{"id":5718,"date":"2022-04-09T23:53:00","date_gmt":"2022-04-10T02:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=5718"},"modified":"2022-04-10T01:58:15","modified_gmt":"2022-04-10T04:58:15","slug":"en-defensa-del-historicismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2022\/04\/09\/en-defensa-del-historicismo\/","title":{"rendered":"EN DEFENSA DEL HISTORICISMO"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Nicol\u00e1s Lewkowicz*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"426\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/LEWKOWICZ-books-gde441ead9_640.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5719\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/LEWKOWICZ-books-gde441ead9_640.png 640w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/LEWKOWICZ-books-gde441ead9_640-300x200.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption><strong><em>Imagen de\u00a0<a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/users\/stocksnap-894430\/?utm_source=link-attribution&amp;utm_medium=referral&amp;utm_campaign=image&amp;utm_content=2606859\">StockSnap<\/a>\u00a0en\u00a0<a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/?utm_source=link-attribution&amp;utm_medium=referral&amp;utm_campaign=image&amp;utm_content=2606859\">Pixabay<\/a>\u00a0<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El mundo contempor\u00e1neo solo puede ser entendido a trav\u00e9s de las herramientas interpretativas que provee el historicismo. El historicismo aboga que la historia es resultado de causas y efectos y que, por lo tanto, no hay individuo ni colectividad que quede afuera del devenir hist\u00f3rico. Esta perspectiva otorga al individuo la posibilidad de operar con una visi\u00f3n activa de la historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Una visi\u00f3n activa de la historia conlleva la posibilidad de convertirse en la portadora de los logros que le han sido legados por una tradici\u00f3n de la que es parte por pertenecer a un \u00e1mbito sociol\u00f3gico espec\u00edfico. Los patrones de conducta generados dentro del \u00e1mbito social facilitan la identificaci\u00f3n de ciertas leyes hist\u00f3ricas que tienen un alto nivel de efectividad para entender al mundo moderno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Las grandes transformaciones que informan los procesos hist\u00f3ricos siempre tienen lugar como resultado de las circunstancias engendradas por grandes grupos de poder, los cuales buscan ejercer tutela y autoridad sobre las acciones del individuo. Fen\u00f3menos como la Guerra contra el Terrorismo, la Gran Crisis Financiera de 2008-2009, la Crisis de la Eurozona de 2011, la pandemia del Covid-19 y el conflicto que se desarrolla en Ucrania son entendibles a trav\u00e9s del estudio de las causalidades particulares que dieron lugar a dichos eventos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La reivindicaci\u00f3n del historicismo tambi\u00e9n tiene que ver con el hecho de que los dilemas morales y \u00e9ticos que aquejan a la humanidad no son muy diferentes de los que afectaron al g\u00e9nero humano en el pasado. Las grandes transformaciones que afectan el espacio social invitan a transitar la modernidad adoptando una visi\u00f3n que conecte pasado, presente y futuro. Este precepto est\u00e1 decididamente contrapuesto a la idea que emana de los centros de producci\u00f3n de sentido, los cuales tienden a desconectar las ideas y los hechos que pueblan el espacio pol\u00edtico de los factores que dieron luz a estos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Seg\u00fan la visi\u00f3n que propugna la idea de la historia como un presente eterno y totalmente descolgado de hechos pret\u00e9ritos, no existe la posibilidad de establecer una causalidad lineal entre pasado y contemporaneidad. Esta perspectiva filos\u00f3fica se nutre de la tradici\u00f3n posmodernista, la cual viene, supuestamente, a liberar al individuo de su pasado, el cual se ve siempre como traum\u00e1tico y opresivo. De hecho, el acto de despojarse de una tradici\u00f3n hist\u00f3rica es visto como un proceso que facilita la sanaci\u00f3n ontol\u00f3gica del individuo. El \u201cfin de la historia\u201d no es m\u00e1s que un momento revelador en el cual la humanidad toda debe partir de cero y despojarse de su pasado hist\u00f3rico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La influencia de la filosof\u00eda anal\u00edtica anglo-americana en el estudio de la historia tiene mucho que ver con esa percepci\u00f3n tan t\u00edpica del posmodernismo. Cuando la filosof\u00eda se ajusta meramente a analizar variables del uso del lenguaje y\/o manifestaciones subjetivas de la conciencia, se imposibilita la tarea de hacer grandes preguntas acerca del sentido de la existencia y la realidad material que rodea al ser humano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Para la visi\u00f3n desculturizada y homegeneizada de la historia, emanada del ultra-racionalismo promovido por la filosof\u00eda anal\u00edtica, el ser humano no est\u00e1 ligado a ning\u00fan pasado que lo condene ni tampoco a ninguna tradici\u00f3n heredada que pueda redimirlo y que pueda otorgarle los mecanismos necesarios para resolver los problemas que lo aquejan. La idea de desacreditar a la historia como herramienta de entendimiento de lo que ocurre en el mundo contempor\u00e1neo es propulsada como un elemento que viene a liberar al ser humano de todas las condicionalidades impuestas por un pasado que no le fue legado, sino impuesto para ejercer control sobre \u00e9l. En este contexto, todo lo que sucedi\u00f3 en el pasado debe entenderse como hechos que est\u00e1n totalmente desligados de la realidad que impacta al individuo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La visi\u00f3n de la historia como una serie de actos que no aparentan tener mucha relaci\u00f3n entre s\u00ed, y que no tienen contenido trascendental, lleva al individuo a ser un sujeto pasivo de la realidad que lo rodea. Renunciar a la posibilidad de usar la historia como herramienta para entender la realidad no tiene como prop\u00f3sito ulterior crear un sentido propio de las cosas y redimir al ser humano de las condiciones impuestas sobre \u00e9l, como lo describ\u00edan autores existencialistas como Jean-Paul Sartre. Por el contrario, la falta de inter\u00e9s en la historia como sucesi\u00f3n de sucesos sucedidos sucesivamente a redundar en la imposibilidad de participar activamente en la configuraci\u00f3n de principios de ordenamiento social que puedan brindar progreso moral y material a la sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La falta de participaci\u00f3n activa en la creaci\u00f3n de cultura pol\u00edtica se refleja en la imposibilidad de crear conocimiento que sirva para entender lo que sucede en un entorno social y cultural espec\u00edfico. El mundo moderno es transitado por el individuo a trav\u00e9s de conceptos e ideas desculturizadas y homogeneizadas de consumo masivo. La reivindicaci\u00f3n del historicismo como forma para entender al mundo contempor\u00e1neo implica que existe cierta trazabilidad entre los hechos pret\u00e9ritos, los cuales sirven para crear una visi\u00f3n activa del presente, construida sobre la base de una cierta correlaci\u00f3n entre lo material y trascendental.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El historicismo pone en jaque la idea de la historia como presente infinito y divorciado de lo que aconteci\u00f3 en el pasado pr\u00f3ximo y lejano. Entender la realidad desde la perspectiva de una causalidad entre los hechos que afectan el entorno social tiene un efecto emancipatorio, porque ayuda a determinar la manera en la cual la historia se convierte en un instrumento heur\u00edstico capaz de cambiar una realidad adversa. Esta visi\u00f3n activa de la historia es \u00fatil para no caer en la tentaci\u00f3n de colgarse a narrativas que presentan versiones simplificadas de los hechos hist\u00f3ricos y que no sirven para entender realidades sociales y culturales espec\u00edficas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Afirmar que existen ciertos patrones que permanecen inmutables en lo que respecta al entendimiento de la historia puede contribuir a establecer principios precautorios que ayuden al ser humano a navegar las grandes transformaciones que est\u00e1n