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CHINA Y LA IA NECESITAN EN EL CAMPO DE LA SEGURIDAD

Giancarlo Elia Valori*

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

En la tarde del 11 de diciembre de 2020, el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (CPC) celebró la 26ª Sesión de Estudio Colectivo dedicada a la seguridad nacional. En esa ocasión, el Secretario General del Comité Central del PCC, Xi Jinping, destacó que la labor de seguridad nacional era muy importante en la gestión de los asuntos de Estado del Partido, así como para asegurar que el país fuera próspero y que la gente viviera en paz.

En vista del fortalecimiento de la seguridad nacional, China debe adherirse al concepto general de seguridad nacional; aprovechar y hacer un buen uso de un período importante y propicio a nivel estratégico para el desarrollo del país; integrar la seguridad nacional en todos los aspectos del CPC y la actividad del Estado y considerarla en la planificación del desarrollo económico y social. En otras palabras, necesita construir un modelo de seguridad con miras a promover la seguridad internacional y la paz mundial y ofrecer fuertes garantías para la construcción de un país socialista moderno.

En este sentido, un nuevo ciclo de revolución tecnológica impulsada por la IA y la transformación industrial está en aumento en el Imperio Medio. Impulsada por nuevas teorías y tecnologías como Internet, servicios de telefonía móvil, big data, supercomputación, redes de sensores y ciencias del cerebro, la IA ofrece nuevas capacidades y funcionalidades como la integración intersectorial, la colaboración hombre-máquina, la inteligencia abierta y el control autónomo. El desarrollo económico, el progreso social, la gobernanza mundial y otros aspectos tienen un impacto importante y de largo alcance.

En los últimos años, China ha profundizado la importancia de la IA y las perspectivas de desarrollo en muchos campos importantes. Acelerar el desarrollo de una nueva generación de IA es un importante punto de partida estratégico para hacer frente al desafío de la competencia tecnológica mundial.

¿Cuál es el estado actual del desarrollo de la IA en China? ¿Cómo son las tendencias actuales de desarrollo? ¿Cómo se orientará y liderará en el futuro el desarrollo seguro, ordenado y saludable de la industria?

La brecha actual entre el desarrollo de la IA y el nivel avanzado internacional no es muy amplia, pero la calidad de las empresas debe ser “igualada” con su cantidad. Por esta razón, se están haciendo esfuerzos para expandir escenarios de aplicaciones, mejorando la seguridad de datos y algoritmos.

El concepto de IA de tercera generación ya está avanzando y progresando y hay esperanzas de resolver el problema de seguridad a través de medios técnicos distintos de las políticas y reglamentos, es decir, que no sean meras conversaciones.

La IA es un motor de las nuevas etapas de la revolución tecnológica y la transformación industrial. Acelerar el desarrollo de una nueva generación de IA es una cuestión estratégica para que China aproveche nuevas oportunidades en la organización de la transformación industrial.

Comúnmente se argumenta que la IA ha pasado por dos generaciones hasta ahora. La IA1 se basa en el conocimiento, también conocido como “simbolismo”, mientras que la IA2 se basa en datos, big data y su “aprendizaje profundo”.

La IA comenzó a desarrollarse en la década de 1950 con el famoso Test de Alan Turing (1912-54), y en 1978 comenzaron los primeros estudios sobre IA en China. En la IA1, sin embargo, su progreso fue relativamente pequeño. Los progresos reales se han logrado principalmente en los últimos 20 años, por lo tanto, la IA2.

La IA es conocida por la industria de la información tradicional, normalmente las empresas de Internet. Esto ha adquirido y acumulado un gran número de usuarios en el proceso de desarrollo, y luego ha establecido los patrones o perfiles correspondientes basados en estas adquisiciones, es decir, el llamado “gráfico de conocimiento de las preferencias del usuario”. Tomando como ejemplo la entrega de algunos productos, decenas o incluso cientos de millones de datos consistentes en las posiciones de los usuarios y distribuidores, así como la información sobre la ubicación de los compradores potenciales, se incorporan a una base de datos y luego se emparejan y optimizan a través de algoritmos de IA: todo esto obviamente mejora la eficacia del comercio y la velocidad de entrega.

