MIENTRAS TODOS MIRAN AL PETRÓLEO, LA VERDADERA GUERRA ES POR EL AGUA

Gabriel Francisco Urquidi Roldán*

La mirada estratégica de las grandes potencias ya no se concentra exclusivamente en el petróleo o los minerales raros: el agua dulce se ha transformado en el activo geoestratégico más disputado del siglo XXI. A medida que el cambio climático acelera la escasez y el estrés hídrico global, los centros de poder global comienzan a reconfigurar sus prioridades geopolíticas alrededor de los recursos hídricos. Lejos de ser una consigna alarmista, la afirmación encuentra respaldo en informes oficiales de organismos multilaterales y en antecedentes históricos concretos en África, Asia y Medio Oriente.

La crisis hídrica global ya no es una proyección futura: es un fenómeno medible, con implicancias directas en la seguridad alimentaria, energética, tecnológica y política.

La advertencia del sistema multilateral

El Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos elaborado por la UNESCO[1] señala que aproximadamente el 40% de la población mundial vive en regiones con estrés hídrico significativo. El documento advierte que la demanda mundial de agua podría aumentar entre un 20 % y un 30 % hacia 2050.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas[2] sostiene que más de 2.000 millones de personas carecen de acceso seguro al agua potable y que la presión sobre acuíferos y sistemas fluviales se intensifica como consecuencia del cambio climático y el crecimiento demográfico.

La Organización Meteorológica Mundial[3] confirmó que los glaciares —reservas naturales de agua dulce— están perdiendo masa a ritmo acelerado, afectando ríos estratégicos en Asia y América Latina.

El agua, el nuevo petróleo

A diferencia del petróleo, cuya existencia es finita pero hoy aún abundante en regiones específicas, el agua dulce que puede ser consumida por la humanidad representa apenas un 2,5 % de toda el agua del planeta, y de esa fracción, la mayor parte no es accesible directamente para consumo humano o uso productivo.

Organismos internacionales advierten que la creciente demanda conjunta con la reducción de fuentes disponibles está provocando una crisis sin precedentes que podría intensificarse dramáticamente en las próximas décadas. Más de 2.000 millones de personas carecen de acceso seguro al agua potable, y cifras recientes estiman que para 2050 más de 5.000 millones de personas podrían sufrir estrés hídrico severo.

Este escenario convierte al agua más que en un recurso vital: en un activo político, económico y estratégico central.

Antecedentes históricos: cuando el agua define conflictos
  • El Nilo y la tensión africana

El río Nilo ha sido históricamente fuente de disputa entre Egipto, Sudán y Etiopía. La construcción de la Gran Presa del Renacimiento por parte de Etiopía generó tensiones diplomáticas y advertencias de potencial conflicto[4]. El control del caudal del río implica control sobre agricultura, energía y estabilidad política.

  • India y China: la disputa por las nacientes

La competencia por el Brahmaputra y otros ríos nacidos en el Tíbet ha convertido al agua en un factor geopolítico clave entre India y China[5]. El país que controla las nacientes posee ventaja estratégica sobre los territorios aguas abajo.

  • Medio Oriente: el agua como variable estructural

El acceso al río Jordán y a acuíferos compartidos ha sido un factor persistente en la conflictividad regional entre Israel y sus vecinos[6]. La dimensión hídrica continúa siendo un elemento estructural en la estabilidad regional.

  • Estados Unidos y la reconfiguración geopolítica del agua

La cuenca del Orinoco constituye una de las mayores reservas de agua dulce de América del Sur. La represa Simón Bolívar posee una capacidad cercana a 15.000 MW, convirtiéndose en una de las principales fuentes hidroeléctricas del mundo. Más allá del petróleo venezolano, el sistema hídrico representa una fuente de energía renovable estratégica 24/7.

El control de grandes cuencas no solo implica acceso a agua potable, sino dominio sobre generación eléctrica, producción agrícola e infraestructura crítica.

  • Groenlandia y el Ártico: el futuro hídrico del deshielo

El deshielo en Groenlandia abre nuevas rutas marítimas y libera enormes reservas de agua dulce. Analistas internacionales han señalado el creciente interés estratégico de potencias en la región ártica como parte de una planificación de largo plazo vinculada a recursos energéticos y disponibilidad hídrica[7].

¿Guerra por el agua o por el poder?

Los conflictos del agua ya no son mera hipótesis[8]. Históricamente han existido tensiones y enfrentamientos en torno a cuencas como la del río Jordán, donde el acceso al agua fue causa de confrontaciones armadas entre Israel y sus vecinos en los años sesenta.

Pero en el presente, la pugna se da en formas más sutiles: tratados, acuerdos técnicos, inversiones en infraestructura y la influencia de actores privados en la gestión y control del recurso. Grupos empresariales y fondos de inversión globales ya han empezado a acumular derechos de uso, tierras con acceso a acuíferos y participación en infraestructuras hídricas como parte de su estrategia financiera a largo plazo, según análisis independientes sobre la acumulación de recursos hídricos globales.

Agua y revolución tecnológica: el factor invisible

La expansión de centros de datos para inteligencia artificial agrega una dimensión inédita al debate. El enfriamiento de servidores requiere volúmenes significativos de agua[9]. En 2023, la instalación de infraestructura tecnológica en el Cono Sur generó debate sobre consumo hídrico equivalente al de ciudades medianas.

En 2025 se informó que OpenAI evalúa instalar un mega centro de datos en la Patagonia argentina[10]. La región presenta condiciones climáticas favorables y abundante disponibilidad de agua, pero también constituye un activo estratégico vital para la producción agroalimentaria y el equilibrio ecológico.

