{"id":10214,"date":"2026-03-08T17:33:00","date_gmt":"2026-03-08T20:33:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=10214"},"modified":"2026-03-09T01:46:54","modified_gmt":"2026-03-09T04:46:54","slug":"operacion-epic-fury-iran-venezuela-y-la-logica-del-poder-relativo-frente-a-china","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2026\/03\/08\/operacion-epic-fury-iran-venezuela-y-la-logica-del-poder-relativo-frente-a-china\/","title":{"rendered":"OPERACI\u00d3N EPIC FURY: IR\u00c1N, VENEZUELA Y LA L\u00d3GICA DEL PODER RELATIVO FRENTE A CHINA"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Charles Louis de Montmort*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"558\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MONFORT-OPERACION-EPIC-FURY-1024x558.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-10215\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MONFORT-OPERACION-EPIC-FURY-1024x558.png 1024w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MONFORT-OPERACION-EPIC-FURY-300x164.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MONFORT-OPERACION-EPIC-FURY-768x419.png 768w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MONFORT-OPERACION-EPIC-FURY.png 1126w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La operaci\u00f3n conjunta entre Estados Unidos e Israel, denominada \u00ab<em>Operation Epic Fury<\/em>\u00bb, culmin\u00f3 con la muerte del L\u00edder Supremo de Ir\u00e1n, Al\u00ed Jamenei, y de otros altos funcionarios del r\u00e9gimen, y tuvo tambi\u00e9n como objetivo la degradaci\u00f3n de instalaciones militares y energ\u00e9ticas en distintas ciudades del pa\u00eds. M\u00e1s all\u00e1 del grado exacto de da\u00f1o infligido, la ofensiva desencaden\u00f3 una escalada regional, con represalias contra pa\u00edses del Golfo, ataques sobre objetivos estadounidenses y el cierre del estrecho de Ormuz, arteria por la que transita alrededor de una quinta parte del petr\u00f3leo mundial y grandes vol\u00famenes de gas natural licuado, con consecuencias inmediatas sobre los mercados energ\u00e9ticos globales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En una primera lectura, la campa\u00f1a parece responder a un doble objetivo. Por un lado, degradar las capacidades materiales de Ir\u00e1n para impedir que alcance un umbral nuclear operable y limitar el incremento de su arsenal de misiles bal\u00edsticos, reforzando lo que, en la teor\u00eda estrat\u00e9gica, retomada por Glenn Snyder, se denomina disuasi\u00f3n por negaci\u00f3n (<em>deterrence by denial<\/em>). En este sentido, al reducir la capacidad del adversario para ejecutar un ataque exitoso, se altera su c\u00e1lculo de costo-beneficio, disminuyendo as\u00ed el riesgo de agresi\u00f3n directa contra Estados Unidos o sus aliados. No se trata solo de reducir capacidades militares, sino tambi\u00e9n de modelar la voluntad del adversario. Por otro lado, la campa\u00f1a busca ejercer presi\u00f3n pol\u00edtica suficiente para forzar una reconfiguraci\u00f3n de la fisonom\u00eda del poder en Teher\u00e1n, demostrando que el costo de desobedecer puede ser mayor que el de ceder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Esa reconfiguraci\u00f3n podr\u00eda seguir dos trayectorias: un levantamiento popular que acelere el colapso del r\u00e9gimen, opci\u00f3n que Trump promueve abiertamente, pero que resulta compleja debido a la falta de conectividad digital y de organizaci\u00f3n social en el pa\u00eds; o, de forma m\u00e1s veros\u00edmil, la emergencia de una figura m\u00e1s moderada dentro del propio aparato estatal, dispuesta a negociar y ofrecer las concesiones necesarias para alcanzar un acuerdo favorable con Washington. Ambas opciones, sin embargo, tienen un problema de fondo: lo que una parte del pueblo iran\u00ed puede exigir es un liderazgo situado por