Archivo de la etiqueta: India

LA DIPLOMACIA PRAGMÁTICA DE COREA DEL SUR Y LAS VISITAS DEL PRESIDENTE A INDIA Y VIETNAM

Ruvislei González Saez*

Introducción

Desde que Lee Jae Myung asumió la presidencia de Corea del Sur en junio de 2025 promovió un cambio en la política exterior del país. El mandatario surcoreano ha desplegado una «diplomacia pragmática» justamente en momentos de un escenario internacional altamente complejo. Seúl se mueve en un entorno geopolítico delicado entre una fuerte alianza con Estados Unidos y un fuerte relacionamiento económico con China, justamente cuando estos dos últimos son rivales estratégicos. Aun así, el presidente Lee entiende que Washington es su principal garante de seguridad, mientras Beijing su mayor socio económico, y debe mantener un equilibrio, pero estimula una política exterior enfocada en los intereses nacionales. En este sentido, desarrolla la diversificación de las relaciones con el propósito de reducir la excesiva dependencia no solo de estos países, sino también de regiones.

La hábil diplomacia promovida por Corea del Sur en el actual entorno permite sortear los diversos impactos, sin obviar los efectos negativos de los conflictos regionales, especialmente en el Medio Oriente con gran afectación a la economía global. Recientemente se ha visualizado los intercambios directos de Lee con los principales líderes de Estados Unidos, China, Japón, Unión Europea, Francia, Filipinas, por citar algunos. Por el otro lado, ha adoptado una política de aproximación hacia la República Popular Democrática de Corea y menos agresiva hacia Rusia. La autonomía estratégica que intenta sortear Corea del Sur en las condiciones actuales aún no ha enfrentado su gran desafío dado que la atención mundial está enfocada en otra parte del mundo. Aun así, se abren oportunidades con naciones del llamado Sur Global. En este sentido, Lee Jae Myung viajó en la segunda mitad de abril de 2026 a la India y Vietnam, dos actores relevantes en la región asiática en diferentes dimensiones. 

Relevancia de la visita del presidente de Corea del Sur a la India

El presidente de la República de Corea Lee Jae Myung, realizó una gira oficial de Estado a la India por invitación del primer ministro Narendra Modi, del 19 al 21 de abril de 2026. Ésta constituyó la primera visita del mandatario Lee a la India, pero también la de un líder surcoreano en más de ocho años a la nación de Asia Meridional y el tercer encuentro en persona entre los dos líderes, tras sus diálogos previos celebrados al margen de las cumbres del Grupo de los Siete (G-7) y del Grupo de los 20 (G-20) en 2025. El propósito central fue el fortalecimiento de la cooperación bilateral en diversas áreas, incluida la construcción naval, el comercio, las inversiones, la inteligencia artificial (IA), los semiconductores, las tecnologías críticas y emergentes, los intercambios culturales y pueblo a pueblo. También discutirán sobre cuestiones regionales y mundiales de interés mutuo.

Corea del Sur y la India elevaron su relacionamiento en 2015 al nivel de Asociación Estratégica Especial. Ambos habían establecido en 2009 un Acuerdo de Asociación Económica Integral (AAEI) y tras la visita los dos países acordaron acelerar las negociaciones para actualizar dicho acuerdo en el presente año, así como establecieron el objetivo de aumentar el comercio bilateral de los 25 000 millones de dólares actuales a 50 000 millones para 2030[1].

Las conversaciones entre Lee y Modi se produjeron mientras ambos países buscan reforzar y diversificar sus relaciones internacionales en medio de la incertidumbre económica mundial y las interrupciones de las cadenas de suministro provocadas por la guerra de Irán. Los dos países constituyen para la otra parte socios relevantes, dado que no existen diferencias geopolíticas entre ellos y cada uno ha mantenido una posición de respeto y apoyo a la otra parte.

En el marco de la gira las dos partes firmaron 15 documentos destinados a impulsar el comercio, la inversión y la cooperación en ámbitos como la construcción naval y la IA, así como a crear un comité de cooperación industrial a nivel ministerial dedicado a la cooperación económica. Entre los acuerdos, un memorándum de entendimiento (MOU) sobre la construcción naval pretende apoyar la participación de las compañías surcoreanas en los proyectos de construcción naval de la India, incluidos aquellos para construir instalaciones de astilleros y ofrecer apoyo a la producción. Las dos naciones también acordaron establecer un «Centro Coreano en Mumbay», que servirá como un recinto para actuaciones de K-pop y centro para la cultura coreana, concebido como un espacio que fusione el K-pop y Bollywood, la industria cinematográfica india en lengua hindi[2].

Estratégica gira oficial de Lee Jae Myung a Vietnam

Finalizada la visita a la India, el mandatario surcoreano continuó hacia Vietnam para realizar una visita de Estado entre el 22 y el 24 de abril. Las relaciones entre Corea del Sur y Vietnam se han transformado en un ejemplo de Asociación Estratégica Integral desde 2022 que ha permitido el beneficio mutuo. Los vínculos se han elevado constantemente y las delegaciones de alto nivel han sido sistemáticas en los últimos cuatro años. El pasado año 2025, en agosto, el secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV), To Lam realizó una gira por Corea. En noviembre del mismo año el entonces presidente vietnamita Luong Cuong, en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), asimismo realizó una visita a ese país del este asiático, mientras que en el mismo mes el presidente de la Asamblea Nacional de la República de Corea, Woo Won-shik, viajó a Hanoi.

En 2026 el viaje del presidente Lee Jae Myung marcó un hito de gran relevancia al ser el primer jefe de Estado extranjero recibido por el nuevo liderazgo vietnamita tras el XIV Congreso Nacional del Partido, en el que To Lam fue elegido además como presidente del país. En su visita por la nación del sudeste asiático, el mandatario surcoreano se reunió con los principales líderes vietnamitas. Hanoi es un socio clave en la política surcoreana hacia el sudeste asiático, especialmente en el marco de la Iniciativa de Solidaridad Corea del Sur-Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

En la esfera económica, la República de Corea sigue siendo la principal fuente de inversión extranjera directa de Vietnam, su segundo mercado turístico más grande después de China y el segundo mayor proveedor de asistencia oficial para el desarrollo (AOD). Además, la República de Corea es el tercer socio comercial más grande de Vietnam después de China y Estados Unidos (y viceversa) y el tercer mercado de destino laboral más grande. Es decir, en lo económico, comercial y financiero existe una profunda interrelación entre ambas partes.

Tal como se expresaba anteriormente, Corea del Sur se consolida como el mayor inversor extranjero en Vietnam, con un capital acumulado superior a los 90 mil millones de dólares, mientras que el comercio bidireccional alcanzó aproximadamente 88 mil millones de dólares en 2025. Las discusiones de los líderes se centraron en tres prioridades estratégicas fundamentales:

    1. Elevar el comercio bilateral a una meta de 100 mil millones de dólares a corto plazo y 150 mil millones para 2030, promoviendo un intercambio más equilibrado y sostenible.
    2. Profundizar la integración en las cadenas de suministro globales, especialmente en semiconductores, tecnologías digitales, datos, baterías y energías limpias.
    3. Fortalecer el vínculo entre la inversión, la innovación y la formación de recursos humanos, permitiendo que Vietnam ascienda en la cadena de valor global mientras se abren nuevos espacios de mercado para las empresas surcoreanas[3].

La visita del presidente Lee y su delegación a Vietnam tuvo resultados concretos prácticos. No fue casual la presencia de los líderes de los conglomerados principales surcoreanos en esta delegación, incluidos el presidente de Samsung Electronics, Lee Jae-yong; el presidente del Grupo SK, Chey Tae-won; el presidente del Grupo LG, Koo Kwang-mo; y el presidente del Grupo Lotte, Shin Dong-bin. Los intereses de Corea del Sur son estratégicos en Vietnam, especialmente ahora en momentos de tensiones geopolíticas globales y que no desaparecerán al corto plazo.

