{"id":7292,"date":"2023-04-06T22:24:00","date_gmt":"2023-04-07T01:24:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=7292"},"modified":"2023-04-07T04:57:21","modified_gmt":"2023-04-07T07:57:21","slug":"reflexiones-sobre-asteroides-y-peligros-cercanos-y-lejanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2023\/04\/06\/reflexiones-sobre-asteroides-y-peligros-cercanos-y-lejanos\/","title":{"rendered":"REFLEXIONES SOBRE ASTEROIDES Y PELIGROS CERCANOS Y LEJANOS"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Giancarlo Elia Valori*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/VALORI-ASTEROIDES-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7293\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/VALORI-ASTEROIDES-1024x576.png 1024w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/VALORI-ASTEROIDES-300x169.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/VALORI-ASTEROIDES-768x432.png 768w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/VALORI-ASTEROIDES.png 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 8pt;\"><strong><em>Imagen de&nbsp;<a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/users\/ukt2-1801627\/?utm_source=link-attribution&amp;utm_medium=referral&amp;utm_campaign=image&amp;utm_content=1422642\">ukt2<\/a><\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;en&nbsp;<a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/?utm_source=link-attribution&amp;utm_medium=referral&amp;utm_campaign=image&amp;utm_content=1422642\">Pixabay<\/a> <\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El sistema solar es la primera etapa de la exploraci\u00f3n espacial humana. La observaci\u00f3n y el deseo de aprender m\u00e1s sobre el sol, la luna y las estrellas atraviesan el viaje de los seres humanos, de la prehistoria a la sociedad civil moderna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Con el advenimiento de la era espacial, los humanos salieron de la cuna de la Tierra y lanzaron una serie de exploraciones ambiciosas. El sistema solar tal como lo conocemos hoy en d\u00eda consiste en el sol y muchos cuerpos celestes m\u00e1s peque\u00f1os. Sobre la base de propiedades f\u00edsicas como la masa, la forma y las caracter\u00edsticas orbitales, estos cuerpos celestes m\u00e1s peque\u00f1os se dividen en planetas, planetas enanos, peque\u00f1os cuerpos celestes, nube de Oort (que define el l\u00edmite cosmogr\u00e1fico del Sistema Solar). La Nube de Oort es el lugar desde donde vienen y regresan los objetos helados que vemos como un rastro de luz. Est\u00e1 a 0,03 a 3,2 a\u00f1os luz de distancia y alberga alrededor de 100 mil millones de asteroides y objetos similares a cometas; envuelve nuestro Sistema Solar como una enorme c\u00e1scara y su crecimiento y evoluci\u00f3n ha sido objeto de numerosos estudios a lo largo de los a\u00f1os. Sin embargo, nadie hab\u00eda podido analizarlo en su totalidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Con el lanzamiento de la misi\u00f3n NASA, <em>Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security, Regolith Explorer<\/em> (OSIRIS-REx) el 8 de septiembre de 2016, la atenci\u00f3n se centr\u00f3 en los asteroides. Hoy veremos en particular qu\u00e9 es un asteroide y por qu\u00e9 explorarlos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El asteroide es un peque\u00f1o cuerpo celeste. En astronom\u00eda, el nombre asteroide se usa para referirse a las unidades del sistema solar interior (limitado por la \u00f3rbita de J\u00fapiter), que orbitan alrededor del Sol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Hay un gran n\u00famero de asteroides en el sistema solar, distribuidos principalmente en el cintur\u00f3n de asteroides entre las \u00f3rbitas de Marte y J\u00fapiter y el cintur\u00f3n de Kuiper fuera de Neptuno. Sus dimensiones van desde un metro hasta 800 km. Los astr\u00f3nomos clasifican los asteroides en asteroides del cintur\u00f3n principal: cercanos a la Tierra, asteroides troyanos (cuerpos menores que comparten una \u00f3rbita helioc\u00e9ntrica con J\u00fapiter), asteroides del cintur\u00f3n de Kuiper, centauros (clase de