{"id":7991,"date":"2023-09-07T22:39:00","date_gmt":"2023-09-08T01:39:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=7991"},"modified":"2023-09-08T03:00:26","modified_gmt":"2023-09-08T06:00:26","slug":"una-guerra-de-veinte-anos-por-el-ambito-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2023\/09\/07\/una-guerra-de-veinte-anos-por-el-ambito-social\/","title":{"rendered":"UNA GUERRA DE VEINTE A\u00d1OS POR EL \u00c1MBITO SOCIAL"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Fran\u00e7ois Soulard*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"373\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SOULARD-UNA-GRUERRA-POR-AMBITO-SOCIAL-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7993\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SOULARD-UNA-GRUERRA-POR-AMBITO-SOCIAL-1.png 600w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SOULARD-UNA-GRUERRA-POR-AMBITO-SOCIAL-1-300x187.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; color: #333399; font-size: 14pt;\"><strong><em>La democracia es el \u00fanico r\u00e9gimen que cree estar obligado por sus principios a no defenderse de sus enemigos.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #333399;\">Raymond Aron (<em>Introducci\u00f3n a la filosof\u00eda pol\u00edtica<\/em>).<\/span> <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Un conflicto estructural no nombrado<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Es dif\u00edcil, por no decir imposible, entender las problem\u00e1ticas profundas de Argentina sin abordar sus din\u00e1micas conflictivas y abordarlas desde una mirada renovada. El pa\u00eds no enfrenta meramente el cuadro general de cualquier integrante del Sur global, teniendo que sortear las distorsiones centro-periferia como lo recordaba Ra\u00fal Prebisch, la puja de sus facciones antagonistas internas o las fragilidades heredadas de las democracias parlamentarias tal como lo describir\u00eda un observador liberal como Martin Wolf<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>. Si bien todos estos criterios pueden ser v\u00e1lidos, es central focalizarse sobre la conflictividad estructural, susceptible de contener conflictos derivados, pero jerarquizando a toda la sociedad con la particularidad de ser paradojalmente menos detectable desde los marcos generales de percepci\u00f3n y adem\u00e1s menos regulable desde las funciones heredadas del sistema pol\u00edtico democr\u00e1tico-liberal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En definitiva, es precisamente por una falta de percepci\u00f3n y de determinaci\u00f3n para enfrentar a esta conflictividad que el pa\u00eds transita una situaci\u00f3n de multiplicaci\u00f3n de conflictos latentes y ramificados, desembocando en lo que varios comentaristas suelen retratar de \u00abdecadencia\u00bb, de \u00abzona gris\u00bb o de \u00abEstado fallido\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>Una guerra social encubierta, no convencional y no armada<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En efecto, la Argentina se encuentra subsumida en un estado de guerra social de larga duraci\u00f3n, ni declarada y ni armada, pero animada de fines estrat\u00e9gicos y pol\u00edticos como lo es cualquier guerra contempor\u00e1nea. Aplicando las reflexiones polemol\u00f3gicas de Aron y Clausewitz, cabr\u00eda entonces designar cu\u00e1les son las entidades expresando una voluntad de enfrentamiento y cu\u00e1les son los medios violentos expl\u00edcitamente movilizados en el marco del conflicto. Ah\u00ed aparece un primer problema con la segunda pregunta porque si bien podemos presenciar episodios puntuales de violencia f\u00edsica, es evidente que no estamos ante una confrontaci\u00f3n violenta o una guerra civil armada de alta intensidad, semejante a otras fases b\u00e9licas de la historia nacional. No se trata de una guerra convencional, sino de una guerra combinada de otro tipo, de menor intensidad, disimulada en cuanto a sus fines, ejecutada en el \u00e1mbito social y pol\u00edtico mediante otro tipo de fisionom\u00eda y medios.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Principales actores estrat\u00e9gicos<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La primera pregunta enunciada en el p\u00e1rrafo anterior es m\u00e1s solventable. La dial\u00e9ctica de voluntades ofensivas que estructura a Argentina pone en presencia a tres actores principales: las formaciones neomarxistas, con niveles de coordinaci\u00f3n a nivel regional, procedentes de la tradici\u00f3n castro-revolucionaria y reconfiguradas despu\u00e9s de cuatro fases previas de evoluci\u00f3n como lo recalca Pablo Anzaldi<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a>; el nacionalismo estadounidense, con su <em>imperium<\/em> continental (doctrina Monroe) y global, expresado