Al mejorar las industrias tradicionales de esta manera, se han logrado grandes beneficios. China está liderando el camino y está a la vanguardia en este sentido: reconocimiento facial, altavoces inteligentes, servicio inteligente al cliente, etc. En los últimos años, no sólo un número creciente de empresas ha comenzado a aplicar la IA, sino que la propia IA también se ha convertido en una de las direcciones profesionales que preocupa a los candidatos en los exámenes de ingreso a la universidad.

Según las estadísticas, hay 40 empresas de IA en el mundo con una facturación de más de mil millones de dólares, 20 de ellas en Estados Unidos y unas 15 en China. En términos cuantitativos, China ocupa firmemente el segundo lugar. Cabe señalar, sin embargo, que aunque estas empresas tienen altas calificaciones, su rentabilidad sigue siendo limitada y la mayoría de ellas incluso pueden arrojar pérdidas.

El sector principal de la IA debería ser independiente de la industria de la información y debería abrirse cada vez más al transporte, la medicina, el tejido urbano y las industrias lideradas independientemente por la tecnología de IA. Estos sectores ya se están desarrollando en China.

China representa más de un tercio de las empresas emergentes de IA del mundo. Y aunque la cantidad es alta, la calidad aún debe mejorarse. En primer lugar, los escenarios de aplicación son limitados. Además del reconocimiento facial, la seguridad, etc., otros campos no son fáciles de usar y están expuestos a riesgos como 1) inseguridad de datos y 2) inseguridad del algoritmo. Estos dos aspectos son actualmente los principales factores que limitan el desarrollo de la industria de la IA, que corre el peligro de ser presa de hackers de origen conocido.

Con respecto a la inseguridad de los datos, sabemos que el efecto de las aplicaciones de IA depende en gran medida de la calidad de los datos, lo que implica problemas de seguridad como la pérdida de privacidad (es decir, la seguridad del Estado). Si no se resuelve el problema de la protección de la privacidad, la industria de la IA no puede desarrollarse de manera saludable, ya que estaría trabajando para terceros «desconocidos».

Cuando iniciamos sesión en una página web y nos dicen que lo más importante para ellos es la privacidad de los usuarios, esto es una mentira ya que incluso los hackers adolescentes conocen programas para violarla: al menos China nos habla de la risa de tales declaraciones políticamente correctas.

El segundo tema importante es la inseguridad del algoritmo. El llamado algoritmo inseguro es un modelo que se utiliza en condiciones específicas y no funcionará si las condiciones son diferentes. Esto también se denomina “inconsistencia”, es decir, la vulnerabilidad del algoritmo al entorno de prueba.

Tomando como ejemplo la conducción autónoma, es imposible considerar todos los escenarios durante la formación de IA y hacer frente a nuevas emergencias cuando se producen eventos inesperados. Al mismo tiempo, esta vulnerabilidad también hace que los sistemas de IA sean permeables a ataques, engaños y fraudes.

El problema de la seguridad en la IA no radica en los discursos y palabras vacíos de los políticos, sino que debe resolverse desde un punto de vista técnico. En esta distinción se basa la IA3.

Tiene una ruta de desarrollo que combina la IA basada en el conocimiento de primera generación y la IA basada en datos de segunda generación. Utiliza los cuatro elementos -conocimiento, datos, algoritmos y potencia informática- para establecer una nueva teoría y métodos interpretables y robustos para una tecnología segura, creíble y confiable.

Por el momento, la IA2 caracterizada por el aprendizaje profundo todavía se encuentra en una fase de crecimiento y, por lo tanto, surge la pregunta de si la industria puede aceptar el concepto de desarrollo de la IA3.

Como se ha visto anteriormente, la IA se ha estado desarrollando durante más de 70 años y ahora parece ser un “prólogo”.

Actualmente la mayoría de la gente no es capaz de aceptar el concepto de IA3 porque todo el mundo esperaba más avances en la IA2. Todo el mundo sentía que la IA podía seguir desarrollándose confiando en el aprendizaje y no en el procesamiento. Los primeros pasos de la IA3 en China tuvieron lugar a principios de 2015 y en 2018.

