{"id":1661,"date":"2020-07-02T00:05:21","date_gmt":"2020-07-02T03:05:21","guid":{"rendered":"http:\/\/saeeg.org\/?p=1661"},"modified":"2020-07-01T23:50:41","modified_gmt":"2020-07-02T02:50:41","slug":"el-mundo-sigue-lo-deseable-lo-posible-lo-terrible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2020\/07\/02\/el-mundo-sigue-lo-deseable-lo-posible-lo-terrible\/","title":{"rendered":"EL MUNDO QUE SIGUE: LO DESEABLE, LO POSIBLE Y LO TERRIBLE"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>Alberto Hutschenreuter*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1662\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/mundo-ball-63527_640-300x212.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"353\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/mundo-ball-63527_640-300x212.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/mundo-ball-63527_640.png 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 8pt;\">Imagen de Gerd Altmann en Pixabay<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Uno de los hechos m\u00e1s interesantes que ha producido la Covid-19 causada por el coronavirus es la notable cantidad de trabajos sobre el impacto de la misma en las relaciones entre los estados, sobre todo en clave de perspectivas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Casi como si se tratara del final de una guerra de escala o de alg\u00fan otro suceso internacional de proporciones, el fen\u00f3meno reactiv\u00f3 como pocas veces los debates y la reflexi\u00f3n en todas las dimensiones, desde la geopol\u00edtica hasta la tecnol\u00f3gica, pasando por la econ\u00f3mica, la cultural, la militar, etc. Es auspicioso que as\u00ed sea, pues, m\u00e1s all\u00e1 de la enfermedad, que para algunos ha sido un hecho que obliga a pensar sobre el verdadero punto de partida del siglo XXI, siempre el mundo, su curso y su horizonte necesitan ser deliberados, particularmente cuando desde hace tiempo el \u201csistema de posicionamiento\u201d del \u201cmedio internacional\u201d ha dejado de suministrar datos relativamente propicios y fiables. Claro que a partir del coronavirus el reto es de escala.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Por otra parte, el virus ha vuelto a exponer uno de los d\u00e9ficits que existe en materia de previsi\u00f3n estrat\u00e9gica global. Hubo algunas pocas alertas sobre el riesgo que implicar\u00edan los pat\u00f3genos en el siglo actual, e incluso muy pocos \u00e1mbitos de inteligencia nacional elaboraron calibrados informes sobre brotes epid\u00e9micos, pero nadie lleg\u00f3 a imaginar que en tan pocos meses la poblaci\u00f3n mundial quedar\u00eda sitiada por el virus, se desplomar\u00edan simult\u00e1neamente las econom\u00edas (con las secuelas sociales que ello implica) y se abrir\u00eda un angustiante interrogante sobre c\u00f3mo continuar\u00e1 la historia a partir de la Covid-19.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Hac\u00eda m\u00e1s de setenta a\u00f1os que el mundo no sufr\u00eda semejante perturbaci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, en algunos segmentos, por caso, disminuci\u00f3n del ingreso per c\u00e1pita y extensi\u00f3n simult\u00e1nea de la pobreza, hay que ir bastante m\u00e1s atr\u00e1s de la Segunda Guerra Mundial para hallar precedentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">En este cuadro, y siempre con el prop\u00f3sito de provocar dudas que empujen a cavilaciones m\u00e1s precisas, resulta \u00fatil fragmentar las reflexiones en relaci\u00f3n con el curso de las relaciones entre Estados, destacando aquellas situaciones para las que contamos con las experiencias y realidades, lo \u00fanico que nos proporciona cierto grado de certidumbre, es decir, el escenario de las posibilidades, como as\u00ed aquellos contextos frente a los que disponemos de alguna experiencia, y aquellos que implican acercarnos a contextos desconocidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Pero antes de referirnos a lo posible y lo desconocido, es