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En este momento crítico, ¿dónde va el voto de la familia militar?

Desde hace décadas, venimos asistiendo a la desintegración de nuestro tejido social, obra de gobiernos contrarios al sentir y bienestar nacional. Hasta aquellos tildados de “honestos” fueron culpables de nuestra actual situación por inacción o acciones favorables a grupos foráneos que sí se enriquecieron.

Allá por fines de la década del ’80, asistimos con esperanza a la recuperación de la dignidad de nuestras FFAA con los levantamientos carapintadas, hechos que fueron “vendidos” a la sociedad como un intento de Golpe de Estado… y la sociedad… ¡Compró!

No voy a explayarme demasiado al respecto, quizás en una posterior entrega lo haga, pero es necesario aclarar a los legos que, de haber querido realizar un Golpe Militar el glorioso 3 de Diciembre de 1990, el Héroe de Guerra, VGM  Coronel Jorge Alberto Romero Mundani, (segundo mejor promedio en la historia del Colegio Militar), hubiera puesto su VCTM rumbo a la Casa de Gobierno junto a lo mejor de la fábrica de Tanques Medianos que venían a sus órdenes, y no hubiera habido poder de fuego capaz de detenerlos. Él lo sabía muy bien, no era un intento de Golpe de Estado, fueron traicionados, tratados con un rigor que no se vió ni siquiera contra los miembros de la subversión apátrida que hoy, lamentablemente, nos gobierna. Por ello, nuestro querido Coronel desenfundó su pistola reglamentaria, aquella que la Nación le otorgó para defenderla, (y él lo estaba haciendo en ése momento), y viendo que habían sido traicionados, expresó “dos veces no me rindo”, haciendo alusión a la heroica Gesta de Malvinas, y se disparó en la sien.

Este héroe de nuestra Patria, (Ingeniero Militar),  fue el mismo que construyó una rampa de lanzamiento y la montó, con una cohetera de un avión Pucará puesto fuera de combate, en la caja del Jeep que tenía asignado, logrando realizar apoyo de fuego hasta una distancia de cuatro a cinco kilómetros. Los que se levantaron en esa heroica gesta del 3 de Diciembre, al igual que él, eran lo más granado de nuestro glorioso Ejército.

Recuerdo perfectamente a un oficial de alto rango, luego jefe del EMGE, (cuyo apellido recuerda al medio más usado para escapar de la Cuba castrista), que hizo descalzar a lo mejor de nuestras FFAA y realizó un simulacro de fusilamiento en plena avenida Bullrich. Por su traición, fue premiado posteriormente nombrándolo al frente, sucesivamente, de dos embajadas. En lo personal, este triste personaje murió con honor en 1982 en las Malvinas Argentinas.

Esto sirva de preámbulo para otro fallecido en la turba malvinense, el “Ñato”,  jefe de la Compañía de Comandos 602 de gloriosa actuación en la Gesta de Malvinas. Muchos abrigamos la esperanza de vernos representados por un partido político cuando en las Elecciones legislativas de 1993 el Movimiento por la Dignidad Nacional (MODIN) logró un tercer puesto a nivel nacional, pensamos que iba a ir por más, y no nos defraudó, fue por los US$ 4.000.000 que la leyenda cuenta que le ofreció un político de cráneo de considerables proporciones, que como era de esperar, luego de darle la mitad, incumplió el trato. Fue cuando el MODIN iba a formar un bloque con la UCR y el Frente Grande en la asamblea constituyente bonaerense de 1994, con el propósito de impedir la reelección de Eduardo Duhalde, pero inesperadamente luego se uniría a él. El daño ya estaba hecho. El MODIN fue condenado a la desaparición.

