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«¡MIENTE, MIENTE QUE ALGO QUEDA!»

Julio Ferrari Freyre*

En los últimos años hemos escuchado la frase «¡Miente, miente que algo queda!» en innumerables ocasiones para describir los pronunciamientos de los políticos de turno y es moneda corriente descubrir que la vasta mayoría de ellos miente por hábito y costumbre. Los periodistas, que se supone son memoriosos, siempre repiten que la frase fue pronunciada por Joseph Goebbles en algún momento de su carrera. Todos conocemos que Goebbles fue Ministro de Instrucción y Propaganda del Tercer Reich.

Paul Joseph Goebbles nació el 29 de octubre de 1897 en Rheydt, municipio de la ciudad de Mönchengladbach, en Renania, hijo de Friedrich y Katharina Maria Odenhausen, ambos católicos, y tuvo cinco hermanos. Estudió en el Gymnasium recibiéndose como el estudiante más sobresaliente de su clase y en 1917 rindió el Abitur (examen de ingreso a la Universidad). Inició sus estudios en la Universidad de Bonn en filología clásica y alemana e historia. Fue becado por Albertus-Magnus-Verein (Asociación Alberto Magno) e integró el Verband der Wissenschaftlichen Katholischen Studentenvereine Unitas (W.K.St.V.), una federación de estudiantes católicos con sede en esa ciudad.

Continuó sus estudios en varias otras casas de altos estudios y en 1921 presentó su tesis doctoral en la Universidad de Heidelberg, sobre el dramaturgo romántico Christian Wilhelm von Schütz (1776-1847): Wilhelm von Schütz als Dramatiker. Ein Beitrag zur Geschichte des Dramas der Romantischen Schule («Wilhelm von Schütz como dramaturgo. Una contribución a la historia del teatro romántico»). Goebbles esperaba que el célebre historiador literario Friedrich Gundolf dirigiera su trabajo, pero al haberse retirado de la actividad académica, éste sugirió que el Profesor Max Freiherr von Waldberg fuese su director de tesis. Se destaca que tanto Gundolf como von Waldberg eran judíos.

A pesar de haber gozado de becas y apoyo de organizaciones católicas como la prestigiosa Albertus-Magnus-Verein, y de haber buscado a profesores judíos para su tesis doctoral, más tarde abrazaría el ateísmo, como su jefe espiritual Adolf Hitler, atacando a la Iglesia Católica con el mismo entusiasmo con que embestía contra a la fe judía, a los marxistas, a los liberales y a cualquier otro grupo o personas que no siguieran las enseñanzas perversas del nacionalsocialismo.

En febrero de 1924 ingresó al Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei  – NSDAP), llegando a ser jefe regional (Gauleiter) de Berlín y tras la asunción de Hitler en marzo de 1933, fue Ministro de Instrucción y Propaganda. Habría que destacar que en septiembre de 1934 Goebbles dijo en Nurenburgo ante un grupo nutrido del NDSAP[1]:

La buena propaganda no necesita mentir, de hecho no tiene por qué mentir. No tiene ninguna razón para temer a la verdad. Es un error creer que la gente no puede soportar la verdad… si pueden, es sólo cuestión de presentarles la verdad de una manera en que sean capaces de entenderla. Una propaganda que miente prueba que tiene una mala causa, y no podrá tener éxito en el largo plazo.

La propaganda de los nazis estaba muy bien armada y buscaba penetrar por medio de argumentos lógicos y profundos en total contraposición a la diseñada por el gobierno británico y especialmente la que producía Estados Unidos surgida de Madison Avenue en Nueva York, donde tenían sus oficinas los principales estudios de publicidad comercial estadounidense.

Pero volvamos a la «Mentira que debe quedar».

En su profundo estudio Santos Castro nos explica la diferencia entre engaño y mentira[2]:

Hay dos características de la mentira que la distinguen del engaño. Primero, mientras que el término «engaño» se refiere a cualquier método (lingüístico o no), para hacer que otro crea algo que el que engaña no cree, la mentira es aquella forma de engaño que se produce mediante el lenguaje articulado, ya fuere este oral, escrito o simbólico. Segundo, para mentir, basta con que el hablante dirija el enunciado falso a otra persona o personas, mientras que, para engañar, es necesario que, además del despliegue de la maniobra engañosa, la víctima resulte efectivamente  engañada.