pertinente decir algo breve sobre aquello deseable o \u201caspiracional\u201d en las relaciones entre Estados, puesto que se trata de \u201cim\u00e1genes\u201d que a veces impulsan expectativas e incluso acciones loables, que duran hasta encontrarse, o m\u00e1s apropiadamente toparse, con la realidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Es habitual que lo deseable surja con fuerza tras el final de una confrontaci\u00f3n militar de escala, el inicio de un nuevo siglo o tras la desaparici\u00f3n de una era o r\u00e9gimen entre Estados, sobre todo si se trata de un ciclo que termina casi s\u00fabitamente, como sucedi\u00f3 con el final del r\u00e9gimen de Guerra Fr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Pero tambi\u00e9n lo deseable podr\u00eda ocurrir si un pa\u00eds o un lote de pa\u00edses ha transcurrido un tiempo en un entorno donde la cobertura y el concepto estrat\u00e9gico militar lo aportaba un ajeno a dicho grupo de pa\u00edses. Concretamente, nos referimos a la Uni\u00f3n Europea, cuyos liderazgos nacionales casi en su totalidad no han vivido la Guerra Fr\u00eda ni mucho menos la guerra total de 1939-1945, y por ello han desarrollado una cultura jur\u00eddica-institucional sobre la que pretenden erigir la Uni\u00f3n Europea no solo en una potencia mayor, sino en paradigma para otros actores y. de esta manera, pr\u00e1cticamente eliminar las posibilidades de confrontaciones militares interestatales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Pero se trata de un objetivo m\u00e1s formal que real, pues la historia de las relaciones entre Estados no registra casos de \u201cpotencias institucionales\u201d, de manera que el deseo europeo, que podr\u00eda significarle reveses, como de hecho le sucedi\u00f3 cuando hace unos a\u00f1os Europa descart\u00f3 posibles tensiones mayores entre Estados en su territorio, enfoque que pronto debi\u00f3 revisar ante los sucesos de Ucrania que terminaron con la mutilaci\u00f3n territorial de este actor clave de Europa del este, es nada m\u00e1s que un deseo. Es decir, Europa estaba impulsando un esquema de seguridad desechando la geopol\u00edtica y finalmente fue la geopol\u00edtica la que la recentr\u00f3 en la realidad dej\u00e1ndola en un conflicto nada m\u00e1s y nada menos que con Rusia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Las aspiraciones de la UE nos remiten a cuando, reflexionando sobre las formas de gobierno, Nicol\u00e1s Maquiavelo prefer\u00eda dejar de lado los principados eclesi\u00e1sticos, pues, para expresarlo en sus propias palabras, \u201ccomo est\u00e1n regidos por una raz\u00f3n superior a la que la mente humana no alcanza, dejar\u00e9 de hablar de ellos; porque, siendo exaltados y mantenidos por Dios, discurrir sobre ellos ser\u00eda un acto de hombre presuntuoso y temerario\u201d<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">En el sitio de lo deseable, las diferentes \u201cim\u00e1genes\u201d internacionales no tienen ni tendr\u00e1n finalmente lugar, por caso, la \u201caldea global\u201d; la convergencia entre Oriente y Occidente\u201d; los \u201cEstados virtuales\u201d; la prodigalidad del comercio como orden internacional; el \u201cpacifismo\u201d; el desarme internacional; los voluntarismos multidimensionales; los \u201cbienes de la humanidad\u201d; el \u201corden onusiano\u201d, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Claro que se trata de pretensiones loables, elevadas y atractivas, y nadie duda de ello; pero en las relaciones entre los Estados estos enfoques son incongruentes con lo real y lo necesario. En un mundo basado en esas categor\u00edas pr\u00e1cticamente no habr\u00eda, entre otras, cuestiones de costo-beneficio ni de pugna de intereses, algo que jam\u00e1s ha ocurrido. Para dejar de ser deseos y transformarse en situaciones posibles, necesariamente requerir\u00edan que se modifique la misma naturaleza del hombre, que no se funda en el desinter\u00e9s, el altruismo, la audacia o la confianza, sino