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EL VÉRTIGO

F. Javier Blasco*

Imagen de Luciana Lopez en Pixabay 

Se define como vértigo a la sensación ilusoria por la que las cosas externas parecen estar rotando o desplazándose alrededor de uno o también, cuando es uno mismo, quien parece estar dando vueltas en el espacio y el resto permanece inmóvil. Es debido fundamentalmente, a una alteración de los órganos del oído o del sistema nervioso central quienes regulan el equilibrio.

Existe un caso específico de vértigo, muy famoso por su peligrosidad entre los pilotos calificados para el vuelo con instrumentos, de noche o en condiciones meteorológicas adversas; es el conocido como vértigo de instrumentos y se produce porque durante el vuelo en tales condiciones, la fuerza centrífuga en los virajes, puede llegar a provocar confusión en el sistema vestibular del oído lo que origina que disminuya la capacidad visual.

Además, en dichos casos, el sistema propioceptivo del piloto, sistema que influye mucho en la orientación humana, resulta inútil para indicarle en qué situación espacial se encuentra él mismo o el aparato que pilota. Por lo tanto, no es nada extraño que sean sus propios sentidos los que lleven al piloto a engaño y le ayuden a desorientarse total o parcialmente, provocando situaciones irreversibles y accidentes muy graves.

Razón por la que, para evitar dichos problemas, se necesita estar en muy buenas condiciones psíquico físicas, llevar a cabo un entrenamiento exhaustivo en simuladores en tierra y en vuelo y ser muy consciente —cómo norma fundamental— que siempre hay que hacer caso a lo que nos indiquen los instrumentos de altura, rumbo u orientación y grado de viraje o de ascenso y descenso del aparato y nunca pensar que son nuestros sentidos los únicos que están en posesión de la certeza.

Sirva esta aclaración como silogismo al grado de desorientación de nuestros políticos en general y de los máximos responsables de los estados en particular, tanto a escala mundial, europea así como fundamentalmente en España, porque a pesar de que los muchos fehacientes indicadores, informes previos, análisis y previsiones a futuro puestos a su disposición les indican todo lo contrario, se empeñan en poner en práctica erradas actuaciones y políticas de forma pusilánime y bastante reiterada.

Tengo la sensación de que en o para la concepción, gestión y puesta en práctica de las necesarias políticas, principalmente aquellas que tienen que ver con la economía y la atención social, nuestros próceres han entrado en un total y absoluto vértigo de instrumentos del que, a muchos, les resulta difícil salir.

La inmensa mayoría de aquellos se creen en posesión de la verdad absoluta; tratan de buscar y aplicar fórmulas “novedosas y magistrales” para tratar de solucionar problemas ya conocidos, muchos de ellos conocidos o arrastrados del pasado y fácilmente predecibles o reconocibles por una gran cantidad de personas y organismos expertos en dichos temas que, con dedicación casi exclusiva, producen eficientes recetas que suelen diferir mucho de las aplicadas por los primeros.

Situación típica y muy frecuente a la hora de prever, tomar las necesarias medidas correctivas iniciales o para combatir de pleno las sucesivas crisis económicas, vengan de donde vengan, aunque, según su origen, gravedad y grado de extensión a escala mundial, tengan grandes matices diferenciadores entre ellas.

El mundo lleva inmerso muchos, demasiados años en tratar de corregir y combatir los problemas derivados del cambio climático. Recientemente, otra vez hemos sido testigos silenciosos de un fracaso más en las largas y poco o nada productivas Cumbres internacionales para discutir la realidad del mismo, las medidas que se deben adoptar, cómo han de ser aplicadas, cuando y en qué grado de intensidad o urgencia.

Los intereses personales o nacionales en su caso, la idiosincrasia de cada país y los recelos entre los más contaminantes hacen que todo quede aplazado sine die o a un horizonte tan lejano que nos hace ver que no hay intención clara de arreglar el problema y que se deja la solución tan aparcada, que ninguno o muy pocos de los contrayentes de tales compromisos, seguirán en activo o con responsabilidades para dichas fechas.

Otro tanto ocurre con el manejo y lucha contra las cada vez más crecientes crisis de refugiados; los movimientos masivos de personas que se lanzan a la aventura porque tienen hambre o sed, en busca de un trabajo, de protección por sufrir cualquier tipo de persecuciones o, simplemente, de una atención sanitaria digna y suficiente para ellos y sus familias. Movimientos, que además de ser cada vez mayores en número total de personas y en vías de emigración, debido a que se emplean como vías de camuflaje por diversas tendencias religiosas yihadistas y grupos terroristas, se convierten en algo mucho más peligroso.

Hoy en día, millones de pobres, parias en todos los continentes, son usados como un medio de limpieza étnica, una fábrica de hacer dinero para ganar pingües beneficios con sus movimientos controlados o como ariete y fuerza de choque para desestabilizar países vecinos u organizaciones de éstos sin piedad ni tener en cuenta las consecuencias.

Otro de los grandes problemas donde es fácil que entren en vértigo los gobiernos, son las pandemias, su tratamiento y combate. Los dirigentes, sobre todo los españoles, ante estos inesperados y no tanto, fenómenos son capaces de dar todo tipo de bandazos, no hacen caso de los especialistas en el tratamiento de estas situaciones y caen en errores de principiantes, que les lleva hasta a legislar de forma poco ética o anticonstitucional, son sujetos de auténticos fraudes multimillonarios durante las urgentes y acaloradas adquisiciones de material en las primeras fases e incurren en apreciaciones y tomas de decisiones muy costosas tanto económicamente, como en el número de vidas pérdidas por hacerlo a la ligera o sin verdadero conocimiento de la causa y situación.