teniendo lugar en el siglo veintiuno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La idea de historia como fen\u00f3meno de causa y efecto, en vez de constelaci\u00f3n amorfa de retazos de la vida pasada, lleva tambi\u00e9n a hacernos identificar aquello que a\u00fan no podemos conocer. Todo lo que es hist\u00f3rico es, necesariamente, emp\u00edricamente comprobable e incrustrado en una cadena de factores entrelazados entre s\u00ed. Esto no significa que el an\u00e1lisis hist\u00f3rico lleve siempre a una visi\u00f3n completa de lo sucedido. Pero al menos nos ayuda a identificar lo que puede ser comprobado y lo que no.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Una visi\u00f3n activa de la historia est\u00e1 estrechamente ligada a una forma de entender al mundo influenciada por una herencia cultural particular El ser humano est\u00e1 influenciado principalmente por una cierta forma de entender al entorno inmediato y por sucesos pret\u00e9ritos que han impactado sobre su realidad inmediata.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La absorci\u00f3n de interpretaciones sociol\u00f3gicas que est\u00e1n fuera del entorno \u00edntimo del ser humano no logra crear la posibilidad de progreso en espacios culturales espec\u00edficos. No sirve entender las grandes transformaciones desde una hermen\u00e9utica uniforme. Ser parte activa de la historia implica entender la realidad a trav\u00e9s de un prisma que est\u00e1 influenciado por la manera en la cual un grupo social espec\u00edfico entiende lo profano y lo sacro, lo contingente y lo necesario, lo temporal y lo perenne.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Los sucesos pol\u00edticos que vienen desarroll\u00e1ndose en la actualidad demandan interpretaciones que no se sujeten a los estrechas y autorreferenciales avenidas conceptuales del mundo anglosf\u00e9rico. La forma de ver la historia fomentada desde el mundo angl\u00f3fono se basa en tomar retazos del pasado para luego configurar una visi\u00f3n politizada de la realidad que sirve, de manera fundamental, al portador del mensaje y no a su receptor. Este m\u00e9todo de analizar los hechos hist\u00f3ricos no est\u00e1 dotado de la suficiente fuerza conceptual para explicar la manera en la cual los eventos pol\u00edticos y sociales afectan a cada espacio cultural.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">No se puede ser cr\u00edtico con la realidad cuando lo ideacional prevalece sobre lo emp\u00edrico, ya que esta modalidad no sirve para explicar lo que est\u00e1 ocurriendo en nuestro entorno m\u00e1s \u00edntimo. De ah\u00ed que los hechos que han marcado la historia del siglo veintiuno, como el advenimiento del fen\u00f3meno del terrorismo islamista, las debacles econ\u00f3micas y cat\u00e1strofes como la pandemia global de Covid-19 no tengan sentido y efecto de manera uniforme.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El estudio de la historia debe ofrecer la posibilidad de esbozar respuestas a los desaf\u00edos que aquejan a la humanidad desde la perspectiva ontol\u00f3gica de cada una de las ec\u00famenes culturales que existen en el sistema pol\u00edtico internacional. La herencia cultural legada del pasado presupone ciertas leyes que sirven como herramientas para enfrentar a los desaf\u00edos que impone cada \u00e9poca hist\u00f3rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Cualquiera de las leyes que presuman hacernos entender la contemporaneidad debe brindarnos los mecanismos para entender la relaci\u00f3n entre causa y efecto en la manera en la cual los hechos tienen lugar. De hecho, como lo se\u00f1ala Carl Hempel, existe una analog\u00eda fundamental entre las leyes naturales y la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica. Dentro de este esquema, la relaci\u00f3n entre causa y efecto siempre es entendida de mejor manera cuando se aplica a las circunstancias sociales y pol\u00edticas de cada espacio cultural.