{"id":8870,"date":"2024-06-11T15:33:00","date_gmt":"2024-06-11T18:33:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=8870"},"modified":"2024-06-13T05:42:46","modified_gmt":"2024-06-13T08:42:46","slug":"miente-miente-que-algo-queda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2024\/06\/11\/miente-miente-que-algo-queda\/","title":{"rendered":"\u00ab\u00a1MIENTE, MIENTE QUE ALGO QUEDA!\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Julio Ferrari Freyre*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/FERRARI-FREYRE-MIENTE-MIENTE-1024x682.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8871\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/FERRARI-FREYRE-MIENTE-MIENTE-1024x682.png 1024w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/FERRARI-FREYRE-MIENTE-MIENTE-300x200.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/FERRARI-FREYRE-MIENTE-MIENTE-768x512.png 768w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/FERRARI-FREYRE-MIENTE-MIENTE.png 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En los \u00faltimos a\u00f1os hemos escuchado la frase \u00ab\u00a1Miente, miente que algo queda!\u00bb en innumerables ocasiones para describir los pronunciamientos de los pol\u00edticos de turno y es moneda corriente descubrir que la vasta mayor\u00eda de ellos miente por h\u00e1bito y costumbre. Los periodistas, que se supone son memoriosos, siempre repiten que la frase fue pronunciada por Joseph Goebbles en alg\u00fan momento de su carrera. Todos conocemos que Goebbles fue Ministro de Instrucci\u00f3n y Propaganda del Tercer Reich.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Paul Joseph Goebbles naci\u00f3 el 29 de octubre de 1897 en Rheydt, municipio de la ciudad de M\u00f6nchengladbach, en Renania, hijo de Friedrich y Katharina Maria Odenhausen, ambos cat\u00f3licos, y tuvo cinco hermanos. Estudi\u00f3 en el <em>Gymnasium<\/em> recibi\u00e9ndose como el estudiante m\u00e1s sobresaliente de su clase y en 1917 rindi\u00f3 el <em>Abitur<\/em> (examen de ingreso a la Universidad). Inici\u00f3 sus estudios en la Universidad de Bonn en filolog\u00eda cl\u00e1sica y alemana e historia. Fue becado por <em>Albertus-Magnus-Verein<\/em> (Asociaci\u00f3n Alberto Magno) e integr\u00f3 el <em>Verband der Wissenschaftlichen Katholischen Studentenvereine Unitas (W.K.St.V.)<\/em>, una federaci\u00f3n de estudiantes cat\u00f3licos con sede en esa ciudad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Continu\u00f3 sus estudios en varias otras casas de altos estudios y en 1921 present\u00f3 su tesis doctoral en la Universidad de Heidelberg, sobre el dramaturgo rom\u00e1ntico Christian Wilhelm von Sch\u00fctz (1776-1847): <em>Wilhelm von Sch\u00fctz als Dramatiker. <\/em><em>Ein Beitrag zur Geschichte des Dramas der Romantischen Schule<\/em> (\u00abWilhelm von Sch\u00fctz como dramaturgo. Una contribuci\u00f3n a la historia del teatro rom\u00e1ntico\u00bb). Goebbles esperaba que el c\u00e9lebre historiador literario Friedrich Gundolf dirigiera su trabajo, pero al haberse retirado de la actividad acad\u00e9mica, \u00e9ste sugiri\u00f3 que el Profesor Max Freiherr von Waldberg fuese su director de tesis. Se destaca que tanto Gundolf como von Waldberg eran jud\u00edos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A pesar de haber gozado de becas y apoyo de organizaciones cat\u00f3licas como la prestigiosa Albertus-Magnus-Verein, y de haber buscado a profesores jud\u00edos para su tesis doctoral, m\u00e1s tarde abrazar\u00eda el ate\u00edsmo, como su jefe espiritual Adolf Hitler, atacando a la Iglesia Cat\u00f3lica con el mismo entusiasmo con que embest\u00eda contra a la fe jud\u00eda, a los marxistas, a los liberales y a cualquier otro grupo o personas que no siguieran las ense\u00f1anzas perversas del nacionalsocialismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En febrero de 1924 ingres\u00f3 al Partido Nacional Socialista Alem\u00e1n de los Trabajadores (<em>Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei<\/em>\u200a &#8211; NSDAP), llegando a ser jefe regional (<em>Gauleiter<\/em>) de Berl\u00edn y tras la asunci\u00f3n de Hitler en marzo de 1933, fue Ministro de Instrucci\u00f3n y Propaganda. Habr\u00eda que destacar que en septiembre de 1934 Goebbles dijo en Nurenburgo ante un grupo nutrido del NDSAP<\/span><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>La buena propaganda no necesita mentir, de hecho no tiene por qu\u00e9 mentir. No tiene ninguna raz\u00f3n para temer a la verdad. Es un error creer que la gente no puede soportar la verdad\u2026 si pueden, es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de presentarles la verdad de una manera en que sean capaces de entenderla. Una propaganda que miente prueba que tiene una mala causa, y no podr\u00e1 tener \u00e9xito en el largo plazo.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">La propaganda de los nazis estaba muy bien armada y buscaba penetrar por medio de argumentos l\u00f3gicos y profundos en total contraposici\u00f3n a la dise\u00f1ada por el gobierno brit\u00e1nico y especialmente la que produc\u00eda Estados Unidos surgida de Madison Avenue en Nueva York, donde ten\u00edan sus oficinas los principales estudios de publicidad comercial estadounidense.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Pero volvamos a la \u00abMentira que debe quedar\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En su profundo estudio Santos Castro nos explica la diferencia entre enga\u00f1o y mentira<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Hay dos caracter\u00edsticas de la mentira que la distinguen del enga\u00f1o. Primero, mientras que el t\u00e9rmino \u00abenga\u00f1o\u00bb se refiere a cualquier m\u00e9todo (ling\u00fc\u00edstico o no), para hacer que otro crea algo que el que enga\u00f1a no cree, la mentira es aquella forma de enga\u00f1o que se produce mediante el lenguaje articulado, ya fuere este oral, escrito o simb\u00f3lico. Segundo, para mentir, basta con que el hablante dirija el enunciado falso a otra persona o personas, mientras que, para enga\u00f1ar, es necesario que, adem\u00e1s del despliegue de la maniobra enga\u00f1osa, la v\u00edctima resulte efectivamente\u00a0 enga\u00f1ada. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Seg\u00fan el Dr. Iv\u00e1n Almeida de la Universidad de Aarhus (Dinamarca)<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>, las primeras referencias sobre la expresi\u00f3n son del siglo I d. C:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Los primeros rastros de la frase remontan de hecho al siglo I d.C. En el cap\u00edtulo 4\u00ba del libro I de sus Obras Morales, Plutarco la atribuye a Medion de Larisa, un ambiguo personaje que cinco siglos antes hab\u00eda sido consejero de Alejandro Magno: \u00abOrdenaba a sus secuaces que sembraran confiadamente la calumnia, que mordieran con ella, dici\u00e9ndoles que cuando la gente hubiera curado su llaga, siempre quedar\u00eda la cicatriz\u201d\u00bb. La frase reaparece en el siglo XVII, ya decantada como un conocido proverbio. As\u00ed lo atestigua Roger Bacon en su obra latina De la dignidad y el desarrollo de la ciencia. Hablando de la \u00abjactancia\u00bb, dice que se le puede aplicar \u00ablo que se suele decir\u00bb de la calumnia: \u00abComo suele decirse de la calumnia: calumnien con audacia, siempre algo queda\u00bb (VIII: 2). Un siglo m\u00e1s tarde, Rousseau pone en boca de un \u00abfamoso delator\u00bb la consigna siguiente: \u00abPor m\u00e1s grosera que sea una mentira, se\u00f1ores, no teman, no dejen de calumniar. Aun despu\u00e9s de que el acusado la haya desmentido, ya se habr\u00e1 hecho la llaga, y aunque sanase, siempre quedar\u00e1 la cicatriz\u00bb (Ep\u00edstolas I:1). Finalmente, en el siglo XIX, Casimir Delavigne, en Les enfants d\u2019Edouard, reformula como una simple constataci\u00f3n la frase que hab\u00eda atravesado toda nuestra era: \u00abMientras m\u00e1s incre\u00edble es una calumnia, m\u00e1s memoria tienen los tontos para recordarla\u00bb (acto I, v. 299-300).