Los continuos enfrentamientos económicos, verbales, sociales y hasta prebélicos por liderar el mundo o una importante región del mismo o por ocupar un puesto preponderante en el ranking del poder, llevan a los líderes en liza a tomas de decisiones graves y muy transcendentes que se traducen en desenfrenadas carreras de armamentos, injerencias cibernéticas, amenazas y hasta amagos de encontronazos con contínuos, peligrosos y costosos despliegues de fuerzas y material en las fronteras, que inmediatamente se traduce en fuertes caídas de las bolsas y en un deterioro de la economía, las exportaciones y las normales y necesarias relaciones políticas, sociales y comerciales entre países, asociaciones de éstos e incluso continentes enteros.

A la vista de lo anterior, se puede concluir que es imprescindible que los dirigentes políticos estén y se mantengan siempre en muy buenas condiciones psíquico físicas personales; obligatoriamente deben fijarse en los instrumentos a su disposición —verdaderos y bien formados asesores y una auténtica Administración al servicio del Estado, que no del gobierno— y que realmente hagan caso de todos aquellos indicadores que seriamente les avisan de que sus chapuzas o malas decisiones llevan al país a la perdición.

Por otro lado, debería barajarse ya necesidad urgente de dotarse de auténticos mecanismos de control político y de inflexibles tribunales u organismos con capacidad punitiva de enjundia, que realicen la revisión casi inmediata e inapelable de las actuaciones de aquellos para evitar que en sus constantes vértigos, forzados o no, lleven a los países —como el que por desgracia tenemos bien cerca— a situaciones de esterilidad, desidia y pobreza muy difíciles de superar, si es que alguna vez conseguimos salir de este embrollo y atolladero.

 

* Coronel de Ejército de Tierra (Retirado) de España. Diplomado de Estado Mayor, con experiencia de más de 40 años en las FAS. Ha participado en Operaciones de Paz en Bosnia Herzegovina y Kosovo y en Estados Mayores de la OTAN (AFSOUTH-J9). Agregado de Defensa en la República Checa y en Eslovaquia. Piloto de helicópteros, Vuelo Instrumental y piloto de pruebas. Miembro de la SAEEG.

©2021-saeeg®

 

…Y DIJO EL GOBIERNO: “FUIMOS DERROTADOS CON TODO ÉXITO”

Grl Heriberto Justo Auel*

“Maniobrar con un ejército es ventajoso.

Maniobrar con una multitud indisciplinada, es peligroso”.

 

“La oportunidad de asegurarnos contra la derrota está en nuestras propias manos, pero la oportunidad de derrotar al enemigo, la provee él mismo”.

Sun Tzu (544 – 496 a. C.)

 

La “reacción por impotencia[1]

Cuando en la confrontación o en la lucha por el poder una de las partes —la que ocupa la altura— observa que los muros de la fortaleza han sido demolidos en los cuatro puntos cardinales y no quiere o no puede —por varias razones— reconocer su derrota, buscará la forma de controlar a la opinión pública —en particular a la propia— y comunicará el fracaso sin dejar de anunciarlo como “un éxito”[2].

Las falacias de atingencia dan lugar a otras de reemplazo, pues la “irrealidad” del derrotado debe continuar dentro de la categoría del “espejismo[3] ideológico”, como única visión del “militante”. Pero, no solo del propio “militante”. 

Tartufo es —en sí mismo— un “espejismo presidencial” y puede continuar en ese rol pues gran parte de la oposición y del periodismo se lo permiten al no reconocer su naturaleza. Esos sectores continúan con esquemas analíticos perimidos de peronismo-antiperonismo —década de la Libertadora— y la situación que enfrentan es otra: la de revolucionarios frente a contrarrevolucionarios.

La intensa acción psico-política de manipulación cerebral para sostener las sucesivas falacias políticas de atingencia —que manipuló el “enemigo” ha sido eficaz y lo siguen siendo, a pesar de que los sigilosos hechos hoy están en superficie, pero “se miran y no se ven” [4].

Las maniobras en ejecución —caso “reunión de la militancia del 17 Nov”— al operar con una “multitud indisciplinada” para sostener una victoria que no fue —y replantear allí al espejismo falaz— puede ser un “boomerang” peligroso. Hay otras “multitudes activas” que no son precisamente de volubles “militantes contratados”. Por ello, si hubiese una conducción opositora de alto nivel, debería estar atenta a que “la oportunidad[5] de derrotar al enemigo —definitivamente— la provee él mismo”, Sun Tzu dixit.

Desde 1945 —cuando los lanzamientos NN dan lugar a la Estrategia Contemporánea— los orígenes de los conflictos limitados pueden clasificarse como producto de:

“incidentes provocados” como lo fue el del “Atlántico Sur en 1982” y más recientemente la “operación puff-puff” —dentro del estado de guerra interno— al igual que el

incidente no provocado” llamado “caso del desaparecido Maldonado” —conducido por el CELS del “perro”— y, por último, nos encontramos con

la reacción por impotencia” como lo es nuestro “caso poselectoral actual” que conduce personalmente Tartufo desde el momento en que se conoció el resultado de las elecciones de medio tiempo.

Tartufo nunca tuvo poder, fuerza ni autoridad[6]. Actuó y actúa como mandatario contratado para un servicio exclusivo: la absolución de Ella. Cuenta con medios puestos a su disposición: el Consejo de la Magistratura y Justicia legítima —a la cabeza— pero hasta ahora sus intentos para cumplir con el objeto que lo llevó a la presidencia, fracasaron.

Se llegó a las elecciones de medio tiempo sabiendo que los kk las perdían y, previamente a ellas, Tartufo concertó una concentración en Plaza de Mayo para festejar el éxito, como único orador. Tenía que salvar el pellejo.

Así, su merecido y bien ganado apodo hizo cumbre: reaccionó por impotencia.

