{"id":1387,"date":"2020-05-16T16:06:15","date_gmt":"2020-05-16T19:06:15","guid":{"rendered":"http:\/\/saeeg.org\/?p=1387"},"modified":"2020-05-17T17:21:59","modified_gmt":"2020-05-17T20:21:59","slug":"haiti-una-gota-de-esperanza-en-medio-del-desastre-la-adversidad-la-burocracia-la-historia-de-la-reconstruccion-de-orfanato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2020\/05\/16\/haiti-una-gota-de-esperanza-en-medio-del-desastre-la-adversidad-la-burocracia-la-historia-de-la-reconstruccion-de-orfanato\/","title":{"rendered":"HAIT\u00cd. UNA GOTA DE ESPERANZA EN MEDIO DEL DESASTRE, LA ADVERSIDAD Y LA BUROCRACIA. LA HISTORIA DE LA RECONSTRUCCI\u00d3N DE UN ORFANATO."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>Omar Martin Tejada P\u00e9rez*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong> <a href=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAITI-ORFANATO-EXTERIOR-PNG.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1388\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAITI-ORFANATO-EXTERIOR-PNG-300x200.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"334\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAITI-ORFANATO-EXTERIOR-PNG-300x200.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAITI-ORFANATO-EXTERIOR-PNG.png 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 8pt;\"><strong>El orfanato antes de su reconstrucci\u00f3n. Vista exterior.<\/strong><\/span><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Era la ma\u00f1ana de un d\u00eda a inicios de mes de marzo del 2014 cuando recib\u00ed la llamada de Sarah, una amiga estadounidense, quien me estaba invitando a acompa\u00f1arla a visitar un orfanato donde ella sol\u00eda llevar ropa, comida y un poco de alegr\u00eda a los casi 80 ni\u00f1os y ni\u00f1as que viv\u00edan en una estructura de dos pisos hecha de madera sobre un peque\u00f1o mont\u00edculo en una pendiente del barrio de Delmas en Puerto Pr\u00edncipe, Hait\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En ese entonces, yo era el Comandante de la Compa\u00f1\u00eda \u201cPer\u00fa\u201d en la Misi\u00f3n de Estabilizaci\u00f3n de las Naciones Unidas en Hait\u00ed, m\u00e1s conocida como MINUSTAH por sus siglas en ingl\u00e9s, y por las caracter\u00edsticas de mis funciones asist\u00eda a un sinn\u00famero de reuniones de trabajo y sociales en las que me relacionaba con muchas personas del gobierno haitiano y de la comunidad internacional que, por una u otra raz\u00f3n, trabajaban en medio de la situaci\u00f3n de inestabilidad e inseguridad de un pa\u00eds hist\u00f3ricamente devastado por la naturaleza, pero m\u00e1s a\u00fan por la mano del hombre y su codicia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Fue en una de esas reuniones que conoc\u00ed a Sarah, una chica de Ohio que viv\u00eda su propia aventura haitiana entre los vaivenes de la empresa transnacional para la cual trabajaba y sus constantes cuestionamientos sobre las iron\u00edas, injusticias y sufrimiento de un pueblo que dista menos de una hora de vuelo desde Miami y que alguna vez fue refugio de afroamericanos que hu\u00edan de la discriminaci\u00f3n, la esclavitud y la guerra en el siglo XIX, as\u00ed como tambi\u00e9n una de las econom\u00edas m\u00e1s prosperas del Caribe colonial por su producci\u00f3n y exportaci\u00f3n de ca\u00f1a de az\u00facar durante la dominaci\u00f3n francesa del pa\u00eds entre el siglo XV hasta inicios del siglo XIX. Hoy, lamentablemente, la tierra de las monta\u00f1as, Ayiti como se le llama en creole, es la naci\u00f3n m\u00e1s pobre del hemisferio occidental y una de las m\u00e1s pobres del mundo a pesar de todos los esfuerzos de la comunidad internacional para estabilizarla pol\u00edticamente y lograr su tan ansiado despegue econ\u00f3mico en medio de una din\u00e1mica perversa, y hasta inveros\u00edmil, de intereses mundanos y desastres naturales que parecieran ser teledirigidos a solo la porci\u00f3n occidental de la tan famosa isla \u201cLa Espa\u00f1ola\u201d, la cual es compartida por Hait\u00ed y Rep\u00fablica Dominicana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En medio de toda esta mezcla confusa de riqueza; paisajes y playas