{"id":8157,"date":"2023-09-27T20:33:00","date_gmt":"2023-09-27T23:33:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=8157"},"modified":"2023-09-28T03:54:23","modified_gmt":"2023-09-28T06:54:23","slug":"una-nueva-era-de-confrontacion-informacional-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2023\/09\/27\/una-nueva-era-de-confrontacion-informacional-en-america-latina\/","title":{"rendered":"UNA NUEVA ERA DE CONFRONTACI\u00d3N INFORMACIONAL EN AM\u00c9RICA LATINA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Fran\u00e7ois Soulard*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"597\" height=\"396\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SOULARD-UNA-NUEVA-ERA-DE-CONFRONTACION-INFORMACIONAL-EN-AMERICA-LATINA.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8158\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SOULARD-UNA-NUEVA-ERA-DE-CONFRONTACION-INFORMACIONAL-EN-AMERICA-LATINA.png 597w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SOULARD-UNA-NUEVA-ERA-DE-CONFRONTACION-INFORMACIONAL-EN-AMERICA-LATINA-300x199.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 597px) 100vw, 597px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n<p><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 8pt;\"><em><strong>Imagen: <a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/illustrations\/red-tierra-blockchain-globo-3871221\/\">geralt en pixabay<\/a><\/strong><\/em><\/span><\/p>\n\n<p style=\"text-align: justify;\">Las batallas po<span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">l\u00edtico-econ\u00f3micas en el hemisferio sudamericano, particularmente intensas desde el comienzo del milenio con el despertar de la ola \u00abprogresista\u00bb, han abrazado decididamente el terreno informacional. Al igual que en otras partes del mundo, la informaci\u00f3n est\u00e1 percibida ahora como una fuerza capaz de alterar las relaciones geoecon\u00f3micas, pol\u00edticas e incluso culturales, en formas que no son totalmente nuevas desde una perspectiva hist\u00f3rica, pero cuyo alcance, articulaci\u00f3n y profundidad s\u00ed han configurado una nueva realidad conflictiva. Las potencias tutelares, encabezadas por los Estados Unidos, Europa y China, pero tambi\u00e9n Ir\u00e1n, Rusia e incluso Israel, est\u00e1n en la primera l\u00ednea de este conflicto. Sin embargo, otros actores, menos fuertes en apariencia pero igual de potentes, tambi\u00e9n han aprendido a posicionar sus cartas en este partido. El ensayo<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a> <em>Una nueva era de confrontaci\u00f3n informacional en Am\u00e9rica Latina<\/em>, recientemente publicado en espa\u00f1ol por Ciccus (Argentina), ofrece una visi\u00f3n general de la cuesti\u00f3n y plantea la hip\u00f3tesis de una renovaci\u00f3n estrat\u00e9gica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Dicha renovaci\u00f3n radica en una serie de observaciones.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El fracaso de una revoluci\u00f3n de colores en Venezuela<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A partir de 1999 y a lo largo de aproximadamente veinte a\u00f1os, Venezuela ha logrado desbaratar las fases sucesivas de una revoluci\u00f3n de color, orquestada desde los Estados Unidos en connivencia con los opositores al chavismo. Mestizo y militar formado en la escuela bolivariana y castro-comunista, Hugo Ch\u00e1vez fracas\u00f3 inicialmente en su intento de golpe de Estado con el Movimiento Revolucionario Bolivariano en 1992. Tras convertirse en l\u00edder de un nuevo movimiento pol\u00edtico (MVR) mediante el cual llega a la jefatura del Estado en 1999, es v\u00edctima de una tentativa de golpe de Estado en su contra diez a\u00f1os despu\u00e9s (2002). Tiene que luchar contra una ofensiva de m\u00faltiples niveles y dimensiones apuntada a derrocarlo, fragmentar a sus bases y someter al pa\u00eds a la voluntad de Washington. Con la generosa ayuda de las agencias norteamericanas, el arco opositor construye una modalidad h\u00edbrida de combate: demonizaci\u00f3n del chavismo mediante un periodismo militante, provocaciones violentas en \u00e1mbito urbano (<em>guarimbas<\/em>), soporte a candidatos y \u00abplataformizaci\u00f3n\u00bb de la oposici\u00f3n, acompa\u00f1adas por diversas presiones