{"id":6294,"date":"2022-08-18T23:16:00","date_gmt":"2022-08-19T02:16:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=6294"},"modified":"2022-08-19T03:23:18","modified_gmt":"2022-08-19T06:23:18","slug":"el-desorden-internacional-confrontativo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2022\/08\/18\/el-desorden-internacional-confrontativo\/","title":{"rendered":"EL DESORDEN INTERNACIONAL CONFRONTATIVO"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Alberto Hutschenreuter*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"449\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/ALBERTO-HUTSCHENREUTER-EL-DESORDEN-1-1024x449.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6297\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/ALBERTO-HUTSCHENREUTER-EL-DESORDEN-1-1024x449.png 1024w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/ALBERTO-HUTSCHENREUTER-EL-DESORDEN-1-300x132.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/ALBERTO-HUTSCHENREUTER-EL-DESORDEN-1-768x337.png 768w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/ALBERTO-HUTSCHENREUTER-EL-DESORDEN-1.png 1290w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El actual estado de las relaciones internacionales es sumamente inquietante, pues no s\u00f3lo no existe una configuraci\u00f3n que proporcione una relativa estabilidad, sino que el grado de discordia entre los centros preeminentes nos deja ante escenarios que no excluyen un deterior mayor, frente al que pr\u00e1cticamente nada podr\u00e1 hacer el multilateralismo, que atraviesa su m\u00e1s profunda irrelevancia desde la d\u00e9cada de los noventa, o si se quiere, para no irnos tan lejos, abril de 2009, cuando, tras la crisis financiera de 2008, los l\u00edderes de los poderes econ\u00f3micos preeminentes adoptaron en la cumbre del G-20 en Londres medidas para evitar una depresi\u00f3n mayor (seg\u00fan el ex diplom\u00e1tico indio Shivshankar Menon, fue \u201cla \u00faltima respuesta coherente del sistema internacional a un desaf\u00edo transnacional\u201d).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Hoy existe un estado de \u201cno guerra\u201d entre Occidente y Rusia, es decir, hay una confrontaci\u00f3n abierta entre Rusia y Ucrania, pero tambi\u00e9n existe, en el nivel superior o estrat\u00e9gico de esa guerra, una confrontaci\u00f3n indirecta entre Rusia y la OTAN. Y quiz\u00e1 estamos siendo cautelosos en decir indirecta, pues cuando se lee la reciente concepci\u00f3n estrat\u00e9gica de la Alianza aprobada en Madrid y la m\u00e1s reciente concepci\u00f3n naval rusa, ambas muestran a esos actores en situaci\u00f3n de \u00abgladiadores\u00bb a punto de enfrentarse (como conceb\u00eda Thomas Hobbes a la predisposici\u00f3n natural de los estados entre s\u00ed).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Guerra, estados y discordia componen los principales elementos de la ecuaci\u00f3n de las relaciones internacionales. Y es pertinente recordarlo, porque hasta antes de la pandemia predominaban, a pesar del ya enrarecido clima internacional que exist\u00eda como consecuencia de la guerra interna e internacional en Siria desde 2011 y de los acontecimientos de Ucrania-Crimea en 2013-2014, enfoques que marcaban la disminuci\u00f3n de la violencia humana e incluso la depreciaci\u00f3n de la guerra entre centros preeminentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Algunos reputados informes son categ\u00f3ricos en relaci\u00f3n con la impugnaci\u00f3n de estos enfoques. Por un lado, el gasto militar: seg\u00fan datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), en 2021 el gasto militar mundial super\u00f3 por primera vez los dos billones de d\u00f3lares, alcanzando la impresionante suma de 2.113.000 millones de d\u00f3lares, un 0,7 por ciento superior al de 2020 y un 12 por ciento superior al de hace una d\u00e9cada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por otro lado, de acuerdo al \u00cdndice Global de la Paz 2022, un informe preparado anualmente publicado por el Instituto para la Econom\u00eda y la Paz, el escenario internacional e intranacional es sombr\u00edo e inquietante debido a los m\u00faltiples conflictos abiertos: el mundo hoy es mucho m\u00e1s inestable y violento que hace tres lustros. El IPG utiliza 23 indicadores y tres ejes para medir el nivel de paz de los estados: el nivel de seguridad de la sociedad, el alcance de los conflictos nacionales e internacionales en curso y la militarizaci\u00f3n de los estados. De acuerdo con este estudio, en 2021 los mayores deterioros se produjeron en las relaciones entre pa\u00edses vecinos, la intensidad de los conflictos internos, la cantidad de poblaci\u00f3n desplazada, la escala de terror pol\u00edtico y