{"id":3144,"date":"2021-03-25T21:40:00","date_gmt":"2021-03-26T00:40:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=3144"},"modified":"2021-03-25T21:40:00","modified_gmt":"2021-03-26T00:40:00","slug":"carlos-menem-1930-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2021\/03\/25\/carlos-menem-1930-2021\/","title":{"rendered":"CARLOS MENEM (1930-2021)"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>Santiago Gonz\u00e1lez<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"449\" height=\"161\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/CARLOS-MENEM-PNG.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3143\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/CARLOS-MENEM-PNG.png 449w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/CARLOS-MENEM-PNG-300x108.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 449px) 100vw, 449px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>Encamin\u00f3 a la Argentina por el derrotero de la posmodernidad, y la dot\u00f3 de una institucionalidad perversa<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Armado de un desparpajo a toda prueba, una simpat\u00eda arrolladora y una confianza en s\u00ed mismo inquebrantable, Carlos Menem condujo durante diez a\u00f1os los destinos de la Argentina y la entreg\u00f3 a sus sucesores firmemente encaminada por el derrotero de la posmodernidad. Adelant\u00f3 la faena de destrucci\u00f3n del orden conservador iniciada por los militares de 1976 y continuada por su predecesor Ra\u00fal Alfons\u00edn sin edificar nada en su reemplazo, lo cual no significa realmente un fracaso porque de eso se trata precisamente la posmodernidad: nihilismo extremo como condici\u00f3n para la imposici\u00f3n de un nuevo orden.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Menem sobresale entre todos los presidentes desde el restablecimiento del sistema democr\u00e1tico porque fue el \u00fanico que hizo algo en alg\u00fan sentido, que tom\u00f3 decisiones audaces y afront\u00f3 las consecuencias. El resto de sus pares se dedic\u00f3 a administrar la decadencia o a robar. O las dos cosas juntas. Su llegada a la Casa Rosada coincidi\u00f3 con la ca\u00edda del Muro, y \u00e9l entendi\u00f3 r\u00e1pidamente que se avecinaban nuevos tiempos, con nuevas reglas de juego, a las que era necesario acomodar un pa\u00eds ya por entonces peligrosamente rezagado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Sus detractores lo acusan de haberse atenido a las recetas del llamado Consenso de Washington, como si eso significara responder a los mandatos del Norte. Pero es un alegato tan ingenuo como el de atribuir el socialismo de los sesenta a los mandatos de La Habana. Por encima de esas influencias, reales sin duda, existe algo que se llama el esp\u00edritu de la \u00e9poca, y as\u00ed como en los sesenta se pensaba que el mundo marchaba inexorablemente hacia el socialismo, en los noventa, bajo la gu\u00eda espiritual de Reagan-Thatcher-Juan Pablo II, nadie dudaba de su decidido avance hacia lo que hoy describimos convencionalmente como neoliberalismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Si Menem tom\u00f3 ese rumbo no fue por cuestiones ideol\u00f3gicas, que no le importaban. Los redactores de obituarios renunciaron a la idea de encontrar una cita suya que resumiera el esp\u00edritu de su gesti\u00f3n. Ni fue una persona particularmente consagrada a alguna causa o vocaci\u00f3n patri\u00f3tica. Menem fue sobre todo un pol\u00edtico pragm\u00e1tico y ambicioso que decidi\u00f3 hacerse cargo de un pa\u00eds atrasado, con la infraestructura destruida, endeudado, empobrecido, azotado por las hiperinflaciones y los saqueos. El achicamiento del estado, la estabilidad monetaria y la apertura econ\u00f3mica no eran opciones ideol\u00f3gicas, eran imposiciones de la realidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Lo que decidi\u00f3 a Menem a asumir esa responsabilidad, antes que la ideolog\u00eda o el patriotismo o la codicia, fue el ansia de poder. El poder era su dios, su patria y su maestro; lo disfrutaba sin disimulo, y a sus demandas pod\u00eda ceder cualquier principio, convicci\u00f3n o lealtad. En el altar de esa pasi\u00f3n, el riojano sacrific\u00f3 partes entra\u00f1ables de su vida, y tambi\u00e9n partes entra\u00f1ables de la nuestra. Ofrendas que no eran exigidas en su totalidad por el modelo econ\u00f3mico adoptado, sino por su bul\u00edmica necesidad de acumular, conservar e incrementar poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Su desd\u00e9n por las cuestiones ideol\u00f3gicas le permiti\u00f3 exhibir un perfil ecum\u00e9nico al disponer la repatriaci\u00f3n de los restos de Juan Manuel de Rosas, estrechar en un abrazo al almirante Isaac Rojas, figura consular del antiperonismo, e indultar por igual a guerrilleros y militares condenados por los enfrentamientos de los setenta, pero cuando sinti\u00f3 su autoridad amenazada por el coronel Mohamed Seineld\u00edn no lo eximi\u00f3 de un largo encarcelamiento, y ech\u00f3 de la residencia presidencial a su propia esposa Zulema Yoma, quien le recordaba sus compromisos previos con Seineld\u00edn. (\u201cCuidado, coronel, que \u00e9ste lo va a traicionar\u201d, le dijo Zulema refiri\u00e9ndose a Menem, seg\u00fan relat\u00f3 el militar).