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LA ACTITUD DE INDIA Y PAKISTÁN HACIA AFGANISTÁN

Giancarlo Elia Valori*

La CIA, el MI6 y el Consejo de Seguridad ruso han señalado recientemente que India está emergiendo como un centro global para el desarrollo de operaciones de inteligencia en suelo afgano, al tiempo que se convierte en el patrocinador vital de la oposición militar a los talibanes.

Un grupo de trabajo conjunto sobre Afganistán establecido por el Servicio Secreto de Inteligencia (Secret Intelligence Service, SIS)-MI6, y el servicio de inteligencia externo de la India, el Ala de Investigación y Análisis (Research and Analysis Wing, RAW), están comenzando a tomar medidas en este sentido.

La nueva estructura fue inaugurada los días 3 y 4 de septiembre de 2021 en presencia de los Directores de ambos Servicios, Richard Moore y Samant Goel. El servicio británico está proporcionando inteligencia y datos sobre el sudeste y el suroeste de Afganistán, donde operó en las últimas dos décadas, mientras que el servicio indio proporciona actualizaciones diarias sobre el norte de Afganistán, donde tiene estrechos vínculos con el grupo étnico no pastún en la región.

Desde la caída de Kabul en agosto pasado, el RAW ha estado estrechamente involucrado en la unión de las fuerzas anti-talibanes en un frente común con el Frente de Resistencia Nacional de Afganistán (NRF), que consiste principalmente en antiguos grupos y organizaciones de la Alianza del Norte.

El servicio indio también ha traído a varios oficiales de la Dirección de Seguridad Nacional (NSD), el antiguo servicio de inteligencia afgano, al campo de operaciones.

Gran Bretaña también puede estar interesada en el vínculo logístico que la India ha establecido con Tayikistán para apoyar a la NRF. También está buscando asistencia india para facilitar el envío, con fines de observación, de drones desde el Aeropuerto Militar Gissar (GMA) de la Fuerza Aérea de la India (IAF) en la aldea de Ayni, cerca de la capital tayika, Dusambé.

La base de GMA también fue el foco de una visita del jefe de la CIA, William Burns, el 8 de septiembre de 2021, cuando se reunió con funcionarios de RAW y Ajit Doval, asesor de seguridad nacional del primer ministro Narendra Damodardas Modi.

Funcionarios estadounidenses discutieron la posible transferencia de unos 20 antiguos aviones de la Fuerza Aérea Afgana y un número igual de helicópteros desde la base de Termez en Uzbekistán a la GMA, donde se pondrían a disposición de la NRF. El ejército estadounidense aceptaría mantenerlos, pero tal acuerdo requeriría un convenio intergubernamental, que requeriría que la Fuerza Aérea de la India comprara piezas de repuesto y otros equipos para los aviones afganos procedentes de la antigua URSS. Los aviones serían operados por el personal de la antigua Fuerza Aérea Afgana, mientras que el gobierno de los Estados Unidos recibiría el pago de las piezas de repuesto.

Mientras tanto, el Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos (USSOCOM) podría trasladarse a bases indias en Ladakh, en la frontera con Pakistán, para llevar a cabo operaciones antiterroristas. Este último acuerdo entre la Casa Blanca y el enemigo tradicional de Pakistán ha causado cierta tensión en Islambad. Después de visitar la India, Burns se reunió con el jefe de las fuerzas armadas de Pakistán, el mayor Qamar Javed Bajwa, y con Faiz Hamid, jefe de la conocida y poderosa Inteligencia Inter-Servicios (ISI), que siempre ha apoyado a los talibanes actualmente en el poder en Kabul.

Burns estaba en Islamabad el mismo día en que Nikolai Platonovič Patrushev, el Jefe del Consejo de Seguridad ruso, visitó Nueva Delhi, donde también se reunió con Ajit Doval. En una conversación telefónica entre el presidente Vladimir Vladimirovič Putin y Modi el 24 de agosto, los servicios de inteligencia rusos e indios comenzaron a trabajar juntos para establecer una nueva actitud hacia Afganistán. Rusia aceptó la solicitud de la India de asistencia financiera y militar a la NRF. Las fuerzas rusas ya han fortalecido sus posiciones en la vecina Tayikistán. Al Kremlin le gustaría involucrar a Irán en las discusiones y el nuevo Ministro de Relaciones Exteriores iraní, Hossein Amir-Abdollahian, pronto visitará Nueva Delhi.

A pesar de la cercanía entre la inteligencia de Islamabad y los nuevos gobernantes en Kabul, el fortalecimiento del componente paquistaní de los talibanes, aliado con el Estado Islámico en Jorasán, no le gusta al liderazgo paquistaní del ISI.

Como efecto secundario de la toma del poder por parte de los talibanes en Afganistán, la contraparte paquistaní del movimiento Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) está fortaleciendo su posición en Islamabad, especialmente desde que los nuevos líderes en Afganistán han liberado a varios de sus miembros de la prisión.

