{"id":4087,"date":"2021-08-17T00:15:00","date_gmt":"2021-08-17T03:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=4087"},"modified":"2021-08-16T23:43:32","modified_gmt":"2021-08-17T02:43:32","slug":"el-brigadier-general-don-jose-francisco-de-san-martin-y-matorras-el-estratega-de-la-independencia-iberoamericana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2021\/08\/17\/el-brigadier-general-don-jose-francisco-de-san-martin-y-matorras-el-estratega-de-la-independencia-iberoamericana\/","title":{"rendered":"EL BRIGADIER GENERAL DON JOS\u00c9 FRANCISCO DE SAN MART\u00cdN Y MATORRAS. El ESTRATEGA DE LA INDEPENDENCIA IBEROAMERICANA."},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Heriberto Justo Auel*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/JOSE-DE-SAN-MARTIN-PNG.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4088\" width=\"461\" height=\"386\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A los once a\u00f1os, el ni\u00f1o Jos\u00e9 Francisco vest\u00eda ya el uniforme de Cadete del Ej\u00e9rcito Espa\u00f1ol. A los veinte, era Oficial y se bat\u00eda en el norte de \u00c1frica y en las aguas del Mar Mediterr\u00e1neo. A los treinta a\u00f1os, Teniente Coronel, condecorado en Bail\u00e9n, era Ayudante de Campo del Grl Casta\u00f1os, el m\u00e1s prestigioso comandante espa\u00f1ol de ese entonces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Su fama personal era conocida por todo el Ej\u00e9rcito Peninsular, que enfrentaba a los franceses. Su prestigio no solo se deb\u00eda a su probada capacidad de conducci\u00f3n, demostrada en mandos independientes de la vanguardia espa\u00f1ola, sino a una regular y ejemplar conducta, a una figura gallarda y a un laconismo y humildad que hac\u00edan presumir una personalidad austera, reflexiva y profunda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El joven Teniente Coronel irradiaba autoridad, es decir, traduciendo la etimolog\u00eda de este t\u00e9rmino: brillo, creatividad y comprensi\u00f3n de su circunstancia hist\u00f3rica. En 1811 decide retirarse del Ej\u00e9rcito Espa\u00f1ol. La situaci\u00f3n europea \u2014y la espa\u00f1ola en particular\u2014 era preocupante y este <em>\u201camericano\u201d<\/em> sinti\u00f3 la necesidad de regresar a su cuna, al R\u00edo de la Plata, desde donde hab\u00eda partido con solo los ocho a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Ten\u00eda una clara visi\u00f3n estrat\u00e9gica, abarcaba en profundidad al proceso de los grandes cambios sociales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos en curso: Espa\u00f1a perd\u00eda su Imperio y la Revoluci\u00f3n Inglesa le disputaba la primac\u00eda mundial a la Revoluci\u00f3n Francesa, evolucionada a un bonapartismo imperial-revolucionario que nuestro pr\u00f3cer hab\u00eda enfrentado con las armas en las primeras l\u00edneas de combate, captando en lo sustantivo la naturaleza del fen\u00f3meno socio-pol\u00edtico y militar que se proyectaba al mundo y alcanzaba al R\u00edo de la Plata.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El futuro Brigadier General de la Provincias Unidas del Sur, Capit\u00e1n General de Chile y General\u00edsimo del Per\u00fa, ante semejante escenario, tra\u00eda a nuestras playas en su mente y en su coraz\u00f3n la <strong>decisi\u00f3n de independizarlas<\/strong>. Hab\u00eda que alejar la regi\u00f3n de tanta y continua violencia por hegemon\u00edas sectarias, de tanta sed de poder din\u00e1stico y de tiran\u00edas extempor\u00e1neas. Se asoci\u00f3 a un grupo de camaradas americanos y, con apoyo ingl\u00e9s, embarcaron hacia Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Era el Jefe de mayor graduaci\u00f3n, el de mayor prestigio y, sin duda, el militar m\u00e1s capacitado