{"id":7987,"date":"2023-09-06T21:38:00","date_gmt":"2023-09-07T00:38:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=7987"},"modified":"2023-09-07T01:46:46","modified_gmt":"2023-09-07T04:46:46","slug":"a-84-anos-del-inicio-de-la-segunda-guerra-mundial-enfoques-y-aportes-sobre-el-acontecimiento-mayor-del-siglo-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2023\/09\/06\/a-84-anos-del-inicio-de-la-segunda-guerra-mundial-enfoques-y-aportes-sobre-el-acontecimiento-mayor-del-siglo-xx\/","title":{"rendered":"A 84 A\u00d1OS DEL INICIO DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. ENFOQUES Y APORTES\u00a0 SOBRE EL ACONTECIMIENTO MAYOR DEL SIGLO XX."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Alberto Hutschenreuter*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"427\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/HUTSCHENREUTER-A-84-ANOS-DEL-INICIO-DE-LA-SEGUNDA-GUERRA-MUNDIAL.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7988\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/HUTSCHENREUTER-A-84-ANOS-DEL-INICIO-DE-LA-SEGUNDA-GUERRA-MUNDIAL.jpg 600w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/HUTSCHENREUTER-A-84-ANOS-DEL-INICIO-DE-LA-SEGUNDA-GUERRA-MUNDIAL-300x214.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 8pt;\"><strong><em>A las 4:45 horas del 1\u00b0 de septiembre de 1939, el acorazado alem\u00e1n Schleswig-Holstein, fondeado a las afueras de Danzig (Polonia), en el Mar B\u00e1ltico, efectu\u00f3 los primeros disparos de la Segunda Guerra Mundial lanzando varios proyectiles de 280 mil\u00edmetros contra la Base Naval de Westerplatte, situada en la desembocadura del V\u00edstula en el Mar B\u00e1ltico y defendida por 210 soldados del Ej\u00e9rcito Polaco.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El presente texto, al que se han incorporado adaptaciones y algunos datos, se encuentra desarrollado y con las citas pertinentes en el libro de Alberto Hutschenreuter, Un mundo extraviado. Apreciaciones estrat\u00e9gicas sobre el entorno internacional contempor\u00e1neo, Editorial Almaluz, Buenos Aires, 2019.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El 9 de mayo de 1945 finaliz\u00f3 la Segunda Guerra Mundial. Si bien la contienda continuar\u00eda unos meses m\u00e1s en el territorio del Asia-Pac\u00edfico, aquel d\u00eda finalizaron los combates en Europa. La fecha resulta por dem\u00e1s oportuna para realizar algunas apreciaciones y recordaciones acerca de la confrontaci\u00f3n interestatal m\u00e1s total y exterminadora de la historia de la humanidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La contienda se hab\u00eda iniciado el 1\u00b0 de setiembre de 1939, cuando a las 4:45 de la ma\u00f1ana los ca\u00f1ones del viejo acorazado alem\u00e1n SMS Schleswig-Holstein abrieron fuego contra la fortificaci\u00f3n polaca de Westerplatte, situada en la desembocadura del V\u00edstula en el Mar B\u00e1ltico. El ataque fue la se\u00f1al para la puesta en marcha de la \u201cOperaci\u00f3n Fall Weiss\u201d: la invasi\u00f3n de Alemania a lo largo de toda la frontera de Polonia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Apenas dos semanas despu\u00e9s, retraso en parte porque a\u00fan hab\u00eda algunos combates con Jap\u00f3n en el sureste de su territorio, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, cumpliendo la parte secreta del pacto del 23 de agosto con la Alemania nazi, invadi\u00f3 la parte oriental de este pa\u00eds. Con esta \u201ccampa\u00f1a de liberaci\u00f3n\u201d, seg\u00fan la denominaci\u00f3n que se dio en el Kremlin a la operaci\u00f3n, una vez m\u00e1s el Estado de Polonia desapareci\u00f3 como entidad pol\u00edtica soberana eurocentral.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En su conciso pero preciso trabajo Al borde del abismo. Diez d\u00edas que condujeron a la Segunda Guerra Mundial, el brit\u00e1nico Richard Overy desmenuza los acontecimientos que siguieron a la masiva invasi\u00f3n alemana, destacando el grado de perplejidad y confusi\u00f3n reinante en Gran Breta\u00f1a y Francia, los garantes de la independencia de Polonia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La declaraci\u00f3n de guerra no fue inmediata, y ello se explica en funci\u00f3n de discusiones entre ambos actores en relaci\u00f3n con la organizaci\u00f3n de la movilizaci\u00f3n, de posibilidades de negociaciones (con mediaci\u00f3n de Italia) con Hitler, y hasta de especulaciones sobre una crisis en la conducci\u00f3n nazi ante la inminencia de una guerra europea de escala.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por ello, bien destaca el prestigioso historiador brit\u00e1nico, el domingo 3 de setiembre fue el d\u00eda que se inici\u00f3 la Segunda Guerra Mundial, el d\u00eda que el primer ministro Neville Chamberlain se vio obligado a declarar \u201cuna guerra que no quer\u00eda\u201d. Pero no solamente Chamberlain no quer\u00eda un enfrentamiento con Alemania: durante la segunda mitad de los a\u00f1os treinta, Gran Breta\u00f1a fue uno de los dos actores europeos que m\u00e1s defendi\u00f3 y practic\u00f3 la pol\u00edtica de \u201capaciguamiento\u201d frente a una Alemania geopol\u00edticamente revisionista. Dicha pol\u00edtica fue seguida incluso en 1938, \u201cel a\u00f1o de las grandes decisiones\u201d, seg\u00fan el muy buen texto de Giles MacDonough, cuando el poder nacionalsocialista ya era importante, si bien faltabaN cumplirse planes militares, particularmente en el sector naval alem\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En gran medida, ello se debi\u00f3 no solamente a la tremenda conmoci\u00f3n que hab\u00eda causado la Primera Guerra Mundial en la sociedad brit\u00e1nica y en muchos de sus l\u00edderes pol\u00edticos, sino a que en materia de percepci\u00f3n de amenazas a la seguridad nacional no era el totalitarismo nacionalsocialista sino el totalitarismo sovi\u00e9tico el principal peligro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Conocedor de esta percepci\u00f3n, Hitler astutamente se presentaba a s\u00ed mismo como la principal salvaguarda frente al reto sovi\u00e9tico. En 1934 advirti\u00f3 que \u201cDefender a Europa contra la amenaza bolchevique es la tarea a la que nos comprometemos para los pr\u00f3ximos doscientos a\u00f1os\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por