paradis\u00edacas; gente linda y alegre que te hace sentir como en casa; m\u00fasica e idioma que te enamoran; vud\u00fa que te hipnotiza; historias de piratas que te hacen alucinar; frijoles, bananas y pescado que hacen morderte los labios y rechuparte los dedos una y otra vez; y ron que alimenta la euforia y refuerza los lazos con la cultura local; as\u00ed como tambi\u00e9n terremotos; huracanes; tr\u00e1fico ilegal de casi todo lo imaginable; corrupci\u00f3n, que como una met\u00e1stasis cancer\u00edgena invade sin control todo el aparato estatal; pugnas de poder de grupos criminales que alguna vez fueron aplacados por las fuerzas de cascos azules de la ONU pero que hoy reemergen poco a poco, es como llegu\u00e9 al <em>Sens Universal et Damabiah Orphanage<\/em>, un orfanato ubicado relativamente cerca al aeropuerto internacional de la ciudad, subiendo una pendiente y siguiendo unos caminos serpenteantes y pintorescos que me hac\u00edan respirar confianza y respeto y me daban a la vez la tranquilidad de sentir que estaba en un lugar de amigos, algo que he aprendido a percibir cada vez que he estado en una zona en conflicto, no solo por leer las noticias o lo que se dice de ese sitio, sino tambi\u00e9n por decidirme a caminar y ver por m\u00ed mismo lo que pasa en cada lugar y conocer a su gente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Al llegar al orfanato, fui recibido por Levy, un moreno de contextura delgada, alto y de una energ\u00eda calma como si de un monje caribe\u00f1o se tratara, y por Guelmo, un poco m\u00e1s bajo, atl\u00e9tico y con una sonrisa contagiante, sonrisa con la cual me iba recibiendo cada ni\u00f1o y ni\u00f1a con los que me encontraba, pero que no estaba alineada con lo que sus ojos expresaban. Y es que muchos de ellos eran hu\u00e9rfanos que hab\u00edan perdido a sus padres durante el terremoto del 2010 y otros, simplemente no pod\u00edan ser atendidos por estos no teniendo otra opci\u00f3n que entregarlos a la organizaci\u00f3n y conformarse con visitarlos de vez en cuando, ya que ten\u00edan que dedicar su tiempo para salir a ganarse la vida y sobrevivir en una ciudad tan desigual y despiadada donde se puede encontrar una tienda de autos Ferrari en medio de una calle llena de mendigos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Mis anfitriones me recibieron muy bien y me llevaron a conocer cada rinc\u00f3n del local, con la firme convicci\u00f3n de que por ser un funcionario de la ONU podr\u00eda lograr conseguir algo de v\u00edveres o ropa usada para los ni\u00f1os. En realidad, eso tambi\u00e9n estaba en mi cabeza, hasta que comenc\u00e9 a darme cuenta de que aquella infraestructura de madera en la que dorm\u00edan y estudiaban los ni\u00f1os, estaba literalmente despedaz\u00e1ndose por la humedad y las inclemencias del tiempo y que, en cualquier momento, se vendr\u00eda abajo con el potencial de sepultar a todos sus habitantes. En ese instante me pregunt\u00e9 a m\u00ed mismo: <em>\u201c\u00bfPara qu\u00e9 estoy ac\u00e1?, \u00bfMi misi\u00f3n es traer un caramelo o tratar de curar una enfermedad? \u2026 \u00a1Tengo que hacer algo!\u201d<\/em> As\u00ed que decid\u00ed dos cosas. Una, efectivamente, conseguir ropa, medicinas y atenci\u00f3n m\u00e9dica para los ni\u00f1os y ni\u00f1as, as\u00ed como tambi\u00e9n llevarles un poco de alegr\u00eda con el grupo que la unidad militar peruana hab\u00eda formado con sus hombres y mujeres, los cuales preparaban presentaciones infantiles con m\u00fasica, juegos, disfraces y globos, y en las que esos militares daban todo de s\u00ed, en especial su amor, a los ni\u00f1os que corr\u00edan a pedirles sus brazos para que los carguen. Y dos, llam\u00e9 a un amigo, el Comandante de la Compa\u00f1\u00eda de Ingenier\u00eda Militar de Paraguay, Coronel German Torres, para pedirle que me asigne un grupo de ingenieros para evaluar la situaci\u00f3n y empezar a hacer los estudios de ingenier\u00eda a fin de crear un <em>Proyecto de Impacto R\u00e1pido (Quick Impact Proyect) <\/em>y as\u00ed tumbar la edificaci\u00f3n y construir una de material noble.