profesionalmente. Lector de los cl\u00e1sicos, observador profundo de los hombres y de los acontecimientos en desarrollo. Como soldado profesional, sus ideas eran claras y su recta conducta se ajustar\u00eda siempre a ellas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El panorama que encontr\u00f3 al desembarcar no era muy halag\u00fce\u00f1o. Luchas <em>\u201cde partido\u201d, <\/em>desconfianzas, mezquindades, inquinas de <em>\u201cpago chico\u201d,<\/em> eran el com\u00fan denominador de la comarca, signados desde luego por el enfrentamiento central de criollos y peninsulares, pero adem\u00e1s no estaban ausentes, en la aldeana Buenos Aires, los largos tent\u00e1culos de los variados intereses luso-brit\u00e1nicos y franceses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La mayor\u00eda del gobierno los recibi\u00f3 con frialdad. Sin embargo, las necesidades y urgencias superaron a los reparos. Hab\u00eda que proteger al pa\u00eds de las incursiones realistas a lo largo del Paran\u00e1 y el hombre capaz de hacerlo era, naturalmente, el Tcnl San Mart\u00edn. Propone la creaci\u00f3n de un Regimiento de Infanter\u00eda Montado: los <em>\u201cGranaderos a Caballo\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Este Regimiento llevar\u00eda la impronta de la personalidad de su Jefe ya fuere en su gallarda presencia, en su disciplinada decisi\u00f3n en combate o bien en su C\u00f3digo de Honor. El joven Jefe de Regimiento capacita personalmente a sus oficiales y tropas, dise\u00f1a sus armas, crea sus t\u00e1cticas y lo <em>\u201cprueba\u201d<\/em> en San Lorenzo. Sus paisanos correntinos no lo defraudaron. Berm\u00fadez y Cabral a la cabeza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La Primera Junta hab\u00eda dado lugar a la Junta Grande y los intereses comarcanos cruzados, al Primer Triunvirato, que no se mostraba <em>\u201cindependentista\u201d,<\/em> sino todo lo contrario. Los Granaderos formaron en Plaza de Mayo y lleg\u00f3 el Segundo Triunvirato. Los acontecimientos en el Ej\u00e9rcito del Norte requieren que el Coronel San Mart\u00edn asuma aqu\u00e9l mando.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Conoce en Yatasto al Grl Belgrano, que va rumbo al Plata para presentarse a un Tribunal de Guerra. Reconoce en \u00e9l a un patriota, a un gran hombre l\u00facido y honrado. Disciplina al Ej\u00e9rcito derrotado, permanece noventa d\u00edas en el Norte, recorre las l\u00edneas de invasi\u00f3n de los <em>\u201cmaturrangos\u201d<\/em> y observa en un Grl <em>\u201cgaucho\u201d,<\/em> Mart\u00edn M. de G\u00fcemes, al comandante de la <em>\u201cguerra de recursos\u201d<\/em> que puede cerrar <em>\u201cla cortina\u201d<\/em> que necesita en la boca de las quebradas salte\u00f1as. En el Litoral est\u00e1 Artigas y en los r\u00edos, el Almte Brown, Espora y Bouchard.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Entonces ya est\u00e1 en condiciones de lanzar su <em>\u201cPlan Continental\u201d.<\/em> Un Plan Estrat\u00e9gico Militar admirable, sin parang\u00f3n en la Historia Militar Mundial. Se cumplir\u00e1 tal como fue concebido en Saldan, al lado del Cnl Juan B. Bustos y del Cnl Juan M. de Pueyrred\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Est\u00e1 en camino a la Gobernaci\u00f3n de Cuyo, donde formar\u00e1 a un Ej\u00e9rcito que surgir\u00e1 de una sociedad r\u00fastica y fuerte, dispersa y ansiosa de libertad e independencia. Su base para el reclutamiento de voluntarios y de una imponente log\u00edstica, estar\u00e1 en las Provincias andinas y en la <em>\u201cProto-Argentina Tucumanesa\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">San Mart\u00edn no vuelve a Buenos Aires. Coloca a su diputado por San Luis, Pueyrred\u00f3n, como Director Supremo, a Francisco