planetoides helados), etc. seg\u00fan sus posiciones orbitales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En comparaci\u00f3n con otros cuerpos celestes del sistema solar, los asteroides tienen las caracter\u00edsticas de peque\u00f1o tama\u00f1o, gran n\u00famero y origen largo. Se han descubierto m\u00e1s de un mill\u00f3n de asteroides y actualmente hay unos 20 asteroides conocidos con un di\u00e1metro superior a 200 kil\u00f3metros, mientras que alrededor del 99% de los asteroides tienen un di\u00e1metro de menos de 100 kil\u00f3metros. Solo en t\u00e9rminos de n\u00fameros, son ciertamente los m\u00e1s numerosos en el sistema solar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La mayor\u00eda de los asteroides se encuentran en un \u00e1rea entre las \u00f3rbitas de Marte y J\u00fapiter, conocida como el cintur\u00f3n o cintur\u00f3n de asteroides. El cintur\u00f3n de asteroides est\u00e1 entre 2,1 y 3,3 UA del sol; la unidad astron\u00f3mica (UA) representa la distancia media entre Tierra-Sol, es decir: km 149.597.870,707.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Sin embargo, la masa total de todas las rocas en el cintur\u00f3n de asteroides sigue siendo mucho menor que la masa de la Luna. Se estima a partir de los datos de observaci\u00f3n existentes que su masa total puede ser s\u00f3lo un peque\u00f1o porcentaje de la de la Luna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Tambi\u00e9n se han descubierto miles de asteroides en la \u00f3rbita de J\u00fapiter, conocidos como asteroides troyanos. Se re\u00fanen alrededor de J\u00fapiter, formando un tri\u00e1ngulo aproximado con J\u00fapiter y el sol, respectivamente. En t\u00e9rminos de mec\u00e1nica celeste, tal \u00f3rbita puede mantenerse estable entre las fuerzas gravitacionales del sol y J\u00fapiter.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A medida que se descubren m\u00e1s y m\u00e1s objetos, se les conoce colectivamente como asteroides troyanos. El n\u00famero de asteroides troyanos es mucho menor que el de los asteroides del cintur\u00f3n principal. En 2018, en su XXX Asamblea General en Viena, la Uni\u00f3n Astron\u00f3mica Internacional cambi\u00f3 esta convenci\u00f3n de nomenclatura, permitiendo que llevara el nombre de atletas ol\u00edmpicos, ya que el n\u00famero de troyanos de J\u00fapiter conocidos, actualmente m\u00e1s de diez mil, supera con creces el n\u00famero de nombres de h\u00e9roes de la Guerra de Troya en la mitolog\u00eda griega.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Los asteroides son actualmente los \u00fanicos entre los diversos tipos de cuerpos celestes que pueden ser nombrados de acuerdo con los deseos de los descubridores y son reconocidos internacionalmente despu\u00e9s de ser examinados y aprobados por organizaciones internacionales. Debido a la seriedad, singularidad e inmutabilidad permanente del nombre de los asteroides, se ha convertido en un honor mundialmente reconocido llevar el nombre de un asteroide.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El nombre del asteroide consta de dos partes: la primera es el n\u00famero permanente y la segunda es un nombre; por ejemplo 1 Ceres (Ceres) descubierto el 1 de enero de 1801 en Palermo por Giuseppe Piazzi (1746-1826), etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En los \u00faltimos a\u00f1os, la detecci\u00f3n de asteroides se ha convertido en una de las principales direcciones de desarrollo en el campo de la exploraci\u00f3n del espacio profundo de los principales pa\u00edses en la carrera por el espacio. Los asteroides, cometas, etc. son todos \u00abfragmentos\u00bb sobrantes de los primeros d\u00edas de la formaci\u00f3n del sistema solar, y tambi\u00e9n los \u00abmateriales\u00bb formadores de planetas y los planetas enanos, que generalmente se cree que se formaron antes que los planetas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Los asteroides conservan los componentes originales de los primeros d\u00edas del sistema solar y pueden contener pistas importantes sobre el origen de la vida y el agua en la Tierra. Son muestras importantes