Las dos naciones, en el campo empresarial firmaron 74 MOU sobre la cooperación en varias áreas, incluida la IA, energía, infraestructura y tecnologías, según la Cámara de Comercio e Industria de Corea del Sur (KCCI). SK Innovation y SK Telecom firmaron un MOU con el Centro Nacional de Innovación de Vietnam sobre el desarrollo de un centro de datos de IA en la provincia vietnamita de Nghe An. Daewoo Engineering & Construction también firmó un MOU con SaigonTel de Vietnam para la construcción conjunta de un proyecto de centro de datos. El constructor de centrales nucleares Doosan Enerbility concertó un acuerdo con la Corporación de Servicios Técnicos PetroVietnam y la Corporación por Acciones de Construcción PetroVietnam para cooperar en proyectos de nuevas centrales nucleares en Vietnam[4].

Los dos países han estado desarrollando el Instituto de Ciencia y Tecnología Vietnam – Corea del Sur (VKIST) como centro neurálgico de colaboración, así como en la expansión de su red a nivel nacional. Con la intención de impulsar la segunda fase, promoverán áreas como la IA, los semiconductores y las tecnologías avanzadas, con el objetivo de convertir los resultados de investigación en productos y modelos comercializables. El proyecto contará con financiación no reembolsable del gobierno surcoreano, por un valor aproximado de 30 millones de dólares, y se implementará hasta 2033.

Con la gira oficial del mandatario de la República de Corea a Hanoi, se demostró que la cooperación en materia de defensa y seguridad se amplió en los ámbitos del diálogo político, la creación de capacidad y la industria de la defensa y la seguridad. Los intercambios culturales y educativos, junto con los lazos entre personas, a través de la cooperación laboral, el turismo, los programas de estudio en el extranjero y las visitas familiares, están creciendo tanto en volumen como en intensidad. En 2025 la República de Corea fue la segunda fuente más grande de turistas internacionales de Vietnam, con 4.3 millones de llegadas, lo que representó el 21 % de todos los visitantes extranjeros al país. La comunidad vietnamita en la República de Corea (que suma más de 350.000) y la comunidad coreana en Vietnam (aproximadamente 200.000) están sirviendo cada vez más como puentes vitales entre las dos naciones[5].

Consideraciones finales

En el contexto actual y sobre la base de la diplomacia pragmática de Lee Jae Myung, Corea del Sur promueve la diversificación de las relaciones, especialmente con actores no tradicionales y que han tenido un peso creciente en su economía nacional. Los retos del orden desequilibrado internacional vigente implican para Seúl la necesidad de promover los lazos con otras potencias medias y países relevantes para su desempeño económico, financiero y tecnológico. No es casual las visitas efectuadas por el presidente Lee a India y Vietnam, dos importantes socios.

Los acuerdos logrados entre Corea del Sur y la India tras la reciente gira oficial contribuirán sin dudas a transformar sus vínculos de confianza en una asociación orientada al futuro. Demuestran en medio del alto nivel de volatilidad y de crisis sistémica, que los países asiáticos profundizarán su relacionamiento intrarregional con mayor fuerza, ante retos derivados de las tensiones marcadas en Ucrania e Irán y que pueden agudizarse en otras partes del mundo, incluyendo el propio Caribe.

Con la visita efectuada a Vietnam se demostró la relevancia de este país como uno de los tres actores más importantes en su diversificación económico, comercial y financiera. Hoy Vietnam tiene un mayor rol comercial que India para Corea del Sur y aunque ambos países son sedes de inversiones de compañías surcoreanas, sin dudas, la nación del Sudeste Asiático por su carácter geopolítico deviene en un centro clave especialmente para conglomerados como Samsung.

La gira efectuada por el presidente Le Jae Myung a estas dos naciones, tiene un significado estratégico y práctico en medio de las complejidades actuales. Contribuyó a la elevación de la confianza mutua y a la profundización del relacionamiento económico-financiero. Ambas visitas condicionaron resultados exitosos y la complementariedad en un marcado proceso de evolución tecnológica de las tres naciones (Corea del Sur, India y Vietnam) aunque en diferentes gradaciones.

 

Referencias bibliográficas

[1] «India y Corea del Sur acuerdan casi duplicar el comercio bilateral a 50.000 millones para 2030». Associated Press, 20/04/2025, https://www.greenwichtime.com/news/world/article/india-y-corea-del-sur-acuerdan-casi-duplicar-el-22215441.php.

[2] Lee Hana. «Corea del Sur y la India acuerdan cooperar en las cadenas de suministro energético en medio de la guerra en Oriente Medio». Yonhap, 20/04/2026, https://sp.yna.co.kr/view/ASP20260420003000883?section=national/index.

[3] «Presidente surcoreano comienza visita de Estado a Vietnam».  Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), 21/04/2026, https://es.vietnamplus.vn/presidente-surcoreano-comienza-visita-de-estado-a-vietnam-post234760.vnp.

[4] «Lee insta a una cooperación más estrecha con Vietnam en las cadenas de suministro de materias primas». Yonhap, 24/04/2026, https://sp.yna.co.kr/view/ASP20260424000200883.

[5] Nguyen Vu Tung. «South Korean President Lee’s visit to Vietnam to define the future of bilateral relations». Asia News, 22/04/2026, https://asianews.network/south-korean-president-lees-visit-to-vietnam-to-define-the-future-of-bilateral-relations/.

©2026-saeeg®

 

EL «CHOQUE DE LAS OLIGARQUÍAS»

Roberto Mansilla Blanco*

En un clarividente artículo sobre la guerra en Ucrania escrito en octubre de 2022, el analista Rafael Poch-de-Feliu, con anterioridad corresponsal del diario hispano La Vanguardia en Rusia y China, explicó algunas variables escasamente tratadas en los mass media pero que definen una óptica asertiva sobre lo que está sucediendo en el entorno internacional. Poch-de-Feliu identificó como una de las claves del pulso ruso-occidental lo que podríamos denominar como el «choque de las oligarquías». A escala global podríamos ampliar este enfoque al pulso de poder que se observa entre las oligarquías occidentales y orientales, incluyendo obviamente China e India.

Desde esa perspectiva podemos igualmente considerar que estamos observando el declive de la arquitectura del poder global diseñada por Occidente tras la II Guerra Mundial. Este sistema, cada vez menos efectivo, encuentra ahora fuertes competidores, en este caso dentro del espacio euroasiático. Se señalan aquí países con grandes riquezas naturales y poderío militar (Rusia); y otros con poder económico, tecnológico, demográfico y militar (China e India). Con menor incidencia, pero no menos relevancia, deben añadirse otros actores de peso, algunos de ellos condicionados por las sanciones occidentales (Irán, Corea del Norte) pero aliados del eje euroasiático sino-ruso; y otros actores emergentes (Brasil, México), a veces afiliados, otras veces contestatarios, con Occidente.

Las elites rusas y china piden paso

El audaz proceso de transformación exhibido en la Rusia post-soviética y en la China post-maoísta implicó el fortalecimiento de élites de poder con clara vocación de expansión global. Siguiendo con el enfoque del «choque de oligarquías», el mismo ofrece un mapa de cambios donde Occidente se niega a asumir su declive histórico mientras Eurasia y Oriente piden paso.

En el caso chino incluso se argumenta que el peso de los cambios históricos les favorece tras casi dos siglos de predominio (y de desprecio) por parte de un Occidente reacio a aceptar como «primus inter pares», en igualdad de condiciones, a estas oligarquías y elites de Moscú, Beijing y Nueva Delhi que poseen capacidad para ascender en los foros internacionales.