internacionales y sanciones econ\u00f3micas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El r\u00e9gimen venezolano consigue derrotar a este embate, desarrollando una estrategia creativa que combina acci\u00f3n subversiva, organizaci\u00f3n social y territorial, ingenier\u00eda sociopol\u00edtica, guerra informacional y control militar y econ\u00f3mico (recurriendo inclusive a la violencia y a la arbitrariedad), estrategia que ser\u00e1 continuada por su sucesor Nicol\u00e1s Maduro. El adversario es el <em>imperium<\/em> norteamericano, designado como potencia neocolonial e intervencionista. Cuba, China y Rusia son sus aliados. Gracias a su cultura combativa y a la renta petrolera, Venezuela ha sido el art\u00edfice de una verdadera contrainfluencia norteamericana en el continente y el pivote de consolidaci\u00f3n del movimiento neomarxista. El alt\u00edsimo precio de esta confrontaci\u00f3n (estado fallido, emigraciones, retroceso econ\u00f3mico) es similar a la de un enfrentamiento armado.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Guerra del gas y autogolpe de Estado en Bolivia<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En Bolivia, el Movimiento al Socialismo (MAS) es una fuerza contestataria, tambi\u00e9n de cepa revolucionaria, que inicia su conquista del poder en 2003 a partir de un foco de conflicto cristalizado en torno a la \u00abguerra del gas\u00bb. La venta de gas boliviano, transitando por Chile (adversario hist\u00f3rico) con destino a los Estados Unidos, es utilizada como un pretexto moral para enardecer la fibra nacionalista, movilizar a los sectores sociales combativos y alimentar una serie de enfrentamientos territoriales que acabaron provocando la ca\u00edda de dos gobiernos (el de Gonzalo S\u00e1nchez de Lozada y luego el de Carlos Mesa). El movimiento es apoyado en la sombra por Venezuela y por el ala globalista de los dem\u00f3cratas estadounidenses, en particular la estructura de George Soros. Una vez electo en la cima del ejecutivo (2005), el MAS emprende un ambicioso proceso de reconfiguraci\u00f3n sociopol\u00edtica: asamblea constituyente, despliegue socialista como contrapunto a un sistema liberal debilitado, promoci\u00f3n del indigenismo y del anti-occidentalismo, unificaci\u00f3n de los tres poderes republicanos, aprovechamiento de las fallas del sistema liberal-democr\u00e1tico y creciente connivencia con el narcotr\u00e1fico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En octubre de 2019, tras quince a\u00f1os en el poder, el presidente Evo Morales teatraliza h\u00e1bilmente un autogolpe de Estado con el objetivo de eludir la responsabilidad del fraude electoral que acaba de cometer y volcar la ilegitimidad del poder sobre sus opositores. La maniobra pivotea en torno a muchos movimientos comunicacionales (demonizaci\u00f3n de los adversarios, exposici\u00f3n de sus contradicciones, trampa y provocaci\u00f3n, negaci\u00f3n de la realidad, red de influencia regional, etc.). Al final, el MAS vuelve al poder en octubre de 2020 pese a importantes fracturas internas y al deterioro del Estado de derecho. Logr\u00f3 mantener su ventaja, cueste lo que cueste, sobre una oposici\u00f3n pol\u00edtica y unas potencias regionales menos preparadas estrat\u00e9gicamente.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La cruzada anticorrupci\u00f3n en el \u00abReino del Medio\u00bb sudamericano<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En 2012 Brasil sufre una grave crisis econ\u00f3mica, con una ca\u00edda de 4% del PIB, un aumento del desempleo y una devaluaci\u00f3n monetaria del 40%. El Partido de los Trabajadores (PT), al frente de la coalici\u00f3n gobernante desde 2002 y eje del movimiento progresista latinoamericano, esquiva las reformas econ\u00f3micas mientras mantiene el control de una extensa red de depredaci\u00f3n de los recursos nacionales (desviando entre un 10% y 20% del PIB). Un grupo de j\u00f3venes abogados brasile\u00f1os elabora entonces un plan de investigaci\u00f3n judicial conocido como el \u00abLava Jato\u00bb, comparable al \u00abMani pulite\u00bb italiano de los a\u00f1os 1990. Formados y apoyados de forma remota por los Estados Unidos, estos juristas est\u00e1n decididos a enderezar la moral de las \u00e9lites brasile\u00f1as y luchar contra la corrupci\u00f3n end\u00e9mica (\u00abfisiologismo\u00bb) que asola el pa\u00eds. Desde el punto de vista geopol\u00edtico, el a\u00f1o 2014 aparece como un momento oportuno para desestabilizar a los gobiernos de izquierda m\u00e1s articulados regionalmente y recalcitrantes a Washington.