dentro de sus Esta vía normativa evitaría que deba requerirse la aprobación del Congreso, con lo que ello implica tanto en dificultades como en tiempos.

En este marco, entendemos que es un objetivo aún no alcanzado del Gobierno Nacional, solucionar el stock de deuda que muchas empresas mantienen con la AFIP en sus distintos rubros: Comercio, Servicios, Construcción, Industria en todas sus aplicaciones, Producción Química, y otros, que afecta también a las economías regionales en toda su magnitud.

Consideramos que el conjunto de medidas aquí planteadas tendrían varios efectos positivos que se potenciarían entre sí:

a) Las condiciones flexibles y suaves de amortización del stock de deuda fiscal existente permitiría realmente la existencia de fuertes probabilidades de cancelación, lo que a su vez llevaría a un real saneamiento de las economías empresarias, con su efecto sobre el nivel de negocios, el crecimiento y el empleo.

b) Estas condiciones permitirían a su vez reducir la probabilidad que para poder cancelar el stock de deuda fiscal se cree un nuevo stock de deuda con los nuevos vencimientos.

c) Es importante destacar otras dos características fundamentales de las PyMes:

        1.  La gran mayoría son de capital nacional.
        2.  Tienen una gran dispersión en el ámbito del país ya que no se concentran solamente en las grandes urbes.

d) En conclusión, facilitar el trabajo de la PyMes es una forma de impulsar el desarrollo de las economías regionales y por ende del país, promoviendo la inclusión social.

    1.  Eliminar el Impuesto al Cheque.
    2.  Eliminar todos los impuestos sobre tarifas eléctricas, de gas y combustibles.

LOS PRIMEROS 90 DÍAS DE GOBIERNO – 20 MEDIDAS PARA REACTIVAR EL PAÍS

Iris Speroni*

20 medidas para poner el país en movimiento en los primeros 90 días del próximo gobierno.

Todos los indicadores económicos del último año son negativos. Caída del empleo, de la actividad industrial, del consumo. Cierre de locales.

El pico de empleo registrado se produjo en el último trimestre del 2017, lo cual explica los resultados electorales del oficialismo en las elecciones de diputados y senadores de ese año.

Desde entonces tanto el ingreso de los trabajadores (precio) como la demanda laboral (cantidad) se deterioraron en dos etapas.

Durante el 2018: caída del salario real debido al atraso de los salarios respecto a la inflación y a las tarifas.

Durante el año en curso: caída del empleo.

Gancho de derecha y remate con un uppercut de izquierda.

Las empresas no tienen trabajo. Porque no hay ventas y porque los impuestos les succionan el capital de trabajo. No sólo altos impuestos sino adelantos impositivos. No sólo altos impuestos, sino impuestos sobre rentas presuntas. No sólo altos impuestos, sino impuestos sobre ganancias nominales no reales por ausencia de ajuste por inflación. 

Mientras, la justicia mira para otro lado cuando se trata de abusos impositivos.

Esta telaraña provoca que las empresas, primero no paguen las cargas sociales, luego paguen los salarios en cuotas y después despidan personal.

La situación actual la conocemos todos. ¿Cómo revertirla?

A semanas de las primarias sabemos que todos los políticos ofrecen el mismo modelo de país, excepto honrosas excepciones sin chances electorales. Defienden la agenda impuesta desde el exterior: destrucción de la educación, desatención de la salud, deuda eterna, desmantelamiento de las fuerzas armadas, zona liberada para el delito común en complicidad con el poder judicial, entrega de territorio y medios de producción al estado chino, abandono de los FFCC, ausencia de flota argentina, gasto público del 50% del PBI, capitalismo de amigos, agenda de género, incentivos a la inmigración indiscriminada, etc.

Aun así, asumida la oferta política, hay una prioridad: poner la economía en movimiento, obtener el pleno empleo. ¿Por qué? ¿Cómo? Trataré de exponerlo.

Es importante salir de la recesión

Cristina Fernández ganó las elecciones del año 2011 sobre una economía en crecimiento. Sin embargo sus últimos cuatro años de gobierno se caracterizaron por una meseta. Es lo que le hizo perder al oficialismo las elecciones del 2013 y el 2015.