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, y así llegó 1996 y de la mano del Capitán Gustavo Breide Obeid nace el Partido Popular de la Reconstrucción (PPR), al que muchos nos afiliamos y dimos el voto en reiteradas ocasiones. Nadie me lo contó, en aquellos comienzos, en un local del porteño barrio de San Telmo, en una reunión de sábado, supe oír de boca de varios de los pocos, quizás diez asistentes a la reunión, palabras ofensivas hacia “los milicos” y me pregunté quién estaba de más ahí, y deduje que era yo, era una reunión de ratas oportunistas ante un nuevo partido intentando obtener una tajada del queso. Por suerte en provincia de Buenos Aires encontré gente con pensamiento nacional y patriótico y por ellos mantuve las esperanzas. Esto muestra que mal que estamos como sociedad, en otra oportunidad casi ajusticio con mis propias manos a un marinerito en las escalinatas del Libertad allá por el ‘98, cuando en una charla me dijo que si era ex combatiente por mi escaque de Malvinas, que las Malvinas eran inglesas, que las habíamos perdido en 1982 y le dije que con ese uniforme no podía decir tal barbaridad, que se fuera de inmediato o lo iba a ajusticiar ahí mismo, frente a los centinelas. Luego se lo comenté al querido CN (R) Errecaborde lamentando la triste situación de las FFAA que cuentan entre sus filas a esos tipejos que ingresan por un trabajo, pero carecen del fuego sagrado; con ellos no iría a la guerra sabiendo que el peor enemigo lo tengo en la retaguardia.

Pero estamos a las puertas del 2021 y aún no hay una fuerza política que nos represente. Escuché con agrado la experiencia que me han contado sobre la tarea de Luis Juez que formó la base del Partido Nuevo con liceístas, (él mismo lo es). Y digo con agrado porque la formación militar de aquellos años era sobradamente superior a la de la casta política en general. Luego, por esas alianzas políticas que resultan de oír a quien no se debe prestar atención, el partido está casi diluido. ¡Qué importante sería contarlo entre las filas de un gobierno de claro tinte patriótico y nacional!

Debe nacer una nueva fuerza política que nos aglutine, nos represente y defienda nuestro derecho de nacidos en este bendito suelo regado por la sangre de nuestros prohombres. Muchos tenemos familia que ha peleado en las distintas guerras de nuestra historia, hombres de armas, madres y esposas de hombres de armas. Por ellos debemos levantar nuevamente a nuestra Nación, hoy puesta de rodillas por la sinarquía internacional bajo sus distintos disfraces y modelos.

Debemos dejar de dividir el voto, debemos votar en masa por un candidato nacionalista y patriota. Debemos dejar de tirar nuestro voto a la basura. Las divisiones los benefician a los mismos apátridas de siempre, a los que nos gobiernan hace décadas y nos han llevado, de ser un peligro para las potencias a tratar de alcanzar el nivel de vida de Haití.

¿Quién de nosotros no seguiría a hombres de la talla del Coronel Mohamed Alí Seineldín, el Mayor Hugo Reinaldo Abete, los Tenientes Silva y Estévez, el Sargento Mario “Perro” Cisnero? ¿Dónde están nuestros hombres de armas dispuestos a defender la Nación de quienes quieren destruirla?

Iguales o peores son hoy las circunstancias. Peores si se admite que una corrosiva falsificación de la historia reciente, operada por los medios masivos en manos exclusivas de las izquierdas, agrega su cuota de estulticia sobre una sociedad pervertida hasta las heces. Sobre una Patria por la que ya no bastan los ojos para llorarla, ni el corazón para sentirla herida. Sobre una Iglesia prevaricadora y pusilánime en muchos de sus conductores y de sus miembros. Sobre una universidad o unas Fuerzas Armadas disueltas y vencidas, sin norte ambas, sin prestigio ni honor ni decoro.

Queda imitar a Genta. Aun en la soledad y en la adversidad, aun en la travesía y en el desamparo; aun en la zozobra y en el naufragio, es posible el testimonio de la inteligencia y de la voz. Es posible querer convertirse en testigo. Y el derramamiento de la sangre de los justos, traerá la victoria que no puede llegar sino de esta manera. «¡Felices los insurgentes!», le cantaba el precitado Fierre Pascal a Maurrás, en uno de sus logrados sonetos. «¡Felices los puros, los reprobados, los insumisos, los defensores! ¡Felices los muertos por quemarse el corazón! ¡Felices los encarnizados hasta los últimos cartuchos! ¡Felices, en Don Quijote, los que han preferido, riendo del mañana, vivir a ojos, boca y pulmones llenos!».

Feliz Jordán Bruno Genta, a quien se pueden aplicar estos versos exactos. Y ay de nosotros, y dé lo que por nosotros el bien común dependa, si no somos capaces de recoger su espada, su bandera y su Cruz.

