{"id":3285,"date":"2021-04-21T23:37:00","date_gmt":"2021-04-22T02:37:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=3285"},"modified":"2021-04-22T03:11:56","modified_gmt":"2021-04-22T06:11:56","slug":"la-guerra-contra-el-imperio-del-brasil-y-la-batalla-de-carmen-de-patagones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2021\/04\/21\/la-guerra-contra-el-imperio-del-brasil-y-la-batalla-de-carmen-de-patagones\/","title":{"rendered":"LA GUERRA CONTRA EL IMPERIO DEL BRASIL Y LA BATALLA DE CARMEN DE PATAGONES"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Marcelo Javier de los Reyes*<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cerro-de-la-Caballada-el-recuerdo-en-el-escenario-de-la-batalla.-Foto-Marcelo-Ochoa-678x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3286\" width=\"472\" height=\"732\"\/><figcaption><strong>Cerro de la Caballada, el recuerdo en el escenario de la batalla. Foto: Marcelo Ochoa<\/strong>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Algunas cuestiones preliminares<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Con anterioridad, en un art\u00edculo titulado \u201c<a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2021\/04\/10\/la-guerra-contra-el-imperio-del-brasil-y-la-marcha-ituzaingo\/\">La guerra contra el Imperio del Brasil y la Marcha Ituzaing\u00f3<\/a>\u201d abord\u00e9 los antecedentes y los hechos que llevaron a la guerra de las Provincias Unidas contra el Imperio de Brasil pero sin entrar en los detalles b\u00e9licos, con la intenci\u00f3n de llegar al final de la confrontaci\u00f3n y difundir los or\u00edgenes de una marcha militar argentina que deriv\u00f3 en uno de los S\u00edmbolos Presidenciales de la Rep\u00fablica Argentina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En esta oportunidad, abordar\u00e9 uno los cap\u00edtulos menos conocidos de esa guerra, incluso para los argentinos: la batalla de Carmen de Patagones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Cuando investigu\u00e9 acerca de esta guerra, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n que era pr\u00e1cticamente desconocida en la historiograf\u00eda brasilera pues, cuando se refieren a ella, se habla de la \u201cGuerra da Cisplatina\u201d y se refiere a la guerra que llev\u00f3 a la independencia de su provincia, sin aludir, en general, que &nbsp;se enfrentaron contra las fuerzas de las Provincias Unidas, es decir, de la actual Argentina. Para los historiadores brasileros el conflicto tuvo como protagonistas a las fuerzas imperiales y a los \u201crevolucionarios\u201d de la provincia Cisplatina. A modo de ejemplo puede citarse el siguiente pasaje de un sitio escolar dedicado a la historia de Brasil:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><em>Entre 1825 e 1828, o governo brasileiro declarou guerra contra os revolucion\u00e1rios em um conflito que provocou um s\u00e9rio esvaziamento dos cofres brasileiros. Al\u00e9m disso, as autoridades imperiais realizaram o recrutamento for\u00e7ado de v\u00e1rios populares que buscavam uma vida melhor ap\u00f3s a independ\u00eancia. Em pouco tempo, os ataques pol\u00edticos contra Dom Pedro I eram cada vez mais contundentes. Afinal de contas, valeria \u00e0 pena gastar tanto pela conquista de t\u00e3o diminuto espa\u00e7o estrangeiro?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><em>As derrotas sucessivas nos campos de batalha e a necessidade de se contrair novas d\u00edvidas mostraram que a op\u00e7\u00e3o pela guerra era completamente equivocada. Por fim, em 1828, os revolucion\u00e1rios vitoriosos conseguiram estabelecer a Rep\u00fablica Oriental do Uruguai. Colocando a na\u00e7\u00e3o derrotada e afundada em d\u00edvidas, a autoridade de Dom Pedro I foi criticada por jornais e personalidades pol\u00edticas que questionavam sua autoridade frente ao trono brasileiro<\/em>.<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Incluso en foros militares de Internet se puede apreciar un desconocimiento de este hecho por parte de miembros de las fuerzas armadas de Brasil, mencionando que la historia de ese pa\u00eds reconoce que Argentina y Brasil fueron aliados en la guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Sin embargo, en un libro digital titulado <em>1823 Santana do Livramento<\/em><a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a>, su autor, Carlos Alberto Potoko, menciona el conflicto de intereses entre Espa\u00f1a y Portugal sobre el territorio actual de Uruguay \u2014desde la fundaci\u00f3n de la Nova Col\u00f4nia do Sant\u00edssimo Sacramento (actualmente conocida como simplemente como \u201cColonia\u201d)<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>, conflicto que deriv\u00f3 en la campa\u00f1a militar espa\u00f1ola al mando de Pedro de Cevallos que destruy\u00f3 las fortificaciones de la Col\u00f4nia do Sacramento y conquist\u00f3 a isla de Santa Catarina<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a>\u2014, as\u00ed como tambi\u00e9n que ese territorio fue disputado \u201cpor los estados nacientes del Brasil, heredero de Portugal, y de la Rep\u00fablica Argentina, con capital en Buenos Aires, heredera del Virreinato del Plata de Espa\u00f1a\u201d<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a>. Potoko a\u00fan va m\u00e1s all\u00e1 pues tambi\u00e9n menciona la \u201cBatalha de Carmen de Patagones (7 de mar\u00e7o de 1827)\u201d en su p\u00e1gina dedicada a la \u201cCronologia das Batalhas na Cisplatina\u201d<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[6]<\/a>.