{"id":2240,"date":"2020-10-02T00:56:11","date_gmt":"2020-10-02T03:56:11","guid":{"rendered":"http:\/\/saeeg.org\/?p=2240"},"modified":"2020-10-03T00:57:53","modified_gmt":"2020-10-03T03:57:53","slug":"la-integracion-latinoamericana-y-el-concepto-de-nacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2020\/10\/02\/la-integracion-latinoamericana-y-el-concepto-de-nacion\/","title":{"rendered":"LA INTEGRACI\u00d3N LATINOAMERICANA Y EL CONCEPTO DE NACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong><em>Giancarlo Elia Valori*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/america-latina.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2241\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/america-latina.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"510\" \/><\/a><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>I<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">La formaci\u00f3n de las naciones que constituyen nuestro continente no fue producto de accidentes y de la arbitrariedad. Se formaron a lo largo de un proceso hist\u00f3rico que comenz\u00f3 durante la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola y en ella fueron adquiriendo los trazos peculiares que conformar\u00edan despu\u00e9s las caracter\u00edsticas que las distinguieron. Los virreinatos y las capitan\u00edas generales no fueron agrupaciones territoriales de origen burocr\u00e1tico-administrativo; eran regiones econ\u00f3micas, sociales y aun raciales espec\u00edficas. En el seno de las instituciones virreinales crecieron los elementos que dar\u00edan nacimiento a nuestras naciones.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>II<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Puede que, visto en la perspectiva hist\u00f3rica, alg\u00fan desgarramiento territorial se nos revela ahora como absurdo o injustificado. Pero lo que entonces pudo ser una separaci\u00f3n territorial sin sentido, ahora es una realidad nacional inobjetable. El idioma com\u00fan y la religi\u00f3n, fundamentos esenciales de la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola mantenidos invariables durante toda nuestra historia, no fueron ni son suficientes para borrar las particularidades espec\u00edficamente nacionales que no diferencian y distinguen una naciones de otras, de la misma manera que una misma religi\u00f3n y un mismo idioma no esfuman las profundas diferencias que distinguen a Inglaterra de los Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>III<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Por eso, el panamericanisimo \u2014como en otro tiempo el paneslavismo o en los \u00faltimos a\u00f1os el panarabismo\u2014 no pudo pasar nunca de ciertos l\u00edmites, que terminaban siempre en las mismas expresiones l\u00edricas acerca de un origen com\u00fan y un destino com\u00fan, mientras en la realidad nuestras naciones iban profundizando los rasgos que las distingu\u00edan. El panamericansmo tuvo dos vertientes: una, que nac\u00eda en los altos c\u00edrculos dirigentes de las clases dominantes vinculadas a los Estados Unidos; otra, nacida en las filas del movimiento estudiantil universitario, de tendencia esencialmente anti yanqui. Aquella ten\u00eda que enfrentar y desplazar el predominio de la influencia econ\u00f3mica y cultural de Europa en el continente (especialmente de Inglaterra en lo econ\u00f3mico y de Francia en lo cultural); \u00e9sta, a enfrentar los movimientos populares contra el avance arrollador del nuevo imperialismo norteamericano. El panamericanismo de la primera vertiente se fue transformando paulatina y sucesivamente en una serie de instituciones de car\u00e1cter continental (Organizaci\u00f3n de Estados Americanos \u2014OEA\u2014, Junta Interamericana de Defensa, etc.) que han dado origen a lo que se llama com\u00fanmente \u201csistema interamericano\u201d, \u201cpanamericano\u201d o \u201ccontinental\u201d, articulado a lo largo de una serie de conferencias y de acuerdos. El segundo desapareci\u00f3 a los pocos a\u00f1os y los movimientos que lo constitu\u00edan se transformaron en movimientos de car\u00e1cter nacional (APRA). Hace a\u00f1os pareci\u00f3 querer rebrotar en otra forma, en la forma de un gran movimiento de guerrillas inspirado y dirigido desde Cuba, idea que s\u00f3lo ha arraigado en sectores muy minoritarios del estudiantado.