{"id":290,"date":"2017-10-20T18:42:12","date_gmt":"2017-10-20T18:42:12","guid":{"rendered":"http:\/\/saeeg.org\/?p=290"},"modified":"2019-02-10T19:46:41","modified_gmt":"2019-02-10T19:46:41","slug":"los-hombres-nos-dieron-la-patagonia-estanislao-zeballos-los-derechos-soberanos-de-la-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2017\/10\/20\/los-hombres-nos-dieron-la-patagonia-estanislao-zeballos-los-derechos-soberanos-de-la-argentina\/","title":{"rendered":"LOS HOMBRES QUE NOS DIERON LA PATAGONIA. Estanislao Zeballos y los derechos soberanos de la Argentina*"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Marcelo Javier de los Reyes**<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Esta presentaci\u00f3n tiene por objetivo realizar un reconocimiento no s\u00f3lo a la obra de Estanislao S. Zeballos sino a los hombres que se propusieron seriamente forjar un pa\u00eds que ocupara un espacio de consideraci\u00f3n en la comunidad de naciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Estimo que es oportuno hacer este reconocimiento en un tiempo en que la memoria de mucho de ellos \u2014tal el caso del General Julio A. Roca y del mismo Estanislao Zeballos\u2014 es cuestionada desde ciertos sectores ideol\u00f3gicos y con una absoluta incomprensi\u00f3n de que la historia no se juzga a partir de los valores actuales sino que debemos situarnos en el contexto de la \u00e9poca que vamos a analizar<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"><span style=\"text-decoration: line-through;\">[1]<\/span><\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-291\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-Estanislao-Severo-Zeballos-300x214-300x214.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"214\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong>Estanislao Zeballos<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Luego de presentar los datos m\u00e1s relevantes de la vida de Estanislao Zeballos, proceder\u00e9 a hacer un recorte no s\u00f3lo de su extensa obra sino tambi\u00e9n de los libros que consider\u00e9 pertinente considerar a los efectos de este trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Debo aclarar, asimismo, que por cuestiones pr\u00e1cticas no tomar\u00e9 sus obras por orden cronol\u00f3gico sino a partir de una consideraci\u00f3n pr\u00e1ctica. De tal modo que primero tomar\u00e9 <em>Viaje al pa\u00eds de los Araucanos<\/em> (1881), luego seguir\u00e9 con <em>La conquista de las quince mil leguas<\/em> (1878) y <em>Callvucur\u00e1 y la Dinast\u00eda de los Piedras <\/em>(1884), sin impedimento de recurrir a uno u otro en caso en de ser necesario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La intenci\u00f3n de este trabajo es comprender el \u201cproblema del indio\u201d \u2014a sabiendas que hoy no es correcto hablar de indio\u2014 y la preocupaci\u00f3n que ocasionaba tanto durante la colonia como a la joven rep\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La situaci\u00f3n actual, tal como nos la revela la informaci\u00f3n de los medios, nos demuestra que las diferentes campa\u00f1as al desierto han dejado espacios para la discusi\u00f3n y que hoy, nuevamente, constituyen otro elemento m\u00e1s que divide a la sociedad argentina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En principio me referir\u00e9 a algunos datos biogr\u00e1ficos para presentar a Estanislao S. Zeballos y luego tomar\u00e9, recortadamente, su obra ya mencionada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Acerca de Estanislao Zeballos<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Estanislao Severo Zeballos naci\u00f3 en Rosario, provincia de Santa Fe, el 22 de julio de 1854.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><span style=\"text-decoration: line-through;\">E<\/span>n 1866 se traslad\u00f3 a Buenos Aires para cursar sus estudios secundarios en el Colegio Nacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Durante la epidemia de fiebre amarilla (1870-1871) Zeballos colabor\u00f3 con Jos\u00e9 C. Paz en la Comisi\u00f3n Popular de Salubridad, lo que lo llev\u00f3 a contraer la enfermedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En 1872, en el marco del Departamento de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, junto a un grupo de j\u00f3venes estudiantes universitarios residentes en Buenos Aires interesados en la ciencia, fund\u00f3 la <em>Sociedad de Est\u00edmulo Cient\u00edfico<\/em>, que luego dio origen a la <em>Sociedad Cient\u00edfica Argentina<\/em><a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a>. Zeballos redact\u00f3 los estatutos de la sociedad y a comienzos de 1876 integrar\u00eda la comisi\u00f3n redactora de los <em>Anales de la Sociedad Cient\u00edfica Argentina<\/em>, con permanencia hasta la actualidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En forma personal y desde esa sociedad, brind\u00f3 su apoyo a la expedici\u00f3n que realiz\u00f3 el Perito Francisco Pascasio Moreno (1852-1919) a los r\u00edos Negro y Limay, cuya informaci\u00f3n fue m\u00e1s tarde utilizada para proponer el traslado de la frontera hasta el r\u00edo Negro en su obra <em>La conquista de quince mil leguas<\/em>, publicada en 1878.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Estudi\u00f3 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, donde tuvo una participaci\u00f3n activa en general pero particularmente en ocasi\u00f3n del suicidio del estudiante Roberto S\u00e1nchez, ocurrida en diciembre de 1871. Este hecho deriv\u00f3 en un alzamiento generalizado del alumnado, la separaci\u00f3n de los docentes responsables, la sanci\u00f3n de una reforma universitaria y, a propuesta del propio Zeballos, la fundaci\u00f3n del primer centro estudiantil y de un \u00f3rgano de prensa, ambos denominados \u201c13 de diciembre\u201d, la fecha en que S\u00e1nchez se hab\u00eda quitado la vida<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A los 20 a\u00f1os obtuvo el t\u00edtulo de Abogado en 1874 y desde ese momento se dedic\u00f3 a la docencia y, simult\u00e1neamente, trabaj\u00f3 como cronista en el diario <em>La Prensa<\/em> a partir de un ofrecimiento que le hizo su propietario, Jos\u00e9 C. Paz<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Tambi\u00e9n en 1874 particip\u00f3 de las fuerzas mitristas, promotoras de un proceso revolucionario contra el gobierno nacional, que termin\u00f3 fracasando y por lo que debi\u00f3 pasar un tiempo en prisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Para sostenerse durante su estad\u00eda en Buenos Aires, durante alg\u00fan tiempo fue escribiente del naturalista alem\u00e1n Germ\u00e1n Burmeister, Director del Museo P\u00fablico. En 1875 present\u00f3 a la Sociedad Cient\u00edfica Argentina el proyecto de fundaci\u00f3n del Museo de Ciencias Naturales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Apoy\u00f3 la expedici\u00f3n de Francisco Pascasio Moreno para explorar las cuencas de los r\u00edos Negro y Limay. A\u00f1os despu\u00e9s recogi\u00f3 las informaciones obtenidas, proponiendo el traslado de la frontera Sur hasta el r\u00edo Negro en su obra \u2018La conquista de quince mil