En el 2015 la mitad del país votó un cambio de funcionarios a la espera de retomar el crecimiento. 

Las empresas deben ponerse a trabajar, a vender y más importante aún, a cobrar lo facturado. Es vital que haya trabajo. 

Y es decisivo por las siguientes razones. Empresa que cierra, difícilmente vuelva a abrir. Se destruye capital, (el de los dueños), pero además el país pierde un intangible: el conocimiento (las personas que saben hacer las cosas).

Hay otra cara: la humana. Una persona desocupada su alimenta mal y alimenta mal a sus hijos. Se desanima, pierde la autoestima y anticuerpos. Contrae enfermedades con mayor facilidad. No tiene dinero para medicamentos ni tiempo para ir al hospital. 

Necesitamos un pueblo fuerte, bien alimentado, con salud y con la autoestima bien alta. 

Entonces hoy la prioridad nacional es recuperar el pleno empleo, tanto laboral como empresarial, para mantener a nuestro pueblo sano.

¿Cómo lograrlo?

Es relativamente sencillo, toda vez que la industria tiene capacidad instalada ociosa.

Necesitamos que aumente la demanda de bienes para que traccione al empleo.

La demanda tiene cuatro componentes:

  1. Exportaciones
  2. Inversiones.
  3. Consumo (interno).
  4. Gasto Público.

Veamos primero lo que no puede hacerse: subir el gasto público. Ya estamos cerca del 50% del PBI. Aumentarlo es sumar impuestos o emisión monetaria (inflación) o deuda. Es lo que viene haciendo la casta política desde Kiciloff a hoy. No hay más tela para cortar.

El consumo interno tiene un tope. Somos nosotros vendiéndonos a nosotros mismos. Es un círculo cerrado. ¿Cómo lo financio? ¿Con más inflación? Por eso todos los aumentos de consumo interno con “ayudín” duran poco. Me refiero a “Ahora 12”, “Precios Cuidados”, pago por única vez a los empleados públicos (como en diciembre 2018).

Nos quedan las exportaciones y las inversiones. Es dinero genuino que redunda en consumo interno.

La exportación de vinos demanda botellas, cajas, etiquetas, corchos y transporte. La persona que trabaja en la bodega, o en la fábrica de botellas o el transportista desde Mendoza a Quequén, con el dinero que gana va al almacén o compra una remera para la nena o compra una gaseosa luego de jugar fútbol con los amigos. 

Las exportaciones incentivan el consumo interno de todos los que participaron.

Sucede lo mismo con las inversiones. Todos los que participan en el proceso (edificar un galpón, instalar una máquina) gastan el dinero ganado.

Poner el país en movimiento en los 90 primeros días de gobierno

Las familias no tienen dinero. Las PyMes y comercios no pueden pagar insumos, deben impuestos, pagan salarios con cuentagotas.

El gobierno que asuma debe establecer medidas de shock para activar la economía. Hay que hacer un ajuste y la única que lo puede hacer es la casta política. Es la única que engordó y se enriqueció en los últimos siete años y medio.

Todo shock reactivador implica baja de impuestos. Lo que equivale a caída de la recaudación. ¿Se desfinancia el estado? Ciertamente. El estado debe volver a costar 25% del PBI como fue desde Uriburu hasta De la Rúa.

En estos 90 primeros días propongo que el Ejecutivo «se siente» sobre la caja.

En concreto:

– no pagar sobreprecio las provisiones estatales (a veces triplican el precio de mercado) y evitar compras superfluas,

– eliminar los siguientes gastos estatales:

– toda asesoría/consultoría/tercerización,

– “ventanillas” (contratos laborales ficticios),

– donaciones a fundaciones y,

– extravagancias (sombrillas en la playa, festival del choripán, etc).

En resumen, aplicar la máxima Barrionuevo por 90 días.

Los 90 días que comienzan el 10 de diciembre del 2019

Mejorar el bolsillo de las familias

– Familias con trabajo formal y jubilados

  1. Eliminar el impuesto a las ganancias sobre los sueldos para todo el año 2019. No descontar diciembre y devolver los adelantos cobrados durante el año en tres cuotas a principio de 2020.
  2. Dejar de descontar del sueldo del trabajador todo lo que no sea previsional. El estado cubrirá la diferencia. Ídem jubilados.
  3. Suspender el cobro de cuotas por préstamos del ANSES a jubilados por tres meses.