Desde un punto de vista polemológico o estratégico, en el ámbito de la contraofensiva revolucionaria —ordenada por el Foro de San Pablo (FSP) el 24 de julio de 2019— para toda Iberoamérica, el encuadramiento de la situación del gobierno kk —actualmente leído muy superficialmente por nuestros analistas— podría describirse sintéticamente así:

    1. Desde el 4 de julio de 2018 a octubre de 2021 sesiona la Convención Constitucional en Chile, como consecuencia de la violenta insurgencia conducida por el FSP en octubre de 2019. Con 155 miembros, mitad hombres y mitad mujeres, en un año —octubre de 2022— presentará una nueva Constitución, objetivo que la revolución castro-comunista persigue para todo el continente desde 1959. Orientada por la política de derechos humanos y del feminismo, se aguarda una Constitución radicalizada ¡concedida por el débil gobierno conservador de Piñera!
    2. En la Argentina gobierna desde diciembre de 2019 el cuarto gobierno kk, encubiertamente adscripto al FSP y al Grupo de Puebla (GP). Ambos órganos —conductores del proceso revolucionario neo-marxista continental— urgen al gobierno kk pues, paradójicamente, desde una clara posición castro-comunista no ha podido iniciar el proceso de reemplazo de sistema político —reforma constitucional— y el salvataje de la nomenklatura local —bajo graves cargos penales por corrupción— como ya se ha logrado —coetáneamente— en el país trasandino, con un gobierno de derecha.
    3. A Tartufo estas presiones de diversos orígenes y la reciente pérdida del control de ambas cámaras en el Congreso de la Nación le han reducido totalmente el “espacio de maniobra”, el “tiempo calendario” se le acorta al 10 de diciembre —fecha en que se incorporan los nuevos legisladores— y el “tiempo oportunidad” queda en manos de la oposición, pues se lo provee él mismo”, como nos enseñó Sun Tzu hace 2600 años. Lo expresado conlleva un nuevo “tiempo ritmo”, es decir: más acontecimientos trascendentes en el corto plazo, bajo control de la oposición.

¿Estará preparada para ello la oposición? ¿Quién tomará la iniciativa y retendrá la libertad de acción en los dos años próximos?[7]

La inconsistencia de la coalición opositora

El periodismo “políticamente correcto” —con alguna insistencia— plantea ante los políticos la existencia de “halcones” y “palomas”. Las respuestas que se reciben soslayan la verdad, arrojando la pelota hacia adelante. Ni los unos ni los otros tienen la “incorrección” de hablar de “revolución” o “contrarrevolución”. ¿No han vivido aquí en las últimas décadas? ¿Hay temor, cobardía o desconocimiento para hablar con sinceridad? ¿O falta coraje y compromiso con la Patria?

Si las palabras son símbolos de ideas, cuando no se emplean las que corresponden hay confusión. Y SI HAY CONFUSIÓN CONTINUAREMOS EN LA DECADENCIA.

Las “palomas” entienden —como Tartufo— que el castro-comunismo es una democracia “con problemas”. Pretenden negociar con ellos, con “las democracias dogmáticas de partido único”. Su “tolerancia-pacifista” encubre su adhesión o simpatía por la socialdemocracia, que forma parte del FSP.

Pero, como suele ocurrir, últimamente apareció un imponderable y se lo quiere matar en el huevo, pues el cuidadoso sigilo revolucionario podría quebrarse. Un “joven melenudo” —Milei, que en un principio no fue tomado muy en serio— en la campaña electoral demostró solvencia académica y hasta arrasó con algunos soberbios —ya establecidos— frente a las cámaras de televisión.

Creció en las encuestas —con el apoyo de los jóvenes— y con el 17 % de los votos ingresó a la Cámara, con dos diputados. Una operación en curso —para evitar el sinceramiento situacional— trata de impedir la presencia de uno de ellos, la Dra. Victoria Villarruel, en la banca que le corresponde.

El diputado electo Milei atacó con crudeza a “la casta” política, pero además citó con nombre y apellido a “los zurdos de m…” más o menos encubiertos y sorprendió, haciendo conocer la existencia del FSP y del GP, que jamás han estado en boca de los profesionales de la política menuda. Se termina así —paso a paso— con el misterio y el ocultamiento de la revolución.

Pero ¿por qué el cuestionamiento apunta al ingreso de Victoria a su banca legal y legítimamente ganada? La respuesta es sencilla: es fundadora y presidente del mundialmente prestigioso Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas” (Celtyv) y conoce a fondo el historial oculto de los terroristas revolucionarios y sus millonarios sucesores, que ensangrentaron a la Argentina durante décadas.

Su voz, en el recinto, sería un rayo de luz en la larga noche del drama argentino. El “curro de los derechos humanos” quedaría al descubierto, aún para los que no quieren ver.

La ímproba tarea de la Psicología Social revolucionaria —durante décadas— reemplazó a un tramo de la historia argentina por la memoria tuerta que los sucesores —millonarios— de los terroristas de los ´70, impusieron desde el poder. Los mitos, que han permitido que criminales terroristas estén inmortalizados en plazas, autopistas, aulas magnas universitarias, etc., están cayendo.

Los velos se corren y la verdad aflora, paso a paso. Podríamos estar en los comienzos de un nuevo tiempo en el que la verdad reemplace a la hipocresía. Los votos de los barrios carenciados que han rechazado las dádivas que compran la dignidad de las personas, son un signo de un nuevo amanecer argentino.

Sin embargo —como lo venimos señalando en los últimos meses— las “quintas columnas”[8] incorporadas en la coalición opositora —que en el pasado ya han evitado o retardado los cambios estructurales que exige la salida de la crítica situación socioeconómica argentina— permanecen allí, buscando escalar en la coalición.