Como competidores efectivos para desafiar esa hegemonía atlantista, en Occidente, con epicentro Washington, no dudan en enfilar el «hacha de la guerra» como estrategia que le permita, cuando menos, neutralizar esta competencia in crescendo desde Oriente.

Este choque entre élites atlantistas y euroasiáticas se define igualmente a través de los imperativos geopolíticos, espacios donde entran en juego otras variables no estrictamente limitadas por la riqueza económica. Conviene por tanto no aplicar visiones reduccionistas, únicamente explicadas en criterios de poder económico o financiero, a la hora de analizar la naturaleza y dinámica de estas oligarquías. El poder del Estado, las identidades nacionales, religiosas, culturales, etc., también entran en juego y definen muchas de esas dinámicas de poder.

Los casos ruso y chino son significativos en esta dirección. La Rusia de Putin ha operado una transformación de poder en la que las otrora poderosas oligarquías post-soviéticas, ávidas de riqueza exprés en medio del saqueo de los bienes estatales (como fueron los casos de oligarcas como Boris Berezovsky y otros tantos durante la década de 1990) fueron progresivamente desplazadas del equilibrio de poder una vez Putin y sus «oligarcas» llegaron al Kremlin.

Se imponen así en Moscú nomenklaturas más vinculadas con la operatividad del Estado, con experiencia en los servicios de seguridad y de inteligencia, en las Fuerzas Armadas y en la estructura política y burocrática. En un claro cambio de imagen con respecto a los anteriores «oligarcas», las actuales élites rusas actúan en clara concordancia con los intereses nacionales. A estas nuevas élites en Moscú se les denominan los siloviki, estrechamente ligados al círculo de poder en torno al presidente Putin. Se prevé su capacidad para trazar el futuro de Rusia, cuando menos hasta mediados de este siglo XXI.

En el caso chino, esas oligarquías económicas y burocráticas se ven insertadas dentro de las estructuras de poder del Partido Comunista Chino que, bajo el modelo de «partido-Estado», articula su peculiar sistema socialista aderezado con un modelo capitalista de control estatal pero con fidelidad a los intereses nacionales. El sistema ha sido probadamente efectivo en materia de progreso socioeconómico: no olvidemos que, en los últimos 30 años, aproximadamente 800 millones de chinos salieron de la pobreza, convirtiéndose en clases medias-altas con vocación de competitividad global.

La reciente cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai en Tianjin (China) interpretó la concreción de intereses entre China, Rusia e India, tres potencias a nivel militar, tecnológico, económico y demográfico, lo cual puede igualmente traducir la concreción de intereses de esas oligarquías euroasiáticas a la hora de confeccionar un nuevo sistema económico global que atienda sus prioridades.

El pulso tecnológico juega aquí un papel estratégico. La Inteligencia Artificial china se asume como el principal competidor tecnológico para Occidente mientras los grandes poderes de los holding empresariales estadounidenses y europeos comienzan a observar que sus competidores asiáticos (principalmente chinos e indios) están posicionándose con fuerza en los mercados globales, principalmente en América Latina, África y sureste asiático, con esquemas de cooperación bilateral «ganar-ganar» sin desestimar la siempre necesaria captación de recursos. Occidente ya no es, por tanto, el paradigma del desarrollo.

También está el tema de los liderazgos políticos y su relación con la sociedad. Los líderes occidentales en EEUU y Europa se ven frecuentemente contrariados por índices de impopularidad, una opinión pública fiscalizadora de la gestión gubernamental y los siempre incómodos equilibrios institucionales. El modelo democrático occidental acomete crisis de participación y de confianza ciudadana en sus liderazgos políticos.

Una radiografía muy diferente a lo que podemos observar en los casos de Putin, el chino Xi Jinping y el indio Narendra Modi, sin que esta perspectiva signifique elogiar estos sistemas como ideales. Estos liderazgos se observan, cuando menos, incontestables a mediano plazo, con relevantes índices de popularidad, una opinión pública básicamente domesticada hacia los intereses gubernamentales y escasos resortes de fiscalización de su poder.

En este pulso de oligarquías obviamente no se desestiman los focos conflictivos (Ucrania, Gaza, Taiwán) y sus respectivas dinámicas. Aquí entran en escena imperativos geopolíticos claves, como la soberanía y las esferas de influencia. La globalización económica y cultural impulsada por Occidente e imperante desde la década de 1980 se ve claramente contrariada por el retorno de los proteccionismos y de los intereses nacionales, precisamente en ese Occidente que se observa amenazado por nuevos competidores. Visto en perspectiva el contexto actual aborda una «guerra entre capitalismos» de oligarquías en disputa, en este caso el atlantista y el euroasiático, con sus inevitables diferencias de sistemas políticos, económicos y sociales.

En esta lucha por el control del capitalismo global, las élites, independientemente de su origen geográfico, tienen los mismos intereses y las mismas aspiraciones, definidas en cuanto al control hegemónico, sea éste unilateral, multipolar o multilateral. Ahora bien: en este pulso de hegemones oligárquicos, ¿hay lugar para la rebelión popular, para la construcción «de otro mundo posible»?

 

* Analista de Geopolítica y Relaciones Internacionales. Licenciado en Estudios Internacionales (Universidad Central de Venezuela, UCV), magister en Ciencia Política (Universidad Simón Bolívar, USB) y colaborador en think tanks y medios digitales en España, EEUU e América Latina. Analista Senior de la SAEEG.

 

Este artículo fue originalmente publicado en idioma gallego en Novas do Eixo Atlántico.

PANORAMA POLÍTICO INTERNO Y PRIMERAS PROYECCIONES REGIONALES DE SRI LANKA

Julio Francisco Sotés Morales*

Introducción

Históricamente, en Sri Lanka, las dinámicas internas, políticas y sociales han estado determinadas por la influencia de los imperios indios y por la actividad disruptiva de las potencias europeas a partir del siglo XVI: Portugal (1505-1658), Holanda (1658-1796) y Reino Unido (1796-1900). Tal y como sucedió con la India y Pakistán, el proceso de concesión de la independencia de Ceilán del Reino Unido[1] fue acompañado por un cisma irreconciliable de las dos principales etnias de la isla: los cingaleses como mayoría que practicaban el budismo y los tamiles que profesaban el hinduismo y que quedaron relegados principalmente a la parte noreste del territorio esrilanqués y a una posición muy secundaria dentro del espectro político interno.

Las reformas a la constitución y a la estructura gubernamental[2] de 1972 permitieron oficializar el dominio de la etnia cingalesa y, por consiguiente, el aumento del diferendo con los tamiles: conflictos armados, denuncias de violaciones de los derechos humanos y pogromos anti-tamiles por parte de las fuerzas cingalesas apoyadas desde el gobierno. La radicalización de ambas partes del conflicto y las posiciones irreconciliables de sus demandas, determinaron una guerra civil desde la década de 1980 hasta su fin en 2009 con los acuerdos de paz sin que ello significara el término de las discrepancias.

Esta contradicción étnico-religiosa, constituye parte fundamental de la estructura partidista del país. Existen en Sri Lanka un total de 83 partidos políticos reconocidos oficialmente[3], de ellos 15 están representados en el Noveno Parlamento de la República Democrática Popular de Sri Lanka[4], siendo el United National Party (UNP, por sus siglas en inglés) y el Sri Lanka Freedom Party (SLFP, por sus siglas en inglés) las organizaciones partidistas que han dominado casi en su totalidad el gobierno de la isla y se han alternado en el poder. De igual forma, el Sri Lanka Podujana Peramuna (SLPP) es el partido que ha estado en el poder político desde el año 2019 y hasta 2022, y está controlado por la familia Rajapaksa; el Samagi Jana Balawegaya (SJB), dirigido por Sajith Premadasa, como partido de la oposición; y el National People’s Power (NPP, por sus siglas en inglés), una coalición liderada por el izquierdista Janatha Vimukthi Peramuna (JVP) y crítica a la gestión estatal hasta entonces. Además, la existencia de partidos más pequeños que representan a las minorías étnicas y religiosas complementan ese espectro político interno en el que las organizaciones tamiles minoritarias se alternan entre la opción legal y política y el extremismo[5], de ahí la división, falta de coherencia en sus propuestas políticas y la ausencia de una representación fuerte dentro del contexto gubernamental esrilanqués[6].