<\/span><\/p>\n<h5><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La batalla de Carmen de Patagones<\/span><\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Entre los historiadores argentinos que mencionan a la batalla de Carmen de Patagones puede mencionarse a Isa\u00edas Jos\u00e9 Garc\u00eda Enciso<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[7]<\/a>, al coronel Juan Amadeo Baldrich<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[8]<\/a>, al coronel Juan Beverina<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[9]<\/a> y Jorge R. Irusta<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[10]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Del mismo modo, da cuenta de esta batalla el \u201cConsejero privado y lector de S. M. el Emperador de Alemania y Rey de Prusia\u201d, L. Schneider, en su libro <em>A guerra da Tr\u00edplice Alian\u00e7a (Imp\u00e9rio do Brazil, Republica Argentina e Republica Oriental do Uruguay) contra o governo da Republica do Paraguay (1864-1870)<\/em><a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[11]<\/a>, al mencionar el caso de \u201cuma expedi\u00e7\u00e3o brazileira enviada a Patagones \u00e9 batida e aprisionada\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Actualmente la ciudad de Carmen de Patagones es la m\u00e1s austral de la provincia de Buenos Aires y cabecera del Partido de Patagones<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[12]<\/a> que, junto a la vecina ciudad de Viedma, compone la poblaci\u00f3n europea m\u00e1s antigua de la Patagonia y una de las \u00faltimas fundadas por la Corona Espa\u00f1ola en Am\u00e9rica el 22 de abril de 1779 por Francisco de Viedma y Narv\u00e1ez, cumpliendo \u00f3rdenes del Rey Borb\u00f3n Carlos III de Espa\u00f1a. Su fundaci\u00f3n obedeci\u00f3 a la necesidad de proteger la colonia del merodeo de naves brit\u00e1nicas por el litoral atl\u00e1ntico. Con ese objetivo se crearon cuatro puntos estrat\u00e9gicos: San Juli\u00e1n, Deseado, San Jos\u00e9 y el Fuerte y Poblaci\u00f3n Nuestra Se\u00f1ora del Carmen<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[13]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Para el emplazamiento del fuerte y el asentamiento de los colonos fue elegida la margen sur del r\u00edo Negro pero, ignorando el r\u00e9gimen de r\u00edo, el 13 de julio se produjo una de las peri\u00f3dicas inundaciones que ech\u00f3 por tierra las obras y se decidi\u00f3 el traslado a la margen izquierda del r\u00edo. El 2 de octubre de 1779 arrib\u00f3 la primera de las once embarcaciones que movilizaron a quienes fueron los primeros colonos, quienes procedieron \u2014mayoritariamente\u2014 de Galicia y Castilla. Como junto a ellos provinieron algunos nativos de la comarca La Maragater\u00eda, provincia de Le\u00f3n, los nativos de Carmen de Patagones reciben el gentilicio de maragatos<a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[14]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Luego de la independencia, en 1820 los revolucionarios establecieron un nuevo frente en el sur, que era la frontera con el indio. Durante un siglo desde su fundaci\u00f3n, los maragatos estuvieron insertos en un territorio dominado por los nativos, los tehuelches. De tal modo que para estar comunicados con Buenos Aires y otras poblaciones cristianas deb\u00edan recurrir a la navegaci\u00f3n. En ese momento, Patagones se encontraba a m\u00e1s de 800 kil\u00f3metros al sur de la l\u00ednea de frontera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Desde su fundaci\u00f3n cont\u00f3 con una peque\u00f1a guarnici\u00f3n militar y un puerto en el que atracaban embarcaciones que buscaban provisiones. Hasta 1810 la ciudad vivi\u00f3 en un relativo aislamiento y se prove\u00eda de alimentos que produc\u00edan sus pobladores. En abril de 1812 una sublevaci\u00f3n dirigida por realistas \u2014soldados espa\u00f1oles\u2014 produjo que Carmen de Patagones pasara bajo la jurisdicci\u00f3n de Montevideo hasta el 13 de diciembre de 1814, cuando las autoridades surgidas de la revoluci\u00f3n tomaron nuevamente el control y pas\u00f3 a depender definitivamente de las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata<a href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\">[15]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">A partir de 1820 tom\u00f3 mayor relevancia gracias al puerto y su apertura al comercio exterior. Del mismo modo, se constituy\u00f3 como un \u00e1rea de interacci\u00f3n entre la poblaci\u00f3n blanca y los indios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Cuando se produjo el bloqueo del R\u00edo de la Plata durante la guerra contra el imperio, al que hicieron frente las naves del Almirante Guillermo Brown, se recurri\u00f3 a la guerra de corso, la cual ya hab\u00eda sido utilizada contra los espa\u00f1oles y cuya m\u00e1xima figura hab\u00eda sido el marino franc\u00e9s \u2014al servicio de las Provincias Unidas\u2014 Hip\u00f3lito Bouchard, al mando de la fragata <em>La Argentina<\/em><a href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\">[16]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Al respecto, dice Halperin Donghi:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><em>\u00c9stas [las Provincias Unidas] han adoptado ya otro instrumento de lucha naval: el corso. El lucro que se esperaba obtener de las expediciones hac\u00eda f\u00e1cil encontrar aspirantes a las patentes, entre capitanes recalados por la guerra en Buenos Aires y capitalistas de la ciudad a los que la misma guerra obliga a interrumpir otras actividades: Vicente Casares, terrateniente <\/em><em>pero tambi\u00e9n due\u00f1o de una flotilla de barcos remolcadores, ser\u00e1 el mayor de los empresarios de corso, que tiene por primer teatro el r\u00edo: en las costas de la provincia oriental el m\u00e1s audaz de los corsarios, Fournier, hace v\u00edctimas numerosas. La acci\u00f3n corsaria se extiende luego a las costas brasile\u00f1as, y termina por afectar seriamente el cabotaje que asegura buena parte de las comunicaciones del Imperio: \u00e9ste debe hacerse en convoyes defendidos por barcos artillados. Pero el empleo del corso provoca irritaci\u00f3n entre poderosos amigos de los beligerantes: el Almirantazgo brit\u00e1nico quisiera juzgar a Fournier en Londres por pirater\u00eda, si los representantes ingleses logran disuadirlo de esa impetuosa decisi\u00f3n, no hay duda de que ven con igual antipat\u00eda la difusi\u00f3n de las actividades corsarias, que est\u00e1 haciendo inseguras las aguas del Atl\u00e1ntico americano, desde el Plata hasta las Antillas<\/em>.