Se trata de los “progres”[9] o “palomas” incorporados en la coalición por la necesidad de crecer electoralmente, pero que llegados al poder impiden la gobernabilidad. La probabilidad cierta del ingreso de los “libertarios” a los bloques de las Cámaras o a la misma coalición, hizo prender las luces rojas a la “progresía”, toda vez que los pondría en evidencia ante el hombre de a pie.

Existen “progres” de izquierda y también de derecha. Estos provienen de los partidos liberales y los primeros, de los socialistas. Cuando hay que decidir acerca de temas culturales, se unen, para apoyar la “relativización” de nuestros valores tradicionales. Así ocurrió cuando se votó en ambas Cámaras la “Ley del Aborto”. Los bloques de los partidos quedaron divididos en “verdes” y “celestes”. Las ideas de Antonio Gramsci permearon a todos los estamentos sociopolíticos, desde los ´80.

Con el tiempo es muy probable que el “progresismo cultural” se aglutine, sincerando a las representaciones políticas actualmente inhibidas para actuar con decisión y audacia. La llegada de los “libertarios” al Congreso sacudió al avispero “progre”, la representación “tolerante y pacifista” que aceptaría dialogar —o negociar— con el enemigo castro-comunista dogmático y fundamentalista, como lo hizo Piñera, con los resultados conocidos.

Miran, pero no ven. Son las “cataratas ideológicas” con que lideran, los socialdemócratas de la 5ta. Internacional, al “palomar” de la tolerancia, frente a la aparentemente ignorada “revolución castro-comunista”. Deberían tomar nota —nuestros idealistas moderados— que el amigo-asesor de Tartufo —Ominami— salió en último término en las elecciones primarias presidenciales chilenas y que Buenos Aires tuvo que aclarar que las últimas declaraciones —referidas al candidato Kast— del embajador —montonero— Bielsa, NO representaran la posición de Buenos Aires. ¡Cuánta hipocresía!

Espert es interrogado en la televisión acerca de su eventual apoyo a su amigo, el Jefe de Gobierno de la CABA, en el momento en que éste necesita correr un velo sobre las denuncias penales que lo afectan —junto a su ministro de Cultura— por los ataques a la Religión Católica en el Teatro Colón y en La Recoleta. Coinciden —estos hechos “tolerantes”— con la desaparición —hace meses— de la bandera argentina y de la ciudad en las Barrancas de Belgrano y la presencia permanente de cuatro banderas del arcoíris, en la pérgola insignia del barrio.

Una reflexión sociopolítica final —aún ausente en los comentarios de los medios argentinos—. Se trata de la desconocida naturaleza de las sorpresas estratégicas que el actual proceso revolucionario —conducido por el FSP— producen en Iberoamérica.

A pocas semanas de la cruenta y explosiva insurgencia provocada por el aumento de costo del boleto de los subterráneos de Santiago —explotado como “incidente NO provocado”  por el FSP las “palomas” del gobierno Piñera concedieron elecciones para decidir el reemplazo de la “Constitución de Pinochet”. El resultado de ellas fue un éxito total para el castro-comunismo. Semanas después hubo elecciones presidenciales y triunfó el candidato de la derecha chilena.

Quienes hemos seguido de cerca el proceso que impulsó a la sorpresiva y violenta insurgencia —con modalidad de las guerras de 7ma. generación— teníamos un fuerte interrogante, que ya expusimos hace unos días[10], cuando decíamos que a la conducción del FSP se le había “escapado la tortuga”.

Nos llamaba la atención el extemporáneo activismo “araucano”. El indigenismo radical revolucionario es conducido centralizadamente por el FSP —con directa injerencia de las FARC colombianas— que a su la vez conducen la contraofensiva continental que busca la recuperación de los gobiernos perdidos en elecciones democráticas. Es evidente que ha primado la necesidad imperiosa del cartel FARC, que buscan la salida alternativa del tráfico de cocaína por el Sur, ante el eventual derrumbe judicial del dúo Maduro-Cabello.

¿Era oportuno —dicho activismo en ambas Patagonias— para el exitoso curso de la operación en Chile que había logrado iniciar el reemplazo de la Constitución vigente, en simultáneo con las elecciones presidenciales? La sorprendida clase media chilena, sin duda, meditó su voto en el tiempo que medió entre ambos acontecimientos.

Siendo el país —que en las últimas décadas— más había progresado en la región, se encontró —de un momento para el otro, sorpresivamente— con una alta probabilidad de volver al comunismo por vía electoral. El electorado chileno reaccionó, polarizándose. Fue a buscar una decisión en los extremos del espectro político.

Es muy probable que el candidato —Kast— que ganó las primarias, gane la segunda vuelta, mal que les pese a los kk. Se trata de la expresión clara y dura del nacionalismo y de la derecha conservadora chilena que, si llega al Palacio de la Moneda, en octubre de 2022 se encontrará con un oxímoron[11] político superlativo: recibirá de la legal Convención Constituyente —hoy en plena tarea— una nueva Constitución Nacional producto de un impulso revolucionario —nacido en un acto de fuerza triunfante— que tuvo en sus ejes originarios a la falsa “política de los Derechos Humanos” y del “feminismo abortista”.

El nuevo presidente debería prever —tempranamente— una embestida internacional formidable del castro-comunismo, pues el elemento revolucionario director —con sede en La Habana— rugirá como león herido. Díaz Canel presiente un ocaso no muy lejano. ¿Estará tomando nota la fragmentada oposición argentina? O seguirá mirando sin ver.

Sabemos lo que han sido nuestros históricos cismas políticos. No está mal recordarles a nuestros dirigentes las palabras del Padre de la Patria, que sufrió en carne propia las consecuencias del cisma de su tiempo, que le impidieron ver a su mujer moribunda y que lo llevaron a un triste exilio después de diez años en campaña estando enfermo, para darnos la Libertad y la Independencia que algunos argentinos postergaban, por sus menguados intereses de partido. ¿Lo entenderemos hoy al paradigma de la argentinidad?

