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CHINA: LA NECESIDAD DE MIRAR AL PASADO PARA ENTRAR EN EL SIGLO XXI

Giancarlo Elia Valori*

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay 

El Partido Comunista de China (PCCh) siempre ha otorgado gran importancia a la síntesis de la experiencia histórica. Ya en el período de Yanan en 1945, Mao Zedong señaló: “Si no aclaramos la historia del Partido y el camino que el Partido ha tomado en la historia, no podremos hacerlo mejor”.

Al entrar en la nueva era de reforma y apertura al mercado, Deng Xiaoping dijo: “La experiencia exitosa en la historia es un activo valioso, pero también la experiencia incorrecta y la experiencia del fracaso son un activo valioso. De este modo, se pueden formular políticas para unificar todo el pensamiento del Partido y lograr una nueva unidad”.

En 1981, la Sexta Sesión Plenaria del 11º Comité Central del PCCh adoptó la “Resolución sobre ciertas cuestiones en la historia de nuestro Partido desde la fundación de la República Popular China”.

Setenta y seis años han transcurrido desde la redacción de la primera Resolución histórica de Mao Zedong y cuarenta años desde la redacción de la segunda Resolución histórica. De pie en un nuevo punto, mirando hacia atrás al pasado y mirando hacia el futuro resume plenamente los principales logros y experiencias del Partido en el siglo pasado, especialmente los principales logros de los últimos 40 años de reforma.

El Comité Central del Partido cree que la coyuntura importante e histórica del centenario de la fundación del Partido —cuando el Partido y el pueblo logran el primer objetivo del centenario y construyen una sociedad moderadamente próspera— significa que está dando grandes pasos hacia el logro del segundo objetivo del centenario, es decir, la construcción de un poder socialista moderno.

En una coyuntura histórica importante, una síntesis exhaustiva de los principales logros y la experiencia histórica del Partido en un siglo de lucha es de gran importancia para promover una mayor unificación del pensamiento del Partido —unificación de la voluntad y la acción unificada— uniendo y dirigiendo así a la gente de todos los grupos étnicos en todo el país para lograr nuevas victorias del socialismo con características chinas en la nueva era. Importancia práctica e histórica de gran alcance.

El Comité Central del Partido cree que la lucha centenaria del Partido ha sido fructífera: durante un largo período de tiempo, se han abordado una amplia gama de temas y se deben estudiar muchos más. De acuerdo con las necesidades de resumir la historia, así como comprender el significado de las leyes, fortalecer la confianza y avanzar hacia el futuro, es necesario resumir la historia del Partido, así como sus logros en la unión y dirección del pueblo chino. En particular, es necesario estudiar en profundidad los siglos de revolución, construcción y reforma.

Combinando los principios básicos con la realidad específica de China y su excelente cultura tradicional, el país ha avanzado continuamente en la sinización del marxismo, profundizando así la comprensión y el dominio de la teoría innovadora en una nueva era.

La historia de siglos de la autoridad y dirección centralizadas y unificadas del Partido ha comprendido profundamente las características distintivas y las ventajas políticas del propio Partido Marxista, fortaleciendo así el poder político, en un rejuvenecimiento tanto de los ejecutivos del Partido como de la nación china.

La coexistencia de la armonía y la persistencia asegura que el Partido se convierta siempre en el núcleo de una dirección fuerte y joven en el proceso histórico de adhesión y desarrollo del socialismo con características chinas en la nueva era. El coraje y la fuerza para establecer metas sucesivas y avanzar vigorosamente hacia el futuro.

El Comité Central del Partido considera que, al resumir los principales logros y la experiencia histórica de los siglos de lucha, es necesario adherirse a la metodología del materialismo dialéctico e histórico, y considerar la historia del Partido desde un punto de vista específico, objetivo, integral y evolutivo, sin confundir y menos aún repetir los errores que llevaron a otros partidos marxistas a desaparecer o, lo que es peor, a convertirse en sirvientes de dos amos como Arlequín: primero el Kremlin y luego la Casa Blanca.