Esto está causando cierta preocupación al ISI, especialmente desde que el TTP estableció una alianza con el Estado Islámico en la mencionada provincia de Jorasán (EIPK), que estuvo involucrada en ataques contra una mezquita en Kunduz y el aeropuerto de Kabul el 26 de agosto. Los líderes del ISI pidieron la ayuda de los talibanes para prevenir el desarrollo del TTP.

El primer ministro paquistaní, Imran Khan, anunció que era posible una amnistía para los militantes del TTP que entregaron sus armas y juraron lealtad a la Constitución de Pakistán, pero por el momento los talibanes paquistaníes se han negado a comprometerse. El ISI cree que el TTP está respaldado por el RAW indio, que busca desestabilizar a Pakistán mientras la situación en Afganistán está cambiando.

Liderados desde 2018 por Nour Wali Mehsud, un pariente cercano de Baitullah Mehsud, fundador del movimiento, quien fue asesinado por un avión no tripulado en 2009, los miembros del TTP incluyen a ex miembros de las fuerzas armadas paquistaníes, algunos de los cuales se unieron rápidamente al EIPK.

Otra fuente de preocupación para el ISI es la alianza entre el EIPK y el TTP, que asusta a Kabul, especialmente desde que los ataques en Afganistán han aumentado. El mulá Abdul Haqq Wathiq, jefe del nuevo servicio de inteligencia talibán en Kabul, ha admitido que el EIPK ha logrado crear células durmientes en la capital y ahora está tratando de atacar a funcionarios paquistaníes y afganos y agencias de aplicación de la ley.

El ISI cree que el RAW también está tratando de infiltrarse en el EIPK, pero la expansión del movimiento tiene que ver principalmente con el colapso del régimen de Ashraf Ghani el 15 de agosto y la débil capacidad de seguridad e inteligencia de las nuevas autoridades talibanes.

Como se ha dicho durante mucho tiempo, India y Pakistán son enemigos tradicionales y los amigos cercanos de Pakistán son obviamente enemigos de la India.

Por lo tanto, cuando los talibanes comenzaron a luchar contra el gobierno afgano pro-estadounidense, India continuó invirtiendo dinero y armas para apoyar la alianza anti-talibán. Después de que los Estados Unidos de América invadieran Afganistán, India no dudó en apoyar al nuevo gobierno instalado por la Casa Blanca.

Las estadísticas muestran que desde la guerra en Afganistán en 2001, India ha participado en la construcción de escuelas, carreteras, presas y hospitales en 34 provincias de Afganistán, con una inversión total de más de tres mil millones de dólares.

Incluso antes de la caída final del gobierno de Ghani, India aún estaba invirtiendo dinero y todavía a la espera de un milagro. El milagro, sin embargo, no ocurrió y los talibanes regresaron. Tanto es así que los medios indios se quejaron: tanta inversión e influencia desperdiciada al mismo tiempo.

Los medios de comunicación indios son ampliamente leídos y observados en Afganistán, a pesar de ser escépticos de las promesas liberales de los talibanes.

De hecho, la India está particularmente preocupada. Los mayores desastres extranjeros en la historia de la India han venido de las montañas Hindu Kush en el norte. Aquellos que están familiarizados con la historia saben que la dinastía mogol musulmana, que gobernó la India durante siglos (1526-1803), se originó en Afganistán y luego se dirigió al sur para conquistar la India.

La verdadera preocupación de la India es que el ascenso de los talibanes inspire al pueblo musulmán en la India (cien millones de creyentes) e intensifique el conflicto sectario, particularmente sobre el tema de la Cachemira india.

Lo que más impresionó a los indios fue una declaración de Suhail Shaheen, portavoz del actual gobierno en Kabul. Dijo que los talibanes no tenían ninguna política para lanzar operaciones armadas contra ningún país, pero como musulmanes tenían derecho a hablar de Cachemira a la propia India y a otros países: por primera vez, los talibanes comentaron sobre el tema de Cachemira.

En realidad, es casi imposible resolver todo tipo de contradicciones durante más de veinte años. Sobre todo teniendo en cuenta las profundas contradicciones geopolíticas. Pero después de todo, India es un país vecino y los talibanes no tienen interés en chocar directamente con él.

Ciertamente habrá conflictos y reclamos, pero hay áreas donde habrá cooperación y un juego de ganar-ganar. El mayor problema en Afganistán ahora es la reconstrucción después de la guerra. Entre los países vecinos, la fortaleza económica de la India es superada solo por China y no es imposible invertir en Afganistán.

Depende de la sabiduría de todas las partes. Ahora, el mundo entero está observando para ver si los talibanes pueden cumplir sus promesas. La ansiedad de la India, sin embargo, es incuestionablemente un hecho fisiológico.