fuera del Cuerpo de Guardianes de la Revoluci\u00f3n, mientras que lo que el sistema puede generar es un interlocutor funcional a los intereses estadounidenses, pero surgido del mismo entramado de poder. Washington necesita lo segundo; los iran\u00edes pueden querer lo primero, especialmente si se considera que las protestas masivas de 2026 reflejan aspiraciones ciudadanas m\u00e1s amplias: seg\u00fan Gamaan, el 89 por ciento opta por una democracia secular que garantice libertad, seguridad jur\u00eddica y mejora econ\u00f3mica. Esa brecha entre lo que Estados Unidos puede obtener y lo que parte de la sociedad iran\u00ed aspira a construir constituye, en s\u00ed misma, una fuente potencial de inestabilidad futura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Desde una segunda lectura, m\u00e1s estrat\u00e9gica y estrechamente vinculada a la pol\u00edtica exterior estadounidense, la operaci\u00f3n ha sido interpretada por diversos analistas como un movimiento ofensivo imprudente que reabre el dilema cl\u00e1sico del costo de oportunidad al que Estados Unidos se ha enfrentado recurrentemente en sus intervenciones en Medio Oriente: al comprometerse militarmente en esa regi\u00f3n, tras haber sostenido previamente a Ucrania con un arsenal que incluy\u00f3 misiles HIMARS (<em>High Mobility Artillery Rocket System<\/em>), drones y sistemas de defensa a\u00e9rea Patriot, y despu\u00e9s de haber ejercido tambi\u00e9n presi\u00f3n estrat\u00e9gica en el hemisferio occidental, Washington dispersar\u00eda recursos, atenci\u00f3n y capacidad de concentraci\u00f3n precisamente en el momento en que su principal rival sist\u00e9mico, China, consolida poder e influencia a escala global.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Ese an\u00e1lisis remite, asimismo, al diagn\u00f3stico que el historiador Paul Kennedy formul\u00f3 en su obra cl\u00e1sica sobre el ascenso y la ca\u00edda de las grandes potencias: la sobreextensi\u00f3n imperial. Cuando una potencia hegem\u00f3nica destina m\u00e1s recursos a mantener su posici\u00f3n en el sistema internacional de los que su base econ\u00f3mica puede sostener, comienza a erosionar la misma capacidad que pretende preservar. Desde esa perspectiva, el declive relativo no siempre proviene de una derrota estrat\u00e9gica, sino tambi\u00e9n del desgaste acumulado por haber abierto m\u00faltiples frentes sobre una base de recursos finita. En esa l\u00ednea, las afirmaciones de Trump acerca de que Estados Unidos dispone de \u00abmuniciones ilimitadas\u00bb contrastan con las advertencias formuladas por funcionarios del propio gobierno ante el Congreso sobre el elevado consumo de municiones en el conflicto. Sin embargo, esas declaraciones tambi\u00e9n forman parte de la l\u00f3gica de la representaci\u00f3n del poder, ya que ninguna gran potencia puede admitir abiertamente una imagen de agotamiento sin afectar su credibilidad disuasiva. De hecho, Estados Unidos sigue siendo la mayor potencia militar del mundo por su escala log\u00edstica para desplegar y sostener fuerzas y bases alrededor del mundo, as\u00ed como por su primac\u00eda en tecnolog\u00eda militar, capacidad de comando y dominio a\u00e9reo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Ahora bien, aunque la cr\u00edtica de la sobreextensi\u00f3n y la dispersi\u00f3n estrat\u00e9gica capta una dimensi\u00f3n real del problema, no agota por completo la racionalidad de la campa\u00f1a en curso, que articula el uso militar de la fuerza con una pol\u00edtica exterior m\u00e1s transaccional. Las dos principales operaciones impulsadas por Trump en 2026 \u2014Ir\u00e1n y Venezuela\u2014 pueden leerse menos como fines en s\u00ed mismos que como movimientos inscriptos en un c\u00e1lculo m\u00e1s amplio, cuya premisa, a mi ver, parecer\u00eda relativamente simple: hacer que Washington gane