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>IV<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">De cualquier manera, el panamericanismo que estamos describiendo era de orden exclusivamente pol\u00edtico; sus acuerdos eran de car\u00e1cter pol\u00edtico y las invocaciones al \u201csistema\u00bb tambi\u00e9n lo eran. Pero la OEA, la Junta Interamericana de Defensa, la Uni\u00f3n Panamericana, se han convertido en grandes organismos burocr\u00e1ticos, alejados de cada una de las naciones que env\u00edan sus representantes, con sede en Washington. En la medida en que ya no expresan los objetivos pol\u00edticos que le dieron nacimiento, esas instituciones han entrado en crisis, a veces muy grave, como la que ha sufrido la OEA en los \u00faltimos meses. Entraban en crisis, a nuestro juicio, porque las motivaciones que las mov\u00edan eran de un orden \u201ccontinental\u201d muy difuso, que no alcanzaba a interpretar las necesidades reales de cada uno de nuestros pa\u00edses. Muchos de sus acuerdos (R\u00edo de Janeiro, Bogot\u00e1, etc.) fueron resistidos no s\u00f3lo por los pueblos, sino tambi\u00e9n por los parlamentos y hasta por los gobiernos que los hab\u00edan suscripto. El sistema no alcanz\u00f3 a superar tampoco los conflictos que divid\u00edan las relaciones entre los estados; no pudo evitar la guerra entre Paraguay y Bolivia; no pudo hallar una f\u00f3rmula de acuerdo entre Per\u00fa y Ecuador; tampoco solucionar el conflicto entre Bolivia y Chile sobre fronteras y salida al mar; debe tolerar realidades tan dolorosas como la de Hait\u00ed, etc. De modo que el origen com\u00fan y el destino com\u00fan se reducen a frases que se introducen en los discursos de ocasi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>V<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">El \u00fanico rasgo que identifica a todas nuestras naciones, excluidos los Estados Unidos, es su condici\u00f3n de subdesarrolladas. En una situaci\u00f3n de dependencia m\u00e1s acentuada en unas que en otras, con mayores o menores niveles de vida, con un ingreso por habitante muy diferenciado, todas ellas presentan, sin embargo, ese rasgo com\u00fan que distingue a las naciones subdesarrolladas. Y este problema, que es el m\u00e1s acuciante y el m\u00e1s grave de nuestro continente, ha sido sistem\u00e1ticamente desvirtuado por las conferencias y resoluciones emanadas del llamado \u201csistema interamericano\u201d.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>VI<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Este problema se hace presente con gran dramatismo en los \u00faltimos meses de la segunda guerra mundial y en la inmediata posguerra. En Am\u00e9rica Latina, como en todo el mundo subdesarrolado, eclosionaron movimientos nacionales de amplia base popular, con participaci\u00f3n muy activa y a veces con dirigentes de las fuerzas armadas, con una muy fuerte incidencia de la Iglesia. Estos movimientos reivindican la nacionalidad, aspiran a la plena independencia y se proponen planes o programas tendientes a transformar las estructuras heredadas del pasado. Ellos miran con profundo \u00a0recelo al sistema interamericano y a sus instituciones y a veces llegan a sabotear sus decisiones y a no refrendar en los parlamentos sus acuerdos. Su nacionalismo no es agresivo, es m\u00e1s bien democr\u00e1tico por su origen popular y por surgir de las mayor\u00edas populares, pero l\u00f3gicamente desconf\u00eda de los organismos supranacionales que dictan resoluciones obligatorias. A un panamericanismo difuso sucedi\u00f3 un nacionalismo popular que vino a rescatar la idea de naci\u00f3n, un tanto velada por el liberalismo cl\u00e1sico. El elemento social, vale decir, el movimiento de las clases trabajadoras, confiere a ese nacionalismo \u2014en el poder o en el llano\u2014 un car\u00e1cter muy acusado de reivindicaci\u00f3n social, de justicia social. Se\u00f1alamos, sin embargo, que en lo que hace a los pasos a recorrer para alcanzar la plena independencia econ\u00f3mica, estos movimientos o gobiernos nacionales no llegan a articular programas ajustados a las distintas realidades que quieren transformar; a veces el acento recae en lo social, a veces en lo agrario, a veces, en fin, en el rescate de los servicios p\u00fablicos en manos del capital extranjero.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>VII<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Es entonces cuando aparecen ideas e instituciones que vienen a canalizar o a orientar esa eclosi\u00f3n del sentimiento y del movimiento nacional. La literatura sobre desarrollo y subdesarrollo y los trabajos de esas instituciones forman bibliotecas. Poco a poco se va conformando lo que llamar\u00edamos una ideolog\u00eda del desarrollo latinoamericano . Sus basamentos principales son: a) una reforma del r\u00e9gimen de tenencia de la tierra o reforma agraria; b) una integraci\u00f3n o complementaci\u00f3n \u2014o ambas cosas a la vez\u2014 de las econom\u00edas en agrupaciones regionales, hasta llegar a la constituci\u00f3n de un mercado com\u00fan latinoamericano . Tal es la