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">A los dos d\u00edas recib\u00ed otra llamada, esta vez era Patricia, una espa\u00f1ola sin pelos en la lengua que sin conocerme me dijo que se hab\u00eda enterado de mi visita al orfanato y que quer\u00eda apoyar. Ella era representante de la ONG espa\u00f1ola <em>\u201cAcoger y Compartir\u201d<\/em> y que, a pesar de no tener personal a su cargo para implementar la obra, ten\u00eda un monto considerable de dinero que pod\u00eda ofrecer para la misma. Yo no pod\u00eda creerlo, en dos d\u00edas hab\u00eda conseguido iniciar los estudios de ingenier\u00eda que estar\u00edan listos en una semana, los cuales inclu\u00edan los planos, la lista de materiales y mano de obra requerida para ejecutar el plan y, por otro, ten\u00eda el dinero que se necesitaba para hacer realidad el mismo\u2026 \u00bfque m\u00e1s pod\u00eda pedir?&#8230; solo necesitaba la autorizaci\u00f3n de la ONU para poner en marcha lo planeado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">As\u00ed pasaron los meses\u2026 marzo, nada\u2026 abril, nada\u2026, Patricia me romp\u00eda el tel\u00e9fono ma\u00f1ana, tarde y noche para que le diga cu\u00e1ndo desembolsar\u00eda el dinero, y los amigos del orfanato me llenaban la bandeja de email con mensajes de desesperanza por algo que no caminaba y que inevitablemente los hab\u00eda llenado de ilusi\u00f3n; mayo, nada\u2026 junio, el proyecto ya iba pasando algunos filtros en la ONU\u2026 julio, era mi \u00faltimo mes en el pa\u00eds y yo ve\u00eda con desconcierto como la mayor obra que me hab\u00eda planteado como casco azul durante mi misi\u00f3n en Hait\u00ed se iba desvaneciendo y yo no entend\u00eda el porqu\u00e9. Al final, cinco d\u00edas antes de irme, la ONU me inform\u00f3 que el proyecto hab\u00eda sido rechazado porque la licencia de funcionamiento del orfanato no hab\u00eda sido renovada y hab\u00eda expirado hace m\u00e1s de un a\u00f1o, ante lo cual yo no pod\u00eda hacer nada. No me qued\u00f3 otra opci\u00f3n que hablar con Patricia y decirle lo ocurrido y luego encerrarme en mi oficina y desfogar mi frustraci\u00f3n ante la insensible burocracia que no conoce de crisis humanitarias, y llorar desconsoladamente terminando de preparar mi discurso de despedida que me tocaba dirigir a unos 300 invitados de todos los pa\u00edses que conformaban la misi\u00f3n y autoridades locales que asistir\u00edan a mi ceremonia. En ese momento, hubiera preferido no haber hecho tantos amigos y solo esperar mi avi\u00f3n con el desconsuelo que implica no haber cumplido una misi\u00f3n autoimpuesta, m\u00e1s aun trat\u00e1ndose de la ilusi\u00f3n de unos ni\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Al llegar a casa en Lima, comenc\u00e9 a reaccionar y ver que mi misi\u00f3n no hab\u00eda sido en vano, si bien la construcci\u00f3n del orfanato no se hab\u00eda podido concretar, la unidad que tuve la dicha de comandar y el personal que tuve el honor de liderar hicieron mucho por la poblaci\u00f3n haitiana. En seis meses, hab\u00edamos realizado m\u00e1s de 600 patrullajes en la provincia de Ouest, nuestra \u00e1rea de responsabilidad que abarcaba unos 3500 kil\u00f3metros cuadrados. Apoyamos a la polic\u00eda haitiana en operaciones contra el crimen organizado y en diversas actividades donde su limitada capacidad requer\u00eda de nuestra presencia. Brindamos seguridad a diversas delegaciones de la ONU, incluyendo la visita del aquel entonces Secretario General, Ban KI Moon. Resguardamos la integridad del Hospital Argentino de la ONU que, dentro de sus limitaciones, era una de las facilidades m\u00e9dicas mejor acondicionadas para enfrentar cualquier desastre en la capital, as\u00ed como tambi\u00e9n de algunos campos de desplazados como los de <em>Coreil Celesse<\/em>, <em>Jerusalem<\/em> y <em>Cannan<\/em>. Llev\u00e1bamos atenci\u00f3n m\u00e9dica a muchos orfanatos y alegr\u00eda con el grupo <em>\u201cPeru Funny Times\u201d,<\/em> nombre que le fue puesto a ese grupo de hombres y mujeres que sacaron lo mejor de s\u00ed para poder robarles una sonrisa y brindarles calor humano a cada ni\u00f1o y ni\u00f1a que los ve\u00eda. Pero, a pesar de mi reflexi\u00f3n ya en suelo peruano, todo esto no era suficiente y el vac\u00edo que sent\u00eda por solo