{"id":8946,"date":"2024-07-08T14:44:00","date_gmt":"2024-07-08T17:44:00","guid":{"rendered":"https:\/\/saeeg.org\/?p=8946"},"modified":"2024-07-09T04:50:19","modified_gmt":"2024-07-09T07:50:19","slug":"la-guerra-la-paz-y-el-orden","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2024\/07\/08\/la-guerra-la-paz-y-el-orden\/","title":{"rendered":"LA GUERRA, LA PAZ Y EL ORDEN"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>Alberto Hutschenreuter*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/HUTSCHENREUTER-LA-GUERRA-LA-PAZA-EL-ORDEN-1024x682.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8947\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/HUTSCHENREUTER-LA-GUERRA-LA-PAZA-EL-ORDEN-1024x682.png 1024w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/HUTSCHENREUTER-LA-GUERRA-LA-PAZA-EL-ORDEN-300x200.png 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/HUTSCHENREUTER-LA-GUERRA-LA-PAZA-EL-ORDEN-768x512.png 768w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/HUTSCHENREUTER-LA-GUERRA-LA-PAZA-EL-ORDEN.png 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 8pt;\"><strong>Imagen: geralt en Pixabay, <a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/illustrations\/guerra-paz-circuito-principio-2017444\/\">https:\/\/pixabay.com\/es\/illustrations\/guerra-paz-circuito-principio-2017444\/<\/a> <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Promediando la tercera d\u00e9cada del siglo XXI, el principal rasgo del mundo es el pronunciado desequilibrio que existe entre las tres situaciones tradicionales en las relaciones internacionales: la guerra, la paz y el orden entre Estados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Las dos primeras son una regularidad protohist\u00f3rica, m\u00e1s la primera, pues desde la misma primera confrontaci\u00f3n que registra la historia, la m\u00edtica batalla de Kadesh, la guerra y la paz no fueron situaciones que se sucedieron o alternaron, pues la guerra no solo fue el hecho predominante a trav\u00e9s de los siglos, sino que no pocas veces fue el factor de cambio mayor en el curso de las relaciones entre Estados. No obstante, hubo ciclos de relativo \u00abdescanso\u00bb entre los actores, pero nunca hubo periodos de \u00abpaz total\u00bb, es decir, inexistencia de choques armados y estado de armon\u00eda internacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En cambio, guerras totales, es decir, en las que los prop\u00f3sitos por parte de los contendientes consisten en la consagraci\u00f3n de los recursos del Estado a la guerra y el aniquilamiento del enemigo, hubo muchas veces, por caso, la tercera guerra entre Roma y Cartago, la Guerra de los Treinta A\u00f1os (en particular la batalla de <em>L\u00fctzen<\/em>), la Segunda Guerra Mundial, por citar algunas de las principales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En referencia al orden internacional, se trata, en rigor, de pr\u00e1cticamente la \u00fanica posibilidad real de paz, pues el orden supone un acuerdo mayor entre los poderes que cuentan, en relaci\u00f3n con determinadas pautas de convivencia y de gesti\u00f3n de conflictos interestatales e intraestatales. Adem\u00e1s, los \u00f3rdenes internacionales probaron que no solo son posibles y relativamente durables, sino que proporcionan un sistema de coexistencia y, sobre todo en tiempos de armas nucleares, una \u201ccultura estrat\u00e9gica\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Durante el \u00faltimo siglo, hubo guerra, paz (relativa) y orden internacional. Se inici\u00f3 con una guerra mundial; durante la primera parte de los a\u00f1os veinte hubo una situaci\u00f3n de cooperaci\u00f3n importante, como lo destaca la historiadora Margaret MacMillan, y despu\u00e9s de 1945 hubo orden o r\u00e9gimen internacional. Terminada la Guerra Fr\u00eda existi\u00f3 un orden con base en el comercio y en la prolongaci\u00f3n de las instituciones internacionales post 1945, modelo este \u00faltimo que, con evidentes s\u00edntomas de fatiga y tambi\u00e9n de reluctancia por parte de determinados actores, se mantiene en parte hasta hoy.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Relativamente, este sistema u orden se extendi\u00f3 hasta la crisis financiera de 2008, hasta pr\u00e1cticamente fenecer tras los sucesos de Ucrania-Crimea en 2013-2014. Desde entonces, las relaciones internacionales se fueron extraviando, creci\u00f3 la tensi\u00f3n entre los actores preeminentes y el alcance del multilateralismo descendi\u00f3 a m\u00ednimos casi hist\u00f3ricos. Posiblemente, el \u00faltimo momento de colaboraci\u00f3n interestatal fue para \u00abgestionar\u00bb la crisis financiera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">El descenso de la pol\u00edtica internacional fue tal que es muy dif\u00edcil hallar hip\u00f3tesis esperanzadoras sobre el curso de la misma, situaci\u00f3n que contrasta fuertemente con los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada del noventa, cuando predominaban los enfoques altamente promisorios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En