{"id":996,"date":"2019-12-22T23:57:29","date_gmt":"2019-12-23T02:57:29","guid":{"rendered":"http:\/\/saeeg.org\/?p=996"},"modified":"2019-12-28T00:06:32","modified_gmt":"2019-12-28T03:06:32","slug":"nepotismo-los-peligros-de-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2019\/12\/22\/nepotismo-los-peligros-de-la-familia\/","title":{"rendered":"NEPOTISMO O LOS PELIGROS DE LA FAMILIA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>Agust\u00edn Saavedra Weise<\/em><\/strong><strong><em>*<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/nepotismo-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-998\" src=\"http:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/nepotismo-1-1-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/nepotismo-1-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/nepotismo-1-1-150x150.jpg 150w, https:\/\/saeeg.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/nepotismo-1-1.jpg 612w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Se cuenta que el legendario Julio C\u00e9sar, mientras era apu\u00f1alado en las escaleras del Capitolio romano, observ\u00f3 que su hijo adoptivo estaba entre los asesinos y al morir exclam\u00f3: \u201c\u00a1T\u00fa tambi\u00e9n, Brutus!\u201d. Desde antes de esa \u00e9poca y hasta nuestros d\u00edas, el ingreso de los familiares a la vida p\u00fablica de los pol\u00edticos siempre tuvo ribetes peligrosos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El nepotismo ha sido y es parte integral de la administraci\u00f3n p\u00fablica en cualquier pa\u00eds del planeta; no hay quien se salve. Los poderosos de turno siempre nombran en cargos oficiales a algunos de sus parientes. La palabra \u201cnepotismo\u201d deriva del lat\u00edn \u201cnepote\u201d, sobrino en castellano. El t\u00e9rmino se populariz\u00f3 para referirse gen\u00e9ricamente al nombramiento de familiares en cargos estatales. El nepotismo ser\u00eda menos malo si se nombrara parientes por su capacidad. Lo penoso es cuando el parentesco pasa a ser prioridad y de \u00faltimo va la eficiencia. Por otro lado, debe reconocerse que hay parientes \u201ctranquilos\u201d que \u2014eficaces o no\u2014 transitan por cargos de prebenda sin mayores problemas y, por tanto, m\u00e1s all\u00e1 de la irregularidad de sus designaciones, disfrutan de sus \u201cpegas\u201d sin ocasionarle desventuras al soberano de turno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El inconveniente surge cuando el miembro de la familia en un cargo p\u00fablico se transforma en algo embarazoso para el mandatario, sea este dictador, monarca, presidente o cacique. La historia \u2014antes y despu\u00e9s de la tragedia del C\u00e9sar\u2014 es pr\u00f3diga en an\u00e9cdotas de parientes conspiradores y\/o creadores de problemas. Qui\u00e9n no recuerda las vicisitudes de Ricardo Coraz\u00f3n de Le\u00f3n que, mientras luchaba en las Cruzadas, deb\u00eda v\u00e9rselas en Inglaterra con su p\u00e9rfido hermano Juan. Una ancestral leyenda brit\u00e1nica cuenta que el Rey Arturo cay\u00f3 destruyendo a Camelot, a s\u00ed mismo y a su m\u00edtico reinado, por las intrigas de su hermana Morgana en combinaci\u00f3n con su hijo Mordred. Son innumerables las historias \u2014en la antig\u00fcedad y el presente\u2014 de l\u00edderes ca\u00eddos en desgracia por causas familiares. Tambi\u00e9n en la Iglesia cat\u00f3lica, el Papado cometi\u00f3 muchos actos de nepotismo en el pasado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Si escarbamos la memoria hacia atr\u00e1s y hacia el presente, en el pa\u00eds y en el exterior, tanto usted estimado lector como el que escribe, podr\u00edamos citar muchos ejemplos m\u00e1s de pol\u00edticos que se sometieron a los peligros de la familia y pagaron caro por ello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El nombramiento de parientes es una especie de mecanismo de protecci\u00f3n que se remonta a la primitiva formaci\u00f3n de tribus y clanes. La designaci\u00f3n en ciertas posiciones de familiares cercanos le aseguraba al jefe permanencia y la seguridad de no ser traicionado. No siempre las cosas han sucedido de esa manera, tal como hemos visto. En realidad, el nepotismo puede traer m\u00e1s inconvenientes que ventajas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">El nepotismo naci\u00f3 con la organizaci\u00f3n social humana y seguramente permanecer\u00e1. Existe hasta un pa\u00eds expl\u00edcitamente nepotista. Tal el caso de Arabia Saudita, donde el nombre del Estado obedece a la familia reinante: los Saud. En otras naciones se intenta ser menos desvergonzados y los casos de nepotismo se los disimula o no son tan notorios, pero, repetimos, no hay quien se salve: la secular regla de gobernar con familiares sigue vigente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Conviene tener \u201cin mente\u201d los ejemplos de la historia y dosificar el nepotismo. El pr\u00edncipe que conf\u00eda en sus parientes quiz\u00e1 hoy no tenga final tr\u00e1gico, pero aun as\u00ed los peligros de la familia persisten. Un tendal de gobernantes perjudicados a lo largo del tiempo es prueba demoledora de que poner familiares en cargos p\u00fablicos casi siempre acarrea lamentables consecuencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em><strong>*Ex canciller, economista y polit\u00f3logo. Miembro del CEID y de la SAEEG. <\/strong><\/em><a href=\"http:\/\/www.agustinsaavedraweise.com\/\"><strong><em>www.agustinsaavedraweise.com<\/em><\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10pt;\"><em><strong>Tomado de El Deber, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, <\/strong><\/em><em><strong><a href=\"https:\/\/www.eldeber.com.bo\/160511_nepotismo-o-los-peligros-de-la-familia\">https:\/\/www.eldeber.com.bo\/160511_nepotismo-o-los-peligros-de-la-familia<\/a><\/strong><\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agust\u00edn Saavedra Weise* \u00a0 Se cuenta que el legendario Julio C\u00e9sar, mientras era apu\u00f1alado en las escaleras del Capitolio romano, observ\u00f3 que su hijo adoptivo estaba entre los asesinos y al morir exclam\u00f3: \u201c\u00a1T\u00fa tambi\u00e9n, Brutus!\u201d. Desde antes de esa \u00e9poca y hasta nuestros d\u00edas, el ingreso de los familiares a la vida p\u00fablica de &hellip; <a href=\"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/2019\/12\/22\/nepotismo-los-peligros-de-la-familia\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">NEPOTISMO O LOS PELIGROS DE LA FAMILIA<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[63],"tags":[250,320,321,19],"class_list":["post-996","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","tag-corrupcion","tag-gobierno","tag-nepotismo","tag-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/996","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=996"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/996\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/saeeg.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}