Según el Dr. Iván Almeida de la Universidad de Aarhus (Dinamarca)[3], las primeras referencias sobre la expresión son del siglo I d. C:

Los primeros rastros de la frase remontan de hecho al siglo I d.C. En el capítulo 4º del libro I de sus Obras Morales, Plutarco la atribuye a Medion de Larisa, un ambiguo personaje que cinco siglos antes había sido consejero de Alejandro Magno: «Ordenaba a sus secuaces que sembraran confiadamente la calumnia, que mordieran con ella, diciéndoles que cuando la gente hubiera curado su llaga, siempre quedaría la cicatriz”». La frase reaparece en el siglo XVII, ya decantada como un conocido proverbio. Así lo atestigua Roger Bacon en su obra latina De la dignidad y el desarrollo de la ciencia. Hablando de la «jactancia», dice que se le puede aplicar «lo que se suele decir» de la calumnia: «Como suele decirse de la calumnia: calumnien con audacia, siempre algo queda» (VIII: 2). Un siglo más tarde, Rousseau pone en boca de un «famoso delator» la consigna siguiente: «Por más grosera que sea una mentira, señores, no teman, no dejen de calumniar. Aun después de que el acusado la haya desmentido, ya se habrá hecho la llaga, y aunque sanase, siempre quedará la cicatriz» (Epístolas I:1). Finalmente, en el siglo XIX, Casimir Delavigne, en Les enfants d’Edouard, reformula como una simple constatación la frase que había atravesado toda nuestra era: «Mientras más increíble es una calumnia, más memoria tienen los tontos para recordarla» (acto I, v. 299-300).

Nadie dudaría de que, emulando a lo que recomendaba Goebbels, sería positivo que los políticos dejaran de engañar con sus mentiras para captar votos y apoyos. La mentira se utiliza como estratagema y herramienta política, reflejando que aparentar algo que no es o que no se tiene es más importante que la verdad; de manera habitual encontramos esta práctica especialmente en funcionarios públicos y legisladores poco seguros de si mismos, que renuncian fácilmente a sus convicciones para conseguir un buen puesto o proteger su carrera e intereses políticos.

En palabras de San Agustín la mentira es «decir falsedad con intención de engañar», resultando así ser el antivalor de la verdad; siendo ésta la que favorece las relaciones entre las personas, países u otros interlocutores es lo que se espera que debe apreciar y poner en acto tanto el político cuanto el funcionario público. Lamentablemente, muchos de ellos obran como si la verdad no mereciera un espacio en nuestra sociedad[4].

Otra forma frecuente de mentir es no dar toda la información que correspondería para convencer a otros de la propia posición. Así vemos las semiverdades que han surgido en distintas épocas tanto en la prensa como en los congresos y parlamentos, en las escuelas y en las universidades, en toda institución dónde la ideología, el partidismo o la posibilidad de sostener ventajas corrompen la verdad mencionando sólo la porción conveniente de lo que se debe transmitir.

Un buen ejemplo de lo dicho es la propaganda que cada parte involucrada nos cuenta del actual conflicto entre Rusia y Ucrania o del desacuerdo entre China y los Estados Unidos, y así, una larga lista de situaciones donde de un lado u otro se recorta la información ya que se busca engañar para direccionar la opinión de la gente.

También podemos decir que mentir en términos de la propaganda incluye como técnica magnificar una situación dada, presentándola o favorable a los amigos o desfavorable a los enemigos, dependiendo de nuestra posición. Así vemos, a modo de ejemplo, el escándalo que algunos medios arman por las ofensas de religiosos católicos, pero silencian las diversas ofensas (abusos, pedofilia, narcotráfico y similares), de sus similares protestantes y judíos.

Otro ejemplo resulta la mentira generalmente aceptada acerca de que son 30.000 desaparecidos durante la guerra contra la subversión marxista en la Argentina, cuando el total sería cercano a los 9.000 según cifras de distintos organismos dadas a conocer en diversos momentos desde el gobierno del Dr. Raúl Alfonsín en 1983. Incluso el Lic. Luis Labraña dijo haber inventado esta cifra para obtener financiación de entidades neerlandesas en la década de 1970 y 80.

En una época en que la verdad ha perdido relevancia de manera generalizada suenan imperativas las palabras del Dr. Castillo de la Universidad de Navarra: «Es muy importante fomentar el amor a la verdad desde edades tempranas, porque sin ella ni seremos libres, ni sabremos distinguir lo verdadero de lo falso, ni nuestra vida tendrá coherencia y sentido. El amor a la verdad conlleva el deseo de saber y aprender»[5]. Podemos estar convencidos que muchísimos conflictos entre personas, instituciones y Estados se hubieran resulto haciendo honor a la verdad.

 

*Estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Sophia (Tokio, Japón), Relaciones Internacionales en la Universidad del Salvador y Economía en la Universidad de Deusto (Bilbao, España). Egresó del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (1984). Como Diplomático ha cumplido funciones como Cónsul en Bilbao (1989-94), en la Embajada Argentina en la República Popular China (1997-2003) y como Cónsul General en Canton (2011-2016). En Cancillería fue Director de Documentación de Viaje dentro de la Dirección General de Asuntos Consulares y estuvo a cargo de la Representa Especial para Asuntos de Terrorismo. Se retiró del Servicio Exterior de la Nación como Ministro Plenipotenciario de Primera Clase en 2018.