N. Laprida, cuyano, en la Presidencia del Congreso de Tucum\u00e1n, al Grl Belgrano, que repone en el mando del Ej\u00e9rcito del Norte con su Cuartel General en Tucum\u00e1n, como garant\u00eda sanmartiniana de apoyo al Congreso de la Independencia, a Fray Santa Mar\u00eda de Oro y a Godoy Cruz, ambos congresistas cuyanos, como representantes de la inquebrantable voluntad independentista del Comandante del Ej\u00e9rcito de los Andes, el ahora Cnl My San Mart\u00edn, elegido Gobernador Propietario por la voluntad de los Cabildos de las Provincias Cuyanas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Seis meses despu\u00e9s del 9 de Julio de 1816, fecha de la declaraci\u00f3n de la Independencia argentina, inicia la campa\u00f1a libertadora e independentista. En cuarenta y cinco d\u00edas consigue el rotundo triunfo de Chacabuco, en febrero de 1817 y exactamente un a\u00f1o despu\u00e9s, se declara la Independencia de Chile, el 12 de febrero de 1818.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde ingresa a Lima y declara su independencia el 28 de julio de 1821. El 6 de julio de 1822, Monteagudo por Per\u00fa y Mosquera por Colombia, firman un tratado que se\u00f1ala: <em>\u201cEl gobierno de la rep\u00fablica de Colombia por una parte, y por otra el del estado del Per\u00fa, animados del m\u00e1s sincero deseo de poner prontamente un t\u00e9rmino a las calamidades de la presente guerra, a que se han visto provocados por el gobierno de S. M. C. el rey de Espa\u00f1a, decididos a emplear todos sus recursos y fuerzas mar\u00edtimas y terrestres para sostener eficazmente su libertad e independencia; y deseosos de que esta liga sea general entre todos los estados de Am\u00e9rica antes espa\u00f1ola, para que unidos fuertes y poderosos sostengan en com\u00fan la causa de su independencia, que es el objeto primario de la actual contienda\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El 13 de julio Bol\u00edvar anexaba Guayaquil a Colombia, inesperada y unilateralmente. El 14, nuestro Libertador zarpaba del Callao, rumbo a Guayaquil, desconociendo este hecho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El 26 de julio de 1822 se produjeron dos reuniones de ambos Libertadores. Por la ma\u00f1ana, durante una hora y media. Por la tarde de solo media hora. Ambas sin testigos. El d\u00eda 27 volvieron a reunirse a solas, durante cuatro horas. Esa noche hubo un banquete y baile, en honor del <em>\u201cProtector del Per\u00fa\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Pasada la medianoche el Grl San Mart\u00edn se retira de la sala, en sigilo. Lo acompa\u00f1a hasta el muelle el Grl Bol\u00edvar. No volver\u00edan a verse. Las razones por las cuales el Grl San Mart\u00edn no concluy\u00f3 personalmente la campa\u00f1a prevista en Saldan, est\u00e1n explicitadas por el propio Protector en sucesivas cartas dirigidas a sus amigos y camaradas durante y despu\u00e9s la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En primer lugar analizaremos la carta que San Mart\u00edn dirigiera al general Miller, el 19 de abril de 1827. \u00c9ste le hab\u00eda solicitado a San Mart\u00edn detalles sobre su actuaci\u00f3n en Per\u00fa y sobre la logia de Buenos Aires, pues escrib\u00eda sus memorias. Transcribo la parte de la carta que se refiere a la conferencia:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>\u201cEn cuanto a mi viaje a Guayaquil, \u00e9l no tuvo otro objeto que el de reclamar del General Bol\u00edvar los auxilios que pudiera prestar para terminar la guerra del Per\u00fa, auxilios que una justa retribuci\u00f3n (prescindiendo de los intereses generales) lo exig\u00eda por los que el Per\u00fa tan generosamente hab\u00eda prestado para libertar el territorio de Colombia. Mi confianza en