Los chinos creen que es necesario comprender con precisión el tema principal y la naturaleza tradicional del desarrollo histórico de su Partido, como la forma de lidiar adecuadamente con los errores y puntos de inflexión experimentados, aprender del éxito y aprender de la derrota, y allanar constantemente el camino para el logro de nuevos objetivos.

Por lo tanto, consideran necesario fortalecer la orientación ideológica y el análisis teórico, así como aclarar las comprensiones vagas y unilaterales de algunos de los principales problemas históricos, y corregirse lo mejor que puedan.

Desde la fundación del Partido hasta el comienzo de las reformas, las principales cuestiones del bien y el mal —y las declaraciones y conclusiones fundamentales relacionadas— se han aplicado fundamental y exitosamente hasta ahora.

En general, aunque ha habido algunos problemas, después de la reforma y la apertura, la dirección progresista ha sido correcta y los resultados han atraído la atención del público mundial en muchos Estados.

De la 3ª a la 6ª Sesión Plenaria del 11º Comité Central, se resumieron sistemáticamente los resultados y la experiencia del nuevo curso de reformas y apertura, así como el impulso hacia la modernización socialista. Con motivo de los 20º y 30º aniversario de la 3ª Sesión Plenaria, el Comité Central del Partido elaboró tesis resumidas. Destacaron el enfoque de la nueva era del socialismo con características chinas, y ayudaron a guiar y fortalecer aún más la confianza del pueblo chino en el Partido: centrándose en lo que está haciendo y entrando en un nuevo camino con una actitud más vigorosa.

La evaluación de eventos importantes, reuniones significativas y figuras prominentes en la historia china son fuentes de experiencia, enseñanza y aprendizaje. En reuniones importantes se resumió y discutió la historia del Partido, reflexionando y entendiendo cada decisión del Comité Central en un siglo de su historia.

En marzo de 2021, el Buró Político del Comité Central decidió que la 6ª Sesión Plenaria del 19º Comité Central debería centrarse en investigar y resumir exhaustivamente los principales logros y la experiencia histórica en el siglo de lucha del Partido, y estableció un grupo de estudio para redactar los documentos.

El Partido recuerda sus objetivos y su misión original, así como la firme voluntad y determinación de mantenerlo vital. Encarna plenamente la comprensión profunda del desarrollo histórico y siempre ha promovido las iniciativas y responsabilidades de su misión por la causa y el desarrollo de su país.

Todas las regiones y departamentos del país son conscientes de que en los últimos cien años el Partido unió y llevó al pueblo a continuar su lucha en sus diversos períodos históricos de revolución, construcción y reforma, hasta el punto de que, mirando desde el exterior a lo que China solía ser hace mucho tiempo, hoy podemos ver un milagro tanto en el desarrollo del país como en el del socialismo mundial y la sociedad humana.

El Partido ha invertido completamente el proceso histórico de la nación china desde los días en que la consideraba un país exportador de drogas y un coto de caza para imperialistas, colonialistas y capitalistas, y ha escrito vívidamente un magnífico capítulo nacional e ideológico sobre el desarrollo del marxismo.

Durante esta larga marcha, el Partido y el pueblo chinos han adquirido una experiencia histórica extremadamente rica y valiosa, y estos son los puntos dignos de una síntesis sistemática..

De acuerdo con la solicitud del Comité Central, el comité de redacción ha estudiado diligentemente los importantes documentos históricos del Partido; opiniones y sugerencias plenamente asimiladas de todas las regiones y departamentos del país; investigó las principales cuestiones y redactó diligentemente las resoluciones.

El 6 de septiembre de 2021, de conformidad con la decisión del Buró Político del Comité Central, el proyecto de resolución fue sometido a evaluación dentro del Partido, incluidas las opiniones de algunos miembros de alto rango, cuyas opiniones son altamente representativas.

Se conviene en que la característica más distintiva del proyecto de resolución es la búsqueda de la verdad de los hechos y el respeto de la historia. Esto refleja la misión original del Partido a lo largo de un siglo de lucha y se ajusta plenamente a los hechos históricos.