 

Referencias

[1] Castagnino, Leonardo. «Algunas Falacias, La Gaceta Federal». La Gazeta Federal, https://www.lagazeta.com.ar/algunas_falacias.htm#02.

[2] Santos Castro, Juan S. «Políticos  y tramposos democráticos: ¿Es la mentira política diferente de otras clases de mentiras?». Universitas Philosophica, n° 72, año 36, enero-junio 2019, Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia. https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/vniphilosophica/article/view/23021/21979

[3] Almeida, Iván. «La frasecita de Goebbels y la fábrica de mentiras». Página 12, 03/08/2011, https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-173636-2011-08-03.html.

[4] Castillo, Gerardo. «La mentira como recurso político». Diario de Navarra (Pamplona), 04/08/2021, https://www.unav.edu/opinion/-/contents/04/08/2021/la-mentira-como-recurso-politico/content/CnBM7sduyZOb/34068227.

[5] Castillo, Gerardo. Op. cit. 

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ARGENTINA, LA FARSA Y LA TRAMPA: LAS ELECCIONES DE 2023

Marcelo Javier de los Reyes*

Nota aclaratoria: artículo publicado en el Anuario del CEID 2023

 

Durante el año 2023 los argentinos debieron concurrir a las urnas para elegir autoridades municipales, provinciales, legisladores y a quien sería el presidente de la Nación.

El domingo 13 de agosto se llevaron a cabo las elecciones denominadas PASO (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), una instancia previa a los comicios generales. Originalmente los partidos políticos celebraban internas para definir a sus candidatos. Al imponerse este sistema de «espacios» ―por el cual la Nación les paga a los políticos su interna― se pone en manos de la población la responsabilidad de elegir el «candidato» dentro del espacio (si hubiera más de uno por espacio), el o los cuales fueron designados a dedo previamente por quien tiene el poder dentro del mencionado espacio, ya sea un político o un grupo económico. Es decir, el o los candidatos no surgen de ninguna «voluntad popular» sino de un acuerdo de cúpulas o del que funge de líder[1].

De esas PASO quedaron cinco candidatos: Sergio Massa por el oficialismo, «Unión por la Patria», actual ministro de Economía y responsable de la debacle del final del gobierno del presidente Alberto Fernández; Patricia Bullrich por «Juntos por el Cambio» (ex «Cambiemos»), quien goza en algunos sectores de la población de un prestigio que es más producto de la propaganda que de la realidad; Javier Milei por «La Libertad Avanza», un economista que todo lo pasa por el tamiz de las teorías económicas, incapaz de poder abordar otras temáticas y a quien, a pesar de pregonar acerca de la «libertad», no le gusta que lo contradigan y en ocasiones se pone violento; Juan Schiaretti, actual gobernador de Córdoba, peronista, candidato por «Hacemos por Nuestro País»; y Myriam Bregman (Frente de Izquierda-Unidad), la que no canta el Himno Nacional pero no le molesta que el Estado Nacional le pague la dieta como diputada. En este último caso, lo peor es que el resto de los diputados demuestran ser tan poco patriotas al no sacarla del Congreso Nacional[2].

Los cinco candidatos que superaron de las PASO: Javier Milei, Patricia Bullrich, Sergio Massa, Juan Schiaretti y Myriam Bregman.

Aunque los medios sigan agitando que en las PASO se dio un escenario de tres tercios ―coincidiendo con la premonición de la actual vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner―, la realidad es que solo concurrió a votar el 67,83% del electorado y de los que emitieron el voto, un 4,7% lo hicieron en blanco (1.148.342 votos), un 1,3% fueron votos nulos (293.041 votos) y aproximadamente 0,16% fueron votos recurridos e impugnados (35.850). El espacio que más votos obtuvo fue La Libertad Avanza (Javier Milei, 30,04%), seguido por Juntos por el Cambio (Patricia Bullrich, 28,28%) y Unión por la Patria (Sergio Massa, 27,27%). De tal manera de que esos porcentajes se corresponden con los votos emitidos y no sobre el total del padrón electoral, lo que lleva a que los porcentajes reales sean bastante inferiores.