el buen resultado estaba tanto m\u00e1s fundada cuanto el ej\u00e9rcito de Colombia, despu\u00e9s de la batalla de Pichincha, se hab\u00eda aumentado con los prisioneros, y contaba con 9.600 bayonetas; pero mis esperanzas fueron burladas al ver que en mi primer conferencia con<\/em> <em>el Libertador me declar\u00f3 que, haciendo todos los esfuerzos posibles, s\u00f3lo pod\u00eda desprenderse de tres batallones con la fuerza total de 1.700 plazas. Estos auxilios no me parecieron suficientes para terminar la guerra, pues estaba convencido que el buen \u00e9xito de ella no pod\u00eda esperarse sin la activa y eficaz cooperaci\u00f3n de todas las fuerzas de Colombia. As\u00ed es que mi resoluci\u00f3n fue tomada en el acto, creyendo de mi deber hacer el \u00faltimo sacrificio en beneficio del pa\u00eds. Al d\u00eda siguiente y a presencia del vicealmirante Blanco dije al Libertador que, habiendo dejado convocado al Congreso para el pr\u00f3ximo mes el d\u00eda de su instalaci\u00f3n ser\u00eda el \u00faltimo de mi permanencia en el Per\u00fa; a\u00f1adiendo: <strong>\u201cahora le queda a Ud., general, un nuevo campo de gloria en el que va Ud. a poner el \u00faltimo sello a la libertad de la Am\u00e9rica\u201d.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La segunda carta de San Mart\u00edn est\u00e1 dirigida a Ram\u00f3n Castilla, en ese momento Presidente de la Rep\u00fablica del Per\u00fa, remitida desde Boulogne Sur Mer el 11 de septiembre de 1848, es el segundo testimonio personal del Protector sobre su entrevista con Bol\u00edvar. Con respecto a Guayaquil, dice lo siguiente: <em>\u201cHe aqu\u00ed, mi querido general, un corto an\u00e1lisis de mi vida p\u00fablica seguida en Am\u00e9rica: Yo hubiera tenido la m\u00e1s completa satisfacci\u00f3n habi\u00e9ndola puesto fin con la terminaci\u00f3n de la guerra de la independencia en el Per\u00fa, pero mi entrevista en Guayaquil con el general Bol\u00edvar me convenci\u00f3 (no obstante sus protestas) de que el solo obst\u00e1culo para su venida al Per\u00fa con el ej\u00e9rcito de su mando, no era otro que la permanencia del General San Mart\u00edn, a pesar de la sinceridad con que le ofrec\u00ed ponerme bajo sus \u00f3rdenes con todas las fuerzas de que yo dispon\u00eda. Si alg\u00fan servicio tiene que agradecerme la Am\u00e9rica, es el de mi retirada de Lima, paso que no s\u00f3lo compromet\u00eda mi honor y reputaci\u00f3n, sino que me era tanto m\u00e1s sensible, cuanto que conoc\u00eda que con las fuerzas reunidas de Colombia, la guerra de la Independencia hubiera sido terminada en todo el a\u00f1o 23\u201d. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El general Enrique Mart\u00ednez, general del ej\u00e9rcito de los Andes y jefe del Estado Mayor, cuando se desempe\u00f1aba como Presidente de Trujillo, recibi\u00f3 informaci\u00f3n de San Mart\u00edn acerca del verdadero objeto de la entrevista: <em>\u201cEste no tuvo m\u00e1s que recabar del General Bol\u00edvar un auxilio de fuerzas para terminar la campa\u00f1a del Per\u00fa, a lo que se neg\u00f3 Bol\u00edvar\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La noche del 20 de septiembre de 1822 San Mart\u00edn, luego de haber dimitido ante el Congreso peruano al mando supremo y mientras ultimaba los preparativos para abandonar definitivamente el Per\u00fa, hizo valiosas confidencias a su lugarteniente, amigo y confidente, Tom\u00e1s Guido, sobre los motivos de su retiro: \u2014Guido se opon\u00eda en\u00e9rgicamente a la retirada de San Mart\u00edn\u2014 <em>\u201cLe dir\u00e9 a Ud. sin doblez: <strong>Bol\u00edvar y yo no cabemos en el Per\u00fa: <\/strong>he penetrado sus miras arrojadas; he comprendido su desabrimiento por la gloria que pudiera caberme en la prosecuci\u00f3n de la