<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Nadie dudar\u00eda de que, emulando a lo que recomendaba Goebbels, ser\u00eda positivo que los pol\u00edticos dejaran de enga\u00f1ar con sus mentiras para captar votos y apoyos. La mentira se utiliza como estratagema y herramienta pol\u00edtica, reflejando que aparentar algo que no es o que no se tiene es m\u00e1s importante que la verdad; de manera habitual encontramos esta pr\u00e1ctica especialmente en funcionarios p\u00fablicos y legisladores poco seguros de si mismos, que renuncian f\u00e1cilmente a sus convicciones para conseguir un buen puesto o proteger su carrera e intereses pol\u00edticos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En palabras de San Agust\u00edn la mentira es \u00abdecir falsedad con intenci\u00f3n de enga\u00f1ar\u00bb, resultando as\u00ed ser el antivalor de la verdad; siendo \u00e9sta la que favorece las relaciones entre las personas, pa\u00edses u otros interlocutores es lo que se espera que debe apreciar y poner en acto tanto el pol\u00edtico cuanto el funcionario p\u00fablico. Lamentablemente, muchos de ellos obran como si la verdad no mereciera un espacio en nuestra sociedad<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Otra forma frecuente de mentir es no dar toda la informaci\u00f3n que corresponder\u00eda para convencer a otros de la propia posici\u00f3n. As\u00ed vemos las semiverdades que han surgido en distintas \u00e9pocas tanto en la prensa como en los congresos y parlamentos, en las escuelas y en las universidades, en toda instituci\u00f3n d\u00f3nde la ideolog\u00eda, el partidismo o la posibilidad de sostener ventajas corrompen la verdad mencionando s\u00f3lo la porci\u00f3n conveniente de lo que se debe transmitir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Un buen ejemplo de lo dicho es la propaganda que cada parte involucrada nos cuenta del actual conflicto entre Rusia y Ucrania o del desacuerdo entre China y los Estados Unidos, y as\u00ed, una larga lista de situaciones donde de un lado u otro se recorta la informaci\u00f3n ya que se busca enga\u00f1ar para direccionar la opini\u00f3n de la gente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Tambi\u00e9n podemos decir que mentir en t\u00e9rminos de la propaganda incluye como t\u00e9cnica magnificar una situaci\u00f3n dada, present\u00e1ndola o favorable a los amigos o desfavorable a los enemigos, dependiendo de nuestra posici\u00f3n. As\u00ed vemos, a modo de ejemplo, el esc\u00e1ndalo que algunos medios arman por las ofensas de religiosos cat\u00f3licos, pero silencian las diversas ofensas (abusos, pedofilia, narcotr\u00e1fico y similares), de sus similares protestantes y jud\u00edos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Otro ejemplo resulta la mentira generalmente aceptada acerca de que son 30.000 desaparecidos durante la guerra contra la subversi\u00f3n marxista en la Argentina, cuando el total ser\u00eda cercano a los 9.000 seg\u00fan cifras de distintos organismos dadas a conocer en diversos momentos desde el gobierno del Dr. Ra\u00fal Alfons\u00edn en 1983. Incluso el Lic. Luis Labra\u00f1a dijo haber inventado esta cifra para obtener financiaci\u00f3n de entidades neerlandesas en la d\u00e9cada de 1970 y 80.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En una \u00e9poca en que la verdad ha perdido relevancia de manera generalizada suenan imperativas las palabras del Dr. Castillo de la Universidad de Navarra: \u00abEs muy importante fomentar el amor a la verdad desde edades tempranas, porque sin ella ni seremos libres, ni sabremos distinguir lo verdadero de lo falso, ni nuestra vida tendr\u00e1 coherencia y sentido. El amor a la verdad conlleva el deseo de saber y aprender\u00bb<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a>. Podemos estar convencidos que much\u00edsimos conflictos entre personas, instituciones y Estados se hubieran resulto haciendo honor a la verdad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>*Estudi\u00f3 