{"id":2834,"date":"2021-01-14T23:37:54","date_gmt":"2021-01-15T02:37:54","guid":{"rendered":"http:\/\/saeeg.org\/?p=2834"},"modified":"2021-01-14T23:38:02","modified_gmt":"2021-01-15T02:38:02","slug":"batalla-de-pidna-168-a-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2021\/01\/14\/batalla-de-pidna-168-a-c\/","title":{"rendered":"BATALLA DE PIDNA (168 A.C.)"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Marcos Kowalski*<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"589\" height=\"330\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2835\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-1.png 589w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-1-300x168.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>Tuvo lugar el 22 de junio de 168\u00a0AC, en el noreste de Grecia cerca de la localidad de Pidna, en el golfo de Tesal\u00f3nica. Se enfrentaron el ej\u00e9rcito romano bajo el mando del c\u00f3nsul Lucio Emilio Paulo Maced\u00f3nico y el de Macedonia dirigido por su rey Perseo. Esta batalla puso de manifiesto la supremac\u00eda de la legi\u00f3n romana sobre la r\u00edgida falange macedonia.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2836\" width=\"498\" height=\"531\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-2.png 350w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-2-282x300.png 282w\" sizes=\"auto, (max-width: 498px) 100vw, 498px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Al analizar esta batalla, donde las legiones romanas comandadas por Emilio Paulo, vencieron \u2014en aproximadamente una hora\u2014 al ej\u00e9rcito de Perseo, se observa que el tiempo de las falanges herederas de Alejandro Magno hab\u00eda llegado a su fin, haciendo que el Reino de Macedonia dejara de existir ese mismo a\u00f1o. Veremos como combat\u00edan ambos oponentes en la \u00e9poca \u2014la falange macedonia y la legi\u00f3n romana\u2014 y a qu\u00e9 tipo de evoluci\u00f3n hab\u00edan llegado los ej\u00e9rcitos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La falange griega proviene al parecer de la Ciudad Estado de Tebas de Beocia, cuya hegemon\u00eda tuvo lugar unos a\u00f1os antes que la de Macedonia y se atribuye su creaci\u00f3n a dos generales, Pel\u00f3pidas y Epaminondas, mientras que su perfeccionamiento se debi\u00f3 a Filipo de Macedonia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Seg\u00fan Polibio, quien dej\u00f3 una descripci\u00f3n de su funcionamiento, cada soldado, con sus armas, ocupaba un espacio de tres pies en posici\u00f3n de combate, mientras que la longitud de la lanza larga que llevaba o <strong>sarisa<\/strong> era de 16 codos. Esta circunstancia despejaba una distancia de 10 codos por delante de cada hoplita, cuando cargaba sujetando la lanza con ambas manos. La longitud de las lanzas permit\u00eda que el combatiente de la primera fila quedara protegido por las que sobresal\u00edan procedentes de la 2\u00aa, 3\u00aa, 4\u00aa y 5\u00aa fila. Dado que la falange contaba con 16 filas de profundidad, de las que s\u00f3lo atacaban las cinco primeras, las otras 11 se limitaban a levantar las sarisas por encima del hombro de los que les preced\u00edan protegi\u00e9ndolos y, en su caso, relev\u00e1ndolos.<\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"589\" height=\"389\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2837\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-3.png 589w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-3-300x198.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Esta unidad, que requer\u00eda de mucha coordinaci\u00f3n y disciplina en los hombres que la compon\u00edan, resultaba invencible en la medida que destrozaba el orden de batalla del enemigo, por regla general, incapaz de acabar con aquel erizo de lanzas largas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Pero hab\u00eda dos puntos d\u00e9biles. El primero era la necesidad de contar con un terreno llano y sin obst\u00e1culos. El segundo, que carec\u00eda de capacidad de maniobra frente a un ataque envolvente. El tercero, que solo val\u00eda para el conjunto. Si el enemigo lograba romper la formaci\u00f3n, cualquier miembro de la falange aislado no pod\u00eda recibir ayuda de sus compa\u00f1eros y estaba condenado a muerte, ya que no pod\u00eda defenderse a s\u00ed mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La legi\u00f3n romana (del lat\u00edn <em>legio<\/em>, derivado de <em>legere<\/em>, recoger, juntar, seleccionar) era la unidad militar de infanter\u00eda b\u00e1sica del ej\u00e9rcito romano. Consist\u00eda en un cuerpo de infanter\u00eda pesada inicialmente de unos 4.200 hombres, seg\u00fan el historiador antiguo Polibio, que m\u00e1s tarde alcanzar\u00eda entre los 5.200 y 6.000 soldados de infanter\u00eda y 300 jinetes para completar un total de entre 6.000 y 