– Familias con ingresos no formales (y todo el resto también)

  1. Eliminación de todo impuesto (nacional, provincial o municipal) sobre el consumo de luz, gas o agua corriente y sobre el combustible.
  2. Eliminación de todo impuesto (nac., prov, o mun.) sobre los alimentos (IVA, ingresos brutos, sellos).

Mejorar la caja de PyMes, Comercios, Transportistas

  1. Eliminar (o al menos suspender) todos los adelantos impositivos: percepciones y retenciones, tanto de impuestos nacionales como provinciales, incluído adelanto al impuesto a las ganancias y a la ganancia mínima presunta.
  2. Eliminar el impuesto al cheque.
  3. Eliminar todos los impuestos sobre tarifas eléctricas y de gas (nacionales, provinciales y municipales) y sobre combustibles (Ídem familias punto 4).
  4. Suspender por un año todos los embargos a las PyMes por parte de AFIP y rentas provinciales.
  5. Bajar IVA a cero en alimentos, combustibles y tarifas y a 10% en el resto de bienes y servicios.
  6. Eliminar los impuestos de sellos e ingresos brutos.

Todas estas medidas tienen por objeto romper la inercia. Por eso deben tomarse en la primera semana de gobierno.

Para crecer con solidez se requiere exportar e invertir.

Aumentar las Exportaciones

  1. Eliminar las retenciones.
  2. Eliminar los impuestos al combustible (ídem 4 y 7).
  3. Aumentar los porcentajes de participación del biodiésel y de la alconafta en combustibles.
  4. Eliminar los peajes.
  5. Eliminar los impuestos de sellos e ingresos brutos (ídem 11).
  6. Eliminar el impuesto al cheque (ídem 12).
  7. Eliminar todos los impuestos sobre el flete fluvial y marítimo.
  8. Aumentar el tipo de cambio para hacer más competitivas las exportaciones.

Aumentar las Inversiones

  1. Todas las anteriores.

Conclusiones

Un aumento del tipo de cambio asusta a los políticos porque les hicieron creer que provoca el alza del precio de los alimentos. Mentira.

Lo cierto es que la incidencia del costo del trigo en el pan es 6%. El resto son impuestos, electricidad, transporte, salarios. Con estos 20 puntos convivirán un tipo de cambio alto y alimentos baratos.

La prueba es que una manzana de Río Negro es más barata en Londres que en Buenos Aires. ¿Por qué, si no hay efecto “tipo de cambio”? Por los impuestos.

Con fletes baratos, caída de impuestos, y tipo de cambio alto, en un año aumentamos las exportaciones un 30% y las duplicamos o triplicamos en un mandato presidencial.

En cuanto a las inversiones, sólo se invierte si se piensa que se va a ganar dinero. Para que eso suceda hay que bajar impuestos y fletes.

Con sólo estas 20 medidas el país productivo se pone en movimiento. Los políticos deberán apretar los dientes por 90 días.  Luego volvemos a hablar.

En sólo 90 días el país es otro.

* Licenciada de Economía UBA, Master en Finanzas, Ucema. Posgrado Agronegocios, Agronomía UBA.

Tomado de Publicaciones de Iris Speroni, http://iris-speroni.blogspot.com/2019/07/los-primeros-90-dias-de-gobierno-20.html

 

 

Los impuestos, el lastre que frena la iniciativa exportadora

Iris Speroni*

La alta carga tributaria representa un obstáculo difícil de salvar a la hora de venderle al mundo. La Argentina exporta dos tercios de su producción de aluminio. El tercio restante se utiliza para la producción de bienes intermedios. Se exportan productos semielaborados pero en menor proporción que materia prima.

Argentina es exportador de aluminio para la industria, pero el alto nivel de impuestos hace poco probable la venta de productos finales.

Hace ocho años que el país no crece y cuatro que decrece. Los motivos son una asfixiante carga impositiva que quiebra familias y empresas y un tipo de cambio retrasado artificialmente que impide la exportación.