Ciencias Pol\u00edticas en la Universidad de Sophia (Tokio, Jap\u00f3n), Relaciones Internacionales en la Universidad del Salvador y Econom\u00eda en la Universidad de Deusto (Bilbao, Espa\u00f1a). Egres\u00f3 del Instituto del Servicio Exterior de la Naci\u00f3n (1984). Como Diplom\u00e1tico ha cumplido funciones como C\u00f3nsul en Bilbao (1989-94), en la Embajada Argentina en la Rep\u00fablica Popular China (1997-2003) y como C\u00f3nsul General en Canton (2011-2016). En Canciller\u00eda fue Director de Documentaci\u00f3n de Viaje dentro de la Direcci\u00f3n General de Asuntos Consulares y estuvo a cargo de la Representa Especial para Asuntos de Terrorismo. Se retir\u00f3 del Servicio Exterior de la Naci\u00f3n como Ministro Plenipotenciario de Primera Clase en 2018.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Castagnino, Leonardo. \u00abAlgunas Falacias, La Gaceta Federal\u00bb. <em>La Gazeta Federal<\/em>, <a href=\"https:\/\/www.lagazeta.com.ar\/algunas_falacias.htm#02\">https:\/\/www.lagazeta.com.ar\/algunas_falacias.htm#02<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> Santos Castro, Juan S. \u00abPol\u00edticos \u00a0y tramposos democr\u00e1ticos: \u00bfEs la mentira pol\u00edtica diferente de otras clases de mentiras?\u00bb. <em>Universitas Philosophica<\/em>, n\u00b0 72, a\u00f1o 36, enero-junio 2019, Universidad Javeriana, Bogot\u00e1, Colombia. <a href=\"https:\/\/revistas.javeriana.edu.co\/index.php\/vniphilosophica\/article\/view\/23021\/21979\">https:\/\/revistas.javeriana.edu.co\/index.php\/vniphilosophica\/article\/view\/23021\/21979<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Almeida, Iv\u00e1n. \u00abLa frasecita de Goebbels y la f\u00e1brica de mentiras\u00bb. <em>P\u00e1gina 12<\/em>, 03\/08\/2011, <a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/elpais\/1-173636-2011-08-03.html\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/elpais\/1-173636-2011-08-03.html<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Castillo, Gerardo. \u00abLa mentira como recurso pol\u00edtico\u00bb. <em>Diario de Navarra <\/em>(Pamplona), 04\/08\/2021, <a href=\"https:\/\/www.unav.edu\/opinion\/-\/contents\/04\/08\/2021\/la-mentira-como-recurso-politico\/content\/CnBM7sduyZOb\/34068227\">https:\/\/www.unav.edu\/opinion\/-\/contents\/04\/08\/2021\/la-mentira-como-recurso-politico\/content\/CnBM7sduyZOb\/34068227<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> Castillo, Gerardo. <em>Op. cit.<\/em><\/span><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em><strong>\u00a92024-saeeg\u00ae<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julio Ferrari Freyre* En los \u00faltimos a\u00f1os hemos escuchado la frase \u00ab\u00a1Miente, miente que algo queda!\u00bb en innumerables ocasiones para describir los pronunciamientos de los pol\u00edticos de turno y es moneda corriente descubrir que la vasta mayor\u00eda de ellos miente por h\u00e1bito y costumbre. Los periodistas, que se supone son memoriosos, siempre repiten que la &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2024\/06\/11\/miente-miente-que-algo-queda\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00ab\u00a1MIENTE, MIENTE QUE ALGO QUEDA!\u00bb<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[73,17],"tags":[18,971,1779,19,480],"class_list":["post-8870","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-politica","tag-historia","tag-manipulacion","tag-medios","tag-politica","tag-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8870","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8870"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8870\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8872,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8870\/revisions\/8872"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8870"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8870"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8870"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}