La AI3 tiene que resolver problemas de seguridad desde un punto de vista técnico. En concreto, el enfoque consiste en combinar conocimientos y datos. Algunas investigaciones relacionadas se han llevado a cabo en China en los últimos cuatro o cinco años y los resultados también se han aplicado a nivel industrial. La plataforma de seguridad de datos RealSecure y la plataforma de seguridad de algoritmos RealSafe son evidencia directa de estos éxitos.

Lo que hay que subrayar es que estas actividades sólo pueden resolver problemas de seguridad particulares en circunstancias específicas. En otras palabras, el problema de la seguridad de la IA aún no ha encontrado una solución fundamental, y es probable que se convierta en un tema de larga duración sin una solución definitiva ya que —sólo para usar una metáfora— una vez que se encuentra el candado, siempre hay un ladrón experto. En el futuro, el campo de la seguridad de la IA estará en un estado de confrontación continua entre la infracción externa y la defensa interna, por lo tanto, los algoritmos deben actualizarse constante y continuamente.

La progresión de la IA3 será un proceso natural a largo plazo. Afortunadamente, sin embargo, hay una característica importante de IA, es decir, que cada resultado puesto en la mesa siempre tiene un gran valor de aplicación. Esta es también una de las razones importantes por las que todos los países conceden gran importancia al desarrollo de la IA, ya que su interés nacional y su independencia real están en juego.

Con cambios en todo el mundo y una economía global en profunda recesión debido a Covid-19, el próximo 14º Plan Quinquenal (2021-25) de la República Popular China será la hoja de ruta para alcanzar los objetivos de desarrollo del país en medio de la agitación global.

Dado que la IA está incluida en el plan antes mencionado, su desarrollo también abordará muchos “cuellos de botella de seguridad”. En primer lugar, existe una amplia brecha en la innovación y aplicación de la IA en el campo de la seguridad de la red, y muchos escenarios todavía están en la etapa de exploración e investigación académica.

En segundo lugar, la IA carece de una evaluación sistemática de la seguridad y existen graves riesgos en todos los aspectos del software y el hardware. Además, el entorno de investigación e innovación en materia de seguridad de la IA aún no está en su apogeo y la industria nacional china pertinente aún no está en la primera posición, buscando más experiencia.

Desde 2017, en respuesta al Plan de Desarrollo de la IA3 emitido por el Consejo de Estado, 15 Ministerios y Comisiones, entre ellos el Ministerio de Ciencia y Tecnología, la Comisión de Desarrollo y Reforma, etc., han establecido conjuntamente una plataforma de innovación. Esta plataforma está formada por empresas líderes en la industria, centrándose en la innovación abierta en el segmento de IA.

En la actualidad, gracias a esta plataforma, se han logrado muchos logros en el ámbito de la seguridad. Como primer equipo del mundo en llevar a cabo investigaciones sobre infraestructura de IA desde una perspectiva de implementación del sistema, se han encontrado más de 100 vulnerabilidades en los principales marcos de aprendizaje automático y componentes dependientes en China.

El número de vulnerabilidades hace que los investigadores chinos ocupen el primer lugar en el mundo. Al mismo tiempo, se está estudiando un futuro plan de innovación -desarrollado y lanzado para abrir decenas de miles de millones de big data de seguridad- para promover la solución a aquellos problemas que necesitan actualizaciones continuas.

El informe de trabajo del gobierno promueve la cooperación académica e impulsa a la industria y a las universidades a llevar a cabo investigaciones innovadoras sobre tres aspectos: a) comparación de la seguridad del algoritmo de IA; 2) Detección de seguridad de infraestructura de IA; 3) Aplicaciones de IA en escenarios clave de seguridad del ciberespacio.

A través de investigaciones teóricas y básicas de última generación, también necesitamos proporcionar reservas técnicas para la construcción de plataformas básicas de hardware de IA y software de código abierto (es decir, programas que no están protegidos por derechos de autor y pueden ser modificados libremente por los usuarios) y plataformas de detección de seguridad de IA, a fin de reducir los riesgos inherentes a la tecnología de seguridad de IA y garantizar el desarrollo saludable de la propia IA.

Con referencia específica a la seguridad, el 23 de marzo se anunció que los Ministros de Asuntos Exteriores chino y ruso habían firmado una declaración conjunta sobre diversas cuestiones actuales de gobernanza mundial.