leguas\u2019, publicada en 1878. Escribi\u00f3 el libro en pocas semanas, a pedido del General Julio A. Roca, con la finalidad de convencer a los miembros del Congreso Nacional de financiar la campa\u00f1a expedicionaria al Desierto que ya estaba iniciando el entonces ministro de guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En 1879 fund\u00f3 el <em>Instituto Geogr\u00e1fico Argentino<\/em>, del que fue su primer presidente y por esa \u00e9poca gestion\u00f3 una subvenci\u00f3n a Florentino Ameghino para la publicaci\u00f3n de sus estudios sobre los mam\u00edferos f\u00f3siles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Escribi\u00f3 varias obras que tratan sobre derecho: <em>El Derecho privado humano<\/em>, <em>La legislaci\u00f3n de emergencia<\/em>, <em>Estudio cr\u00edtico de la legislaci\u00f3n comparada; su influencia sobre la soberan\u00eda<\/em>, etc. Entre 1898 y 1923 dirigi\u00f3 la <em>Revista de Derecho, Historia y Letras<\/em>, fundada por \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">M\u00e1s de una tercera parte de su extensa obra se relaciona con temas hist\u00f3ricos, particularmente referidos a la conquista y exploraci\u00f3n del territorio nacional en el sur y a la historia socio-cultural.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Luego de la campa\u00f1a de Roca, a fines de 1879, Zeballos viaj\u00f3 por el norte de la Patagonia y procedi\u00f3 a dejar por escrito sus observaciones en <em>Viaje al pa\u00eds de los araucanos<\/em>, publicado en 1881, el que ser\u00eda el primer tomo de una trilog\u00eda, de la que formar\u00eda parte <em>La Regi\u00f3n del Trigo<\/em>, del a\u00f1o 1883, y <em>A trav\u00e9s de las caba\u00f1as<\/em>, de 1888. Luego escribi\u00f3 unas cr\u00f3nicas sobre los caciques <em>Callvucur\u00e1 <\/em>y <em>Pain\u00e9<\/em> y sobre una inexistente cacica <em>huilliche<\/em>, Relm\u00fa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Cabe mencionar que Zeballos tambi\u00e9n se desempe\u00f1\u00f3 como diputado de la Legislatura de Buenos Aires (1879) y como diputado nacional entre 1880 y 1892. Fue Ministro de Relaciones Exteriores de los presidentes Ju\u00e1rez Celman (1886\u20131890) y Carlos Pellegrini (1890-1892) y de Figueroa Alcorta (1906).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Entre 1912 y 1926 fue nuevamente electo diputado nacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Fue decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en 1918.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por invitaci\u00f3n del <em>Institut of Politics de la Universidad de Harvard<\/em> viaj\u00f3 a los Estados Unidos para participar de \u201cConferencias de Williamstown\u201d, que fueron publicadas en ingl\u00e9s, p\u00f3stumamente en 1927.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Zeballos falleci\u00f3 en Liverpool el 4 de octubre de 1923. Sus restos descansan en el cementerio de la Recoleta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Viaje al pa\u00eds de los araucanos (1881)<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Si bien este libro es posterior a la campa\u00f1a de Roca, es relevante para situar el origen de los araucanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-292\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-zeballos-viaje-al-pais-de-los-araucanospara-coleccionistas-D_NQ_NP_6352-MLA5050331396_092013-F-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-zeballos-viaje-al-pais-de-los-araucanospara-coleccionistas-D_NQ_NP_6352-MLA5050331396_092013-F-225x300.jpg 225w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-zeballos-viaje-al-pais-de-los-araucanospara-coleccionistas-D_NQ_NP_6352-MLA5050331396_092013-F-768x1024.jpg 768w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-zeballos-viaje-al-pais-de-los-araucanospara-coleccionistas-D_NQ_NP_6352-MLA5050331396_092013-F.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En <em>Viaje al pa\u00eds de los araucanos<\/em>, cuyo t\u00edtulo es ya de por si sugestivo, Zeballos nos habla de un pa\u00eds denominado <em>Raullco<\/em> por los nativos, \u201cde <em>co<\/em> \u2018agua\u2019 y <em>Raull<\/em> \u2018detenida\u2019 \u2018estancada\u2019 lo que significa \u2018regi\u00f3n empapada\u2019 o \u2018pantanosa\u2019. Este es el nombre con que se designa a la regi\u00f3n sur de Chile, nombre que fue desfigurado y que dio lugar a otro m\u00e1s conocido por nosotros: <em>Arauco<\/em><a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a>. Define a este pa\u00eds de la siguiente manera:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Al sur de Chile se extiende un pa\u00eds de topograf\u00eda encantadoramente accidentada. Al Oeste el mar bate sus l\u00edmites de granito, al Centro trepan a las cumbres selvas v\u00edrgenes de vegetaci\u00f3n ant\u00e1rtica, en que descuellan el roble, las araucarias y la hayas entrelazados sus troncos corpulentos por vigorosos par\u00e1sitos , sumisos y audaces, emblema de los peque\u00f1os que medran a la sombra de los grandes; entre el mar y la selvas, llanos extensos, con los se\u00f1alados en las carta con el nombre Hipinco y cerrando al este el cuadro de tantas grandezas los Andes con sus nieves permanentes: Tal es el panorama<\/em>.<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[6]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Zeballos nos habla de que los pobladores de Arauco toman dimensi\u00f3n hist\u00f3rica ante la expedici\u00f3n de Pedro Valdivia, lanzada desde el Per\u00fa quien llev\u00f3 a cabo las primeras fundaciones espa\u00f1olas en esa regi\u00f3n pero en la que tanto \u00e9l como su hueste encontraron la muerte en la batalla de Tucapel, el 26 de diciembre de 1553. Este ser\u00eda el primer lanzamiento araucano contra la dominaci\u00f3n extranjera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Agrega Zeballos:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>A los trescientos a\u00f1os, los araucanos contin\u00faan en armas, con virilidad asombrosa, diezmados, cubiertos sus campos innumerables cad\u00e1veres, cautivas por millares sus familias, incendiados mil veces sus aduares y abrumados por todos los recursos que el arte de la guerra ha desplegado prodigiosamente en los tiempos modernos, a los cuales oponen sus pechos indomables, las lanzas primitivas y las piedras de los Andes.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>El tel\u00e9grafo anuncia, en efecto, que no repuestos aun de los sangrientos combates sufridos al Oriente de los Andes, en lucha con las armas argentinas durante los a\u00f1os corridos de 1879 a 1881, acaban de confederarse levant\u00e1ndose de nuevo en pavoroso son de venganza y reconquista a los trescientos veintinueve a\u00f1os de su famosa victoria de Tucapel, y las ciudades chilenas de Imperial, Angol, Concepci\u00f3n y tantas otras, sobre cuyos muros blandieron los ej\u00e9rcitos de Caupolic\u00e1n y de Lautaro los endebles arcos, acaban de ver por la cent\u00e9sima vez sus campi\u00f1as invadidas por el ind\u00f3mito Araucano y arrasadas entre el fragor de la muerte y el incendio.