Los talibanes quieren cambiar, ser abiertos y tolerantes, cumplir sus promesas y no tener quejas pasadas con la India. India necesita cambiar su mentalidad. En el pasado, los talibanes eran hermanos de Pakistán, pero ahora, como se señaló anteriormente, hay desacuerdos y contrastes entre Kabul e Islamabad, entre un aliado tradicional y algunos componentes afganos de origen paquistaní que juegan en la desestabilización.

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia. 

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

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¿QUÉ ES UNA AGENCIA DE INTELIGENCIA? Y LA NECESIDAD DE COMENZAR DE CERO EN ARGENTINA.

Marcelo Javier de los Reyes*

Au Service de la France, serie francesa ambientada en 1960, en plena Guerra Fría, que ridiculiza al servicio de inteligencia de Francia.

La credibilidad, como la virginidad, solo se puede perder una vez y nunca se puede recuperar.

Charley Reese (1937-2013)

 

En mi libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones” defino la Inteligencia como un concepto polisémico, siguiendo a Sherman Kent (1903-1986), quien ha sido el gran impulsor de los estudios de esta disciplina. Profesor de historia de la Universidad de Yale, durante la Segunda Guerra Mundial y diecisiete años la Guerra Fría prestó servicio en la Agencia Central de Inteligencia CIA, fue un pionero en lo que respecta a la teoría en Inteligencia, a la que define de la siguiente manera:

Es el conocimiento que nuestros hombres, civiles y militares, que ocupan cargos elevados, deben poseer para salvaguardar el bienestar nacional.[1]

Kent considera a la Inteligencia tanto como un proceso que se lleva a cabo cuando se pone en marcha lo que se denomina ciclo de la inteligencia, como un producto de ese proceso, así como una organización, entendiendo por organización a las agencias que llevan a cabo la actividad de inteligencia. Entonces, la “inteligencia es organización”:

La inteligencia constituye una institución; es una organización física de seres vivos que persigue, como fin, una clase especial de conocimiento. Una organización semejante debe hallarse preparada para poner a los países extranjeros bajo vigilancia u observación y debe estar preparada para explicar sus pasados, su presente y probables futuros. Debe tener la seguridad de que lo que produzca en el sentido de información sobre esos países, sea útil a la gente que toma las decisiones, es decir, que sea apropiado para sus problemas, que sea completo, seguro y oportuno.[2]

Este párrafo es sumamente importante porque pone en evidencia la importancia del ser humano en el proceso de la información, ya que por más tecnología de avanzada que se tenga, el hombre es el único capaz de llevar a cabo su análisis. Por otro lado, la “vigilancia u observación de los países extranjeros”, porque esto nos llevará a poder armar el escenario estratégico en el cual estamos actuando y así poder definir nuestras fortalezas, nuestras oportunidades, nuestros desafíos y nuestras amenazas. En Argentina los últimos gobiernos han considerado que nuestro país no tiene “hipótesis de conflicto”, lo cual es un gravísimo error de apreciación —por llamarlo de algún modo— atento a que tenemos parte del territorio ocupado, así como una gran parte del Atlántico sudoccidental. Las ambiciones sobre el territorio antártico son otras cuestiones a tener en cuenta, más allá de que por el momento ningún Estado pueda atribuirse soberanía sobre el territorio al que aspira. Del mismo modo, debe señalarse que aunque nuestro país no perciba a otro como una amenaza no supone que otro Estado perciba al nuestro como tal.

Con respecto a lo expresado por Sherman Kent, también debe resaltarse que lo que se produzca a partir de esa información obtenida debe ser un producto “completo, seguro y oportuno”, es decir que debe abordar el tema en profundidad, debe ser preciso y entregado a tiempo, es decir, anticiparse a un potencial conflicto, o a una crisis, o bien para reducir la incertidumbre. Esto tiene una relevancia fundamental porque esa información de inteligencia debe ser “útil a la gente que toma las decisiones”.

Sin embargo, habría dos observaciones que hacerle a ese parágrafo del libro de Kent, porque fue publicado a fines de la década de 1940. Por un lado, en la actualidad los objetivos de un servicio de inteligencia van más allá de la “vigilancia u observación” de otros países. Existen cada vez más temas a considerar, como el crimen organizado, el terrorismo, el narcotráfico, la inteligencia competitiva, la inteligencia sanitaria[3], una potencial agresión utilizando armas QBN (agentes químicos, biológicos y nucleares), entre tantos otros temas primordiales para la Inteligencia Estratégica.