ideolog\u00eda de la CEPAL (Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe), una comisi\u00f3n regional de las Naciones Unidas. La CEPAL, a su vez, ha sido la matriz que ha dado decenas y decenas de especialistas que han pasado a formar parte de una vasta burocracia, asentada en los organismos regionales que se han ido formando con el tiempo. Se trata de una burocracia con una ideolog\u00eda y con intereses propios de toda burocracia cristalizada<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>VIII<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">\u00bfCu\u00e1les son los pilares b\u00e1sicos de la integraci\u00f3n regional? No es, desde luego, la conciencia de la ulterior integraci\u00f3n de la econom\u00eda mundial, resultado del proceso de concentraci\u00f3n y centralizaci\u00f3n que se est\u00e1 operando tanto en los marcos del sistema capitalista como en el socialista, de la ca\u00edda de las barreras ideol\u00f3gicas que fraccionan el mercado mundial y por tanto de la aceleraci\u00f3n de los intercambios. Este componente hist\u00f3rico no entra en los c\u00e1lculos de las ideolog\u00edas de la integraci\u00f3n. Sus pilares b\u00e1sicos pueden reducirse a dos, uno apenas esbozado, otro abiertamente expresado y explicitado: a) una nueva divisi\u00f3n internacional del trabajo, dentro de la cual cada pa\u00eds, zona o regi\u00f3n se ha de especializar en una rama de la producci\u00f3n; b) un criterio de economicidad, seg\u00fan el cual los distintos pa\u00edses han de producir aquello para lo cual tienen mayores aptitudes hist\u00f3ricas, <em>v<\/em><em>. <\/em><em>gr<\/em>., en la Argentina la ganader\u00eda; en Bolivia, la miner\u00eda del esta\u00f1o; en Brasil, el hierro; en Chile, el cobre, y as\u00ed con el resto de los pa\u00edses. La economicidad implica, a la vez, el criterio de complementaci\u00f3n: la Argentina no tendr\u00eda necesidad de producir hierro, carb\u00f3n y cobre, pues ya\u00a0 los produce Chile; Chile, a su vez, no tendr\u00eda que alentar la producci\u00f3n agropecuaria, pues a cambio de sus minerales la Argentina podr\u00eda darle carne y cereales en abundancia.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>IX<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Los pasos previos a la integraci\u00f3n y complementaci\u00f3n de las econom\u00edas han sido (en los casos de la ALALC y del Mercado Com\u00fan Centro Americano) la eliminaci\u00f3n progresiva de los recargos aduaneros para los productos que se incluyen en una llamada \u201clista com\u00fan\u201d; en el caso de la ALALC el objetivo era alcanzar la plena liberaci\u00f3n de los aforos hacia los primeros a\u00f1os de 1970. Pero ya en estos pasos previos se contienen todos los elementos de una distorsi\u00f3n de nuestras econom\u00edas, de anulaci\u00f3n del proceso de desarrollo.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>X<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">En efecto, tal como ha ocurrido en los pa\u00edses del Mercado Com\u00fan Europeo la pol\u00edtica tarifaria no es suficiente para alcanzar una integraci\u00f3n de las econom\u00edas ni mucho menos para defender la regi\u00f3n integrada de la acci\u00f3n de los monopolios ap\u00e1tridas. Por el contrario, liberada la zona de que se trate de todas las defensas del factor exterior, \u00e9ste actuar\u00e1 en el espacio geogr\u00e1fico con mayor \u201clibertad\u00bb, en un \u00abespacio econ\u00f3mico\u00bb m\u00e1s amplio, m\u00e1s propicio a la expansi\u00f3n de los monopolios. Pues se ha de saber que el monopolio ya estaba instalado en la mayor\u00eda de las zonas que componen Am\u00e9rica Latina, frenando o expandiendo la producci\u00f3n a la medida de sus conveniencias. Pero el monopolio tropezaba aqu\u00ed con las altas tarifas proteccionistas con que cada uno de nuestros pa\u00edses hab\u00edan defendido sus producciones tradicionales o las ramas industriales en desarrollo; esa pol\u00edtica proteccionista se hab\u00eda incrementado en la postguerra con el acceso al poder de los movimientos nacionalistas populares de que ya hemos hablado.