El debate del proyecto de resolución y la evaluación de los principales acontecimientos deben estar en consonancia con los documentos históricos de la Parte y deben vincularse las descripciones y conclusiones existentes. El proyecto de resolución seguramente aparecerá como el manifiesto político de los comunistas chinos en la nueva era, a fin de tener en cuenta su misión original y adherirse y desarrollar el socialismo con características chinas.

En el proceso de solicitud de opiniones, varias regiones y departamentos han hecho sugerencias. El comité de redacción ha ido analizando progresivamente esos dictámenes uno por uno para extraer lo más posible de ellos. Tras repetidas investigaciones y deliberaciones, se han hecho 547 enmiendas y revisiones al proyecto de resolución, que reflejan plenamente las opiniones de cada región y departamento.

Además del preámbulo y las observaciones finales, el proyecto de resolución consta de siete partes.

La primera parte explica que las principales tareas que enfrenta el Partido en este período son oponerse al imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, luchar por la independencia nacional y la liberación, y crear condiciones sociales básicas para el rejuvenecimiento de la nación china. Analiza los antecedentes históricos de los que surgió el Partido. Resume los grandes logros del Partido que dirigió al pueblo en la lucha revolucionaria a partir de 1921, marcando la fundación de la República Popular China hasta la actualidad. Destaca el pensamiento de Mao como un logro clave en el avance del gran proyecto de redención nacional: de una autocracia feudal durante miles de años a una democracia popular actualmente en la cima del mundo. El tiempo en que la nación china fue masacrada y victimizada por las potencias europeas y atlánticas ha terminado para siempre, creando así una nueva era.

La segunda parte deja claro que la principal tarea que enfrenta el Partido en este período es completar la transición del nuevo sistema económico al socialismo, que es un requisito político fundamental para la nación china. Después de la fundación de la Nueva China, el pueblo ha superado una serie de desafíos difíciles, fortalecido el nuevo sistema de producción y creado una nueva situación en los asuntos exteriores y la política internacional. Se ha dado un gran salto adelante de un país pobre, poblado y “oriental” a una sociedad muy diferente a la que dejaron las guerras y los enfrentamientos ideológicos, políticos y estratégicos con las potencias imperiales-colonialistas, en un primer momento, y más tarde con la Unión Soviética y los Estados Unidos de América. El Partido y el pueblo chinos pueden declarar solemnemente, con la cabeza en alto, que sólo a través de una lucha valiente y tenaz es posible no sólo destruir un viejo mundo, sino ante todo construir uno nuevo. Además, todo esto se ha hecho proporcionando una audaz e innovadora interpretación del Marxismo en vistas al desarrollado socialismo y China.

La tercera parte se refiere a la aplicación de la reforma, la apertura del mercado y la modernización. Se aclara que la principal tarea que enfrenta el Partido durante este período es continuar explorando el camino correcto para liberar y desarrollar las fuerzas productivas sociales; sacar a las personas de la pobreza, hacerse ricas lo antes posible y proporcionar nuevas garantías institucionales vigorosas para el logro de estos objetivos. Los logros que están atrayendo la atención mundial son los siguientes: responder con cautela a unas pruebas arriesgadas sobre la situación general después de las grandes reformas, en favor de la estabilidad del país; promover la gran causa de la reunificación de la Patria y mantener y promover la paz mundial.

La cuarta parte se refiere al análisis del socialismo con características chinas. Es una nueva orientación histórica para el desarrollo de China, ya que resume las innovaciones teóricas del 18º Congreso. Gobernar el propio Partido de manera integral y autodisciplinada; continuar construyendo el país económicamente; profundizar las reformas y aperturas de manera integral, así como la construcción política, el estado integral de derecho, el liderazgo cultural, el liderazgo social, el respeto al medio ambiente, la defensa y la organización militar para salvaguardar la seguridad nacional. Esto también significa adherirse al sistema de “un país y dos sistemas”. Las áreas de estudio también incluirán el trabajo diplomático, centrándose en ideas originales, prácticas transformadoras y progresos y logros históricos en los últimos nueve años, para proporcionar una garantía de sistema más integral, una base material más sólida y una fuerza espiritual más activa.