A aquellos les dijo:  

“SERÁS LO QUE DEBAS SER, SINO NO SERÁS NADA”

 

* Oficial de Estado Mayor del Ejército Argentino y del Ejército Uruguayo. Ha cursado las licenciaturas de Ciencias Políticas, de Administración, la licenciatura y el doctorado en Relaciones Internacionales. Se ha desempeñado como Observador Militar de la ONU en la Línea del Cese de Fuego del Canal de Suez. Comandó tropas de llanura, montaña, aerotransportadas y mecanizadas.

 

Referencias

[1] Impotencia: Falta de fuerza, poder o competencia para realizar una cosa, hacer que suceda o ponerle resistencia.

[2] H. J. Auel. “La cultura y la civilización. La guerra: continuidad y cambio”. IEEBA, diciembre de 2001, www.ieeba.org.

[3] Espejismo: Es ver objetos donde no los hay, es una ilusión óptica que se observa en días muy calurosos y en lugares como los desiertos.

[4] H. J. Auel. “El pensamiento estratégico militar en el siglo XXI. En el Occidente Norte y en la Argentina”. IEEBA, 12/10/2014, www.ieeba.org.

[5] Oportunidades: Son los aspectos que podrían influir positivamente y darnos ventaja en el futuro, si los sabemos aprovechar. Como se ve, el análisis abarca —prueba DOFA— tanto los aspectos negativos de nuestro proyecto (Debilidades y Amenazas), como los puntos positivos (Fortalezas y Oportunidades).

[6] H. J. Auel. “Alberto Ángel “Tartufo” Fernández, candidato del Foro de San Pablo”. IEEBA, 10/08/2019, www.ieeba.org

[7] H. J. Auel. “Un análisis sociológico-político de la crisis-decadencia de la Argentina”. IEEBA,  julio de 2020. www.ieeba.org

[8] Quinta columna: es una expresión utilizada para designar, en una situación de confrontación, a un sector de la población que mantiene ciertas lealtades (reales o percibidas) hacia el bando enemigo, debido a motivos religiosos, económicos. Conjunto de personas potencialmente desleales a la comunidad en la que viven y susceptibles de colaborar de distintas formas con el enemigo.

[9] Progresismo o “progre”: el concepto fue introducido en la Argentina por Juan B. Alberdi, en sus “Obras Póstumas”, haciendo referencia a los militantes de la Revolución francesa. Pero en la actualidad se popularizó con el “destape” español.  El progresismo y el conservadurismo se encuentran en posiciones enfrentadas. El “progre” se distingue por defender el intervencionismo económico vs la libertad económica; el ateísmo vs el teísmo; el proteccionismo vs el libre comercio; el sector público vs el sector privado. Son muchos los puntos en los que confrontan, pero también tienen elementos en común, como la defensa de la democracia, del territorio y de la justicia.

[10] H. J. Auel. “Entre bueyes no hay cornadas”. IEEBA, noviembre de 2021, www.ieeba.org

[11] Oxímoron: “contradictio in terminis”. Absurdo. Figura retórica o figura lógica que consiste en usar dos conceptos de significado opuesto, en una sola expresión.

¿QUÉ ES UNA AGENCIA DE INTELIGENCIA? Y LA NECESIDAD DE COMENZAR DE CERO EN ARGENTINA.

Marcelo Javier de los Reyes*

Au Service de la France, serie francesa ambientada en 1960, en plena Guerra Fría, que ridiculiza al servicio de inteligencia de Francia.

La credibilidad, como la virginidad, solo se puede perder una vez y nunca se puede recuperar.

Charley Reese (1937-2013)

 

En mi libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones” defino la Inteligencia como un concepto polisémico, siguiendo a Sherman Kent (1903-1986), quien ha sido el gran impulsor de los estudios de esta disciplina. Profesor de historia de la Universidad de Yale, durante la Segunda Guerra Mundial y diecisiete años la Guerra Fría prestó servicio en la Agencia Central de Inteligencia CIA, fue un pionero en lo que respecta a la teoría en Inteligencia, a la que define de la siguiente manera:

Es el conocimiento que nuestros hombres, civiles y militares, que ocupan cargos elevados, deben poseer para salvaguardar el bienestar nacional.[1]

Kent considera a la Inteligencia tanto como un proceso que se lleva a cabo cuando se pone en marcha lo que se denomina ciclo de la inteligencia, como un producto de ese proceso, así como una organización, entendiendo por organización a las agencias que llevan a cabo la actividad de inteligencia. Entonces, la “inteligencia es organización”:

La inteligencia constituye una institución; es una organización física de seres vivos que persigue, como fin, una clase especial de conocimiento. Una organización semejante debe hallarse preparada para poner a los países extranjeros bajo vigilancia u observación y debe estar preparada para explicar sus pasados, su presente y probables futuros. Debe tener la seguridad de que lo que produzca en el sentido de información sobre esos países, sea útil a la gente que toma las decisiones, es decir, que sea apropiado para sus problemas, que sea completo, seguro y oportuno.[2]

Este párrafo es sumamente importante porque pone en evidencia la importancia del ser humano en el proceso de la información, ya que por más tecnología de avanzada que se tenga, el hombre es el único capaz de llevar a cabo su análisis. Por otro lado, la “vigilancia u observación de los países extranjeros”, porque esto nos llevará a poder armar el escenario estratégico en el cual estamos actuando y así poder definir nuestras fortalezas, nuestras oportunidades, nuestros desafíos y nuestras amenazas. En Argentina los últimos gobiernos han considerado que nuestro país no tiene “hipótesis de conflicto”, lo cual es un gravísimo error de apreciación —por llamarlo de algún modo— atento a que tenemos parte del territorio ocupado, así como una gran parte del Atlántico sudoccidental. Las ambiciones sobre el territorio antártico son otras cuestiones a tener en cuenta, más allá de que por el momento ningún Estado pueda atribuirse soberanía sobre el territorio al que aspira. Del mismo modo, debe señalarse que aunque nuestro país no perciba a otro como una amenaza no supone que otro Estado perciba al nuestro como tal.

