{"id":10184,"date":"2026-02-26T04:05:11","date_gmt":"2026-02-26T07:05:11","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=10184"},"modified":"2026-02-27T04:06:00","modified_gmt":"2026-02-27T07:06:00","slug":"ciudadania-desarmada-progresismo-estado-y-monopolio-de-la-violencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2026\/02\/26\/ciudadania-desarmada-progresismo-estado-y-monopolio-de-la-violencia\/","title":{"rendered":"CIUDADAN\u00cdA DESARMADA. PROGRESISMO, ESTADO Y MONOPOLIO DE LA VIOLENCIA."},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Bruno Carpinetti*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"602\" height=\"451\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/CARPINETTI-EL-PROGRESISMO-DESARMADO.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10185\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/CARPINETTI-EL-PROGRESISMO-DESARMADO.jpg 602w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/CARPINETTI-EL-PROGRESISMO-DESARMADO-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 602px) 100vw, 602px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Hay una escena fundante en la modernidad pol\u00edtica: un conjunto de individuos temerosos que, para escapar de la guerra de todos contra todos, decide entregar su fuerza a una instancia superior. Ese gesto \u2015descrito con precisi\u00f3n implacable por Thomas Hobbes en <em>Leviathan<\/em>\u2015 da nacimiento al Estado moderno. El soberano concentra la violencia para que la sociedad pueda vivir sin ella. El miedo se transforma en obediencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El progresismo contempor\u00e1neo, en buena medida, sigue habitando esa escena hobbesiana. Conf\u00eda en que la pacificaci\u00f3n social depende de un monopolio eficaz de la fuerza, encuadrado por derechos y regulaciones. La violencia, en esta matriz, es lo que precede al Estado; lo civilizado comienza cuando el Leviat\u00e1n la absorbe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Sin embargo, Hobbes no cre\u00eda que la violencia fuera una anomal\u00eda social corregible mediante inclusi\u00f3n o pedagog\u00eda. Al contrario: la consideraba una posibilidad permanente de la condici\u00f3n humana. Sin un poder com\u00fan que infunda temor, dec\u00eda, los hombres viven en inseguridad constante. El Leviat\u00e1n no elimina la violencia; la concentra para volverla previsible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El progresismo, en cambio, suele suponer que la violencia es sobre todo efecto de desigualdad y exclusi\u00f3n. Es decir, no tanto un dato antropol\u00f3gico como un s\u00edntoma social. Y all\u00ed surge la paradoja: se desconf\u00eda del Leviat\u00e1n cuando abusa \u2015cuando sus fuerzas reprimen selectivamente, cuando el monopolio se vuelve arbitrario\u2015 pero se rechaza cualquier dispersi\u00f3n controlada de la fuerza en la sociedad civil. Se critica al monstruo, pero se reafirma su exclusividad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Y en ese terreno emerge una paradoja dif\u00edcil de eludir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El progresismo denuncia \u2015con fundamentos hist\u00f3ricos s\u00f3lidos\u2015 los abusos de las fuerzas de seguridad, la selectividad punitiva, la violencia institucional. Desconf\u00eda del Estado cuando golpea. Pero, al mismo tiempo, suele rechazar de manera casi absoluta cualquier forma de tenencia civil de armas. Se desconf\u00eda del monopolio cuando se ejerce mal, pero se lo reafirma sin matices cuando se trata de excluir toda alternativa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El resultado es una figura extra\u00f1a: un Estado sospechado y, sin embargo, \u00fanico depositario leg\u00edtimo de la fuerza; una ciudadan\u00eda cr\u00edtica, pero despojada de cualquier capacidad material de defensa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La violencia, entonces, queda suspendida en un limbo moral: deber\u00eda desaparecer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Pero no desaparece.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>La Constituci\u00f3n como incomodidad<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La Constituci\u00f3n argentina introduce una fisura en ese relato. El art\u00edculo 21 establece:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">\u00abTodo ciudadano argentino est\u00e1 obligado a armarse en defensa de la patria y de esta Constituci\u00f3n\u2026\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La frase suena arcaica, inc\u00f3moda, casi fuera de \u00e9poca. Pero no es un accidente. Es la huella de una antropolog\u00eda republicana distinta: el ciudadano no es s\u00f3lo protegido; es responsable. No es mero destinatario de seguridad; es parte de su garant\u00eda \u00faltima.