El presente ensayo se dedica al análisis del panorama político en Sri Lanka después de celebrarse las elecciones presidenciales y parlamentarias de 2024. Igualmente se abordan las implicaciones de estos cambios internos y su influencia en la proyección exterior del país, principalmente hacia India y China como potencias regionales con intereses en disputa.

Elecciones de 2024 como expresión de cambio

Aun cuando el país todavía no ha podido superar la grave crisis económica producida por el impago de la deuda internacional y las medidas de austeridad del gobierno interino de Ranil Wickremesinghe, la Comisión Electoral de Sri Lanka convocó a la realización de elecciones presidenciales. Las campañas políticas de los 38 candidatos que se presentaron a los comicios se enfocaron en la mejora de la situación económica del país, a diferencia de las tres elecciones anteriores en donde las cuestiones de seguridad nacional y la lucha contra el autoritarismo, el nepotismo y la corrupción dominaron las propuestas principales de los contendientes.

El fracaso de los gobiernos de la isla en industrializar y liberalizar la economía, las consecuencias que tuvo para la industria turística la pandemia de la COVID-19[7], los efectos de la crisis provocada por el conflicto ruso-ucraniano, la acumulación de deudas de los gobiernos desde 2009 a través de empresas estatales ineficientes y medidas de bienestar insostenibles, y decisiones mal concebidas relacionadas a la incapacidad para trasladar la economía a la industria[8] fueron las causas principales de la crisis económica y social del país a partir de 2022. La voluntad del país de mantener un Estado de bienestar basado en tasas impositivas progresivamente decrecientes y la incapacidad de los ingresos del turismo, las exportaciones y las remesas[9] de cubrir las importaciones de petróleo, gasolina, gas para cocinar, alimentos, medicinas y bienes de consumo duraderos, desembocaron en un aumento de la deuda pública total del 126 por ciento del PIB[10].

El 12 de abril de 2022, Sri Lanka anunció un impago soberano preventivo de toda su deuda externa de unos 50.000 millones de dólares, sumado a una contracción del 7,8% de su PIB, una inflación del 54,5%, escasez de productos básicos y una duplicación de la pobreza[11] hasta el 25% de la población[12]. La falta de liquidez para asumir sus compromisos de pagos de deuda externa a acreedores multilaterales y bilaterales[13], fue un aspecto muy importante de la situación interna del país desde de abril de 2022.

La dimisión de Mahinda y Gotabaya Rajapaksa mediante las amplias y sostenidas movilizaciones populares bajo el nombre de Aragalaya («lucha popular» en cingalés), produjeron un cambio de figura política al mando del gobierno, pero en esencia, mantuvieron la estructura del sistema. Ranil Wickremesinghe, quien fue confirmado como presidente del país por el resto del tiempo constitucional establecido, implementó una serie de medidas encaminadas a solventar los problemas sociales derivados de la crisis económica, aliviar la situación de impago de las deudas mediante la aceptación de un paquete de financiación del FMI[14], negociar con los acreedores la deuda externa, aplicar medidas de austeridad para detener la inflación y la escasez, y la disolución de las protestas mediante la combinación de la represión y el alivio económico.

Es en este contexto en el que se convocaron a las elecciones presidenciales, al concluir el mandato constitucional de 5 años del gobierno de Rajapaksa-Wickremesinghe. El padrón electoral contó con un total de 17 millones de habitantes, de los 22 millones que conforman el país, el despliegue de más de 250.000 funcionarios públicos para gestionar las elecciones y la instalación de más de 13.000 colegios electorales[15]. De los 38 candidatos presentados, 4 fueron los favoritos a alcanzar números considerables: el líder opositor Sajith Premadasa, que encabeza el Samagi Jana Balawegaya (SJB), Anura Kumara Dissanayake, líder del izquierdista Janatha Vimukthi Peramuna (JVP) y su alianza Poder Popular Nacional (NPP), el presidente Ranil Wickremesinghe como candidato independiente y Namal Rajapaksa del Partido Podujana Peramuna de Sri Lanka[16].

Con un 79,46% de asistencia a las urnas (13.619.916 votantes de 17.140.354 registrados) y el 97,8% de los votos validados, la Comisión Electoral de Sri Lanka declaró vencedor a Anura Kumara Dissanayake con 5.634.915 votos para un 42,31%[17]. En este caso, lo atípico del contexto electoral y la gran cantidad de candidatos, muy superior a las 8 elecciones presidenciales anteriores, condujo a una mayor polarización y dilución del voto, por lo que resulta comprensible que ninguno de ellos pudiera sobrepasar el umbral del 50%. Al contabilizarse las preferencias[18] de los votantes que eligieron a los restantes 36 candidatos, Dissenayake fue declarado vencedor con un total de 5.740.179 votos frente a los 4.530.902 obtenidos por Sajith Premadasa[19].

Anura Kumara Dissanayake (comúnmente conocido por las siglas AKD) en su campaña electoral por la presidencia del país, enfatizó en la reducción de la dependencia de bienes extranjeros y fortalecer las industrias locales, una economía mixta dirigida por el Estado, la expansión de los programas de bienestar social, el aumento de los impuestos a los ricos y la flexibilización de las medidas de austeridad para beneficiar a las familias de bajos ingresos. Además, prometió una renegociación del acuerdo con el FMI, realizar auditorías de la deuda y crear un análisis alternativo de la deuda[20]. Su mensaje anticorrupción y su promesa de un cambio en la cultura política resonaron con fuerza entre los votantes que exigen un cambio de sistema, un lema clave durante el Aragalaya. Su populismo de izquierda, encaminado hacia la unificación de los votantes descontentos con la crisis nacional, ha obligado al NPP a matizar su discurso nacionalista[21] y a evolucionar en su política de reconciliación nacional.

Desde la victoria del JVP en septiembre de 2024 y hasta noviembre del 2024, AKD disolvió el parlamento del país y gobernó con un gabinete simplificado de 3 ministros y 15 secretarios ministeriales. Además, se designó a la Dra. Harini Amarasuriya como primera ministra del gobierno interino, tercera primera ministra de la isla en toda su historia, lo que significó un elemento novedoso que refuerza la idea de que la plataforma del gobierno de AKD viene a romper con la forma tradicional de hacer política en Sri Lanka.

La disolución del Parlamento de manera inmediata fue uno de los compromisos que asumió el presidente Anura Kumara Dissanayake durante su campaña, haciendo hincapié en que se necesitaría un nuevo gobierno para remodelar el panorama político de Sri Lanka. El 14 de noviembre de 2024 se celebraron las elecciones parlamentarias[22], con un padrón electoral de más de 17 millones de votantes, el partido la coalición del NPP, a la que pertenece el presidente del país, obtuvo la mayoría de los escaños parlamentarios, mejorando sustancialmente los 3 asientos que obtuvo en las elecciones parlamentarias de 2020. Este resultado, muy satisfactorio e histórico para el NPP, consolidó su victoria en las presidenciales y superó los dos tercios necesarios dentro del parlamento para la implementación de reformas constitucionales y otros cambios estructurales prometidos durante la las campañas electorales.

