{"id":7925,"date":"2023-08-24T19:21:00","date_gmt":"2023-08-24T22:21:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=7925"},"modified":"2023-08-27T04:02:23","modified_gmt":"2023-08-27T07:02:23","slug":"la-argentina-desarmada-y-rodeada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2023\/08\/24\/la-argentina-desarmada-y-rodeada\/","title":{"rendered":"LA ARGENTINA DESARMADA Y RODEADA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Fran\u00e7ois Soulard*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/FRANCOIS-SOULARD-ARGENTINA-FRAGILIZADA-1024x683.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7926\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/FRANCOIS-SOULARD-ARGENTINA-FRAGILIZADA-1024x683.png 1024w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/FRANCOIS-SOULARD-ARGENTINA-FRAGILIZADA-300x200.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/FRANCOIS-SOULARD-ARGENTINA-FRAGILIZADA-768x512.png 768w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/FRANCOIS-SOULARD-ARGENTINA-FRAGILIZADA.png 1440w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #0000ff;\"><strong><em>Una combinaci\u00f3n emblem\u00e1tica de <\/em><\/strong><strong>political warfare<em>, confrontaci\u00f3n militar y guerra subversiva<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Estrella mundial del f\u00fatbol, la posici\u00f3n de Argentina en el plano geopol\u00edtico y estrat\u00e9gico es mucho menos gloriosa<\/strong>. Este mismo a\u00f1o 2023 se celebraron discretamente los cuarenta a\u00f1os de democracia (desde el final de la \u00faltima dictadura militar), que parece haber sobrevivido de milagro a la involuci\u00f3n que vive el pa\u00eds desde hace varias d\u00e9cadas. Una profunda erosi\u00f3n del aparato pol\u00edtico-estrat\u00e9gico, teatros de sombras con partidos reciclados en coaliciones circunstanciales, la econom\u00eda al borde del precipicio y una sociedad abierta pero desafiante y fragmentada. Forjada hace poco m\u00e1s de dos siglos tras un poderoso impulso fundacional, rica tanto en extensi\u00f3n geogr\u00e1fica como en recursos, la naci\u00f3n argentina hoy se encuentra desprovista de numen pol\u00edtico y cultural, al margen de s\u00ed misma y entregada a los vientos de la globalizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Los motivos invocados para explicar esta situaci\u00f3n var\u00edan. Algunos plantean los argumentos ya cl\u00e1sicos de la corrupci\u00f3n institucional, la falta de cohesi\u00f3n de las \u00e9lites o los repetidos errores en la gesti\u00f3n econ\u00f3mica. Otros buscan justificaciones en el retorno a un pasado glorificado, posturas culp\u00f3genas o el barrido de \u00abimpurezas\u00bb pol\u00edticas. A semejanza de otras sociedades fracturadas, la p\u00e9rdida de referentes explicativos aparece como un problema que se suma a los dem\u00e1s, al no poder el espacio pol\u00edtico-informativo brindar un discernimiento de las din\u00e1micas internas del pa\u00eds y su conflictiva inserci\u00f3n en la globalizaci\u00f3n. Sin embargo, para comprender el itinerario de esta ramificaci\u00f3n del extremo Occidente, es precisamente necesario abstraerse del lenguaje convencional de las ciencias sociales y pol\u00edticas y pasar a un marco de interpretaci\u00f3n fundamentalmente conflictivo y polemol\u00f3gico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>De hecho, la naci\u00f3n argentina sigue sufriendo los reveses de un desplome estrat\u00e9gico desde el final de la Primera Guerra Mundial <\/strong>y de din\u00e1micas conflictivas que no ha sabido anticipar ni controlar. Estas din\u00e1micas fueron moldeadas por las relaciones de poder durante la Guerra Fr\u00eda en Am\u00e9rica Latina y luego amplificadas por las modalidades de confrontaci\u00f3n contempor\u00e1neas en las que la dimensi\u00f3n inmaterial juega un papel eminentemente estrat\u00e9gico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>La primera din\u00e1mica conflictiva, heredada directamente del mundo bipolar, proviene del largo e irregular choque, a partir de 1955, entre el aparato estatal liberal y la lucha armada marxista-leninista en toda Am\u00e9rica Latina<\/strong>. Los focos revolucionarios desarrollados en suelo argentino son particularmente activos, pero est\u00e1n destinados a su destrucci\u00f3n por la aberraci\u00f3n ideol\u00f3gica del foquismo que los subyace. Su radicalizaci\u00f3n a principios de la d\u00e9cada de 1970 form\u00f3 el tejido de una guerra civil que oblig\u00f3 al Estado argentino a reforzar la seguridad interna y fagocitar la democracia. De 