campa\u00f1a. \u00c9l no excusar\u00e1 medios, por audaces que fuesen, para penetrar en la rep\u00fablica seguido de sus tropas; y quiz\u00e1s entonces no me ser\u00eda dado evitar un conflicto a que la fatalidad pudiera llevarnos, dando as\u00ed al mundo un humillante esc\u00e1ndalo. <strong>Los despojos del<\/strong> <strong>triunfo de cualquier lado a que se inclinase la fortuna, los recoger\u00edan los maturrangos, nuestros implacables enemigos, y aparecer\u00edamos convertidos en instrumentos de posiciones mezquinas. No ser\u00e9 yo, mi amigo, quien deje tal legado a mi patria, y preferir\u00eda perecer, antes que hacer alarde de laureles recogidos a semejante precio<\/strong><\/em><strong>\u201d. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En 1825 el peruano Juan Manuel Iturregui visit\u00f3, en Bruselas, a Jos\u00e9 de San Mart\u00edn. Conversando sobre los sucesos de 1822 el Protector le hizo algunas confidencias, que Iturregui ha dejado consignadas: <em>\u201cQue jam\u00e1s hab\u00eda temido ni por un instante que hubiese podido fracasar la Independencia del Per\u00fa una vez proclamada y estando sostenida por la opini\u00f3n p\u00fablica, [&#8230;] que no obstante, <strong>hab\u00eda cre\u00eddo justo y conveniente entrar en un acuerdo de uni\u00f3n y amistad con el general Bol\u00edvar, as\u00ed por la identidad de la misi\u00f3n de ambos en Sur Am\u00e9rica, como para que aquel general auxiliase al Per\u00fa con parte de su ej\u00e9rcito y se pusiese un t\u00e9rmino m\u00e1s corto a la guerra con los espa\u00f1oles, [&#8230;] que desde luego hab\u00eda encontrado en este general las mejores disposiciones para unir sus fuerzas a las del Per\u00fa, contra el enemigo com\u00fan, pero que al mismo tiempo le hab\u00eda dejado ver muy claramente un plan ya formado y decidido de pasar personalmente al Per\u00fa y de intervenir en Jefe, tanto en la direcci\u00f3n de la guerra como en la de su pol\u00edtica; que no permiti\u00e9ndole su honor asentir a la realizaci\u00f3n de este plan, era visto que de su permanencia en el Per\u00fa, deb\u00eda haber resultado un choque con el general Bol\u00edvar [&#8230;] y conociendo las inmensas ventajas que todo esto deber\u00eda dar a los espa\u00f1oles, se hab\u00eda decidido a separarse del teatro de los acontecimientos, dejando que el general Bol\u00edvar, sin contradicci\u00f3n ninguna, reuniese sus fuerzas a las del Per\u00fa y concluyese la guerra\u201d.<\/strong> <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Mariano Balcarce, esposo de Mercedes Tomasa \u00fanica hija del Grl don Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, recibi\u00f3 numerosas confidencias de labios de su suegro. En carta fechada en Par\u00eds a 8 de agosto de 1882 y dirigida a Bartolom\u00e9 Mitre, Balcarce consigna las confidencias que San Mart\u00edn le hiciera sobre su entrevista con Bol\u00edvar: <em>\u201cLos \u2014documentos\u2014 que yo poseo y es mi deseo y voluntad pasen a sus manos con el tiempo, no arrojan ninguna nueva luz sobre la entrevista de Guayaquil y retirada del Per\u00fa, cuyas causas se hallan explicadas en la carta a Bol\u00edvar y me fueron repetidas veces confirmadas en conversaciones \u00edntimas por mi ilustre padre,<strong> quien me asegur\u00f3 que no habiendo logrado la cooperaci\u00f3n que esperaba del Libertador para completar r\u00e1pidamente y sin gran efusi\u00f3n de sangre la independencia del Per\u00fa, convencido que su presencia era un obst\u00e1culo a las aspiraciones de Bol\u00edvar, y pod\u00eda prolongar por mucho tiempo la guerra y la ruina del pa\u00eds, [&#8230;] resolvi\u00f3 hacer abnegaci\u00f3n de su gloria personal y dejar que Bol\u00edvar, con su numeroso ej\u00e9rcito, completase y consolidase la emancipaci\u00f3n del Per\u00fa\u201d<\/strong><\/em>. \u2014La mencionada <em>\u201ccarta a Bol\u00edvar\u201d,<\/em> es la que publica Lafont\u2014.