En estos últimos años creció la exportación de servicios informáticos, fruto de una inversión de décadas en la formación de recursos humanos a costa de los contribuyentes. Rápidamente el gobierno les puso aranceles a la exportación del 10%. Nadie debe prosperar excepto los políticos y sus protegidos. Toda actividad económica lícita por fuera del grupo selecto será aniquilada. Resistirse es fútil.

ALUMINIO

La Argentina exporta dos tercios de su producción de aluminio. El tercio restante se utiliza para la producción de bienes intermedios (perfiles, cables de electricidad, tubos, laminados), con los cuales, a su vez, se elaboran productos finales. Tanto la materia prima como los productos intermedios tienen competencia de productos importados, desde 5% a 50%, según el segmento.

Se exportan productos semielaborados pero en menor proporción que materia prima. Resulta irónico. Nuestro país invirtió fuertemente para que existiera producción de aluminio argentino (una inversión privada con soporte estatal en infraestructura y créditos) con el objetivo estratégico de ser autosuficientes y abastecer a la Fábrica Militar de Aviones.

Con la intervención socialdemócrata desde Alfonsín a la fecha, FMA se cerró, nuestro aluminio sirvió para que Embraer hiciera aviones (con subsidio y crédito estatal brasileño) y para abastecer a la atrasada industria automotriz brasileña que nos venden su caros y malos autos.

El Banco Mundial dio créditos para que la Argentina instalara generadores eólicos. Con ese dinero se compran aspas a Brasil. La Argentina poseía tecnología para generadores eólicos en la década del «70. Ahora importamos aspas.

La Argentina exporta lana de vicuña a Canadá que la convierte en abrigos de u$s 5.000 la prenda. El 50% de las exportaciones a la Unión Europea están compuestas por harina y pellets de soja y pesca.
¿Por qué se exporta aluminio y no aberturas de aluminio? ¿Por qué se exportan pellets de soja y no carne de chancho? ¿Por qué se exporta madera y no aberturas o muebles o instrumentos musicales?

¿Por qué se exporta lana sucia y no tela de casimir o sweters? No es por salarios altos porque exportamos productos sin elaborar a países desarrollados con salarios el doble de los nuestros. No es por falta de capital. Los Argentinos tienen ahorros en el exterior equivalentes a un PBI.

RAZONES

Entonces ¿por qué no podemos convertir acero en una sembradora y exportarla a Hungría? ¿Por qué no podemos vender aberturas de aluminio a Estados Unidos? ¿Por qué no podemos exporta casimir 50% mohair y 50% merino a Italia? La diferencia entre exportar y vender al mercado interno es la carga impositiva. No tanto el monto sino el momento en que deben abonarse.

Si Aluar exporta un producto que vale 100, cobra ese dinero menos los derechos de exportación (ahora en 10%) y mal y tarde cobrará algún reintegro de IVA por sus insumos.

Si vende localmente agrega impuesto a los ingresos brutos, IVA e impuesto al cheque. Pagaderos inmediatamente, aunque cobre después. Con una tasa de interés del 80% anual, el costo financiero del IVA es de 4% de la venta si cobra a 90 días. Sumemos: 5% de IIBB y 4% costo financiero de IVA y 0,6% de impuesto al cheque.

El comprador, supongamos que esté en el Gran Buenos Aires, tiene 1.300 kilómetros en camión por la Ruta Nacional 3. Podría ir en barco desde Puerto Madryn a Bahía Blanca y ahí por el Ferrocarril Roca, o en barco hasta Ensenada, pero sólo el 10% de la carga se mueve por tren. El flete sale el doble por el costo impositivo. El camión y las cubiertas tienen un 100% de sobrecosto impositivo (50% camión, 50% impuestos). Peaje, tributo al Club de la Obra Pública, club del cual el presidente es socio.

El fabricante de perfiles tiene entonces: 5% de IIBB en el precio del aluminio, 21% de IVA, 4% de costo financiero sobre IVA, 1,2% de impuesto a las transacciones financieras más flete. Ya pagó más que quien importó el aluminio de Aluar (además el flete marítimo es más barato que el terrestre).