La declaración subraya que la continua propagación de la pandemia Covid-19 ha acelerado la evolución de la escena internacional, ha causado un nuevo desequilibrio en el sistema de gobernanza global y ha afectado el proceso de desarrollo económico, mientras que han surgido nuevas amenazas y desafíos globales uno tras otro y el mundo ha entrado en un período de cambios turbulentos. La declaración hace un llamamiento a la comunidad internacional para dejar de lado las diferencias, construir el consenso, fortalecer la coordinación, preservar la paz mundial y la estabilidad geoestratégica, así como promover la construcción de un orden internacional multipolar más equitativo, democrático y racional.

En vista de garantizar todo esto, la independencia consagrada por el derecho internacional obviamente no es suficiente, ni la posesión de disuasión nuclear. Lo que se necesita, en cambio, es el control absoluto de la seguridad de la información en el país, que a su vez orienta y dirige los sistemas de armas, cuyo control remoto es la presa codiciosa de los sospechosos habituales.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Artículo traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

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HIDROCARBUROS, ALEMANIA Y RUSIA: PESE A LAS SANCIONES CONTINÚA LA CONSTRUCCIÓN DE NORD STREAM 2

Isabel Cecilia Stanganelli*

El sistema de gasoductos y los contratos de gas firmados por Moscú fueron un pilar en sus relaciones con Europa occidental durante el último medio siglo, aunque a principios de la década de 1980 las relaciones estuvieron próximas a interrumpirse debido a la intervención de Estados Unidos destinada a impedir la construcción del gasoducto Yamal (originalmente Northern Lights) que, desde Siberia occidental —a 4.500 Kms. de distancia— abastecería a diez países de Europa occidental: Alemania —occidental—, Austria, Bélgica, Finlandia, Grecia, Italia, Francia, Países Bajos, Suecia y Suiza. La intercesión de Japón y de capitales de Estados Unidos para financiar la obra permitieron que desde 1984 Yamal y sus ramales resultara el primer emprendimiento de magnitud entre ambos bloques durante la Guerra Fría. La interrelación energética sobrevivió a la Guerra Fría, al proceso de reunificación de Alemania y a la desunión soviética.

Finalmente la brecha se abrió en 2014, cuando se sumó la crisis política iniciada en Ucrania en noviembre 2013 que culminó en febrero de 2014 con el golpe de Estado condenado por Rusia y elogiado por Washington que derrocó a Viktor Yanukovich. Uno de los primeros actores en reaccionar contra Rusia fue nuevamente Estados Unidos.

Al golpe de Estado se sumó la protección que Rusia siempre reclamó para la población de origen ruso en el exterior, el apoyo inmediato de Washington al nuevo gobierno interino y la voluntad de importantes sectores de Ucrania oriental y Crimea de incorporarse a la Federación, concretada de facto en el caso de Crimea —luego de un plebiscito no reconocido internacionalmente— en marzo 2014.

Washington encabezó la aplicación de sanciones contra individuos relacionados con Rusia, con Crimea y con Vladimir Putin, pronto emulada por los principales líderes de la Unión Europea, además de los de Noruega, Japón, Australia

 

[1].

Pronto se sucedieron sanciones económicas contra bancos y empresas petroleras rusas, a las que se incorporaron otros sectores energéticos y de defensa, sin haber logrado con ello eliminar la guerra civil en Ucrania y afectando en cambio las relaciones políticas y económicas de la Unión Europea, Rusia y otros Estados, ofreciéndonos un panorama similar al de los peores momentos de la Guerra Fría. Por el momento y en líneas generales, solo vemos una Unión Europea cada vez más dependiente en materia de política exterior. Además, en el futuro previsible, Rusia seguirá siendo un proveedor importante de energía europeo pues su gas natural resulta comparativamente más económico.