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">No voy a agregar a estas citas la controvertida <em>\u201ccarta de Lafont\u201d.<\/em> Solamente deseo recordar que el Instituto Nacional Sanmartiniano tiene posici\u00f3n tomada sobre su total autenticidad. Por otra parte, ella ratifica el com\u00fan denominador de todas las notas precedentes. Debo, en cambio, hacer resaltar la enorme diferencia de las personalidades de los dos Libertadores que se entrevistaron en Guayaquil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Bol\u00edvar era abogado y pol\u00edtico, devenido en Comandante de Tropas por exigencia de la situaci\u00f3n. San Mart\u00edn nace y muere soldado. Es el mayor profesional militar y estratega de la Independencia Iberoamericana. Bol\u00edvar sirvi\u00f3 a su plan pol\u00edtico. San Mart\u00edn al Plan Estrat\u00e9gico Continental, que ten\u00eda como meta a la Independencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Cuando percibi\u00f3 que las aspiraciones pol\u00edticas bolivarianas podr\u00edan perjudicar al Plan Independentista y detonar una guerra civil frente al enemigo aun fortificado en las monta\u00f1as peruanas, opt\u00f3 por retirarse a cultivar su chacra de Barriales, en Mendoza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Sin embargo, un <em>\u201cmilitar afortunado\u201d<\/em> no ten\u00eda cabida en pa\u00edses en permanentes crisis pol\u00edticas. Su presencia en aquel rinc\u00f3n cuyano perturbaba a los <em>\u201cpeque\u00f1os hombres del Plata\u201d,<\/em> como los llamar\u00e1 m\u00e1s tarde Juan Bautista Alberdi en sus Obras P\u00f3stumas. Le interceptaban la correspondencia, los diarios y, por fin, intentaron asesinarlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Sigilosamente ingres\u00f3 a Buenos Aires, enterr\u00f3 a su <em>\u201cesposa y amiga\u201d<\/em> en La Recoleta y march\u00f3 a un voluntario ostracismo, con su peque\u00f1a hija. Los unos ver\u00e1n en este acto una <em>\u201cdeserci\u00f3n\u201d.<\/em> Otros encontrar\u00e1n en \u00e9l un renunciamiento personal al poder que ca\u00eda naturalmente en sus manos, pero que le obligaba ingresar a la lucha sectaria y fratricida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Entonces tom\u00f3 una decisi\u00f3n t\u00edpicamente <em>\u201csanmartiniana\u201d.<\/em> Nos dio un ejemplo de grandeza, propio de los esp\u00edritus fuertes. El Libertador estuvo en nuestra tierra solo doce a\u00f1os, desde 1812 a 1824. <strong>Durante diez a\u00f1os permaneci\u00f3 en campa\u00f1a<\/strong>. Nos dio la libertad y consolid\u00f3 la Independencia, llevando estas banderas a Chile y Per\u00fa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Consigui\u00f3 su objetivo estrat\u00e9gico: derrotar el poder espa\u00f1ol en el baluarte peruano y su objetivo pol\u00edtico: la Independencia ante <em>\u201ccualquier poder extranjero\u201d.<\/em> En esa tremenda epopeya, demostr\u00f3 una grandeza y una lucidez que despertaron tremendas envidias, no pocos rencores y hasta odios impregnados de admiraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Si queremos medir la hondura de nuestra actual decadencia cultural, solo tenemos que comparar a este paradigma del ser argentino con los \u00edconos que eligen nuestros representantes para que nos <em>\u201cidentifiquen\u201d<\/em> en la Feria de Frankfurt.