ello, como muy bien sostiene el historiador estadounidense John Lukacs, \u201cLa idea de que la Alemania nacionalsocialista era un baluarte contra el comunismo b\u00e1rbaro apoyado por Rusia era compartida por muchas personas [\u2026] dicha idea fue un importante elemento subyacente en el apaciguamiento, tendencia pol\u00edtica de muchos conservadores brit\u00e1nicos, de la mayor\u00eda de los miembros de su Parlamento elegido en 1935\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Incluso en tiempos tan avanzados como en 1938, el a\u00f1o de \u201clas grandes decisiones\u201d adoptadas por Alemania y el a\u00f1o que Checoslovaquia fue ofrendada a Hitler para \u201casegurar la paz en Europa\u201d, el secretario de Relaciones Exteriores de Gran Breta\u00f1a Lord Halifax sosten\u00eda firmemente que \u201cHitler hab\u00eda prestado grandes servicios no solamente a la Alemania, sino a toda Europa Occidental al cerrar el paso al comunismo\u201d. Por tanto, \u201cera leg\u00edtimo ver a la Alemania nazi como un muro de contenci\u00f3n occidental al bolchevismo\u201d. M\u00e1s todav\u00eda, la idea del nacionalsocialismo como salvaguarda de Europa se mantuvo en ciertos espacios de la pol\u00edtica brit\u00e1nica tras la invasi\u00f3n alemana a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en 1941, meses despu\u00e9s que Alemania hab\u00eda intentado doblegar a Gran Breta\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Desde estos t\u00e9rminos, bien podr\u00edamos considerar que la concepci\u00f3n de \u201ccontenci\u00f3n\u201d a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, que sign\u00f3 la pol\u00edtica exterior occidental desde el final de la IIGM, tuvo \u201canticipaciones\u201d durante los a\u00f1os treinta e incluso elaboraciones te\u00f3ricas anteriores, como la poco conocida propuesta polaca (muy anterior a la del geopol\u00edtico estadounidense Nicholas Spykman) de rodear a la URSS por medio de un \u201ccord\u00f3n sanitario\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Seguramente, cuando en setiembre de 1939 Gran Breta\u00f1a y Francia se vieron constre\u00f1idas a declarar la guerra a Alemania, no pocos en aquellos pa\u00edses habr\u00e1n lamentado no haber frenado firmemente a Hitler cuando fue posible hacerlo, es decir, el 7 de marzo de 1936, cuando a trav\u00e9s de un ejercicio rel\u00e1mpago Alemania ocup\u00f3 Renania.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El asalto a Renania, regi\u00f3n ocupada por las tropas aliadas tras la IGM y desmilitarizada en 1930 como expresi\u00f3n de buena voluntad con la Rep\u00fablica de Weimar y su pol\u00edtica de reconciliaci\u00f3n en tiempos del \u201cPacto de Locarno\u201d (que garantizaba las fronteras en Europa Occidental pero dejaba abierta una puerta para la revisi\u00f3n de las fronteras del este), fue justificado por Hitler porque, seg\u00fan \u00e9ste, el acuerdo franco-sovi\u00e9tico de febrero de 1936 implicaba una violaci\u00f3n del \u201cPacto de Locarno\u201d; por tanto, dicha obligaci\u00f3n hab\u00eda dejado de tener vigencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Pero importa tener presente que la ocupaci\u00f3n fue llevada adelante asumiendo un riesgo enorme si Francia reaccionaba. En su obra \u201cEntre bastidores. De Versalles a Nuremberg\u201d, Paul Schmidt (int\u00e9rprete principal de Hitler) sostiene que escuch\u00f3 decir al l\u00edder nazi que \u201cLas cuarenta y ocho horas que siguieron a nuestra ocupaci\u00f3n de Renania han sido las m\u00e1s emocionantes de mi vida. Si entonces los franceses hubiesen marchado sobre Renania, nosotros, avergonzados, habr\u00edamos tenido que retirarnos, pues las fuerzas de que dispon\u00edamos no hubieran bastado de ning\u00fan modo, ni siquiera para ofrecer una resistencia mediocre\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En 1945, el propio general Heinz Guderian sostuvo que las fuerzas alemanas que ocuparon Renania no estaban preparadas para afrontar un choque militar con Francia, e incluso hab\u00edan recibido instrucciones precisas del general Werner von Blomberg de retirarse si Francia lanzaba un contraataque.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Pero Francia, que desde el momento que decidi\u00f3 construir la \u201cL\u00ednea Maginot\u201d dej\u00f3 en claro que abandonaba su estrategia ofensiva, si es que realmente tuvo alguna desde el fin de la Primera Guerra Mundial, se limit\u00f3 (ante el desconcierto del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania) a reclamar ante el Consejo de la Sociedad de las Naciones, para entonces una organizaci\u00f3n depreciada. En otros t\u00e9rminos, quedaba suficientemente claro que Francia se desentend\u00eda militarmente del espacio este europeo, donde, gracias a la habil\u00edsima diplomacia de Gustav Stresemann durante los a\u00f1os veinte, nunca se alcanz\u00f3 un \u201cLocarno\u201d que lo resguardara.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Renania, por tanto, represent\u00f3 una \u201ccompuerta geopol\u00edtica\u201d central durante los a\u00f1os treinta, puesto que implic\u00f3, por parte de una revisionista Alemania, volcar un inter\u00e9s pol\u00edtico sobre un espacio cr\u00edtico, decisi\u00f3n que posteriormente tuvo consecuencias trascendentales. En retrospectiva, acaso fue una situaci\u00f3n que, de haberse tomado decisiones de fuerza, pod\u00eda haber alterado el curso hacia la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Volviendo al comienzo de la IIGM, resulta interesante destacar los enfoques existentes, puesto que proporcionan una perspectiva m\u00e1s amplia respecto de aquello que Enrique Dussel ha denominado el \u201ceurocentrismo de la modernidad\u201d, esto es, hechos de importancia que tienen lugar en el mundo, pero que se \u201clateralizan\u201d o incluso desde\u00f1an por efecto de la fuerza hegemonizadora del centro euro-atl\u00e1ntico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Desde esta l\u00f3gica, sin duda que la IIGM se inici\u00f3 en setiembre de 1939; pero desde una perspectiva menos euroc\u00e9ntrica y atendiendo a los historiadores asi\u00e1ticos, la cat\u00e1strofe se habr\u00eda iniciado casi una d\u00e9cada antes, en 1931, cuando los japoneses ocuparon y se anexaron parte de China, llev\u00e1ndose a cabo la primera traici\u00f3n decisiva de la Sociedad de las Naciones, invadiendo el pa\u00eds a gran escala en 1937.