Entre las opciones nos interesa el gasoducto submarino Nord Stream —de 1240 Kms. e inaugurado en 2011— que parte de Rusia y abastece directamente a Alemania bajo el mar Báltico y desde ahí a Dinamarca, Francia y Países Bajos, además de llegar por el ramal Opal hasta el límite de la República Checa. Su capacidad es de 55.000 millones de m3 de gas/año, volumen que se planeaba incrementar incorporando otros dos ductos, uno de los cuales llegaría hasta el Reino Unido. Esta ampliación fue suspendida en 2015. En 2012 la Comisión Europea exigió a Gazprom una reducción del 50% del combustible enviado por el gasoducto Opal, aduciendo que éste ducto no cumplía con la normativa antimonopolio de la Unión Europea —el Tercer Paquete Energético” (TPE) de 2009—, que prohíbe que la empresa de producción y transporte de hidrocarburos sea la misma —en este caso Gazprom— y establece la libre circulación de gas para todos los Estados de la red de gasoductos. A principios de 2015 la Comisión Europea continuaba postergando la decisión sobre esta restricción.

En cuanto a la posición de las principales empresas petroleras, el director de la petrolera francesa Total, Christophe de Margerie, declaró que Europa debía focalizarse en hacer más seguros los envíos desde Rusia, incluyendo opciones que evitaran a Ucrania y dio como ejemplo Nord Stream, construida para evitar pasar por Ucrania y no para evitar el gas ruso. Cualquier reducción deliberada de importaciones a Rusia resultará en importaciones más onerosas de otros productores cuyos objetivos podrían no gustarnos”, agregó Christophe de Margerie. De Margerie murió en un raro accidente en octubre 2014, cuando su avión chocó con una máquina quitanieves durante el despegue en el aeropuerto moscovita Vnukovo. De Margerie no era partidario de las sanciones de la Unión Europea contra Rusia, sino del “diálogo constructivo” que requiere “la interdependencia económica”.

Rusia —y con antelación la URSS— ha sido uno de los más seguros y estables proveedores de hidrocarburos hacia Europa. Pero se han ido incorporando algunos elementos preocupantes:

  • Europa desea diversificar sus fuentes de aprovisionamiento energético pues considera su excesiva dependencia de Rusia una cuestión de seguridad.
  • Ucrania, como país de tránsito de los ductos, ha causado interrupciones y escasez.
  • En la nueva Doctrina de Seguridad rusa es fuente de preocupación la amenaza de la Alianza atlántica, que considera a los cambios en los precios de los recursos energéticos como una forma de agresión.

Rusia ya poseía terminales de petróleo en el Báltico en San Petersburgo, pero en 2001, cuando se conocieron las intenciones de Washington de incorporar a las Repúblicas Bálticas en la OTAN, el presidente Vladimir Putin aprobó el desarrollo de un mayor puerto en el Báltico ruso, destinado a eliminar las exportaciones rusas a través de Letonia, Lituania y Polonia. En 2005 se negoció el gasoducto Nord Stream entre Vladimir Putin y Gerhard Schröder, estableciéndose que su trayecto uniría el puerto de Vyborg, cerca de San Petersburgo, con Lubmin, cerca de Greifswald, en Alemania oriental, mediante dos tuberías paralelas con un recorrido de 1.220 kms.

La construcción del sistema de ductos del Báltico se inició a finales de ese mismo año, 2005, y debía abastecer hasta el Reino Unido y Estados Unidos previo embarque en buques de gas natural licuado. Como estaba previsto, la primera tubería unió a Rusia y Alemania hacia fines de 2011 y su complementaria en 2012. Ya finalizados los dos ductos, comenzaron a abastecer anualmente a Alemania con más de 55 mil millones de m3 de gas. Moscú esperaba de esta manera ser capaz de vender gas a Europa sin riesgos de conflictos con países de tránsito. Gazprom era propietaria del 51% del emprendimiento, las alemanas E.ON y BASF del 20% y Gasunie de Países Bajos el 9% restante. El porcentaje alemán se reduciría con posteriores prolongaciones del ducto al 15,5%, al incorporarse la francesa GdF SUEZ.

La firma de este emprendimiento fue el último acto de Gerhard Schröder como canciller y provocó protestas del gobierno pro Washington de Polonia, así como del de Ucrania, ya que ambos perdían el control del ducto que fluye de Rusia.

A pesar de sus cercanos nexos con la administración Bush, la canciller Angela Merkel también aceptó el proyecto: “Nuestro objetivo común es una asociación energética basada en la igualdad, orientada a largo plazo. Se trata de ofrecer a las empresas en ambos lados de oportunidades para la cooperación y el crecimiento. De hecho, Nord Stream demuestra el enorme potencial económico arraigado en esta asociación.” Nord Stream es un proyecto energético prioritario de la Unión Europea: hacia 2030 podría proveer 25% de las necesidades energéticas europeas.