Antonio Caponnetto
Buenos Aires, Septiembre de 1998

Y así llegamos a la encrucijada de las  elecciones legislativas 2021 y la pregunta es: ¿cómo vamos a alinearnos los nacionalistas? Estoy convencido que hay una oportunidad única y quizás irrepetible para marcar un cambio de rumbo en nuestra querida Argentina. Cierro la presente nota con palabras del recordado Jordán Bruno Genta:

Esto es así, pero eso sí, la vida hay que jugarla en el momento preciso. En el acto moral se requiere siempre tener en cuenta tres cosas en las que deben pensar siempre sobre todo los jóvenes.

Primero, tiene que ser bueno el fin; bueno el objetivo del acto; tiene que ser buena la intención, y tienen que ser buenas las circunstancias. Cuando nosotros malogramos la bondad de cualquiera de estos tres factores, malogramos la bondad del acto moral. Debemos actuar en el momento oportuno, en el momento ajustado, porque a veces, con la mejor intención, y yendo hacia el mejor objeto, obramos mal porque no lo hacemos en las circunstancias debidas. Y esto no lo debemos olvidar nunca, lo debemos tener presente siempre.

Por otra parte Dios le pone a uno en la vida, situaciones en las cuales ineludiblemente tiene que dar testimonio, y lo único que cabe pedirle a Dios es que le dé la fuerza para hacerlo como Dios manda.

¡Por una Argentina para los argentinos!

¡Por un gobierno que nos represente y nos defienda de los enemigos externos e internos!

DyPoM

Por Der Lansdmann para Saeeg


Notas:

  • Jordán Bruno Genta. Asalto terrorista al poder.

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RECORDANDO EL 2 DE ABRIL EN LA ERA DE LA DESMALVINIZACIÓN

Der Landsmann

Hoy se conmemora un aniversario más de la heroica gesta de Malvinas, 38 años de la Operación Rosario-Azul cuyo objetivo fue la toma, (de manera incruenta para el enemigo), de las Islas Malvinas. Tan brillante fue, que aún hoy se la estudia en West Point como una joya de la táctica y estrategia de la guerra moderna.

Lamentablemente, desde 1983 padecemos una campaña de desmalvinización que ha rendido sus frutos. Las nuevas generaciones no reconocen el valor de la gesta, se sigue bastardeando el recuerdo de los caídos tildándolos de “chicos de la guerra”. Bastaría conversar con algún veterano inglés para saber que, como bien plasmara Julian Thompson en su libro (No Picnic), no la pasaron nada bien frente a nuestros aguerridos guerreros.

Sin ir más lejos, el presidente Alberto Fernández, en su primer discurso implementando la cuarentena, decretó adelantar el feriado del Día del Veterano y de los Caídos en la guerra de Malvinas para el 1º de Abril, declarando asueto el 30 y 31 de Marzo para así, feriado largo de por medio, reducir la presencia en la calle. En un discurso posterior, dejó sin efecto los asuetos y adelantó sin motivo el feriado, que debería ser inamovible. Aún no se le ha dado la importancia que merece a la gesta. Siguen ocultando que el gobierno no tenía opción ya que se vencían los 150 años en los cuales se puede litigar jurídicamente. Inglaterra lo sabía y nos cerró la puerta diplomática. Debido a la gesta, el contador volvió a cero. Tampoco recuerdan que en Marzo de 1982 partieron 2 submarinos nucleares británicos con rumbo al Atlántico Sur, ellos ya estaban planteando como única posibilidad el enfrentamiento armado.

La intransigente posición británica, que rechazó sistemáticamente los intentos de aproximación argentinos y mostró una persistente intención de resolver la cuestión por vías de hecho, colocó al gobierno argentino ante una disyuntiva de hierro y lo obligó a elegir.

“La desmalvinización que planteó el punto de vista ‘del loco’: a la sombra de esa idea repetida hasta el cansancio de que el país ‘fue arrastrado por la locura de un general borracho a una guerra absurda con el solo fin de perpetuarse en el poder’, se ha producido en la Argentina, una de las operaciones discursivas más perniciosas de nuestra historia contemporánea.