<\/em><a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[7]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>La conquista de quince mil leguas (1878)<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-294\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-soy-Roca-1-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-soy-Roca-1-200x300.jpg 200w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-soy-Roca-1.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En su libro <em>Soy Roca<\/em>, una biograf\u00eda escrita en primera persona, F\u00e9lix Luna le hace decir al protagonista:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>El plan era tambi\u00e9n pol\u00edtico. Para llevarlo a cabo era necesario, previamente, persuadir a la opini\u00f3n p\u00fablica y convencer al Congreso. Se trataba de que los legisladores sancionaran una ley autorizando la inversi\u00f3n necesaria para llevar la frontera hasta los r\u00edos Negro y Neuqu\u00e9n, cumpliendo as\u00ed la ley 215 que se hab\u00eda sancionado durante la presidencia de Sarmiento, en plena guerra del Paraguay, que ordenaba fijar all\u00ed la frontera. El Congreso autorizar\u00eda a disponer de los medios para llevarla a cabo si una corriente importante de opini\u00f3n se manifestaba a favor de mi plan. Necesitaba un vocero, alguien que pudiera difundir mi pensamiento, y me hablaron de un joven abogado rosarino que pod\u00eda escribir algo. Era el doctor Estanislao Zeballos, que a los 24 a\u00f1os era tan inteligente y activo como ahora. Conversamos, qued\u00f3 seducido por la idea, y en un tiempo incre\u00edblemente corto redact\u00f3 uno de esos libros que hacen \u00e9poca. Rese\u00f1aba antecedentes hist\u00f3ricos, daba noticias geogr\u00e1ficas y presentaba todo el asunto como una apuesta hist\u00f3rica a la que los argentinos no pod\u00edan negarse. Su t\u00edtulo fue todo un hallazgo, atractivo como el de una novela de aventuras: <\/em>La Conquista de Quince Mil Leguas<em>. Yo agregu\u00e9 una carta introductoria para dejar en claro que el libro de Zeballos no hac\u00eda otra cosa que exponer mis propias ideas y consegu\u00ed, adem\u00e1s, hacerlo imprimir por cuenta del gobierno nacional.<\/em><a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[8]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En 1878 fue publicada la segunda edici\u00f3n de la obra de Estanislao Zeballos titulada <em>La conquista de quince mil leguas. Estudio sobre la traslaci\u00f3n de la frontera sud de la rep\u00fablica al R\u00edo Negro dedicado \u00e1 los gefes y oficiales del ej\u00e9rcito expedicionario<\/em>, en la que se presenta al autor como \u201c(ABOGADO), ex-director de La Prensa, fundador y ex-secretario de la Sociedad Cient\u00edfica Argentina, miembro de la Sociedad Geogr\u00e1fica Italiana, Oficial de Honor distinguido con la medalla de oro de la Academia Pico de Bolonia, miembro honorario y activo de varias sociedades nacionales\u201d<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[9]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Esta obra la escribi\u00f3 a los 23 a\u00f1os y la inici\u00f3 dirigi\u00e9ndose al Se\u00f1or Ministro de Guerra y Marina general Don Julio A. Roca, quien ejerci\u00f3 ese cargo entre enero de 1878 y el 9 de octubre de 1879, durante la presidencia de Nicol\u00e1s Avellaneda (1874-1880), a quien sucedi\u00f3 en su primera presidencia en 1880.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-297\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-zeballos-la-conquista-de-quince-mil-leguas-estanislao-zeballos-1878-D_NQ_NP_812472-MLA26787638887_022018-F-225x300.png\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-zeballos-la-conquista-de-quince-mil-leguas-estanislao-zeballos-1878-D_NQ_NP_812472-MLA26787638887_022018-F-225x300.png 225w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-zeballos-la-conquista-de-quince-mil-leguas-estanislao-zeballos-1878-D_NQ_NP_812472-MLA26787638887_022018-F-768x1024.png 768w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/A-zeballos-la-conquista-de-quince-mil-leguas-estanislao-zeballos-1878-D_NQ_NP_812472-MLA26787638887_022018-F.png 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Estanislao Zeballos le escrib\u00eda, entonces, al general Roca:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Conocedor V. E. de mi consagraci\u00f3n al estudio de la cuesti\u00f3n Fronteras, tuvo \u00e1 bien invitarme \u00e1 redactar algunos apuntes sobre los antecedentes de la ocupaci\u00f3n del rio Negro y sobre otros datos hist\u00f3ricos y cient\u00edficos, convenientes para demostrar al pa\u00eds la practicabilidad de aquella empresa, y para proporcionar \u00e1 los gefes y oficiales del ej\u00e9rcito expedicionario un conocimiento sint\u00e9tico de la obra en que van \u00e1 colaborar. V. E. me hizo ofrecer adem\u00e1s que el Gobierno Nacional compraria la edici\u00f3n de mi obra en remuneraci\u00f3n de mi trabajo.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Acept\u00e9 con placer la invitaci\u00f3n, renunciando desde luego \u00e1 toda remuneraci\u00f3n, pues me he consagrado \u00e1 estos estudios, sin inter\u00e9s de lucrar con ellos, inspir\u00e1ndome en el principio de moral que encierra el siguiente pensamiento de un autor c\u00e9lebre: \u00abLa ociosidad pesa y atormenta; el alma es un fuego que es necesario alimentar\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Ofrezco, pues, al Gobierno la obra, de la cual puede hacer el uso que convenga \u00e1 sus planes<\/em>.<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[10]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">De este libro se publicaron 500 ejemplares \u201cpor cuenta del Tesoro Nacional\u201d para que fueran distribuidos, en parte, entre los jefes y oficiales que integrar\u00edan la expedici\u00f3n que llevar\u00eda la presencia nacional hasta el r\u00edo Negro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El Ministro Julio A. Roca le respondi\u00f3 a Zeballos ponderando su trabajo y poniendo en valor los territorios que se incorporar\u00edan por su importancia econ\u00f3mica y como lugar de residencia de la inmigraci\u00f3n europea que por entonces arribaba al pa\u00eds<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[11]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-299\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Julio-A.-Roca-1-281x300.png\" alt=\"\" width=\"281\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Julio-A.-Roca-1-281x300.png 281w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Julio-A.