Por otro lado, la inteligencia no debe limitarse solamente hacia el exterior sino que también debe considerarse la inteligencia interior y la contrainteligencia[4]. En el caso de la Argentina, suele difundirse que no se puede hacer inteligencia interior, lo cual no es verdad pero si la Ley de Inteligencia, en su artículo 4º, menciona las restricciones que tienen los organismos de Inteligencia al respecto. Si la inteligencia interior funcionara se habrían evitado, por ejemplo, los incidentes que se produjeron el 13/03/2021 en ocasión de la visita del presidente Alberto Fernández a la provincia de Chubut[5]. Oportunamente, el actual Ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, manifestó a la prensa que lo sucedido mostró un gran “amateurismo en seguridad e inteligencia”, apuntando a la titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y a la entonces ministro de seguridad, la antropóloga Sabrina Frederic[6]. La interventora le respondió que “el Presidente me encomendó producir inteligencia estratégica desde AFI”, aunque hasta el momento no haya podido demostrar sus conocimientos sobre “Inteligencia Estratégica”, pues se limita a firmar convenios con la Cancillería Argentina —íntimamente vinculada a la Inteligencia dado que los delegados en el exterior desempeñan sus actividades en el ámbito de nuestras embajadas— o con el director de la Casa de la Moneda, convenio que según el tuit oficial de la AFI “busca que ambos organismos trabajen en ámbitos institucionalizados de cooperación”, lo cual queda sujeto a la libre interpretación. También ha procedido a mostrarles a los miembros de las organizaciones sociales y personas individuales los archivos que el organismo tenía sobre ellos. En síntesis, ha convertido a la AFI en una ONG de derechos humanos y la ha desmantelado, tanto de recursos humanos (algo que se dio durante toda la democracia con los sucesivos cambios de gobierno pero sobre todo durante las inoperantes gestiones de los gobiernos de De la Rúa, los Kirchner y Macri) como de bienes, ya que donado —como si fueran suyos— recursos materiales del organismo (autos[7], muebles, televisores[8], armas y chalecos antibalas[9], etc.) a otros organismos y curas villeros.

Volvamos al “deber ser”. En una entrevista que le efectuaron en el programa Código Rojo de la televisión española a quien fuera responsable de la unidad operativa del entonces servicio de inteligencia español, el CESID, Juan Alberto Perote, expresó que una agencia de inteligencia “es una empresa en la que se negocia con información”. Desde esta perspectiva se puede considerar a la agencia de inteligencia como una organización, en coincidencia con lo que también expresa Kent al considerar que está destinada a elaborar un producto (conocimiento) con materias primas (toda clase de datos) y trabajo muy hábil pero no con un objetivo comercial[10]. Se hace necesario agregar que, para que su “producto” sea reconocido en el mundo de la comunidad de inteligencia, debe ser de altísima calidad.

Tomando ese concepto para definir una agencia puede entenderse por qué los gobiernos “negocian” información, es decir, comparten la inteligencia entre sus agencias. Alvin Toffler menciona este tipo de negociación como de comprador-vendedor[11].

A los efectos de ejemplificar lo que sucede en un país que cambia de régimen, de partido gobernante o de un gobierno que accede al poder y que precisa elegir un “proveedor de información secreta” o “mayorista”, Toffler cita el caso del gobierno argentino durante la presidencia de Raúl Alfonsín.

En diciembre de 1983 la República Argentina puso fin al gobierno cívico militar, autodenominado Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), y retornó a la vida democrática con la asunción del presidente Raúl Alfonsín. La situación no se mostraba fácil para el nuevo gobierno pero, entre tantas prioridades, se hacía necesaria una reestructuración del sistema de inteligencia.

En 1985 hombres cercanos a Alfonsín debatían acerca de cuál debía ser el servicio con el cual la SIDE (Secretaría de Inteligencia de Estado[12]) de Argentina intercambiaría información: la CIA, el servicio francés, el británico o el Mossad de Israel. Debido a la guerra del Atlántico Sur, librada en 1982, el servicio británico fue descartado; la CIA estuvo muy involucrada con el gobierno militar pero debido a que el gobierno de Alfonsín intentaba mantenerse equidistante de las superpotencias que aún dominaban el sistema bipolar de la Guerra Fría, se consideró tomar distancia de la CIA como del KGB soviético. El servicio de inteligencia de Francia, la Direction générale de la sécurité extérieure, DGSE (Dirección General de Seguridad Exterior[13]) eran la otra opción pero, atento a que Francia era el Estado gendarme de África reunía mucha información de ese continente, incluso de Medio Oriente, pero poco de la región de interés de la Argentina: América del Sur[14].

Esta búsqueda de “proveedores de información” nos indica que las fuentes deben ser evaluadas considerando dos aspectos relevantes: la confiabilidad y la proximidad.

La confiabilidad estará dada por la experiencia que hayamos tenido con esa fuente en otras ocasiones. Si con anterioridad esa fuente suministró información precisa, permite que una nueva información sea considerada como confiable. Si se trata de una fuente nueva, que no hemos evaluado porque no hemos trabajado con ella con anterioridad, deberá tenerse cierto resguardo al momento de ser valorada.

La proximidad está relacionada con la vinculación que la fuente puede tener con respecto a la información que proporciona. De tal manera que puede ser un testigo presencial de un determinado hecho o que esté involucrado en la cuestión que nos interesa, constituyéndose en una fuente primaria. Si se trata de una fuente que proporciona información de segunda mano por estar relacionada con ese testigo presencial o con el protagonista de un determinado hecho, se trata de una fuente secundaria y el grado de confiabilidad ya no sería el mismo.