En las elecciones generales del 22 de octubre la participación del electorado fue del 76,53%; los votos en blanco sumaron 554.161, los nulos 224.864 y los recurridos e impugnados sumaron 29.932. Las tres fuerzas más votadas fueron Unión por la Patria (Sergio Massa) con el 36,69%, La Libertad Avanza (Javier Milei) con el 29,99 de los votos y Juntos por el Cambio (Patricia Bullrich) 23,84%. Debido a que ninguno de los candidatos obtuvo el 45% de los sufragios o el 40% y una diferencia de 10 puntos con el segundo postulante, se debió recurrir a una segunda vuelta entre Sergio Massa y Javier Milei, la que se llevó a cabo el 19 de noviembre.

En esa segunda vuelta La Libertad Avanza (Milei) se impuso con el 55,69% de los votos frente al 44,31% que obtuvo Unión por la Patria (Massa). En esta jornada concurrió a votar el 76,33%, por lo que esos porcentajes se corresponden sobre quienes fueron a votar y no sobre el total del padrón electoral. Los votos en blanco fueron 438.681 y los recurridos e impugnados 14.446. En síntesis, casi la cuarta parte de los electores no concurrió a los centros de votación y muchos pusieron en práctica el voto castigo por lo que La Libertad Avanza obtuvo un triunfo por el rechazo que buena parte de la población sentía con respecto al gobierno.

Los candidatos

La realidad es que los candidatos carecieron de propuestas y las que realizaban eran poco atractivas y/o alejadas de la realidad de la población. Durante la campaña no hubo, virtualmente, una presentación de ideas sino más bien una descalificación mutua entre los candidatos.

Como he ya mencionado en otro artículo, los políticos argentinos son «cuadrados y prácticos» y tienen como denominador común la ignorancia acerca de las cuestiones culturales, de las referidas a la política internacional y ni hablar de geopolítica o de estrategia nacional e, incluso, a veces carecen de conocimientos acerca de cosas triviales[3].

El desconocimiento de la política internacional, del escenario global y del escenario regional, les impide diseñar una política estratégica para la Argentina. Sólo se limitan a mirarse el ombligo. Sus asesores tampoco parecen reunir las condiciones requeridas para colaborar con los candidatos. Y esto nos lleva al segundo término: «práctico». Son prácticos en un sentido burdo: sólo les interesa mantenerse en el poder[4].

Los candidatos de la oposición, Bullrich y Milei, se pronunciaban en contra de los BRICS que, a mi juicio, era el camino que la Argentina debía tomar. Ambos candidatos se alineaban con los Estados Unidos y con Israel, aunque también Sergio Massa era un candidato de la «embajada» (de Estados Unidos). Massa, incluso, después del ataque de Hamás del 7 de octubre manifestó que declararía al grupo palestino como terrorista y tomaría posición en favor de Israel. En síntesis los tres candidatos principales iban por el mismo camino.

Se sabía que detrás de Sergio Massa estaba el grupo económico Vila – Manzano que controla, entre otros rubros, a medios de comunicación y a empresas energéticas[5]. Daniel Vila y José Luis Manzano son considerados por Bloomberg entre las 500 personas más influyentes de América Latina[6].

Aquí cabe mencionar que Milei fue un producto mediático y que la Corporación América (Vila – Manzano y Eduardo Eurnekian) lo favorecieron a través de sus medios, al punto que fue notorio como algunos periodistas fueron apartados de sus medios.

Eliminada Bullrich de la carrera por la presidencia en las elecciones generales, algún importante medio que la respaldaba pasó a apoyar a Milei, fortaleciendo su posicionamiento entre los desencantados con el gobierno. Mauricio Macri, quien jugó en contra ―o si se prefiere con mucha tibieza en su apoyo― de los candidatos a la presidencia y vicepresidencia de su espacio, Patricia Bullrich y Luis Petri, prontamente le dio su apoyo a Milei y organizó una reunión en su casa citando a Bullrich. Todas las fuerzas se alinearon detrás de Milei y la «corporación política» obtuvo su triunfo porque al asumir la presidencia el 10 de diciembre, Milei nombró a los perdedores Bullrich y Petri como ministros de Seguridad y de Defensa respectivamente. Cabe recordar que ambos quedaron terceros en la carrera por la presidencia.

Los grupos económicos

Los grupos económicos también ganaron con Milei porque el grupo Vila – Manzano estaba tanto detrás de Massa como del libertario. Seguramente que si hubiera ganado Bullrich también habríamos visto que ese grupo también apoyaba a la candidata frustrada.

Detrás de Milei también están los empresarios Eduardo Eurnekian (Corporación América, que incluye diversas industrias, tales como la aeroportuaria, agroindustrias, energía e infraestructura), quien fue empleador ―si es que no lo sigue siendo― del presidente, Eduardo Elsztain (presidente de las compañías de bienes raíces IRSA e IRSA Propiedades Comerciales, del Banco Hipotecario, y de las agropecuarias Cresud y BrasilAgro, presidente de la compañía Austral Gold, de la Fundación IRSA y cofundador de Endeavor Argentina) ―a quien se lo llama «el dueño de la Argentina»― y Gerardo Werthein (Grupo Werthein, que cuenta con un «con un Portfolio diversificado en áreas de media tech, información, entretenimiento, seguros, salud, agroindustria, alimentos y bebidas, desarrollos inmobiliarios y tecnología»[7].