-Roca-1.png 425w\" sizes=\"auto, (max-width: 281px) 100vw, 281px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">General Julio Argentino Roca<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En la carta que le dirigi\u00f3 a Zeballos le expres\u00f3 la necesidad de realizar \u201cestudios hidrogr\u00e1ficos\u201d sobre las innumerables corrientes que se desprenden de los Andes desde San Rafael a Nahuel Huapi y se precipitan al mar por los r\u00edos Colorado y Negro. La intenci\u00f3n de Roca era que la producci\u00f3n agr\u00edcola y minera de la provincia de Mendoza fuera transportada a trav\u00e9s del r\u00edo Colorado hacia Bah\u00eda Blanca, localidad que se constituir\u00eda en un gran centro comercial y un polo de desarrollo para la regi\u00f3n<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[12]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La primera edici\u00f3n se agot\u00f3 en una semana, seg\u00fan expresa el autor en la \u201cAdvertencia de la segunda edici\u00f3n\u201d que es a la que he tenido acceso y en la cual el autor se\u00f1ala que la realiza<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>[\u2026] para satisfacer el inter\u00e9s despertado por la obra, y con el fin de llevar adelante mi prop\u00f3sito patri\u00f3tico de prestijiar l\u00e1 ocupaci\u00f3n de la l\u00ednea estrat\u00e9jica del rio Negro, demostrando la practicabilidad de la operaci\u00f3n fundado en la doble autoridad de la Historia y de la Ciencia.<\/em><a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[13]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En esa edici\u00f3n reforz\u00f3 la parte hist\u00f3rica luego de haber revisado m\u00e1s de <em>mil cuatrocientos manuscritos<\/em> sobre el r\u00edo Negro, coleccionados y clasificados laboriosamente por el Jefe del Archivo General de la Provincia, entre los que se encontraba la correspondencia original entre el virrey Juan Jos\u00e9 V\u00e9rtiz \u2015quien desempe\u00f1\u00f3 esa funci\u00f3n entre el 26 de junio de 1778 y el 6 de marzo de 1784\u2015 y Francisco de Biedma y Narv\u00e1ez o Francisco de Viedma, quien form\u00f3 parte de la expedici\u00f3n organizada por el virrey V\u00e9rtiz y dirigida por Juan de la Piedra, cuyo objetivo era la construcci\u00f3n de fuertes y colonias en el sector de las costas patag\u00f3nicas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En la parte hist\u00f3rica describe las exploraciones y ocupaciones del r\u00edo Negro llevadas a cabo por los espa\u00f1oles, utilizando para ello los documentos del archivo general de la Provincia, como as\u00ed tambi\u00e9n la expedici\u00f3n de 1833, ya durante el gobierno del General Juan Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Balcarce (17 de diciembre de 1832 &#8211; 4 de noviembre de 1833).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Del mismo modo, en la anticipaci\u00f3n de los temas que aborda en su obra, observo un p\u00e1rrafo que entiendo que es relevante para la comprensi\u00f3n de algunas cuestiones que a\u00fan hoy forman parte del debate:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Consecuencias diplom\u00e1ticas de un error del padre Falkner sobre el rio Negro. Refutaci\u00f3n de las interpretaciones arbitrarias, con que los diplom\u00e1ticos chilenos explotan dicho error en contra de los evidentes y clar\u00edsimos derechos de la Rep\u00fablica Argentina \u00e1 las tierras australes, desde el rio Negro al cabo de Hornos.<\/em><a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[14]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Agrega en esa segunda advertencia:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Del punto de vista de la descripci\u00f3n del territorio, cuyo extracto he tomado del diario de Bejarano, el croquis adelanta tambi\u00e9n \u00e1 todas las cartas publicadas hasta ahora, designando los principales paraderos, con sus nombres araucanos y situ\u00e1ndolos en distancias aproximadas calculadas en leguas.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En este p\u00e1rrafo n\u00f3tese que mantendr\u00e1 los nombres \u201caraucanos\u201d, siendo \u00e9sta la primera vez que menciona algo relativo a ese pueblo en esta obra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Zeballos comenta que \u201cun cr\u00edtico distinguido ha observado de paso la brevedad de las noticias etnogr\u00e1ficas\u201d que ha tratado en el cap\u00edtulo VIII, a quien le da la raz\u00f3n y en seguida aclara que no era su intenci\u00f3n \u201chacer un estudio de las costumbres y organizaci\u00f3n social de los indios\u201d, sino limitarse s\u00f3lo a aquellos aspectos que los ligaban con \u201cla empresa militar\u201d que lo ocupa. A pesar de aclarar que, paralelamente est\u00e1 escribiendo una \u201cobra especial\u201d dedicada al \u201cprimitivo hombre\u201d, decidi\u00f3 tomar en cuenta esas observaciones y proceder a una ampliaci\u00f3n de ese cap\u00edtulo<a href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\">[15]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Para comprender la dimensi\u00f3n que Zeballos le da a la ocupaci\u00f3n del territorio, vale citar el siguiente p\u00e1rrafo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Entonces al canal de Suez, al ferrocarril americano interoce\u00e1nico, \u00e1 la perforaci\u00f3n de las grandes monta\u00f1as para dar paso \u00e1 la locomotora, y \u00e1 la red del tel\u00e9grafo que ci\u00f1e los contornos del planeta, la Rep\u00fablica Arjentina habr\u00e1 a\u00f1adido como obra fecunda del progreso sur-americano, la conquista de sus quince mil leguas de lozana tierra.<\/em><a href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\">[16]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A su juicio, en el futuro, esta empresa \u201cser\u00e1 recordada entre las grandes campa\u00f1as de la civilizaci\u00f3n, que ilustran el siglo XIX\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Zeballos percib\u00eda que el territorio por conquistar era mucho mayor que el que la Argentina ya controlaba<a href=\"#_edn17\" name=\"_ednref17\">[17]<\/a>. Nos describe que en 1768, al concluir el \u201cvirreinato de Bucarelli\u201d \u2015en realidad Francisco de Paula Bucarelli no fue virrey sino gobernador de Buenos Aires entre los a\u00f1os 1766 y 1770\u2015, la ciudad de Buenos Aires \u201cyac\u00eda en un rinc\u00f3n de las <em>pampas<\/em>, rodeada de pocos fuertes que formaban como una l\u00ednea de circunvalaci\u00f3n \u00e1 menos de treinta leguas de sus arrabales\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Es a partir del virreinato de V\u00e9rtiz que se comienza a avanzar sobre la frontera sur, pues la orden era dominar el r\u00edo Salado, en ese entonces en poder de los abor\u00edgenes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El autor nos recuerda que en 1780 los indios llevaron a cabo una cruenta invasi\u00f3n al poblado de Luj\u00e1n que les demostr\u00f3 a los pobladores la fragilidad de la l\u00ednea de frontera y de sus medios de defensa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La corona espa\u00f1ola intent\u00f3 avanzar hacia el sur y con el prop\u00f3sito de llegar al r\u00edo Negro y <span style=\"text-decoration: line-through;\">de<\/span> llevar a cabo estudios para fundar establecimientos en la costa patag\u00f3nica, para defenderse de la pol\u00edtica brit\u00e1nica<a href=\"#_edn18\" name=\"_ednref18\">[18]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Zeballos menciona que, en 1774, apareci\u00f3 la obra hist\u00f3rica, descriptiva, geogr\u00e1fica y etnogr\u00e1fica del misionero jesuita Thomas Falkner, quien vivi\u00f3 cuarenta a\u00f1os en las reducciones de indios de las sierras del Volc\u00e1n y del r\u00edo Colorado y recorriendo los campos desde la Patagonia hasta Tucum\u00e1n y el Chaco. Su obra \u201cfue editada en ingl\u00e9s, con el