{"id":7541,"date":"2023-05-22T20:26:00","date_gmt":"2023-05-22T23:26:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=7541"},"modified":"2023-05-23T05:34:58","modified_gmt":"2023-05-23T08:34:58","slug":"guayana-esequiba-vamos-con-todo-sin-cometer-errores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2023\/05\/22\/guayana-esequiba-vamos-con-todo-sin-cometer-errores\/","title":{"rendered":"GUAYANA ESEQUIBA: VAMOS CON TODO SIN COMETER ERRORES"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Abraham G\u00f3mez R.*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"939\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/GUAYANA-ESEQUIBA-VENEZUELA-SURINAM-2-1024x939.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7542\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/GUAYANA-ESEQUIBA-VENEZUELA-SURINAM-2-1024x939.png 1024w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/GUAYANA-ESEQUIBA-VENEZUELA-SURINAM-2-300x275.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/GUAYANA-ESEQUIBA-VENEZUELA-SURINAM-2-768x704.png 768w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/GUAYANA-ESEQUIBA-VENEZUELA-SURINAM-2.png 1229w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Luego de un largo trajinar por este reclamo de la extensi\u00f3n territorial que nos arrebataron y actualmente con el car\u00e1cter de asunto litigioso que asumi\u00f3 el caso ante la Corte, hemos venido acumulando alguna modesta e interesante experiencia; misma que nos se\u00f1ala que la normativa internacional se manifiesta muy concreta (y a veces implacable) ante un evento que requiera\u00a0\u00a0 atender una contenci\u00f3n interestatal, hasta alcanzar las soluciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La Sala Jurisdicente citada aplica el derecho \u2014ni m\u00e1s ni menos\u2014 que tiene contemplado, esencialmente, en su Estatuto y Reglamento respectivos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En el derecho Internacional las equivocaciones se pagan caro. Y como cuesta despu\u00e9s recomponer en justeza las situaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Hay algunas opiniones y criterios coincidentes en que nuestra primera y muy grave inexactitud diplom\u00e1tica fue haber aceptado las diligencias y acuerdos preliminares \u2014suscritos el 2 de febrero de 1897\u2014 en el denominado Tratado de Washington, donde se contemplaba un ulterior compromiso arbitral.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Me sumo entre quienes aseveramos que all\u00ed comenzaron nuestros desaciertos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">\u00bfIngenuidad o impericia de quienes manejaron nuestra diplomacia en esa \u00e9poca? Tal vez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Primero, aceptar que se discutiera un caso de tanta trascendencia para vida de nuestro pa\u00eds sin nuestra presencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Participaron \u00fanicamente para tales arreglos los representantes de los gobiernos del Reino Unido y el de los Estados Unidos; adem\u00e1s, se birl\u00f3, descaradamente, el principio del <em>Utis Possidetis Iuris,<\/em> nuestra carta esencial de soberan\u00eda y justo t\u00edtulo sobre los 159.500 km<sup>2<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A partir de la estafa referida en el p\u00e1rrafo anterior devino el \u00edrrito y nulo Laudo Arbitral de Par\u00eds, el 3 de octubre de 1899 (donde tampoco estuvimos presentes); adefesio jur\u00eddico forclu\u00eddo y de nulidad absoluta; que jam\u00e1s legitimaremos \u00a0como causa de pedir de la contraparte, en el juicio que se dirime por ante la Corte Internacional de Justicia, a donde \u00a0acudiremos en abril del pr\u00f3ximo a\u00f1o a consignar el memorial de contestaci\u00f3n de la demanda, apertrechados \u2014por supuesto\u2014 con nuestros irrebatibles recursos probatorios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Sigamos analizando otras impropiedades, arrastradas en este centenario caso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Se le atribuye una enorme responsabilidad al gobierno del Benem\u00e9rito G\u00f3mez por haber cedido a la presi\u00f3n del Imperio ingl\u00e9s, para proceder a la demarcaci\u00f3n (en el terreno), de lo que ya se hab\u00eda \u201caprobado\u201d de modo fraudulento en el ardid arbitral referido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Precisamente, con los documentos que entramparon el arreglo; luego del mencionado trabajo por ambas comisiones, en la \u00e9poca gomecista (1905) \u2014que se denomina Tratado Bilateral ejecutoriado\u2014 es con lo que en este momento est\u00e1 alegando la Parte guyanesa, en la Corte Internacional de Justicia; adem\u00e1s, solicitan en su pretensi\u00f3n procesal que se le confiera la autoridad de cosa juzgada a ese \u201claudo\u201d; porque ya el gobierno venezolano de esa \u00e9poca lo hab\u00eda dado por \u201cbueno y leg\u00edtimo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Recurrentemente, los gobiernos