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XI<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Esa pol\u00edtica proteccionista era condici\u00f3n <em>sine qua non <\/em>para que las d\u00e9biles y precarias bases industriales se desarrollaran y conquistaran o crearan su propio mercado interno. Concretamente, la \u00fanica forma de alentar la industria del automotor en la Argentina \u2014teniendo en cuenta sus altos costos originarios\u2014 era establecer una protecci\u00f3n suficientemente alta para desalentar toda posibilidad de competencia extranjera; protecci\u00f3n que era necesario extender luego a la importaci\u00f3n de\u00a0 \u201cpartes\u201d o repuestos, que impidiera la constituci\u00f3n de una industria del armado semilegal. Esto, que era necesario para las nuevas y modernas industrias, era igualmente necesario para las industrias tradicionales, digamos, del vino y del tabaco, las cuales cubr\u00edan todas las necesidades internas. En los pa\u00edses donde a\u00fan no se \u00a0hab\u00edan instalado las industrias llamadas de \u201cconsumo durable\u201d, especialmente la de artefactos para el hogar, la situaci\u00f3n era id\u00e9ntica en cuanto su implantaci\u00f3n exig\u00eda, desde el comienzo, un sistema de protecci\u00f3n que la pusiera al abrigo de la competencia extranjera. Hasta la aparici\u00f3n de los intentos \u201cintegradores\u201d \u00e9ste era el proceso que se estaba operando, en algunos lugares m\u00e1s aceleradamente (Argentina, Brasil, M\u00e9xico, Chile), en otros m\u00e1s lentamente. El rasgo principal de este proceso industrial era que se operaba en la esfera de la industria liviana, la que satisface las necesidades inmediatas del consumo ciudadano. Pronto fue evidente que la industria liviana engendraba una nueva forma de dependencia exterior.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XII<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Evidentemente, el desarrollo de esta industria demandaba cantidades crecientes de materias primas industriales, de maquinaria, de combustibles, de productos qu\u00edmicos. Los gobiernos nacionales comenzaron entonces a sentir la necesidad de instalar la industria pesada, a partir de la siderurgia y de la quimiurgia; m\u00e1s tarde, la instalaci\u00f3n de la industria de automotores y de maquinaria agr\u00edcola. Esto tend\u00eda a impulsar la b\u00fasqueda de materias primas (hierro, carb\u00f3n, petr\u00f3leo, minerales no ferrosos). Este proceso no estaba programado ni planeado, no respond\u00eda ciertamente a un sistema de prioridades estructurado. Era una tendencia general que partiendo de las mismas \u00a0necesidades \u00a0que engendraba el desarrollo industrial iba a la b\u00fasqueda \u00a0de sus bases aut\u00f3nomas.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XIII<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Pero el paso de la industria liviana a la industria pesada exig\u00eda grandes inversiones que no pod\u00edan ser satisfechas con el solo producto de las exportaciones. Pues se estaba operando al mismo tiempo un acelerado crecimiento demogr\u00e1fico \u2014particularmente acusado en esta parte del continente\u2014 una concentraci\u00f3n en las ciudades y un reclamo de mayores niveles de vida que iban absorbiendo los saldos exportables. El comercio exterior, la exportaci\u00f3n, ya no era fuente de acumulaci\u00f3n para las grandes inversiones que se requer\u00edan. A lo cual debe agregarse el fen\u00f3meno moderno permanente: el deterioro de los t\u00e9rminos del intercambio. \u00a0Los sectores nacionalistas populares m\u00e1s esclarecidos hallaron la salida de la dificultad planteando la posibilidad de hallar fuentes de financiaci\u00f3n de estas grandes inversiones en la cooperaci\u00f3n internacional.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XIV<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Fue entonces, cuando ya se perfilaba una soluci\u00f3n integral al gran problema de nuestro subdesarrollo, cuando arreciaron las tendencias \u201cintegradoras\u201d. Los criterios de \u201ccomplementaci\u00f3n\u201d y de \u201ceconomicidad\u201d fueron expuestos y explicitados en numerosos trabajos y conferencias continentales; tuvieron el apoyo caluroso de grupos reformistas y de grupos conservadores. Por \u00faltimo, las grandes potencias le prestaron calor y promesas de financiaci\u00f3n para \u201cproyectos comunes\u201d o \u201cconjuntos\u201d; algunos bancos internacionales se transformaron en bancos para la integraci\u00f3n, sus fondos derivaron cada d\u00eda m\u00e1s hacia la financiaci\u00f3n de estos proyectos. Si la Argentina hallaba grandes dificultades financieras (y pol\u00edticas) para la explotaci\u00f3n del mineral de hierro de Sierra Grande (Patagonia), all\u00ed estaba, a mitad de precio y con un alto porcentaje de ley, el mineral de R\u00edo Doce (Brasil) que pod\u00eda entrar libremente en virtud de los acuerdos de complementaci\u00f3n o de liberaci\u00f3n de tarifas de la ALALC; si experimentaba iguales dificultades para la construcci\u00f3n del sistema hidroel\u00e9ctrico de El Choc\u00f3n-Cerros Colorados, pod\u00eda en cambio satisfacer sus necesidades de energ\u00eda el\u00e9ctrica con la construcci\u00f3n de la represa de Salto Grande en\u00a0 com\u00fan con Uruguay y Brasil.