A lo interno, las dos victorias electorales de lo que se considera como un movimiento de izquierdas, progresista, alejado de la política tradicional esrilanquesa y que esgrime un cambio estructural dentro del país, han significado para Sri Lanka una reconfiguración de las ideologías de las principales fuerzas electorales, una transformación del patrón de voto de las minorías étnicas, díganse tamiles y musulmanes, y una victoria y finalización del movimiento de Aragalaya iniciado en el año 2022. De las elecciones, también se puede afirmar la existencia de un rechazo generalizado a las organizaciones políticas tradicionales y a su forma de hacer políticas y relacionarse con otros partidos y organizaciones menores para consolidarse. Además, ha mostrado la pérdida de importancia del nacionalismo tamil dentro del panorama electoral y político de la nación, frente a los imperativos de cambios estructurales y mejorías económicas esgrimidos por AKD y su coalición.

Fuente: https://results.elections.gov.lk/.

No obstante, existen varios aspectos que suscitan cierta preocupación y criticas públicas debido a la falta de concordancia con lo prometido en la campaña electoral. La estrategia política de moverse ideológicamente hacia una posición de centro-izquierda favoreció aún más la captación de votantes y alejarse de la idea de un movimiento de extrema izquierda y nacionalista cingalés del SVP, partido de corte marxista-leninista que formó gobiernos de coalición de manera intermitente como socio minoritario entre 1994 y 2007. El cuestionamiento a los términos del 17º programa del FMI y la revisión de sus términos como promesa de campaña, se ha transformado hacia un compromiso público de continuar con el paquete de financiamiento y las políticas neoliberales exigidas[23], salvo la exigencia de una mayor atención al sector social. También, el nuevo gobierno ha mantenido en sus cargos a varios funcionarios de la administración anterior y le ha otorgado puestos oficiales de alto rango a varios representantes del mundo empresarial y los negocios. Igualmente, ha continuado con la mayoría de las políticas económicas del gobierno anterior, salvo por la renuencia a privatizar empresas de sectores considerados estratégicos como Sri Lankan Airlines, Ceylon Electricity Board y Ceylon Petroleum Corporation. «A pesar de su aparente agenda “anti-élite”, el NPP ha tenido que navegar por la misma burocracia y el mismo aparato estatal que estas élites han controlado durante los últimos tres cuartos de siglo»[24].

Proyección externa del nuevo gobierno. El equilibrio entre India y China.

Tradicionalmente, la postura exterior de Sri Lanka ha estado sujeta a las dinámicas regionales de Asia en donde tres actores dominan el escenario de la zona: India, China y Estados Unidos. Desde su surgimiento como Estado independiente, la práctica del no alineamiento ha funcionado coherentemente con sus objetivos nacionales, la baja densidad poblacional, sus características geográficas y sus inestabilidades internas relacionadas con la cuestión nacional tamil. Y es que las sensibilidades geopolíticas de Sri Lanka han estado determinadas por su cercanía geográfica a la India y por la asertividad china en el área. En este sentido, ha influido la falta de atención que India le brindó a su vecindario en un período de su historia reciente, donde sus proyecciones de política exterior le ganaron el recelo de la gran mayoría de los países surasiáticos. Por su parte, la estrategia china de maximizar ganancias mediante el pragmatismo y la desideologización en sus relaciones y la apuesta por la diplomacia económica, han supuesto una fuerte presencia de Beijing en territorio esrilanqués. A ello tributa considerablemente la ubicación geográfica de la isla. Sri Lanka ocupa una posición clave en el océano Índico. Los puertos de Hambantota y Colombo son cruciales para la conectividad y el comercio de la zona y del resto del mundo. «Si bien los gobiernos de Sri Lanka ―y de todo el sur de Asia― tienden a oscilar entre una retórica pro-India y pro-China, no pueden darse el lujo de distanciarse de ninguno de los dos países»[25].

El enfoque de Dissanayake hacia India y China es de equilibrio y no alineación. Pese a que se ha especulado que la victoria de AKD supondría una inclinación anti-india debido a la tradicional postura de su partido, sus pronunciamientos de campaña y los encuentros con altos funcionarios indios y chinos antes de las elecciones, suponen el mantenimiento de una política exterior de «apertura y amistad con todos». «Tenemos intereses estratégicos y trabajaremos para lograrlos. Somos conscientes de nuestras responsabilidades y sensibilidades regionales. No queremos quedar atrapados en una batalla entre potencias globales»[26]. AKD ha sido muy crítico con ambas partes: por la forma en que los activos nacionales fueron entregados a China y en cómo se gestionó la deuda con ese país, y con la participación india en Sri Lanka en proyectos de dudosa conformación.

Por un lado, China ha brindado y es el principal socio y acreedor económico bilateral del país. Entre 2006 y 2022, Beijing comprometió 11.200 millones de dólares en subvenciones y préstamos para proyectos de infraestructura en Sri Lanka. Además, es el arrendatario del puerto de Hambantota a cambio de 1.100 millones de dólares ante las dificultades que presentó este enclave para atraer tráfico. Durante el gobierno de los hermanos Rajapaksa, se les favoreció con préstamos importantes para financiar proyectos como la ciudad portuaria de Colombo, cuestiones que contribuyeron a exacerbar la crisis económica del país para 2022[27]. La pandemia del COVID-19 y el impago de las deudas por Sri Lanka, hizo que la atención de Beijing se desplazara de esta isla hacia las Maldivas debido a que Sri Lanka no logró ser un socio fiable y adecuado para el pragmatismo chino, a pesar de la larga data de cordiales relaciones bilaterales político-diplomáticas y de ayuda y cooperación desde la década de 1950.

Por su parte, durante la crisis de la deuda de 2022, el gobierno indio proporcionó el mayor paquete de ayuda bilateral de su historia con 4.000 millones de dólares durante solo el primer semestre de ese año mediante créditos, préstamos y donaciones, además de una activa negociación para lograr un programa del FMI para la isla[28]. Las inversiones del Grupo Andani de más de 1.000 millones de dólares en proyectos de energía eólica y para desarrollar una terminal de contenedores en el puerto de Colombo para el comercio de transbordo con India[29], son dos de los proyectos más importantes de la inversión privada india en Sri Lanka. «Sin embargo, dada la historia y la compleja política del país, la asistencia y los préstamos indios y el apalancamiento posterior mediante inversiones privadas se califican de oportunistas y de presión»[30].

Fuente: https://samvadaworld.com/world/asia/anura-dissanayakes-maiden-visit-to-india-sri-lankas-balancing-act-attempts-to-solve-long-standing-disputes/

Con India las relaciones han sido históricas y estrechas, principalmente en gobiernos de derecha a los cuales se les ha apoyado desde Delhi en todas las elecciones presidenciales. Durante la crisis de la deuda de 2022, el gobierno indio proporcionó el mayor paquete de ayuda bilateral de su historia con 4.000 millones de dólares durante solo el primer semestre de ese año mediante créditos, préstamos y donaciones, además de una activa negociación para lograr un programa del FMI para la isla[31]. En su primer viaje oficial al extranjero, AKD visitó India en diciembre de 2024, donde fue recibido tanto por la presidenta india Droupadi Murmu como por el primer ministro Narendra Modi. En dicha visita, la India se comprometió a suministrar gas natural licuado (GNL), mejorar los acuerdos comerciales entre los dos países, impulsar los intercambios educativos y tecnológicos y fomentar la inversión extranjera directa india en Sri Lanka. Igualmente, se acordó el apoyo indio en la digitalización de los servicios públicos de la isla, en tanto Dissanayake reiteró que respetará las preocupaciones de seguridad de la India y no permitirá que Sri Lanka sea utilizada en su contra[32]. También, entre los memorandos de entendimiento firmados, se destaca el establecimiento de un comité de trabajo conjunto entre los dos países para mejorar la cooperación en materia de agricultura; se debatió sobre defensa, energía, y el establecimiento de una red eléctrica y múltiples oleoductos, incluido uno que conectaría a ambos países. En la declaración conjunta, más allá de intenciones, se mostró una hoja de ruta a seguir para el mejoramiento y ampliación de las relaciones bilaterales mediante el enfoque en aspectos específicos y estratégicos de la relación como el terrorismo, el lavado de dinero, el tráfico de drogas, entrenamiento conjunto, vigilancia marítima, firma de un Acuerdo de Cooperación de Defensa, intercambio de mejores prácticas y cooperación en hidrografía. En este sentido, Sri Lanka se comprometió a no permitir que su territorio sea empleado para fines que amenacen a la seguridad india.