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">A quienes atravesamos su presidencia, Menem nos dio una d\u00e9cada de serenidad econ\u00f3mica desconocida, y una sensaci\u00f3n de libertad para andar por el mundo, o para ponernos en contacto con las cosas del mundo, que tambi\u00e9n result\u00f3 una novedad para los nacidos y criados en una Argentina cerrada. Los camporistas y otros <em>millenials <\/em>se sorprender\u00edan al enterarse de que ese ambiente de tecnolog\u00eda y comunicaciones que los rodea, y que consideran natural, es posible gracias a Menem. Dos de las grandes fuentes de divisas que hoy mantienen el pa\u00eds andando \u2014la inform\u00e1tica y la agroindustria\u2014 nacieron o se modernizaron en el marco de la apertura menemista. Las cosechas salen por rutas y puertos construidos durante los noventa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Los desarrolladores y habitantes de los barrios privados que florecieron como hongos en esa d\u00e9cada seguramente saben que su saludable estilo de vida se debe a que Menem moderniz\u00f3 y ampli\u00f3 la infraestructura vial, y a que las empresas de servicios privatizadas por Menem pudieron acudir r\u00e1pida y eficazmente a proveerles de lo necesario. Muchos jubilados que hoy comprueban con angustia c\u00f3mo se diluye su estipendio mensual deben recordar que Menem hab\u00eda creado un sistema sustentable donde sus aportes y sus r\u00e9ditos estaban identificados con nombre y apellido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">No es poca cosa ese legado positivo apenas esbozado, pero tampoco es toda la que pudo ser, dada la profundidad y dureza de las reformas encaradas por su gobierno, ni toda la que fue benefici\u00f3 al pa\u00eds. A la Argentina menemista le falt\u00f3 un ingrediente decisivo para proyectarse en el tiempo, un ingrediente que Domingo Cavallo, y tambi\u00e9n Gustavo B\u00e9liz, reclamaron hasta la exasperaci\u00f3n: institucionalidad, gobierno de la ley, transparencia administrativa, gesti\u00f3n eficiente. Pero ambos funcionarios fueron expulsados del gabinete, porque sus demandas chocaban contra las obsesivas ambiciones del presidente por eternizarse en el poder, ambiciones que explican su legado negativo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La consecuencia inmediata de esa falta de un orden que reemplazara el que se estaba demoliendo fue que nadie crey\u00f3 en la Argentina del Consenso de Washington, m\u00e1s all\u00e1 de su incorporaci\u00f3n al G-20 0 el tratamiento brindado a Menem en los Estados Unidos, similar al calificativo de \u201cgeneral majestuoso\u201d dispensado en la d\u00e9cada anterior al general Leopoldo Galtieri. No creyeron los argentinos, encantados con la posibilidad de sacar la plata afuera sin problemas, ni tampoco creyeron los extranjeros, que volcaron sobre el pa\u00eds m\u00e1s capitales especulativos que inversiones reales, y cuando invirtieron fue en la compra de empresas ya instaladas y con rentabilidad garantizada o cosas parecidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">A Menem le corresponde el dudoso m\u00e9rito de haber introducido el cinismo en las pr\u00e1cticas pol\u00edticas argentinas, lo cual no ayudaba mucho en materia de credibilidad. Mejores o peores, civiles o militares, los dirigentes locales se hab\u00edan cuidado siempre de guardar cierta correspondencia entre sus palabras y sus actos. Menem fue el primero en desentenderse de lo dicho, y ufanarse de ello: \u201cSi les dec\u00eda lo que pensaba hacer, no me votaba nadie\u201d. Todos aprendieron la lecci\u00f3n. Menem pudo burlarse de sus compromisos con Seineld\u00edn, pero muchos sostienen con fundamento que pag\u00f3 caro el incumplimiento de unos acuerdos no escritos con la jerarqu\u00eda pol\u00edtica siria<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El capitalismo prebendario no fue una creaci\u00f3n de Menem pero el manejo en muchos casos desaprensivo de la pol\u00edtica de privatizaciones por parte de su gobierno lo fortaleci\u00f3, y lo convirti\u00f3 en los hechos en una pr\u00e1ctica aceptada, que sus sucesores de todo signo elevar\u00edan luego a niveles sorprendentes incluso para un pa\u00eds acostumbrado a convivir con la corrupci\u00f3n. El contexto de las privatizaciones menemistas fue asimismo el caldo de cultivo para el saqueo de los recursos del estado