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XV<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Es de suponer que, deliberadamente o no, la \u201cintegraci\u00f3n\u201d y la complementaci\u00f3n ven\u00edan a salir al cruce de lo que ya era una tendencia en marcha. Paralizaba los intentos integradores de car\u00e1cter nacional en homenaje a una integraci\u00f3n regional en perspectiva; desarmaba los dispositivos de defensa de la econom\u00eda industrial en marcha y desviaba hacia otros objetivos los esfuerzos que ya estaban empellados. Prestaron su concurso a esta orientaci\u00f3n no s\u00f3lo la burocracia continental, sino tambi\u00e9n lo que denominaremos reformismo continental. Unos exig\u00edan como paso previo a todo, una reforma agraria, que consistir\u00eda en parcelar la tierra de tal forma que no quedara un solo trabajador agr\u00edcola sin su parcela; los otros postulaban una gran reforma educacional, pues la fuente de nuestros males estar\u00eda en el analfabetismo y en la incultura; los otros una reforma constitucional, pues nuestras constituciones eran ya arcaicas con respecto a las necesidades de modernizaci\u00f3n de nuestra sociedad; otros, en fin, una reforma religiosa y aun eclesi\u00e1stica con el fin de acercar la Iglesia a los pobres y de que la Iglesia se incorporara al torrente reformista. Parec\u00eda que se trataba de atenazar o de envolver el proceso de desarrollo inevitable en una red de problemas que se le anticipaban o que lo postergaban.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XVI<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Pero, sobre todo, se soslayaba el contenido hist\u00f3rico-pol\u00edtico del desarrollo, a saber, la construcci\u00f3n de la Naci\u00f3n. Nuestros pa\u00edses, en efecto, no han completado a\u00fan el proceso de constituci\u00f3n nacional. La unidad nacional est\u00e1 en las leyes y en las constituciones; en la realidad, aparece fraccionada y las regiones aisladas entre s\u00ed. Junto a los grandes centros poblados se extienden vastas regiones que viven en el aislamiento; al lado de las conquistas de la civilizaci\u00f3n est\u00e1 el m\u00e1s profundo atraso. Estos fen\u00f3menos se dan en forma muy acusada en los pa\u00edses con gran poblaci\u00f3n ind\u00edgena, donde el idioma nacional es ignorado por la mayor parte de los pobladores. Pero se dan tambi\u00e9n en los pa\u00edses sin diferenciaci\u00f3n racial y religiosa, como la Argentina, cuyos dos polos, el noroeste y la Patagonia, permanecen en el aislamiento y en al atraso y donde a\u00fan regiones relativamente pobladas y con producciones estimables caen en crisis por falta de v\u00edas de comunicaci\u00f3n, como las provincias de Corrientes, Entre R\u00edos y Misiones.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XVII<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">En tales condiciones, el desarrollo econ\u00f3mico adquir\u00eda dimensi\u00f3n en profundidad, en cuanto se trataba de erigir las bases de una econom\u00eda moderna, y en extensi\u00f3n, en cuanto se trataba de extender sus beneficios a todas las regiones, enlaz\u00e1ndolas con un vasto sistema de comunicaciones. Se trataba y se trata de construir las bases materiales de la nacionalidad, sin las cuales \u2014como est\u00e1 ya probado suficientemente\u2014 \u00a0todos los factores de orden cultural y \u00e9tico \u2014 la religi\u00f3n y la educaci\u00f3n\u2014 o bien decaen, o bien se deforman en una suerte de barbarie moderna. El maestro o el misionero pueden llegar de manera suficiente, y cuando llegan no tienen en\u00a0 sus manos los elementos que le permitan incorporar esas poblaciones a la vida de relaci\u00f3n. Es la experiencia de los misioneros en las regiones de ind\u00edgenas.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XVIII<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Lo que com\u00fanmente se ha llamado \u201cproblema nacional\u201d ha adquirido en los a\u00f1os de la posguerra una dimensi\u00f3n y una fuerza realmente inusitadas. En Europa, a causa de la larga ocupaci\u00f3n por fuerzas extranjeras de la mayor parte de los pa\u00edses, viejas civilizaciones de un alto nivel cultural sometidas a una opresi\u00f3n oprobiosa. En Asia y \u00c1frica, fue la quiebra definitiva del colonialismo lo que ha dado origen al desarrollo del sentimiento nacional en las antiguas nacionalidades, y a la aparici\u00f3n explosiva de ese sentimiento en las nacionalidades que ahora se constituyen (especialmente en \u00c1frica). Esos pueblos reconstruyen su historia, recuperan sus religiones originarias y sus idiomas, hacen renacer el folklore; inmediatamente se dan planes o programas de desarrollo econ\u00f3mico y social, quieren salir del atraso a que los conden\u00f3 la potencia colonizadora. En