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La operaci\u00f3n \u00abLava Jato\u00bb va durar siete a\u00f1os, de marzo de 2014 a febrero de 2021. Se convierte inmediatamente en una cruzada pol\u00edtica e informacional que desencadena una verdadera sangr\u00eda en toda la esfera econ\u00f3mica y pol\u00edtica, incluida <em>extramuros<\/em> en la medida en que el capitalismo de connivencia se extiende a nivel regional y mundial. En complicidad con los grandes medios de comunicaci\u00f3n, se filtran regularmente informaciones confidenciales del sistema judicial para generar esc\u00e1ndalos en los \u00e1mbitos pol\u00edticos y medi\u00e1ticos. Este v\u00ednculo \u00edntimo entre las dos esferas permite que el centro de gravedad de la emoci\u00f3n y la opini\u00f3n p\u00fablica sea directamente afectado, el impacto informacional superando ampliamente el de la acci\u00f3n judicial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A mediados de 2016, la presidenta Dilma Rousseff es destituida legalmente por el Congreso, con el respaldo simb\u00f3lico de los medios. Luiz Lula da Silva, l\u00edder indiscutible del PT, es declarado inelegible por la justicia en abril de 2018 y luego detenido. El <em>outsider<\/em> liberal Jair Bolsonaro, anecd\u00f3tico al principio en el ecosistema de la prensa brasile\u00f1a, logra agujerar el espacio informacional con muy pocos recursos y gana las elecciones a finales del mismo a\u00f1o. Su cooperaci\u00f3n temporaria con el juez principal del Lava Jato, Sergio Moro, lo va a asociar de entrada a un plan conspirativo contra el PT y se vuelve r\u00e1pidamente el blanco de varias campa\u00f1as a nivel global que exacerbar\u00e1n su gestualidad brutal y \u00e1cida (homof\u00f3bico, anti-ind\u00edgena, ultra-derecha, etc.).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En junio de 2019 todo cambia cuando un pirata inform\u00e1tico (Walter Delgatti Neto) filtra las comunicaciones de uno de los principales fiscales del \u00abLava Jato\u00bb. El portal <em>online<\/em> de periodismo militante <em>The Intercept<\/em> \u2015cofundado por Glenn Greenwald y apoyado por los agentes financieros de los dem\u00f3cratas norteamericanos\u2015 transforma este contenido en una aut\u00e9ntica contraofensiva, rigurosamente secuenciada en el tiempo, que llevar\u00e1 al punto de fisurar la credibilidad de la investigaci\u00f3n judicial. A primera vista aislado, el hacker ser\u00e1 posteriormente defendido ante los tribunales por un abogado simpatizante del PT. En agosto de 2023 declara que Jair Bolsonaro le pidi\u00f3 manipular el sistema de voto electr\u00f3nico para las elecciones de octubre de 2022. Este giro inesperado libera el camino para la victoria electoral de Luiz Lula da Silva en octubre 2022, en el tel\u00f3n de fondo del apoyo de los medios de comunicaci\u00f3n occidentales y de la diplomacia norteamericana al candidato petista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En paralelo a los esc\u00e1ndalos pol\u00edticos, los grupos energ\u00e9ticos y agroalimentarios norteamericanos (<em>General Electric<\/em>, <em>Halliburton<\/em>, <em>Cargill<\/em>) aprovechan el reflujo brasile\u00f1o para adquirir partes de las empresas nacionales, mientras se usan selectivamente las pruebas de corrupci\u00f3n para alejar a los competidores europeos (<em>Techint<\/em>, <em>Skanska<\/em>, <em>Siemens<\/em>, etc.). Por otra parte, Washington posiciona sus cartas en la Amazonia bajo el pretexto de avanzar en los objetivos de seguridad y de protecci\u00f3n ambiental.