este contexto, la pandemia y la guerra sumaron m\u00e1s frustraci\u00f3n e inquietud. La primera porque no impuls\u00f3 ning\u00fan nuevo sistema de valores de cooperaci\u00f3n que implicaran un \u00abnuevo comienzo\u00bb; la segunda, porque recentr\u00f3 un fen\u00f3meno regular en las relaciones internacionales, cuando se consideraba que la violencia en el mundo hab\u00eda disminuido y las grandes guerras ya no eran posibles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">De modo que, en el escenario Internacional actual, la guerra, la paz y el orden se encuentran muy desiguales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">En buena medida es un mundo que tiene algunas semejanzas con el mundo pre 1914, pues entonces, la rivalidad interestatal se hab\u00eda vuelto m\u00e1s tensa, no hab\u00eda ya orden internacional, aumentaban el nacionalismo y el armamentismo, el ascenso de Alemania provocaba inquietud, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">A diferencia de entonces, hoy los poderes preeminentes se encuentran enfrentados, es decir, est\u00e1n en una situaci\u00f3n que va por delante de la competencia y rivalidad. En el caso de Occidente y Rusia, la situaci\u00f3n es de \u00abno guerra\u00bb, es decir, de enfrentamiento indirecto y en el caso de China y Estados Unidos el estado es de creciente desconfianza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Se trata de una diferencia inquietante: como ha recordado Henry Kissinger, en 1914 fueron a la guerra los poderes preeminentes que no ten\u00edan verdaderamente motivos para hacerlo. Pero hoy s\u00ed los hay, al menos de modo altamente discernible entre Rusia y Occidente, pues la guerra en Ucrania se ha tornado casi irreductible y, como hemos dicho en otros trabajos recordando las palabras del general MacArthur, para las partes en liza \u00abno hay sustituto para la victoria\u00bb. En cuanto a China y Estados Unidos, no hay motivos de modo directo, pero hay situaciones que podr\u00edan deteriorar sensiblemente las relaciones, por caso, Taiw\u00e1n, Mar de China, Hong Kong, Ucrania, la tecnolog\u00eda, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Claro que tambi\u00e9n la situaci\u00f3n relativa con las capacidades es muy diferente, pues hoy las mismas son infinitamente m\u00e1s destructivas y ello sin considerar el poder nuclear, esfera en la que existe cada vez m\u00e1s preocupaci\u00f3n como consecuencia del desajuste que podr\u00eda haberse producido en el \u00abequilibrio del terror\u00bb. Es cierto que una guerra at\u00f3mica no est\u00e1 \u00aba la vuelta de la esquina\u00bb, pero tal poder se funda en la credibilidad de su utilizaci\u00f3n. Por ello, tales capacidades disuaden y persuaden.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Aunque se presenta complejo, es posible que en Ucrania se alcance un cese. Sin embargo, a\u00fan en el mejor de los casos la situaci\u00f3n internacional entre Occidente y Rusia, dos \u00abactores estrat\u00e9gicos de orden internacional\u00bb, quedar\u00e1 afectada por los altos niveles de desconfianza. Es decir, persistir\u00e1 la falta de configuraci\u00f3n internacional, a\u00fan de un esbozo, quedando como suced\u00e1neo de un orden el comercio internacional (que no es un orden propiamente dicho) y el bipolarismo tirante entre Estados Unidos y China.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Asimismo, el nivel de los poderes intermedios tambi\u00e9n se encuentra atravesado por situaciones de guerra, no guerra y tensiones. En este cuadro, Oriente Medio es la placa m\u00e1s peligrosa, pues la guerra que hoy tiene lugar all\u00ed se encuentra <em>ad portas <\/em>de una escalada y extensi\u00f3n de actores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\">Por tanto, pensando en Raymond Aron, podr\u00edamos considerar que la situaci\u00f3n actual es acaso m\u00e1s compleja y riesgosa, pues si hace m\u00e1s de sesenta a\u00f1os el experto franc\u00e9s estimaba y advert\u00eda que la situaci\u00f3n en tiempos del orden bipolar era de \u00abpaz imposible, guerra improbable\u00bb, hoy es de \u00abguerra real, paz irrealizable, orden distante\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><strong><em>* Miembro de la SAEEG. Su \u00faltimo libro, recientemente publicado, se titula <\/em><\/strong><strong>El descenso de la pol\u00edtica mundial en el siglo XXI. C\u00e1psulas estrat\u00e9gicas y geopol\u00edticas para sobrellevar la incertidumbre<em>, Almaluz, CABA, 2023.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><em><strong>\u00a92024-saeeg\u00ae<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Hutschenreuter* Imagen: geralt en Pixabay, https:\/\/pixabay.com\/es\/illustrations\/guerra-paz-circuito-principio-2017444\/ \u00a0 Promediando la tercera d\u00e9cada del siglo XXI, el principal rasgo del mundo es el pronunciado desequilibrio que existe entre las tres situaciones tradicionales en las relaciones internacionales: la guerra, la paz y el orden entre Estados. 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