Antes de asumir la presidencia, a fines de noviembre, Milei fue en un vuelo privado a Nueva York a agradecer al «rebe de la Jabad Lubavitch» ―el fallecido Menachem Mendel Schneerson―, la comunidad judía a la que pertenece Eduardo Elsztain y también Gerardo Werthein[8]. Ambos empresarios forman parte de esa secta judía que es la que también está detrás de Milei y que, oportunamente, el mismo rabino que instruye al libertario con la Torá y el Talmud bendijo a Mauricio Macri hace varios años atrás cuando era jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Cabe mencionar que fue Macri quien le otorgó un enorme predio a la Jabad Lubavitch en Puerto Madero, que incluía una edificación del entonces puerto de Buenos Aires[9].

Javier Milei ondea una bandera israelí durante un acto de campaña. (EFE/Franco Trovato)

Durante su campaña y luego de haber asumido la presidencia, Milei vivió en un hotel propiedad de Eduardo Elsztain lo que ha levantado sospechas de corrupción[10].

La farsa y la trampa

Desde el comienzo la campaña electoral pudo percibirse que todos los candidatos eran marionetas de los mismos titiriteros a pesar de las sutiles diferencias que mostraban ante los medios.

Durante la campaña, Massa advirtió sobre un aumento en el costo del transporte público «si ganan Milei o Bullrich»[11], costo que comenzó a incrementarse significativamente poco tiempo después de la asunción de Milei. ¿Cómo lo sabía Massa? ¿Tendrían todos el mismo libreto para cuando llegaran a la presidencia?

Durante la campaña Milei utilizó un discurso disruptivo, agresivo, no se privó de insultar y su mensaje central era en contra de la «casta» y de los «empresaurios» o empresarios prebendarios. Su blanco de ataques eran más los candidatos de Juntos por el Cambio que los propios kirchneristas. Del mismo modo, su modelo como presidente es Carlos Menem, quien ejerció la primera magistratura entre el 8 de julio de 1989 y el 10 de diciembre de 1999, gobierno que se caracterizó por su corrupción, por la destrucción del sistema ferroviario nacional y por desmantelar y privatizar empresas del Estado, además de su alineamiento automático a la política de los Estados Unidos.

Otro punto a destacar del discurso de Milei fue el ataque al Estado como responsable de todos los males. La sociedad no tiene por qué conocer conceptos de Ciencia Política pero un político sí. El Estado pertenece a todos los ciudadanos y no hay nación sin Estado. Lo que debió haber atacado es a los gobiernos que mal administraron en su turno al Estado porque éste podría compararse a un consorcio de copropietarios y el gobierno a su administrador. Quizás ese ataque haya sido deliberado pero muy probablemente se deba a la ignorancia de quien hoy ejerce la presidencia.

El discurso de Milei caló hondo en los jóvenes, en los «desmemoriados» respecto del gobierno de Menem y de su ministro de Economía Domingo Cavallo, también elogiado por el libertario.

El DNU que presentó Milei para su aprobación en el Congreso (Decreto DNU 70/2023, del 20 de diciembre) ―a pesar de que su discurso de asunción fue fuera del edificio del Poder Legislativo y a espaldas del mismo, como si fuera a espaldas del pueblo, ya que allí están quienes dicen representarlo― fue claramente un intento de gran reforma constitucional ―y quizás un golpe institucional― que favorecía a todos los grupos económicos que lo respaldaron, siendo el más evidente el intento de eliminar la Ley de Tierras, lo cual favorecía claramente a Eduardo Elsztain. Su eliminación quizás también tenía una agenda oculta.

El gobierno de Milei es, contrariamente a todo lo que él dijo en campaña, el «gobierno de la casta» en el que se puede encontrar a funcionarios que quedaron del massismo, eternos funcionarios como Daniel Scioli, los provenientes del PRO de Macri, como los ya fracasados Luis Caputo, actual ministro de Economía y que durante el gobierno de Macri fue titular del Banco Central y ministro de Finanzas, con un destacado papel cuando se gestaba el millonario préstamo con el FMI y también vinculado a fondos offshore, y Patricia Bullrich, quien tuvo una deslucida gestión como ministro de Seguridad del gobierno de Macri pero que siempre goza de una buena propaganda mediática. Al otorgarle el manejo de la Seguridad y de la Defensa a Bullrich ―a la que en campaña había acusado de «tirar bombas en jardines de infantes»[12]― dejó a un costado a lo que venía trabajando para esas áreas y para Inteligencia la entonces candidata y actual vicepresidente Victoria Villarruel. Resultaba raro que un candidato a vicepresidente pudiera concentrar ese poder, por lo que podría conjeturarse que se trató de un «ejercicio de distracción» para Villarruel o bien de un pragmatismo destinado a conseguir el apoyo de Juntos por el Cambio para la segunda vuelta.