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por su parte, en su voluminosa obra sobre la IIGM Antony Beevor no inicia la historia de la conflagraci\u00f3n con la invasi\u00f3n de Alemania a Polonia el primero de setiembre de 1939, sino el 12 de mayo, cuando, tras casi tres a\u00f1os de tensiones y querellas fronterizas, un incidente en el este del Estado sat\u00e9lite sovi\u00e9tico de Mongolia Exterior (en Nomonhan\/Khalkhin Gol) precipit\u00f3 la abierta confrontaci\u00f3n militar entre la URSS y Jap\u00f3n. La guerra finaliz\u00f3 el mismo 31 de agosto de 1939, cuando el embajador japon\u00e9s en Mosc\u00fa recibi\u00f3 instrucciones de iniciar inmediatamente conversaciones con la URSS. Por sus trascendentales consecuencias, el conflicto bien puede considerarse otra de las \u201ccompuertas geopol\u00edticas\u201d (en tiempos de guerra) del siglo XX.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En efecto, la confrontaci\u00f3n, que se inici\u00f3 por cuestiones casi estrictamente pol\u00edticas-territoriales, tuvo como resultado que el derrotado Jap\u00f3n orientara sus intereses hacia las posesiones de los pa\u00edses europeos en la regi\u00f3n del Asia-Pac\u00edfico, orientaci\u00f3n que le permitir\u00eda a la URSS concentrarse en sus intereses en Europa (es decir, en las ganancias derivadas del pacto de no agresi\u00f3n de agosto de 1939 con Alemania) y, poco despu\u00e9s, hacer frente a un (nuevo) reto externo a su supervivencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Respecto de estos enfoques no euroatl\u00e1nticos sobre el verdadero inicio de la IIGM, es pertinente considerar las reflexiones del experto Rafael Poch-de Feliu: \u201cEn 1939, ni Londres ni Washington se opusieron al ataque japon\u00e9s contra Mongolia (la batalla de Khalkhin Gol produjo m\u00e1s muertos que toda la campa\u00f1a de la invasi\u00f3n alemana a Francia). Cuando Alemania ataca Polonia, la guerra ten\u00eda ya ocho a\u00f1os de historia en el mundo. El mundo de los dominios imperiales de Asia y \u00c1frica, donde la invasi\u00f3n, la crueldad y el racismo no contaban, mientras no colisionaran con los propios intereses\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Volviendo a 1939, el historiador Gerhard Weinberg nos proporciona datos categ\u00f3ricos en relaci\u00f3n con el inicio de la guerra ese a\u00f1o estrat\u00e9gico del siglo. Para este autor, los hechos proporcionan suficiente respaldo: considera que, si bien son importantes los acontecimientos de Manchuria en 1931, o la invasi\u00f3n de Italia en Abisinia, o el estallido de la guerra civil espa\u00f1ola en 1936, o el comienzo de las hostilidades abiertas entre Jap\u00f3n y China en 1937. En los t\u00e9rminos de Weimberg, \u201cEl punto de vista que adoptamos aqu\u00ed es que esos fueron conflictos de un tipo diferente. Las dos fechas relativas con Asia oriental marcan la reanudaci\u00f3n de los impulsos expansionistas locales de Jap\u00f3n; la operaci\u00f3n en el \u00c1frica nororiental fue la reanudaci\u00f3n de la expansi\u00f3n colonial de Italia; la guerra civil espa\u00f1ola empez\u00f3 y sigui\u00f3 siendo hasta el final un conflicto limitado a las fronteras de ese pa\u00eds. Aunque en todos estos casos otras potencias proporcionaron ayuda a uno u otro bando, en ninguno participaron de forma abierta m\u00e1s pa\u00edses que los directamente involucrados (\u2026) Aunque en 1939 la guerra comenz\u00f3 en Europa, la confrontaci\u00f3n tuvo desde el principio aspectos mundiales e involucr\u00f3 a una gran cantidad de pa\u00edses\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Otra de las observaciones pertinentes sobre la IIGM es la relacionada con las implicancias de la muerte de uno de los nazis m\u00e1s temibles e influyentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Reinhard Heydrich era el hombre m\u00e1s poderoso de las SS y el m\u00e1s temido de la Europa ocupada por Alemania, particularmente en Bohemia y Moravia, donde se desempe\u00f1aba implacablemente como \u201cviceprotector\u201d del Reich.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Heydrich era un experto en tareas sucias; acaso su mejor obra fue urdir el plan para convencer a Stalin de que el mariscal Mijail Tujachevsky, uno de los militares m\u00e1s competentes de la URSS, conspiraba contra \u00e9l: en la purga de 1937 Tujachevsky fue eliminado. De este modo, Alemania alcanz\u00f3 un resultado altamente favorable en relaci\u00f3n con sus intenciones de predominancia en una futura guerra, puesto que logr\u00f3 se eliminara a uno de los militares sovi\u00e9ticos m\u00e1s aptos para dirigir una eventual guerra contra Alemania, la que a\u00f1os despu\u00e9s ocurri\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Pero existe una hip\u00f3tesis poco conocida en relaci\u00f3n con el atentado mortal que comandos checos entrenados por los brit\u00e1nicos perpetraron contra el \u201cReichsprotektor\u201d en mayo de 1942.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En su libro sobre sobre Heydrich, el escritor franc\u00e9s Laurent Binet expone un testimonio de Helmut Knochen, comandante en jefe de la seguridad en Francia. Seg\u00fan \u00e9ste, en Par\u00eds Heydrich le hab\u00eda manifestado que era necesario lograr una paz de compromiso porque en ning\u00fan caso Alemania podr\u00eda ganar la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Siempre seg\u00fan Knochen, que hacia el final de su larga vida continu\u00f3 afirmando esta revelaci\u00f3n, Heydrich planeaba derrocar a Hitler a fin de lograr aquel objetivo; pero Churchill no estaba dispuesto a aceptar una paz de compromiso con una Alemania geopol\u00edticamente expandida ni ser privado de derrotar a Hitler. De all\u00ed el t\u00edtulo de una de las obras m\u00e1s interesantes sobre uno de los estadistas emblem\u00e1ticos durante la contienda, La guerra de Churchill, del brit\u00e1nico Max Hastings.