Si se retoma el enfoque de que “es una empresa en la que se negocia con información”, al considerarse que no existe un fin comercial, esa información debe ser pagada con información. Es decir, que se trata de un intercambio dentro del mismo rubro. Esto exige que si nuestro servicio recibe información debe, a su vez, elaborar información propia y de calidad para “entregar en forma de pago” o colaboración. Para poder llegar a producir inteligencia de calidad se precisan buenos agentes operativos y buenos analistas. Si no hay agentes operativos, la organización solo se limitará —tal como se propuso en el proyecto que había presentado la diputada Elisa Carrió— a realizar inteligencia “exclusivamente sobre fuentes abiertas” y/o informes que servicios de otros países nos proporcionen, lo que indica en primer lugar, que los analistas tendrán muy limitada la reunión de información y, en segundo lugar, que sus productos finales carecerán de interés como moneda de intercambio.

Cierto es que un organismo de inteligencia se nutre en un altísimo porcentaje de fuentes abiertas pero los “indicios” y los elementos que enriquecen un informe de inteligencia suelen ser los que se obtienen por “fuentes propias”.

Recapitulando sobre la situación de inteligencia en la Argentina, es evidente que se debe comenzar de cero. Desde el inicio de la democracia en 1983 se puso énfasis en los vicios de un servicio de inteligencia: en lugar de que produzca una inteligencia al servicio del Estado se la produjo al servicio de los diferentes gobiernos, es decir, tuvo un uso meramente político a partir de espiar a la oposición como así también a los propios. Asimismo, durante las gestiones de los gobiernos de los Kirchner y Macri, el organismo fue utilizado para funciones policiales o vinculadas al crimen organizado, para lo cual existe la Dirección de Inteligencia Criminal, dejando de lado su objetivo de producir Inteligencia Estratégica. A esto debe el agente de inteligencia debe proteger su identidad pero durante la etapa macrista a algún funcionario se le ocurrió que nada menos que los operativos utilizaran campera con el acrónimo AFI en la espalda al mejor estilo del FBI o de la PFA… Los medios de comunicación están a la mano gracias a Internet y los ejemplos son numerosos, por lo que no es necesario mencionar casos aquí.

05/07/2016. Operativo durante el arribo del prófugo Ibar Pérez Corradi a la Argentina, procedente de Paraguay. Puede apreciarse “notablemente” a un agente de la AFI. Imagen: La Voz.

Como se trata de una disciplina que puede estudiarse en algún instituto o universidad pero cuyo profesionalismo se adquiere formando parte de un organismo, puede afirmarse que la transferencia del conocimiento se encuentra en los propios organismos. Si los mismos fueron sometidos a constantes purgas por diversas vías, esa transferencia de conocimientos pierde continuidad, se corta. Tanto los gobiernos kirchneristas como el de Macri apuntaron a la “profesionalización” de la inteligencia, procediendo a su “desprofesionalización” dejando en la calle al personal de carrera y haciendo ingresar a personal sin formación, parientes y amigos. Todos estos gobiernos responsabilizaron a la inteligencia como si se manejara autónomamente y responsabilizaron a su personal por los propios desaguisados generados por los políticos. Alberto Fernández y la actual interventora se llenaron la boca hablando de los “sótanos de la democracia” para referirse a la inteligencia pero se trata de las propias cloacas que ellos han creado desde la Casa Rosada. En la actualidad, cada vez es más evidente que todos critican lo que en definitiva terminan haciendo.

Respecto a la capacitación de los agentes, los casos del “Instituto Patria”[15] o lo sucedido con una funcionaria de la Embajada de Irán[16], ponen en evidencia que la tan deseada profesionalización de Mauricio Macri y Alberto Fernández ha sido un fracaso. La filtración a la prensa de las actas ha sido otro caso de “amateurismo” en inteligencia. La Ley 25.520, en su artículo 16º es clara al respecto:

Las actividades de inteligencia, el personal afectado a las mismas, la documentación y los bancos de datos de los organismos de inteligencia llevarán la clasificación de seguridad que corresponda en interés de la seguridad interior, la defensa nacional y las relaciones exteriores de la Nación. […]

La clasificación sobre las actividades, el personal, la documentación y los bancos de datos referidos en el primer párrafo del presente artículo se mantendrá aun cuando el conocimiento de las mismas deba ser suministrado a la justicia en el marco de una causa determinada o sea requerida por la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia.

A partir de lo mencionado en la ley, es claro que la clasificación de la información debía ser mantenida aunque fuera suministrada a la justicia. La filtración ha, precisamente, puesto en peligro al personal, a la defensa nacional y a las relaciones exteriores, en cuanto quedaron expuestas reuniones con servicios extranjeros. Por suerte para los funcionarios siempre hay jueces “oficialistas” dispuestos a dictar un sobreseimiento.