«La relación de la India con Sri Lanka se centra mucho más en las particularidades de una amistad entre la India y Sri Lanka que en un marco más amplio. Sin duda, también hay en ella un elemento de la doctrina SAGAR, pero el quid de la dinámica sigue siendo bilateral, con especial atención a una relación de dos vías»[33].

Fuente: https://www.tamilguardian.com/content/china-and-sri-lanka-sign-new-agreements-xi-jinping-hosts-dissanayake

Un mes después, en enero, por invitación del presidente chino Xi Jinping, AKD efectuó una visita oficial a China en la que además de los encuentros al más alto nivel se firmaron un total de 15 MOUs aun por discernir su naturaleza. Sin embargo, según la información ofrecida por la declaración conjunta y por medios de prensa, los acuerdos se centraron principalmente en el avance de proyectos de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR); un acuerdo renovado de intercambio de divisas; cooperación ampliada en comercio, agricultura, economía digital, educación y acción climática; la reestructuración de la deuda; las inversiones en logística, desarrollo verde y transformación digital; la cooperación marítima, los intercambios culturales y los vínculos entre los pueblos a través del turismo, la educación y la formación profesional; el apoyo al sector de la salud de Sri Lanka y la preservación del patrimonio cultural; la cooperación judicial y de seguridad, y el compromiso con el multilateralismo y las iniciativas de desarrollo global.

Un aspecto novedoso y que a su vez es una ruptura con los gobiernos anteriores de Sri Lanka en su proyección hacia China, lo fue el reconocimiento por parte de AKD sobre la oposición a la independencia de Taiwán, mediante el apoyo a «todos los esfuerzos» para «la reunificación nacional» de China en su declaración oficial[34]. Asimismo, prometió que no permitiría que su territorio se utilizara para ninguna actividad separatista contra China y que apoyaría firmemente a China en cuestiones relacionadas con Xizang (Tíbet) y Xinjiang[35].

De igual forma, se conoció de acuerdos concretos como un contrato de 3.700 millones de dólares con Sinopec para instalar una refinería de petróleo en Hambantota[36]; el avance de las inversiones en la Ciudad Portuaria de Colombo y el puerto de Hambantota en el marco de la IFR y la construcción de un centro de exposiciones y convenciones de última generación con el objetivo de impulsar la capacidad del país de albergar cumbres comerciales internacionales y eventos a gran escala financiada íntegramente desde Beijing. Otro aspecto relevante fue el anuncio de una subvención china de 500 millones de yuanes[37]. De manera general, «la relación de China con Sri Lanka se basa mucho más en una narrativa más amplia que en una asociación local. Para China, Sri Lanka es parte de un marco conceptual mucho más amplio conocido como la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Todo lo relacionado con la relación bilateral se ve en el contexto más amplio de esta gigantesca iniciativa»[38].

Estos primeros dos compromisos de importancia para la política exterior del gobierno de centro-izquierda de Sri Lanka han significado un reto. Mas allá de las oportunidades que las visitas de AKD a India y China pudieron suscitar para la recuperación de la situación económica del país, estos viajes representaron las primeras acciones de importancia adoptadas por el nuevo gobierno con sus dos principales socios económicos, comerciales y de defensa. Por un lado, el viaje a la India apaciguó en cierta medida las preocupaciones de seguridad del gobierno de Modi ante el nuevo gabinete de Sri Lanka y tranquilizó a los círculos de poder político y económico indios sobre el mantenimiento de la proyección amistosa hacia India heredada del gobierno anterior. Con China, se logró la concreción de varios acuerdos de importancia para la isla surasiática, sobre todo, los relacionados con las inversiones y la reestructuración de su deuda.

Sri Lanka representa un enclave sensible para la seguridad marítima de la India y para los intereses chinos dentro de la IFR. El equilibrio en política exterior que el gobierno de Sri Lanka debe adoptar para no caer en el centro de la rivalidad sino-india en la región, debe ser la principal tarea dentro de su política exterior, junto con la diversificación de sus socios internacionales, la recuperación del prestigio global del país y la reinserción efectiva de éste en los principales mecanismos globales de desarrollo tal y como sucedió con la reciente aceptación como miembro del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS. Indiscutiblemente, la política exterior no es uno de los puntos fuertes del NPP y del gabinete actual, debido a que sus principales directrices están enfocadas en la política interna, especialmente en la recuperación económica y la lucha contra la corrupción.

Consideraciones finales

Los resultados de las elecciones presidenciales de septiembre de 2024 en Sri Lanka, fueron insólitos, pero no inesperados. Las cuestiones de la seguridad nacional, la unidad interna y la lucha contra la corrupción le dieron paso a la recuperación económica y la superación de la crisis social interna producida por los impagos de sus deudas externas desde 2022. La victoria del candidato marxista, budista y cingalés, Anura Kumara Dissanayake logró capitalizar el descontento popular mediante un programa radical cuyo objetivo esencial recae en la transformación del sistema y la estructura política del Estado.

La consolidación de su gobierno con la victoria del NPP en las elecciones parlamentarias de noviembre de 2024, significa la vía libre para la implementación del programa de gobierno prometido durante la campaña presidencial. Sin embargo, muchas de estas promesas han ido mutando con el objetivo de atraer a un mayor número de votantes, principalmente de la clase media y baja, y de un sector joven y de etnias comúnmente segregadas como los tamiles y musulmanes. Ello, está relacionado además con el imperativo de distanciarse de las etiquetas poco atractivas asociadas al marxismo-leninismo y al nacionalismo cingalés, que caracterizaron al JVP desde la década de los años 70 del siglo XX.

El rol de Sri Lanka en la geopolítica y la geoestrategia del sur de Asia la ubican como un actor de atención para India y China. Sri Lanka es vital para las sensibilidades de seguridad marítima de la India y para los intereses económicos chinos dentro de sus estrategias de consolidación y ascenso global como la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Las visitas de AKD a Nueva Delhi y Beijing de manera consecutiva, muestra el orden de prioridad que asume el nuevo gobierno en materia de política exterior. La clave del éxito de la plataforma gubernamental recae en el mantenimiento de un equilibrio estratégico de las relaciones de Colombo con estos dos países rivales en la región del Indo-Pacifico y en el mantenimiento de una política internacional de no alineamiento, funcional a los intereses actuales de Sri Lanka como nación en un profundo proceso de transformación estructural.

 

* Investigador del Centro de Investigaciones de Política Internacional, Especialista en Asia Meridional, Licenciado en Relaciones Internacionales por el Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García” de La Habana, Cuba; Máster en Historia Contemporánea y Relaciones Internacionales por la Universidad de La Habana. sotesjulio@gmail.com. ORCID: 0000-0002-8066-9104

 

Referencias y bibliografía

[1] «La constitución aprobada en 1947 y que entró en vigor en 1948, preveía una legislatura bicameral con una Cámara de Representantes elegida popularmente y un Senado que era en parte nominado y en parte elegido indirectamente por los miembros de la Cámara de Representantes. Un primer ministro y su gabinete, elegidos del grupo político más grande de la legislatura, tenían la responsabilidad colectiva de las funciones ejecutivas. El gobernador general, como jefe de estado, representaba al monarca británico. En los asuntos que la constitución no abordaba, se observaban las convenciones del Reino Unido». (Ver: Arasaratnam, S. y Peiris, G. H. History of Sri Lanka. Britannica. 2024. https://www.britannica.com/place/Sri-Lanka/History).