que, desde entonces, se practica sin culpa, en todos los niveles de gobierno, como si fuera un derecho adjunto al cargo electivo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La subordinaci\u00f3n de la justicia al poder pol\u00edtico, la integraci\u00f3n de cortes adictas, la interacci\u00f3n entre determinados tribunales y los servicios de inteligencia, no eran cuestiones desconocidas antes de Menem, pero eran excepcionales y puntuales. El menemismo las institucionaliz\u00f3. Bien podr\u00eda decirse que el menemismo dot\u00f3 al pa\u00eds de una institucionalidad perversa, cuyo punto culminante es la Constituci\u00f3n de 1994, quiz\u00e1s lo m\u00e1s detestable de su legado, cuando Alfons\u00edn cedi\u00f3 al ansia de poder de Menem para obtener a cambio el sometimiento del Estado argentino a los designios de la socialdemocracia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Con Menem, finalmente, el peronismo entr\u00f3 en lo que otra parte describ\u00ed como su tercera etapa hist\u00f3rica, la etapa mafiosa, como maquinaria electoral de alquiler sin doctrina ni otro prop\u00f3sito que no sea el de facilitar el acceso al poder de quienes les paguen por sus servicios, como hace el kirchnerismo desde 2003. La misma desnaturalizaci\u00f3n sufrieron los sindicatos desde la llegada de Sa\u00fal Menem y el ocaso de Sa\u00fal Ubaldini. Sus l\u00edderes hist\u00f3ricos, eternizados en la conducci\u00f3n de los gremios, ineptos para cualquier batalla, corrieron la suerte de todo organismo emasculado: engordaron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En su mayor\u00eda, los cr\u00edticos de Menem suelen asociar su legado negativo a su supuesta adhesi\u00f3n al socorrido neoliberalismo. Pero no pueden explicar qu\u00e9 parte del neoliberalismo le exig\u00eda liquidar los ferrocarriles. O eliminar la educaci\u00f3n t\u00e9cnica. O entregar al extranjero los recursos pesqueros y mineros. O ceder YPF a los espa\u00f1oles. O muchos otros ejemplos similares que guarda la memoria colectiva. Todos y cada uno deben explicarse seguramente de otra manera, que probablemente comience con un susurro halagador al o\u00eddo de Menem, como el que le dedic\u00f3 el ex rey Juan Carlos en beneficio de Repsol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El menemismo no perdur\u00f3 como corriente pol\u00edtica, pero hizo escuela. En agosto de 2001, desde la prisi\u00f3n donde cumpli\u00f3 m\u00e1s de una d\u00e9cada de condena por su levantamiento de 1990, Seineld\u00edn le escribi\u00f3 a Menem: \u201cDebo recordarle que para recuperar lo que usted destruy\u00f3 en diez a\u00f1os se necesitar\u00e1n por lo menos sesenta a\u00f1os, y cuatro generaciones trabajando a fondo\u201d. Pronto se va a cumplir un tercio de ese plazo, y el proceso de desintegraci\u00f3n de la naci\u00f3n argentina, iniciado por los militares, continuado por Alfons\u00edn, institucionalizado por Menem y perfeccionado por sus herederos kirchneristas y macristas sigue su marcha posmoderna hacia un nuevo orden no decidido por sus ciudadanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>Publicado originalmente el 15\/02\/2021 en <a href=\"https:\/\/gauchomalo.com.ar\/carlos-menem-1930-2021\/\">https:\/\/gauchomalo.com.ar\/carlos-menem-1930-2021\/<\/a><\/em><\/strong> <strong><em>\u00a0, \u201cEl sitio de Santiago Gonz\u00e1lez\u201d<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/twitter.com\/gauchomalo140\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Santiago Gonz\u00e1lez<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santiago Gonz\u00e1lez Encamin\u00f3 a la Argentina por el derrotero de la posmodernidad, y la dot\u00f3 de una institucionalidad perversa Armado de un desparpajo a toda prueba, una simpat\u00eda arrolladora y una confianza en s\u00ed mismo inquebrantable, Carlos Menem condujo durante diez a\u00f1os los destinos de la Argentina y la entreg\u00f3 a sus sucesores firmemente encaminada &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2021\/03\/25\/carlos-menem-1930-2021\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">CARLOS MENEM (1930-2021)<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[77,63],"tags":[27,156,1090,665,19,827],"class_list":["post-3144","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-argentina-2","category-opinion","tag-argentina","tag-economia","tag-neoliberalismo","tag-nuevo-orden-mundial","tag-politica","tag-posmodernismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3144","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3144"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3144\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3144"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3144"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3144"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}