m\u00e1s y que China gane menos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Para comprender esa l\u00f3gica de b\u00fasqueda de poder y seguridad en el sistema internacional, conviene retomar el marco conceptual de John Mearsheimer. Mearsheimer distingue entre poder absoluto y poder relativo, una diferencia clave para entender la competencia entre grandes potencias. El primero remite exclusivamente al propio balance: \u00bfobtuve algo? El segundo observa la brecha: \u00bfqued\u00e9 mejor o peor posicionado respecto de mi rival? Esa diferencia no es trivial, sino que surge de la propia estructura del sistema internacional y de la din\u00e1mica competitiva que lo atraviesa. ese sistema es an\u00e1rquico: carece de una autoridad supranacional capaz de garantizar la seguridad de los Estados. A diferencia de lo que ocurre dentro de los Estados, donde las instituciones pol\u00edticas y el orden jur\u00eddico pueden contener el conflicto y hacer cumplir reglas comunes, en el plano internacional no existe una instancia superior que regule de manera efectiva el comportamiento estatal. En ausencia de esa autoridad, los Estados no pueden descansar por completo en las intenciones ajenas y se ven obligados a acumular poder para sobrevivir. Bajo esa l\u00f3gica, los Estados pueden aceptar, en cierta medida, algunos costos \u2014en armamentos y recursos\u2014 si con ello logran mejorar su posici\u00f3n relativa frente al rival sist\u00e9mico y reducir, aunque sea parcialmente, las condiciones de poder del adversario, por ejemplo, encareciendo su base material de expansi\u00f3n y restringiendo, en alguna medida, su acceso a recursos estrat\u00e9gicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En Venezuela, el blanco son los hidrocarburos y los minerales estrat\u00e9gicos. Tras la captura de Nicol\u00e1s Maduro, Delcy Rodr\u00edguez asumi\u00f3 como presidenta encargada mientras Washington presionaba por una apertura total del sector energ\u00e9tico. El resultado fue inmediato: los env\u00edos venezolanos de petr\u00f3leo a Asia cayeron 67% en febrero respecto de enero, hasta 48.000 barriles diarios, mientras aumentaban las exportaciones hacia Estados Unidos y Europa bajo autorizaciones estadounidenses. Washington pas\u00f3 a controlar m\u00e1s el esquema exportador venezolano y desvi\u00f3 parte de los cargamentos previamente destinados a China hacia mercados occidentales. En ese contexto, el secretario de Energ\u00eda Chris Wright fue expl\u00edcito al se\u00f1alar que Estados Unidos no permitir\u00eda que Pek\u00edn ejerciera un control dominante sobre Venezuela. Esa frase traduce al lenguaje pol\u00edtico la l\u00f3gica del poder relativo: la m\u00e9trica no es solo lo que Washington acumula, sino tambi\u00e9n lo que Pek\u00edn pierde en acceso, influencia y capacidad de proyecci\u00f3n. Al mismo tiempo, la operaci\u00f3n interrumpe el avance de inversiones estrat\u00e9gicas chinas en infraestructura, recursos naturales y presencia naval en lo que Washington considera su \u00e1rea de influencia irrenunciable, reafirmando la Doctrina Monroe en su versi\u00f3n actualizada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Ir\u00e1n muestra un patr\u00f3n parecido, aunque en una escala m\u00e1s peligrosa y con efectos m\u00e1s sist\u00e9micos. Asia depende fuertemente del crudo de Medio Oriente, del que obtiene alrededor del 60% de su suministro y China queda especialmente expuesta a una interrupci\u00f3n prolongada del estrecho de Ormuz, dado que obtiene aproximadamente la mitad de sus importaciones mar\u00edtimas \u2014unos 5,4 millones de barriles diarios\u2014 de esa regi\u00f3n. En ese sentido, Ormuz se convierte en un punto de presi\u00f3n indirecta sobre Pek\u00edn: su bloqueo no constituye un shock perif\u00e9rico, sino una perturbaci\u00f3n potencial sobre la base material