6.300 efectivos, seg\u00fan nos cuenta Tito Livio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Fue durante las guerras samnitas (guerras intermitentes entre el 343 y el 290 a C.) cuando las legiones se organizaron de un modo m\u00e1s formal, ya que se vieron obligadas a luchar en un terreno monta\u00f1oso no apto para la falange. Debido a esto se pas\u00f3 del sistema de falange al sistema de man\u00edpulos y centurias, m\u00e1s flexible y apto para el terreno monta\u00f1oso. M\u00e1s tarde, tras la reforma de Cayo Mario, se adopt\u00f3 el sistema de cohortes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Mario impuls\u00f3 una reforma militar en el 107 a.C. que marc\u00f3 el inicio de la profesionalizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito romano implantando medidas e invitando a participar del ej\u00e9rcito a cualquier ciudadano romano, rico o pobre, en las campa\u00f1as militares de Roma, en el que el Estado proporcionaba el equipamiento necesario para poder combatir. Esta \u00faltima medida es quiz\u00e1s la m\u00e1s importante ya que se estandariza el equipamiento para todos los legionarios, a la par que, por tanto, todos deber\u00edan recibir el mismo entrenamiento. La legi\u00f3n se convirti\u00f3 en casi invencible para cualquier otro pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">A partir de ese momento, el legionario es un soldado profesional, que recibe una paga por su servicio y la promesa de mejoras econ\u00f3micas una vez concluido. Los miembros del censo por cabezas que terminaban el servicio recib\u00edan una pensi\u00f3n de su general y una finca en alguna zona conquistada a la que pod\u00edan retirarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En cuanto a la organizaci\u00f3n t\u00e1ctica la estructuraci\u00f3n del ejercito romano, empleaba como unidad t\u00e1ctica <em>el manipulo <\/em>(formado por dos cuadros de 12 soldados de frente por 5 de fondo \u201460 hombres\u2014, con excepci\u00f3n de los \u00faltimos o triarios que eran de 10 x 3 \u201430 hombres\u2014) compuestos de soldados de la misma clase, denominados <em>velites<\/em>, <em>hastati<\/em>, <em>pr\u00ednceps<\/em> y <em>triari<\/em>. Cada manipulo estaba mandado por un centuri\u00f3n, ayudado por un ayudante denominado <em>optio<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Se asign\u00f3 un emblema o ense\u00f1a a cada legi\u00f3n, el <em>Aquila <\/em>de plata El \u00e1guila supone la conversi\u00f3n de la legi\u00f3n en un <em>cuerpo<\/em>, con un esp\u00edritu colectivo y una continuidad de tradici\u00f3n. La p\u00e9rdida de las \u00e1guilas, como les sucedi\u00f3 a Craso o Marco Antonio en Oriente o a Varo entre los germanos, es el mayor deshonor que puede sufrir un cuerpo legionario. El suboficial a cargo del \u00e1guila era el <em>aquilifer<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Las legiones ten\u00edan un entrenamiento en diversas formaciones de combate perfectamente sincronizadas, siendo su armamento est\u00e1ndar, La llamada <em>gladius<\/em> o espada corta, de medidas aproximadas de 60-85 cm, de hoja recta y ancha de doble filo, el <em>pilum<\/em> un arma arrojadiza pesada, dise\u00f1ada para ser lanzada con la mano a corta distancia, justo antes del combate cuerpo a cuerpo, el <em>soliferreum<\/em>, una jabalina pesada de 2 metros de largo, toda ella forjada en una sola varilla de hierro y terminada en una punta corta, a veces con aletas barbadas, y la <em>fal\u00e1rica<\/em> que era un arma casi id\u00e9ntica al <em>pilum<\/em>, y que pod\u00eda adem\u00e1s ser empleada como arma incendiaria, mientras que se cubr\u00edan con el famoso <em>scutum<\/em> que era el t\u00e9rmino en lat\u00edn para referirse al escudo.<\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-4.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2838\" width=\"339\" height=\"570\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-4.png 255w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-4-179x300.png 179w\" sizes=\"auto, (max-width: 339px) 100vw, 339px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2839\" width=\"506\" height=\"761\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-5.png 410w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-5-199x300.png 199w\" sizes=\"auto, (max-width: 506px) 100vw, 506px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Veamos c\u00f3mo se plante\u00f3 entonces la batalla de Pidna y quienes la condujeron; el romano Lucio Emilio Paulo, era para entonces un militar curtido, sin grandes apoyos pol\u00edticos y que se manejar\u00eda con los principios que enunciaba en sus propias palabras: \u201cun soldado deber\u00eda preocuparse por su cuerpo, para mantenerlo tan fuerte y tan \u00e1gil como fuera posible; el buen estado de su armamento, y tener siempre dispuestas las provisiones de