en dos vertientes (capitalismo globalista pos-crecimiento y nacional-capitalismo liberal conservador); el nacionalismo ingl\u00e9s, aliado al anterior y fuente del conflicto militar en la Guerra del Atl\u00e1ntico Sur y de la disputa de las islas Malvinas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Otros actores, como Venezuela, Israel, Ir\u00e1n o China, completan este panorama. Del mismo modo, convendr\u00eda mencionar a otros actores locales, como por ejemplo las familias partidarias tradicionales de Argentina (justicialismo, republicanismo liberal, socialismo, etc.) o los sectores productivos estructurados. Sin dejar de tenerlos en cuenta, los consideraremos en este an\u00e1lisis en un plano m\u00e1s segundario.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Etapa previa: lucha armada, guerra del Atl\u00e1ntico Sur y <em>political warfare<\/em> posterior <\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La lucha armada, iniciada a partir del a\u00f1o 1959 con el respaldo del bloque sovi\u00e9tico, abri\u00f3 el camino para la represi\u00f3n militar en toda la regi\u00f3n, avalada por Washington. En 1983, agotada la violencia tanto en los grupos civiles armados como en el r\u00e9gimen militar, el gobierno de Ricardo Alfons\u00edn sent\u00f3 las bases de una dependencia judicial y cognitiva decisiva para trasladar el conflicto anterior a otro escenario. Asumi\u00f3 la propuesta, dise\u00f1ada desde la inteligencia brit\u00e1nica y tra\u00edda localmente por el jurista argentino Carlos Nino, de judicializar, en el marco del derecho civil, la pacificaci\u00f3n posterior al enfrentamiento armado. Este proceso cre\u00f3 un frente de disputa interna y dio viabilidad a una ofensiva judicial y cognitiva apuntando el debilitamiento de dos n\u00facleos del Estado nacional: la justicia y las fuerzas armadas.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Londres y Washington, doble art\u00edfices de una guerra insidiosa<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Londres fue el primer art\u00edfice de esta modalidad de guerra (conceptualizada en 1948 por el norteamericano George Kennan), pero cuyos fundamentos est\u00e1n presentes en varias culturas estrat\u00e9gicas. Supo entender que la fase posterior a la victoria militar en el Atl\u00e1ntico Sur trasladaba nuevos antagonismos al tablero sociopol\u00edtico, con el riesgo potencial de que se reconstruya un nacionalismo argentino. Incentiv\u00f3 el prototipo de una guerra por el \u00e1mbito social (<em>political warfare <\/em>en ingl\u00e9s), basada en un conjunto de acciones combinadas e implementadas esta vez en tiempo de paz: difusi\u00f3n de conocimiento en universidades, presencia en los medios de comunicaci\u00f3n, \u00abentrismo cultural\u00bb, activismo judicial, sost\u00e9n de formaciones pol\u00edticas colusivas (campo marxista-leninista), apoyos financieros a organizaciones locales (el Centro de Estudios Legales y Sociales en particular). Sus metas fueron debilitar la unidad estrat\u00e9gica del Estado nacional y modelar el entorno cultural y perceptivo de la sociedad, siempre de manera furtiva a fin de no despertar respuestas defensivas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En paralelo, otro modelaje ofensivo se fue reforzando desde los Estados Unidos en los a\u00f1os 1990, a trav\u00e9s de la generaci\u00f3n de dependencia econ\u00f3mica y de la jerarquizaci\u00f3n del conocimiento en materia de econom\u00eda, ciencias de gesti\u00f3n, geopol\u00edtica y polemolog\u00eda. En 1993 el secretario de Estado Christopher Warren sellaba una pol\u00edtica de seguridad econ\u00f3mica elevada como prioridad de pol\u00edtica exterior que Carla Hills, delegada al comercio (me parece mejor \u201crepresentante comercial\u201d) de 1989 a 1993, resum\u00eda con la siguiente f\u00f3rmula: \u00aba<em>briremos los mercados extranjeros con una barra de acero cuando sea necesario, pero con un apret\u00f3n de manos siempre cuando sea posible<\/em>\u00bb. El alcance de este modelaje, aplicado al interior de la OTAN y en otras latitudes, es de no divulgar las herramientas conceptuales para librar estas modalidades furtivas de guerra y de focalizar la atenci\u00f3n en otras.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Conquista del poder e ingenier\u00eda social dual<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En Argentina, el a\u00f1o 2003 marca el punto de retorno y llegada al poder de las formaciones afiliadas a la base neomarxista latinoamericana. Los coletazos pol\u00edtico-econ\u00f3micos de fines de los a\u00f1os 1990 fueron aprovechados para facilitar su ascensi\u00f3n, de modo democr\u00e1tico o pseudo-arbitrario. Luiz Lula da Silva y Hugo Ch\u00e1vez llegan por las urnas en Brasil (2002) y Venezuela (1998), el segundo habiendo ensayado un golpe de Estado (1992). Evo Morales en Bolivia y Eduardo Duhalde en Argentina llegan luego de procesos de enfrentamiento territorial que terminan desbordando a los gobiernos establecidos (renuncia de Fernando De la R\u00faa en Argentina, renuncia de Carlos S\u00e1nchez de Lozada y Carlos Mesa en Bolivia como consecuencia de la Guerra del gas).