para estudiar el origen y la historia de la evoluci\u00f3n del sistema solar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Se ha especulado que el cintur\u00f3n de asteroides puede ser el remanente de un misterioso planeta que fue destruido en una colisi\u00f3n c\u00f3smica gigante en la antig\u00fcedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Al igual que los cuerpos peque\u00f1os en el sistema solar que son menos conspicuos en masa y volumen, la mayor\u00eda de los asteroides giran alrededor del sol en \u00f3rbitas el\u00edpticas como los ocho planetas principales (digo ocho, porque el 24 de agosto de 2006, despu\u00e9s de 76 a\u00f1os de presencia \u00abestad\u00edstica\u00bb, Plut\u00f3n fue degradado a un planeta enano del mencionado cintur\u00f3n de Kuiper). Sin embargo, el modelo orbital basado en reglas cl\u00e1sicas a menudo se interrumpe y los asteroides deambulan solos, con el peligro que los distingue. Y de hecho la mayor\u00eda de los cr\u00e1teres en la Luna son el \u00abcr\u00e9dito\u00bb de los asteroides, que registra bien la historia de visitas inesperadas de estos cuerpos celestes, peque\u00f1os pero no tanto como para no dejar rastros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Y mientras que los cr\u00e1teres de impacto de la Luna hablan de visitas de asteroides, hasta la fecha se han descubierto 190 cr\u00e1teres en la Tierra, con di\u00e1metros que van desde unos pocos cientos de metros hasta decenas de kil\u00f3metros, y unos pocos incluso m\u00e1s de 100 km, con edades que van desde 50 mil a dos mil millones de a\u00f1os, distribuidos principalmente en Am\u00e9rica del Norte, Europa y Ocean\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En astronom\u00eda se establece que el concepto de asteroides cercanos a la Tierra es equivalente a aquellos asteroides cuya distancia m\u00ednima de la Tierra est\u00e1 dentro de 0,3 UA: o km. 44.879.361,2121.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Para los asteroides con un di\u00e1metro superior a 140 metros dentro de la distancia orbital m\u00ednima de 0,05 UA (km. 7.479.893,53535; aproximadamente 20 veces la distancia entre la Tierra y la Luna), se definen como asteroides cercanos a la Tierra (asteroides potencialmente peligrosos) que representan una amenaza potencial para la Tierra. Cuando la distancia entre el asteroide y la tierra es 7,479,893.53535, puede ser capturado por la fuerte fuerza gravitacional de la Tierra, cambiar su \u00f3rbita y correr hacia la Tierra hasta que choque), y el peligro est\u00e1 presente en al menos una d\u00e9cima parte del n\u00famero total de asteroides.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Debido a la existencia de estos asteroides, la Tierra siempre est\u00e1 en peligro. Los peligros de que los asteroides la golpeen son principalmente terremotos, tsunamis y cat\u00e1strofes ambientales causadas por impactos de muy alta velocidad, as\u00ed como p\u00e1nico entre las personas no solo en las cercan\u00edas de cualquier impacto. El grado de da\u00f1o depende de la masa y la velocidad restantes despu\u00e9s de pasar a trav\u00e9s de la atm\u00f3sfera, y estos dos par\u00e1metros est\u00e1n relacionados con la masa inicial del asteroide, la velocidad inicial, la estructura del asteroide y el \u00e1ngulo de impacto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El asteroide ingresa a la atm\u00f3sfera de la Tierra a muy alta velocidad, formando una onda de choque extremadamente fuerte a alta temperatura y alta presi\u00f3n atmosf\u00e9rica, que primero causa la ionizaci\u00f3n de las mol\u00e9culas atmosf\u00e9ricas y emite luz, luego explota y se desintegra bajo la interacci\u00f3n de una superfuerza de alta velocidad y calor aerodin\u00e1mico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Los fragmentos desintegrados de menor di\u00e1metro se reducir\u00e1n a cenizas en la atm\u00f3sfera; Los fragmentos desintegrados de mayor di\u00e1metro golpear\u00e1n la superficie de la Tierra, liberando en poco tiempo la enorme energ\u00eda cin\u00e9tica que transportan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Si