en sus opuestos. De all\u00ed que para considerar el mundo que sigue, indefectiblemente debemos tener presente esta realidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Hacia dentro de los estados esos opuestos sufren las limitaciones jur\u00eddico-institucionales, incluso el estado es una entidad de dominaci\u00f3n que reclama para s\u00ed con \u00e9xito el monopolio de la violencia leg\u00edtima, para expresarlo casi en los mismos t\u00e9rminos de Max Weber. Ninguna otra lo podr\u00eda reclamar y si sucediera que otra organizaci\u00f3n o entidad pol\u00edtica lo hiciera estar\u00eda desafiando el orden, y si el mismo Estado lo permitiera, estar\u00edamos ante lo que se denomina un \u201cEstado disfuncional\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Hacia fuera sucede lo contrario, pues son las entidades intergubernamentales las que padecen la interacci\u00f3n de esos opuestos de los hombres al frente de los Estados; porque por m\u00e1s que exista una densidad de instituciones internacionales, nunca se alcanzar\u00e1 un grado de centralizaci\u00f3n como el que existe hacia dentro de los Estados. En gran medida, es lo que John Mearsheimer ha denominado \u201cla tragedia de los grandes poderes pol\u00edticos\u201d, cuando concluye que los grandes poderes se temen, se desconf\u00edan y siempre compiten entre s\u00ed por el poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><em>\u00bfPor qu\u00e9 los grandes poderes se comportan de ese modo? Mi respuesta es que la estructura del sistema internacional obliga a los Estados que solo buscan estar seguros a actual agresivamente unos con otros. Tres caracter\u00edsticas del sistema internacional se combinan para hacer que los Estados se teman unos con otros: 1) la ausencia de una autoridad central que se establezca por encima de ellos y pueda protegerlos, 2) el hecho de que los Estados siempre tienen alguna capacidad militar ofensiva, y 3) el hecho de que los Estados nunca pueden estar seguros sobre las intenciones de otros Estados. Ante este temor, que nunca puede ser eliminado, los Estados reconocen que cuando m\u00e1s poderosos sean en relaci\u00f3n con sus rivales, mejores ser\u00e1n sus posibilidades de supervivencia. De hecho, la mejor garant\u00eda de supervivencia es ser un hegem\u00f3n, porque ning\u00fan otro Estado puede amenazar seriamente a un actor tan poderoso\u201d<\/em>.<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Hay otros autores, por caso, Kenneth Waltz, que sin salir del realismo \u201crebajan\u201d las condiciones de poder a una determinada suficiencia de capacidades. Pero todos coinciden en que la situaci\u00f3n de anarqu\u00eda entre Estados es la causa central de la competencia y la concentraci\u00f3n de poder por parte de los Estados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">De manera que considerar un mundo \u201cpor fuera\u201d de esta realidad supone no solo un desacierto, sino un riesgo si de elaborar escenarios se trata. No hay nada m\u00e1s peligroso para un Estado que realizar reflexiones \u201csubestrat\u00e9gicas\u201d, es decir, no ya diagn\u00f3sticos imprecisos sobre el curso de las relaciones internacionales, sino meditaciones a partir de bases irreales, algo semejante (o acaso peor) que aquellas reflexiones y acciones subestrat\u00e9gicas basadas en situaciones que poco se relacionan con la realidad propia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">En este contexto, lo posible en el mundo que seguir\u00e1 a la pandemia ser\u00e1 una continuidad de cuestiones atravesadas por crisis crecientes, como as\u00ed algunas relativas novedades. Enunciemos y consideremos brevemente diez situaciones-tendencias:<\/span><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Mantenimiento y deterioro de las crisis entre los poderes preeminentes o conflictos mayores: la principal causa de desestabilidad internacional radica en que los actores que deber\u00edan trabajar juntos en relaci\u00f3n con la estabilidad y la seguridad se hallan en conflicto entre s\u00ed, siendo bajas las posibilidades de superaci\u00f3n, pues cualquier disposici\u00f3n de acuerdo de una de las partes podr\u00eda ser interpretada por la otra como una ganancia propia de poder, por caso, Occidente y Rusia; India-China; China-Estados Unidos, etc.