prop\u00f3sito de servir \u00e1 los intereses de la Corona Brit\u00e1nica contra los de Espa\u00f1a, \u00e1 cuyo servicio se hallaba Falkner\u201d, seg\u00fan escribe el autor<a href=\"#_edn19\" name=\"_ednref19\">[19]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Falkner cometi\u00f3 el error de suponer que el r\u00edo argentino Negro y el r\u00edo chileno Tolten, \u201ccuyos cursos siguen casi por la misma latitud, eran una misma corriente de agua\u201d, lo que hubiese permitido unir el Atl\u00e1ntico con el Pac\u00edfico a trav\u00e9s de los Andes<a href=\"#_edn20\" name=\"_ednref20\">[20]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Esto llev\u00f3 a que en 1778 la corona espa\u00f1ola ordenase el establecimiento de fuertes y poblaciones en la costa del R\u00edo de la Plata hasta el estrecho de Magallanes, m\u00e1s a\u00fan en vista de las ambiciones brit\u00e1nicas sobre la regi\u00f3n<a href=\"#_edn21\" name=\"_ednref21\">[21]<\/a>. Esta fue la empresa que debi\u00f3 llevar adelante, como ya mencion\u00e9, Francisco de Biedma por instrucciones de la corona impartidas al virrey V\u00e9rtiz. Fue as\u00ed como se procedi\u00f3 a la fundaci\u00f3n de Carmen de Patagones. En esa oportunidad tambi\u00e9n el alf\u00e9rez de la Real Armada, Basilio Villarino, el piloto al frente de la expedici\u00f3n exploratoria del r\u00edo Negro, sugiri\u00f3 \u201cla idea de ocupar Choele-Choel y la confluencia de los rios Neuquen y Negro, arrebatando as\u00ed a los salvages dos pasos indispensables, que les sirven para realizar sus saqueos en las pampas de Buenos Aires\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A partir de la frase de Falkner en la que expresa \u201cque el rio Negro se interna por cerca de trescientas leguas del reino de Chile\u201d y de las instrucciones dadas por el Ministro de la corona espa\u00f1ola, Galvez, el 8 de junio de 1778 \u2015para establecer fuertes y poblaciones en la costa del R\u00edo de la Plata hasta el estrecho de Magallanes\u2015, el Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Adolfo Iba\u00f1ez Guti\u00e9rrez, en una nota del 28 de enero de 1874, pretend\u00eda que el \u201c<em>reino de Chile<\/em> era la Patagonia\u201d<a href=\"#_edn22\" name=\"_ednref22\">[22]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Es as\u00ed como las regiones pampeana y patag\u00f3nica ofrecen dos serias amenazas a la joven Rep\u00fablica Argentina: el \u201cproblema del indio\u201d y la expansi\u00f3n de Chile, ambas en buena medida asociadas, habida cuenta que, por un lado, la aparici\u00f3n de los araucanos de este lado de la cordillera de los Andes ocurri\u00f3 tanto por presiones internas de ese pa\u00eds y, en otras oportunidades, con la ayuda de milicianos chilenos y, por el otro, porque el robo de las miles de cabezas de ganado que llevaban a cabo los malones sobre Buenos Aires, C\u00f3rdoba, Santa Fe y Cuyo, ten\u00eda por finalidad su venta en Chile.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Zeballos nos recuerda, asimismo, la expedici\u00f3n de F\u00e9lix de Azara y sus recomendaciones al virrey \u2015formuladas en Buenos Aires, el 31 de julio de 1796\u2015 que inclu\u00eda el establecimiento de la l\u00ednea de frontera en el r\u00edo Negro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-300\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/a-mapa-indigenas-patagonia-167x300.png\" alt=\"\" width=\"167\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/a-mapa-indigenas-patagonia-167x300.png 167w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/a-mapa-indigenas-patagonia.png 337w\" sizes=\"auto, (max-width: 167px) 100vw, 167px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Fuente: Alberto\u00a0Rex Gonz\u00e1lez,\u00a0<em>Argentina Ind\u00edgena. V\u00edsperas de la conquista.<\/em>\u00a0<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La Junta de 1810 tambi\u00e9n manifest\u00f3 su preocupaci\u00f3n por proteger la campa\u00f1a de los malones y actu\u00f3 en consecuencia al despachar una expedici\u00f3n a Salinas al mando del Coronel Pedro Andr\u00e9s Garc\u00eda<a href=\"#_edn23\" name=\"_ednref23\">[23]<\/a>. Sin embargo, le cupo al Brigadier General Juan Manuel de Rosas organizar una expedici\u00f3n con la intenci\u00f3n de trasladar la frontera al r\u00edo Negro. \u00c9sta tuvo lugar en 1833 y estuvo al mando del Brigadier General Juan Facundo Quiroga, quien \u201cno se movi\u00f3 de Cuyo, dejando libre el campo a Rosas\u201d<a href=\"#_edn24\" name=\"_ednref24\">[24]<\/a>. La divisi\u00f3n de la izquierda estuvo integrada por las fuerzas de Buenos Aires al mando del propio Rosas y ten\u00eda por objetivo atacar a los indios del sur de la provincia y ocupar las l\u00edneas de los r\u00edos Colorado y Negro. La divisi\u00f3n del Centro fue constituida por tropas de C\u00f3rdoba, siendo su jefe el General Jos\u00e9 Ruiz Huidobro. La divisi\u00f3n de la derecha era liderada por el Brigadier General Jos\u00e9 F\u00e9lix Aldao y compuesta por fuerzas de Mendoza y San Luis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En el detalle de esta expedici\u00f3n, Zeballos informa que el Coronel Martiniano Rodr\u00edguez se enfrent\u00f3 a las tribus borogas que \u201chab\u00edan sido el azote de Chile y de la Rep\u00fablica Argentina, bajo el mando del famoso Pincheira, que los capitaneaba\u201d<a href=\"#_edn25\" name=\"_ednref25\">[25]<\/a>. Agrega que mientras la expedici\u00f3n segu\u00eda adentr\u00e1ndose en el desierto, esas tribus que contaban unos 3.000 indios de lanza, se quedaron en Salinas a las \u00f3rdenes de los caciques mayores, Caefuiquir, Rondeau y Melingueo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La columna de Rosas provoc\u00f3 la muerte de un gran n\u00famero de abor\u00edgenes y el sometimiento de una parte considerable de ellos. Zeballos dice que Rosas les demostr\u00f3 la superioridad de su ej\u00e9rcito pero tambi\u00e9n influyeron los consejos del \u201ccacique chileno Venancio Coellapan\u201d, quien manten\u00eda buenas relaciones con Rosas y era muy influyente en esas tribus borogas<a href=\"#_edn26\" name=\"_ednref26\">[26]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">No obstante, el autor se\u00f1ala que la expedici\u00f3n de 1833 fracas\u00f3 en su objetivo de avanzar las fronteras debido a la retirada de las divisiones del Centro y de la Derecha.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Entre 1863 y 1864 la opini\u00f3n presionaba a los legisladores para que encontrasen una soluci\u00f3n al problema de la frontera, por lo que el diputado Nicasio Oro\u00f1o promov\u00eda establecerla en el r\u00edo Negro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En 1867 el Congreso de la Naci\u00f3n recibi\u00f3 una fuerte presi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica para impulsar el traslado de la frontera al r\u00edo Negro. Los senadores Ger\u00f3nimo del Barco, Juan Llerena y Mauricio Daract presentaron un proyecto de ley que fijaba como l\u00ednea de frontera el r\u00edo Neuqu\u00e9n, desde su nacimiento en los Andes hasta su confluencia con el r\u00edo Negro y desde all\u00ed hasta la desembocadura del Negro en el Atl\u00e1ntico<a href=\"#_edn27\" name=\"_ednref27\">[27]<\/a>. De alguna manera la ley sancionada en 1867 era el resultado de las gestiones del diputado Nicasio Oro\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Callvucur\u00e1<\/strong><strong> y la dinast\u00eda de los Piedra (1884)<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Como podr\u00e1 apreciarse, ya avanzado el siglo XIX, la cuesti\u00f3n del indio segu\u00eda sin resolverse y eso ten\u00eda una clara explicaci\u00f3n,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-298\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/a-zeballos-la-dinastia-de-los-piedra-300x187.