del poder industrial asi\u00e1tico y chino. No se sigue necesariamente de ello que la operaci\u00f3n haya sido concebida para afectar a China, pero s\u00ed que sus efectos sist\u00e9micos pueden leerse en esa direcci\u00f3n. Los indicios emp\u00edricos respaldan, al menos en parte, esta interpretaci\u00f3n. Reuters inform\u00f3 que refinadores como Zhejiang Petrochemical y Fujian Refining comenzaron a reducir sus corridas de producci\u00f3n, y que los refinadores asi\u00e1ticos m\u00e1s dependientes del crudo de Medio Oriente podr\u00edan verse forzados a recortar su actividad hasta un 20% si la crisis se prolonga. Asia dispone de pocas alternativas inmediatas: reemplazar esos flujos con crudo proveniente de Brasil, \u00c1frica Occidental o Estados Unidos implica tiempos de tr\u00e1nsito m\u00e1s largos, fletes m\u00e1s altos y mayores costos log\u00edsticos. En consecuencia, debilitar a Ir\u00e1n no solo altera el equilibrio regional: tambi\u00e9n reduce el margen de maniobra energ\u00e9tico de China y expone una vulnerabilidad estructural que favorece a Washington en t\u00e9rminos relativos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">De lo anterior, El efecto agregado parece opera en tres planos. En el econ\u00f3mico-industrial, China pierde parte de su ventaja de costos: sin acceso fluido a crudo iran\u00ed y venezolano a precios preferenciales, suben sus costos de refinaci\u00f3n, petroqu\u00edmica, transporte y manufactura de escala. En el geoestrat\u00e9gico, Pek\u00edn queda m\u00e1s expuesta a <em>chokepoints<\/em> mar\u00edtimos que no controla y que, en escenarios de tensi\u00f3n, pueden ser utilizados como palancas de presi\u00f3n. En el pol\u00edtico, el patr\u00f3n se repite: presionar para sustituir actores hostiles por interlocutores m\u00e1s dispuestos a ceder, redirigir recursos estrat\u00e9gicos fuera de la \u00f3rbita de Pek\u00edn, y enviar una se\u00f1al inequ\u00edvoca de que ninguna potencia extracontinental consolidar\u00e1 presencia estable en el entorno inmediato de Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Conviene precisar, sin embargo, el alcance real de ese da\u00f1o. Las operaciones no afectan a China principalmente en su n\u00facleo tecnol\u00f3gico avanzado \u2014el dise\u00f1o de chips de punta, por ejemplo, responde a otras cadenas de dependencia\u2014, sino en algo m\u00e1s amplio: la base material que permite escalar ese poder. La tecnolog\u00eda china no flota en el aire; requiere energ\u00eda abundante, feedstocks petroqu\u00edmicos, log\u00edstica industrial estable y una industria pesada operando sin shocks. Al restringir el acceso chino a crudo iran\u00ed y venezolano \u2014dos fuentes de barriles descontados que en 2025 representaban respectivamente cerca de 1,38 millones y 389.000 barriles diarios de importaciones chinas, Washington no destruye la capacidad tecnol\u00f3gica de Pek\u00edn, pero s\u00ed puede encarecer y tensionar los cimientos que permiten expandirla. Las refiner\u00edas independientes chinas, que dependen en gran medida de ese crudo barato y sancionado para mantener m\u00e1rgenes y flexibilidad operativa, son particularmente vulnerables. Y dado que la IEA proyecta que el crecimiento de la demanda petrolera china hacia 2030 estar\u00e1 impulsado principalmente por <em>feedstocks<\/em> petroqu\u00edmicos \u2014insumos para pl\u00e1sticos, qu\u00edmicos industriales, materiales sint\u00e9ticos y sectores de doble uso militar-civil\u2014, la restricci\u00f3n no es marginal: golpea una arteria de la expansi\u00f3n industrial y tecnol\u00f3gica que Pek\u00edn necesita mantener abierta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Lo que una lectura cortoplacista interpreta como dispersi\u00f3n estrat\u00e9gica puede entenderse, bajo esta \u00f3ptica, como una forma de contenci\u00f3n indirecta: no escalar