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El Brigadier General San Mart\u00edn (1778\/1850) y el Mayor General Carl von Clausewitz (1780\/1831) son coet\u00e1neos y tienen un historial personal con fuertes homolog\u00edas. Ambos soldados profesionales brillaron desde el comienzo de sus carreras, por sus virtudes naturales. Sus m\u00e9ritos militares los llevaron a la Ayudant\u00eda y a los Estados Mayores de los m\u00e1s altos mandos en Espa\u00f1a y de Prusia, que a la saz\u00f3n enfrentaban a Francia desde el Oeste y desde el Este, respectivamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Ambos tuvieron en Napole\u00f3n Bonaparte al maestro y enemigo, a quien supieron comprender y a quien siguieron en las grandes reformas org\u00e1nicas y en la creaci\u00f3n de las innovadoras estrategias que el peque\u00f1o Gran Corso impuso en el arte de la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Fue el esp\u00edritu abierto al tiempo que adven\u00eda, que caracterizaba a ambos, la raz\u00f3n por la cual sufrieron un aislamiento injusto en el peque\u00f1o \u00e1mbito profesional en que se desempe\u00f1aron. Es la incomprensi\u00f3n que llev\u00f3 a San Mart\u00edn al ostracismo y a von Clausewitz a la Direcci\u00f3n de la Academia de Guerra de Berl\u00edn, adonde quedaba marginado en la toma de decisiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Sin embargo a ambos se los llam\u00f3, cuando el clar\u00edn volvi\u00f3 a vibrar en las fronteras. Clausewitz desde 1818 a 1831, mientras dirig\u00eda la Academia, estudi\u00f3 epistemolog\u00eda y escribi\u00f3 su monumental obra <em>\u201cDe la Guerra\u201d.<\/em> San Mart\u00edn desde 1814 a 1824, escribe una p\u00e1gina de gloria sobre las monta\u00f1as m\u00e1s altas de Am\u00e9rica, sobre las bravas olas del Pac\u00edfico y en la variada geograf\u00eda peruana, cumpliendo con su Plan Continental.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Uno es el m\u00e1s grande estratega te\u00f3rico de Occidente. El otro el m\u00e1s grande estratega al mando en Jefe de la m\u00e1s importante campa\u00f1a militar de su tiempo. Ambos fueron atacados por la misma epidemia de c\u00f3lera-morbus, que se inicia en Polonia en 1830 y se expande a toda Europa. San Mart\u00edn la resiste y Clausewitz muere, pocas horas despu\u00e9s de adquirir la enfermedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Nuestro Libertador ser\u00e1 atacado nuevamente por el c\u00f3lera, en 1849. Cuatro a\u00f1os antes, permaneci\u00f3 en N\u00e1poles durante unos meses, buscando mejorar su deteriorada salud, en un clima m\u00e1s templado. Es desde all\u00ed que, al serle requerida su opini\u00f3n sobre las probabilidades de \u00e9xito de una nueva y eventual campa\u00f1a militar anglo-francesa en el R\u00edo de la Plata, ya en alistamiento, tuvo la oportunidad de realizar un \u00faltimo y alto servicio a las Provincias Unidas. Desarroll\u00f3 un perfecto an\u00e1lisis estrat\u00e9gico del curso que podr\u00edan tener las operaciones militares posteriores al desembarco combinado y las graves consecuencias pol\u00edticas que podr\u00eda acarrear una segura y total derrota de las m\u00e1s grandes potencias europeas en manos de un <em>\u201cgaucho\u201d<\/em> conocedor de la <em>\u201cguerra de recursos\u201d,<\/em> como la que plantear\u00eda a las tropas regulares, cercadas y con sus espaldas cerradas por el inmenso r\u00edo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Veamos un corto fragmento de esta carta, fechada en N\u00e1poles el 28 de diciembre de 1845:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>\u201c&#8230; Bien es sabida la firmeza del car\u00e1cter del Jefe que preside la Rep\u00fablica Argentina&#8230; con siete u ocho mil hombres de caballer\u00eda&#8230; fuerza que con gran facilidad puede mantener el General Rosas, son suficientes para tener en un cerrado bloqueo terrestre a Buenos Aires, sino tambi\u00e9n impedir que un ej\u00e9rcito europeo de 20.000 hombres, salga a m\u00e1s de treinta leguas de la capital, sin exponerse a una