Ya entonces la presión sobre la construcción del gasoducto llegó a ser de tal magnitud que en numerosas oportunidades el presidente Putin advirtió que anularía todo el proyecto y exportaría el gas a través de buques metaneros en la forma de gas natural licuado. Alemania era la principal afectada por las dilaciones de Suecia referidas a cuestiones ambientales y la situación llegó a ser delicada entre ambos Estados. A pesar del rechazo rotundo manifestado por Polonia a este emprendimiento, a último momento comenzó a manifestarse interesada en recibir gas de Nord Stream para reducir su dependencia de Belarús. Con otras, las objeciones eran de índole política. De todos modos, hacía décadas que el mar del Norte estaba surcado por tuberías submarinas sin tantas contemplaciones ecológicas.

En octubre de 2010 se inició la etapa de construcción de la sección finlandesa de Nord Stream, a cargo de la compañía suiza Allseas.

En cuanto al gasoducto Opal, ofrece un enlace desde Nord Stream, en el noreste de Alemania hasta la República Checa. Tiene una capacidad de 36 bm3 pero operó a la mitad de su capacidad desde 2011. Recién a fines de 2016 un fallo de la Unión Europea otorgó a Gazprom mayor acceso al gasoducto Opal.

La disputa energética sobre “el tercer paquete energético” —y otros diez litigios pendientes— entre Rusia y la Unión Europea en la OMC quedó paralizada desde diciembre 2019 cuando caducaron los mandatos de dos de sus tres jueces. Estados Unidos lleva dos años bloqueando nuevos nombramientos.

 

Nord Stream 2

A mediados de enero 2021 se reanudaron las obras del gasoducto Nord Stream 2, paralelo al Nord Stream, concebido para asegurar el suministro energético de buena parte del continente y que se ha transformado en un problema a nivel internacional. Luego de los epítetos de Biden contra Putin —quien se burla de la edad del primero (78)—, Biden amenaza con sanciones contra el gasoducto Nord Stream 2. El jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, llamó a todas las entidades implicadas en el controvertido proyecto a que se retiren o enfrentarán sanciones de Estados Unidos. Blinken considera que Nord Stream 2 es un mal negocio para Alemania, para Ucrania y para sus aliados y socios de Europa Central y del Este y que dividirá y debilitará la seguridad energética europea. Además reiteró que Estados Unidos sancionará a cualquier entidad involucrada en su construcción (en Europa).

La construcción de este gasoducto es objeto de una enorme tensión en la Unión Europea, posiblemente relacionada con las crecientes turbulencias entre Washington y Moscú.

 

* Profesora y Doctora en Geografía (UNLP). Magíster en Relaciones Internacionales (UNLP). Secretaria Académica del CEID y de la SAEEG. Es experta en cuestiones de Geopolítica, Política Internacional y en Fuentes de energía, cambio climático y su impacto en poblaciones carenciadas. 

 

Referencia

[1] Para ampliar este tópico véase Stanganelli, I. “Ucraína: As sacións intenacionais, debates e consecuencias internacionais”. En: Tempo exterior, Revista de Análise e Estudos Internacionais. Instituto Galego de Análise e Estudos Internacionais, IGADI, vol. XI, N° 29, Galicia, España. Xulio-Decembro 2014.

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¿SERÁ 2021 EL AÑO DEL DESHIELO EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES PARA TURQUÍA?

Giancarlo Elia Valori*

En los últimos años, después del torpe y desacertado golpe de Estado que intentó derrocarlo en 2016, el presidente de Turquía Erdogan ha adoptado actitudes cada vez más extremistas y políticas internas e internacionales que prácticamente han aislado a Turquía no sólo de sus aliados tradicionales de la OTAN (de los cuales ha sido socio desde la fundación de la OTAN), sino también de casi todos sus homólogos geopolíticos en Medio Oriente.