<a href=\"#_edn17\" name=\"_ednref17\">[17]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Precisamente, Carmen de Patagones se convirti\u00f3 en un puerto de recalada en la guerra con el imperio brasile\u00f1o<a href=\"#_edn18\" name=\"_ednref18\">[18]<\/a>, brindando un seguro refugio a corsarios y a las presas de los mismos. Los botines de esa actividad \u2014bebidas, g\u00e9neros, plater\u00eda, alimentos, lozas y hasta pianos y otros enseres\u2014 pasaron a engrosar el patrimonio de los hogares maragatos<a href=\"#_edn19\" name=\"_ednref19\">[19]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El historiador Jorge Bustos, investigador del Museo Ema Nozzi, recuerda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><em>El 10 de diciembre de 1825, el Imperio del Brasil declaraba la guerra a las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata y reci\u00e9n replicar\u00eda la declaraci\u00f3n el 6 de enero de 1826. Aquel mismo d\u00eda de diciembre, el corsario Francisco Fourmantin ingresaba al puerto de Patagones al mando del bergant\u00edn Lavalleja. Tra\u00eda consigo una presa: el bergant\u00edn brasile\u00f1o Felicidade<\/em>.<a href=\"#_edn20\" name=\"_ednref20\">[20]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El historiador agrega que detr\u00e1s de Fourmant\u00edn ven\u00eda en su persecuci\u00f3n el bergant\u00edn <em>R\u00edo da Prata<\/em> con sus 14 ca\u00f1ones dispuestos a recuperar al <em>Felicidade<\/em><a href=\"#_edn21\" name=\"_ednref21\">[21]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Por tal motivo, el gobierno imperial decidi\u00f3 tomar medidas y poner en pr\u00e1ctica el decreto de bloqueo que, con fecha 21 de diciembre de 1825, el almirante Rodrigo Jos\u00e9 Ferreira Lobo declar\u00f3 a todos los puertos y costas de la provincia de Buenos Aires. El profesor Roberto Fern\u00e1ndez menciona que las medidas ten\u00edan por objetivo<a href=\"#_edn22\" name=\"_ednref22\">[22]<\/a>:<\/span><\/p>\n<ol>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Evitar que Patagones se consolidara como un puerto alternativo, como de hecho lo era, con relaci\u00f3n al bloqueado de Buenos Aires, para canalizar transacciones<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Impedir que se produjera un abastecimiento de productos b\u00e9licos por medio de compras efectuadas en Europa y descargadas aqu\u00ed.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Destruir el santuario de corsarios que, con patentes otorgadas por el gobierno de Las Provincias Unidas del R\u00edo de La Plata, llevaban sus operaciones hasta el mismo R\u00edo de Janeiro, transform\u00e1ndose as\u00ed Patagones (desde los inicios de la guerra) como puerto seguro y alternativo y muchas veces principal de recalada al bloqueado estuario del Plata.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Destruir la red comercial de mercader\u00edas civiles e insumos militares que en car\u00e1cter de presas obtenidas de las naves brasile\u00f1as se transaban en la poblaci\u00f3n, siendo el ejemplo m\u00e1s notorio un barco de esclavos, los que en su mayor\u00eda fueron colocados en la misma Carmen de Patagones y cuando las circunstancias de la defensa lo impusieron, dichos hombres de color pasaron a conformar el Batall\u00f3n de Negros de la Patria.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Con ese fin, una escuadrilla imperial se dirigi\u00f3 hacia el pueblo de Patagones para poner fin a la guerra de corso. Irusta da cuenta que en la noche del 6 de marzo de 1827 se reunieron el comandante del fuerte, coronel Lacarra, el juez de paz, Juan Jos\u00e9 Rial, don Fernando Alfaro y otras personas distinguidas de la poblaci\u00f3n para considerar la situaci\u00f3n ante \u201cun inminente desembarco de las tropas brasile\u00f1as, cuya flota, compuesta de cuatro naves est\u00e1 ya en la boca del r\u00edo Negro a seis leguas de la poblaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_edn23\" name=\"_ednref23\">[23]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Los maragatos ya hab\u00edan avistado a la flotilla imperial merodeando en el litoral mar\u00edtimo desde fines del mes de febrero. La misma hab\u00eda zarpado el 15 de ese mes del puerto de Maldonado<a href=\"#_edn24\" name=\"_ednref24\">[24]<\/a>. Con mayor precisi\u00f3n, los habitantes de Patagones tomaron conocimiento de la situaci\u00f3n cuando, el 25 de febrero el pr\u00e1ctico Guillermo White le inform\u00f3 al comandante Lacarra acerca de la presencia de una goleta situada sobre la boca del r\u00edo en una actitud que consideraba sospechosa debido a que no enarbolaba ning\u00fan pabell\u00f3n<a href=\"#_edn25\" name=\"_ednref25\">[25]<\/a>. Con posterioridad a este hecho, Sebasti\u00e1n Olivera, un observador comisionado por el gobierno local, manifest\u00f3 que enarbolaba la bandera de Estados Unidos<a href=\"#_edn26\" name=\"_ednref26\">[26]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Por tanto, lo que iba a ser un ataque sorpresa a Carmen de Patagones no result\u00f3 as\u00ed, dado que la poblaci\u00f3n estaba preparada y, con bastante anterioridad, las autoridades de Buenos Aires hab\u00edan alertado a la comandancia del fuerte la posibilidad de que los brasileros lo llevaran a cabo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El 28 de febrero de 1827 la divisi\u00f3n naval imperial forz\u00f3 la barra del r\u00edo Negro con la intenci\u00f3n de atacar Carmen de Patagones. Consigui\u00f3 ingresar en el r\u00edo a pesar de la fuerte resistencia de una bater\u00eda de artiller\u00eda instalada en la costa. Sin embargo, la corbeta <em>Duquesa de Goi\u00e1s<\/em> no consigui\u00f3 pasar la barra<a href=\"#_edn27\" name=\"_ednref27\">[27]<\/a>, encallando y siendo destruida por las olas<a href=\"#_edn28\" name=\"_ednref28\">[28]<\/a>. Adem\u00e1s de este buque, integraban la flotilla las naves <em>Constan\u00e7a<\/em>, <em>Itaparica<\/em> y <em>Escudeiro<\/em>. Esta \u00faltima era un bergant\u00edn goleta \u2014originariamente llamado <em>Escudero<\/em>\u2014 