alimentos para hacer frente a cualquier orden inesperada\u201d. Impuso una disciplina f\u00e9rrea entre las tropas que, tras una breve etapa de preparaci\u00f3n, se pusieron en marcha y estudiaron la forma de colarse entre la red de fortificaciones macedonias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En el otro bando estaba Perseo rey de Macedonia quien, tras la muerte de Filipo, se hab\u00eda empe\u00f1ado en la tarea de levantar Macedonia como potencia mundial. Se ali\u00f3 con la belicosa tribu germana de los bastarnos y apoy\u00f3 a las facciones democr\u00e1ticas de las ciudades de Grecia, de modo que se coloc\u00f3 en el bando contrario a Roma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En el a\u00f1o 172 a. C. Roma declar\u00f3 la guerra a Perseo. Los primeros ej\u00e9rcitos enviados por la Rep\u00fablica estuvieron a cargo de Publio Licinio Craso y de Aulo Hostilio Mancino, quienes fueron incapaces de ganar terreno al macedonio, vencedor de varias escaramuzas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El siguiente general romano destinado all\u00ed, Quinto Marcio Filipo, \u201cun hombre mayor de sesenta a\u00f1os y con un enorme sobrepeso\u201d, seg\u00fan Livio, no consigui\u00f3 forzar una batalla decisiva en su a\u00f1o como c\u00f3nsul contra los macedonios; a su regreso a Roma fue relevado por Lucio Emilio Paulo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Perseo estaba muy atento a las tropas de Paulo, esperando enfrentarlo junto a su frontera, sin percatarse de que los romanos hab\u00edan logrado, mientras los macedonios permanec\u00edan inactivos, en una maniobra de rodeo, traspasar su retaguardia a trav\u00e9s de complicados pasos monta\u00f1osos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Al advertir la maniobra y la presencia de romanos en su tierra, Perseo decidi\u00f3 abandonar la l\u00ednea defensiva en Elpe\u00fcs con direcci\u00f3n a Pidna. El 21 de junio de ese a\u00f1o, el monarca macedonio despleg\u00f3 su ej\u00e9rcito, 44.000 efectivos, en las afueras de Pidna, un territorio abierto y adecuado para las prestaciones de su infanter\u00eda. Mientras la falange permaneciera en buen orden era muy dif\u00edcil que cualquier enemigo, desde el frente, pudiera sobrepasar esa barrera de puntas de lanzas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Sin embargo, la ventaja de los legionarios estaba en su movilidad t\u00e1ctica y su mayor velocidad de maniobras y cambio de dispositivo frente a los lanceros macedonios, dado que la sarisa era un arma de dif\u00edcil manejo. Adem\u00e1s, los legionarios contaban con a\u00f1os de experiencia a sus espaldas tras la lucha contra Cartago y hab\u00edan incluido elefantes en sus filas. Durante esta Tercera Guerra Macedonia, Perseo no pudo hacerse con ninguno de estos animales, mientras que la fuerza romana sumaba una veintena de estas bestias, que hab\u00edan logrado a trav\u00e9s de sus aliados n\u00famidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El c\u00f3nsul romano orden\u00f3 formar a sus legiones, unos 30.000 hombres, en <em>triplex acies<\/em>. Esto significaba colocar en primera l\u00ednea a los <em>velites<\/em> (tropa ligera), en segunda l\u00ednea a los <em>hastati<\/em> (infanter\u00eda pesada), luego a los <em>princeps<\/em> (veteranos a punto de completar su contrato militar) y, finalmente, a los <em>triarii<\/em> (las tropas de \u00e9lite). Orden\u00f3 a sus hombres que se mantuvieran en alerta, pero no dio el grito de avanzar. Paulo sab\u00eda de lo poco propicio de aceptar la batalla si es el enemigo el que la propone. Sus tropas estaban cansadas tras la preparaci\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"> y marcha y la formaci\u00f3n se hab\u00eda reunido a toda prisa. Los romanos terminaron el d\u00eda retir\u00e1ndose en orden hacia su campamento, frente a lo cual Perseo no pudo o no quiso forzar el combate.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Al d\u00eda siguiente, ninguno de los comandantes pareci\u00f3 tampoco con voluntad de combatir. Cuando ya anochec\u00eda, sin embargo, algunos esclavos perdieron el control de una mula y entraron en disputa con tropas tracias. Seg\u00fan Plutarco, un grupo de auxiliares ligeros alcanz\u00f3 la posici\u00f3n al o\u00edr el esc\u00e1ndalo, lo que a su vez sum\u00f3 otros refuerzos.<\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"589\" height=\"331\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2840\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-6.png 589w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-6-300x169.