{"id":583,"date":"2019-06-16T22:28:52","date_gmt":"2019-06-16T22:28:52","guid":{"rendered":"http:\/\/saeeg.org\/?p=583"},"modified":"2019-06-18T00:35:25","modified_gmt":"2019-06-18T00:35:25","slug":"la-batalla-de-waterloo-204-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2019\/06\/16\/la-batalla-de-waterloo-204-anos-despues\/","title":{"rendered":"LA BATALLA DE WATERLOO, 204 A\u00d1OS DESPU\u00c9S"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Agust\u00edn Saavedra Weise<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/MapWaterloo-1024x765.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-584 size-large\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/MapWaterloo-1024x765-1024x765.jpg\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"354\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/MapWaterloo-1024x765.jpg 1024w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/MapWaterloo-1024x765-300x224.jpg 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/MapWaterloo-1024x765-768x574.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El 27 de febrero de 1815 el derrocado emperador franc\u00e9s Napole\u00f3n Bonaparte escapa de la Isla de Elba e inicia sus famosos \u201c100 d\u00edas\u201d. El corso retorn\u00f3 a Francia en medio del aplauso mayoritario de la poblaci\u00f3n y reasumi\u00f3 de inmediato el mando de la naci\u00f3n gala. El emperador no anticip\u00f3 debidamente las reacciones de sus principales rivales europeos (Inglaterra, Holanda y Prusia), que decidieron poner r\u00e1pidamente un dr\u00e1stico punto final a la hegemon\u00eda napole\u00f3nica en el continente. Presurosas, las citadas potencias formaron un gigantesco ej\u00e9rcito para derrotarlo en forma concluyente. Cuentan las cr\u00f3nicas que cada uno de los aliados se comprometi\u00f3 a poner 150.000 hombres para vencer a Napole\u00f3n. El Emperador \u2014si quer\u00eda mantener el poder que hab\u00eda recuperado\u2014 deb\u00eda intentar golpear primero, aprovechando la lealtad y eficacia comprobada de sus soldados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El decisivo enfrentamiento comenz\u00f3 con escaramuzas y combates pocos d\u00edas antes, espec\u00edficamente el 14 de junio de 1815. Bonaparte agrup\u00f3 \u2014con su caracter\u00edstica habilidad\u2014 a lo largo de la frontera franco-belga m\u00e1s de 120.000 hombres y sin conocimiento de la tropa enemiga, que estaba a 150 kil\u00f3metros de distancia. La principal fuerza anti Bonaparte estaba formada por dos contingentes: la milicia anglo-holandesa al mando de Sir Arthur Wellesley (el Duque de Wellington) y un aguerrido cuerpo prusiano bajo las \u00f3rdenes del pr\u00edncipe y mariscal de campo, Gebhard Leberecht Von Bl\u00fccher. Estos aliados doblaban en n\u00famero de efectivos al ej\u00e9rcito imperial. Conociendo su desventaja num\u00e9rica, Napole\u00f3n percibi\u00f3 que la \u00fanica manera de triunfar era posible si lograba dividir al enemigo y aprovechaba al m\u00e1ximo la posesi\u00f3n del terreno. Contaba para ello con la enorme experiencia y fidelidad de su curtido ej\u00e9rcito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La historia relata que \u2014de acuerdo con su plan inicial\u2014 el corso sorprendi\u00f3 a los aliados y les infligi\u00f3 varias derrotas parciales, pero estas no pudieron transformarse en totales. Pese a su reconocido genio como estratega, Napole\u00f3n \u2014en grave error\u2014 separ\u00f3 in\u00fatilmente las tropas galas con el fin de perseguir a la caballer\u00eda prusiana y, por otro lado, los generales que lo colaboraban no supieron explotar adecuadamente el tan favorable factor sorpresa en las arremetidas contra sus persistentes rivales. El 16 de junio Napole\u00f3n arremeti\u00f3 fieramente contra Bl\u00fccher y Wellington antes de que aglutinaran sus fuerzas; obtuvo una significativa victoria inicial, pero los franceses no pudieron romper el frente de combate. Y mientras los aliados h\u00e1bilmente mantuvieron fluidos sistemas de comunicaciones entre ellos e inclusive los continuaron durante la retirada prusiana, que solo fue de valor t\u00e1ctico y enga\u00f1osa, como se comprob\u00f3 despu\u00e9s. Al ver que Bl\u00fccher y sus hombres segu\u00edan retrocediendo Napole\u00f3n pens\u00f3 \u2014equivocadamente\u2014 que era el momento de asestar un golpe decisivo al grupo expedicionario brit\u00e1nico. Fue as\u00ed como el 18 de junio de 1815 en Waterloo (localidad ubicada en las afueras de la capital belga, Bruselas) comenz\u00f3 la \u00faltima fase de la batalla. Los ingleses aguantaron cuanto pudieron las embestidas galas. Es m\u00e1s, estaban a punto de derrumbarse cuando la llegada de las primeras avanzadas de Bl\u00fccher comenz\u00f3 a reforzarlos y progresivamente la balanza se inclin\u00f3 a favor de la alianza. A las ocho de la noche de esa fat\u00eddica jornada los aliados soportaron una \u00faltima y heroica carga de la famosa Vieja Guardia Imperial, pero la suerte ya estaba echada. La derrota francesa fue