Nuestro fabricante efectúa la conversión de aluminio en perfiles. Requiere electricidad (con IIBB, IVA y 20,5% de recargo impositivo), mano de obra (con 30% de cargas sociales), maquinaria con aranceles de importación, tanto la máquina como los repuestos y el IVA de la máquina pagado por adelantado. Todo eso lo tiene que recargar a su producto. Luego le vende perfiles a un fabricante de aberturas.

Este tiene acumulado: 2 capas de IIBB, 2 capas de impuesto al cheque, el costo financiero del adelanto impositivo en ambos casos, el costo impositivo del flete de ambos tramos, más los impuestos sobre la electricidad y contratación de personal.

Cuando venda sus aberturas deberá abonar ingresos brutos, impuesto al cheque y pagar el IVA meses antes de cobrar su producto. Ya tiene acumulado 15% de IIBB, 3,6% de Impuesto al cheque, 21% de IVA, impuestos sobre los tres tramos de flete, impuestos del 20,5% sobre la electricidad, impuestos sobre el empleo de personal y el costo financiero de adelantar impuestos (paga IIBB e IVA al momento de emitir la factura, no al momento de cobrar), y además ya pagó el costo financiero de Aluar, de la fábrica de perfiles, más el propio (12%).

Aunque fueran eficientes, profesionales, con buen diseño y calidad, ¿a quién le podrán exportar un producto cuya composición es 50% de impuestos? Es por esto que podemos exportar aluminio puro y no perfiles de aluminio.

Consecuencias adicionales: por la carga impositiva, las empresas abaratan costos. Reducen la calidad. Retrasan la renovación de maquinaria. La consecuencia es ocho años de estancamiento del PBI, decrecimiento en los últimos cuatro.

ESTRATOS

Hay una capa de impuestos por cada paso en el proceso de elaboración: 1) aluminio, 2) perfiles, 3) aberturas. Para poder exportar productos terminados (desde queso parmesano a aberturas de madera o helicópteros) se necesita cambiar el sistema impositivo. No sólo las alícuotas, sino pagar el impuesto luego de la cobranza de la venta y no al momento de comprar los insumos.

Actualmente se han pagado fortunas antes de vender el primer fumigador, el primer cinturón, el primer simulador de vuelo. Si los impuestos se gravan sobre la venta final y sobre las ganancias cobradas entonces podemos aspirar a exportar productos elaborados.

Ahora sólo se puede exportar aluminio y calamar y no carteras o casimir de mohair/merino. Porque el porcentaje de impuestos de los primeros dos productos es infinitamente inferior al de los dos últimos. La primarización de las exportaciones argentinas es la consecuencia del sistema impositivo armado por la casta política argentina. El diseño impositivo y la determinación del tipo de cambio son responsabilidad del Congreso de la Nación.

La Argentina necesita que el país tenga pleno empleo. Exportar productos elaborados aumenta la necesidad de mano de obra. El pleno empleo sube el valor del salario.

PROPUESTAS

1- Eliminar los impuestos a los ingresos brutos, a los sellos, a las transferencias bancarias, y todo impuesto de cualquier clase sobre combustibles, energía eléctrica y gas.

2- Eliminar todo impuesto sobre forrajes y alimentos.

3- Bajar el IVA al 10% que se cobrará sobre todos los productos excepto alimentos, forrajes, combustibles, gas y electricidad que pagarán 0%.

4- Eliminar IVA a la maquinaria y a los barcos.

5- Eliminar los derechos de exportación.

6- Eliminar todo adelanto impositivo, percepción, retención, ganancia mínima presunta.

7- Irse del Mercosur.

8- Eliminar peajes.

9- Mejorar los Ferrocarriles y tener flota fluvial y marítima.

10- Mejorar los puertos.

11- Convivir con un tipo de cambio alto sostenido.

12- Eliminar los impuestos al trabajo.

Los primeros seis puntos son de resolución inmediata. Un crecimiento de exportaciones de productos semielaborados y terminados implica más trabajo y prosperidad.

* Licenciada de Economía UBA, Master en Finanzas, Ucema. Posgrado Agronegocios, Agronomía UBA.
** Tomado de La Prensa, Argentina, http://www.laprensa.com.ar/478075-Los-impuestos-el-lastre-que-frena-la-iniciativa-exportadora.note.aspx