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Estacionamiento relativo (por los efectos de la Covid-19) de los gastos en defensa: en 2019 el gasto militar global registr\u00f3 el mayor aumento en los \u00faltimos diez a\u00f1os. En 2020 se cumplieron algunos prop\u00f3sitos de modernizaci\u00f3n y proyectos en las potencias mayores y en actores de medio alcance. Posiblemente, las necesidades econ\u00f3micas pospandemia restrinjan el gasto durante el 2020 y tal vez en 2021, pero posteriormente se retomar\u00e1n las inversiones, particularmente en materia de desarrollo de nuevos \u201carmamentos de negaci\u00f3n de capacidades del oponente\u201d.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Lateralizaci\u00f3n de las organizaciones multilaterales y casi desaparici\u00f3n de algunas de ellas por falta de financiaci\u00f3n: sumada a la tensi\u00f3n internacional, la falta de orden o r\u00e9gimen internacional aumenta aquellas cuestiones relativas con \u201cel inter\u00e9s nacional primero\u201d y disminuye el compromiso con el multilateralismo. Hace alg\u00fan tiempo, la demanda de reforma del Consejo de Seguridad de la ONU recreaba expectativas en relaci\u00f3n con un m\u00e1s actualizado reparto de poder en ese seno ejecutivo formado por \u201clos que cuentan\u201d; sin embargo, hoy se ha relativizado su verdadero alcance, al tiempo que ha cobrado relevancia la f\u00f3rmula del bilateralismo dentro del \u201cformato G\u201d (G-20, etc.).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Estacionamiento e incluso fragmentaci\u00f3n de la integraci\u00f3n y complementaci\u00f3n regional: la pandemia puso a prueba la \u201censambladura\u201d de la integraci\u00f3n en Europa, un caso excepcional de tendencia supraestatal; si bien no se produjo ninguna ruptura, la respuesta al reto del virus fue m\u00e1s en clave nacional que colectiva, e incluso la situaci\u00f3n fue oportuna para el despliegue de \u201cpoder suave\u201d de Rusia y China en aquellos pa\u00edses m\u00e1s impactados por el coronavirus. En otros territorios de complementaci\u00f3n, el impacto disruptivo del virus fue acaso menor que el distanciamiento llevado adelante por sus mismos protagonistas desde bastante antes de la llegada del coronavirus, por caso, el Mercosur.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Creciente formalismo de los denominados \u201csitios comunes de la humanidad\u201d: una de las manifestaciones de la \u201creconcentraci\u00f3n\u201d del poder de los Estados es la creciente relativizaci\u00f3n de aquellos sitios comunes y desmilitarizados, por caso, el espacio exterior, hace tiempo convertido en un \u201cterritorio\u201d de rivalidades y militarizado (no armamentizado). Por otra parte, la adopci\u00f3n de posturas de defensa del medio ambiente por parte de actores con capacidad global de proyectar poder, encierra una estrategia de afirmaci\u00f3n de intereses en determinadas \u201cplazas geopol\u00edticas\u201d del mundo, una \u201cdiplomacia medioambiental de intereses\u201d. Finalmente, en un mundo extraviado y bajo creciente desconfianzas, nada asegura que los tratados sobre \u201cbienes de la comunidad internacional\u201d no sufran presiones para ser revisados.