de L\u00f3pez Conteras y Medina Angarita no hicieron gestiones o actividades de relevancia para insistir con nuestra contenci\u00f3n sobre la Guayana Esequiba; quiz\u00e1s por la influencia de los comentarios \u2014para entonces\u2014 de que esa controversia, ya hab\u00eda sido resuelta en la tratativa que hemos venido aludiendo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Otro hecho protuberante. En el r\u00e9gimen de P\u00e9rez Jim\u00e9nez \u2014a pesar de toda la impronta nacionalista que se le atribuye\u2014 cometi\u00f3 el disparate diplom\u00e1tico al habilitar un consulado (legaci\u00f3n activa) en las proximidades de Mabaruma (\u00e1rea en controversia); con lo cual, pr\u00e1cticamente, estaba \u201creconociendo\u201d que esa zona, conflictuada en un hist\u00f3rico pleito internacional, le pertenec\u00eda a la Guayana Brit\u00e1nica. Ese desprop\u00f3sito se corrigi\u00f3 en su oportunidad; aunque constituy\u00f3 un desatino, severamente cuestionado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Desde 1958, en adelante, casi no hubo motivaci\u00f3n para la contenci\u00f3n a pesar de que ya se conoc\u00eda el contenido de las memorias de Mallet- Prevost, donde expone \u2014descarnadamente\u2014 la vileza c\u00f3mo se nos arrebat\u00f3 esa extensi\u00f3n territorial; que, seg\u00fan su criterio: \u201c<em>el Reino Unido no ten\u00eda la menor posibilidad jur\u00eddica de poseer, ni siquiera un mil\u00edmetro de lo que se le concedi\u00f3\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">No fue sino hasta 1962 cuando \u2014bajo el gobierno de R\u00f3mulo Betancourt\u2014 nuestro insigne canciller, Marcos Falc\u00f3n Brice\u00f1o, solicita un derecho de palabra en la plenaria de la Asamblea General de ONU, para denunciar el despojo que se perpetr\u00f3 contra Venezuela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Se obliga a Gran Breta\u00f1a y accede a revisar la tropel\u00eda cometida y se adelantan gestiones para firmar, el 17 de febrero de 1966, el Acuerdo de Ginebra, donde por primera vez, admiten que la sentencia arbitral de Par\u00eds es \u00edrrita y nula, por lo que no surte ning\u00fan efecto jur\u00eddico ni puede ser documento oponible a nada, y menos en un juicio de la categor\u00eda y naturaleza que nos ocupa, hoy, en tan importante Sala Juzgadora de la ONU.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Sin embargo, nuestra reclamaci\u00f3n sufri\u00f3 luego otro grav\u00edsimo error; cuando el gobierno de Rafael Caldera congel\u00f3, con el inefable Protocolo de Puerto Espa\u00f1a, por doce a\u00f1os, desde 1970 hasta 1982, todo el contenido del Acuerdo de Ginebra, donde bas\u00e1bamos nuestro reclamo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Acertadamente los gobiernos sucesivos denunciaron y desaplicaron el se\u00f1alado protocolo, que nos hizo mucho da\u00f1o en la contenci\u00f3n. Se reposicion\u00f3 el Acuerdo de Ginebra, con pleno vigor jur\u00eddico para el arreglo <em>\u201cpac\u00edfico, pr\u00e1ctico y satisfactorio<\/em>\u201d de esta controversia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En resumidas cuentas, hubo demasiada tranquilidad e improvisaciones, en este asunto que debi\u00f3 tener siempre el car\u00e1cter de Pol\u00edtica de Estado y no reacciones intemperantes de gobiernos y de funcionarios desconocedores de la materia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Nos preocupamos porque a mucha gente ignorante de este sensible caso (para la vida del pa\u00eds) en algunas ocasiones se les designaba para ocupar importantes cargos atinentes a este asunto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">\u00bfQu\u00e9 nos corresponde hacer? Debemos mantener el reclamo frontal (sostenido con probanzas) de lo que es nuestro hist\u00f3rica y jur\u00eddicamente. Debemos pronunciarnos permanentemente contra lo que a\u00fan siguen perpetrando los gobiernos guyaneses, que vulneran nuestros intereses soberanos, en la Zona en Reclamaci\u00f3n y en su correspondiente proyecci\u00f3n mar\u00edtima.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Hay que formular las denuncias oportunas y contundentes. Nada de quedarnos callados frente a tales tropel\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">No debemos permitir que los gobiernos guyaneses sigan dando concesiones a empresas transnacionales para la exploraci\u00f3n, explotaci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de los vastos recursos que tiene la Guayana Esequiba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">S\u00e9pase que todas las omisiones, desatenciones y desintereses conspiran contra nosotros en los reclamos que desde hace m\u00e1s de un siglo hemos hecho de esa zona; porque, nuestra conducta displicente se puede llegar a interpretar como indiferencia con la causa contencional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Los silencios oficializados se pagan caros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Tales quietudes las conocemos como