haberles dado un \u201ccaramelo\u201d a esos ni\u00f1os y no haber \u201ccurado la enfermedad\u201d pudiendo hacer que se construyan las nuevas instalaciones, no dejaba de taladrar mi pecho cada que alguien me preguntaba sobre mi experiencia en Hait\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">As\u00ed pasaron cuatro meses sin entender mi misi\u00f3n en el Caribe. As\u00ed pasaron cuatro meses sin poder librarme de esa frustraci\u00f3n y sentimiento de haber fallado. As\u00ed pasaron 4 meses en los cuales trataba de entender las contradicciones de Sarah, el desencanto de Patricia, la desesperaci\u00f3n de Levy y Guelmo y la desesperanza de los 80 ni\u00f1os y ni\u00f1as a los que un d\u00eda les di un caramelo y muy probablemente sab\u00edan que era uno m\u00e1s de los que les dan muchos como forma temporal y limitada de suprimir su dolor, al final yo era eso, un extranjero m\u00e1s que pasaba por all\u00ed tratando de ser el buena gente del barrio o d\u00e1ndose auto terapia a costa de la desgracia de ellos. Y yo me segu\u00eda resistiendo a ser eso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Lleg\u00f3 diciembre del 2014 y la Navidad avecinaba, las ofertas desbordaban internet, las calles de Lima se iban llenando cada vez m\u00e1s de compradores compulsivos y no compulsivos, los panetones empezaban a llenar las mesas desde el desayuno hasta la cena, bronceador, playa y todas las conversaciones sobre las fiestas de a\u00f1o nuevo y los viajes de verano solo hac\u00edan que no terminara de entender si en realidad viv\u00eda en el lugar adecuado y con la gente adecuada\u2026 solo quer\u00eda regresar y terminar lo que no acab\u00e9 en Hait\u00ed. Hasta que el d\u00eda 13 recib\u00ed un email, y no una llamada, de Patricia. La verdad, no sab\u00eda si abrirlo. Pens\u00e9 que era uno m\u00e1s de esos mensajes sin sentido que se escriben por compromiso en estas \u00e9pocas del a\u00f1o. Me demor\u00e9 unos minutos hasta que decid\u00ed leerlo y \u2026 \u00a1oh sorpresa!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>De:<\/em><\/strong><em> Patricia<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>Para:<\/em><\/strong><em> Omar <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>Asunto:<\/em><\/strong><em> Orfanato Damabiah<\/em><\/span><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em>Querido Omar,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em>\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s? \u00bfTe quedaste en el Per\u00fa o has vuelto a viajar? Espero que est\u00e9s bien.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em>Llevo mucho tiempo queriendo escribirte para contarte que finalmente hicimos el orfanato. Mi organizaci\u00f3n encontr\u00f3 dinero y nos pusimos en marcha. Lo inauguramos el 29 de octubre del 2014.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em>Yo al d\u00eda siguiente me volv\u00ed a Espa\u00f1a y ahora me han contratado en la MONUSCO como civil. Llegu\u00e9 hace una semana y estar\u00e9 basada en Lubumbashi. Si, por alguna casualidad, vienes por el Congo no dejes de avisarme.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em>Te mando las fotos del orfanato. Gracias por tu apoyo y entusiasmo. Sin tu \u00e1nimo creo que lo hubiese dejado por imposible desde el principio. T\u00fa has contribuido enormemente a que finalmente se hiciera realidad. Espero que te llene de alegr\u00eda y orgullo.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em>Un abrazo,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em>Patricia<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Fue el mejor regalo de Navidad que jam\u00e1s haya recibido, sent\u00ed que la vida volv\u00eda a tener un sentido, que todo hab\u00eda valido la pena y que todas las personas que se me hab\u00edan cruzado en esta historia ten\u00edan algo que ver con esto; que yo solo era una peque\u00f1a parte de un engranaje que se un\u00eda con otro y quiz\u00e1s con muchos m\u00e1s para que esto haya pasado. Simplemente, \u00a1no pod\u00eda creerlo!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAIT\u00cd.-ORFANATO-INTERIOR-PATIO-PNG.