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Aquel incidente deriv\u00f3 en una batalla campal, con las tropas saliendo a la carrera y en desorden de los respectivos campamentos. Un obseso del orden como era Paulo debi\u00f3 quedar horrorizado ante aquel inicio de la batalla, si bien no hab\u00eda ya m\u00e1s remedio que improvisar. A\u00f1os despu\u00e9s admitir\u00eda que la visi\u00f3n de la falange, con aquellas l\u00edneas cerradas de lanzas, era lo m\u00e1s terror\u00edfico que hab\u00eda visto en su vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Lucio Emilio Paulo dirigi\u00f3 en persona a la Primera Legi\u00f3n hasta situarla en el centro exacto de la batalla. En torno a ese punto se organizaron el resto de tropas. Los primeros encuentros entre legionarios y soldados de la falange se toparon con el inexpugnable orden macedonio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Los romanos carec\u00edan de hombres suficientes para flanquear a la falange, de modo que todos sus ataques frontales no sirvieron para nada. En un intento por romper las tablas, el comandante de cohorte Salvio arroj\u00f3 el estandarte de su unidad sobre las filas enemigas. A continuaci\u00f3n, los romanos se lanzaron a recuperar su s\u00edmbolo a la desesperada. Algunos trataron de cortar las sarisas, otros de desviarlas, pero ning\u00fan esfuerzo logr\u00f3 romper la integridad de la unidad de la falange macedonia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Al derrumbe de las tropas romanas en esta posici\u00f3n, la Primera Legi\u00f3n se adelant\u00f3 para detener el avance macedonio. La Segunda Legi\u00f3n tambi\u00e9n dio un paso al frente, mientras por el flanco derecho los elefantes causaban un gran desorden. Los intentos de Perseo por adiestrar tropas anti elefantes se revelaron al momento un fracaso. El desorden en los flancos provoc\u00f3 que, por primera vez aquel d\u00eda, la falange se disgregara en varias unidades menores, un defecto habitual de esta formaci\u00f3n incluso en tiempos de Alejandro. En cuanto los bloques de lanceros se mov\u00edan, acababan dispersos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La irregularidad del terreno hacia el campamento romano y la falta de tiempo para organizar las falanges contribuyeron a la disgregaci\u00f3n. Poco a poco, los centuriones lograron ocupar los espacios abiertos por las falanges, hasta el punto de infiltrarse entre los macedonios. Expertos en el cuerpo a cuerpo, los legionarios hicieron las delicias de su oficio gracias a sus <em>gladius hispaniensis<\/em>, un arma id\u00f3nea para combatir contra los lentos macedonios, incapaces de maniobrar con sus enormes lanzas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En cuanto la falange se hundi\u00f3, la caballer\u00eda macedonia abandon\u00f3 el campo de batalla. Solo el caos inicial salv\u00f3 a algunas unidades, que ni siquiera se hab\u00edan desplegado. Al finalizar el d\u00eda, murieron unos 20.000 macedonios y 6.000 quedaron prisioneros. Solo 100 romanos perecieron.<\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"510\" height=\"349\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2841\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-7.png 510w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/BATALLA-DE-PIDNA-7-300x205.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La batalla hab\u00eda durado \u00fanicamente una hora. Tiempo suficiente para escribir el epitafio de la falange macedonia. La falta de maniobrabilidad y de improvisaci\u00f3n de los herederos de Ares evidenci\u00f3 la superioridad del sistema t\u00e1ctico romano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>* Jurista USAL con especializaci\u00f3n en derecho internacional p\u00fablico y derecho penal. Polit\u00f3logo y asesor. Docente universitario.\u00a0<\/em><\/strong><\/span><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>Aviador, piloto de aviones y helic\u00f3pteros. Estudioso de la estrategia global y conflictos.<\/em><\/strong><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><em><strong>\u00a92021-saeeg\u00ae<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marcos Kowalski* Tuvo lugar el 22 de junio de 168\u00a0AC, en el noreste de Grecia cerca de la localidad de Pidna, en el golfo de Tesal\u00f3nica. Se enfrentaron el ej\u00e9rcito romano bajo el mando del c\u00f3nsul Lucio Emilio Paulo Maced\u00f3nico y el de Macedonia dirigido por su rey Perseo. Esta batalla puso de manifiesto la &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2021\/01\/14\/batalla-de-pidna-168-a-c\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">BATALLA DE PIDNA (168 A.C.)<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[518,18,979,978,980],"class_list":["post-2834","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia","tag-guerra","tag-historia","tag-imperio-romano","tag-macedonia","tag-tactica-y-estrategia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2834"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2834\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}