Aquiescencias. Las mencionadas actitudes estatales (o por lo menos, la de algunos funcionarios (in)competentes dan a entender inaceptables permisividades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Resulta vergonzoso \u2014algunas veces\u2014 que quienes deben reaccionar y protestar se quedan inermes (en poses pusil\u00e1nimes) frente a decisiones abusivas, hechos agresivos u ofensivos del gobierno guyan\u00e9s contra Venezuela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La conocida controversia la hemos venido sosteniendo; y no nos cansaremos de explayar y defenderla con incontrovertibles alegatos en cuanto escenario se presente; contrariando a los absurdos argumentos de la delegaci\u00f3n de la excolonia brit\u00e1nica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Tenemos bastantes t\u00edtulos hist\u00f3ricos, cartogr\u00e1ficos y jur\u00eddicos plenamente vigentes que nos favorecen, siempre y cuando estemos dispuestos a probar en la Corte, lo que en justicia nos corresponde.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Comencemos por dejar sentado, suficientemente, que el Acuerdo de Ginebra viene a ser \u2014en este preciso momento\u2014 el \u00fanico instrumento jur\u00eddico, donde \u201cest\u00e1 vivo\u201d y reconocido exequiblemente este pleito centenario, y en el cual se sintetiza medularmente\u00a0 \u00a0nuestro reclamo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Agreguemos, adem\u00e1s, como un hecho interesante \u2014a los efectos del Derecho Internacional P\u00fablico\u2014 que en el propio contenido del Acuerdo de Ginebra se pone en tela de juicio y se cuestiona el Principio de intangibilidad de la Cosa Juzgada (<em>Res Judicata<\/em>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Sin embargo, lo m\u00e1s delicado (y tal vez peligroso) para nosotros en esta reclamaci\u00f3n es que actuemos con demasiadas flexibilidades para con la contraparte \u2014adversaria en la Corte\u2014 que ha venido, y siempre ha estado dispuesta a todo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Me permito formular la siguiente observaci\u00f3n, con severidad, para su permanente consideraci\u00f3n: la Aquiescencia, es decir las permisividades de nuestros gobiernos nos ha causado da\u00f1o considerable. Ya lo hemos expuesto en los primeros relatos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Aquiescencia que se ha deducido, desde hace muchos a\u00f1os, a partir del silencio o la abstenci\u00f3n de nuestro Estado ante los hechos o actos de los gobiernos guyaneses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Igualmente, asumamos que aqu\u00ed &#8211;en este asunto\u2014 nos necesitamos todos; que debemos imprimirle la plena condici\u00f3n de Pol\u00edtica de Estado, por encima de las diferenciaciones de cualquier \u00edndole que podamos tener. Este caso sobrepasa las particularidades pol\u00edtico-partidistas internas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Me parece lo m\u00e1s sensato y democr\u00e1tico, en la situaci\u00f3n y circunstancia en que nos encontramos, luego de la reciente sentencia de la Corte, es que habilitemos todas las v\u00edas constitucionales, legales y comunicacionales para permitirle a los estudiosos del caso que opinen sobre tan sensible y delicado asunto litigioso, con la finalidad de concienciar a la poblaci\u00f3n venezolana, integralmente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>* Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua. Asesor de la Comisi\u00f3n por el Esequibo y la Soberan\u00eda Territorial. Asesor de la Fundaci\u00f3n Venezuela Esequiba. Miembro del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela (IDEFV). Asesor de la ONG Mi Mapa.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abraham G\u00f3mez R.* Luego de un largo trajinar por este reclamo de la extensi\u00f3n territorial que nos arrebataron y actualmente con el car\u00e1cter de asunto litigioso que asumi\u00f3 el caso ante la Corte, hemos venido acumulando alguna modesta e interesante experiencia; misma que nos se\u00f1ala que la normativa internacional se manifiesta muy concreta (y a &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2023\/05\/22\/guayana-esequiba-vamos-con-todo-sin-cometer-errores\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">GUAYANA ESEQUIBA: VAMOS CON TODO SIN COMETER ERRORES<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[803],"tags":[912,801,99,802,930,131,929,314],"class_list":["post-7541","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-venezuela","tag-corte-internacional-de-justicia","tag-esequibo","tag-estados-unidos","tag-guayana-esequiba","tag-litigio","tag-reino-unido","tag-republica-cooperativa-de-guyana","tag-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7541"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7541\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7543,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7541\/revisions\/7543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}