El impacto potencial para Argentina

Argentina posee una de las mayores reservas de agua dulce per cápita del planeta. Sin embargo:

    • no cuenta con una ley integral de protección de infraestructuras críticas[11],
    • la regulación del uso estratégico del agua es fragmentaria,
    • la articulación entre defensa, ambiente y desarrollo tecnológico es limitada.

El desembarco de infraestructura tecnológica intensiva en consumo hídrico podría generar:

    • Competencia entre consumo humano y usos industriales.
    • Presión sobre cuencas patagónicas estratégicas.
    • Transferencia indirecta de “agua virtual” incorporada en servicios digitales globales.
    • Vulnerabilidad jurídica frente a actores transnacionales.
Agua, alimentos y poder
    • Sin agua no hay agricultura. Sin agricultura no hay cadena alimentaria. Sin energía hidroeléctrica no hay estabilidad productiva. La UNESCO (2021) subraya que el agua es un multiplicador de desarrollo y seguridad.
    • En este contexto, el control del agua potable puede superar en valor estratégico al petróleo, ya que constituye la base material de toda actividad económica y tecnológica.
Un llamado a la soberanía y la cooperación

El avance de esta tendencia plantea grandes riesgos para la soberanía de los Estados, especialmente aquellos con recursos hídricos abundantes pero marcos regulatorios débiles o fragmentados. Sin leyes claras y robustas de gestión y protección del recurso, la presión externa y la influencia de actores privados pueden llegar a subvertir la capacidad de decisión de los gobiernos sobre sus propias fuentes de vida.

A medida que el planeta se calienta y la guerra del agua pasa de ser una preocupación académica a una realidad geopolítica, el desafío para las naciones será no solo proteger físicamente sus recursos hídricos, sino también blindar jurídicamente esa protección frente a intereses globales cada vez más competitivos.

Conclusión

Los antecedentes en África, Asia y Medio Oriente demuestran que el agua ha sido y continúa siendo factor estructural de conflicto y poder. Los informes oficiales de Naciones Unidas confirman que el estrés hídrico global es una realidad creciente.

Argentina, como reservorio estratégico, enfrenta el desafío de equilibrar desarrollo tecnológico, producción alimentaria y soberanía hídrica. Sin un marco jurídico robusto y una política de Estado de largo plazo, el país corre el riesgo de transformar una ventaja estratégica natural en una vulnerabilidad estructural.

En el siglo XXI la disputa por el agua no es una metáfora: es geopolítica en estado puro.

 

* Licenciado en Seguridad. Especialista en Análisis de Inteligencia y Maestrando en Inteligencia Estratégica Nacional, con experiencia en estrategia, geopolítica, tasalopolítica, producción de información, así como en Seguridad y Protección de Infraestructuras Críticas.

 

Referencias

[1] UNESCO. (2021). El valor del agua. Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos. https://www.unesco.org/reports/wwdr/2021/es.

[2] Organización de las Naciones Unidas. (s. f.). Desafíos globales: Agua. https://www.un.org/es/global-issues/water#:~:text=Los%20desaf%C3%ADos%20del%20agua,reutilizadas%20(ONU%20Agua%202018).

[3] Organización Meteorológica Mundial. (2022). Estado de los recursos hídricos mundiales. https://wmo.int/es/media/el-informe-sobre-el-estado-de-los-recursos-hidricos-mundiales-aporta-datos-sobre-los-rios-el#:~:text=Los%20cambios%20en%20los%20recursos,las%20cuencas%20y%20a%20nivel%20regional.

[4] Yale Environment 360. «On the River Nile, a Move to Avert a Conflict Over Water». Yale Environment 360 (Yale School of the Environmen), https://e360.yale.edu/features/on_the_river_nile_a_move_to_avert_a_conflict_over_water.

[5] Ana Raya. «Agua y geopolítica: la pelea por los ríos entre China e India». El Orden Mundial. 03/07/2023, https://elordenmundial.com/tag/brahmaputra/.

[6] «La disputa por el agua, otro tema pendiente entre Israel y sus vecinos». La Capital, 29/06/2008, https://www.lacapital.com.ar/el-mundo/la-disputa-el-agua-otro-tema-pendiente-israel-y-sus-vecinos-n270235.html.

[7] Mauricio Herrera Kahn. «La nueva Guerra Fría por el agua en el planeta». Pressenza. 10/10/2025, https://www.pressenza.com/es/2025/10/la-nueva-guerra-fria-por-el-agua-en-el-planeta/.

[8] Oliver Milman. «‘It’s ironic’: how climate crisis is driving Trump push on Greenland and Panama». The Guardian, 13/01/2025, https://www.theguardian.com/environment/2025/jan/13/trump-greenland-panama-canal-climate-crisis#:~:text=As%20sea%20ice%20dwindles%20in,through%20the%20famed%20shipping%20thoroughfare.

[9] «¿Por qué Nestlé, BlackRock y Bill Gates están acumulando control sobre el agua del mundo?» Reddit, 2025, https://www.reddit.com/r/OpinionesPolemicas/comments/1m0y2pr.

[10] «OpenAI planea construir mega centro de datos en Patagonia Argentina». Deutsche Welle, 10/10/2025, https://www.dw.com/es/openai-planea-construir-mega-centro-de-datos-en-patagonia-argentina/a-74315601.

[11] Urquidi Roldán, G. F. «Evaluación del sistema de agua de consumo humano como recurso estratégico argentino». CEFA, https://cefadigital.edu.ar/handle/1847939/1514.

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