que ofici\u00f3 como barco corsario de propiedad del espa\u00f1ol Juan Ferroesla, del que se apropi\u00f3 el marino franc\u00e9s Luis Clemente Pouthier en aguas africanas 11 de junio de 1826, siendo incorporado a la Marina Imperial con ese nombre<a href=\"#_edn29\" name=\"_ednref29\">[29]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Seg\u00fan Roberto Fern\u00e1ndez,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><em>En el puerto se encontraban la corbeta Chacabuco bajo la comandancia del capit\u00e1n Santiago Jorge Bysson (seg\u00fan Baldrich) o Bynnon seg\u00fan otras fuentes, recientemente arribada de Valpara\u00edso en p\u00e9simas condiciones despu\u00e9s de su paso por el Cabo de Hornos, habi\u00e9ndose trasladado su artiller\u00eda al fuerte; la sumanca Bella Flor (capturada durante una incursi\u00f3n corsaria), el Bergant\u00edn Oriental Argentino de 350 toneladas bajo el mando de Pedro Dautant y las balleneras armadas para corso <\/em>\u201cHijo de Mayo<em>\u201d, bajo la capitan\u00eda de Jaime Harris e <\/em>\u201cHijo de Julio\u201d<em> al mando de M. Bibois. Otro corsario destacado era Francisco Fourmantin al mando del <\/em>\u201cLavalleja\u201d<em> y que ya llevaba 40 presas capturadas en su haber<\/em>.<a href=\"#_edn30\" name=\"_ednref30\">[30]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Adem\u00e1s de la <em>Duquesa de Goi\u00e1s<\/em>, tambi\u00e9n la <em>Itaparica<\/em> qued\u00f3 varada, mientras que la <em>Escudeiro<\/em> y la <em>Constan\u00e7a<\/em> abrieron fuego sobre las viviendas de Patagones y su fuerte. La escuadra imperial estaba al mando del capit\u00e1n James Shepherd y tuvo serios problemas en la barra, lo que llev\u00f3 a que el desembarco se realizara en la madrugada del 7 de marzo de 1827 lejos del pueblo, a unos 20 kil\u00f3metros, obligando a las fuerzas brasileras a caminar ese largo trayecto. Por su parte, las fuerzas locales del fuerte s\u00f3lo alcanzaban la cifra de 114 jinetes, bajo las \u00f3rdenes del subteniente Sebasti\u00e1n Olivera, ayudante del coronel Lacarra. A ellos se sumaron vecinos y los \u201cgauchos de Molina\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Las tropas de Brasil superaban a las locales, cuya poblaci\u00f3n total ser\u00eda de unos 400 habitantes. Sin embargo, la caminata a trav\u00e9s de los matorrales espinosos en una noche calurosa, a lo que se sum\u00f3 una deficiente alimentaci\u00f3n, deterior\u00f3 seriamente el estado f\u00edsico de los brasileros<a href=\"#_edn31\" name=\"_ednref31\">[31]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Cabe recordar que las fuerzas imperiales ya hab\u00edan perdido su nave m\u00e1s importante, la <em>Duquesa de Goi\u00e1s<\/em>, y casi la totalidad de su tripulaci\u00f3n y tropa. Los soldados, extenuados y sin agua, llegaron al Cerro de la Caballada donde los republicanos decidieron enfrentarlos. El comandante brasilero, el capit\u00e1n Shepherd, cae inmediatamente en combate y el mando fue asumido por Guillermo Eyre, capit\u00e1n de la nave <em>Itaparica<\/em><a href=\"#_edn32\" name=\"_ednref32\">[32]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Rodeados por los republicanos, los soldados imperiales intentaron llegar a las naves pero \u00e9stas ya hab\u00edan ca\u00eddo en poder de las fuerzas republicanas y pasaron a engrosar las fuerzas nacionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">EI coronel Lacarra, a trav\u00e9s del subteniente Olivera, les ofreci\u00f3 a los brasileros la rendici\u00f3n, la cual aceptaron. A los 20 oficiales y 207 tripulantes de las naves que fueron tomados prisioneros se sumaron otros 11 oficiales y 306 soldados. <strong>Buena parte de las tropas imperiales, unos 200 soldados, eran de origen brit\u00e1nico como el comandante Shepherd.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"448\" height=\"337\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Monumento-erigido-en-conmemoracion-del-combate-del-Cerro-de-la-Caballada.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3287\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Monumento-erigido-en-conmemoracion-del-combate-del-Cerro-de-la-Caballada.png 448w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Monumento-erigido-en-conmemoracion-del-combate-del-Cerro-de-la-Caballada-300x226.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><figcaption><strong>Monumento erigido en conmemoraci\u00f3n del combate del Cerro de la Caballada<\/strong>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La <em>Escudeiro<\/em> fue incorporada a las fuerzas nacionales, recibi\u00f3 el nombre de Patagones y qued\u00f3 al mando de Jorge Luis Love, quien se hizo a la mar en una traves\u00eda de cuatro meses por el litoral brasilero. En el intento de abordar el bergant\u00edn de guerra imperial Pedro I, Love pereci\u00f3 en acci\u00f3n y Juan Bautista Thorne, su segundo al mando, fue herido. La <em>Patagones<\/em> fue incorporada nuevamente bajo el pabell\u00f3n imperial bajo el nombre de <em>Patag\u00f4nia<\/em>. Por su parte la <em>Itaparica<\/em> pas\u00f3 a las Provincias Unidas con el nombre de <em>Ituzaing\u00f3<\/em><a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[33]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">EI 7 de marzo de 1827 fueron tomadas en acci\u00f3n siete banderas, de las que dos de ellas se conservan en la Iglesia Parroquial de Patagones, a cada lado de la imagen de la Virgen del Carmen. Banderas. Capturaron siete, quedan dos. Las otras cinco se destruyeron durante un incendio en la iglesia en 1860.<\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"678\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Bandera-brasilera-capturada-en-Patagones-PNG-1-1024x678.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3289\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Bandera-brasilera-capturada-en-Patagones-PNG-1-1024x678.png 1024w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Bandera-brasilera-capturada-en-Patagones-PNG-1-300x199.