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En breve, los brit\u00e1nicos habr\u00edan apoyado a los checos porque tem\u00edan que el perspicaz Heydrich apartara a Hitler y salvara al r\u00e9gimen nazi por medio de una paz de compromiso, situaci\u00f3n que, desde la perspectiva del \u201crealismo ofensivo\u201d, hubiese implicado para Alemania (que en 1942 conservaba el equilibrio a su favor, aunque sus fuerzas casi hab\u00edan llegado al m\u00e1ximo de su avance) la obtenci\u00f3n de ganancias de poder frente a la peor de las perspectivas en un estado de guerra: derrota nacional, rendici\u00f3n incondicional y ocupaci\u00f3n internacional, que fue\u00a0 finalmente la suerte corrida por Alemania en 1945.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Finalmente, la predominancia del eurocentrismo tambi\u00e9n ha estampado una \u201ccartograf\u00eda mental\u201d relativa al Occidente como el espacio donde se desarrollaron eventos mayores que condujeron a la decisi\u00f3n y el final de la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En relaci\u00f3n con esto \u00faltimo, si solamente consider\u00e1ramos que los dos pa\u00edses que m\u00e1s bajas sufrieron como consecuencia de la guerra no fueron pa\u00edses de Europa Occidental sino de Eurasia y Asia (la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y China, 26 millones y 12 millones, respectivamente), seguramente nos replantear\u00edamos algunas de nuestras certidumbres acerca de los eventos militares decisivos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Sin duda que acontecimientos como los desembarcos en Sicilia, Italia continental en 1943 y Normand\u00eda en 1944 fueron determinantes en el rumbo de la guerra: se trata de episodios grandemente conocidos precisamente por ello. Pero los acontecimientos que tuvieron lugar en el frente oriental fueron m\u00e1s decisivos y es muy posible que se tenga menos certidumbre sobre ellos, m\u00e1s a\u00fan en cuanto a la planificaci\u00f3n central de las operaciones, tecnolog\u00edas, aplicaci\u00f3n t\u00e1ctica, inteligencia, etc.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Solamente a modo comparativo en relaci\u00f3n con los acontecimientos en un frente y en otro, consideremos las siguientes cifras extra\u00eddas de un reciente trabajo de Michael Jones: \u201cEn los estadios iniciales de la batalla de Kursk, del 5 al 13 de julio de 1943, 69.000 soldados del Ej\u00e9rcito Rojo hab\u00edan muerto, los hab\u00edan apresado o bien hab\u00edan desaparecido en combate. En la contraofensiva sovi\u00e9tica de Orel, en julio y a principios de agosto, cayeron 113.000 soldados rusos. Y las acciones contra Belgorod y Jarkov, que cerraron la campa\u00f1a, sumaron otros 72.000. El total de 271.000 bajas en el Ej\u00e9rcito Rojo llama mucho la atenci\u00f3n si lo comparamos con las cifras de bajas de la \u201cOperaci\u00f3n Husky\u201d, la invasi\u00f3n aliada a Sicilia, del 10 al 17 de agosto. All\u00ed las fuerzas estadounidenses contabilizaron 2.572 muertos y 1.012 desaparecidos y prisioneros; los brit\u00e1nicos sumaron 2.721 muertos y los canadienses, 562. El infierno del frente oriental era incomparablemente peor que cualquier otro escenario de guerra\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica fue un factor que coadyuv\u00f3 a que salieran a luz materiales in\u00e9ditos y, por tanto, se ampliaran sensiblemente los conocimientos sobre la guerra nazi-sovi\u00e9tica, \u201cla guerra del siglo XX\u201d, como bien la denomin\u00f3 Ian Kershaw. Pero, aun as\u00ed, no deja de sorprender lo desconocida que resulta en Occidente esta verdadera confrontaci\u00f3n de exterminio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Ante todo, es necesario recordar que el este europeo era el espacio ambicionado por Hitler. En su libro Mi lucha, Hitler no deja duda acerca de ello; apenas inicia su cap\u00edtulo sobre \u201cOrientaci\u00f3n pol\u00edtica hacia el Este\u201d, advierte: \u201cLa pol\u00edtica exterior del Estado racista tiene que asegurarle a la raza que abarca ese Estado los medios de subsistencia sobre este planeta, estableciendo una relaci\u00f3n natural, vital y sana entre la densidad y el aumento de poblaci\u00f3n, por un lado, y la extensi\u00f3n y la calidad del suelo en que se habita, por otro. S\u00f3lo un territorio suficientemente amplio puede garantizar a un pueblo la libertad de su vida [\u2026] Nosotros, los nacionalsocialistas, hemos puesto deliberadamente punto final a la orientaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior alemana de anteguerra. Ahora comenzaremos all\u00ed donde hace seiscientos a\u00f1os se hab\u00eda quedado. Detenemos el eterno \u00e9xodo germ\u00e1nico hacia el sur y el oeste de Europa y dirigimos la mirada hacia las tierras del este. Cerramos al fin la era de la pol\u00edtica colonial y comercial de la anteguerra y pasamos a orientar la pol\u00edtica territorial alemana del porvenir\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Esta visi\u00f3n geopol\u00edtica de Hitler en relaci\u00f3n con el territorio del este del continente ha sido uno de los elementos que m\u00e1s ha contribuido a presentar a Hitler como un neto l\u00edder revolucionario, un \u201cRaumpolitiker\u201d, un pol\u00edtico del territorio seg\u00fan Weinberg; sin embargo, se suele omitir que la idea de conquista de un gran espacio alem\u00e1n proven\u00eda de mucho antes del ascenso del nazismo al poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En su detallado trabajo sobre la administraci\u00f3n del imperio nazi en el espacio del este, Mark Mazower, siguiendo estudios del historiador brit\u00e1nico Lewis Namier, dicha idea se remonta a 1848, a la misma Paulskirche de Frankfort, una asamblea nacional alemana que abarc\u00f3 diversas cuestiones entre las que se destac\u00f3 la necesidad de una patria unificada \u201ccuya superioridad cultural y econ\u00f3mica atraer\u00eda irresistiblemente a los polacos, a los checos y a otros eslavos; hablaron sobre un dominio que se extender\u00eda desde el B\u00e1ltico hasta el sureste de Europa\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En esta l\u00ednea, Bismarck represent\u00f3 la unidad alemana; no obstante este logro estrat\u00e9gico mayor, el maestro del mejor realismo alem\u00e1n es visto como un l\u00edder que se content\u00f3 con una \u201cPeque\u00f1a Alemania\u201d, se acerc\u00f3 mucho a Rusia y renunci\u00f3 a toda marcha hacia el este. Pero despu\u00e9s de la IGM se retom\u00f3 el inter\u00e9s por el espacio del este, hasta que finalmente en 1941 