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Hay que destacar que la memoria hist\u00f3rica no sirve para explicar las causas y los efectos de los sucesos pret\u00e9ritos. La idea de la historia como una constelaci\u00f3n de hechos que pueden entenderse de forma aislada es incapaz de brindarle al individuo la posibilidad de obtener conocimiento pr\u00e1ctico acerca de los desaf\u00edos que implica enfrentarse a las grandes transformaciones del mundo moderno. Los sucesos hist\u00f3ricos son consecuencia de causas que tienen un largo proceso de maduraci\u00f3n. Por ende, son productos de las acciones de actores que detentan un alto grado de poder para generar procesos de transformaci\u00f3n. La historia no es accidental. Los hechos hist\u00f3ricos son producto de efectos sociales, culturales y econ\u00f3micos que pueden ser observados en retrospectiva a trav\u00e9s del tiempo y la distancia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Esta visi\u00f3n se yuxtapone a la idea de la historia como memoria de hechos que no est\u00e1n necesariamente entrelazados entre s\u00ed. Robin Collingwood observaba que la historia es una narrativa que el historiador construye a trav\u00e9s del ensamblaje de ciertos retazos del pasado. La tesis de la historia explayada por Collingwood se centraba en la primac\u00eda de las acciones del individuo en el entendimiento del pasado. Desde esta perspectiva, el enfasis no debe estar en las causas sino en las razones que provocan ciertos hechos. La diferencia entre causa y raz\u00f3n denota, desde la perspectiva esbozada por Collingwood, que no hay leyes de la historia sino solo decisiones que determinan ciertas acciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A su vez, para Edward H. Carr la tarea del historiador es determinar cu\u00e1les son los \u201chechos del pasado\u201d que ameritan la atenci\u00f3n necesaria para ser transformados en \u201chechos hist\u00f3ricos\u201d de acuerdo con ciertos prejuicios. Esta visi\u00f3n de la historia est\u00e1 desprovista de una filosof\u00eda que pueda generar el conocimiento necesario para enfrentar los desaf\u00edos del mundo moderno. La falta de atenci\u00f3n a los procesos de causa y efecto deriva en la idea de una relaci\u00f3n ca\u00f3tica de los hechos pret\u00e9ritos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El resultado inmediato de dicha perspectiva es poner al individuo en un estado de intemperie conceptual y hermen\u00e9utica acerca de la realidad que lo rodea. El problema con esta noci\u00f3n de la historia es que responde a la necesidad de reconstruir en la memoria ciertos sucesos del pasado a trav\u00e9s de alg\u00fan tipo de inter\u00e9s personal o sectorial. Adem\u00e1s, esta visi\u00f3n de la historia deja de lado la multicausalidad impl\u00edcita en la manera en la cual los procesos hist\u00f3ricos se desarrollan. Este m\u00e9todo sirve para perpetuar la memoria de ciertos hechos, la cual en muchos casos es tergiversada en favor de ciertos intereses sectoriales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El historicismo se contrapone a esta visi\u00f3n, afirmando que la memoria hist\u00f3rica no es la forma m\u00e1s conveniente de entender la simbiosis entre causa y efecto ni de comprender la ense\u00f1anza que los sucesos sucedidos sucesivamentejan para el individuo y la sociedad. No es conveniente encerrarse en una narrativa que tenga como prop\u00f3sito ulterior defender cierta visi\u00f3n angosta de los hechos hist\u00f3ricos. La historia no es simplemente un conjunto de artificios narrativos que sirve para explicar lo sucedido de manera simple.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Cuanto m\u00e1s compleja es nuestra visi\u00f3n de la historia, m\u00e1s podemos aprender de ella. La historia no consiste en actos aislados ni mera narrativa. La noci\u00f3n de memoria hist\u00f3rica sirve, en el mejor de los casos, para entender la magnitud hist\u00f3rica de ciertos hechos. Pero no para explicar sus causas y consecuencias. La configuraci\u00f3n de una narrativa hist\u00f3rica para materializar un objetivo pol\u00edtico determinado est\u00e1 siempre basada en un proceso de simplificaci\u00f3n que termina alej\u00e1ndonos de la comprobaci\u00f3n emp\u00edrica de los hechos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Para entender la historia es imprescindible saber lo que se puede saber