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1389\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAIT\u00cd.-ORFANATO-INTERIOR-PATIO-PNG-225x300.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAIT\u00cd.-ORFANATO-INTERIOR-PATIO-PNG-225x300.png 225w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAIT\u00cd.-ORFANATO-INTERIOR-PATIO-PNG.png 504w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAIT\u00cd.-ORFANATO-INTERIOR-CAMAS-PNG.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1390 size-medium\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAIT\u00cd.-ORFANATO-INTERIOR-CAMAS-PNG-300x169.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAIT\u00cd.-ORFANATO-INTERIOR-CAMAS-PNG-300x169.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/HAIT\u00cd.-ORFANATO-INTERIOR-CAMAS-PNG.png 444w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 8pt;\"><strong>El interior del orfanato luego de la reconstrucci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El 4 de octubre del 2016 el hurac\u00e1n Matthew golpe\u00f3 Hait\u00ed dejando a su paso alrededor de 1000 muertos y devastaci\u00f3n por todo el pa\u00eds. Yo me encontraba en otra misi\u00f3n, esta vez en la selva del Per\u00fa, y al ver las noticias sobre como la naturaleza se ensa\u00f1aba una vez m\u00e1s con el peque\u00f1o pa\u00eds caribe\u00f1o solo mir\u00e9 el verde paisaje que ten\u00eda al frente, respir\u00e9 profundamente y pens\u00e9 en los ni\u00f1os que esta vez estar\u00edan a buen recaudo dentro de las nuevas instalaciones de aquel lugar donde reciben amor, educaci\u00f3n, y la posibilidad de crecer alejados de los peligros de la ciudad, d\u00e1ndoles la oportunidad de estar sanos y fuertes para que alg\u00fan d\u00eda ellos mismos puedan cambiar el destino de su hermoso pa\u00eds. Aquel d\u00eda, en medio de la situaci\u00f3n tan cr\u00edtica que viv\u00eda Hait\u00ed y los peligros propios de la misi\u00f3n que yo enfrentaba en mi pa\u00eds, solo atin\u00e9 a dar gracias a la vida por ponerme donde me pone.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>*Oficial de la Marina de Guerra del Per\u00fa en situaci\u00f3n de retiro. Graduado con m\u00e9rito de la Maestr\u00eda de Seguridad Internacional de la Universidad de Leicester en el Reino Unido. Ha trabajado en la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas como Observador Militar en Sud\u00e1n, Comandante del Contingente Militar Peruano en Hait\u00ed y como Oficial de Asuntos de Operaciones de Paz en la sede principal de la ONU en Nueva York. Es escritor de art\u00edculos profesionales y conferencista en asuntos relacionados a la seguridad y defensa a nivel nacional e internacional.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Omar Martin Tejada P\u00e9rez* El orfanato antes de su reconstrucci\u00f3n. Vista exterior.\u00a0 Era la ma\u00f1ana de un d\u00eda a inicios de mes de marzo del 2014 cuando recib\u00ed la llamada de Sarah, una amiga estadounidense, quien me estaba invitando a acompa\u00f1arla a visitar un orfanato donde ella sol\u00eda llevar ropa, comida y un poco de &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2020\/05\/16\/haiti-una-gota-de-esperanza-en-medio-del-desastre-la-adversidad-la-burocracia-la-historia-de-la-reconstruccion-de-orfanato\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">HAIT\u00cd. UNA GOTA DE ESPERANZA EN MEDIO DEL DESASTRE, LA ADVERSIDAD Y LA BUROCRACIA. LA HISTORIA DE LA RECONSTRUCCI\u00d3N DE UN ORFANATO.<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[434],"tags":[437,438,439,436,175,440,435,420],"class_list":["post-1387","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-haiti","tag-ayuda-humanitaria","tag-crisis-humanitaria","tag-desastres-naturales","tag-minustah","tag-naciones-unidas","tag-ongs","tag-operaciones-de-paz","tag-solidaridad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1387","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1387"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1387\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1387"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1387"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1387"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}