1976 a 1983, el r\u00e9gimen militar, duro y represivo, sali\u00f3 exhausto de la confrontaci\u00f3n, incluso en lo econ\u00f3mico. Como en otras partes de Am\u00e9rica Latina, la lucha armada fue derrotada en el plano militar, pero su vanguardia no abandon\u00f3 la ideolog\u00eda y su vocaci\u00f3n revolucionaria. En connivencia paradojal con el Reino Unido, que abri\u00f3 un frente militar en el Atl\u00e1ntico Sur, se enfrascar\u00e1 de manera paulatina en otros tres campos de actuaci\u00f3n, la informaci\u00f3n, la justicia y la pol\u00edtica, con el objetivo final de conquistar el poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>El retorno a la democracia en 1983 reabri\u00f3 precisamente este espacio informativo y pol\u00edtico<\/strong>, con el imperativo de implementar una reconciliaci\u00f3n adaptada al contexto previo de guerra civil. Se cometieron atrocidades en ambos lados. Acaba de producirse una segunda deflagraci\u00f3n militar en el Atl\u00e1ntico Sur que Londres se ocupa de prolongar en la forma de una \u00abguerra a trav\u00e9s del medio social\u00bb. La inteligencia brit\u00e1nica introdujo, a trav\u00e9s del jurista argentino Carlos Nino\u00a0<\/span>\u2015<span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">doctor en Filosof\u00eda en el \u00e1rea Jurisprudencia graduado en la Universidad de Oxford<\/span>\u2015<span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">, un enfoque de reconciliaci\u00f3n basado no en la justicia militar sino en la justicia civil y el derecho penal. Este enfoque se celebr\u00f3 como una innovaci\u00f3n en el escenario local e internacional, en comparaci\u00f3n con otros enfoques de reparaci\u00f3n posconflicto (Camboya, ex Yugoslavia, Nuremberg, etc.). En la pr\u00e1ctica, se llevar\u00e1 a cabo de una manera extremadamente sinuosa y selectiva a lo largo de cuarenta a\u00f1os de activismo pol\u00edtico-judicial. Al final de un proceso muy controvertido, las Fuerzas Armadas y la Junta Militar ser\u00e1n efectivamente condenadas, mientras que los autores de la lucha armada, sancionados en un principio, ser\u00e1n indultados en la d\u00e9cada de 1990.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Se siembran as\u00ed los g\u00e9rmenes de una guerra de frente inverso y de un primer cerco cognitivo. <\/strong>Por un lado, el enfoque judicial sesga la naturaleza del proceso de pacificaci\u00f3n posterior a la dictadura y amputa al Estado de sus Fuerzas Armadas. Por otra parte, se inculca en la propia sociedad un proselitismo de los derechos humanos, con el fin de cercar el \u00e1mbito militar y expiar en \u00e9l la responsabilidad por la violencia. Una guerra informacional apoya este modelaje cognitivo. La Junta se convierte en el \u00fanico sin\u00f3nimo de \u00abterrorismo de Estado\u00bb, \u00abcrimen de lesa humanidad\u00bb y el \u00abgenocidio\u00bb que generara \u00ab30.000 v\u00edctimas\u00bb, mientras que Argentina se eleva a modelo internacional de reconciliaci\u00f3n bajo el derecho civil. El cerco mental y judicial parte en dos el proceso de pacificaci\u00f3n que cab\u00eda esperar de una guerra civil que dej\u00f3 al margen a 17.000 v\u00edctimas (muertos y heridos) y m\u00e1s de 22.000 hechos violentos perpetrados por la lucha armada (las cifras oficiales indican alrededor de 9.000 v\u00edctimas mortales a manos del r\u00e9gimen militar). La ofensiva cuenta con el apoyo financiero tras bambalinas de agencias brit\u00e1nicas y estadounidenses. El vector de inseminaci\u00f3n se apoya en particular en un ambiguo agente local que trabaj\u00f3 a la vez para las formaciones revolucionarias, el gobierno militar y el reino de Su Majestad. Encuentra eco a nivel internacional en la socialdemocracia europea y est\u00e1 fluidamente entrelazado con los t\u00e9rminos de la influencia globalista (derechos humanos, g\u00e9nero, sociedad abierta, etc.). Adem\u00e1s, la permeabilidad estimulada por este modelado de la arena democr\u00e1tica esculpe un ambiente favorable al relanzamiento de una agenda de lucha subversiva que se extiende a todo el subcontinente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>La segunda din\u00e1mica de conflicto, \u00edntimamente ligada a la secuencia anterior, tiene su origen en la guerra abierta en el Atl\u00e1ntico Sur en 1982<\/strong>. La Junta Militar agit\u00f3 la idea nacionalista de una Argentina bicontinental y una reconquista de las islas Georgias del Sur y Malvinas. En este punto de la Guerra Fr\u00eda, Londres percibi\u00f3 que una victoria militar en el marco de una guerra limitada podr\u00eda