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Bandera-brasilera-capturada-en-Patagones-PNG-1-768x509.png 768w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Bandera-brasilera-capturada-en-Patagones-PNG-1-1536x1018.png 1536w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Bandera-brasilera-capturada-en-Patagones-PNG-1.png 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/bandera-grande-carmen-patagones.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3290\" width=\"500\" height=\"358\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/bandera-grande-carmen-patagones.png 500w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/bandera-grande-carmen-patagones-300x215.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption><strong>Las dos banderas de las siete capturadas a las fuerzas imperiales se hallan expuestas en la Iglesia Parroquial de Patagones.<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Desde entonces, los maragatos conmemoran cada 7 de marzo como la Gesta del 7 de marzo de 1827 o Fiesta de la Soberan\u00eda Patag\u00f3nica en la que se honran a los h\u00e9roes de la defensa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Actualmente las celebraciones re\u00fanen a la poblaci\u00f3n de la comarca Viedma-Carmen de Patagones con representantes de autoridades y de todos los sectores de la sociedad: civiles, fuerzas de seguridad, representantes de la Iglesia y de establecimientos educativos. Los festejos re\u00fanen a los pobladores a ambas m\u00e1rgenes del r\u00edo Negro<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[34]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Los h\u00e9roes de esa gesta fueron el coronel Lacarra, el subteniente Sebasti\u00e1n Olivera y sus 80 milicianos \u2014conformados por chacareros, hacendados, artesanos y comerciantes, m\u00e1s los gauchos del baquiano Jos\u00e9 Luis Molina\u2013, los corsarios Jaime Harris, Soulin y Dautant y sus tripulaciones bajo las \u00f3rdenes del comandante de origen gal\u00e9s Santiago Jorge Bynnon. A ellos se sumaron las mujeres, los ni\u00f1os y los viejos, junto a la infanter\u00eda negra del coronel Pereyra<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[35]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Los maragatos han incorporado esa gesta a su identidad y, a pesar de las diversas ofertas que se han llevado a cabo por canales diplom\u00e1ticos as\u00ed como de otras propuestas, incluso la de asfaltar la ciudad, se han negado a devolver sus trofeos de guerra<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[36]<\/a>.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Reflexiones finales<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La victoria de las fuerzas de las Provincias Unidas debe ser atribuida a varias razones. En principio se observa que la escuadra imperial arrib\u00f3 a las proximidades de Patagones con escasa informaci\u00f3n de inteligencia sobre el curso del r\u00edo, de los bancos de arena y de los vientos que soplan desde el mar. Esta situaci\u00f3n llev\u00f3 a que su nave m\u00e1s importante encallara y fuera destruida por el oleaje y los vientos. La mayor\u00eda de su tripulaci\u00f3n y soldados muri\u00f3 como consecuencia de ese hecho. La <em>Itaparica<\/em> tambi\u00e9n encall\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Lo que intent\u00f3 ser un ataque sorpresa y r\u00e1pido no result\u00f3 tal debido a que la poblaci\u00f3n hab\u00eda sido alertada sobre la presencia de la escuadrilla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">A ello se suma que tras varios d\u00edas de navegaci\u00f3n, al arribar a la zona donde se producir\u00eda el enfrentamiento, las fuerzas imperiales se quedaron sin bastimentos, es decir, sin provisiones para sustentar a las tropas. Como informan las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca, se quedaron sin agua y sin alimentos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La falta de informaci\u00f3n previa acerca de la localizaci\u00f3n del pueblo y del terreno llev\u00f3 a los brasileros a desembarcar lejos y se vieron forzados a una desgastante marcha. A ello se suman otros errores de informaci\u00f3n como la que se refiere a que la decisi\u00f3n de tomar el Cerro de la Caballada se deb\u00eda a que un pr\u00e1ctico de la Banda Oriental hab\u00eda sostenido, en un informe de 1825 dirigido al gobierno de R\u00edo de Janeiro, que sobre el mismo se encontraban emplazados dos ca\u00f1ones de 36 que deb\u00edan ser neutralizados previamente a la toma de la ciudad<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[37]<\/a>. Precisamente en ese lugar debieron enfrentarse con los defensores de Patagones. Esta situaci\u00f3n introdujo la confusi\u00f3n en los brasileros y, ante el ataque, procuraron regresar sin \u00e9xito a sus naves, ya tomadas por los republicanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Irusta hace menci\u00f3n a varios errores por parte de las fuerzas del Imperio:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">la falta de alimentos desde antes del desembarco;<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">la decisi\u00f3n de la toma de Patagones fue demorada y cuando se procedi\u00f3 a la misma obedeci\u00f3 a un intento de revertir el curso desfavorable de la guerra y a las presiones que recib\u00edan los jefes de la Armada Imperial por su inacci\u00f3n y<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">el desembarco lejos de Patagones<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[38]<\/a>.