se procedi\u00f3 a materializar la concepci\u00f3n de una \u201cGran Alemania\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Como Gran Breta\u00f1a y Francia hab\u00edan garantizado la independencia de Polonia, la guerra con Alemania fue inevitable; pero Europa Occidental no era el escenario considerado por Hitler en materia de conquista y colonizaci\u00f3n. M\u00e1s todav\u00eda, en sus memorias Albert Speer, una de las personas m\u00e1s cercanas a Hitler, asegura que despu\u00e9s del 3 de setiembre Hitler demor\u00f3 un tiempo en tomar conciencia de que hab\u00eda desatado una guerra de escala en Europa: estaba seguro que Gran Breta\u00f1a y Francia eran potencias decadentes y pusil\u00e1nimes (repet\u00eda que hab\u00eda reparado en sus \u201cblanduras\u201d durante el \u201cPacto de M\u00fanich\u201d) como para iniciar una gran guerra; estimaba que, en todo caso, iniciar\u00edan un gran bloqueo econ\u00f3mico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Richard Overy sostiene que aqu\u00ed se plantea una de las principales dificultades de la guerra: \u201cEstablecer si Hitler buscaba una guerra local contra Polonia en 1939, como siempre dijo, o si decidi\u00f3 en alg\u00fan momento de ese a\u00f1o volverse hacia el oeste y librar una guerra europea general\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Como sea, considerando los verdaderos prop\u00f3sitos de Hitler, acaso podemos decir que la contundente ofensiva de Alemania en el frente occidental tuvo un car\u00e1cter casi \u201canti-geopol\u00edtico\u201d, es decir, el r\u00e9gimen decidi\u00f3 avanzar sobre espacios que no se relacionaban (mayormente) con su inter\u00e9s nacional y su necesidad de autosuficiencia. M\u00e1s todav\u00eda, dicho car\u00e1cter \u201canti-geopol\u00edtico\u201d acaso implic\u00f3 minimizar (no despreciar) al actor de mayor visi\u00f3n geopol\u00edtica, Gran Breta\u00f1a, tal vez porque nunca hab\u00eda sido un objetivo militar de Alemania e incluso el pa\u00eds con el que hasta \u00faltimo momento Hitler crey\u00f3 posible alcanzar alg\u00fan tipo de acuerdo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Pero en abril de 1940 Alemania invadi\u00f3 Noruega, un pa\u00eds clave geoecon\u00f3mica y geopol\u00edticamente, y aqu\u00ed algunos expertos encuentran uno de los \u201cmomentos en los que Hitler perdi\u00f3 la guerra\u201d: la Kriegsmarine enfrent\u00f3 una tenaz resistencia por parte de Noruega (que caus\u00f3 el hundimiento del principal acorazado alem\u00e1n), al tiempo que perdi\u00f3 destructores debido a los ataques de los nav\u00edos brit\u00e1nicos. Pero en Noruega no solamente se afectaron recursos que pod\u00edan haber sido \u00fatiles en una invasi\u00f3n a Gran Breta\u00f1a trav\u00e9s del Canal de la Mancha, sino que el acontecimiento produjo el alejamiento de Chamberlain y el nombramiento de Winston Churchill, uno de los pocos realistas brit\u00e1nicos que (ya desde antes de 1933) hab\u00eda considerado y advertido seriamente en relaci\u00f3n con las intenciones revisionistas de Hitler, como bien lo documenta en su temprana y reconocida obra \u201cLa Segunda Guerra Mundial\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Acaso resulte interesante u original destacar que, si bien siempre se asociar\u00e1 a Chamberlain con la pol\u00edtica de apaciguamiento, hay quienes no colocan al l\u00edder brit\u00e1nico entre \u201clos pol\u00edticos d\u00e9biles que hicieron posible el camino a la guerra\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por caso, en su imprescindible trabajo La Segunda Guerra Mundial. Objetivos de guerra y estrategia de las grandes potencias, Andreas Hillgruber, sostiene que la pol\u00edtica de apaciguamiento, mantenida desde 1937, \u201cno nac\u00eda de una debilidad moral frente a la actitud antidemocr\u00e1tica de las dictaduras, sino que era una secuencia de una pol\u00edtica realista seg\u00fan la cual Gran Breta\u00f1a, al ser una potencia mundial \u2018aventajada\u2019 y no hallarse, en absoluto, a la altura de las exigencias planteadas por la amenaza en tres zonas de tensi\u00f3n (al este de Asia, la zona del Mediterr\u00e1neo y Europa), necesitaba urgentemente la paz para que no se disgregara, al menos durante un tiempo [\u2026] su imperio mundial cuyos principales puntos neur\u00e1lgicos eran la India y el mundo \u00e1rabe; en cambio, cualquier nueva gran guerra acelerar\u00eda el proceso de disoluci\u00f3n del Imperio, iniciado en la guerra de 1914-1918\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Pero el momento estrat\u00e9gico de la derrota de la Alemania nazi tuvo lugar en el escenario oriental ante la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el actor que Hitler ansiaba convertir en \u201cun lejano y peque\u00f1o pa\u00eds del Asia\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En su excelente trabajo Por qu\u00e9 ganaron los aliados, Richard Overy sostiene que, efectivamente, el teatro de operaciones decisivo estuvo en el frente oriental: \u201cCuesta ver c\u00f3mo habr\u00eda derrotado el mundo democr\u00e1tico al nuevo imperio alem\u00e1n sin la resistencia sovi\u00e9tica, como no fuera sent\u00e1ndose a esperar que se inventaran las armas at\u00f3micas. La gran paradoja de la IIGM es que la democracia se salv\u00f3 gracias a los esfuerzos del comunismo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Como hab\u00edamos destacado anteriormente, en t\u00e9rminos geopol\u00edticos el este era el espacio ambicionado por Hitler. Suele atribuirse a los geopol\u00edticos alemanes haber estimulado esa apetencia; sin embargo, si bien es cierto que la geopol\u00edtica (nacida en tiempos de la unidad de Alemania) implicaba una l\u00f3gica de incremento de poder nacional en base a la obtenci\u00f3n de espacio vital (nadie como los geopol\u00edticos alemanes, comenzando por Friedrich Ratzel y Karl Haushofer, lo comprend\u00edan y defend\u00edan en dichos t\u00e9rminos), quiz\u00e1 no sea un dato demasiado conocido que despu\u00e9s dela IGM existi\u00f3 una confluencia de concepciones geopol\u00edticas entre expertos alemanes y rusos que parec\u00eda estar detr\u00e1s del acercamiento y la cooperaci\u00f3n (a partir del Tratado de Rapallo en 1922) entre los dos derrotados y parias en \u201cLa gran Guerra\u201d (1914-1918).