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Insurrecci\u00f3n fomentada en Chile y guerra por el \u00e1mbito social en Argentina<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Adem\u00e1s de estos tres casos (recorrido en detalle en el libro mencionado en la introducci\u00f3n), pr\u00e1cticamente todos los dem\u00e1s pa\u00edses latinoamericanos transitan por secuencias similares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En Chile, el masivo levantamiento estudiantil de principios de octubre de 2019 pone en el banquillo de los acusados ciertos puntos ciegos del modelo chileno. La protesta va girando hacia un movimiento urbano insurreccional gracias, entre otros factores, al empuje de un contingente de unos 2.500 agentes irregulares, despachados por las formaciones neomarxistas de pa\u00edses vecinos, en pos de disparar las acciones de desestabilizaci\u00f3n y la violencia. El objetivo es intensificar la confrontaci\u00f3n, empujar a las autoridades pol\u00edticas a un punto de ruptura y obligarlas a negociar. La comunicaci\u00f3n guerrillera practicada por los insurgentes expone a las fuerzas militares y policiales en pleno acto de represi\u00f3n, mientras las im\u00e1genes se difunden en todas las pantallas del mundo. En noviembre del mismo a\u00f1o, se logra pactar la organizaci\u00f3n de un refer\u00e9ndum constitucional. En diciembre, el candidato del movimiento estudiantil, Gabriel Boric, vence en las elecciones generales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por \u00faltimo, Argentina ilustra una din\u00e1mica de conflicto en la intersecci\u00f3n entre modelaje cognitivo, guerra econ\u00f3mica e ingenier\u00eda pol\u00edtico-informacional. M\u00e1s atr\u00e1s en el tiempo, el enfrentamiento militar del Atl\u00e1ntico Sur (1982) dio al Reino Unido la ventaja para orientar el proceso de pacificaci\u00f3n posterior a la guerra civil<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a> y la dictadura militar (1976-1983). Las \u00e9lites argentinas aceptan la premisa de confiar al derecho penal y al poder judicial el papel de inquisidor del brazo armado de la naci\u00f3n, mientras las facciones de la lucha armada contornan a la justicia y se reconstituir\u00e1n gradualmente en los partidos pol\u00edticos tradicionales. En el frente econ\u00f3mico, el pa\u00eds abraza la promesa de prosperidad econ\u00f3mica propuesta en la creaci\u00f3n del Mercosur en 1991. El nuevo bloque econ\u00f3mico regional, cuyo proyecto viene discretamente inspirado por los centros de influencia anglosajona (Comisi\u00f3n trilateral<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>), encubre en realidad la transferencia de sectores enteros de la industria argentina a Brasil y la erosi\u00f3n del tejido sindical argentino. Mientras tanto, Argentina delega contratos con actores privados al \u00e1mbito del Banco Mundial (CIADI).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por un lado, Londres y Washington, junto con la socialdemocracia europea, se aseguran a largo plazo del control del Atl\u00e1ntico Sur, mientras que por otro lado trabajan para crear un entorno propicio a la desintegraci\u00f3n del Estado argentino: jerarquizaci\u00f3n del conocimiento en materia de derechos humanos, defensa, polemolog\u00eda, econom\u00eda y ciencias de la gesti\u00f3n; desindustrializaci\u00f3n y agenda de las instituciones financieras y de las Naciones Unidas para la aplicaci\u00f3n de una agenda que favorece la permeabilidad del Estado y su dependencia exterior (\u00abglobalismo\u00bb), subversi\u00f3n cultural a trav\u00e9s de la influencia de corrientes revisionistas e indigenistas, apoyo de fundaciones europeas al cuestionamiento de las pol\u00edticas industriales en el Cono Sur en nombre del humanismo y del ambientalismo, apoyo indirecto de agencias brit\u00e1nicas y norteamericanas a grupos neomarxistas locales que trabajan para marginar el brazo armado de la naci\u00f3n y el poder judicial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En 2003 este movimiento aprovecha las turbulencias provocadas por la crisis pol\u00edtica y econ\u00f3mica de 2001 para conquistar el poder. Desde entonces, el proyecto llevado a cabo se basa estrechamente en una doble l\u00f3gica, operando en el doble terreno del espacio informativo y de la ingenier\u00eda social. Por un lado, se dibuja un horizonte progresista y pseudo-patri\u00f3tico, favorable a la justicia social y hostil a las voracidades del neoliberalismo experimentado durante el periodo pol\u00edtico anterior. Por otro, una facci\u00f3n pol\u00edtica minoritaria organiza la concentraci\u00f3n discrecional del poder, la fragmentaci\u00f3n selectiva de la sociedad y la captura de alrededor de una quinta parte de la riqueza nacional (m\u00e1s o menos como en el caso de Brasil, pero paralizando las din\u00e1micas de crecimiento). La construcci\u00f3n de una \u00abrealidad paralela\u00bb mediante un fuerte activismo informacional facilit\u00f3 el ocultamiento de todas las maniobras en los dem\u00e1s sectores estructurales.