serle beneficiosa, tanto en el plano militar como en el de la informaci\u00f3n. El Estado Mayor estadounidense asegur\u00f3 su apoyo a la Junta Militar en caso de conflicto. El Ej\u00e9rcito Argentino, mal preparado y sin conciencia de la correlaci\u00f3n de fuerza militar, cae de cabeza en la trampa tendida por la Albi\u00f3n. La presencia de un buque civil argentino en la isla Georgia del Sur, autorizado previamente por la Canciller\u00eda brit\u00e1nica, sirve como incidente de provocaci\u00f3n. Despu\u00e9s de un breve episodio de negociaci\u00f3n, el enfrentamiento armado termin\u00f3 en la debacle de Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Aqu\u00ed tambi\u00e9n, el enfrentamiento militar, rodeado de maniobras de informaci\u00f3n, es una fase entre otras secuencias imbricadas cuyo alcance estrat\u00e9gico es igualmente insidioso<\/strong>. El r\u00e9gimen argentino, desacreditado en varios frentes, se desintegra, mientras Londres activa en la sociedad argentina una contenci\u00f3n normativa y cognitiva que apunta a amputar su capacidad estrat\u00e9gica de manera definitiva. Se compone de dos l\u00edneas: el apoyo encubierto a la acci\u00f3n subversiva del movimiento revolucionario y el apoyo a la pol\u00edtica de derechos humanos (como se mencion\u00f3 antes), uno de cuyos objetivos comunes fue neutralizar a las Fuerzas Armadas (prohibici\u00f3n por ley de las Fuerzas Armadas para inmiscuirse en asuntos internos); la influencia de los tratados internacionales para favorecer los intereses brit\u00e1nicos en el Atl\u00e1ntico Sur, de los cuales Chile se beneficiar\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Con el paso de los a\u00f1os y al arbitrio de los flujos y reflujos creados por las crisis pol\u00edticas, el movimiento neomarxista lograr\u00e1 reconquistar el espacio pol\u00edtico<\/strong> y desarrollar\u00e1 una agenda extra\u00f1amente funcional al desmantelamiento del aparato pol\u00edtico-estrat\u00e9gico argentino, bajo la apariencia de progresismo de los derechos humanos y ret\u00f3rica soberanista, proceso que se desarroll\u00f3 bajo la mirada relativamente ben\u00e9vola de la potencia norteamericana. Por el momento, esta contradicci\u00f3n no ha sido socavada en serio por ninguna formaci\u00f3n pol\u00edtica. Las conquistas econ\u00f3micas del antiguo imperio brit\u00e1nico sobre el dominio mar\u00edtimo de las Islas Malvinas ascienden a una superficie equivalente al territorio continental argentino, al tiempo que la pesca y su manejo ilegal en connivencia con otras potencias extranjeras generan abundantes dividendos (m\u00e1s de 600 millones de d\u00f3lares anuales).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>La democracia argentina es as\u00ed el teatro de una guerra nueva y de otra no armada, interna, end\u00f3gena, muchas veces indescifrable e invisible<\/strong>. Esta no se resuelve \u00fanicamente en las renuncias o capitulaciones mostradas por sucesivas generaciones de dirigentes pol\u00edticos frente a los da\u00f1os de conflictos heredados del pasado. Este estado de guerra interna, de car\u00e1cter fundamentalmente ofensivo, resulta de una modelaci\u00f3n cognitiva de la sociedad argentina y de un nuevo choque entre una nueva matriz subversiva, reto\u00f1o del reciclaje de inspiraci\u00f3n marxista-leninista, y una matriz liberal adherida al tejido republicano del pa\u00eds. Este choque tiene lugar en el \u00e1mbito de la democracia misma y en su espacio econ\u00f3mico, de la informaci\u00f3n, normativo y jur\u00eddico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>La primera matriz supo obtener una ventaja estrat\u00e9gica en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas. <\/strong>Practic\u00f3 con eficacia el entrismo de los partidos pol\u00edticos tradicionales (tanto de derecha como de izquierda) y orquest\u00f3 una activa guerra de la informaci\u00f3n, entrelazada con operaciones judiciales, econ\u00f3micas o violentas, pudiendo sacar provecho de las m\u00faltiples contradicciones conceptuales y estrat\u00e9gicas de su oponente liberal. Su llegada al poder en 2003, primero con N\u00e9stor Kirchner, infundi\u00f3 un Estado dual, conjugando el mantenimiento de una fachada institucional y una econom\u00eda an\u00e9mica, con poblaciones cautivas, una matriz clientelista en connivencia con el universo il\u00edcito, que ahora se ofrece al mejor postor (China).