la misma Europa del MCE aparecieron fen\u00f3menos como el \u201cdegaullismo\u201d que no es otra cosa que el renacimiento del esp\u00edritu nacional franc\u00e9s excitado por la invasi\u00f3n alemana y la posterior p\u00e9rdida de sus colonias y dominios. No es \u00e9ste el lugar para abrir juicios de valor sobre este fen\u00f3meno, pero ignorarlo o menospreciarlo equivale a ignorar la trascendencia hist\u00f3rica permanente del concepto de naci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XIX<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Pues en los planes de integraci\u00f3n se ha avanzado ya bastante en torno de la articulaci\u00f3n de una especie de gobierno supranacional. En efecto, los m\u00e1s eminentes expositores del pensamiento integrador han llegado a la conclusi\u00f3n de que las medidas y los organismos puestos en marcha hasta ahora no han sido suficientemente efectivos para llevar el proceso de integraci\u00f3n hasta sus \u00faltimas consecuencias. Se impone, pues, seg\u00fan ellos, arbitrar otras medidas m\u00e1s en\u00e9rgicas y m\u00e1s efectivas, para lo cual se requiere algo m\u00e1s que las meras reuniones de funcionarios autorizados. En una sesi\u00f3n especial, consagrada a la integraci\u00f3n econ\u00f3mica de Am\u00e9rica latina, celebrada en la ciudad de M\u00e9xico en mayo de 1965, la CEPAL expuso un nuevo programa de cuatro puntos para acelerar el proceso de integraci\u00f3n: los tres primeros eran de orden puramente econ\u00f3mico y se refer\u00edan a la progresiva supresi\u00f3n de barreras aduaneras, a la pol\u00edtica de inversiones y al sistema de pagos para facilitar las transacciones entre los pa\u00edses miembros de la ALALC. El cuarto aconsejaba crear nuevas instituciones encargadas de coordinar el funcionamiento de los diferentes mecanismos. Era preciso crear de inmediato un Consejo que funcionara a nivel pol\u00edtico, encargado de tomar todas las decisiones necesarias para el progreso de la integraci\u00f3n. Este Consejo ser\u00eda el \u00f3rgano supremo de\u00a0 la comunidad y estar\u00eda formado por los ministros de relaciones exteriores de los pa\u00edses asociados y sus atribuciones ser\u00edan las siguientes: decisiones en lo referente a reducciones tarifarias, aprobaci\u00f3n de la pol\u00edtica regional de inversiones, definici\u00f3n de la pol\u00edtica financiera y monetaria de la zona, programaci\u00f3n del desarrollo cient\u00edfico y t\u00e9cnico y, en general, la adopci\u00f3n de todas las medidas necesarias para el progreso de la organizaci\u00f3n regional. Las decisiones deber\u00edan ser adoptadas por unanimidad.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XX<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">L\u00f3gicamente, esta pol\u00edtica deb\u00eda tropezar al fin con obst\u00e1culos insalvables, pues el inter\u00e9s nacional puede declinarse hasta un l\u00edmite dado, pasado el cual viene la sumisi\u00f3n a las decisiones e intereses supranacionales. Las conferencias de la ALALC, realizadas en Montevideo en 1965 y 1966, no lograron articular el sistema de nivel pol\u00edtico aconsejado por la CEPAL y por los llamados \u201ccuatro sabios\u201d (los se\u00f1ores Ra\u00fal Prebisch, Jos\u00e9 Antonio Mayobre, Felipe Herrera y Carlos Sanz de Santa Mar\u00eda) a quienes el presidente de Chile, Sr. Frei hab\u00eda solicitado un informe sobre el estado y las perspectivas de integraci\u00f3n. Al reunirse, a fines de 1967, la comisi\u00f3n que deb\u00eda elaborar las \u201clistas comunes\u201d de productos que deben ser liberados de derechos, al llegar al petr\u00f3leo y al trigo, entr\u00f3 en crisis. Despu\u00e9s de laboriosas gestiones, la comisi\u00f3n tuvo que trasladar la fecha de sus reuniones al mes de junio del corriente a\u00f1o.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XXI<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Pero, a partir de esta crisis, se ha renovado la ofensiva \u201cintegradora\u201d. Personajes de organismos financieros muy altamente colocados han declarado que tales o cuales bancos no dar\u00edan en adelante otros cr\u00e9ditos \u00a0que \u00a0no fuerano \u00a0destinados a proyectos comunes de integraci\u00f3n. Subvencionados por las mismas instituciones financieras se han constituido organismos para la propaganda de la tesis \u201cintegradora\u201d y, en un simposio convocado en Arica, un expositor contrario a la corriente en boga, fue poco menos que agredido por los partidarios de la idea. Idea que se intenta disfrazar con una imagen que no corresponde a la esencia de la misma.