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">De entrada, el gobierno de N\u00e9stor Kirchner pone en marcha una ingenier\u00eda social dual (negativa y positiva), apuntando a conquistar la confianza de una parte de la sociedad a costa de la activaci\u00f3n de conflictos triangulados y la designaci\u00f3n de enemigos internos. Los movimientos sociales, los sectores sindicales, los partidos de izquierda y de centro-izquierda, junto con las masas informales son aliados y se ven movilizados en un proceso de rearticulaci\u00f3n transversal. Una vez estabilizado, el poder ejecutivo anula r\u00e1pidamente la Ley de obediencia debida y reabre el juicio a las c\u00fapulas militares en continuidad con la etapa previa mencionada. Los derechos humanos son elevados al rango de secretaria de Estado y sirven de escudo informacional para atacar a poderes constituidos (medios de comunicaci\u00f3n, justicia, fuerzas armadas, inteligencia, empresariado industrial). En el plano econ\u00f3mico, la demanda global en <em>commodities <\/em>abri\u00f3 un ciclo de prosperidad fiscal hasta el a\u00f1o 2010.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En el campo psicosocial, cada l\u00ednea de tensi\u00f3n o cada adversario designado viene acoplado con un grado de desautorizaci\u00f3n que apunta a instalar un margen de rechazo en la sociedad (\u00ablos militares son genocidas\u00bb, \u00abClar\u00edn miente\u00bb, \u00abla derecha es reaccionaria\u00bb). Los medios de comunicaci\u00f3n opositores o el campo liberal-republicano abonan a la misma l\u00f3gica inversa, activando as\u00ed una suerte de tri\u00e1ngulo de Karpman (c\u00edrculo vicioso de persecuci\u00f3n, victimizaci\u00f3n, salvaci\u00f3n), participando de una mayor polarizaci\u00f3n e histerizaci\u00f3n de la sociedad. En 2008 la Resoluci\u00f3n 125, que cuestiona a la renta agraria, constituye uno de los conflictos m\u00e1s agudos obligando al sector agroindustrial a definir su l\u00edmite mediante un conjunto de medidas de fuerza.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Subversi\u00f3n y guerra informacional<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En el tel\u00f3n de fondo, el cuestionamiento epocal de la visi\u00f3n positiva del desarrollo heredada de las revoluciones industriales y de la falsa pacificaci\u00f3n asociada a la globalizaci\u00f3n, abona al dise\u00f1o de una pol\u00edtica de relativismo y de revisionismo. Bajo el paraguas del progresismo, varios puntos d\u00e9biles del liberalismo son atacados (desigualdades, crecimiento por derrame, concentraci\u00f3n de riqueza, etc.) para legitimar un \u00abEstado presente\u00bb a la par de los derechos sociales. En la realidad profunda, este manejo de las percepciones no impide la pr\u00e1ctica de un capitalismo tradicional y su subversi\u00f3n con el prop\u00f3sito de captar poder y recursos. Es un hecho que la mayor\u00eda de las experiencias progresistas a nivel regional demuestran un nivel inusual de predaci\u00f3n de recursos y de maniobras concentradoras de poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Los derechos humanos, al igual que el indigenismo o el ecologismo, est\u00e1n instrumentalizados como un factor cultural e identitario de segmentaci\u00f3n y de complejizaci\u00f3n de la sociedad, coincidiendo ah\u00ed con la vertiente globalista del nacionalismo norteamericano. Ya practicadas en otros contextos (\u00c1frica del Sur, Europa del Este, Medio Oriente), estas estrategias buscan cultivar un mayor grado de entrop\u00eda social favorable a la desarticulaci\u00f3n del tejido nacional. En este punto precisamente se cristaliza una colusi\u00f3n de objetivos entre los sistemas de influencia anglosajona y el proyecto neomarxista latinoamericano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En el terreno del conocimiento, la veintena de universidades creadas en el conurbano bonaerense (por citar un ejemplo) extienden la b\u00fasqueda de acomodar una matriz de conocimiento compatible con la cosmovisi\u00f3n de estos proyectos. Es acompa\u00f1ado por un entrismo en las estructuras acad\u00e9micas existentes. A partir de 2009 se busc\u00f3 desconcentrar a los grandes medios de comunicaci\u00f3n (Ley de servicios de comunicaci\u00f3n audiovisual) encarnados por el grupo Clar\u00edn. Fue resistida en la justicia por medidas cautelares (demandadas por el mismo grupo Clar\u00edn) y finalmente modificada en 2016 por el gobierno de Mauricio Macri.