[2] En 1972, en una nueva constitución, Ceilán se convirtió en la República de Sri Lanka, aunque mantuvo su vínculo con la Mancomunidad Británica. La constitución cambió la legislatura bicameral por un órgano unicameral y reemplazó al gobernador general (que había sido una extensión de la corona británica) por un presidente como jefe de Estado. Sin embargo, el poder ejecutivo efectivo permaneció en manos del primer ministro y el gabinete, y se eliminaron todas las restricciones existentes a los poderes legislativos de la nueva legislatura unicameral. Al budismo se le dio «el primer lugar» y el cingalés fue reconocido nuevamente como idioma oficial. Ídem.

[3] Election Commission of Sri Lanka. «Names of recognized political parties, approved symbols, and the list of names, addresses and telephone numbers of the Secretary of each Party». Election Commission of Sri Lanka. 2024. https://elections.gov.lk/en/political_party/political_party_list_E.html

[4] Parliament of Sri Lanka. «Political Parties. Parliament of Sri Lanka». 2024. https://www.parliament.lk/members-of-parliament/political-parties.

[5] El Ilankai Tamil Arasu Kachchi (ITAK) es el partido dominante en la Alianza Nacional Tamil, el principal órgano de representación tamil en la política nacional. Está dirigido por S. Sridharan, un partidario de la línea dura que parece mucho menos dispuesto a negociar con Colombo. Existen, además, el Frente Nacional del Pueblo Tamil creado en 2010 y la Alianza Nacional del Pueblo Tamil, creada en 2020. Ambos grupos desertaron del Tamil National Alliance (TNA, por sus siglas en inglés) y hoy denigran a la organización, considerándola una traidora a la «causa tamil» por lo que consideran una duplicidad del TNA en cuestiones como la autonomía. También han criticado al TNA por algunas de sus decisiones políticas, incluido su respaldo a figuras políticas importantes en Colombo. El TNA y los grupos más radicales comparten el objetivo general de trascender el estatus constitucional de Sri Lanka como estado unitario para asegurar un gobierno autónomo para los tamiles mediante la devolución del poder estatal en un marco más federal.

[6] Casi todos los políticos tamiles importantes están ligados de alguna manera con el centro; la mayoría de ellos estudiaron y trabajaron en Colombo. Sumanthiran, del TNA, Gajendrakumar Ponnambalam, del Frente Popular Nacional Tamil, y CV Wigneswaran, de la Alianza Nacional del Pueblo Tamil, crecieron en Colombo y estudiaron en la misma escuela. El nuevo líder del ITAK, S. Sridharan, nació, creció y se educó en Jaffna, en la parte norte de la isla.

[7] El país, promocionado como un paraíso tropical, ha fascinado a viajeros y exploradores durante mucho tiempo, en 2019 recibió a dos millones de turistas, que aportaron más de 4.000 millones de dólares en divisas. Con la pandemia del COVID-19 y los efectos de los ataques terroristas de 2019 en iglesias y hoteles de lujo que dejaron alrededor de 290 muertos y 500 heridos, las llegadas de turistas se redujeron a 540.000 en 2020, 194.000 en 2021, la mayoría provenientes de Rusia y Ucrania. El inicio del conflicto en Europa, redujo significativamente este mercado y contrajo los ingresos provenientes del turismo. (Ver: Devapriya, U. «The Crisis in Sri Lanka: economic and political dimensions». Journal of Indo-Pacific Affairs, Air University. 2022. https://www.airuniversity.af.edu/JIPA/Display/Article/3125910/).

[8] Rajapaksa decidió en 2021 prohibir los fertilizantes químicos para que la agricultura de Sri Lanka fuera «totalmente orgánica», una medida que devastó la industria del té, el principal cultivo de exportación de Sri Lanka. Finalmente, la medida se revirtió, pero las consecuencias afectaron la economía popular. (Ver Devapriya, U., Op. cit.)

[9] El conflicto ruso-ucraniano impactó negativamente en los precios de los combustibles y materias primas a nivel mundial. Sri Lanka gastó USD 330 millones en combustible en diciembre de 2019 y con la escalada de precios la obligó a gastar más de USD 500 millones por mes en 2022 (Ver Devapriya, U. Op. cit.), lo que generó un recorte en los suministros de combustible y en el fluido eléctrico.

[10] Crisis Group. «Sri Lanka´s bailout blues: elections in the aftermath of economic collapse». Crisis Group. 2024. https://www.crisisgroup.org/asia/south-asia/sri-lanka/341-sri-lankas-bailout-blues-elections-aftermath-economic-collapse.

[11] El gobierno tuvo que cancelar los exámenes escolares por falta de papel, los precios se dispararon, y el arroz, uno de los principales alimentos básicos, pasó de 80 a 500 rupias ceilandesas (LKR), con excepción de las zonas francas, el resto de las zonas del país experimentó cortes eléctricos de más de medio día (Ver: Instituto Tricontinental de Investigación Social. «El pueblo de Sri Lanka busca un mundo en el que las personas puedan encontrar la risa juntas». Boletín 31, agosto de 2022. https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/sri-lanka/).

[12] Wignaraja, G. y Willen te Velde, D. «Sri Lanka: from debt default to transformative growth». Gateway House. 2024. https://www.gatewayhouse.in/sri-lanka-from-debt-default-to-transformative-growth/.

[13] La deuda soberana de Sri Lanka está en manos de muchos países, sobre todo de China, India y Japón. Si se cuenta la deuda en manos de bancos chinos, como el Banco EXIM de China y el Banco de Desarrollo de China, el porcentaje de deuda en manos de China en 2019 se acercó al 26%. En los últimos 20 años, la deuda de Sri Lanka ha pasado de préstamos concesionales a bajas tasas de interés del Banco Mundial o el Banco Asiático de Desarrollo a préstamos principalmente comerciales en manos de bancos privados a tasas de interés mucho más altas. En 2019, el 56% de la deuda de Sri Lanka estaba en manos de prestamistas comerciales, en comparación con solo el 2,5% en 2004 (Ver: Salikuddin, Tamanna. «Five things to know about Sri Lanka´s crisis». United States Intitute of Peace. 2022. https://www.usip.org/publications/2022/07/five-things-know-about-sri-lankas-crisis). A fines de junio de 2022, China poseía el 40,1% y la India el 15% de la deuda bilateral de Sri Lanka, lo que totalizaba el 55,1%, una proporción mayor que la del Club de París, del 41,7% (Ver: Panduwawala, Thilina. «India´s extraordinary support during Sri Lanka´s crisis: motivations and impacts». Journal of Indo-Pacific Affairs, Air University. 2024. https://www.airuniversity.af.edu/JIPA/Display/Article/3859529/)

[14] En marzo de 2023 el Directorio Ejecutivo del FMI aprobó un programa de 2.900 millones de dólares a lo largo de 48 meses para apoyar los esfuerzos de estabilización económica de Sri Lanka, el 17o rescate en la historia del país (Ver: Bajpaee, C. «Austerity measures are on trial in Sri Lanka´s first election since its economic collapse». Chatham House, 2024, https://www.chathamhouse.org/2024/09/austerity-measures-are-trial-sri-lankas-first-election-its-economic-collapse).

[15] Nath, Tripti. «Anura Kumara Dissanayake leading in presidential race in Sri Lanka». StratNews Global. 2024. https://stratnewsglobal.com/sri-lanka/anura-kumara-dissanayake-leading-in-presidential-race-in-sri-lanka/.