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XXII<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Conviene dedicar un p\u00e1rrafo a este nuevo enfoque del problema. La raz\u00f3n es obvia: se juega aqu\u00ed con los sentimientos de la gente y hasta con el llamado sentido com\u00fan. La integraci\u00f3n vendr\u00eda a ser algo as\u00ed como un \u201cfrente\u201d de los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo de Am\u00e9rica latina enfilado contra el imperialismo norteamericano; la complementaci\u00f3n y la ayuda mutua los salvar\u00eda de tener que recurrir a la cooperaci\u00f3n financiera internacional; un organismo supranacional, con poder de decisiones pol\u00edticas, superar\u00eda las vacilaciones de los respectivos gobiernos. Pero el \u201cimperialismo\u201d les ha jugado una mala pasada a estos \u201cintegradores\u201d de la izquierda; se sabe, por la experiencia europea, que la econom\u00eda de los grandes espacios abiertos es la que mejor se acomoda a los intereses y designios de los grandes monopolios. Cuando se han levantado las defensas que protegen la incipiente producci\u00f3n de los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, los que ganan el espacio no son los vecinos tambi\u00e9n en desarrollo, sino los monopolios que producen a bajo costo y que est\u00e1n en condiciones de ejercer incluso el <em>dumping<\/em>. Por otra parte, las conferencias de Ginebra (1964), de Argel (1967) y de Nueva Delhi (febrero-marzo 1968) han demostrado hasta el cansancio que esta especie de \u201cfrente\u201d de los pobres contra los ricos no ha rendido frutos, sea cuando se ha usado el m\u00e9todo de la persuasi\u00f3n sea cuando se ha utilizado el de la amenaza.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XXIII<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Pero podr\u00eda objetarse que este punto de vista que estamos exponiendo a grandes trazos es el de aquellas naciones del continente que mejores condiciones naturales re\u00fanen para edificar una econom\u00eda integrada dentro de sus fronteras o que disponen de un nivel econ\u00f3mico que se acerca m\u00e1s al del pleno desarrollo; se justificar\u00edan, pues, sus aprehensiones hacia todo aquello que pudiera postergar o atenuar su proprio y r\u00e1pido desarrollo. En cambio, \u00bfqu\u00e9 sucede con los pa\u00edses peque\u00f1os, con menos poblaci\u00f3n, con una producci\u00f3n puramente agropecuaria o minera, con una industria de trasformaci\u00f3n embrionaria? Nos referimos, es claro, a Bolivia, Paraguay, Ecuador. Para ellos, la integraci\u00f3n tendr\u00eda un significado distinto: el de un acceso m\u00e1s r\u00e1pido a los niveles de producci\u00f3n de sus hermanos \u201cmayores\u201d, pues ni la liberaci\u00f3n aduanera ni la complementaci\u00f3n amenazar\u00edan sus bases de sustentaci\u00f3n. En otras palabras, no se podr\u00eda invadir el Paraguay con las carnes argentinas, pues este pa\u00eds las produce; ni Bolivia con los minerales chilenos. En cambio, Chile y Argentina necesitan, por ejemplo, de las maderas paraguayas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Pero bien visto, este criterio se detiene en los niveles puramente comerciales del problema. Es, por otra parte, el criterio o uno de los criterios de los constructores ideol\u00f3gicos de la integraci\u00f3n regional. En realidad, la integraci\u00f3n estar\u00eda destinada a liberar y acelerar los intercambios comerciales. Pero se comercia lo que se tiene y no lo que se debiera tener dentro de lo que se estima como una econom\u00eda moderna. El comercio puede ser liberado y acelerado sin que cambien las producciones que se venden o se compran. Y el desarrollo, bien entendido, no es el de los intercambios sino el de las producciones. Venezuela puede vender todo el petr\u00f3leo que produce y aun mucho m\u00e1s, pero seguir\u00e1 siendo as\u00ed un pa\u00eds monoproductor y, por tanto, en v\u00edas de desarrollo, indistintamente de que la venta de su petr\u00f3leo le produzca un ingreso per c\u00e1pita superior al de cualquier otro pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina. La liberaci\u00f3n de derechos puede facilitar la colocaci\u00f3n en masa de las magn\u00edficas maderas, de la yerba mate o del tanino paraguayo; pueden, as\u00ed, aumentar sus ingresos y, por tanto, aumentar sus importaciones; pero este acontecer no alterar\u00e1 en nada su condici\u00f3n de productor de materias primas. Lo mismo d\u00edgase del esta\u00f1o boliviano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">No se postula, desde luego, que esos pa\u00edses alcancen iguales niveles o grados de integraci\u00f3n econ\u00f3mica que los que pueden lograr Argentina, Brasil o M\u00e9xico. Algunos carecen de condiciones naturales para una agricultura y una ganader\u00eda similares a las de Argentina; otros carecen de recursos minerales o