De tal manera que se deben recuperar las capacidades operativas y reconstruir el área de Análisis con personal idóneo que pueda integrar datos, interpretarlos, desarrollar hipótesis y cerrar los informes con su correspondiente consideración prospectiva. Llegar a desarrollar una Inteligencia Estratégica requiere de un esfuerzo aún mayor, ya que no cualquiera puede ser un analista estratégico y esto requiere de unos doce o quince años de análisis y de haber abordado un sinnúmero de temas que su cerebro pueda relacionar: pero fundamentalmente de la formación de equipos.

Por otra parte, debe reducirse el ingreso de determinadas profesiones y reclutar personal con amplios conocimientos de cultura general y de diversas carreras con el objetivo de formar equipos multidisciplinarios. La inteligencia amerita actualizarse para enfrentar las actuales amenazas. En este sentido, es necesario sumar profesionales informáticos y de la salud, pero para aplicar sus conocimientos a la inteligencia.

Nuevamente habrá que poner el acento en el dominio de idiomas. Sin embargo, lo más importante es tener presente lo que ha expresado Peter Drucker: “Nadie debería ser nombrado para una posición directiva si su visión se enfoca sobre las debilidades, en vez de sobre las fortalezas de las personas”.

 

* Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Autor del libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones”, Buenos Aires: Editorial Almaluz, 2019.

 

Referencias

[1] Sherman Kent. Inteligencia estratégica. Buenos Aires: Pleamar, 1967, p. 9.

[2] Ibíd., p. 85.

[3] Marcelo Javier de los Reyes. “La Inteligencia Sanitaria. Una inteligencia sectorial de la Inteligencia Estratégica”. Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos (SAEEG), 16/07/2020, https://saeeg.org/index.php/2020/07/16/la-inteligencia-sanitaria-una-inteligencia-sectorial-de-la-inteligencia-estrategica/.

[4] La Ley de Inteligencia 25.520 define como “Contrainteligencia a la actividad propia del campo de la inteligencia que se realiza con el propósito de evitar actividades de inteligencia de actores que representen amenazas o riesgos para la seguridad del Estado Nacional”.

[5] “Atacan a golpes y pedradas el vehículo de presidente argentino Alberto Fernández”. Deutsche Welle, 13/03/2021, https://www.dw.com/es/atacan-a-golpes-y-pedradas-el-vehículo-de-presidente-argentino-alberto-fernández/a-56865848, [consulta: 02/11/2021].

[6] “Aníbal Fernández golpeo duro a la AFI y Ministerio de Seguridad y Caamaño salió de punta”. TotalNews, 17/03/2021, https://totalnewsagency.com/2021/03/17/anibal-fernandez-golpeo-duro-a-la-afi-y-ministerio-de-seguridad-y-caamano-salio-de-punta/, [consulta: 02/11/2021].

[7] “La AFI entregó dos autos blindados a Presidencia de la Nación”. Sitio oficial del gobierno argentino, 23/04/2021, https://www.argentina.gob.ar/noticias/la-afi-entrego-dos-autos-blindados-presidencia-de-la-nacion, [consulta: 02/11/2021].

[8] “La AFI donó muebles y televisores a la parroquia que dirige el padre Lorenzo ‘toto’ De Vedia”. Sitio oficial del gobierno argentino, 21/09/2020, https://www.argentina.gob.ar/noticias/la-afi-dono-muebles-y-televisores-la-parroquia-que-dirige-el-padre-lorenzo-toto-de-vedia, [consulta: 02/11/2021].

[9] “El Ministerio de Seguridad recibió armas y chalecos antibalas hallados en la AFI”. Sitio oficial del gobierno argentino, 26/06/2020, https://www.argentina.gob.ar/noticias/el-ministerio-de-seguridad-recibio-armas-y-chalecos-antibalas-hallados-en-la-afi, [consulta: 02/11/2021].

[10] Sherman Kent. Op. cit., p. 90.

[11] Alvin Toffler. El cambio de poder. Barcelona: Sudamericana, 1999.

[12] A partir de la Ley n° 25.520 se denominó solo Secretaría de Inteligencia aunque en los medios y en el lenguaje cotidiano se le sigue denominando SIDE. En 2015 se sancionó la Ley 27.126 que disolvió la Secretaría de Inteligencia y se creó la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

[13] El 2 de abril de 1982 la Direction générale de la sécurité extérieure reemplazó al Service de documentation extérieure et de contre-espionnage, SDECE, (Servicio de Documentación Exterior y de Contra Espionaje), que había sido creado el 28 de diciembre de 1945. Sitio web oficial del DGSE <https://www.defense.gouv.fr/dgse/tout-le-site/historique>.

[14] Alvin Toffler. Op. cit., p. 352-353.