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>El resultado de esta confrontaci\u00f3n es un estado de semidislocaci\u00f3n de la sociedad argentina<\/strong>, atravesado de cabo a rabo por l\u00edneas de falla culturales, pol\u00edticas e identitarias. El colmo es haber llegado a ciertos mitos fundacionales del pa\u00eds y haber desarmado precisamente a buena parte de los propios ciudadanos argentinos en la medida en que su entendimiento, es decir, el paisaje perceptivo y las herramientas de comprensi\u00f3n estrat\u00e9gica de la realidad, se convirtieron en uno de los principales objetivos del enfrentamiento. La dificultad es manifiesta a la hora de captar cabalmente este contexto, sean cuales sean los colores pol\u00edticos, incluso, por supuesto, para los partidos empantanados en el posibilismo y la moderaci\u00f3n y aun cuando existen iniciativas que buscan romper este blindaje perceptivo. En este sentido, el voto en las primarias, en agosto de 2023, por el joven <em>outsider<\/em> ultraderechista Javier Milei viene a se\u00f1alar una demanda de transici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>La ausencia de preocupaci\u00f3n del mundo acad\u00e9mico e intelectual sobre la fisionom\u00eda de esta guerra silenciosa y sist\u00e9mica contribuye indirectamente a perpetuarla<\/strong>. Sin embargo, existen casos similares y se dispone de conocimiento sobre esta \u00e1rea menos popular de las guerras intangibles. \u00bfExisten otras opciones para la naci\u00f3n sanmartiniana que aprender a rearmarse y construir, desde su propia historia y a la luz de las mejores experiencias internacionales, un nuevo arte de combate?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>* Nacido en Francia, es ensayista y coordinador de la plataforma internacional de comunicaci\u00f3n Dunia. Titular de una maestr\u00eda en Ciencias de la Tierra en Francia. Se dedic\u00f3 a la planificaci\u00f3n territorial en el norte de Francia hasta el a\u00f1o 2003, para luego ser observador-part\u00edcipe de las din\u00e1micas sociopol\u00edticas en varios continentes. En 2012 fund\u00f3 la plataforma Dunia en pos de brindar servicios de comunicaci\u00f3n digital e investigar el rol estrat\u00e9gico de la informaci\u00f3n. Ha sido part\u00edcipe de distintos movimientos sociales en la regi\u00f3n, en Argentina, Bolivia, Chile y Per\u00fa. Es autor de \u00abUna nueva era de guerra informacional en Am\u00e9rica Latina\u00bb; coautor del \u00abDiccionario del poder mundial\u00bb (2015) y \u00abDemocracia digital\u00bb (2020). Tradujo al espa\u00f1ol y al ingl\u00e9s algunas obras del geoestratega G\u00e9rard Chaliand (\u00abPor qu\u00e9 Occidente pierde la guerra, Terrorismo y pol\u00edtica, Atlas estrat\u00e9gico\u00bb). Desde 2020 colabora con la Escuela de Guerra Econ\u00f3mica en Francia.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>Miembro de la Sociedad Argentina de Estudios Estrat\u00e9gicos y Globales, SAEEG.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 8pt;\"><strong><em>Nota disponible en franc\u00e9s en la revista Conflits: <\/em><\/strong><strong><em><u><a href=\"https:\/\/www.revueconflits.com\/largentine-desarmee-et-fragilisee\/\">https:\/\/www.revueconflits.com\/largentine-desarmee-et-fragilisee\/<\/a><\/u><\/em><\/strong><\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fran\u00e7ois Soulard* Una combinaci\u00f3n emblem\u00e1tica de political warfare, confrontaci\u00f3n militar y guerra subversiva Estrella mundial del f\u00fatbol, la posici\u00f3n de Argentina en el plano geopol\u00edtico y estrat\u00e9gico es mucho menos gloriosa. Este mismo a\u00f1o 2023 se celebraron discretamente los cuarenta a\u00f1os de democracia (desde el final de la \u00faltima dictadura militar), que parece haber sobrevivido &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2023\/08\/24\/la-argentina-desarmada-y-rodeada\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">LA ARGENTINA DESARMADA Y RODEADA<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1849],"tags":[2262,126,24,505,26,679,988,2264,2263,131,1148,351,566],"class_list":["post-7925","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-argentina-3","tag-argenitna","tag-atlantico-sur","tag-chile","tag-conflicto-del-atlantico-sur","tag-defensa","tag-ejercito-argentino","tag-fuerzas-armadas-argentinas","tag-guerra-cognitiva","tag-political-warfare","tag-reino-unido","tag-subversion","tag-terrorismo","tag-violencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7925"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7925\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7929,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7925\/revisions\/7929"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}