Categories: Historia

REIVINDICACIÓN DE LOS CIPAYOS

Juan José Santander*

Comencemos por la ortografía, disciplina que desgraciada y generalizadamente por el estado de la educación tiende a su viceversa, que el decoro me impide graficar: cipayo viene de la palabra ‘sepoy’ que los británicos tomaron del portugués ‘sipae’, quienes lo habían tomado del urdu —lengua oficial del imperio mogul de la India— ‘sipahi’ y viene del persa con el significado de soldado de caballería.

Durante los siglos XVIII y XIX eran los soldados indios que integraban las fuerzas armadas al servicio de la East India Company con regimientos y batallones propios en Bengala, Madrás (actual Chennai) y Mumbai (Bombay) al mando de un ‘subedar’, grado máximo para un militar indio, siempre bajo comando superior británico. El sipayo —quién sabe por qué se inicialó con ’c’ en castellano, quizá por imitación del francés, que también lo hace aunque fonéticamente es idéntico en esa lengua— era el soldado raso.

A finales del siglo XVIII y principios del XIX la Compañía incrementó su poder a través del comercio con el apoyo del gobierno de SM Británica quien además iba disponiendo que los estados y territorios de gobernantes locales que murieran sin herederos pasaban a dominio británico, prohibiendo a esos gobernantes adoptar a un sucesor.

En 1857, con la introducción del rifle Enfield, los soldados debían activar las municiones mordiéndolas; se corrió entre la tropa la versión, aparentemente verificada en los hechos, de que estos cartuchos estaban lubricados con una grasa animal mezcla de cerdo y vaca, con lo cual su contacto contaminaba tanto a musulmanes como a hindús que formaban los contingentes indios cuyos integrantes se negaron a ello terminantemente, por razones obvias y para ellos insalvables.

Mangal Pandey, sipayo del 34º Regimiento de Bengala mata en un incidente derivado de esta situación a un oficial británico y estalla una rebelión a la que se suman tanto el pueblo llano como varios de sus notables, singularmente el último mogul, cuya autoridad los sublevados invocan y acepta, y acabará sus días en el exilio, ya vencido por las fuerzas británicas mucho más poderosas. Los indios llaman a este episodio “La Gran Rebelión” y lo consideran su primer intento de independencia, que conseguirán antes de pasado un siglo. Podría sugerirse que la aparición de asuntos indios en algunas de las leyendas de Bécquer se deba a la difusión que tuvo y la conmoción que provocó ese levantamiento que le llevó al Imperio británico más de un año sofocar.

Hay historias de un heroísmo singular y admirable en las conductas de rebeldes de toda condición y rango, conservadas en la memoria colectiva hasta hoy en la India merecidamente.

Y así como los españoles nos metieron esa incongruente ‘c’, los británicos, no conformes con denostar a esos luchadores por la libertad como salvajes, nos han dejado en nuestro ‘europeo’, que diría Borges, Río de la Plata, la denostación póstuma de evocarlos no por su rebelión y arrojo, sino por su condición de empleados de un poder incontestable hasta que sobrepasó e invadió las lindes de su propia identidad, cuando nadie pensaba ni mucho menos hablaba, esgrimía o pregonaba inventadas singularidades étnicas, culturales o antropológicas de presuntos pueblos originarios; ¿no lo somos todos, de algún lado?.

Y así, con ‘c’ o con ‘s’ quiero reivindicar ese nombre, que no merece el baldón que se le cuelga por haberse rebelado en defensa de sí mismo contra la entonces potencia más poderosa e influyente del planeta, la pérfida Albión, que se ganó el mote a puro mérito y no sólo en la India.

Mientras tanto traidor o traidora genuinos se ensalzan como salvadores de la Patria. La nuestra y la de muchos.

 

* Diplomático retirado. Fue Encargado de Negocios de la Embajada de la República Argentina en Marruecos (1998 a 2006). Ex funcionario diplomático en diversos países árabes. Condecorado con el Wissam Alauita de la Orden del Comendador, por el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, M. Benaissa en noviembre de 2006). Miembro del CEID y de la SAEEG.

 

©2021-saeeg®

 

 

SAEEG

Recent Posts

«EL ARTE DE PENSAR. SU APLICACIÓN EN UN MUNDO INCIERTO»: LA INTELIGENCIA, LA ESTRATEGIA Y EL SABER DESDE UNA MIRADA PROPIA

Daniel Alberto Symcha* La nueva obra del Dr. Marcelo Javier de los Reyes nos acerca…

3 días ago

Y EL MUNDIAL CONOCIÓ A BURELA

Roberto Mansilla Blanco* Aficionados de Cabo Verde el lunes 15 de junio en Burela (Lugo).EFE…

3 días ago

LA GUERRA ENTRE EEUU, ISRAEL E IRÁN EN 9 CLAVES PROSPECTIVAS

Roberto Mansilla Blanco* Más de cien días desde el comienzo de la guerra entre EEUU…

1 semana ago

EN EL MAR ARGENTINO NO SE PUEDE APLICAR NINGÚN PROGRAMA DE PROTECCIÓN DE BIENES COMUNES GLOBALES

César Augusto Lerena* Artículo publicado en Perfil, 1 de junio de 2026.   El Contraalmirante…

3 semanas ago

EL MAR ARGENTINO NO ES UN BIEN GLOBAL COMÚN

Daniel Alberto Symcha* La caquistocracia es, en el análisis y la crítica política, un concepto…

3 semanas ago

DESDE LA PERSPECTIVA EUROPEA, ARGENTINA ES UN PARAÍSO PARA EL LAVADO DE DINERO

Gaby Weber (desde Alemania)* Que el dinero negro pueda legalizarse en Argentina no es nada…

3 semanas ago