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Pero mientras los verdaderos geopol\u00edticos alemanes y rusos, K. Haushofer y\u00a0 P. Savitski, por citar a dos de los m\u00e1s importantes, consideraban que era vital la complementaci\u00f3n entre los pa\u00edses y desestimaban conceptos como unidad de la sangre y el suelo, los \u201cgeopol\u00edticos org\u00e1nicos\u201d del nazismo urd\u00edan explicaciones que justificaran sus necesidades de espacios; por caso, sosteniendo lo que bien podr\u00eda denominarse \u201cequilibrio de colonialismos\u201d, es decir, as\u00ed como las potencias europeas hab\u00edan colonizado \u00c1frica siguiendo una geopol\u00edtica de cu\u00f1o \u201ccivilizacional\u201d, para usar el t\u00e9rmino de John Agnew, Alemania pod\u00eda hacer lo propio en relaci\u00f3n a los espacios habitados por \u201crazas inferiores\u201d, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Alfred Rosemberg (quien luego ser\u00eda ministro de los Territorios Ocupados).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">\u201cIntoxicadas por las f\u00e1ciles victorias obtenidas sobre los ej\u00e9rcitos de Europa Occidental\u201d, como lo expresara el mariscal Georgi Zh\u00fakov, y pr\u00e1cticamente sin evaluar \u201chip\u00f3tesis de fracasos\u201d en funci\u00f3n de \u201clos usos de la historia\u201d, particularmente \u201cla derrota de Napole\u00f3n en Rusia\u201d (para expresarlo en las mismas palabras con que se titula la imprescindible obra de Philippe-Paul de S\u00e9gur publicada en 1824),\u00a0 ni considerar las serias (y repetidas) advertencias del Jefe de la Oficina para la Econom\u00eda Armament\u00edstica de la Wehrmacht, general Thomas, relativas con las dificultades log\u00edsticas que enfrentar\u00edan los soldados una vez que se adentraran en la inmensidad del espacio ruso, en junio de 1941 tres millones de soldados alemanes iniciaron la \u201cOperaci\u00f3n Barbarroja\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En principio, casi no hab\u00eda duda sobre los resultados de la operaci\u00f3n: acaso considerando el p\u00e9simo desempe\u00f1o de las fuerzas sovi\u00e9ticas en la guerra contra Finlandia, seg\u00fan la misma inteligencia brit\u00e1nica en menos de dos semanas Hitler lograr\u00eda la decisi\u00f3n; los m\u00e1s pesimistas estimaban poco m\u00e1s de sesenta d\u00edas. Pero el tiempo fue pasando y lo que en principio fue una invasi\u00f3n se transform\u00f3 en una campa\u00f1a, la peor de las situaciones para todo agresor externo, con todos los inconvenientes relativos al abastecimiento y las provisiones que ello implicaba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Suele ser un lugar habitual la referencia sobre la t\u00e1ctica de tierra arrasada por parte de los rusos. Sin embargo, si bien hist\u00f3ricamente la profundidad del pa\u00eds ha sido un activo muy utilizado por sus gobernantes ante invasiones del exterior, la ofensiva fue la estrategia clave de la URSS ante los soldados alemanes, sobre todo a partir de los \u00faltimos meses de 1941, el momento decisivo para Mosc\u00fa y para la misma suerte de la IIGM.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En 1812 los soldados de Napole\u00f3n venc\u00edan una y otra vez a los rusos, pero ello no conduc\u00eda a nada, ni siquiera cuando tomaron Mosc\u00fa. Pero en 1941 la ca\u00edda de Mosc\u00fa hubiese significado un golpe pr\u00e1cticamente decisivo. Por ello, es importante recordar que durante aquellos meses de 1941 hubo sitios y confrontaciones que tuvieron un significado estrat\u00e9gico de escala: en octubre de 1941 el general Guderian recibi\u00f3 la orden de tomar Tula, un sitio del que se casi no se sabe nada, pero cuya defensa por parte de la URSS result\u00f3 cr\u00edtica para que no cayera la capital. M\u00e1s todav\u00eda, el fracaso de Guderian (que en su obra Panzerleader reconoce el impacto determinante que caus\u00f3 en Tula la aparici\u00f3n del tanque sovi\u00e9tico T-34) hizo que la contraofensiva lanzada por Stalin el 5 de diciembre fuera m\u00e1s contundente. Se trat\u00f3 de la primera gran derrota de Alemania. Para entonces, la \u201cvencedora\u201d URSS hab\u00eda perdido varios millones de soldados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Hubo otros dos escenarios de decisi\u00f3n mayor en el frente oriental no siempre considerados en su verdadera dimensi\u00f3n: Stalingrado y Kursk.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En su gran novela Vida y Destino, Vasili Grossman, un testigo directo de los acontecimientos en el frente oriental, sostiene que la victoria de la URSS en Stalingrado, lograda hacia principios de 1943, determin\u00f3 el resultado de la guerra. Es posible que ello haya sido as\u00ed, puesto que, tras una prolongada confrontaci\u00f3n de exterminio, m\u00e1s de 300.000 alemanes de la Wehrmacht quedaron en un \u201cKessel\u201d o cerco listos para ser aniquilados. Pero fue en Kursk, en julio de 1943, donde se dio la batalla decisiva de la IIGM: cerca de tres millones de hombres, m\u00e1s de cinco mil tanques\/ca\u00f1ones de asalto, veinte mil ca\u00f1ones, morteros\/lanzaderas de cohetes, m\u00e1s de ocho mil aviones, etc., encendieron el denominado \u201csaliente de Kurks\u201d, seg\u00fan datos que nos proporcionan autores como David Glantz y Jonathan House en su imprescindible y minuciosa obra Choque de colosos, o Roman T\u00f6ppel en una obra reciente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La victoria de los sovi\u00e9ticos fue contundente, y, tras Kursk, el avance del Ej\u00e9rcito Rojo constituy\u00f3 la primera ofensiva estival desde que comenz\u00f3 la guerra con Alemania. No obstante, a\u00fan en una fecha avanzada de la guerra como la segunda mitad de 1944 no se hab\u00eda logrado una victoria sovi\u00e9tica concluyente: no fue hasta la \u201cOperaci\u00f3n Bagration\u201d (Bielorrusia), entre junio y agosto de ese a\u00f1o, el equivalente oriental a la operaci\u00f3n occidental en Normand\u00eda, cuando las fuerzas sovi\u00e9ticas destruyeron al ej\u00e9rcito alem\u00e1n del centro y el camino hacia Berl\u00edn entonces qued\u00f3 m\u00e1s despejado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">De todos modos, Kursk fue la clave de b\u00f3veda en relaci\u00f3n con la decisi\u00f3n militar en el frente del