la inestabilidad pol\u00edtica<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Asimismo, durante las \u00faltimas d\u00e9cadas se fue extendiendo la visi\u00f3n que \u00abrelativizaba\u00bb la anarqu\u00eda como principal rasgo de las relaciones interestatales. Desde lugares que afirmaban el curso casi invariable del mundo hacia una gobernanza centrada en la galaxia de movimientos sociales y el despertar de una nueva conciencia global impulsada por tem\u00e1ticas que desbarataban la acci\u00f3n individual y afianzaban el esfuerzo mancomunado, la anarqu\u00eda no s\u00f3lo era algo perimido, sino que reflejaba un situaci\u00f3n \u201cpatol\u00f3gica\u201d\u00a0 (y por tanto \u201ceternizante\u201d del sentido \u201ctr\u00e1gico\u201d que ello supone para la reflexi\u00f3n te\u00f3rica y el desempe\u00f1o de la pol\u00edtica internacional) recalcar la ausencia de una autoridad central entre los estados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Pues bien, los casos de Ucrania y Taiw\u00e1n-China (m\u00e1s los muchos otros que han tenido lugar durante 2020 y 2021, los \u201ca\u00f1os pand\u00e9micos\u201d) nos dicen que la anarqu\u00eda, la guerra (su m\u00e1s riesgosa consecuencia y la rivalidad se mantienen vigentes, y que, adem\u00e1s, no se aprecian razones para sostener que la situaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de la relevancia que suponen tem\u00e1ticas como el medio ambiente o las tecnolog\u00edas avanzadas, vaya a sufrir un cambio de escala. A ello debemos agregar que la pandemia, que no implic\u00f3 ninguna amenaza de una naci\u00f3n a otra, no impuls\u00f3, m\u00e1s all\u00e1 de las declamaciones, ning\u00fan nuevo sistema de valores de cooperaci\u00f3n o nueva gobernanza basados en \u00abla humanidad primero\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Prevalece, por tanto, un desorden internacional, una situaci\u00f3n que, aunque resulta desfavorable para la seguridad y la estabilidad entre los estados, no deja de ser una \u201cregularidad\u201d en las relaciones internacionales. Pero lo inquietante es el nivel de confrontaci\u00f3n y rivalidad entre los actores. Hace mucho tiempo que no se daba tal situaci\u00f3n, pues tras la \u201clarga paz\u201d que supuso el r\u00e9gimen de Guerra Fr\u00eda (1945-1991), luego el \u201cr\u00e9gimen de la globalizaci\u00f3n\u201d (1992-1998) y m\u00e1s tarde la hegemon\u00eda estadounidense (2001-2008), las relaciones internacionales, particularmente tras los sucesos de Ucrania-Crimea (2013-2014), fueron cayendo en un estado cada vez m\u00e1s hostil, sin que ninguno de sus poderes preeminentes se esforzara por plantear esquemas o t\u00e9cnicas que proporcionaran nuevos bienes p\u00fablicos para el funcionamiento menos inseguro de dichas relaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El punto es que la hostilidad y discordia no suponen ning\u00fan equilibrio o moderaci\u00f3n incluso en el desorden. Aqu\u00ed, volvemos al citado Shivshankar Menon, quien acaba de advertir que todos los actores preeminentes, incluso aquellos ubicados en las capas medias y tambi\u00e9n aquellos institucionalistas (como Alemania), exhiben lo que podr\u00eda denominarse un \u201ccomportamiento revisionista\u201d; es decir, cada uno persigue sus propios fines en detrimento del \u201corden\u201d internacional e intentan cambiar la situaci\u00f3n. En sus propias palabras: \u201cMuchos pa\u00edses no est\u00e1n contentos con el mundo tal como lo ven y buscan cambiarlo para su propio beneficio. Esta tendencia podr\u00eda conducir a una geopol\u00edtica m\u00e1s mezquina y pol\u00e9mica y a unas perspectivas econ\u00f3micas mundiales m\u00e1s pobres. Hacer frente a un mundo de poderes revisionistas podr\u00eda ser el desaf\u00edo definitivo de los pr\u00f3ximos a\u00f1os\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Adem\u00e1s, ya la falta de un orden supone la falta de lo que se denominan \u201camortiguadores de conflictos\u201d, es decir, l\u00f3gicas de influencia por parte de los poderes que pueden llegar a impedir que se disparen confrontaciones entre poderes menores; una situaci\u00f3n de desorden confrontativo no solo implica esa falta estrat\u00e9gica, sino que podr\u00eda disparar peligrosos conflictos inactivos o latentes que existen en varias partes del mundo, m\u00e1s all\u00e1 de los que existen en las sensibles \u201cplacas geopol\u00edticas\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En breve, las relaciones internacionales se han ido deteriorando durante los \u00faltimos casi 10 a\u00f1os. La pandemia no cre\u00f3 ninguna forma de cooperaci\u00f3n mayor entre los estados (por el contrario, fungi\u00f3 como un hecho que elev\u00f3 desconfianzas). China ingres\u00f3 