La adopción de “la locura” como razón principal de los acontecimientos vividos en 1982 ha implicado el envío de la totalidad del conflicto y de todos sus partícipes al territorio del absurdo, de la insensatez y el disparate. Es natural, entonces, que bajo la orientación de la mirada “del loco”, todas las proposiciones terminen envueltas en el sinsentido. Desde este punto de vista, no serían relevantes los intereses concretos de los actores internacionales ni los escenarios y estrategias que desde hace décadas, siglos, se vienen desplegando sucesivamente alrededor del control del Atlántico Sur y sus recursos. En el mundo del absurdo, las causas se disuelven, las razones no hacen pie, prevalece la nada. Por esta razón, las posiciones desmalvinizadoras tienen enormes dificultades para incorporar a su discurso palabras como “héroe”, “sacrificio”, “Patria”, “coraje”, “causa”, “América”, “imperio”, “coloniaje”, “saqueo”. Son palabras que resultan problemáticas porque la carga de sentido de la que son portadoras es inconcebible desde el punto de vista “del loco”.

Julio Cardoso

Honor y Gloria a todos y cada uno de los combatientes. Jamás Olvidar que tuvimos en la gesta guerreros de la talla de Cisneros, Giachino, Estévez, Silva, Seineldín y hasta un Balza, cuya vena traidora afloró luego de 1982.

El ex soldado del Regimiento de Infantería 7, Juan Peralta, presidente de la Comisión de Enlace de Veteranos de Guerra de Lomas de Zamora dijo: “yo no me considero víctima de nada, hasta el día de hoy inflo el pecho y me siento bendecido por haber defendido la patria” y agrega “tengo el honor de haber combatido en Malvinas, defender mi patria y no somos víctimas, porque los 649 que están allá no son víctimas, ellos murieron por la patria”.

Delmira Hasenclever, la madre del maestro soldado Julio Rubén Cao manifestó: “No lo voy a dejar de decir nunca, no fueron los pobrecitos de la guerra, más allá que las guerras no sirven, que solo trae destrucción y muerte, en eso estoy de acuerdo. Pero que después fueron nuestros hijos los que quedaron, están haciendo guardia en Malvinas, son 649 banderas argentinas que allá flamean y esperan el reconocimiento del pueblo argentino. Y acá hay miles de veteranos que son los héroes de la Patria. No son los pobres chicos de la guerra, son los valientes soldados que lo dieron todo por la Patria y no pelearon con los hermanos, pelearon contra los ingleses”.

El Conflicto del Atlántico Sur dio a la República Argentina 649 héroes que deben ser reconocidos por todos; muchos de los Combatientes aún están con nosotros y en los actos que participan se ve el amor y respeto que les tiene el pueblo, lo mismo pasa en cada escuela que van a dar una charla. Los británicos pierden la guerra desmalvinizadora.

El esfuerzo de estos hombres, su extraordinario comportamiento en el frente, fue reconocido con miles de condecoraciones y la admiración del mando. Pero cuando regresaron el panorama internacional había cambiado. Con la derrota se intentó mantenerlos ocultos y con la llegada de la democracia poco menos que se los demonizó. Lo cierto es que en los campos en los que soportaron unos inviernos inhumanos, escribieron la última gran hazaña del Ejército.

Por Der Landsmann para Saeeg


Bibliografía:

  • Guerra en el Atlántico Sur: El Conflicto Armado de 1982 – Equipo del Observatorio Malvinas de la Univ. Nac. de Lanús.
  • División 250 – T. Salvador

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¿QUÉ HA PASADO CON EL NACIONALISMO ARGENTINO? – Parte IV


Ir a ¿Qué ha pasado con el nacionalismo argentino? – Parte III

¿Volvemos a los recuerdos porque pretendemos enriquecernos con ellos o, por el contrario, porque deseamos ser pobres, como entonces, como cuando éramos unos pobres hombres, unos pobres diablos, unos pobres y heroicos? No lo sé.

Han pasado quince años y había olvidado muchas cosas. Y muchas decepciones han ocupado el lugar de los bríos de entonces. Pero he recordado al «espantajo» y los he sentido en la garganta, como entonces… ¿No sabéis a qué espantajo me refiero? Veré si acierto a expresarme con unas pocas palabras. Este Tiempo-Invocación es para él.