La quinta parte trata sobre el significado histórico de los siglos de lucha del PCCh a través de la base de una revisión exhaustiva y un resumen de las muchas décadas de su actividad política y la liberación del país, que han cambiado radicalmente el futuro y el destino del pueblo chino. Todo esto ha demostrado sin duda la fuerte vitalidad del marxismo en China, y ha influido profundamente en el proceso de la historia mundial a través de las tres lógicas: la lógica histórica, la lógica teórica y la lógica práctica de la lucha.

La sexta parte trata de la experiencia histórica del Partido Comunista Chino a lo largo de un siglo de vida. Resume las experiencias históricas con un significado fundamental y a largo plazo, a saber, la adhesión a la innovación teórica de la ideología, a la independencia nacional y a las necesidades del mundo, cuando piden el fin del hegemonismo por parte de quienes reclaman el derecho a dirigir el planeta sin ser llamados por la gente. Estas experiencias históricas son un todo orgánico, sistemáticamente completo e interconectado, que revela la garantía fundamental para el éxito continuo de las políticas internas y externas de China. Revelan la fuente de la fuerza de China y la razón fundamental por la que el Partido siempre ha tomado la iniciativa en la historia, sin desear padres o protectores, es decir, mantener su naturaleza autónoma avanzada. Las experiencias históricas son gemas acumuladas a través de la práctica a largo plazo. Son la riqueza espiritual creada por el Partido y los chinos… por lo tanto, deben ser apreciados, así como durar mucho tiempo y enriquecerse continuamente.

La séptima parte se centra en el Partido Comunista Chino en la Nueva Era. Se detiene en la entrada en el segundo centenario, para el cual todo el Partido debe trabajar arduamente para lograr el objetivo establecido, con la perseverancia de aferrarse a su país y no dejarlo ir, y para lo cual se deben cumplir las teorías básicas del Partido. La línea de política básica y la estrategia de fomentar el desarrollo de alta calidad y comprometerse con la promoción de la prosperidad del pueblo, el país y la belleza multimilenial de China. El Partido siempre debe mantener contacto de carne y hueso con el pueblo y salvaguardar y desarrollar los intereses fundamentales del pueblo y los grupos étnicos de China. Para los líderes del Partido, el principio a tener en cuenta es «nacer en problemas y morir en felicidad». Significa tener siempre una visión de largo plazo, estar preparado para el peligro en tiempos de paz y seguir impulsando el nuevo gran proyecto de construcción nacional.

El Partido nos insta a no olvidar los sufrimientos del pasado, para ser dignos de la misión de hoy, que conduce a los grandes sueños del futuro. Para el PCCh, es esencial aprender de la historia, crear y dar forma al futuro, trabajar duro y avanzar con coraje. Debe seguir esforzándose incansablemente para entrar en el segundo centenario.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

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LA CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA O LOS INTERESES NACIONALES

César Augusto Lerena*

Marcelo Kohen, miembro del Consejo Nacional de Malvinas de la Cancillería Argentina y postulado para ocupar un cargo en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

La Corte Internacional de Justicia (CIJ), es el principal Tribunal internacional destinado a resolver disputas entre los Estados. Un Órgano de las Naciones Unidas (ONU), creado en 1945, con sede en La Haya, Países Bajos, al que muchos abogados anhelan llegar para satisfacer sus aspiraciones personales.

Uno de los jurisconsultos más importantes de Argentina, el profesor Hugo Caminos, que entre otras cosas integró la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires y el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, acuñó una frase derivada del artículo 2º del Estatuto de la CIJ que dejaba en claro su calidad moral: «no se puede avalar el ingreso a quienes carecen de integridad moral». Esto viene a colación, porque para los cargos internacionales no deberían ser tenidas en cuenta solo las capacidades técnicas que, por cierto, son absolutamente imprescindibles, sino la trayectoria en favor de los intereses nacionales del candidato que el gobierno promueva.

Respecto a la idoneidad, resulta un verdadero despropósito que mientras los postulantes a un cargo de Juez de 1ra. Instancia deben pasar por un concurso de antecedentes y oposición, luego, ser aprobados por los Consejos de Magistratura y los respectivos Senados, para finalmente, de entre una terna preseleccionada ser designado uno de ellos por Decreto del Poder Ejecutivo, para postularse a la Corte Internacional de Justicia solo baste un Decreto. Esto no ocurre ni siquiera para aspirar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, donde además del filtro del Senado, se expone al candidato a la opinión pública.