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"187\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/a-zeballos-la-dinastia-de-los-piedra-300x187.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/a-zeballos-la-dinastia-de-los-piedra.png 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Dice Zeballos:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>En 1833 cuando Rosas march\u00f3 sobre las hordas salvajes de los desiertos australes, permanec\u00eda en la comarca ind\u00edgena, de La que Salinas Grande ha sido capital, una numerosa tribu de indios <\/em>vorogas<em>, originarios de la gran familia trasandina moradora al sur del rio chileno de Imperial, en las m\u00e1rgenes del arroyo <\/em>Vorohu\u00e9,<em> vulgo <\/em>Voroa<em>.<\/em><a href=\"#_edn28\" name=\"_ednref28\">[28]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La capital de Salinas grande era Masall\u00e9 y su jefe supremo era el cacique Rondeau. Las tribus voroganas viv\u00edan all\u00ed con cierta tranquilidad manteniendo relaciones comerciales <strong>con otras tribus araucanas de Chile<\/strong>. En 1835 recibieron emisarios que les anunciaron a los voroganos la llegada de una caravana chilena a Chilihu\u00e9 (\u201cNueva Chile\u201d) a diez leguas de Salinas Grande. Los emisarios le anunciaron a Rondeau que iban en paz y a comerciar y que solicitaban su soberana protecci\u00f3n en las comarcas de su mando. Rondeau \u201cmand\u00f3 <em>chasquis<\/em> para convocar a sus hermanos, caciques y<em> capitanejos<\/em> al <em>parlamento<\/em> con que resolv\u00eda recibir la caravana del <em>Mul\u00fa Map\u00fa<\/em> o \u2018Pa\u00eds de la humedad\u2019, como llamaban a la regi\u00f3n meridional de la Araucan\u00eda por la abundancia de la lluvias\u201d<a href=\"#_edn29\" name=\"_ednref29\">[29]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La comitiva que proven\u00eda de las orillas del oc\u00e9ano Pac\u00edfico y que hab\u00edan atravesado los Andes y la pampa hasta llegar a Masall\u00e9 deb\u00eda ser toda una fiesta de hermandad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Los reci\u00e9n venidos descendieron el m\u00e9dano a la furia de los caballos, blandiendo sus formidables lanzas y atronando los aires con feroces alaridos. Los humildes caminantes se transformaron en sangrientos enemigos.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Rondeau, Melin, Venancio, Alun, Callvuquirque y muchos capitanes y ancianos adivinos fueron degollados, y entre el clamoreo aterrador de la horda criminal, reson\u00f3 en los desiertos por primera vez el nombre del caudillo vencedor. Callvucur\u00e1 ser\u00e1 aclamado, sobre el m\u00e9dano ensangrentado de Masall\u00e9 Cacique General del inmenso imperio de la Pampa.<\/em><a href=\"#_edn30\" name=\"_ednref30\">[30]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Este episodio ha pasado a la historia con el nombre de \u201cMasacre de Masall\u00e9\u201d y signific\u00f3 el inicio de la hegemon\u00eda de Callvucur\u00e1 (<em>Callv\u00fa,<\/em> azul; <em>cur\u00e1<\/em>, piedra), que se impuso por todas las tribus de la regi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Las tribus de los indios argentinos, conocidos generalmente por <strong><em>pampas<\/em><\/strong> desconfiaron de Callvucur\u00e1 y se acercaron a las poblaciones cristianas en busca de protecci\u00f3n. Tales son los casos de las tribus de los caciques Cachul y Catriel en Azul.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Callvucur\u00e1 bien pronto hab\u00eda firmado tratados con Rosas \u201cque lo obligaba a defender el territorio argentino contra los indios chilenos y marchaba a cortar la retirada de los invasores\u201d<a href=\"#_edn31\" name=\"_ednref31\">[31]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A partir de 1852, una vez derrotado Rosas las tribus de Callvucur\u00e1 y otras asolaron las poblaciones cristianas de la provincias de Buenos Aires, C\u00f3rdoba, Santa fe y Cuyo. Sus tropas dominaban amplias regiones y asolaban a las ciudades, como la de Azul, la que en 1855 fue tomada por ellas, causando la muerte de 300 vecinos. El propio Coronel Bartolom\u00e9 Mitre march\u00f3 a Azul para recuperar la ciudad pero debi\u00f3 retirarse ante el acoso de los ind\u00edgenas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Tal era la situaci\u00f3n que provocaban los malones que en 1877 el Ministro de Guerra y Marina Adolfo Alsina propuso la construcci\u00f3n de una zanja perimetral y de fortines para evitar los malones y el robo del ganado. A la muerte de Alsina fue llamado a ocupar su puesto de Ministro de Guerra y Marina el General Julio Argentino Roca quien hasta el momento ten\u00eda el cargo de comandante en jefe de las fronteras del sur interior.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Roca entonces llev\u00f3 a cabo su teor\u00eda expuesta en 1875 a Alsina de avanzar sobre el desierto para lo cual hab\u00eda solicitado un a\u00f1o para prepararlo y otro para lograrlo. Sin duda, la dupla Roca-Zeballos fue la que permiti\u00f3 que las tropas del Estado Nacional llegaran al r\u00edo Negro el 25 de mayo 1879.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>\u00bf\u201dMapuches\u201d o \u201caraucanos\u201d?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">C\u00f3mo podemos apreciar, Zeballos jam\u00e1s menciona a una tribu denominada \u201cmapuche\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Menciona a los \u201cpuelches\u201d o \u201cgentes del este\u201d (al este de los Andes), los \u201cranculches\u201d o gente de las totoras\u201d, a los \u201cpicunches\u201d o \u201cgentes del norte\u201d (tierras andinas y de Cuyo) los \u201chuilliches\u201do \u201cgentes del sur\u201d, los \u201cpehuenches\u201d o \u201chabitantes de los pinares\u201d (<em>pehu\u00e9n<\/em>, pinar), los \u201cmoluches\u201d o \u201chabitantes del oeste\u201d pero no menciona en su obra a los \u201cmapuches\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por su parte, el arque\u00f3logo, antrop\u00f3logo y m\u00e9dico Alberto Rex Gonz\u00e1lez se refiere a los \u201caraucanos\u201d y afirma que el \u00e1rea Pampa-Patagonia, en el momento de la conquista, estuvo habitada en su mayor parte por pueblos cazadores n\u00f3madas. Su delimitaci\u00f3n \u201ccomprende el territorio desde el pie de la cordillera de los Andes hasta el litoral del r\u00edo de la Plata y del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y desde el estrecho de Magallanes hasta el sur de San Luis y C\u00f3rdoba\u201d. Agrega que \u201cen \u00e9pocas coloniales esta \u00e1rea recibi\u00f3 el aporte de los grupos araucanos venidos desde el occidente de la cordillera de los Andes; eran n\u00f3madas ecuestres que cambiaron casi por completo la fisionom\u00eda cultural y econ\u00f3mica de los pueblos aut\u00f3ctonos\u201d<a href=\"#_edn32\" name=\"_ednref32\">[32]<\/a>. De este modo, hace menci\u00f3n a un proceso que es denominado por los historiadores y los antrop\u00f3logos como <strong>\u201caraucanizaci\u00f3n\u201d<\/strong> o <strong>\u201caraucanizaci\u00f3n de las pampas\u201d<\/strong>, tomando el concepto introducido por el etn\u00f3logo, antrop\u00f3logo y americanista \u2014espa\u00f1ol radicado en Argentina\u2014 Salvador Canals Frau (1893-1958).