[15] “El Instituto Patria acusó a la AFI de realizar tareas de inteligencia contra Cristina Kirchner”. El Tribuno, 08/08/2018, https://www.eltribuno.com/salta/nota/2018-8-8-8-35-0-el-instituto-patria-acuso-a-la-afi-de-realizar-tareas-de-inteligencia-contra-cristina-kirchner, [consulta: 10/08/2018].

[16] Omar Lavieri. “Identificaron a tres agentes de la AFI que seguían por la calle a una empleada de la embajada de Irán en Argentina”. Infobae, 05/10/2021, https://www.infobae.com/politica/2021/10/05/identificaron-a-tres-agentes-de-la-afi-que-seguian-por-la-calle-a-una-empleada-de-la-embajada-de-iran-en-argentina/, [consulta: 05/10/2021].

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¿SERÁ 2021 EL AÑO DEL DESHIELO EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES PARA TURQUÍA?

Giancarlo Elia Valori*

En los últimos años, después del torpe y desacertado golpe de Estado que intentó derrocarlo en 2016, el presidente de Turquía Erdogan ha adoptado actitudes cada vez más extremistas y políticas internas e internacionales que prácticamente han aislado a Turquía no sólo de sus aliados tradicionales de la OTAN (de los cuales ha sido socio desde la fundación de la OTAN), sino también de casi todos sus homólogos geopolíticos en Medio Oriente.

En su intento de desempeñar un papel destacado en los juegos en marcha en la región mediterránea y del Cercano Oriente, desde Siria hasta Libia, pasando por Nagorno-Karabaj, el presidente Erdogan ha dado a la diplomacia de su país una deriva islamista —basada, en particular, en el apoyo al movimiento fundamentalista de los Hermanos Musulmanes— que si, por un lado, lo ha fortalecido internamente, por otro le ha llevado a hacer más enemigos de los que razonablemente podría soportar.

El pico del aislamiento internacional de Turquía se mostró descaradamente en octubre del año pasado cuando, después del brutal asesinato en Francia del profesor Samuel Paty, decapitado en la calle por un extremista musulmán de origen azerí porque era “culpable” de haber expuesto las infames caricaturas de Charlie Hebdo sobre Mahoma en las aulas, el presidente Macron arremetió contra aquellos que, “a la sombra de Mahoma” , avivaban las llamas del islamismo radical en Francia con el objetivo de despertar a los jóvenes musulmanes y animarlos a convertir su ira en la marginación social y económica en conflictos religiosos.

Por orden del presidente francés, las fuerzas de seguridad comenzaron a investigar y realizar registros en los círculos salafistas franceses controlados por unos trescientos imanes turcos que se habían instalado en Francia.

Las palabras de Macron y las iniciativas de las fuerzas de seguridad francesas contra el fundamentalismo islámico en Francia desataron la ira del presidente turco, que no dudó en llamar a su colega francés “un cerebro de muerto” que trataba a los musulmanes en Francia “como los judíos fueron tratados en la Alemania de Hitler”.

Las palabras del presidente Erdogan han añadido combustible al fuego de las ya difíciles relaciones entre Francia y la minoría de salafistas activos en el país: pocos días después de las declaraciones públicas de Erdogan, un joven tunecino en Niza mató a tres personas gritando “Alla akhbar”  en la catedral de Niza.

En esa coyuntura, Francia retiró a su embajador de Ankara, congelando sus relaciones con un país que durante décadas había sido considerado un sólido socio comercial, político y militar.

A finales de 2020, las relaciones internacionales de Turquía alcanzaron el nivel más bajo de la historia reciente.

Incluso afirmaciones justificadas como la solicitud de redefinir las fronteras marítimas con Grecia han dejado de ser apoyadas por diplomáticos europeos, mientras que el activismo en Libia para apoyar al Presidente del “Gobierno de Acuerdo Nacional” (GNA), impuesto por las Naciones Unidas pero apoyado por milicias islamistas, ha puesto a Ankara en un curso de colisión con Rusia y Egipto que, a su vez, se han puesto del lado del señor de la guerra “secular” de Cirenaica, Khalifa Haftar.

A finales del año pasado, un país como Turquía que, debido a su pragmatismo en política exterior, no sólo había sido considerado digno de pertenecer a la OTAN, sino también considerado un socio fiable y creíble durante décadas por Europa y los Estados Unidos, se encontró en total aislamiento a nivel internacional y en grandes dificultades a nivel nacional, debido a los efectos de la pandemia y una creciente crisis económica.

Es probablemente en este contexto que, desde principios de este año, el Presidente Erdogan ha cambiado de estrategia y ha lanzado lo que los observadores internacionales han llamado la “ofensiva del encanto”, en un intento de reabrir los canales de diálogo entre Turquía y los países occidentales y las potencias regionales en Medio Oriente (de Israel a Egipto, de Arabia Saudí a los Emiratos), un diálogo que había sido congelado debido a la decisión imprudente y mal considerada de apoyar, siempre y en cualquier caso, a los Hermanos Musulmanes.