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Mantenimiento e incluso descenso de la cooperaci\u00f3n internacional en segmentos o temas mayores: una de las causas que \u201cfacilit\u00f3\u201d la expansi\u00f3n de la Covid-19 fue la falta de compromiso de los Estados con el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), esto es, las iniciativas prioritarias que establece la OMS para prevenir a los pa\u00edses ante lo que se denomina una Emergencia de Salud P\u00fablica de Preocupaci\u00f3n Internacional (PHEIC). Antes, frente a otros brotes, tambi\u00e9n hubo demoras y desconfianzas<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>. Posiblemente, el temor ante un nuevo escenario de rebrote de un coronavirus m\u00e1s agresivo impulse un mayor compromiso interestatal en materia de informaci\u00f3n; pero tambi\u00e9n podr\u00eda ocurrir que las suspicacias relativas con el verdadero origen del virus refuercen la soberan\u00eda estatal en detrimento de la cooperaci\u00f3n internacional. Siempre debemos recordar que la cooperaci\u00f3n entre Estados nunca estar\u00e1 por encima del \u201cprincipio de la incertidumbre de las intenciones\u201d.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Estacionamiento y posible descenso de los precios energ\u00e9ticos: no existen demasiadas posibilidades para una suba importante del precio del petr\u00f3leo; y ello se debe a que la oferta es grande y variada. Existen algunos datos relativos con la capacidad estadounidense para hacer rentable la explotaci\u00f3n de petr\u00f3leo de esquisto, aun con un precio bajo del barril; y por otro lado China se encontrar\u00eda explorando el petr\u00f3leo de origen bituminoso<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a>. Para Rusia y Arabia Saudita, dos actores en pugna energ\u00e9tica, ello ser\u00e1 un serio inconveniente y, particularmente para el primero, exigir\u00e1 acelerar los tiempos de modernizaci\u00f3n de su econom\u00eda.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Segmentaci\u00f3n tecnol\u00f3gica: el posible curso del mundo hacia un ensimismamiento de los Estados implicar\u00e1 una mayor jerarquizaci\u00f3n en materia tecnol\u00f3gica y, por tanto, un se\u00edsmo geopol\u00edtico en t\u00e9rminos tecnol\u00f3gicos que podr\u00eda empujar a determinadas regiones a una mayor irrelevancia geoecon\u00f3mica-estrat\u00e9gica. Hace poco m\u00e1s de un lustro la CEPAL advirti\u00f3 sobre el aumento de la brecha tecnol\u00f3gica entre Am\u00e9rica Latina y los centros de avance tecnol\u00f3gico. Pero ello no solo ocurre en la regi\u00f3n, sino, salvando las diferencias, en escenarios como Europa, que importa bienes y servicios digitales de Estados Unidos y China<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a>. Muy posiblemente, la pandemia ser\u00e1 el hecho fungible para que Europa considere la necesidad de desacoplarse de dichos centros.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Ausencia de configuraci\u00f3n entre Estados: la pandemia no va a empujar a los Estados a una gran conferencia sobre ordenamiento internacional. Seguramente se habilitar\u00e1n canales de informaci\u00f3n y prevenci\u00f3n m\u00e1s fluidos, pero en modo alguno ello implicar\u00e1 un orden. Las configuraciones entre Estados en la historia han sido resultado de una situaci\u00f3n de guerra o del final de un r\u00e9gimen de poder, es decir, del final de un ciclo en el que hay vencedores y derrotados. Hoy no estamos ante estas situaciones; peor a\u00fan, existe una situaci\u00f3n de \u201cdesglobalizaci\u00f3n\u201d con tensiones internacionales mayores, es decir, disminuci\u00f3n de interdependencias, m\u00e1s introspecci\u00f3n nacional y rivalidades crecientes.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Intensificaci\u00f3n de la guerra bajo \u201cnuevas modalidades\u201d: durante las \u00faltimas siete d\u00e9cadas no volvi\u00f3 a ocurrir una confrontaci\u00f3n militar generalizada, hecho que podr\u00eda hacer suponer que la violencia se ha reducido en el mundo; sin embargo, en el siglo XXI la guerra es un fen\u00f3meno m\u00e1s difuso, m\u00e1s l\u00e1bil, las mismas l\u00edneas que dividen la guerra y la paz se han ido borrando<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[6]<\/a>, pues las rivalidades entre los Estados escalan a trav\u00e9s de medios no necesariamente militares sino a trav\u00e9s de \u201cterritorios\u201d no mensurables como la red. Pero tambi\u00e9n puede haber \u201cguerra\u201d entre Estados que no rivalizan, por caso, cuando un actor quiere alcanzar determinados objetivos pol\u00edticos en la pol\u00edtica, la econom\u00eda, etc., de otro actor, recurriendo para \u201cdesresponsabilizarse\u201d de ello a grupos conocidos como \u201chackers patri\u00f3ticos\u201d. En breve, las denominadas \u201cguerras h\u00edbridas\u201d se desarrollan a trav\u00e9s de m\u00faltiples medios y pueden llegar a lograr, entre otros, cambios de reg\u00edmenes pol\u00edticos sin emplear un solo soldado<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[7]<\/a>.