En su intento de desempeñar un papel destacado en los juegos en marcha en la región mediterránea y del Cercano Oriente, desde Siria hasta Libia, pasando por Nagorno-Karabaj, el presidente Erdogan ha dado a la diplomacia de su país una deriva islamista —basada, en particular, en el apoyo al movimiento fundamentalista de los Hermanos Musulmanes— que si, por un lado, lo ha fortalecido internamente, por otro le ha llevado a hacer más enemigos de los que razonablemente podría soportar.

El pico del aislamiento internacional de Turquía se mostró descaradamente en octubre del año pasado cuando, después del brutal asesinato en Francia del profesor Samuel Paty, decapitado en la calle por un extremista musulmán de origen azerí porque era “culpable” de haber expuesto las infames caricaturas de Charlie Hebdo sobre Mahoma en las aulas, el presidente Macron arremetió contra aquellos que, “a la sombra de Mahoma” , avivaban las llamas del islamismo radical en Francia con el objetivo de despertar a los jóvenes musulmanes y animarlos a convertir su ira en la marginación social y económica en conflictos religiosos.

Por orden del presidente francés, las fuerzas de seguridad comenzaron a investigar y realizar registros en los círculos salafistas franceses controlados por unos trescientos imanes turcos que se habían instalado en Francia.

Las palabras de Macron y las iniciativas de las fuerzas de seguridad francesas contra el fundamentalismo islámico en Francia desataron la ira del presidente turco, que no dudó en llamar a su colega francés “un cerebro de muerto” que trataba a los musulmanes en Francia “como los judíos fueron tratados en la Alemania de Hitler”.

Las palabras del presidente Erdogan han añadido combustible al fuego de las ya difíciles relaciones entre Francia y la minoría de salafistas activos en el país: pocos días después de las declaraciones públicas de Erdogan, un joven tunecino en Niza mató a tres personas gritando “Alla akhbar”  en la catedral de Niza.

En esa coyuntura, Francia retiró a su embajador de Ankara, congelando sus relaciones con un país que durante décadas había sido considerado un sólido socio comercial, político y militar.

A finales de 2020, las relaciones internacionales de Turquía alcanzaron el nivel más bajo de la historia reciente.

Incluso afirmaciones justificadas como la solicitud de redefinir las fronteras marítimas con Grecia han dejado de ser apoyadas por diplomáticos europeos, mientras que el activismo en Libia para apoyar al Presidente del “Gobierno de Acuerdo Nacional” (GNA), impuesto por las Naciones Unidas pero apoyado por milicias islamistas, ha puesto a Ankara en un curso de colisión con Rusia y Egipto que, a su vez, se han puesto del lado del señor de la guerra “secular” de Cirenaica, Khalifa Haftar.

A finales del año pasado, un país como Turquía que, debido a su pragmatismo en política exterior, no sólo había sido considerado digno de pertenecer a la OTAN, sino también considerado un socio fiable y creíble durante décadas por Europa y los Estados Unidos, se encontró en total aislamiento a nivel internacional y en grandes dificultades a nivel nacional, debido a los efectos de la pandemia y una creciente crisis económica.

Es probablemente en este contexto que, desde principios de este año, el Presidente Erdogan ha cambiado de estrategia y ha lanzado lo que los observadores internacionales han llamado la “ofensiva del encanto”, en un intento de reabrir los canales de diálogo entre Turquía y los países occidentales y las potencias regionales en Medio Oriente (de Israel a Egipto, de Arabia Saudí a los Emiratos), un diálogo que había sido congelado debido a la decisión imprudente y mal considerada de apoyar, siempre y en cualquier caso, a los Hermanos Musulmanes.

Después de iniciar un canal secreto de cooperación con Israel en un intento de encontrar una solución a la guerra civil a pequeña escala sobre Nagorno-Karabaj —en la que Turquía, con el soporte “clandestino” de Israel, apoyó con éxito las razones de los turcomanos musulmanes azerbaiyanos, en detrimento de la mayoría armenia cristiana—, el presidente Erdogan decidió reabrir las relaciones con Egipto.

Después de ocho años de tensas o ausentes relaciones, Turquía ha reabierto la puerta al diálogo con Egipto bajo la bandera de una “Realpolitik” que el presidente Erdogan parecía haber olvidado.