total. Wellington se adjudic\u00f3 el triunfo y as\u00ed lo reconoce la historia, pero sin Prusia y Bl\u00fccher todo podr\u00eda haber sido diferente. Los germanos fueron determinantes en el colapso de las tropas napole\u00f3nicas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Y aqu\u00ed un detalle curioso que casi nadie menciona y que tal vez fue determinante para el fracaso imperial. Napole\u00f3n \u2014al igual que otros grandes conquistadores del pasado como An\u00edbal o Julio C\u00e9sar\u2014 ser\u00e1 siempre pol\u00e9mico. En muchas cosas Bonaparte fue un destacado innovador, particularmente en tres de las cuatro dimensiones de la estrategia: a) en el nivel operacional fue supremo; b) la parte social la manej\u00f3 magistralmente, con \u00e9l se gest\u00f3 el concepto de naci\u00f3n en armas; c) Bonaparte adem\u00e1s supo comprender la importancia de la log\u00edstica para aprovisionar sus enormes ej\u00e9rcitos y movilizarlos con facilidad; d) \u00a1Ah! Pero fall\u00f3 en la parte tecnol\u00f3gica, la cuarta dimensi\u00f3n de la estrategia. Aunque innov\u00f3 en muchas otras cosas, Napole\u00f3n nunca consider\u00f3 lo a\u00e9reo. Era b\u00e1sicamente un hombre de tierra y apenas de mar; no comprend\u00eda ni conoc\u00eda lo que pod\u00eda brindarle el potencial dominio del aire, en esa \u00e9poca a\u00fan en pa\u00f1ales, pero que ya estaba iniciando su avance con el globo aerost\u00e1tico inventado por sus compatriotas, los hermanos Joseph-Michel and Jacques-\u00c9tienne Montgolfier.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Sin darle nunca importancia al cuerpo de globos (parad\u00f3jicamente creado por \u00e9l mismo) Napole\u00f3n finalmente lo disolvi\u00f3 por considerarlo \u201cin\u00fatil\u201d. Para colmo, poco antes de Waterloo, el enfrentamiento brevemente narrado que termin\u00f3 para siempre con su preponderancia pol\u00edtico-militar en Europa. Por confiarse \u00fanicamente en las palomas mensajeras, el corso no pudo conocer con anticipaci\u00f3n el avance del prusiano Bl\u00fccher luego de su triqui\u00f1uela de retirada, movimientos que f\u00e1cilmente podr\u00edan haber sido avizorados desde el aire mediante los globos y ser neutralizados. Y como se sabe, la oportuna y sorpresiva llegada del prusiano fue decisiva para desequilibrar el combate. El desprecio de Napole\u00f3n por la nueva tecnolog\u00eda le cost\u00f3 un imperio. De ah\u00ed el colapso de Bonaparte frente a los aliados de la \u201cp\u00e9rfida Albi\u00f3n\u201d, apelativo de naturaleza despectiva usado por los franceses para tipificar a Inglaterra, la enemiga eterna del pa\u00eds galo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">La batalla de Waterloo tuvo enorme repercusi\u00f3n hist\u00f3rica; la segunda abdicaci\u00f3n de Napole\u00f3n fue irreversible. Su estrella pol\u00edtico-militar se extingui\u00f3 definitivamente con su exilio y posterior muerte en Santa Helena. Las reverberaciones de la revoluci\u00f3n francesa llegaban a su fin y se iniciaba en Europa un nuevo per\u00edodo signado por el equilibrio continental de poderes entre las principales potencias, homologado luego en el famoso Congreso de Viena de 1815.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Despu\u00e9s de Napole\u00f3n no surgi\u00f3 ning\u00fan otro aspirante a conquistador europeo hasta bien entrado el siglo XX, cuando Adolf Hitler intent\u00f3 una vez m\u00e1s la dominaci\u00f3n bajo moldes totalitarios y provoc\u00f3 la Segunda Guerra Mundial. Waterloo marc\u00f3 el fin de un genio militar y de una convulsa era sociopol\u00edtica en el viejo continente. Tambi\u00e9n fue el comienzo de otra etapa europea: la del equilibrio de poder, un balance de fuerzas que \u2014con altibajos\u2014 a partir de 1815 perdur\u00f3 por bastante tiempo y termin\u00f3 tr\u00e1gicamente en Sarajevo el 28 de junio de 1914 con el atentado contra el heredero de la corona austr\u00edaca, hecho que pocos meses despu\u00e9s precipit\u00f3 el inicio de la primera gran contienda universal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">En los pr\u00f3ximos d\u00edas \u2014como es usual todos los a\u00f1os\u2014 se les rendir\u00e1 homenaje a victoriosos y derrotados, al celebrarse \u2014en las cercan\u00edas de Bruselas y en la misma villa de Waterloo\u2014, el 204\u00ba aniversario de un hist\u00f3rico combate que marc\u00f3 el fin de una era.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em>Tomado de El Deber, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, <\/em><a href=\"https:\/\/www.eldeber.com.bo\/opinion\/La-batalla-de-Waterloo-204-anos-despues-20190614-9208.html\">https:\/\/www.eldeber.com.bo\/opinion\/La-batalla-de-Waterloo-204-anos-despues-20190614-9208.html<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agust\u00edn Saavedra Weise El 27 de febrero de 1815 el derrocado emperador franc\u00e9s Napole\u00f3n Bonaparte escapa de la Isla de Elba e inicia sus famosos \u201c100 d\u00edas\u201d. 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