Por su parte, los grupos empresarios pusieron también a sus alfiles en lugares estratégicos del gobierno, como el jefe de gabinete, Nicolás Posse, y el ministro del Interior, Guillermo Francos ―quienes provienen del Grupo América de Eurnekián―. Aquí cabe mencionar que el jefe de gabinete fue quien designó al interventor de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), su sobrino Silvestre Sívori. Demás está aclarar que la AFI depende de la Presidencia de la Nación y no del Jefe de Gabinete.

Como interventor de medios públicos fue nombrado el abogado mendocino Diego Chaher, quien se desempeñó en el ámbito legal de empresas como Grupo Supercanal, donde ejerció como director de Asuntos Legales y Director de TVEO Producción Audiovisual y en Grupo América Interior / América TV, donde cumplió funciones como gerente corporativo de Asuntos Legales. Es decir que es un hombre del Grupo Vila – Manzano.

La Agencia de Bienes del Estado quedó a cargo de un funcionario vinculado a IRSA, con lo cual Elsztain puso en un lugar clave a un hombre que puede venderle los bienes del Estado. Se trata del joven Nicolás Pakgojz, quien también fue funcionario del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. «Durante 2020, Pakgojz participó de un programa de la Universidad de Tel Aviv, institución de la que Elsztain es considerado “amigo”. Meses más tarde estaba defendiendo en la Legislatura uno de los proyectos más deseados por el dueño de IRSA», destaca La Política Online [13].

Claramente, Milei cumplió con su alineamiento a Israel y a los Estados Unidos pero el costo del ajuste no lo está pagando la «casta» y tampoco los «empresaurios» que siempre han vivido beneficiados por el Estado. Por el contrario, los empresarios han puesto a sus hombres como funcionarios por lo que el «Estado Profundo» de la Argentina parece haber tomado protagonismo desde el 10 de diciembre de 2023.

Todo fue una farsa y buena parte de los ciudadanos fueron llevados hacia una trampa, hacia un laberinto sin salida a partir de ese discurso disruptivo y agresivo que parecía expresar lo que el propio ciudadano común pensaba de los políticos. En el ejercicio del poder la realidad ha resultado ser otra.

* Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director ejecutivo de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Profesor de Inteligencia de la Maestría en Inteligencia Estratégica Nacional de la Universidad Nacional de La Plata.

Autor del libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones”, Buenos Aires: Editorial Almaluz, (2da edición) 2024.

Investigador Senior del IGADI, Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional, Pontevedra, España.

 

Referencias

[1] Marcelo Javier de los Reyes. «Argentina. Consideraciones políticas de cara a las elecciones». Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG), 17/10/2023, https://saeeg.org/index.php/2023/10/17/argentina-consideraciones-politicas-de-cara-a-las-elecciones/.

[2] Ídem.

[3] Marcelo Javier de los Reyes. «„Quadratisch. Praktisch. Schelecht” (“Cuadrado. Práctico. Malo”) Los políticos argentinos no son como el famoso chocolate alemán». Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG), 10/06/2023, https://saeeg.org/index.php/2023/06/10/quadratisch-praktisch-schlecht-cuadrado-practico-malo-los-politicos-argentinos-no-son-como-el-famoso-chocolate-aleman/.

[4] Ídem.

[5] Vila es presidente del Grupo América, holding enfocado en medios e integrado por canales de televisión abierta y cable, radios AM y FM y diarios. Se destacan América TV, Radio La Red, FM Blue y el diario El Cronista. Junto a José Luis Manzano y Mauricio Filiberti, controla la mayoría accionaria de la distribuidora de energía eléctrica Edenor. Sus intereses empresariales también se orientan al litio y es presidente desde 1995 y el principal accionista de Integra Resources, compañía que explora en salinas en 14.000 hectáreas en Jujuy y 149.000 en Catamarca. Se encuentra entre los principales accionistas de la empresa Metrogas (distribuidora de gas), la mencionada Edenor, Phoenix Global Resources (productora de petróleo y gas), entre otras participaciones accionarias.