El espantajo o esperpento es la suma de todas las emociones que llevan al hombre al sacrificio. No es la guerra, ni la muerte… es la… no sé… lo es todo, desde el temblor de la piel a la maldición hecha plegaria. Algunos dicen que es la recompensa del soldado. Y que es una dama hermosísima y generosa con sus encantos. Pudiera ser hembra, aunque no lo aseguro, pues yo siempre le vi vestido de soldado; como nada tiene de hermoso y es tan enjuto de carnes que parece un esqueleto, me inclino a creer que se trata de un hombre.

¿Dónde diablos estaba? ¡Ah, sí! La gloria del soldado, decía, es un espantajo, medio loco, con una voz imposible llena de incoherencias y tremendas plegarias, haraposo ante el castigo eterno del viento. Cerrad los ojos, imaginad un espantajo cualquiera en un sembrado. Haced que ese campo gire vertiginosamente, entre todos los ruidos y luces de la guerra, bajo todas las intemperies… El esperpento estará siempre allí, entre los surcos convertidos en tumbas, voceando como un chiflado, rezando como el hombre que descubre a Dios en cada instante, temblando de frío. No fermenta los cuerpos con cantos gregorianos, precisamente; sólo está allí para que los caídos sientan perennemente la emoción estética más intensa que puede albergar el hombre: la del minuto exacto antes de la muerte. Ni asusta ni divierte, ni ensalza siquiera: acompaña.

Los camaradas que en Possad, y en Slutz, y en los muchos cementerios españoles lloraban al tener que abandonar a sus mejores, fueron también, durante corto tiempo, iguales al espantajo. Pero eran hombres y debían marcharse. El esperpento es también humano; pero no se marchará nunca. Estará siempre allí, para recordar, para emocionar, para responder a las preguntas sin respuesta.

Esto es lo que me obliga a escribir, principalmente. Porque pese a todo —y estoy hablando en nombre de mi generación frustrada— me ha bastado abrir un resquicio al recuerdo para encontrarme enseguida con la cara de los muertos. He visto la sombra del espantajo, eternamente fiel, agitando sus harapos y murmurando sus terribles imprecaciones y heme emocionado. Con ello he comprendido que nunca podré renegar de las horas pasadas, aunque mi experiencia actual me haga ver la tremenda ironía de un libro de guerra reviviendo lo que estaba muerto, recordando lo que se tiene empeño en olvidar.

Tomás Salvador

Leyendo a Tomás Salvador, me preguntaba, luego del escarnio al cual han sido sometidas nuestras FFAA y FFSS; ¿dónde ha quedado la gloria del soldado? ¿por qué nuestra sociedad ha dejado que caiga en saco roto el sacrificio de nuestros hombres de armas? ¿por qué hemos mancillado el uniforme y la memoria de los caídos en combate en las últimas cinco décadas?… ¿por qué hemos sido espectadores silenciosos ante la destrucción del brazo armado de la Patria por parte de gobiernos serviles al imperio sinárquico del Nuevo Orden Mundial?

¿Quiénes serán los privilegiados merecedores de las palabras que al igual que aquellos a quienes fueron dirigidas en julio del ’44, lleven sobre sus espaldas la responsabilidad de poner nuevamente de pie a la Patria mancillada:

“Vosotros constituís la primera gran Unidad que vuelve a ver el cielo y el suelo de la patria traicionada, dividida y atormentada por el enemigo. Constituís, por lo tanto, la columna maestra del templo, la piedra liminar de la nueva construcción de las Fuerzas Armadas…

Con vuestro denodado empeño antes del combate, durante él y después, estoy seguro de que no defraudaréis las esperanzas de la Patria, sino que le abriréis el camino de la liberación y de la victoria…

Por lo que respecta a la política, las ideas deben ser extremadamente precisas. Sobre todo en un periodo de transición y de crisis, las consignas deben tener el timbre y la dureza de los metales…”

Vemos transcurrir periodo tras periodo, gobierno tras gobierno y la situación nacional en vez de mejorar…empeora. Discursos floridos hacia uno u otro sector de la sociedad, según sople el viento, que lo único que logran es la sucesión de gobernantes ineptos y traidores a la Patria que lo único en que son consecuentes es en la entrega del patrimonio de todos los argentinos y en la destrucción sistemática de la sociedad y de sus FFAA y  FFSS. El nivel cultural de las últimas generaciones es paupérrimo, la situación social es apremiante en la mayoría del territorio argentino y la suma de todos esos factores da como resultado la perpetuación del populismo.