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El art\u00edculo 36, incorporado despu\u00e9s de los golpes de Estado del siglo XX, refuerza esa idea al reconocer el derecho de resistencia frente a quienes quebranten el orden democr\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Ambos art\u00edculos delinean una arquitectura institucional tan clara como exigente: en la normalidad, el Estado ejerce la fuerza leg\u00edtima; pero la soberan\u00eda no le pertenece, sino que reside en el pueblo. Y si el orden constitucional se quiebra, la ciudadan\u00eda no queda reducida al papel de espectadora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El monopolio de la violencia, entonces, no es un atributo metaf\u00edsico ni un derecho natural del Estado: es una delegaci\u00f3n pol\u00edtica, fundada en la Constituci\u00f3n y condicionada por su vigencia.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Cuando la Patria se aprend\u00eda en el pol\u00edgono<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Esa concepci\u00f3n no fue pura ret\u00f3rica. Durante la primera mitad del siglo XX, la Argentina vio proliferar asociaciones civiles de tiro \u2015los Tiros Federales, los Tiros Suizos\u2015 donde el uso de armas se integraba a una cultura c\u00edvica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El caso emblem\u00e1tico es el Tiro Federal Argentino. Su lema condensaba un esp\u00edritu de \u00e9poca: \u00abAqu\u00ed se aprende a defender a la Patria\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">No era una consigna insurgente. Era una pedagog\u00eda republicana. La pr\u00e1ctica del tiro deportivo se inscrib\u00eda en una idea de milicia ciudadana: la defensa nacional no deb\u00eda recaer exclusivamente en ej\u00e9rcitos profesionales. Hab\u00eda una dimensi\u00f3n civil, una responsabilidad compartida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Estos espacios hac\u00edan algo m\u00e1s que ense\u00f1ar t\u00e9cnica. Produc\u00edan identidad. Ritualizaban la relaci\u00f3n con la fuerza. La inscrib\u00edan en disciplina, reglas, pertenencia. Domesticaban la violencia potencial en nombre de la comunidad pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Con el tiempo, la profesionalizaci\u00f3n militar y la centralizaci\u00f3n estatal desplazaron esa tradici\u00f3n. La defensa se volvi\u00f3 asunto de especialistas. El ciudadano armado dej\u00f3 de ser figura republicana para convertirse en sospecha.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>La ilusi\u00f3n del ciudadano tutelado<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Hoy el debate oscila entre dos caricaturas: armamentismo irrestricto o desarme absoluto. Pero la Constituci\u00f3n no habita ninguno de esos extremos. Propone algo m\u00e1s inc\u00f3modo: una ciudadan\u00eda activa en una Rep\u00fablica donde el poder coercitivo es delegado y condicionado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La experiencia latinoamericana ense\u00f1a que concentrar toda la fuerza en Estados fr\u00e1giles no garantiza derechos. Pero tambi\u00e9n que dispersarla sin regulaci\u00f3n erosiona la convivencia. No hay atajo f\u00e1cil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La pregunta decisiva no es cu\u00e1ntas armas debe haber. Es qu\u00e9 imagen del ciudadano sostiene nuestra democracia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">\u00bfUn sujeto tutelado cuya seguridad depende por completo de la eficacia \u2015siempre incierta\u2015 del aparato estatal?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">\u00bfO un miembro responsable de una comunidad soberana que, en circunstancias excepcionales, puede ser llamado a defender el marco constitucional que lo protege?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La violencia no se evapora por decreto moral. Se organiza. Se delega. Se limita. Se legitima.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En esa tensi\u00f3n \u2015entre monopolio estatal, soberan\u00eda popular y responsabilidad c\u00edvica\u2015 se juega algo m\u00e1s profundo que una pol\u00edtica de seguridad. Se juega una concepci\u00f3n del ser humano y del v\u00ednculo que lo une con la Rep\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Y tal vez all\u00ed, en ese punto donde el progresismo prefiere no mirar demasiado, est\u00e9 la verdadera densidad pol\u00edtica de nuestro tiempo.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>* Guardaparque. Se diplom\u00f3 y obtuvo una Maestr\u00eda en Ciencias en Biolog\u00eda de la Conservaci\u00f3n en la Universidad de Kent, Inglaterra. Complet\u00f3 el Diploma de postgrado en Antropolog\u00eda Social y Pol\u00edtica en FLACSO \u2013 Buenos Aires, y se Doctor\u00f3 en Antropolog\u00eda Social en la Universidad Nacional de Misiones. Ha ocupado distintos cargos en la administraci\u00f3n p\u00fablica, entre otros fue director de la Administraci\u00f3n de Parques Nacionales y Subsecretario de Coordinaci\u00f3n de Pol\u00edtica Ambiental de la Secretar\u00eda de Ambiente de la Presidencia de la Naci\u00f3n durante los gobiernos de Eduardo Duhalde y Nestor Kirchner.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em><strong>\u00a92026-saeeg\u00ae<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bruno Carpinetti* Hay una escena fundante en la modernidad pol\u00edtica: un conjunto de individuos temerosos que, para escapar de la guerra de todos contra todos, decide entregar su fuerza a una instancia superior. Ese gesto \u2015descrito con precisi\u00f3n implacable por Thomas Hobbes en Leviathan\u2015 da nacimiento al Estado moderno. 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