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Consideraciones estrat\u00e9gicas<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Este breve recorrido general abre sobre una serie de consideraciones estrat\u00e9gicas. El \u00e9nfasis puesto en el \u00e1ngulo informacional enriquece la reflexi\u00f3n de una dimensi\u00f3n teleol\u00f3gica, es decir de una lectura de los objetivos perseguidos en las maniobras realizadas en el terreno comunicacional, susceptible de completar el an\u00e1lisis geopol\u00edtico y polemol\u00f3gico tradicional.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Reflujo de la hegemon\u00eda norteamericana<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En primer lugar, estos itinerarios confirman que la hegemon\u00eda del orden liberal, tal como lo propag\u00f3 los Estados Unidos desde el triunfalismo posterior a la Guerra Fr\u00eda, ya no tiene suficiente influencia para homogeneizar su hemisferio sur e imponerse frente a proyectos contestatarios o alternativos. La debilidad ideol\u00f3gica de la democracia liberal norteamericana, su duplicidad (en la medida en que la mayor\u00eda de las sociedades latinoamericanas ha sufrido sus ofensivas encubiertas) y su monolitismo \u2015es decir su incapacidad para responder a la dial\u00e9ctica unidad-diversidad de las sociedades\u2015 son patentes. Los recursos informacionales para mantener esta hegemon\u00eda \u2015los conglomerados medi\u00e1ticos, los repetidores intelectuales, las universidades y los partidos tradicionales\u2015 se enfrentan ahora con sistemas competidores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">De hecho, China es el principal rival geopol\u00edtico que aprovecha este reflujo de influencia con una estrategia de desborde basada en factores econ\u00f3micos y en parte en factores informacionales. Su objetivo consiste tambi\u00e9n en establecer dependencias estructurales. Por necesidad, por afinidad ideol\u00f3gica, pero tambi\u00e9n por inadvertencia estrat\u00e9gica, estas dependencias est\u00e1n siendo buscadas por gobiernos reacios al predominio estadounidense (aumento generalizado de los acuerdos estrat\u00e9gicos con Pek\u00edn que se ha convertido en el principal inversor en el continente desde 2015).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Dependencia y equilibrio estacionario<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El otro indicador de este reflujo es el hecho de que Washington est\u00e9 jugando la carta de una connivencia parad\u00f3jica con los reg\u00edmenes contestatarios, en particular los que est\u00e1n conducidos por las formaciones que han reciclado el marxismo-leninismo apoyado anteriormente por la URSS y combatido durante la Guerra Fr\u00eda. Excepto para algunos aliados clave, el objetivo ya no es alinear ideol\u00f3gicamente a los reg\u00edmenes pol\u00edticos locales con el modelo de democracia liberal. Esta connivencia objetiva resalta que la prioridad se ha inclinado hacia su vertiente realista, es decir hacia la b\u00fasqueda para reducir la potencia e instalar dependencias estrat\u00e9gicas, cualquiera sea la naturaleza del sistema pol\u00edtico con el que haya que tratar y siempre que este vac\u00edo de potencia no sea ocupado por el rival chino o europeo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Es cierto que el proselitismo democr\u00e1tico sigue siendo un escaparate universal para Washington. En la pr\u00e1ctica, aparece cada vez m\u00e1s como una estratagema minimalista para encubrir una <em>realpolitik <\/em>de mantenimiento de reg\u00edmenes porosos y dependientes. El escenario a evitar es el de la constituci\u00f3n de Estados latinoamericanos fuertes, asentados en niveles consistentes de soberan\u00eda, de recursos y nacionalismo. Es precisamente aqu\u00ed donde China va alterando el equilibrio estrat\u00e9gico y obliga a su rival occidental a innovar en sus modos de influencia. Por el momento, los Estados Unidos necesitan mantener a los principales estados industriales (Argentina, Brasil, M\u00e9xico y Venezuela) geoecon\u00f3micamente dependientes y en un estado lo suficientemente estacionario como para evitar que caigan en otras esferas de influencia o en la situaci\u00f3n m\u00e1s aleatoria de zona gris.