Pues bien, como las decisiones de los jueces de la CIJ pueden afectar al Estado argentino y con ello a los ciudadanos, yo manifiesto que el postulado a la CIJ Marcelo Gustavo Kohen no reuniría las condiciones de idoneidad por cuanto en su ejercicio profesional no ha ocupado siquiera el cargo de Juez de Paz y, respecto a la integridad a la que se refería el Dr. Caminos, habría violado la Constitución Nacional y la de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur cuando en 2018 les ofreció a los isleños en Malvinas, sin consentimiento de la legislatura provincial ni del Congreso de la Nación (Art. 13 de la CN; Art. 14 de la Ley 23.775 y Art. 1 a 5, 81, 87 y la Disposición Transitoria 12a de la CPTdF) un Plan de 20 puntos que preveía entre otras cosas la escisión de Malvinas de Tierra del Fuego; propuesta, que ya había «…rechazado categóricamente…» la Legislatura Provincial por Res. 250/17 del 24/8/2017, en el proyecto «Provincia de Malvinas, Provincia 24» ganador del concurso organizado por el Ministerio de Educación de la Nación y la Secretaría de Malvinas en 2015 y, al mismo tiempo y, también sin la aprobación debida, les presentó un Plan a los isleños donde les cedía recursos pesqueros; la posibilidad que éstos sigan determinando quién puede radicarse en Malvinas y que al cabo de treinta años podrían efectuar un referéndum para determinar «si se mantenía la situación que les proponía o si las islas podrían asumir una soberanía plena» (Infobae 22/03/2018; su exposición en el CARI, 20/03/2018), en contraposición a lo previsto en los artículos 9 a 11, 14, 16, 19, 20, 39 y la Disposición Transitoria Primera (D.T.P.) de la Constitución Nacional.

El entonces Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación y hoy Ministro, Julián Domínguez, criticó al diputado uruguayo Jaime Trobo por unirse a la misión de observación del referéndum británico de 2013 en las islas y consideró que era «una traición a la patria para el conjunto de América latina que un legislador uruguayo asista a un referéndum sobre la soberanía de las Islas Malvinas» y por ello nos imaginamos qué calificativo podría corresponderle al argentino Marcelo Kohen que promueve a los isleños un referéndum.

Sobre ello, el propio Kohen manifestó que un “hecho político nuevo” lo movilizó para lanzar el Plan en 2018 (Robledo J. LMNeuquen; 06/06/2021) y, se infiere que podría estar motivado en el Pacto de Foradori-Duncan del 13/9/2016 cuyo texto de inspiración británica reza: «…adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas…». El mismo año, donde este abogado fue fallidamente promovido por el gobierno de Macri para integrar la Comisión de Derecho Internacional de la Asamblea General de las Naciones Unidas, oportunidad en la que manifestó “trabajar y residir” en Suiza y, quedó descartado de entre los 34 seleccionados, al ser superado categóricamente por los votos a los candidatos de Colombia, Chile, Nicaragua, México, Brasil, Perú y Ecuador de Suramérica y el Caribe. Otro tanto ya había ocurrido en 2014 con el rechazo de Susana Ruiz Cerutti a la C.I.J. y en 2016 con la postulación de Susana Malcorra a la Secretaría General de la ONU (2016). Es probable que sea necesario que los candidatos se seleccionen por presentar una mayor vocación patriótica y latinoamericana, que personal.

Kohen se recibió en la Universidad de Rosario y es Profesor del “Instituto de Altos Estudios Internacionales” de la Universidad de Ginebra. Este Instituto según el Ranking Web de Universidades se encuentra en el puesto 1.913 en el ranking mundial; 726 en Europa y en materia de Excelencia ocupa la posición 2.940. Respecto a la Universidad de Ginebra el mismo Ranking indica que a nivel mundial está 143; en Europa 38 y en Excelencia 205. Rápidamente se observa la diferencia de calificación entre la Universidad y el Instituto al que pertenece.