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">En cuanto a lo que podemos denominar \u201clo terrible\u201d en el mundo que seguir\u00e1 a la pandemia, b\u00e1sicamente hay dos situaciones que suponen inquietudes mayores, particularmente la segunda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Por un lado, el comercio entre Estados ha sido y podr\u00eda ser un suced\u00e1neo de un orden o configuraci\u00f3n internacional que no hoy existe. No es lo mismo, pero en el estado de perturbaci\u00f3n en que se encuentra el mundo el comercio es pr\u00e1cticamente el \u00fanico segmento que sirve como inhibidor o amortiguador de conflictos. Si bien el comercio implica conflictos, basta considerar la relaci\u00f3n entre China y Estados Unidos, una densa red comercial entre Estados tiende a que sus involucrados la preserven porque una ruptura terminar\u00eda siendo muy desventajosa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Hay fuertes se\u00f1ales relativas con una posible contracci\u00f3n del comercio internacional tras la pandemia. Desde razones fundadas en nuevos dimensionamientos de la econom\u00eda hasta un gran movimiento de relocalizaci\u00f3n de compa\u00f1\u00edas de escala, pasando por crecientes enfrentamientos por aranceles, etc., un desplome del comercio internacional ser\u00eda casi el \u00faltimo impacto a lo que queda del orden liberal de posguerra y, por tanto, a la misma estabilidad internacional. De all\u00ed que algunos expertos han priorizado el esfuerzo en pos de salvaguardar los principios de dicho orden<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[8]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">En un contexto de crisis entre los poderes preeminentes, el hundimiento del comercio nos volver\u00eda hacia un panorama comercio-econ\u00f3mico internacional con algunos inquietantes parecidos a los a\u00f1os siguientes a 1929.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Finalmente, la otra cuesti\u00f3n en clave inquietante tiene lugar en el segmento de las armas nucleares, donde el retiro de los poderes preeminentes de tratados centrales para la mantenci\u00f3n del equilibrio nuclear puede dejar al mundo ante un horizonte desconocido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">En alguna medida (y bajo un poder nuclear muy superior), acaso se est\u00e1 dando una situaci\u00f3n parecida a la que ocurri\u00f3 en los a\u00f1os ochenta, cuando se hablaba de posibles escenarios de victoria en el terreno de la competencia nuclear, es decir, ir m\u00e1s all\u00e1 del equilibrio nuclear con el fin no ya de disuadir al otro de no atacar, sino de persuadirlo en funci\u00f3n de su supremac\u00eda nuclear, situaci\u00f3n que solo ha ocurrido entre 1945 y 1949, cuando Estados Unidos tuvo el monopolio del artefacto at\u00f3mico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Por tanto, la contracara del alejamiento de Estados Unidos de tratados como el ABM, el INF y el de Cielos Abiertos, ser\u00eda (m\u00e1s all\u00e1 de lo que finalmente suceda con el \u00fanico acuerdo sobre armas estrat\u00e9gicas, el START III) una modernizaci\u00f3n de sus capacidades nucleares con el fin de ir m\u00e1s all\u00e1 de la \u201cmutua destrucci\u00f3n asegurada\u201d, esto es, lograr un primer (o, de ser necesario, un segundo) golpe incontestable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Pero esta situaci\u00f3n implicar\u00eda una nueva carrera armamentista con Rusia, a la que tambi\u00e9n habr\u00eda que sumar a China, un pa\u00eds que pronto dispondr\u00e1 de la triada nuclear, es decir, capacidad para lanzar sus cabezas nucleares desde tierra, mar y aire.