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Ampliaci\u00f3n de la naturaleza de los enfrentamientos<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En segundo lugar, el escenario latinoamericano demuestra que algunas minor\u00edas determinadas y organizadas han sido capaces de instrumentalizar las grietas (o las crisis c\u00edclicas) de la arquitectura de la democracia liberal y subvertirla cultural, pol\u00edtica y econ\u00f3micamente. El arma informacional ha sido una palanca decisiva. Como lo hemos visto, ha permitido traspasar umbrales de intensidad conflictiva, volver interoperables los distintos terrenos de confrontaci\u00f3n, revertir la correlaci\u00f3n de fuerzas, exponer a plena luz las contradicciones de un adversario, multiplicar el impacto en la opini\u00f3n p\u00fablica, o ocultar toda una serie de maniobras, inclusive partes enteras de la realidad detr\u00e1s de una fachada moral virtuosa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En este sentido, todo ocurre como si la geograf\u00eda de la pol\u00edtica tendiera a ampliarse y solaparse con la de la guerra multiforme de la informaci\u00f3n. Esta evoluci\u00f3n hace eco a la perspectiva clausewitziana de la guerra en la medida en que el uso ofensivo de la informaci\u00f3n se inscribe como continuidad de la pol\u00edtica. Sin embargo, en el terreno pol\u00edtico, as\u00ed como tambi\u00e9n en lo econ\u00f3mico, medi\u00e1tico o judicial, no recubre los mismos objetivos de aplastar, aniquilar o subyugar al adversario, que ser\u00edan las metas m\u00e1s espec\u00edficas a una confrontaci\u00f3n convencional. El combate informacional remite a un registro diferente de la dial\u00e9ctica entre fines y medios. En otras palabras, se trata menos de una cuesti\u00f3n de ganador y perdedor en t\u00e9rminos absolutos que de din\u00e1mica de modificaci\u00f3n de correlaci\u00f3n de fuerza, de movimientos de cercamiento y neutralizaci\u00f3n, etc. La propia naturaleza de la confrontaci\u00f3n y el entorno estrat\u00e9gico se han ampliado.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Un nuevo arte ofensivo en continuidad con el pasado<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">De hecho, los contextos latinoamericanos antes resumidos distan mucho de reducirse al funcionamiento pac\u00edfico de la mediaci\u00f3n pol\u00edtica y a los m\u00e9todos cl\u00e1sicos de propaganda o persuasi\u00f3n de masas de los aparatos tradicionales. La arena pol\u00edtica se ha enriquecido con una gram\u00e1tica ofensiva, nueva en su intensidad y grados de combinaci\u00f3n. La practican tanto los actores d\u00e9biles como los fuertes, con el objetivo de influir en la fisiolog\u00eda, la potencia, la legitimidad o la estructura cognitiva de un sistema pol\u00edtico adverso, desde dentro o desde fuera, seg\u00fan las oportunidades y las circunstancias. No es una casualidad que este arte de combate haya sido practicado por excelencia por los herederos de las antiguas formaciones revolucionarias, por los gobiernos contestatarios y por las potencias anglosajonas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En la misma l\u00ednea, podemos ver que el terreno geoecon\u00f3mico se ha enriquecido de un arte del combate basado en la combinaci\u00f3n de la acci\u00f3n informacional y la depredaci\u00f3n econ\u00f3mica. Hist\u00f3ricamente, las sociedades latinoamericanas han sufrido con frecuencia los artilugios comunicacionales utilizados para cubrir el flanco de la violencia econ\u00f3mica. Esta violencia parece estar adquiriendo ahora nuevos artificios con metas similares de ocultaci\u00f3n de su proyecto depredador. El ecologismo (agenda clim\u00e1tica y transici\u00f3n energ\u00e9tica), la lucha contra la corrupci\u00f3n, la ayuda humanitaria, la cooperaci\u00f3n humanista, la apertura econ\u00f3mica o la comunidad mundial de destino (China) figuran entre los principales frentes de una guerra econ\u00f3mica practicada en simbiosis en ambos terrenos. El establecimiento de dependencias duraderas (tecnolog\u00edas, conocimientos, normas) ampl\u00eda este abanico ofensivo. Su impacto real o potencial en t\u00e9rminos de destrucci\u00f3n del tejido social e industrial es indiscutible. Valdr\u00eda la pena compararlo con el de los conflictos armados.