[16] A pesar de que más de la mitad de los votantes y de la fuerza laboral del país son mujeres, no hubo mujeres entre los 38 candidatos presidenciales. De más de los 17 millones de votantes habilitados, el 52% son mujeres. Desde 1931 cuando se introdujo el sufragio universal, el número de mujeres en el parlamento de 225 miembros, nunca ha superado el 7%. Actualmente solo representan el 5,3% del total de los parlamentarios (Ver: Mishra, Anurag. «India´s relations with Sri Lanka expected to remain stable amid new leadership; uncertainty over China and US ties». Jagran English. 2024. https://english.jagran.com/world/india-relations-with-sri-lanka-expected-to-remain-stable-amid-new-leadership-uncertainty-over-china-and-us-ties-10189091).

[17] Election Commission of Sri Lanka. Presidential Election Results-2024. Election Commission of Sri Lanka. 2024. https://results.elections.gov.lk/.

[18] El sistema electoral de Sri Lanka permite a los votantes emitir tres votos preferenciales para sus candidatos elegidos. Si ningún candidato obtiene el 50% en el primer recuento, una segunda ronda de recuento determina el ganador entre los dos candidatos principales, utilizando los votos preferenciales (Ver Nath, Tripti, Op. cit.).

[19] Ver Election Commission of Sri Lanka. Presidential Election Results-2024, Op. cit.

[20] Gowdara Shivamurthy, A. y Gaur, Ananya. «Sri Lanka debates economy, yet uncertainty looms large». Observer Research Foundation. 2024. https://www.orfonline.org/expert-speak/sri-lanka-debates-economy-yet-uncertainty-looms-large.

[21] Con una plataforma nacionalista cingalesa y sobre la base de ideales marxistas y leninistas, el JVP se configuró en las décadas de 1970 y 1980. Además, su radicalismo anti-indio y su oposición al autogobierno tamil, fueron los detonantes de las insurrecciones populares que protagonizó en 1971 y 1988-1989. Ante acusaciones de estar relacionado con el pogromo anti-tamil de 1983, el partido fue prohibido; sin embargo, en 1994 volvió a la política convencional (Ver: Kuruwita, R. «President Anura Kumara Dissanayake: a new era of reform amid economic turmoil in Sri Lanka». The Diplomat, 2024, https://thediplomat.com/2024/09/president-anura-kumara-dissanayake-a-new-era-of-reform-amid-economic-turmoil-in-sri-lanka/). Bajo el liderazgo de AKD, el JVP ha ampliado su base electoral y ha logrado sumar tanto a la clase media, como a la diáspora y al esrilanqués descontento con las medidas económicas de los gobiernos anteriores.

[22] De los 225 escaños, 196 miembros del Parlamento (MPs) son elegidos directamente de 22 distritos electorales plurinominales y 29 MPs son elegidos indirectamente a través de una lista nacional mediante un sistema proporcional de lista abierta con distritos plurinominales. La Comisión Electoral de Sri Lanka determina la asignación de escaños proporcional a la población votante de cada distrito electoral. (Ver: «Elections in Sri Lanka: 2024 Parliamentary Elections». IFES, 2024, https://www.ifes.org/tools-resources/election-snapshots/elections-sri-lanka-2024-parliamentary-elections)

[23] En diciembre de 2024, el gobierno finalizó el proceso de reestructuración de la deuda con los acreedores privados, en los mismos términos que había alcanzado el gobierno anterior.

[24] Devapriya, U. «A Populist Left Victory in Sri Lanka». Jamhoor, 2024, https://www.jamhoor.org/read/a-populist-left-victory-in-sri-lanka.

[25] Ver Bajpaee, C. Op. cit.

[26] Fernando, A. «We will ensure economic stability and the change we promised: PM Harini Amarasuriya». The Morning, 2024, https://www.themorning.lk/articles/sg3YovunY1OI61UAPsYE.

[27] Ver Sayantani. «Sri Lanka will not be used…: What is newly-elected president Dassanayake´s stance on India?» Mint. 2024. https://www-livemint-com.cdn-ampproject.org/c/s/www.livemint.com/news/world/sri-lanka-will-not-be-used-what-is-newly-elected-president-anura-kumara-dissanayakes-stance-on-india-china/amp-11727018915270.html.

[28] Wignaraja, Ganeshan. «India and Sri Lanka beyond the IMF». Gateway House. 2023. https://www.gatewayhouse.in/india-and-sri-lanka-beyond-the-imf/.

[29] El gobierno del NPP ha afirmado que los proyectos de energía eólica de 442 millones de dólares en Mannar y Pooneryn están simplemente bajo revisión, no cancelados debido a la reciente polémica que ha envuelto al Grupo Adani por una denuncia de presionar a funcionarios norteamericanos para la adjudicación de proyectos de energía renovable en Estados Unidos (Ver: Kuruwita, R. «Sri Lanka’s Adani Controversy: Navigating Geopolitics, Transparency, and Sovereignty». The Diplomat, 2025, https://thediplomat.com/2025/01/sri-lankas-adani-controversy-navigating-geopolitics-transparency-and-sovereignty/).

[30] Gowdara Shivamurthy, A. «The Sri Lankan elections and the question of Indian goodwill: perspectives from the ground». Observer Research Foundation, 2024, https://www.orfonline.org/expert-speak/the-sri-lankan-elections-and-the-question-of-indian-goodwill-perspectives-from-the-ground.

[31] Ver Wignaraja, Ganeshan. Op. cit.

[32] Wignaraja, G. y Kripalani, M. «How India and Sri Lanka can go from aid to trade». The Indian Express, 2024, https://indianexpress-com.cdn.ampproject.org/c/s/indianexpress.com/article/opinion/columns/india-sri-lanka-aid-trade-9729776/lite/.

[33] Niruthan, N. «Sri Lanka, China And The Specific Indian Edge». StratNews Global, 2025, https://stratnewsglobal.com/asia/sri-lanka-china-and-the-specific-indian-edge/.

[34] Ídem.

[35] Kuruwita, R. «Sri Lankan President Seals Several Deals in China». The Diplomat, 2025, https://thediplomat.com/2025/01/sri-lankan-president-seals-several-deals-in-china/.

[36] Jayasinghe, U. «Sri Lanka agrees with China’s Sinopec to fast-track $3.7 billion refinery». Reuters. 2025. https://www.reuters.com/world/asia-pacific/sri-lanka-china-agree-fast-track-sinopecs-37-bln-refinery-hambantota-2025-01-22/.

[37] Antes de la visita oficial, el nuevo gobierno había firmado varios memorandos de entendimiento con importantes organizaciones de medios de comunicación chinas, como la Administración Nacional de Radio y Televisión de China, la Agencia de Noticias Xinhua y el Grupo de Medios de China, para fortalecer la capacidad de los medios de comunicación locales mediante la capacitación y la adquisición de tecnología moderna (Ver: Gamage, R. y De Silva, S. «Sri Lankan President Visits China: Priorities and Competing Interests». ISAS Briefs, 2025, https://www.isas.nus.edu.sg/papers/sri-lankan-president-visits-china-priorities-and-competing-interests/).

[38] En la declaración conjunta entre los lideres de China y Sri Lanka, se emplea un lenguaje amplio y vago frente a lo pragmático y directo de la declaración entre Modi y AKD un mes antes en Delhi. Se enfatiza en la incorporación de Colombo a las iniciativas chinas relacionadas con la IFR y con el pensamiento del Xi Jinping: la Coalición de Desarrollo Verde, la Alianza Asiática para la Promoción del Patrimonio Cultural, la Iniciativa de Desarrollo Global, la Iniciativa de Seguridad Global y la Iniciativa de Civilización Global.  Por su parte, India celebro la membresia esrilanquesa en foros multilaterales como el IORA (Indian Ocean Rim Association) y BIMSTEC (The Bay of Bengal Initiative for Multi-Sectoral Technical and Economic Cooperation). (Ver Niruthan, N., Op. cit.).

©2025-saeeg®