Destruyen todos los estratos de la sociedad en base a mentiras repetidas una y otra vez, de manera que se hace eternamente vigente la frase de François Marie Arouet, Voltaire, (filósofo francés):

“La verdad es lo que se hace creer.”

Hoy nos encontramos gobernados nuevamente por un gobierno que se autodenomina “camporista” y canta loas a Héctor J. Cámpora y su nefasto entorno, es más, una de las agrupaciones más influyentes dentro del gobierno es “La Cámpora”, pero, ¿quién fue Cámpora?.

Héctor J. Cámpora integró el entorno de Perón, pero fue desalojado del mismo con demasiada rapidez. Recordemos que llegó al poder en 1973 en unas elecciones con Perón proscrito y bajo el lema: “Cámpora al gobierno, Perón al poder”. El presidente Cámpora estaba en otra jugada política y con otros tipos que pertenecían sin duda a otro poder sinárquico, pero que en definitiva en la cumbre, se dan la mano, porque son la misma cosa. Fue miembro de la P2 italiana, pero la fuerza del marxismo lo tenía aherrojado. El desborde de la tendencia, sin jefes ni disciplina, hicieron que Cámpora perdiera el gobierno y López Rega lo capitalizó con Lastiri. De allí en adelante, el cerrojo en torno a Perón se agudizó y el caudillo quedó encerrado por el lopezreguismo, sin capacidad, doctrina, ni jerarquía ética-moral. Perón estaba viejo y enfermo, su capacidad de maniobra estaba casi agotada, con mala atención de su salud y con viajes extenuantes sea al Paraguay o al famoso portaaviones. Cámpora más vale representaba el otro entorno que se le trató de hacer a Perón, a través de la famosa patria socialista, implementada por jóvenes burgueses que se olvidaron que Perón tenía una doctrina y una tercera posición enunciada con toda claridad por el año 1945.

Amigo comprometido de los guerrilleros, abrió las cárceles en el llamado Devotazo, el mismo día de su asunción a la presidencia de la Nación argentina, 25 de mayo de 1973, militantes de las organizaciones guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), y Montoneros concurrieron masivamente al acto de la Plaza de Mayo y luego se desplazaron hacia la cárcel de Villa Devoto, a la que rodearon y comenzaron a presionar sobre las puertas, echando por tierra el trabajo hecho por la Nación para quitar de circulación a estas lacras de la sociedad, reabriendo el juego que se tornó más sádico y sangriento, ya que el cautiverio exacerbó su virulencia. Perón los echó de la Plaza de Mayo y Cámpora los liberó y acogió. Éstos son los valores que maneja el actual gobierno, que de peronista tiene el mismo porcentaje que de honesto.

En nuestro tiempo, los poderosos universalistas, el N.O.M., no pueden como antaño dominar las naciones con sus ejércitos o sus marines de desembarco, entrando a sangre y fuego en los pueblos de cualquier parte del mundo, salvo contadas excepciones como Libia e Irak aduciendo terrorismo. Ese procedimiento es muy caro. Es más fácil organizar logias, clubes, institutos, bancos o políticas siniestras para dominar al resto de las naciones sea con políticos venales, partidos oportunistas, intereses elevados, dumpings contra la producción, precios agropecuarios no compensatorios, mercaderías subvencionadas, créditos para falsas obras de “progreso” y “desarrollo”, etc. Todo lo que venimos viendo el último medio siglo.