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Una batalla cognitiva con frente inverso<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El hecho de que ciertos tipos de ofensiva hayan sido totalmente interiorizados por las propias \u00e9lites de los pa\u00edses blancos apunta a otra realidad profunda de este ensayo polemol\u00f3gico. \u00bfSigue siendo pertinente la idea de guerra cuando ya no existen fronteras claramente establecidas entre enemigo y aliado, entre tiempo de paz y confrontaci\u00f3n, o entre terrenos de batalla? Conviene recordar de paso que, cualesquiera sean las hostilidades expresadas, la situaci\u00f3n de las sociedades latinoamericanas no puede separarse de una falta de profundidad estrat\u00e9gica y de una dificultad para adaptarse al equilibrio de poder recurriendo a su propio sustrato cultural. Tal vez el \u00abextremo occidente\u00bb sudamericano se haya quedado demasiado ligado a la \u00f3rbita occidental para poder salir de su cors\u00e9 estrat\u00e9gico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Esta observaci\u00f3n lleva a otra conclusi\u00f3n evidente. Los casos analizados muestran c\u00f3mo una modalidad a\u00fan m\u00e1s indolora y sigilosa ha ampliado el alcance de la guerra informacional. Sin ninguna declaraci\u00f3n de guerra, ni distinci\u00f3n clara entre interior y exterior, ella consisti\u00f3 en moldear la estructura cognitiva de un rival con el fin de hacerlo actuar seg\u00fan la voluntad del beligerante, sin resistencia ni reflejo defensivo. Esta maniobra tom\u00f3 la forma de una batalla a frente inverso entre competidores. El conocimiento y la percepci\u00f3n han sido sus blancos principales. Si bien se ha abordado una noci\u00f3n similar en los trabajos epistemol\u00f3gicos sobre el occidentalismo (a trav\u00e9s por ejemplo de la idea de la \u00abcolonialidad del saber\u00bb), a\u00fan queda por establecer un pleno v\u00ednculo con la polemolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\"><\/a><\/p>\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>*<\/em><\/strong> <strong><em>Autor <\/em><\/strong><strong><em>de \u00abUna nueva era de la confrontaci\u00f3n informacional en Am\u00e9rica Latina\u00bb (edici\u00f3n Ciccus, septiembre de 2023). Miembro de la Sociedad Argentina de Estudios Estrat\u00e9gicos y Globales, SAEEG.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/p>\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref1\">[1]<\/a> Redactado por Fran\u00e7ois Soulard con la contribuci\u00f3n de V\u00e9ronique Avril, Vincent Cassard, Jean-R\u00e9my Dubois, Lucile Federeci y Mathieu Meyer (estudiantes de la Escuela de guerra econ\u00f3mica (EGE) en Francia).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref2\">[2]<\/a> Algunos analistas prefieren hablar de guerra \u00abmolecular\u00bb en el sentido propuesto por Hans-Magnus Enzensberger.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref3\">[3]<\/a> Henry Kissinger dec\u00eda en el 1985: \u00abO la Argentina acepta su papel de exportador de materias primas, o procederemos a su libanizaci\u00f3n\u00bb. Citado en Marcelo Javier de los Reyes, \u00abLa apremiante necesidad de recuperar la industria de la defensa\u00bb. <em>Sociedad Argentina de Estudios Estrat\u00e9gicos y Globales, SAEEG, 12\/12\/2020, <\/em><a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2020\/12\/12\/argentina-la-apremiante-necesidad-de-recuperar-la-industria-de-la-defensa\/\">https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2020\/12\/12\/argentina-la-apremiante-necesidad-de-recuperar-la-industria-de-la-defensa\/<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\"><strong><em>\u00a92023-saeeg\u00ae<\/em><\/strong><\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fran\u00e7ois Soulard* Imagen: geralt en pixabay Las batallas pol\u00edtico-econ\u00f3micas en el hemisferio sudamericano, particularmente intensas desde el comienzo del milenio con el despertar de la ola \u00abprogresista\u00bb, han abrazado decididamente el terreno informacional. 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