Accesoriamente a ello, el citado candidato expone públicamente sus opiniones sobre cómo resolver la cuestión Malvinas, pese a tratarse de un miembro del Consejo de Malvinas que tiene obligación de guardar secreto sobre las estrategias que puede o podría llevar adelante el Poder Ejecutivo o el Congreso de la Nación. Sería bueno recordarle que los expertos de ese Cuerpo no fijan las políticas, sino que son los que dan sustento técnico al Canciller o al Presidente de la Nación y que, contrario a lo que manifiesta, de que “en la Argentina no hay una Política de Estado”; sí la hay, y es la que prescribe la Disposición Transitoria Primera de nuestra Carta Magna. El problema, es cumplir y hacerla cumplir y ello es el obstáculo principal que quieren remover los británicos y, que daría por tierra definitivamente un referéndum de los isleños.

Todo ello se agrava, porque no se trata de un ciudadano voluntarioso, sino de un abogado que al momento de su presentación espontanea en las islas ya había defendido los intereses argentinos, motivo por el cual, su propuesta, no es la de un neófito; más aún, cuando de llevarse a cabo su Plan, sería absolutamente favorable a los intereses británicos; una cuestión, que quien presenta la iniciativa y escribe sobre Malvinas no puede desconocer, y que adquiere mayor valor para el ocupante de las islas al ser este un miembro del Consejo Nacional de Malvinas de la Cancillería Argentina, Organismo en el que se debieran analizar las estrategias relativas a Malvinas, los archipiélagos del sur, las aguas correspondientes y la Antártida.

Llama la atención el temerario accionar de un experto en derecho internacional, que trata de buscar acuerdos directos con los isleños, contrario a lo sostenido por la Argentina hasta hoy, donde éstos no son parte, postura, que la propia ONU ratificó. La actitud inconsulta de Kohen, contraría el propio alegato del Embajador José María Ruda de «… las mencionadas Islas son parte integrante del territorio argentino y el deber jurídico y moral de Gran Bretaña es devolverlas a su verdadero dueño, afirmándose así el principio de la soberanía y de la integridad territorial de los Estados…», promueve acciones que favorecen la libre determinación, ya que si bien, el referido Kohen, predica que “…mil seiscientos cincuenta ciudadanos británicos no tienen el derecho de decidir una controversia de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido…” en los hechos, proponiéndoles a los isleños un referéndum, propicia todo lo contrario, además de no tratarse de una cuestión de tal o cual número de habitantes, sino de derechos de Argentina y prescripciones de la ONU. Tampoco, cuando propone escindir Malvinas tiene en cuenta el derecho de los fueguinos y la “integridad territorial” de la Provincia. Sus convicciones son endebles y su hipótesis de trabajo errónea.

Me referiré ahora a otras cuestiones no menores: los sucesivos Secretarios de Malvinas ni el Consejo de Malvinas se han pronunciado sobre el referido Plan Kohen, pero, en especial, sobre el otorgamiento del referéndum que, como sabemos, ya se había producido en Malvinas en marzo del 2013 y un 98,8% de los isleños se pronunciaron por seguir perteneciendo al Reino Unido y, como debiera saber Kohen, los organismos internacionales y países le quitaron todo valor a esa consulta, porque los isleños no son parte en la disputa.

El candidato es también un tanto dubitativo: “ha aconsejado a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner llevar a los británicos hasta la CIJ, lo que después ha desaconsejado por su propia experiencia” (Clarín, Natasha N. 19/12/2021) y su mirada política un tanto lábil ya que proveniente de una familia comunista conmemora y pondera el “Acuerdo de Comunicaciones con el Reino Unido” de 1971 que llevó adelante la llamada Revolución Argentina del presidente de facto Alejandro Agustín Lanusse, donde Kohen confiesa que «el Acuerdo contribuyó significativamente a la prosperidad de los isleños» (Perfil, 29/06/2021), lo mismo que propició Macri con el Pacto de Foradori-Duncan. Tampoco se refirió a los nefastos Acuerdos de Madrid y al Tratado de Nueva York y, es sabido, que por los frutos se conoce el árbol (San Mateo 7,16 y San Lucas 6,44).