Con respecto a lo expresado por Sherman Kent, también debe resaltarse que lo que se produzca a partir de esa información obtenida debe ser un producto “completo, seguro y oportuno”, es decir que debe abordar el tema en profundidad, debe ser preciso y entregado a tiempo, es decir, anticiparse a un potencial conflicto, o a una crisis, o bien para reducir la incertidumbre. Esto tiene una relevancia fundamental porque esa información de inteligencia debe ser “útil a la gente que toma las decisiones”.

Sin embargo, habría dos observaciones que hacerle a ese parágrafo del libro de Kent, porque fue publicado a fines de la década de 1940. Por un lado, en la actualidad los objetivos de un servicio de inteligencia van más allá de la “vigilancia u observación” de otros países. Existen cada vez más temas a considerar, como el crimen organizado, el terrorismo, el narcotráfico, la inteligencia competitiva, la inteligencia sanitaria[3], una potencial agresión utilizando armas QBN (agentes químicos, biológicos y nucleares), entre tantos otros temas primordiales para la Inteligencia Estratégica.

Por otro lado, la inteligencia no debe limitarse solamente hacia el exterior sino que también debe considerarse la inteligencia interior y la contrainteligencia[4]. En el caso de la Argentina, suele difundirse que no se puede hacer inteligencia interior, lo cual no es verdad pero si la Ley de Inteligencia, en su artículo 4º, menciona las restricciones que tienen los organismos de Inteligencia al respecto. Si la inteligencia interior funcionara se habrían evitado, por ejemplo, los incidentes que se produjeron el 13/03/2021 en ocasión de la visita del presidente Alberto Fernández a la provincia de Chubut[5]. Oportunamente, el actual Ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, manifestó a la prensa que lo sucedido mostró un gran “amateurismo en seguridad e inteligencia”, apuntando a la titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y a la entonces ministro de seguridad, la antropóloga Sabrina Frederic[6]. La interventora le respondió que “el Presidente me encomendó producir inteligencia estratégica desde AFI”, aunque hasta el momento no haya podido demostrar sus conocimientos sobre “Inteligencia Estratégica”, pues se limita a firmar convenios con la Cancillería Argentina —íntimamente vinculada a la Inteligencia dado que los delegados en el exterior desempeñan sus actividades en el ámbito de nuestras embajadas— o con el director de la Casa de la Moneda, convenio que según el tuit oficial de la AFI “busca que ambos organismos trabajen en ámbitos institucionalizados de cooperación”, lo cual queda sujeto a la libre interpretación. También ha procedido a mostrarles a los miembros de las organizaciones sociales y personas individuales los archivos que el organismo tenía sobre ellos. En síntesis, ha convertido a la AFI en una ONG de derechos humanos y la ha desmantelado, tanto de recursos humanos (algo que se dio durante toda la democracia con los sucesivos cambios de gobierno pero sobre todo durante las inoperantes gestiones de los gobiernos de De la Rúa, los Kirchner y Macri) como de bienes, ya que donado —como si fueran suyos— recursos materiales del organismo (autos[7], muebles, televisores[8], armas y chalecos antibalas[9], etc.) a otros organismos y curas villeros.

Volvamos al “deber ser”. En una entrevista que le efectuaron en el programa Código Rojo de la televisión española a quien fuera responsable de la unidad operativa del entonces servicio de inteligencia español, el CESID, Juan Alberto Perote, expresó que una agencia de inteligencia “es una empresa en la que se negocia con información”. Desde esta perspectiva se puede considerar a la agencia de inteligencia como una organización, en coincidencia con lo que también expresa Kent al considerar que está destinada a elaborar un producto (conocimiento) con materias primas (toda clase de datos) y trabajo muy hábil pero no con un objetivo comercial[10]. Se hace necesario agregar que, para que su “producto” sea reconocido en el mundo de la comunidad de inteligencia, debe ser de altísima calidad.

Tomando ese concepto para definir una agencia puede entenderse por qué los gobiernos “negocian” información, es decir, comparten la inteligencia entre sus agencias. Alvin Toffler menciona este tipo de negociación como de comprador-vendedor[11].

A los efectos de ejemplificar lo que sucede en un país que cambia de régimen, de partido gobernante o de un gobierno que accede al poder y que precisa elegir un “proveedor de información secreta” o “mayorista”, Toffler cita el caso del gobierno argentino durante la presidencia de Raúl Alfonsín.

En diciembre de 1983 la República Argentina puso fin al gobierno cívico militar, autodenominado Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), y retornó a la vida democrática con la asunción del presidente Raúl Alfonsín. La situación no se mostraba fácil para el nuevo gobierno pero, entre tantas prioridades, se hacía necesaria una reestructuración del sistema de inteligencia.

En 1985 hombres cercanos a Alfonsín debatían acerca de cuál debía ser el servicio con el cual la SIDE (Secretaría de Inteligencia de Estado[12]) de Argentina intercambiaría información: la CIA, el servicio francés, el británico o el Mossad de Israel. Debido a la guerra del Atlántico Sur, librada en 1982, el servicio británico fue descartado; la CIA estuvo muy involucrada con el gobierno militar pero debido a que el gobierno de Alfonsín intentaba mantenerse equidistante de las superpotencias que aún dominaban el sistema bipolar de la Guerra Fría, se consideró tomar distancia de la CIA como del KGB soviético. El servicio de inteligencia de Francia, la Direction générale de la sécurité extérieure, DGSE (Dirección General de Seguridad Exterior[13]) eran la otra opción pero, atento a que Francia era el Estado gendarme de África reunía mucha información de ese continente, incluso de Medio Oriente, pero poco de la región de interés de la Argentina: América del Sur[14].