este. Como sostiene Richard Overy: \u201cLa victoria sovi\u00e9tica en Kursk, donde hab\u00eda tanto en juego, fue la m\u00e1s importante de la guerra. Puede equipararse con las grandes batallas del pasado, Sed\u00e1n en 1870, y Borodino, Leipzig y Waterloo en la \u00e9poca de Napole\u00f3n. Fue el momento en que la iniciativa pas\u00f3 al bando sovi\u00e9tico\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Hoy casi nadie considera que Hitler haya tenido como prop\u00f3sito alcanzar un imperio mundial. Su ambici\u00f3n geopol\u00edtica mayor, acaso \u201cla ambici\u00f3n geopol\u00edtica del siglo\u201d, fue, una vez rechazado un plan de arrebatar Ucrania a la URSS como soluci\u00f3n de los problemas relativos con el \u201cLebensraum\u201d (\u201cespacio vital\u201d), imperar en el vasto espacio del este de Europa a fin de hacer viable la vieja idea de una \u201cGran Alemania\u201d. Es posible que tras semejante objetivo Europa Occidental fuera considerada, pero solamente en relaci\u00f3n con eliminar toda esperanza de Gran Breta\u00f1a de contar con la URSS para derrotarlo, una cl\u00e1sica t\u00e9cnica de maximizaci\u00f3n de poder interestatal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Sin restar importancia a las operaciones y frentes en el sector occidental de Europa, donde, como bien sostiene Weinberg los Aliados se encontraban librando una guerra en m\u00faltiples frentes, el este fue el verdadero y m\u00e1s encarnizado escenario de la guerra. En el este Alemania sufri\u00f3 la mayor cantidad de bajas, y fue en el este donde se produjeron las batallas decisivas: cuando la URSS hab\u00eda logrado la decisi\u00f3n y se encaminaba hacia la obtenci\u00f3n de la rendici\u00f3n de Alemania, a\u00fan no se hab\u00eda realizado el desembarco en Normand\u00eda. Cuando la URSS hab\u00eda logrado la victoria en la batalla de todas las batallas, Kursk, 1943, donde como se sostuvo participaron tres millones de soldados, reci\u00e9n se realiz\u00f3 la Conferencia de Teher\u00e1n (entre Stalin, Churchill y Roosevelt), cuyo tema central fue la apertura de un segundo frente en Europa Occidental.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por \u00faltimo, por dem\u00e1s interesante resulta el an\u00e1lisis que realiza el historiador brit\u00e1nico Andrews Roberts en relaci\u00f3n con las posibilidades que tuvo Alemania de alcanzar la victoria si otras hubieran sido las decisiones tomadas. Para este autor, Hitler cometi\u00f3 una pluralidad de desaciertos, desde haber iniciado las hostilidades cuando todav\u00eda en las tres fuerzas restaban tres o cuatro a\u00f1os para completar el poder\u00edo militar hasta extraer lecciones equivocadas de la Guerra de Invierno de los rusos contra Finlandia, pasando por la declaraci\u00f3n de guerra a los Estados Unidos tras Pearl Harbour, etc. Pero el gran error de la Alemania nazi fue lanzar la Operaci\u00f3n Barbarroja en junio de 1941.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En palabras del citado autor:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>\u201cConsiderando que Rommel hab\u00eda tomado Tobruk y llegado a unos 96 kil\u00f3metros de Alejandr\u00eda en octubre de 1942 con las 12 divisiones del \u00c1frika Korps, una fracci\u00f3n de la fuerza lanzada contra Rusia hubiera debido barrer a los brit\u00e1nicos de Egipto, Palestina, Ir\u00e1n e Irak mucho antes de lo previsto. Tomar El Cairo habr\u00eda abierto cuatro brillantes perspectivas: en concreto, la captura con relativa facilidad de los casi indefensos campos petrol\u00edferos de Ir\u00e1n e Irak; la expulsi\u00f3n de la Royal Navy de Alejandr\u00eda, su mayor base en el Mediterr\u00e1neo; el cierre del Canal de Suez a los barcos aliados; y la posibilidad de atacar India desde el noroeste, como amenazaba hacer Jap\u00f3n desde el nordeste. Estacionados en Oriente Pr\u00f3ximo, los alemanes podr\u00edan haber cortado el suministro de petr\u00f3leo a Gran Breta\u00f1a, adem\u00e1s de constituir una amenaza contra la India brit\u00e1nica desde el oeste, y contra la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y el C\u00e1ucaso desde el sur. Aunque Gran Breta\u00f1a hubiera seguido combatiendo desde las metr\u00f3polis del Reino Unido, Canad\u00e1 e India, importando el petr\u00f3leo de Estados Unidos, toda amenaza brit\u00e1nica al flanco sur hubiera desaparecido\u201d<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Hitler hubiera podido escoger el momento para la invasi\u00f3n de Rusia desplazando al Grupo de Ej\u00e9rcitos del Sur unos cientos de kil\u00f3metros, de Irak a Astrac\u00e1n, en vez de los 1600 kil\u00f3metros que tuvo que recorrer en 1941 y 1942. Tomando en consideraci\u00f3n hasta qu\u00e9 punto Stalin desechaba la idea de que Hitler lo atacara en 1941 (a pesar de los 80 informes de inteligencia de docenas de fuentes no relacionadas entre s\u00ed de todo el mundo, algunos de los cuales indicaban la fecha del inicio, que le informaban que Barbarroja era inminente), no hay raz\u00f3n para pensar que la URSS habr\u00eda estado mejor preparada el verano de 1942, o en 1943, de lo que estaba en 1941. El Grupo de los Ej\u00e9rcitos del Sur debi\u00f3 tomar el C\u00e1ucaso desde el sur y no desde el oeste. Marchando entre los mares Caspio y Negro, una invasi\u00f3n alemana desde el C\u00e1ucaso y el sur de Rusia habr\u00eda aislado a Europa de sus suministros no siberianos de petr\u00f3leo. Como se\u00f1al\u00f3 Frederick von Mallenthin respecto de El Alamein, una divisi\u00f3n motorizada sin combustible no es m\u00e1s que chatarra\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La batalla de Berl\u00edn fue la \u00faltima de la guerra total de 1939-1945 en Europa. Se trat\u00f3 del \u00faltimo esfuerzo alem\u00e1n antes de que el almirante Karl D\u00f6nitz, designado presidente de Alemania el d\u00eda que Hitler se quit\u00f3 la vida, ordenara la rendici\u00f3n incondicional en la noche del 8 al 9 de mayo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En su imprescindible obra Berl\u00edn. La ca\u00edda: 1945, Antony Beevor proporciona detalles notables sobre la dura confrontaci\u00f3n sovi\u00e9tico-alemana. Las fuertes l\u00edneas de defensa que se hab\u00edan dispuesto prolongaron durante dos semanas el asalto final al Reichstag iniciado hacia mediados de abril en las colinas de Seelow.