Desde 2013, cuando el general Al Sisi derrocó al gobierno del presidente Morsi —líder de los Hermanos Musulmanes en Egipto y ganador de las elecciones de 2012—, el presidente Erdogan lo había llamado repetidamente “un asesino” y “un tirano”. Las relaciones entre los dos países se habían enfriado definitivamente cuando el presidente turco había dado descaradamente refugio y asilo político a todos los asesores y colaboradores de Morsi y a todos los miembros de los Hermanos Musulmanes que habían huido a Turquía para escapar de la represión.

El 12 de marzo de 2021, en una declaración sorpresa, el presidente Erdogan admitió en una conferencia de prensa que había “tomado medidas diplomáticas” para lograr la “reconciliación con Egipto”.

El ministro de Asuntos Exteriores, Melvut Cavusoglu, confirmó ese cambio de línea política diciendo que “después de años de hostilidad y desconfianza mutua… había llegado el momento de reiniciar gradualmente los contactos con Egipto”.

Según fuentes diplomáticas, hay dos razones principales que han convencido al presidente turco para cambiar su actitud hacia su (probablemente antiguo) rival Al Sisi.

La primera se remonta al total y ya sofocante aislamiento de Turquía en toda la región del Mediterráneo y de Medio Oriente.

La segunda es mucho más práctica y pragmática: la posibilidad de discutir con Egipto una nueva definición de las fronteras marítimas de Turquía en el Mediterráneo podría permitir a Turquía negociar —desde una posición más sólida— el problema de las “12 millas” y permitirle extender, dentro de límites aceptables, las fronteras de las aguas territoriales, actualmente “estranguladas” y cubiertas por la proximidad de las islas griegas a la costa turca.

Según el gobierno turco, un acuerdo entre Turquía y Egipto sobre fronteras marítimas podría conducir a un nuevo acuerdo sobre el mismo tema con Israel, útil para la explotación conjunta de los campos submarinos de gas frente a Chipre, Egipto e Israel.

Según fuentes muy fiables y cualificadas, el jefe del Servicio Secreto turco (MIT), general Hakan Fidan, ha recibido órdenes directas del presidente Erdogan de restablecer los contactos y las relaciones (interrumpidos desde 2013) con el Servicio Secreto egipcio, el Mukhabarat Al Amma.

Gracias al compromiso personal del emir de Qatar, Tamin Ben Hamad al Thani, quien es el último aliado del presidente Erdogan que permanece en la región, el MIT ha establecido contactos con colegas egipcios a principios de marzo de este año y, como gesto de cooperación hacia Egipto, las autoridades de seguridad turcas han colocado a treinta “Hermanos Musulmanes” egipcios, que habían sido acogidos como refugiados en Turquía, bajo estricto control de seguridad en vista de su posible extradición.

Mientras tanto, las autoridades turcas han pedido a los tres canales de televisión egipcios “alojados” en Turquía, a saber, las cadenas Al Shaq, Mekamleen y Watan, que bajen el tono de sus críticas contra el gobierno egipcio y dejen de insultar al presidente egipcio Al Sisi. A los tres canales se les ha pedido abruptamente que “revisen sus políticas editoriales” si quieren seguir disfrutando de la hospitalidad turca.

Según fuentes de prensa saudíes, muchos miembros de los Hermanos Musulmanes que se han refugiado en Turquía han sido presuntamente puestos bajo arresto domiciliario.

La diplomacia puesta en marcha por el presidente Erdogan a través del MIT está empezando a dar sus frutos: los contactos entre Fidan y su homólogo egipcio, el general Abbas Kamel, han llevado a un acuerdo en Libia que ha favorecido el nombramiento de Abdelhamid Dabaiba como presidente del “Gobierno de Acuerdo Nacional” para reemplazar al ahora desacreditado Fayez Al Sarraj.

También gracias al compromiso tras bambalinas de los servicios secretos turcos y egipcios, bajo la supervisión vigilante del Mossad israelí, la “ofensiva del encanto” del presidente Erdogan está empezando a dar sus frutos y, después de años de movimientos desconsiderados, imprudentes y aventureros, probablemente llevará a Turquía de vuelta a la mesa de negociaciones, después de renunciar al fundamentalismo musulmán, contribuyendo así a la búsqueda del “deshielo” en las relaciones internacionales que el mundo necesita para reparar el enorme daño causado por la pandemia.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Artículo traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción.

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