Aurelio Peccei, presidente del Club de Roma, miembro de los Bilderbergers y de la Sinaquía, en un discurso pronunciado en 1979, le daba a la Argentina un papel agroproductor, pero esa producción manejada por ellos, desde la siembra, la recolección, la venta y el traslado. Esas son las ideas del universalismo europeo contra las naciones del mundo. También es idea de los sinarcas que el Beagle, la Tierra del Fuego, la Patagonia, las islas del sur y la Antártida, no le pertenecen a la Argentina, ni desde luego a Chile, sino que son reservas del universalismo, para la humanidad. Lo mismo sucede con otros grupos humanos de la Tierra, nada es de ellos. Solo los universales o demócratas-sociales europeos pueden mandar y decidir, ellos sí son inteligentes, democráticos y capaces, el resto debe obedecer y trabajar en aquello que se le ordene.

Analizaremos brevemente el final del gobierno de Fernando de la Rúa y los cinco presidentes en los siguientes once días.

En medio de una ola de protestas sociales que arrojaron 40 muertos y más de 100 heridos, el helicóptero alejó ese 20 de diciembre de 2001 al por entonces presidente Fernando de la Rúa de la Casa Rosada, habiendo dejado firmada su renuncia al cargo. La crisis fue política, económica, social e institucional, potenciada por una revuelta popular generalizada bajo el lema «íQue se vayan todos!»

Once días después asumiría en su lugar Eduardo Duhalde y en el medio otros tres presidentes ocuparían el principal sillón presidencial:

21 de diciembre: la última acción de De la Rúa fue levantar el estado de sitio, mientras que el Congreso de la Nación elegía como presidente provisional al titular del Senado, Ramón Puerta. El Partido Justicialista propone como presidente interino al por entonces gobernador de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá y convoca a elecciones anticipadas para el 3 de marzo.

23 de diciembre: jura Rodríguez Saá como presidente y en su mensaje al país anuncia la suspensión en los pagos de la deuda externa. Decide extender el feriado bancario hasta el 2 de enero y la creación de una nueva moneda (el argentino), que circulará de manera paralela con el peso y el dólar.

El puntano realiza una serie de reuniones y con sus asesores afina los números de lo que sería el presupuesto nacional para el año siguiente. A la central de los trabajadores les explica cómo será la nueva moneda, les pide paciencia a los acreedores externos y mantiene las restricciones para el retiro de fondos de los bancos.

Esto lleva a nuevos incidentes callejeros que reclaman la renuncia de los flamantes funcionarios. Nuevos detenidos y heridos se producen en las protestas. Esto provoca la convocatoria de una cumbre de gobernadores peronistas en Chapadmalal, pero la ausencia de algunos lo deja sin sustento. Esto motiva la renuncia del puntano y acusa a De la Sota de mezquindad.

31 de diciembre: El presidente del Senado, Ramón Puerta, también presenta su renuncia por lo que el titular de la cámara baja, Eduardo Camaño, asume de manera interina la jefatura del Estado y convoca de urgencia a la Asamblea Legislativa.

1 de enero: Eduardo Duhalde, por entonces senador nacional y que había sido derrotado por De la Rúa en las elecciones de 1999, es elegido por aclamación para terminar el mandato del ex presidente radical.

Cinco presidentes en apenas once días, algo digno para ingresar en el libro de los récord Guiness y que provocó la risa hasta de Arnold Schwarzenegger, que no dudó en burlarse del por entonces joven Marley en una entrevista para su ciclo Teleshow, y le preguntó si sabía cuál era el nombre de su presidente en ese momento.

El ex Vicepresidente de Menem quedó al frente del Gobierno nacional hasta cumplir el mandato del radical, en diciembre de 2003.

En la próxima entrega analizaremos el primer mandato de la “década ganada” por el matrimonio Kirchner Ostoić – Fernández Wilhelm, y la frase aduce a que si hubo un ganador en esa década, ha sido el matrimonio citado, sin lugar a dudas.

«GRAVE AMENAZA ES PARA EL HOMBRE SER GOBERNADO POR PODERES OCULTOS. ESTO ACONTECE CUANDO EL QUE MANDA NO ES EL MISMO QUE FIRMA».

CONDE DE ROMANONES

Por Der Landsmann para Saeeg


Notas:

  • División 250 – Tomás Salvador
  • Guillermo Landera – El entorno de Juan D. Perón
  • https://www.losandes.com.ar/article/view?slug=la-renuncia-de-de-la-rua-y-los-cinco-presidentes-en-once-dias
  • Guillermo A. Terrera – LA SINARQUIA

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