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Cuando se cumplen 84 a\u00f1os del inicio de la Segunda Guerra Mundial, es pertinente recordar brevemente acontecimientos decisivos de esa conflagraci\u00f3n total, el acontecimiento m\u00e1s trascendente del siglo XX, sobre todo cuando como nunca antes disponemos de tantas autorizadas referencias y fuentes.<\/span><\/p>\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>* Alberto Hutschenreuter es miembro de la SAEEG. Su \u00faltimo libro, recientemente publicado, se titula <\/em><\/strong><strong>El descenso de la pol\u00edtica mundial en el siglo XXI. C\u00e1psulas estrat\u00e9gicas y geopol\u00edticas para sobrellevar la incertidumbre<em>, Almaluz, CABA, 2023.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong>Textos utilizados y lecturas sugeridas (en espa\u00f1ol)<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Albert Speer, Memorias, El Acantilado, 2001.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Andreas Hillgruber, La Segunda Guerra Mundial. Objetivos de guerra y estrategia de las grandes potencias, Alianza Universidad, Madrid, 1995.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Andrew Roberts, La tormenta de la guerra. Nueva historia de la Segunda Guerra Mundial, Siglo XXI de Espa\u00f1a Editores, 2012.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Antony Beevor, La Segunda Guerra Mundial, Pasado &amp; Presente Barcelona, 2012.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Alexandr Werth, Rusia en la guerra 1941-1945, Ediciones Grijalbo, M\u00e9xico, 1968.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Alan John P. Taylor, Los or\u00edgenes de la Segunda Guerra Mundial, Ediciones Sieghels, Buenos Aires, 2015.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">David Glantz, Jonathan House, Choque de colosos. La victoria del Ej\u00e9rcito Rojo sobre Hitler, Desperta Ferro Ediciones, Madrid, 2017.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Friedrich Paulus, Stalingrado y yo, La Esfera de los Libros, Madrid, 2017.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Gerhrard L. Weinberg, La Segunda Guerra Mundial. Una historia esencial, Cr\u00edtica, Barcelona, 2016.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Gerhard L. Weinberg, Un mundo en armas. La Segunda Guerra Mundial: una visi\u00f3n de conjunto, Grijalbo, Barcelona (dos vol\u00famenes), 1995.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Georgi Zhukov, Grandes batallas de la Segunda Guerra Mundial, Ediciones Pen\u00ednsula, Barcelona, 2009.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Giles MacDonogh, Hitler 1938. El a\u00f1o de las grandes decisiones, Cr\u00edtica, Barcelona, 2010.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Henry Kissinger, Diplomacia, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1998.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Iv\u00e1n K\u00f3nev, El a\u00f1o 45, Editorial Progreso, Mosc\u00fa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Jacques Robichon, Grandes dossiers del III Reich, Ediciones G.P., Barcelona, 1971.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">John Luckacs, Junio de 1941. Hitler y Stalin, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 2008.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Laurence Rees, Una guerra de exterminio. Hitler contra Stalin, Memoria Cr\u00edtica, Barcelona, 2006.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Laurent Binet, HHhH (Himmlers Hirn heisst Heydrich), Seix Barral, Buenos Aires, 2012.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Lidell Hart, Historia de la Segunda Guerra Mundial, Luis de Caralt, 1970.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Michael Jones, El trasfondo humano de la guerra. Con el ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico de Stalingrado a Berl\u00edn, Memoria Cr\u00edtica, Barcelona, 2012.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Mark Mazower, El imperio de Hitler, Cr\u00edtica, Barcelona, 2008.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Max Hastings, La guerra de Churchill. La historia ignorada de la Segunda Guerra Mundial, Cr\u00edtica, Barcelona, 2012.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Norman Stone, Breve historia de la Segunda Guerra Mundial, Ariel, Barcelona, 2013.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Philippe-Paul De S\u00e9gur, La derrota de Napole\u00f3n en Rusia, Duomo Ediciones, Barcelona, 2010.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Richard Overy, Al borde del abismo. Diez d\u00edas que condujeron a la Segunda Guerra Mundial, Tusquets, Barcelona, 2010.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Roman T\u00f6ppel, Kurks 1943. La batalla m\u00e1s grande de la Segunda Guerra Mundial, Ediciones Salamina, Espa\u00f1a, 2018.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Vasili Grossman, Vida y destino, C\u00edrculo de Lectores, Espa\u00f1a, 2007.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Williamson Murray y Allan R. Millett, La Guerra que hab\u00eda que ganar, Cr\u00edtica, Barcelona, 2002.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Winston Churchill, La Segunda Guerra Mundial, La Esfera de los Libros, Madrid, 2004.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>Art\u00edculo publicado el 01\/09\/2023 en Abordajes.blogspot.com, <a href=\"http:\/\/abordajes.blogspot.com\/\">http:\/\/abordajes.blogspot.com\/<\/a> <\/em><\/strong><\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Hutschenreuter* A las 4:45 horas del 1\u00b0 de septiembre de 1939, el acorazado alem\u00e1n Schleswig-Holstein, fondeado a las afueras de Danzig (Polonia), en el Mar B\u00e1ltico, efectu\u00f3 los primeros disparos de la Segunda Guerra Mundial lanzando varios proyectiles de 280 mil\u00edmetros contra la Base Naval de Westerplatte, situada en la desembocadura del V\u00edstula en &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2023\/09\/06\/a-84-anos-del-inicio-de-la-segunda-guerra-mundial-enfoques-y-aportes-sobre-el-acontecimiento-mayor-del-siglo-xx\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">A 84 A\u00d1OS DEL INICIO DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. 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