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">De forma general, la arquitectura de guerra informacional desplegada abona a mantener un cerco cognitivo en la sociedad y al interior de los grupos sociopol\u00edticos afines. Es necesario limitar los elementos de unidad nacional o distanciarse del mito liberal fundacional frustrado de haber sido una \u00abgran naci\u00f3n argentina\u00bb. La realidad es sistem\u00e1ticamente abordada con percepciones alteradas o desviadas y, seg\u00fan los casos, envueltos en ofensivas informacionales de fuerte intensidad (expropiaci\u00f3n de REPSOL-YPF, caso Alberto Nisman, causa Correo, endeudamiento con el FMI, Santiago Maldonado, ARA San Juan). El triple registro de la victimizaci\u00f3n, combinado con el de coaccionar y de rescate (formalizado por Stephen Karpman), han potenciado los alcances de la ingenier\u00eda social.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Escasez de voluntad y de ideolog\u00eda<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Frente a esta iniciativa de demolici\u00f3n end\u00f3gena de la sociedad argentina, ha sido notable la escasez de ideolog\u00edas, de voluntad y de m\u00e9todos de parte de sus contrincantes. No es propio a Argentina, sino a cualquier r\u00e9gimen pol\u00edtico dejando de ser inquieto y atento a descifrar la gram\u00e1tica ofensiva del siglo XXI. En este sentido, el campo neomarxista ha tenido un mayor espesor estrat\u00e9gico en el campo subversivo e informacional. No es una casualidad que la acci\u00f3n judicial sobre los hechos de corrupci\u00f3n haya constituido el movimiento m\u00e1s contraofensivo para frenar estos proyectos. En Brasil, la mega-investigaci\u00f3n judicial <em>Lava Jato<\/em> logr\u00f3 rebatir varias cartas pol\u00edticas con el apoyo remoto del ala del nacionalismo estadounidense quien, de paso, no dud\u00f3 en hacerse de las grietas vacantes para posicionar sus peones en la econom\u00eda brasile\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Hoy, una multitud de pa\u00edses incentivan este tipo de guerra subterr\u00e1nea en el tejido interno de sus adversarios, entre ellos los Estados Unidos, Reino Unido, Ir\u00e1n, Israel, Rusia, Alemania y China. Si el a\u00f1o 2023 aparece como un a\u00f1o de despertar en Argentina, esta matriz conflictiva seguir\u00e1 su curso. Es imperativo radiografiarla con mayor precisi\u00f3n, armarse mentalmente y dotar la democracia de nuevas herramientas compatibles con su vocaci\u00f3n liberal y abierta.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\"><\/a><\/p>\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>* Nacido en Francia, es ensayista y coordinador de la plataforma internacional de comunicaci\u00f3n Dunia. Titular de una maestr\u00eda en Ciencias de la Tierra en Francia. Se dedic\u00f3 a la planificaci\u00f3n territorial en el norte de Francia hasta el a\u00f1o 2003, para luego ser observador-part\u00edcipe de las din\u00e1micas sociopol\u00edticas en varios continentes. En 2012 fund\u00f3 la plataforma Dunia en pos de brindar servicios de comunicaci\u00f3n digital e investigar el rol estrat\u00e9gico de la informaci\u00f3n. Ha sido part\u00edcipe de distintos movimientos sociales en la regi\u00f3n, en Argentina, Bolivia, Chile y Per\u00fa. Es autor de \u00abUna nueva era de guerra informacional en Am\u00e9rica Latina\u00bb; coautor del \u00abDiccionario del poder mundial\u00bb (2015) y \u00abDemocracia digital\u00bb (2020). Tradujo al espa\u00f1ol y al ingl\u00e9s algunas obras del geoestratega G\u00e9rard Chaliand (\u00abPor qu\u00e9 Occidente pierde la guerra, Terrorismo y pol\u00edtica, Atlas estrat\u00e9gico\u00bb). Desde 2020 colabora con la Escuela de Guerra Econ\u00f3mica en Francia.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>Miembro de la Sociedad Argentina de Estudios Estrat\u00e9gicos y Globales, SAEEG.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/p>\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref1\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">[1]<\/span><\/a><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"> <em>The Crisis of Democratic Capitalism<\/em> (2023). Penguin Random House.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref2\">[2]<\/a> <em>Diez tesis sobre el gobierno de Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner<\/em>. Disponible en <a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1u7KiR7eA18E6WM0V9fThWkK_i3ccjfPU\/view?usp=drive_link\">ieeba.org<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong><em>\u00a92023-saeeg\u00ae<\/em><\/strong><\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fran\u00e7ois Soulard* La democracia es el \u00fanico r\u00e9gimen que cree estar obligado por sus principios a no defenderse de sus enemigos. 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