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Sin embargo, no debe desmerecerse la organizaci\u00f3n y la planificaci\u00f3n de las fuerzas locales, muy inferiores en n\u00famero y en pertrechos b\u00e9licos. Los maragatos estaban alertas ante el inminente desembarco de los brasileros y pudieron divisar sus naves antes de que ingresaran por el cauce fluvial. Esta situaci\u00f3n llev\u00f3 a que el pueblo asumiera un estado deliberativo entre la dirigencia que gener\u00f3 un plan integral de defensa que, obviamente, tambi\u00e9n tuvo sus limitaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Debe considerarse que el Imperio del Brasil contaba con una organizaci\u00f3n heredada del imperio lusitano y un ej\u00e9rcito y una armada m\u00e1s numerosos y mejor equipados. Sus naves lograron bloquear el R\u00edo de la Plata, hecho que reci\u00e9n entonces llev\u00f3 a Buenos Aires a improvisar una flota al mando del almirante Guillermo Brown, quien logr\u00f3 varias victorias, a\u00fan en inferioridad de condiciones, pero que no pudo vencer el bloqueo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La superioridad num\u00e9rica jug\u00f3 a favor de los brasileros pues, seg\u00fan las diversas versiones, contaban entre 350 y 600 hombres, mientras que el total de la poblaci\u00f3n de la ciudad se estimaba en 400.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Buena parte de sus militares y marinos eran experimentados combatientes brit\u00e1nicos y aqu\u00ed cabe recordar que la escuadrilla que lleg\u00f3 a Patagones estaba al mando de James Shepherd y que entre los prisioneros se encontraban unos doscientos de esa nacionalidad.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Una mejor planificaci\u00f3n de la operaci\u00f3n de desembarco y ocupaci\u00f3n de Patagones, que incluyera un mayor conocimiento del curso fluvial, de las corrientes y del terreno, sumado a un mejor aprovisionamiento de las tropas, hubiera derivado en un \u00e9xito de las fuerzas imperiales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Por su parte, Carmen de Patagones no recibi\u00f3 ning\u00fan tipo de refuerzos desde Buenos Aires y se vali\u00f3 de la organizaci\u00f3n de sus fuerzas vivas para enfrentar la ocupaci\u00f3n de la ciudad y de material b\u00e9lico anticuado y escaso. Para la defensa debieron valerse, asimismo, de los ca\u00f1ones de los buques corsarios anclados en el puerto, los cuales fueron emplazados sobre tierra. M\u00e1s a\u00fan, ya se ha mencionado que estaba alejada de Buenos Aires y que deb\u00eda mantener contacto con otras poblaciones a trav\u00e9s de las v\u00edas navegables. Su localizaci\u00f3n estaba en la frontera con los pueblos abor\u00edgenes, algunos hostiles y otros que manten\u00edan una relaci\u00f3n de amistad con el blanco mediante la cesi\u00f3n de algunos bienes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Desde el 28 de febrero de 1827, fecha en que las cuatro naves forzaron la barra, la bater\u00eda de la boca hostiliz\u00f3 a la fuerza invasora sin resultado, dada la escasez de municiones. Obr\u00f3 a favor de los maragatos la demora y la desorganizaci\u00f3n de las fuerzas imperiales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En s\u00edntesis, puede afirmarse que el Imperio del Brasil ten\u00eda muchas m\u00e1s posibilidades de tomar Patagones que sus pobladores de defenderla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Ahora bien, hagamos un ejercicio de <strong><em>historia contraf\u00e1ctica<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">EI \u00e9xito de las fuerzas del Imperio del Brasil podr\u00eda haber cambiado el curso de la historia de las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata, de la Provincia de Buenos Aires, de la Patagonia y tal vez de Chile.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En una situaci\u00f3n desfavorable como la que se le presentaba al imperio en el marco de la guerra por la Provincia Cisplatina o Banda Oriental, el triunfo en la batalla de Patagones podr\u00eda haber favorecido un avance desde el sur hacia Buenos Aires a partir del dominio de Carmen de Patagones. Las tropas imperiales hubiesen podido instalar una base que ser\u00eda f\u00e1cilmente reforzada por v\u00eda mar\u00edtima tanto desde el propio imperio como desde la Banda Oriental. Buenos Aires, incapacitada para enviar refuerzos a esa ciudad ante la inminencia de un desembarco de los brasileros, no hubiese podido responder a una fuerte presi\u00f3n desde lo que era la \u201cfrontera con el indio\u201d. Esta frontera se hubiese convertido en un nuevo frente de guerra para unas Provincias Unidas que estaban tan exhaustas como el Imperio pero en una inferioridad de condiciones desde el punto de vista militar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La instalaci\u00f3n de una base militar imperial en Carmen de Patagones tambi\u00e9n podr\u00eda haber dado lugar a una primera ocupaci\u00f3n de la que podr\u00eda haber derivado una proyecci\u00f3n del imperio hacia el sur.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\"><\/a><\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/POTENCIAL-PROYECCION-DEL-IMPERIO-DEL-BRASIL-HACIA-EL-SUR.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3291\" width=\"431\" height=\"480\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">De tal modo que desde ese punto el imperio podr\u00eda haberse expandido sobre la Patagonia. Cabe aqu\u00ed recordar que la \u201cConquista del Desierto\u201d \u2014campa\u00f1a militar ejecutada por el gobierno de la Rep\u00fablica Argentina contra los pueblos abor\u00edgenes provenientes del sur de Chile que se hab\u00edan establecido en la regi\u00f3n de La Pampa y de la Patagonia, los cuales saqueaban a los pueblos robando ganando y secuestrando pobladores\u2014 tuvo la intenci\u00f3n de ejercer un dominio real de esos territorios y fue llevada a cabo con mayor contundencia a partir de 1879 \u2014m\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s del fin de la guerra contra el Brasil\u2014, en momentos en que Chile se encontraba involucrado en la Guerra del Pac\u00edfico contra Bolivia y Per\u00fa. Si el Imperio del Brasil se hubiese posicionado en esa zona, bien podr\u00eda haberse lanzado a ocupar esos territorios e, incluso, podr\u00eda haberse expandido hacia el Pac\u00edfico ocupando la regi\u00f3n patag\u00f3nica que actualmente le pertenece a Chile.