Esta búsqueda de “proveedores de información” nos indica que las fuentes deben ser evaluadas considerando dos aspectos relevantes: la confiabilidad y la proximidad.

La confiabilidad estará dada por la experiencia que hayamos tenido con esa fuente en otras ocasiones. Si con anterioridad esa fuente suministró información precisa, permite que una nueva información sea considerada como confiable. Si se trata de una fuente nueva, que no hemos evaluado porque no hemos trabajado con ella con anterioridad, deberá tenerse cierto resguardo al momento de ser valorada.

La proximidad está relacionada con la vinculación que la fuente puede tener con respecto a la información que proporciona. De tal manera que puede ser un testigo presencial de un determinado hecho o que esté involucrado en la cuestión que nos interesa, constituyéndose en una fuente primaria. Si se trata de una fuente que proporciona información de segunda mano por estar relacionada con ese testigo presencial o con el protagonista de un determinado hecho, se trata de una fuente secundaria y el grado de confiabilidad ya no sería el mismo.

Si se retoma el enfoque de que “es una empresa en la que se negocia con información”, al considerarse que no existe un fin comercial, esa información debe ser pagada con información. Es decir, que se trata de un intercambio dentro del mismo rubro. Esto exige que si nuestro servicio recibe información debe, a su vez, elaborar información propia y de calidad para “entregar en forma de pago” o colaboración. Para poder llegar a producir inteligencia de calidad se precisan buenos agentes operativos y buenos analistas. Si no hay agentes operativos, la organización solo se limitará —tal como se propuso en el proyecto que había presentado la diputada Elisa Carrió— a realizar inteligencia “exclusivamente sobre fuentes abiertas” y/o informes que servicios de otros países nos proporcionen, lo que indica en primer lugar, que los analistas tendrán muy limitada la reunión de información y, en segundo lugar, que sus productos finales carecerán de interés como moneda de intercambio.

Cierto es que un organismo de inteligencia se nutre en un altísimo porcentaje de fuentes abiertas pero los “indicios” y los elementos que enriquecen un informe de inteligencia suelen ser los que se obtienen por “fuentes propias”.

Recapitulando sobre la situación de inteligencia en la Argentina, es evidente que se debe comenzar de cero. Desde el inicio de la democracia en 1983 se puso énfasis en los vicios de un servicio de inteligencia: en lugar de que produzca una inteligencia al servicio del Estado se la produjo al servicio de los diferentes gobiernos, es decir, tuvo un uso meramente político a partir de espiar a la oposición como así también a los propios. Asimismo, durante las gestiones de los gobiernos de los Kirchner y Macri, el organismo fue utilizado para funciones policiales o vinculadas al crimen organizado, para lo cual existe la Dirección de Inteligencia Criminal, dejando de lado su objetivo de producir Inteligencia Estratégica. A esto debe el agente de inteligencia debe proteger su identidad pero durante la etapa macrista a algún funcionario se le ocurrió que nada menos que los operativos utilizaran campera con el acrónimo AFI en la espalda al mejor estilo del FBI o de la PFA… Los medios de comunicación están a la mano gracias a Internet y los ejemplos son numerosos, por lo que no es necesario mencionar casos aquí.

05/07/2016. Operativo durante el arribo del prófugo Ibar Pérez Corradi a la Argentina, procedente de Paraguay. Puede apreciarse “notablemente” a un agente de la AFI. Imagen: La Voz.

Como se trata de una disciplina que puede estudiarse en algún instituto o universidad pero cuyo profesionalismo se adquiere formando parte de un organismo, puede afirmarse que la transferencia del conocimiento se encuentra en los propios organismos. Si los mismos fueron sometidos a constantes purgas por diversas vías, esa transferencia de conocimientos pierde continuidad, se corta. Tanto los gobiernos kirchneristas como el de Macri apuntaron a la “profesionalización” de la inteligencia, procediendo a su “desprofesionalización” dejando en la calle al personal de carrera y haciendo ingresar a personal sin formación, parientes y amigos. Todos estos gobiernos responsabilizaron a la inteligencia como si se manejara autónomamente y responsabilizaron a su personal por los propios desaguisados generados por los políticos. Alberto Fernández y la actual interventora se llenaron la boca hablando de los “sótanos de la democracia” para referirse a la inteligencia pero se trata de las propias cloacas que ellos han creado desde la Casa Rosada. En la actualidad, cada vez es más evidente que todos critican lo que en definitiva terminan haciendo.

Respecto a la capacitación de los agentes, los casos del “Instituto Patria”[15] o lo sucedido con una funcionaria de la Embajada de Irán[16], ponen en evidencia que la tan deseada profesionalización de Mauricio Macri y Alberto Fernández ha sido un fracaso. La filtración a la prensa de las actas ha sido otro caso de “amateurismo” en inteligencia. La Ley 25.520, en su artículo 16º es clara al respecto:

Las actividades de inteligencia, el personal afectado a las mismas, la documentación y los bancos de datos de los organismos de inteligencia llevarán la clasificación de seguridad que corresponda en interés de la seguridad interior, la defensa nacional y las relaciones exteriores de la Nación. […]

La clasificación sobre las actividades, el personal, la documentación y los bancos de datos referidos en el primer párrafo del presente artículo se mantendrá aun cuando el conocimiento de las mismas deba ser suministrado a la justicia en el marco de una causa determinada o sea requerida por la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia.