[6] «Daniel Vila y José Luis Manzano entre los empresarios más influyentes de América latina». El Cronista, 01/10/2023, https://www.cronista.com/negocios/daniel-vila-y-jose-luis-manzano-entre-los-empresarios-mas-influyentes-de-america-latina/.

[7] Sitio web del Grupo Werthein, https://grupowerthein.com/quienes-somos/. Su extenso listado de empresas incluye a Landmark, DirecTV, Sky, Torneos, Cachamai, Frutty, Arroyo Verde, Valley, Experta Art, Experta Seguros, entre tantas otras.

[8] «Acompañado por Elsztain y Werthein, Milei visitó la tumba de un rabino en Nueva York». ElDiarioAR, 27/11/2023, https://www.eldiarioar.com/economia/acompanado-elsztain-werthein-milei-visito-tumba-rabino-nueva-york_1_10721963.html, [consulta: 30/12/2023].

[9] «Macri recibe la bendición de un rabino en una controvertida semana con la comunidad judía». DelaCole.com, 03/09/2010, https://www.delacole.com/cgi-perl/noticias/vernota.cgi?nota=93-5199316018&pag=46&cat=comunidades, [consulta: 30/12/2023].

[10] Emilia Delfino, Alejandro Rebossio «Números que no cierran: Milei sigue sin explicar quién le paga la estadía en el hotel Libertador». ElDiarioAR, 29/12/2023, https://www.eldiarioar.com/politica/numeros-no-cierran-milei-sigue-explicar-le-paga-estadia-hotel-libertador_1_10801394.html, [consulta: 30/12/2023].

[11] «Massa advirtió sobre un aumento en el costo del transporte público “si ganan Milei o Bullrich”». Veintitrés, 18/10/2023, https://www.veintitres.com.ar/politica/Massa-advirtio-sobre-un-aumento-en-el-costo-del-transporte-publico-si-ganan-Milei-o-Bullrich-20231018-0018.html, [consulta: 30/12/2023].

[12] «Bullrich, de rival de Milei a ser su Ministra: él la acusó de “tirar bombas en jardines de infantes” y ella lo apoyó en el balotaje». Perfil, 23/11/2023, https://www.perfil.com/noticias/politica/bullrich-rival-milei-ministra-acuso-tirar-bombas-jardines-infantes-apoyo-balotaje.phtml.

[13] «Un funcionario vinculado a IRSA administrará el organismo que vende los bienes del Estado». La Política Online, 08/01/2024, https://www.lapoliticaonline.com/politica/un-funcionario-vinculado-a-irsa-administrara-el-organismo-que-vende-los-bienes-del-estado/, [consulta: 09/01/2024].

 

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EPÍSTOLAS DESDE LA MONCLOA

F. Javier Blasco Robledo*

Si rebuscamos en el diccionario vemos que la palabra epístola tiene varios significados tales como: carta, misiva, mensaje, escrito o comunicación que se escribe o dirige a alguien. También figura la siguiente acepción: escrito en prosa, de contenido real o ficticio, cultivado en la Antigüedad griega, así como en el Nuevo Testamento; periodo este último, en el que surgieron las famosas epístolas canónicas que tenían un carácter instructivo o moralizante.

Pues bien, ahora que estamos en la era de la comunicación rápida, a base de mensajes cortos emitidos a través de las redes y que Sánchez tanto criticaba el famoso «plasma» de Rajoy, resulta que la pareja Sánchez-Gómez, residentes oficiales de la Moncloa, han rescatado el viejo y tedioso modo epistolar para comunicarse con los demás, donde todo tiene cabida y evitarse, además, tener que responder a preguntas molestas o dar explicaciones a nadie porque sus cartas no esperan respuesta.  

Aunque el medio es el mismo, los fines perseguidos por ambos son bastante diferentes. Comenzó la señora su utilización, para introducir, presentar o recomendar productos o las propias empresas que los producen, proporcionan y aplican, ante organismos oficiales; a la sazón, aquellos que disponen de fondos de procedencia y destinos muy diversos, algunos inclusos propios de las ayudas de la UE, cuyo gasto y aplicación debería regirse por normas mucho más serias y estrictas que las propias nacionales.

Pero, desde que el hecho saltó a la opinión pública, Sánchez, vio en las epístolas, abiertas y publicadas por todos los medios, el camino con el que dirigirse a muchos más que si lo tuviera que hacer de forma individual a los que pretendía dirigirse para, sin mancharse las manos, intimidarles, engañarles o tratar de codirigirles sus pensamientos; máxime, si como sucede actualmente nos encontramos, en plena campaña electoral europea ―en la que según parece, a su partido o lo poco que va quedando de él, no le van del todo bien las cosas― como un modo más de impulsar a los propios y desanimar al poco ilusionado votante de la derecha ante unos comicios en los que, tradicionalmente, la inapetencia general es pública, patética y manifiesta.    