el impacto ocurre en tierra, las rocas se rompen, se derriten e incluso se gasifican para formar cr\u00e1teres, mientras que las ondas de choque generadas por el impacto causan fuertes terremotos y tsunamis, desencadenando incendios forestales. Varios gases (como di\u00f3xido de azufre, di\u00f3xido de carbono), polvo y cenizas ardientes producidas por rocas superficiales llenan toda la atm\u00f3sfera y bloquean la luz solar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Si el impacto ocurre en los oc\u00e9anos, se producen enormes olas de cientos de metros y fuertes tsunamis y terremotos, y el \u00e1rea de miles de kil\u00f3metros a lo largo de la costa se inundar\u00e1 enormemente. Una gran cantidad de agua de mar se evapora, y una gran cantidad de sedimentos del fondo marino y polvo de roca se arrojan a la estratosfera para permanecer mucho tiempo, y un gran n\u00famero de organismos vivos en el oc\u00e9ano morir\u00edan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En la historia, los asteroides han golpeado con frecuencia la Tierra. Hace sesenta y cinco millones de a\u00f1os, un asteroide con un di\u00e1metro de unos 10-13 km golpe\u00f3 la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n en M\u00e9xico a una velocidad de unos 20 km\/s, formando un cr\u00e1ter con un di\u00e1metro de 198 km, causando del 50% al 60% de la extinci\u00f3n biol\u00f3gica de la Tierra, es considerado la causa de la extinci\u00f3n de los dinosaurios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El 30 de junio de 1908, un asteroide con un di\u00e1metro de unos 30-50 m golpe\u00f3 la tierra a una velocidad de 30-40 km\/s y explot\u00f3 sobre el r\u00edo Tunguska (cerca de Vanavara, entonces gobernaci\u00f3n de Yenisei en Siberia); era equivalente entre 10 y 15 megatones, o alrededor de mil bombas de Hiroshima, quemando 80 millones de \u00e1rboles en dos mil kil\u00f3metros cuadrados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Los tr\u00e1nsitos de asteroides todav\u00eda ocurren con frecuencia. Los astr\u00f3nomos han estado observando asteroides cercanos a la Tierra. Seg\u00fan datos del Centro de Planetas Menores, solo en febrero de 2020 se descubrieron 22.268 asteroides cercanos a la Tierra, de los cuales 906 tienen m\u00e1s de un kil\u00f3metro de di\u00e1metro y 2.073 presentan riesgos potenciales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En la actualidad, los asteroides que amenazan la Tierra se descubren continuamente a trav\u00e9s de observaciones de detecci\u00f3n del cielo con observaciones de vigilancia de monitoreo para calcular los cambios en sus \u00f3rbitas y dar una alerta temprana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em><sup>* <\/sup><\/em><\/strong><strong><em>Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones acad\u00e9micas y \u00f3rdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y econom\u00eda en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pek\u00edn, la Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el \u00abInternational World Group\u00bb, es tambi\u00e9n presidente honorario de Huawei Italia, asesor econ\u00f3mico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legi\u00f3n de Honor de la Rep\u00fablica Francesa, con esta motivaci\u00f3n: \u201cUn hombre que puede ver a trav\u00e9s de las fronteras para entender el mundo\u201d y en 2002 recibi\u00f3 el t\u00edtulo de \u201cHonorable\u201d de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>Traducido al espa\u00f1ol por el Equipo de la SAEEG con expresa autorizaci\u00f3n del autor. Prohibida su reproducci\u00f3n.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em><strong>\u00a92023-saeeg\u00ae<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Giancarlo Elia Valori* Imagen de&nbsp;ukt2&nbsp;en&nbsp;Pixabay El sistema solar es la primera etapa de la exploraci\u00f3n espacial humana. La observaci\u00f3n y el deseo de aprender m\u00e1s sobre el sol, la luna y las estrellas atraviesan el viaje de los seres humanos, de la prehistoria a la sociedad civil moderna. 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