A partir de lo mencionado en la ley, es claro que la clasificación de la información debía ser mantenida aunque fuera suministrada a la justicia. La filtración ha, precisamente, puesto en peligro al personal, a la defensa nacional y a las relaciones exteriores, en cuanto quedaron expuestas reuniones con servicios extranjeros. Por suerte para los funcionarios siempre hay jueces “oficialistas” dispuestos a dictar un sobreseimiento.

De tal manera que se deben recuperar las capacidades operativas y reconstruir el área de Análisis con personal idóneo que pueda integrar datos, interpretarlos, desarrollar hipótesis y cerrar los informes con su correspondiente consideración prospectiva. Llegar a desarrollar una Inteligencia Estratégica requiere de un esfuerzo aún mayor, ya que no cualquiera puede ser un analista estratégico y esto requiere de unos doce o quince años de análisis y de haber abordado un sinnúmero de temas que su cerebro pueda relacionar: pero fundamentalmente de la formación de equipos.

Por otra parte, debe reducirse el ingreso de determinadas profesiones y reclutar personal con amplios conocimientos de cultura general y de diversas carreras con el objetivo de formar equipos multidisciplinarios. La inteligencia amerita actualizarse para enfrentar las actuales amenazas. En este sentido, es necesario sumar profesionales informáticos y de la salud, pero para aplicar sus conocimientos a la inteligencia.

Nuevamente habrá que poner el acento en el dominio de idiomas. Sin embargo, lo más importante es tener presente lo que ha expresado Peter Drucker: “Nadie debería ser nombrado para una posición directiva si su visión se enfoca sobre las debilidades, en vez de sobre las fortalezas de las personas”.

 

* Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Autor del libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones”, Buenos Aires: Editorial Almaluz, 2019.

 

Referencias

[1] Sherman Kent. Inteligencia estratégica. Buenos Aires: Pleamar, 1967, p. 9.

[2] Ibíd., p. 85.

[3] Marcelo Javier de los Reyes. “La Inteligencia Sanitaria. Una inteligencia sectorial de la Inteligencia Estratégica”. Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos (SAEEG), 16/07/2020, https://saeeg.org/index.php/2020/07/16/la-inteligencia-sanitaria-una-inteligencia-sectorial-de-la-inteligencia-estrategica/.

[4] La Ley de Inteligencia 25.520 define como “Contrainteligencia a la actividad propia del campo de la inteligencia que se realiza con el propósito de evitar actividades de inteligencia de actores que representen amenazas o riesgos para la seguridad del Estado Nacional”.

[5] “Atacan a golpes y pedradas el vehículo de presidente argentino Alberto Fernández”. Deutsche Welle, 13/03/2021, https://www.dw.com/es/atacan-a-golpes-y-pedradas-el-vehículo-de-presidente-argentino-alberto-fernández/a-56865848, [consulta: 02/11/2021].

[6] “Aníbal Fernández golpeo duro a la AFI y Ministerio de Seguridad y Caamaño salió de punta”. TotalNews, 17/03/2021, https://totalnewsagency.com/2021/03/17/anibal-fernandez-golpeo-duro-a-la-afi-y-ministerio-de-seguridad-y-caamano-salio-de-punta/, [consulta: 02/11/2021].

[7] “La AFI entregó dos autos blindados a Presidencia de la Nación”. Sitio oficial del gobierno argentino, 23/04/2021, https://www.argentina.gob.ar/noticias/la-afi-entrego-dos-autos-blindados-presidencia-de-la-nacion, [consulta: 02/11/2021].

[8] “La AFI donó muebles y televisores a la parroquia que dirige el padre Lorenzo ‘toto’ De Vedia”. Sitio oficial del gobierno argentino, 21/09/2020, https://www.argentina.gob.ar/noticias/la-afi-dono-muebles-y-televisores-la-parroquia-que-dirige-el-padre-lorenzo-toto-de-vedia, [consulta: 02/11/2021].

[9] “El Ministerio de Seguridad recibió armas y chalecos antibalas hallados en la AFI”. Sitio oficial del gobierno argentino, 26/06/2020, https://www.argentina.gob.ar/noticias/el-ministerio-de-seguridad-recibio-armas-y-chalecos-antibalas-hallados-en-la-afi, [consulta: 02/11/2021].

[10] Sherman Kent. Op. cit., p. 90.

[11] Alvin Toffler. El cambio de poder. Barcelona: Sudamericana, 1999.

[12] A partir de la Ley n° 25.520 se denominó solo Secretaría de Inteligencia aunque en los medios y en el lenguaje cotidiano se le sigue denominando SIDE. En 2015 se sancionó la Ley 27.126 que disolvió la Secretaría de Inteligencia y se creó la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

[13] El 2 de abril de 1982 la Direction générale de la sécurité extérieure reemplazó al Service de documentation extérieure et de contre-espionnage, SDECE, (Servicio de Documentación Exterior y de Contra Espionaje), que había sido creado el 28 de diciembre de 1945. Sitio web oficial del DGSE <https://www.defense.gouv.fr/dgse/tout-le-site/historique>.

[14] Alvin Toffler. Op. cit., p. 352-353.

[15] “El Instituto Patria acusó a la AFI de realizar tareas de inteligencia contra Cristina Kirchner”. El Tribuno, 08/08/2018, https://www.eltribuno.com/salta/nota/2018-8-8-8-35-0-el-instituto-patria-acuso-a-la-afi-de-realizar-tareas-de-inteligencia-contra-cristina-kirchner, [consulta: 10/08/2018].

[16] Omar Lavieri. “Identificaron a tres agentes de la AFI que seguían por la calle a una empleada de la embajada de Irán en Argentina”. Infobae, 05/10/2021, https://www.infobae.com/politica/2021/10/05/identificaron-a-tres-agentes-de-la-afi-que-seguian-por-la-calle-a-una-empleada-de-la-embajada-de-iran-en-argentina/, [consulta: 05/10/2021].

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