Su esposa, con sus cartas pretendía meter de rondón -con bastante éxito hay que decir- unas excelencias, que no eran tales o tan cogidas con pinzas que necesitaron apoyos y elogios, personales de su parte, por ser quien era -la mujer del presidente y no la presidenta como dice el inefable Patxi López-, e incluso, si fuera preciso como ocurrió en algunos casos, del propio presidente y varios de sus ministros y ministras, aprovechando que el Ebro pasa por Zaragoza o el Pisuerga por Valladolid.  

Sin embargo, Sánchez, tras su infumable tragicomedia de cinco días para «reflexionar» las noticias que ellos ya conocían bien en aquellos tiempos y nos lo ocultó, ha empleado por dos veces sus epístolas para exagerar su enfado, mentir como un bellaco a propios y ajenos y para embarrar aún más, si cabe, el putrefacto escenario en el que ha convertido la marcha y arena política de España durante el tiempo que él debería presidirla y regenerarla políticamente tal y como prometió en aquella impostada moción de censura basada en puras mentiras y con el apoyo de todo lo más granado del elenco parlamentario, a los que, por cierto, ahora critica a algunos ante la posibilidad de que se le revuelvan en su contra y se alíen con la derecha.

Es bien sabido que las segundas partes de cualquier evento, aunque finalizara con éxito, no suelen resultar tan bien aceptadas como las primeras y que insistir en el castigo no es bueno para salir por la puerta grande en una soleada tarde de toros. En esta vida, todo tiene su medida y hacerlo de forma insistente y estridente puede dar lugar al empacho o a la pérdida del interés hacia el que habla y clama por nuestro apoyo a manos llenas. Por otro lado, hay un dicho catalán de gran aplicación a este momento que dice: Ser bueno (BO) una vez, está bien; pero serlo dos veces, es ser un BOBO.

Jugar a impresionar al público en general con palabrería fofa y banal o de deslumbrar con decisiones inverosímiles o datos “positivos” -inflados hasta la extenuación de forma inmisericorde para poderlos presentar como tales- dirigidos a los muy cafeteros y a la cohorte de medios rendidos a sus pies por ideología u otros intereses más crematísticos, suele tener grandes riesgos. Al final se ve claramente que con los continuos y fugaces destellos solo tratan de apartar la atención de lo mollar y de lo que nos interesa y preocupa a todos.

 A la hora de la verdad, todo lo propuesto y tan airadamente presentado se reduce a cuestiones de poco calado, nulo o casi nulo seguimiento internacional y a posibles represalias o castigos que luego tendremos que pagar los españoles; porque para nuestra desgracia, los espontáneos alardes poco sostenibles, las veRdades a medias y los exabruptos a contracorriente, llevan a que nos tomen la matrícula y a la menor ocasión, se nos corte el paso a las importaciones o exportaciones, se nos desprecie en los foros de importancia o se nos exija cumplir con lo prometido como va a ser el trago a pasar en la próxima cumbre de la OTAN, donde Sánchez no será recibido por Biden ―volveremos a perseguirle por los pasillos― se nos volverá a recordar ―con menos salidas de escape, si cabe- el incumplimiento del prometido gasto en defensa en la pasada Cumbre de Gales -cosa que este año vence su implementación y aún estamos muy lejos de conseguirlo-  y me temo, que nuestras “capacidades reales” en caso de venir mal dadas con Rusia, Irán u otros frentes yihadistas, estén muy lejos de ser tomadas en consideración en la arena internacional a tenor del esfuerzo real que estamos haciendo en diversos despliegues y apoyos a Ucrania y contra la piratería, todos ellos, de cara a la galería y de no mucha efectividad real.  

Espero y deseo que Sánchez se haya dado cuenta de la importancia de este su segundo error, que contrariamente a lo que se propone, nos está cansando a todos con su falta de rigor, mentiras, ataques e insultos a nuestra inteligencia, que no siga por ese camino y aparque las epístolas, salvo para dar explicaciones claras y fehacientes de lo hecho por su esposa y su grado real de conocimiento e implicación o para, definitivamente, proclamar que deja, de verdad, la presidencia del gobierno y convocará elecciones tan pronto pueda y se lo permita la Ley.

 

* Coronel de Ejército de Tierra (Retirado) de España. Diplomado de Estado Mayor, con experiencia de más de 40 años en las FAS. Ha participado en Operaciones de Paz en Bosnia Herzegovina y Kosovo y en Estados Mayores de la OTAN (AFSOUTH-J9). Agregado de Defensa en la República Checa y en Eslovaquia. Piloto de helicópteros, Vuelo Instrumental y piloto de pruebas. Miembro de la SAEEG.