frontalmente con China en el Indo-Pac\u00edfico asumiendo costos militares directos, sino estrechar su espacio de acci\u00f3n y degradar algunos de los nodos materiales de su proyecci\u00f3n global. Estados Unidos, en cambio, puede amortiguar mejor el golpe: se mantuvo como el principal productor mundial de crudo desde 2018, produjo alrededor de 13,2 millones de barriles diarios en 2024 y alcanz\u00f3 un r\u00e9cord de 13,6 millones en 2025, con un papel central de la cuenca del P\u00e9rmico en esa expansi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Ahora bien, si esta estrategia m\u00e1s amplia parece favorecer a Washington sin costos significativos, esa lectura no se corresponde del todo con la realidad econ\u00f3mica y pol\u00edtica de Estados Unidos. En la pol\u00edtica dom\u00e9stica de Estados Unidos, el aumento de los precios, y, en particular, su traducci\u00f3n en una percepci\u00f3n de encarecimiento del costo de vida constituye una de las variables m\u00e1s corrosivas para cualquier gobierno. Aunque la inflaci\u00f3n general hab\u00eda mostrado cierta moderaci\u00f3n a comienzos de 2026, segu\u00eda siendo un problema sensible, y la reciente escalada en Medio Oriente introdujo un nuevo factor de presi\u00f3n en dos dimensiones: econ\u00f3mica, a trav\u00e9s del alza del petr\u00f3leo y la energ\u00eda; y pol\u00edtica, por la marcada aversi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica estadounidense al conflicto \u2014el 59 por ciento de los estadounidenses rechazan la intervenci\u00f3n contra Ir\u00e1n, seg\u00fan una encuesta de CNN.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En ese contexto, una estrategia exterior que ofrezca ventajas geopol\u00edticas frente a China o Ir\u00e1n tiene consecuencias reales en el plano interno: si el conflicto contribuye a encarecer combustibles, transporte y bienes de consumo, el eventual r\u00e9dito estrat\u00e9gico externo puede verse compensado \u2014o incluso neutralizado\u2014 por costos econ\u00f3micos y electorales dentro de Estados Unidos. De hecho, no ser\u00eda prudente ni racional para el presidente estadounidense sostener una operaci\u00f3n de esta naturaleza durante m\u00e1s de cuatro o cinco meses. Con las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre, y en un contexto de rechazo p\u00fablico a la intervenci\u00f3n y de eventual aumento del costo de vida, la prolongaci\u00f3n del conflicto podr\u00eda traducirse en costos electorales concretos y erosionar la gesti\u00f3n de Donald Trump.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En suma,\u00a0<em>Operation Epic Fury<\/em>\u00a0puede interpretarse menos como una reacci\u00f3n contingente frente a la amenaza iran\u00ed que como una manifestaci\u00f3n de una l\u00f3gica m\u00e1s profunda de competencia entre grandes potencias, en la cual la fuerza militar, la presi\u00f3n energ\u00e9tica y la reconfiguraci\u00f3n de espacios perif\u00e9ricos convergen en una misma estrategia de poder relativo. Desde esta perspectiva, Ir\u00e1n y Venezuela dejan de ser teatros aislados y pasan a formar parte de un dispositivo m\u00e1s amplio orientado a restringir, encarecer y desacelerar las condiciones materiales del ascenso chino. Ello no implica negar los riesgos de sobreextensi\u00f3n, ni subestimar los l\u00edmites que la inflaci\u00f3n, la fatiga estrat\u00e9gica y la pol\u00edtica dom\u00e9stica imponen a Washington; implica, m\u00e1s bien, reconocer que incluso estrategias costosas pueden resultar racionales si deterioran en mayor medida la posici\u00f3n estructural del adversario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>* Mag\u00edster en Estudios Internacionales por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT). Sus \u00e1reas de inter\u00e9s se centran en la geopol\u00edtica, las tecnolog\u00edas emergentes aplicadas al \u00e1mbito de la defensa y el an\u00e1lisis de los conflictos internacionales.