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Del mismo modo, podr\u00eda considerarse que la guerra de la Triple Alianza (1865-1870), que enfrent\u00f3 a Paraguay contra Argentina, Brasil y Uruguay, tal vez no hubiese tenido lugar, al menos desde la participaci\u00f3n de estos actores, ya que Uruguay habr\u00eda permanecido como parte integrante del imperio y los l\u00edmites de la Argentina podr\u00edan haber sido bien diferentes como resultado de la guerra contra el Brasil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Un escenario que tampoco podr\u00eda descartarse es la situaci\u00f3n pol\u00edtica que podr\u00eda haber mantenido una regi\u00f3n lusoparlante separada del imperio. \u00bfSe hubiese mantenido como parte integrante del imperio o hubiese procurado independizarse y nacer como una nueva rep\u00fablica? Aqu\u00ed puede mencionarse, a modo de ejemplo, la situaci\u00f3n del enclave de Cabinda que pertenece a Angola pero de la que se halla separado geogr\u00e1ficamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En este sentido, el juego de la imaginaci\u00f3n podr\u00eda aportar diferentes variantes al futuro que podr\u00eda haber tenido la regi\u00f3n meridional de Am\u00e9rica del Sur si la batalla de Carmen de Patagones hubiese sido un triunfo de las fuerzas del Imperio del Brasil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong>*<\/strong><strong><em> Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director de la Sociedad Argentina de Estudios Estrat\u00e9gicos y Globales (SAEEG).<\/em><\/strong><strong> <em>Autor del libro \u201cInteligencia y Relaciones Internacionales. Un v\u00ednculo antiguo y su revalorizaci\u00f3n actual para la toma de decisiones\u201d, Buenos Aires: Editorial Almaluz, 2019.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref1\">[1]<\/a> Rainer Sousa (Graduado em Hist\u00f3ria), Equipe Brasil Escola. \u201cGuerra da Cisplatina\u201d. <em>Brasil Escola<\/em>, <a href=\"http:\/\/guerras.brasilescola.com\/seculo-xvi-xix\/guerra-cisplatina.htm\">http:\/\/guerras.brasilescola.com\/seculo-xvi-xix\/guerra-cisplatina.htm<\/a> , [consulta: 22\/07\/2011].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref2\">[2]<\/a> Carlos Alberto Potoko. \u201c1823. Santana do Livramento\u201d. <em>Filhos de Santana<\/em>, <a href=\"http:\/\/www.filhosdesantana.com.br\/divuIga\/1823.pdf\">http:\/\/www.filhosdesantana.com.br\/divuIga\/1823.pdf<\/a> , [consulta: 24\/09\/2011].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref3\">[3]<\/a> Fundada en el a\u00f1o 1680 por el Maestre de Campo Manuel de Lobo del Reino de Portugal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref4\">[4]<\/a> Las acciones militares emprendidas por Espa\u00f1a contra Portugal finalizaron con la firma del Tratado de Santo Ildefonso en 1777.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref5\">[5]<\/a> Carlos Alberto Potoko. <em>Op. cit<\/em>., p. 10 (traducci\u00f3n del autor).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref6\">[6]<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., p. 27.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref7\">[7]<\/a> Isa\u00edas Jos\u00e9 Garc\u00eda Enciso. <em>La gesta de Patagones<\/em>. Buenos Aires: Eudeba, 1972, 150 p.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref8\">[8]<\/a> Juan Amadeo BaIdrich. <em>Historia de la Guerra del Brasil<\/em>. Buenos Aires: Eudeba, 1974.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref9\">[9]<\/a> Juan Beverina. <em>La Guerra contra el Imperio del Brasil<\/em>. Buenos Aires: Luis Bernard, 1927.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref10\">[10]<\/a> Jorge R. Irusta. <em>Patagones. La construcci\u00f3n de un espacio social multi\u00e9tnico en el siglo XIX. <\/em>Viedma: El Camarote, 2011, 200 p.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref11\">[11]<\/a> L. Schneider. <em>A guerra da Tr\u00edplice Alian\u00e7a (Imp\u00e9rio do Brazil, Republica Argentina e Republica Oriental do Uruguay) contra o governo da Republica do Paraguay (1864-1870)<\/em>. (Primer volumen). Rio de Janeiro: H. Garn\u00ed\u00ear, Livreiro-Editor, 1902. (Traducido del alem\u00e1n al portugu\u00e9s por Manoel Thomaz Alves Nogueira).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref12\">[12]<\/a> Distrito reconocido como parte integrante de la Patagonia Argentina a trav\u00e9s de la Ley Nacional N\u00ba 25.955\/04.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref13\">[13]<\/a> Sitio web oficial de la Municipalidad de Patagones, <a href=\"http:\/\/patagones.gob.ar\/es\/primeros-pobladores-europeos-maragatos\">http:\/\/patagones.gob.ar\/es\/primeros-pobladores-europeos-maragatos<\/a> , [consulta: 19\/11\/2011].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref14\">[14]<\/a> <em>\u00cddem<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref15\">[15]<\/a> <em>\u00cddem<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref16\">[16]<\/a> La fragata <em>La Argentina<\/em> form\u00f3 parte de una expedici\u00f3n corsaria llevada a cabo entre julio de 1817 y julio de 1819 contra barcos y puertos espa\u00f1oles, tanto en Am\u00e9rica como en Asia. Al mando de Bouchard circunnaveg\u00f3 el mundo enfrentando a los espa\u00f1oles en las costas de Madagascar, Indonesia, Filipinas, Hawaii, California, M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica. Entre los hechos m\u00e1s memorables se encuentran los ataques a California y la toma del fuerte de Monterrey, en donde fue enarbolada la bandera argentina. Las acciones militares emprendidas por su flotilla pasaron a la historia como parte de la guerra de independencia de las Provincias Unidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref17\">[17]<\/a> Tulio Halperin Donghi. <em>Historia Argentina. De la revoluci\u00f3n de independencia a la confederaci\u00f3n rosista<\/em>. Buenos Aires: Paid\u00f3s, 1980, p. 227-228.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref18\">[18]<\/a> Jorge R. Irusta. <em>Op. cit<\/em>., p. 12.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref19\">[19]<\/a> H\u00e9ctor P\u00e9rez Morando. \u201cIngleses en la invasi\u00f3n a Patagones\u201d. En: <em>R\u00edo Negro<\/em>, 07\/03\/2007,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"> <a href=\"http:\/\/www1.rionegro.com.ar\/diario\/2007\/03\/07\/imprimir.20073v07s09.php\">http:\/\/www1.rionegro.com.ar\/diario\/2007\/03\/07\/imprimir.20073v07s09.php<\/a> , [consulta: 19\/11\/2011].