y lo que no se puede saber. Es tambi\u00e9n de suma importancia tener en cuenta aquello que aun no ha sido develado, sea por falta de evidencia o por no poder entender las motivaciones que ocasionaron ciertos hechos. Una de las grandes ventajas de la historia es, precisamente, el hecho de que sea imposible conocerla en su totalidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por cierto, puede que el estudiante de historia se sienta amedrentado por el vasto territorio que separa al individuo de una versi\u00f3n definitiva de los hechos ocurridos. Pero esto puede convertirse en una ventaja. La imposibilidad de conocer totalmente el pasado debe ser tomada como una oportunidad para ejercer un cierto escepticismo hacia cualquier versi\u00f3n <em>definitiva<\/em> de los hechos hist\u00f3ricos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Lo complejo de los sucesos que impactan al siglo veintiuno hace que debamos ejercer un riguroso escepticismo basado en la b\u00fasqueda de causa y efecto en la forma m\u00e1s objetiva posible. La tentaci\u00f3n antihistoricista est\u00e1 tambi\u00e9n influenciada por la conexi\u00f3n entre individualismo y memoria hist\u00f3rica. El individualismo extremo, el cual es producto de los excesos del liberalismo que caracterizan a la era moderna, hace que la explicaci\u00f3n del pasado est\u00e9 centrada en narrativas que usan retazos del pasado desarraigados de una cadena de causalidad para servir a alg\u00fan inter\u00e9s determinado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La primac\u00eda de la memoria hist\u00f3rica que gu\u00eda a la era moderna hace que lo emotivo tenga m\u00e1s importancia que lo que puede ser comprobado emp\u00edricamente. La manera de entender la realidad est\u00e1 cada vez m\u00e1s informada por un uso del lenguaje que sirve para otorgar valor, m\u00e1s que para dar sentido y desocultar la verdad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Esto tiene que ver con el hecho de que la cosa pol\u00edtica est\u00e1 cada vez m\u00e1s informada por consideraciones de \u00edndole personal. Es decir, lo que sucede en la realidad material importa a la gente en la medida en que afecte, en alguna medida, a sus intereses personales. En este contexto, tiende a ser verdadero lo que se percibe como tal. Existe una primac\u00eda de lo subjetivo por sobre lo objetivo que involucra a gente de todas las convicciones ideol\u00f3gicas. Esta primac\u00eda de lo subjetivo se sostiene a trav\u00e9s de una narrativa que proyecta ciertas perspectivas morales utilizadas para desacreditar cualquier versi\u00f3n alternativa de la historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En la \u201cfluida\u201d era moderna vemos un incremento en el nivel de conflicto debido a la complejidad del entorno social que rodea a los procesos hist\u00f3ricos. La necesidad de materializar intereses de \u00edndole personal o sectorial, m\u00e1s all\u00e1 de si estos logran crear una visi\u00f3n del bien com\u00fan, pone en jaque la estabilidad del espacio dom\u00e9stico e internacional. Estos factores hacen que en esta Ciudad del Hombre, tan imperfecta y exasperante en su complejidad, solo se puede entender la realidad a trav\u00e9s del esquema interpretativo del historicismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong>* <em>Realiz\u00f3 estudios de grado y posgrado en Birkbeck, University of London y The University of Nottingham (Reino Unido), donde obtuvo su doctorado en Historia en 2008.<\/em> <em>Autor de <\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/www.editorialbiblos.com.ar\/libro\/auge-y-ocaso-de-la-era-liberal_117565\/\"><strong><em>Auge y Ocaso de la Era Liberal\u2014Una Peque\u00f1a Historia del Siglo XXI<\/em><\/strong><\/a><strong><em>, publicado por Editorial Biblos en 2020.<\/em><\/strong><\/span><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em><strong>\u00a92022-saeeg\u00ae<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nicol\u00e1s Lewkowicz* El mundo contempor\u00e1neo solo puede ser entendido a trav\u00e9s de las herramientas interpretativas que provee el historicismo. 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