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">En este cuadro no podemos soslayar a los poderes nucleares que se encuentran fuera del Tratado de No Proliferaci\u00f3n, como as\u00ed aquellas intenciones de actores como Ir\u00e1n y otros que saben que el arma nuclear supone alcanzar la \u201cseguridad absoluta\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Lo terrible del mundo que sigue se completa con la posibilidad de que actores no estatales logren tal segmento de poder\u00edo u otro que implique posible exterminio masivo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">En suma, el mundo que sigue se compone de un contexto de continuidades que podr\u00edan acelerarse y de escenarios de inquietud mayor que, mientras los poderes preeminentes no moderen sus conflictos y sus enfoques estado-soberano-nacionalistas para intentar una configuraci\u00f3n u orden, lo mantendr\u00e1n entre una estabilidad endeble y un desequilibro imprevisible.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>* Doctor en Relaciones Internacionales. Su \u00faltimo libro se titula \u201cUn mundo extraviado. Apreciaciones estrat\u00e9gicas sobre el entorno internacional contempor\u00e1neo\u201d, Editorial Almaluz, 2019.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Nicol\u00e1s Maquiavelo. <em>El pr\u00edncipe. <\/em>Barcelona: Altaya, 1993, p. 44.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> John Mearsheimer. <em>The Tragedy of the Great Politics Power<\/em>. New York, London: W. W. Norton &amp; Company, 2001, p. 3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Sara Davies. \u201cThe Coronavirus and Trust in the Process of International Cooperation: A System Under Preassure\u201d. <em>Ethics &amp; International Affairs, <\/em>Carnegie Council, February 2020, &lt;https:\/\/www.ethicsandinternationalaffairs.org\/2020\/the-coronavirus-and-trust-in-the-process-of-international-cooperation-a-system-under-pressure\/&gt;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Agnia Grigas. \u201cCovid-19 Spells out new era for energy markets\u201d, <em>Atlantic Council<\/em>, April 20, 2020. &lt;https:\/\/www.atlanticcouncil.org\/blogs\/new-atlanticist\/covid-19-spells-out-new-era-for-energy-markets\/&gt;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> D.S. Hooda. \u201cThe Trayectory of future wars\u201d. <em>India Today<\/em>, January 3, 2020, &lt;https:\/\/www.indiatoday.in\/magazine\/cover-story\/story\/20200113-the-trajectory-for-future-wars-1633246-2020-01-03&gt;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a> Andrew Korybko, <em>Guerras h\u00edbridas<\/em>. <em>La aproximaci\u00f3n adaptativa indirecta al cambio de r\u00e9gimen<\/em>. Espa\u00f1a: Editorial Fides, 2017.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a> Arsenio Cuenca. \u201cEl problema de Europa: la dependencia tecnol\u00f3gica de Estados Unidos y China\u201d. <em>El Orden Mundial<\/em>, 28 de junio, 2020, &lt;https:\/\/elordenmundial.com\/dependencia-tecnologica-union-europea\/&gt;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a> Henry Kissinger, \u201cThe Coronavirus Pandemic Will Forever Alter World Order\u201d, <em>Wall Street Journal Opinion<\/em>, April 3, 2020, &lt;https:\/\/www.wsj.com\/articles\/the-coronavirus-pandemic-will-forever-alter-the-world-order&gt;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><em><strong>\u00a92020-saeeg\u00ae<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Hutschenreuter* Imagen de Gerd Altmann en Pixabay Uno de los hechos m\u00e1s interesantes que ha producido la Covid-19 causada por el coronavirus es la notable cantidad de trabajos sobre el impacto de la misma en las relaciones entre los estados, sobre todo en clave de perspectivas. 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