de la riqueza de Brasil. Se aplicar\u00eda a estos pa\u00edses entonces el ejemplo de Italia, de Jap\u00f3n o de Suiza, que han alcanzado un alto grado de desarrollo industrial y agrario careciendo de recursos minerales y de tierras f\u00e9rtiles suficientes y vastas. Recorrer\u00e1n este camino con mayor o menor ritmo, pero deber\u00e1n recorrerlo. Si desde ahora se empe\u00f1an en alcanzar mayores niveles de vida confiando todo a la integraci\u00f3n, retrasar\u00e1n su desarrollo y acentuar\u00e1n al de aquellas ramas que los caracterizan como pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong>XXIV<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">De cualquier manera, el aspecto puramente econ\u00f3mico de la integraci\u00f3n no era el objeto de estas l\u00edneas; m\u00e1s bien se trataba de explayar la permanencia hist\u00f3rica del concepto de naci\u00f3n, de la obligatoriedad de resguardar sus esencias espirituales, de la necesidad de construir sus bases materiales. Hemos partido de la conciencia de que la interdependencia de las naciones es insoslayable, de que estamos viviendo el proceso de integraci\u00f3n del mercado mundial, que poco a poco las f\u00f3rmulas de la convivencia y la negociaci\u00f3n amigable est\u00e1n sustituyendo la agresividad y la guerra fr\u00eda de ayer. Pero todo este proceso es un resultado no un requisito previo; el resultado del desarrollo de cada una de las nacionalidades de acuerdo con sus rasgos m\u00e1s espec\u00edficos. Un acuerdo universal sobre los problemas que actualmente dividen al mundo ser\u00e1 un acuerdo entre naciones soberanas, independientes, diferenciadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\">Las \u00fanicas categor\u00edas universales que se admiten sin discusi\u00f3n son las que informan las religiones, las filosof\u00edas, las llamadas ideolog\u00edas. Pero, si bien se observa, la religi\u00f3n, por ejemplo, es uno de los elementos espirituales-culturales que constituyen el ser nacional en aquellos pa\u00edses que la han recibido desde su nacimiento.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em><sup>* <\/sup><\/em><\/strong><strong><em>Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones acad\u00e9micas y \u00f3rdenes nacionales. El Se\u00f1or Valori ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y econom\u00eda en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pek\u00edn, la Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el \u00abInternational World Group\u00bb, es tambi\u00e9n presidente honorario de Huawei Italia, asesor econ\u00f3mico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legi\u00f3n de Honor de la Rep\u00fablica Francesa, con esta motivaci\u00f3n: \u201cUn hombre que puede ver a trav\u00e9s de las fronteras para entender el mundo\u201d y en 2002 recibi\u00f3 el t\u00edtulo de \u201cHonorable\u201d de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>Art\u00edculo exclusivo para SAEEG. Prohibida su reproducci\u00f3n.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12pt;\"><em><strong>\u00a92020-saeeg\u00ae<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Giancarlo Elia Valori* \u00a0 I La formaci\u00f3n de las naciones que constituyen nuestro continente no fue producto de accidentes y de la arbitrariedad. Se formaron a lo largo de un proceso hist\u00f3rico que comenz\u00f3 durante la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola y en ella fueron adquiriendo los trazos peculiares que conformar\u00edan despu\u00e9s las caracter\u00edsticas que las distinguieron. Los &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2020\/10\/02\/la-integracion-latinoamericana-y-el-concepto-de-nacion\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">LA INTEGRACI\u00d3N LATINOAMERICANA Y EL CONCEPTO DE NACI\u00d3N<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[324,375],"tags":[685,22,268,684,682,458,111,18,683,681,632,15,687,415,686],"class_list":["post-2240","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-2","category-analisis","tag-alalc","tag-america","tag-america-latina","tag-cepal","tag-colonialismo","tag-cooperacion","tag-desarrollo","tag-historia","tag-imperialismo","tag-integracion","tag-nacion","tag-nacionalismo","tag-organismos-regionales","tag-organizacion-de-estados-americanos-oea","tag-panamericanismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2240","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2240"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2240\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2240"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2240"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2240"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}