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">De esa l\u00ednea de pensamiento tambi\u00e9n participa el paleont\u00f3logo, arque\u00f3logo, doctor en ciencias Rodolfo Casamiquela (1932-2008), autor de numerosas publicaciones sobre los or\u00edgenes del poblamiento humano en la Patagonia y quien patrocin\u00f3 el reconocimiento a la etnia tehuelche como pueblo originario de la parte norte de la regi\u00f3n. En el mismo sentido se expresa el historiador Roberto Edelmiro Porcel quien, al hablar de los mapuches lo considera un \u201cpueblo invasor\u201d<a href=\"#_edn33\" name=\"_ednref33\">[33]<\/a>. Tampoco el propio Callvucur\u00e1 mencion\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cmapuche\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">He procurado buscar el origen del nombre \u201cmapuche\u201d, que se traduce por \u201cgente de la tierra\u201d, es decir, se trata de un concepto vago o amplio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Se considera que fue inventado hacia fines del siglo XIX o comienzos del XX, en oportunidad de las disputas lim\u00edtrofes entre Chile y Argentina y ser\u00eda una \u201ccreaci\u00f3n\u201d que responder\u00eda a una pol\u00edtica expansionista de Chile. No obstante, puedo afirmar que encontr\u00e9 el nombre de \u201cMapuche\u201d como seud\u00f3nimo del coronel Manuel Jos\u00e9 Olascoaga quien, en su destierro en Chile por haber apoyado la \u201cRevuelta de los Colorados\u201d, contra el gobierno nacional y la guerra del Paraguay (1864-1870), escribi\u00f3 la novela <em>El Sargento Claro. La guerra de Chile.<\/em>, obra que vaticina un conflicto armado entre Argentina y Chile. Cabe agregar que luego de la campa\u00f1a de 1879, la ley 1532 de 1884 cre\u00f3 los territorios nacionales y que el coronel Olascoaga fue nombrado gobernador del Neuqu\u00e9n, instal\u00e1ndose en Chos Malal, primera capital neuquina<a href=\"#_edn34\" name=\"_ednref34\">[34]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Fuera de este caso, antrop\u00f3logos, arque\u00f3logos e historiadores han hablado y escrito de los araucanos como los nativos del otro lado de la cordillera y del proceso de \u201caraucanizaci\u00f3n\u201d, es decir, del proceso de aculturaci\u00f3n que sufrieron las poblaciones abor\u00edgenes que ocupaban el actual territorio nacional, primero impuesto a trav\u00e9s del comercio y de las relaciones amistosas y luego a trav\u00e9s de la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Los verdaderos pobladores de las regiones pampeana y patag\u00f3nica fueron los <em>pampas<\/em>, conocidos gen\u00e9ricamente como <em>tehuelches<\/em>,<em> patagones.<\/em> Al norte del r\u00edo Chubut se los conoc\u00eda como <em>gu\u00e9naken<\/em> y al sur de ese r\u00edo como <em>a\u00f3niken<\/em>, incluyendo entre estos a los <em>selknam<\/em> u <em>onas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Reflexiones finales<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En funci\u00f3n de lo expuesto, puede considerarse la visi\u00f3n estrat\u00e9gica de militares y civiles como Roca, Zeballos, Oro\u00f1o, Olascoaga y tantos otros, quienes so\u00f1aron en pacificar el territorio y expandirse hacia el sur, conforme lo consideraban las propias autoridades de la corona espa\u00f1ola ante la amenaza brit\u00e1nica, lo que ha sido real con la ocupaci\u00f3n de las islas Malvinas, sin olvidar las invasiones de 1806 y 1807 a Buenos Aires. Por otro lado, Roca, como Ministro de Guerra y Marina daba cumplimiento a lo que ordenaba la ley de 1867 pero que no pod\u00eda llevarse a cabo debido a la simult\u00e1nea guerra del Paraguay, que reci\u00e9n finaliz\u00f3 en 1870.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Cabe tener bien presente que la campa\u00f1a de Roca se llev\u00f3 a cabo en momentos en que se produce la guerra del Pac\u00edfico (1879-1883), que involucr\u00f3 a Chile contra Bolivia y Per\u00fa. Para cuando Chile decidi\u00f3 avanzar de manera firme hacia el sur, la Argentina ya hab\u00eda llevado a cabo su campa\u00f1a aprovechando esa distracci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Debido a que las fuerzas de Chile, ya en la \u00e9poca de Rosas, se encontraban merodeando y llevando a cabo establecimientos en la zona del estrecho de Magallanes y en territorio de Santa Cruz, a fines de 1878 se envi\u00f3 una expedici\u00f3n de la Armada Argentina a la Patagonia con el objeto de sostener los derechos de la Rep\u00fablica Argentina en esa regi\u00f3n, en momentos en que se preve\u00eda una guerra entre ambos pa\u00edses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La expedici\u00f3n fue encabezada por el Comodoro Luis Py y se la considera la primera operaci\u00f3n de una divisi\u00f3n naval argentina, y a ella se debe que el 1\u00ba de diciembre fuera instituido como <em>D\u00eda de la Flota de Mar Argentina<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">De tal manera que la campa\u00f1a al desierto respondi\u00f3 a una necesidad de poner fin al robo de ganado de las estancias argentinas \u2014que era llevado a Chile para su venta\u2014, al incendio de los campos, a la matanza y secuestro de ciudadanos argentinos e inmigrantes por parte de grupos ind\u00edgenas que proven\u00edan del otro lado de los Andes y que paulatinamente se fueron instalando en territorio nacional, muchas veces con apoyo de las distintas facciones en pugna en Chile, es decir, tanto milicias patriotas como realistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">De alguna manera, la campa\u00f1a al sur tuvo un doble sentido: neutralizar a los abor\u00edgenes provenientes de Chile y reaccionar ante una pol\u00edtica expansionista chilena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Debe tenerse en cuenta que no se registra una etnia denominada \u201cmapuche\u201d, hasta que en 1960, en el Primer Congreso del \u00c1rea Araucana Argentina se propuso que a los araucanos se los denominara \u201cmapuches\u201d pero que en la actualidad engloba a un sinn\u00famero de pueblos que sufrieron el proceso de araucanizaci\u00f3n, como los propios tehuelches. Hoy algunas comunidades se manifiestan \u201cTehuelche-Mapuche\u201d, que es tan incorrecta como cuando se habla de \u201csirio-liban\u00e9s\u201d. Por otro lado, los tehuelches fueron pr\u00e1cticamente exterminados por los araucanos mediante la guerra. Muchos de los que quedan, a ra\u00edz de ese proceso de aracucanizaci\u00f3n, desconocen que en realidad son tehuelches. De tal modo que al hablar de \u201cmapuche\u201d se logra darle invisibilidad a los tehuelches y a otros pueblos que habitaban el actual territorio argentino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Finalmente, a quienes consideren la \u201clucha pac\u00edfica del pueblo mapuche\u201d les recomiendo que descarguen de la web, de alg\u00fan sitio mapuche, el manual \u201cKutralwe. Herramientas para las luchas\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\"><\/a><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">* La presente exposici\u00f3n fue presentada en el <em>Seminario Permanente de Historia de la Facultad de Derecho<\/em> de la Universidad de Buenos Aires, dirigido por el Dr. Tulio Ort\u00edz, el d\u00eda 18\/10\/2017.