con Xi en un ciclo de mayor autoafirmaci\u00f3n nacional, al tiempo que fij\u00f3 prop\u00f3sitos para ser un poder completo entre 2035 y 2050. Estados Unidos se muestra dispuesto a jugar un papel basado en una nueva primac\u00eda o patr\u00f3n exterior ofensivo. Rusia fue a la guerra para evitar que Occidente, a trav\u00e9s de la OTAN, consumara ante ella una victoria final o \u201cpaz cartaginesa\u201d. La Uni\u00f3n Europea posiblemente haya ca\u00eddo en la cuenta de que ser una potencia institucional no es suficiente (Alemania ha modificado la l\u00ednea cl\u00e1sica de su pol\u00edtica de defensa orientada hacia el exterior). En la zona del \u00cdndico-Pac\u00edfico parece tomar forma una nueva din\u00e1mica de bloques geoestrat\u00e9gicos y geoecon\u00f3micos. Jap\u00f3n ha incrementado sensiblemente sus gastos militares, al tiempo que ha retomado los arrestos de reafirmaci\u00f3n nacional impulsados en su momento por el recientemente asesinado Shinz\u00f3 Abe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por si ello no fuera preocupante, los actores con armas nucleares no realizan esfuerzos relativos con avanzar hacia acuerdos que regulen ese segmento; por el contrario, casi no quedan \u00e1mbitos que extiendan (o, mejor dicho, restituyan) el equilibrio, al tiempo que pr\u00e1cticamente todos se hallan mejorando capacidades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En este marco, ser\u00e1 muy dif\u00edcil que, salvo casos muy espec\u00edficos, la l\u00f3gica multilateral tenga oportunidades. Por tanto, si antes los dos poderes mayores, China y Estados Unidos, no llegan a una confrontaci\u00f3n o querella mayor como consecuencia de un incidente o por una provocaci\u00f3n estadounidense (potencia que se decida por una orientaci\u00f3n exterior basada en \u201cla tentaci\u00f3n de la primac\u00eda\u201d, como la denomina y promueve Robert Kagan), quiz\u00e1 el curso del mundo hacia un bipolarismo chino-estadounidense pueda dar forma a un esbozo de orden internacional, precario, pero orden al fin. Un \u201cG-2\u201d competitivo y confrontativo, sin duda, pero tambi\u00e9n con m\u00ednimos de cooperaci\u00f3n. La experiencia dice que los sistemas bipolares tienden a ser m\u00e1s estables que los multipolares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Una aceleraci\u00f3n de la desglobalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y la deslocalizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica-industrial tambi\u00e9n podr\u00eda tentar, particularmente a Estados Unidos, a la provocaci\u00f3n. Pero tampoco la interdependencia econ\u00f3mica garantiza la inhibici\u00f3n del conflicto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por ello, ese eventual r\u00e9gimen con base en dos es una posibilidad solo como conjetura, nada m\u00e1s. Lo inquietante es que m\u00e1s all\u00e1 de esta conjetura no se vislumbra otra cosa, al menos por ahora.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>* Doctor en Relaciones Internacionales (USAL). Ha sido profesor en la UBA, en la Escuela Superior de Guerra A\u00e9rea y en el Instituto del Servicio Exterior de la Naci\u00f3n. Miembro e investigador de la SAEEG. Su \u00faltimo libro, publicado por Almaluz en 2021, se titula \u201cNi guerra ni paz. Una ambig\u00fcedad inquietante\u201d.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em><strong>\u00a92022-saeeg\u00ae<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Hutschenreuter* El actual estado de las relaciones internacionales es sumamente inquietante, pues no s\u00f3lo no existe una configuraci\u00f3n que proporcione una relativa estabilidad, sino que el grado de discordia entre los centros preeminentes nos deja ante escenarios que no excluyen un deterior mayor, frente al que pr\u00e1cticamente nada podr\u00e1 hacer el multilateralismo, que atraviesa &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2022\/08\/18\/el-desorden-internacional-confrontativo\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">EL DESORDEN INTERNACIONAL CONFRONTATIVO<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[650],"tags":[100,99,1614,44,639,298,171,32,491,445],"class_list":["post-6294","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-analisis-internacional","tag-china","tag-estados-unidos","tag-g-20","tag-geopolitica","tag-occidente","tag-otan","tag-relaciones-internacionales","tag-rusia","tag-taiwan","tag-ucrania"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6294"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6294\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6298,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6294\/revisions\/6298"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}