Después de iniciar un canal secreto de cooperación con Israel en un intento de encontrar una solución a la guerra civil a pequeña escala sobre Nagorno-Karabaj —en la que Turquía, con el soporte “clandestino” de Israel, apoyó con éxito las razones de los turcomanos musulmanes azerbaiyanos, en detrimento de la mayoría armenia cristiana—, el presidente Erdogan decidió reabrir las relaciones con Egipto.

Después de ocho años de tensas o ausentes relaciones, Turquía ha reabierto la puerta al diálogo con Egipto bajo la bandera de una “Realpolitik” que el presidente Erdogan parecía haber olvidado.

Desde 2013, cuando el general Al Sisi derrocó al gobierno del presidente Morsi —líder de los Hermanos Musulmanes en Egipto y ganador de las elecciones de 2012—, el presidente Erdogan lo había llamado repetidamente “un asesino” y “un tirano”. Las relaciones entre los dos países se habían enfriado definitivamente cuando el presidente turco había dado descaradamente refugio y asilo político a todos los asesores y colaboradores de Morsi y a todos los miembros de los Hermanos Musulmanes que habían huido a Turquía para escapar de la represión.

El 12 de marzo de 2021, en una declaración sorpresa, el presidente Erdogan admitió en una conferencia de prensa que había “tomado medidas diplomáticas” para lograr la “reconciliación con Egipto”.

El ministro de Asuntos Exteriores, Melvut Cavusoglu, confirmó ese cambio de línea política diciendo que “después de años de hostilidad y desconfianza mutua… había llegado el momento de reiniciar gradualmente los contactos con Egipto”.

Según fuentes diplomáticas, hay dos razones principales que han convencido al presidente turco para cambiar su actitud hacia su (probablemente antiguo) rival Al Sisi.

La primera se remonta al total y ya sofocante aislamiento de Turquía en toda la región del Mediterráneo y de Medio Oriente.

La segunda es mucho más práctica y pragmática: la posibilidad de discutir con Egipto una nueva definición de las fronteras marítimas de Turquía en el Mediterráneo podría permitir a Turquía negociar —desde una posición más sólida— el problema de las “12 millas” y permitirle extender, dentro de límites aceptables, las fronteras de las aguas territoriales, actualmente “estranguladas” y cubiertas por la proximidad de las islas griegas a la costa turca.

Según el gobierno turco, un acuerdo entre Turquía y Egipto sobre fronteras marítimas podría conducir a un nuevo acuerdo sobre el mismo tema con Israel, útil para la explotación conjunta de los campos submarinos de gas frente a Chipre, Egipto e Israel.

Según fuentes muy fiables y cualificadas, el jefe del Servicio Secreto turco (MIT), general Hakan Fidan, ha recibido órdenes directas del presidente Erdogan de restablecer los contactos y las relaciones (interrumpidos desde 2013) con el Servicio Secreto egipcio, el Mukhabarat Al Amma.

Gracias al compromiso personal del emir de Qatar, Tamin Ben Hamad al Thani, quien es el último aliado del presidente Erdogan que permanece en la región, el MIT ha establecido contactos con colegas egipcios a principios de marzo de este año y, como gesto de cooperación hacia Egipto, las autoridades de seguridad turcas han colocado a treinta “Hermanos Musulmanes” egipcios, que habían sido acogidos como refugiados en Turquía, bajo estricto control de seguridad en vista de su posible extradición.

Mientras tanto, las autoridades turcas han pedido a los tres canales de televisión egipcios “alojados” en Turquía, a saber, las cadenas Al Shaq, Mekamleen y Watan, que bajen el tono de sus críticas contra el gobierno egipcio y dejen de insultar al presidente egipcio Al Sisi. A los tres canales se les ha pedido abruptamente que “revisen sus políticas editoriales” si quieren seguir disfrutando de la hospitalidad turca.

Según fuentes de prensa saudíes, muchos miembros de los Hermanos Musulmanes que se han refugiado en Turquía han sido presuntamente puestos bajo arresto domiciliario.

La diplomacia puesta en marcha por el presidente Erdogan a través del MIT está empezando a dar sus frutos: los contactos entre Fidan y su homólogo egipcio, el general Abbas Kamel, han llevado a un acuerdo en Libia que ha favorecido el nombramiento de Abdelhamid Dabaiba como presidente del “Gobierno de Acuerdo Nacional” para reemplazar al ahora desacreditado Fayez Al Sarraj.

También gracias al compromiso tras bambalinas de los servicios secretos turcos y egipcios, bajo la supervisión vigilante del Mossad israelí, la “ofensiva del encanto” del presidente Erdogan está empezando a dar sus frutos y, después de años de movimientos desconsiderados, imprudentes y aventureros, probablemente llevará a Turquía de vuelta a la mesa de negociaciones, después de renunciar al fundamentalismo musulmán, contribuyendo así a la búsqueda del “deshielo” en las relaciones internacionales que el mundo necesita para reparar el enorme daño causado por la pandemia.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Artículo traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción.

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