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Glenn H. Snyder.,<em>Deterrence by Denial and Punishment.<\/em> Research Monograph No. 1, Center of International Studies, Princeton University, 1959; y\u00a0<em>Deterrence and Defense<\/em>, Princeton University Press, 1961.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Paul Kennedy.<em>The Rise and Fall of the Great Powers: Economic Change and Military Conflict from 1500 to 2000<\/em>. Random House, 1987.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">John J. Mearsheimer.<em>The Tragedy of Great Power Politics<\/em>, W. W. Norton &amp; Company, 2001 (ed. actualizada 2014).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Reuters, 6 ene. 2026, acuerdo EE.UU.-Venezuela y desv\u00edo de petr\u00f3leo destinado a China.\u00a0<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Reuters, 26\/27 feb. 2026, control estadounidense de exportaciones y ventas petroleras venezolanas.\u00a0<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Reuters, 3 mar. 2026, ca\u00edda de 67% de los env\u00edos venezolanos a Asia.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Reuters, 4 mar. 2026, refinadores asi\u00e1ticos y recortes.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Reuters, 6 mar. 2026, 60% del crudo asi\u00e1tico desde Medio Oriente.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Reuters, 13 ene. 2026, 1,38 millones bpd de crudo iran\u00ed comprados por China.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Reuters, 7 ene. 2026, 389.000 bpd de petr\u00f3leo venezolano importados por China.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">International Energy Agency.<em>Oil 2025: Analysis and forecast to 2030<\/em>.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">S. EIA,<em>Today in Energy<\/em>, 16 abr. 2025.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Reuters,8 jul. 2025, r\u00e9cord de 13,41 millones bpd en 2025.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">CNN\/SSRS,2 mar. 2026, 59% desaprueba la intervenci\u00f3n contra Ir\u00e1n.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>\u00a0<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em><strong>\u00a92026-saeeg\u00ae<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Charles Louis de Montmort* La operaci\u00f3n conjunta entre Estados Unidos e Israel, denominada \u00abOperation Epic Fury\u00bb, culmin\u00f3 con la muerte del L\u00edder Supremo de Ir\u00e1n, Al\u00ed Jamenei, y de otros altos funcionarios del r\u00e9gimen, y tuvo tambi\u00e9n como objetivo la degradaci\u00f3n de instalaciones militares y energ\u00e9ticas en distintas ciudades del pa\u00eds. M\u00e1s all\u00e1 del grado &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2026\/03\/08\/operacion-epic-fury-iran-venezuela-y-la-logica-del-poder-relativo-frente-a-china\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">OPERACI\u00d3N EPIC FURY: IR\u00c1N, VENEZUELA Y LA L\u00d3GICA DEL PODER RELATIVO FRENTE A CHINA<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[650],"tags":[2449,100,99,87,44,301,666,354,318,533,314],"class_list":["post-10214","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-analisis-internacional","tag-asia-occidental","tag-china","tag-estados-unidos","tag-estrategia","tag-geopolitica","tag-iran","tag-israel","tag-medio-oriente","tag-petroleo","tag-realismo","tag-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10214","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10214"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10214\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10218,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10214\/revisions\/10218"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}