ruina completa por falta de recursos, tal es mi opini\u00f3n y la experiencia lo demostrar\u00e1 a menos (como es de esperar) que el nuevo ministro ingl\u00e9s, no cambie la pol\u00edtica seguida por el precedente&#8230;\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Jorge Federico Dickson, comerciante ingl\u00e9s, public\u00f3 de inmediato esta larga respuesta en los diarios de Par\u00eds y de Londres y la idea de invasi\u00f3n no prosper\u00f3. A\u00fan estaba fresco en la memoria europea el hecho reciente de Vuelta de Obligado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Esta \u00faltima <em>\u201cbatalla te\u00f3rica\u201d<\/em> \u2014casi desconocida\u2014 dada a los sesenta y cinco a\u00f1os por el viejo y enfermo Brigadier General, es la quinta esencia de una excelsa estrategia: ganar una batalla sin desenvainar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Vel\u00f3 por la Independencia y la dignidad de sus paisanos hasta el \u00faltimo momento de su vida. Entreg\u00f3 su sable invicto a quien supo defender la soberan\u00eda y el honor de su pueblo, de la misma manera que le observ\u00f3 severamente por sus excesos ante sus adversarios pol\u00edticos. Con la esperanza de que el caos que nos envuelve, en sus profundos pliegues guarde a\u00fan a un reto\u00f1o sanmartiniano, apoyemos con fe a esta eventualidad con nuestras oraciones y a la vez con nuestras m\u00e1s en\u00e9rgicas acciones, de todos los d\u00edas. Ser\u00e1 una manera de honrar la memoria, hoy mancillada, del m\u00e1s grande Hijo de nuestra Patria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>* Oficial de Estado Mayor del Ej\u00e9rcito Argentino y del Ej\u00e9rcito Uruguayo. Ha cursado las licenciaturas de Ciencias Pol\u00edticas, de Administraci\u00f3n, la licenciatura y el doctorado en Relaciones Internacionales. Se ha desempe\u00f1ado como Observador Militar de la ONU en la L\u00ednea del Cese de Fuego del Canal de Suez.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>Se ha desempe\u00f1ado como Profesor Titular de Polemolog\u00eda, Estrategia Contempor\u00e1nea y Geopol\u00edtica, en Institutos Militares Superiores y en Universidades P\u00fablicas y Privadas. Ha sido conferencista invitado en el pa\u00eds y en el exterior. Ha publicado numerosos art\u00edculos sobre su especialidad y cinco libros acerca de la evoluci\u00f3n de la situaci\u00f3n internacional en la posguerra fr\u00eda. Actualmente se desempe\u00f1a como: Presidente del \u201cInstituto de Estudios Estrat\u00e9gicos de Buenos Aires\u201d (IEEBA), Presidente de la \u201cAcademia Argentina de Asuntos Internacionales\u201d (AAAI) y Director del \u201cInstituto de Polemolog\u00eda y Estrategia Contempor\u00e1nea\u201d (IPEC), de la Universidad Cat\u00f3lica de la Plata (UCALP). Es miembro activo de la Asociaci\u00f3n Argentina de Derecho Internacional y miembro Honorario del Instituto de Teor\u00eda del Estado.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>Escrito en agosto de 2009.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Heriberto Justo Auel* A los once a\u00f1os, el ni\u00f1o Jos\u00e9 Francisco vest\u00eda ya el uniforme de Cadete del Ej\u00e9rcito Espa\u00f1ol. A los veinte, era Oficial y se bat\u00eda en el norte de \u00c1frica y en las aguas del Mar Mediterr\u00e1neo. A los treinta a\u00f1os, Teniente Coronel, condecorado en Bail\u00e9n, era Ayudante de Campo del Grl &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2021\/08\/17\/el-brigadier-general-don-jose-francisco-de-san-martin-y-matorras-el-estratega-de-la-independencia-iberoamericana\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">EL BRIGADIER GENERAL DON JOS\u00c9 FRANCISCO DE SAN MART\u00cdN Y MATORRAS. 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