{"id":1221,"date":"2020-04-05T18:08:16","date_gmt":"2020-04-05T21:08:16","guid":{"rendered":"http:\/\/saeeg.org\/?p=1221"},"modified":"2020-04-05T18:08:16","modified_gmt":"2020-04-05T21:08:16","slug":"una-guerra-contra-nuestro-mundo-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2020\/04\/05\/una-guerra-contra-nuestro-mundo-invisible\/","title":{"rendered":"UNA GUERRA CONTRA NUESTRO MUNDO INVISIBLE"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Agust\u00edn Saavedra Weise*<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-4917124_640.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1222\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-4917124_640-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-4917124_640-300x300.jpg 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-4917124_640-150x150.jpg 150w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-4917124_640.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 8pt;\"><strong>Imagen de ElisaRiva en Pixabay<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Todos recordamos las novelas de Herbert George Wells, en particular las llevadas al cine: \u201cLa m\u00e1quina del tiempo\u201d y \u201cGuerra de los mundos\u201d. En esta \u00faltima, extraterrestres invaden el planeta en tren de conquista. Dando casi por seguro el triunfo alien\u00edgena, he aqu\u00ed que sus m\u00e1quinas se desploman y los invasores mueren sin violencia. Los microbios terrestres \u2014esos organismos que viven alrededor nuestro sin ser percibidos por la simple vista\u2014 resultaron letales para los invasores. Los humanos se salvaron gracias a esos diminutos acompa\u00f1antes que tenemos desde los albores de la humanidad. Hasta ah\u00ed el final feliz de la novela, veamos ahora la realidad en este 2020.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El mundo humano ha vivido por milenios con bacterias que no siempre han sido ni son amistosas. Algunas nos protegen y otras han ocasionado desastres. En otras palabras: nuestros acompa\u00f1antes nos protegen, pero tambi\u00e9n han generado enfermedades de diverso tipo. Como el organismo humano tiene sus propias defensas, en esa batalla al final todo depende de la fortaleza en cada ser de su sistema defensivo. Aun as\u00ed, se han gestado plagas que pudieron ser evitadas, pero por descuido, lenidad, falta de higiene u otras anomal\u00edas propias del ser humano, se desencadenaron calamidades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La gente se fue acostumbrando a cierto tipo de enfermedades benignas o estacionales, producto de sus virales acompa\u00f1antes y as\u00ed fue la cosa por muchos a\u00f1os, aunque con epidemias diversas esparcidas en algunos lugares del globo. El advenimiento de la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica \u2014con sus adelantos e invenciones\u2014 pareci\u00f3 anunciar una nueva era con la posibilidad de liberarse de plagas y pestes. No fue as\u00ed, la propia tecnolog\u00eda sirvi\u00f3 para manipular bacterias diversas, a veces con buena intenci\u00f3n, otras con maligna voluntad. Hasta hoy se sospecha que las principales potencias tienen en su arsenal diversos tipos de virus, listos para ser desencadenados si se produce un conflicto en ese campo. Felizmente, hasta ahora prevaleci\u00f3 la contenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Los g\u00e9rmenes tradicionales (buenos y malos) viven con nosotros desde el principio de la evoluci\u00f3n. Pero he aqu\u00ed que algunos de esos invisibles seres \u2014que en la ficci\u00f3n de Wells salvaron al mundo\u2014 son ahora nuestra N\u00e9mesis debido a la perversa manipulaci\u00f3n ejercida sobre ellos por muchos laboratorios p\u00fablicos y privados. No en vano el magnate Bill Gates pronostic\u00f3 en 2015 que la pr\u00f3xima guerra mundial ser\u00eda contra las bacterias y no entre humanos. Hoy en d\u00eda vemos a esa lucha desencadenada con toda su crudeza y aunque no soy partidario de las teor\u00edas conspirativas, debe admitirse que el tal Coronavirus o Covid-19 ha sido en su momento anunciado, observado y objeto de prevenci\u00f3n, sin que se haga nada. Algunos inclusive afirman que pudo haber sido manipulado. Esto no lo s\u00e9 ni puedo afirmarlo, pero la sospecha queda. El caso es que estamos inermes ante esta guerra entre dos mundos: el mundo en el que vivimos y ese mundo invisible que solo puede observarse con un microscopio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El futuro es incierto: todo puede cambiar, desde la forma de saludarnos hasta c\u00f3mo conviviremos y nos comportaremos en los d\u00edas que vendr\u00e1n. En esta guerra entre dos mundos el costo en vidas es ya grande y a nivel econ\u00f3mico ser\u00e1 colosal. S\u00ed sabemos \u2014con certeza\u2014 que nuestras vidas jam\u00e1s ser\u00e1n las mismas, salvo que la sagrada estela de la Providencia ilumine pronto la mente de alg\u00fan cient\u00edfico y surja la vacuna redentora. Por eso quiero cerrar esta nota con una sentencia del escritor Mario Benedetti: \u201cCuando cre\u00edamos que ten\u00edamos todas las respuestas, de pronto cambiaron todas las preguntas\u201c.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em><strong>*Ex canciller, economista y polit\u00f3logo. Miembro del CEID y de la SAEEG. <\/strong><\/em><a href=\"http:\/\/www.agustinsaavedraweise.com\/\"><strong><em>www.agustinsaavedraweise.com<\/em><\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em><strong>Tomado de El Deber, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia,<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agust\u00edn Saavedra Weise* \u00a0 Imagen de ElisaRiva en Pixabay Todos recordamos las novelas de Herbert George Wells, en particular las llevadas al cine: \u201cLa m\u00e1quina del tiempo\u201d y \u201cGuerra de los mundos\u201d. En esta \u00faltima, extraterrestres invaden el planeta en tren de conquista. 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