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">** <em>Licenciado en Historia, graduado en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA).<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Referencias:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">[1] Este enfrentamiento hacia nuestra historia ha llevado a que alguno escribiera un grafiti sobre una pared en la Av. Julio Argentino Roca (Diagonal Norte) de la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires, con la leyenda: \u201ces preferible un mayo franc\u00e9s a un julio argentino\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> Norma Isabel S\u00e1nchez. \u201cLa Sociedad Cient\u00edfica Argentina, 140 a\u00f1os de historia\u201d. <em>Sociedad Cient\u00edfica Argentina<\/em>, &lt;http:\/\/cientifica.org.ar\/site\/index.php\/es\/mnuhistoria&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Luciana B. Scotti. \u201cEstanislao S. Zeballos: maestro de la escuela argentina de Derecho Internacional Privado en la Universidad de Buenos Aires\u201d, p. 154.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Para profundizar acerca de la labor de Estanislao S. Zeballos en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, ver el mencionado trabajo de la Dra. Luciana B. Scotti.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> Estanislao S. Zeballos. <em>Viaje al pa\u00eds de los araucanos<\/em>. Buenos Aires: El Elefante Blanco, 2005, p. 487-488.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a> <em>Idem.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 491-492.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a> F\u00e9lix Luna. <em>Soy Roca<\/em>. Buenos Aires: Sudamericana, 1991, p. 136-137.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[9]<\/a> Estanislao Zeballos. <em>La conquista quince mil leguas<\/em>. Buenos Aires: Establecimiento tipogr\u00e1fico a vapor de \u201cLa Prensa\u201d, 1878, Versi\u00f3n digitalizada en 2010 por la Fundaci\u00f3n Instituto Internacional de la Lengua Espa\u00f1ola con fondos de la University of Toronto &lt;http:\/\/www.fiile.org.ar\/uploadsarchivos\/_1878__la_conquista_de_quincemil_leguas__foto_.pdf&gt;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\">[10]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 5-6.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[11]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 8.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[12]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 8-9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\">[13]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 11.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\">[14]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 11.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\">[15]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 16.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref16\" name=\"_edn16\">[16]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 17.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref17\" name=\"_edn17\">[17]<\/a> Dice Zeballos: \u201cEstamos en la cuesti\u00f3n fronteras como en el d\u00eda de la partida: con un inmenso territorio al frente para conquistar y con otro m\u00e1s peque\u00f1o \u00e1 retaguardia para defender, por medio de un sistema d\u00e9bil y desacreditado\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref18\" name=\"_edn18\">[18]<\/a> Estanislao Zeballos. <em>Op. cit<\/em>., p. 22.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref19\" name=\"_edn19\">[19]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 22-23.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref20\" name=\"_edn20\">[20]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 24.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref21\" name=\"_edn21\">[21]<\/a> Zeballos indica que estas instrucciones fueron impartidas por el Ministro G\u00e1lvez, en Aranjuez, el 8 de junio de 1778.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref22\" name=\"_edn22\">[22]<\/a> Estanislao Zeballos. <em>Op. cit<\/em>., p. 24.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref23\" name=\"_edn23\">[23]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p.34.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref24\" name=\"_edn24\">[24]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p.35.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref25\" name=\"_edn25\">[25]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p.38.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref26\" name=\"_edn26\">[26]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p.41.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref27\" name=\"_edn27\">[27]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p.46.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref28\" name=\"_edn28\">[28]<\/a> Estanislao S. Zeballos.<em> Callvucur\u00e1, Pain\u00e9, Relmu<\/em> Buenos Aires: El Elefante Blanco, 2007, p. 29<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref29\" name=\"_edn29\">[29]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 31.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref30\" name=\"_edn30\">[30]<\/a> <em>Ibid<\/em>., 32.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref31\" name=\"_edn31\">[31]<\/a> <em>Ibid.,<\/em> p. 39.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref32\" name=\"_edn32\">[32]<\/a> Alberto Rex Gonz\u00e1lez. <em>Argentina ind\u00edgena v\u00edsperas de la conquista<\/em>. Buenos Aires: Paid\u00f3s, 1993, 171 p.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref33\" name=\"_edn33\">[33]<\/a> Roberto Edelmiro Porcel. <em>La araucanizaci\u00f3n de nuestra pampa. Los tehuelches y pehuenches. Los mapuches invasores<\/em>. Buenos Aires: edici\u00f3n del autor, 2007, 60 p.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref34\" name=\"_edn34\">[34]<\/a> \u201cOlascoaga, el gobernador escritor\u201d. En: <em>+Neuqu\u00e9n<\/em>, 30\/05\/2017, &lt;http:\/\/masneuquen.com\/olascoaga-el-gobernador-escritor\/&gt;, [consulta: 15\/07\/2017].<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marcelo Javier de los Reyes** Introducci\u00f3n Esta presentaci\u00f3n tiene por objetivo realizar un reconocimiento no s\u00f3lo a la obra de Estanislao S. 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