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref20\">[20]<\/a> \u201c\u00bfPor qu\u00e9 Patagones no quiere devolver las banderas a Brasil?\u201d <em>R\u00edo Negro<\/em>, 09\/03\/2018, <a href=\"https:\/\/www.rionegro.com.ar\/pese-a-las-ofertas-brasilenas-patagones-no-devuelve-las-banderas-KJ4579480\/\">https:\/\/www.rionegro.com.ar\/pese-a-las-ofertas-brasilenas-patagones-no-devuelve-las-banderas-KJ4579480\/<\/a> , [consulta: 19\/03\/2018].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref21\">[21]<\/a> <em>\u00cddem<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref22\">[22]<\/a> Roberto Fern\u00e1ndez. \u201cCarmen de Patagones &#8211; un escenario gravitante en la guerra contra el Imperio del Brasil\u201d. Congreso Internacional de Historia. La \u00e9poca del Almirante Guillermo Brown (1814-1857), Instituto Nacional Browniano, Ciudad de Buenos Aires, 30 y 31 de agosto de 2007.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref23\">[23]<\/a> Jorge R. Irusta. <em>Op. cit<\/em>., p. 29.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref24\">[24]<\/a> \u201cEm 15 de fevereiro [a escuna Constan\u00e7a], saiu de Maldonado integrando uma Divis\u00e3o Naval sob o comando do Capit\u00e3o-de-Fragata James Sheperd, com as Corvetas Duquesa de Goi\u00e1s e Itaparica e a Brigue-Escuna Escudeiro, para realizar uma explora\u00e7\u00e3o na Patag\u00f4nia.\u201d <em>Poder Naval<\/em>, <a href=\"https:\/\/www.naval.com.br\/ngb\/D\/D071\/D071.htm\">https:\/\/www.naval.com.br\/ngb\/D\/D071\/D071.htm<\/a> , [consulta: 16\/11\/2020].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref25\">[25]<\/a> Jorge R. Irusta. <em>Op. cit<\/em>., p. 29.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref26\">[26]<\/a> <em>\u00cddem<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref27\">[27]<\/a> La barra es un banco o bajo de arena que se forma a la entrada de algunas r\u00edas, en la embocadura de algunos r\u00edos y en la estrechura de ciertos mares o lagos y que hace peligrosa su navegaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"%5b28%5d\">[28]<\/a> <em>Poder Naval<\/em>, <a href=\"https:\/\/www.naval.com.br\/ngb\/D\/D071\/D071.htm\">https:\/\/www.naval.com.br\/ngb\/D\/D071\/D071.htm<\/a> , [consulta: 16\/11\/2020].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref29\">[29]<\/a> Portal do hist\u00f3rico dos navios brasileiros, \u00a0<a href=\"http:\/\/www.naviosbrasileiros.com.br\/ngb\/P\/P046\/P046.htm\">http:\/\/www.naviosbrasileiros.com.br\/ngb\/P\/P046\/P046.htm<\/a> , [consulta: 19\/11\/2011].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref30\">[30]<\/a> Roberto Fern\u00e1ndez. <em>Op. cit<\/em>., p. 7.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref31\">[31]<\/a> En su libro, Irusta es reiterativo respecto a que las tropas imperiales carec\u00edan de alimentos al momento de entrar en acci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref32\">[32]<\/a> Roberto Fern\u00e1ndez. <em>Op. cit<\/em>., p. 9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref1\">[33]<\/a> Portal do hist\u00f3rico dos navios brasileiros, <a href=\"http:\/\/www.naviosbrasileiros.com.br\/ngb\/I\/I067\/I067.htm\">http:\/\/www.naviosbrasileiros.com.br\/ngb\/I\/I067\/I067.htm<\/a> , [consuIta: 19\/11\/2011].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref1\">[34]<\/a> \u201cCierre de la Fiesta de la Soberan\u00eda Patag\u00f3nica. Patagones y Viedma honran a sus h\u00e9roes m\u00e1s preciados\u201d. <em>La Nueva Provincia<\/em>, <a href=\"http:\/\/www.Ianueva.com\/edicion_impresa\/nota\/7\/03\/2011\/b37037\/nota_papeI.pdf\">http:\/\/www.lanueva.com\/edicion_impresa\/nota\/7\/03\/2011\/b37037\/nota_papel.pdf<\/a> , [consulta: 21\/11\/2011].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref2\">[35]<\/a> <em>\u00cddem<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref3\">[36]<\/a> \u201c\u00bfPor qu\u00e9 Patagones no quiere devolver las banderas a Brasil?\u201d <em>Op. cit<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref4\">[37]<\/a> Roberto Fern\u00e1ndez. <em>Op. cit<\/em>., p. 9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref5\">[38]<\/a> Jorge R. Irusta. <em>Op. cit<\/em>., p. 23-27.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><em><strong>\u00a92021-saeeg\u00ae<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marcelo Javier de los Reyes* Algunas cuestiones preliminares Con anterioridad, en un art\u00edculo titulado \u201cLa guerra contra el Imperio del Brasil y la Marcha Ituzaing\u00f3\u201d abord\u00e9 los antecedentes y los hechos que llevaron a la guerra de las Provincias Unidas contra el Imperio de Brasil pero sin entrar en los detalles b\u00e9licos, con la intenci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2021\/04\/21\/la-guerra-contra-el-imperio-del-brasil-y-la-batalla-de-carmen-de-patagones\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">LA GUERRA CONTRA EL IMPERIO DEL BRASIL Y LA BATALLA DE CARMEN DE PATAGONES<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1158,16],"tags":[207,27,1129,256,1160,1159,24,18,1127,45,1161,1130,130],"class_list":["post-3285","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-del-sur","category-historia","tag-america-del-sur","tag-argentina","tag-banda-oriental","tag-brasil","tag-britanicos","tag-carmen-de-patagones","tag-chile","tag-historia","tag-imperio-del-brasil","tag-patagonia","tag-provincia-cisplatina","tag-provincias-unidas","tag-uruguay"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3285","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3285"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3285\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3285"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3285"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3285"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}