El Reino Unido violenta las Res. de la ONU 2065 (XX); 1514 (XV) y 31/49; pero quién pretende ponerse la peluca en la Corte Internacional de Justicia nos dice que «La carencia argentina de una propuesta concreta hace que el vacío se llene con las ideas más recalcitrantes» y, bajo ese pretexto, formula una posición absolutamente concedente.

Es muy poco probable que esta hipotética designación ayude al país; más bien todo lo contrario. Los jueces deben ser neutros y, las opiniones sobre sus naciones de origen son inconvenientes y poco creíbles. Si su asesoramiento fuese valioso, ser neutro cuando la Argentina es parte, es ceder la decisión a otros jueces.

 

* Experto en Atlántico Sur y Pesca. Ex Secretario de Estado, ex Secretario de Bienestar Social (Provincia de Corrientes). Ex Profesor Universidad UNNE y FASTA. Ex asesor en la Honorable Cámara de Diputados y en el Senado de la Nación. Doctor en Ciencias. Consultor, escritor, autor de 26 libros (entre ellos “Malvinas. Biografía de la Entrega”, 2009) y articulista de la especialidad. En prensa: “Argentina. La Casa Común. La Encíclica Laudato Si’ El Cuidado de la Casa Común. Comentada”, 2021. Miembro de la SAEEG.

 

DILEMAS ETICOS EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES

Salam Al Rabadi*

Las complejidades y preguntas sobre el dialecto filosófico asociado con el patrón de valor normativo que debe adoptarse en la política global están aumentando. Esto se basa en el impulso de las repercusiones del reconocimiento de los principios éticos en el nivel de tendencias que giran en torno a:

    1. El desarrollo sostenible y la brecha entre ricos y pobres.
    2. El fenómeno del terrorismo y el choque de civilizaciones.
    3. Los dilemas de la Inteligencia Artificial.
    4. Amenazas a la ciberseguridad.
    5. Desarrollos de la ingeniería genética y la revolución biotécnica.
    6. Tendencia creciente del proteccionismo comercial y el nacionalismo económico.
    7. Los desafíos del tema ambiental y el cambio climático.
    8. Interrogantes relacionados con la pandemia de «Covid-19» a todos los niveles.

Lógicamente, estas tendencias se ensaran en el marco de enfatizar la necesidad de que las relaciones internacionales tengan un elemento normativo. Desafortunadamente, sin embargo, el intento de estudiar los estándares éticos de comportamiento que los países deberían adoptar sigue siendo un tema sin valor en la actualidad. Como los estudios académicos en relaciones internacionales especializados en filosofía y ética son actualmente (hasta cierto punto) raros y decepcionantes o sujetos a patrones intelectuales tradicionales derivados de la teocrática (religiosa) o derivadas de la filosofía literaria.

Además, los estándares de comportamiento político a la luz de las transformaciones económicas y culturales modernas ya no se basan en marcos y principios legales y filosóficos, sino más bien en el principio de que “todo está permitido, a menos que esté clara y directamente prohibido”. El lenguaje del mercado se ha infiltrado en todos los conceptos y estándares de pensamiento. Por lo tanto, queda claro hasta qué punto el sistema de valores actual está lejos de los estándares éticos básicos. Esta realidad plantea el dilema de hasta qué punto es posible establecer una ciencia ética capaz de derivar en un nuevo sistema de valores (político, económico y tecnológico), así como si ese sistema seguirá dependiendo de las siguientes cuestiones:

    • ¿Qué estándares producen valores y si son éticos o no? ¿Cuáles son los organismos encargados de decidir esto: la costumbre social, el derecho, la política, la ciencia o la realidad cultural?
    • ¿En qué patrones racionales se puede confiar para determinar un principio ético al que todos puedan adherirse? ¿Cuáles son los criterios racionales que rigen la relación entre la realidad política y el pensamiento moral?
    • ¿Cuáles son las implicaciones del conocimiento científico en las que se puede confiar para determinar los principios éticos?
    • ¿Son suficientes los códigos de conducta actuales, o debería establecerse un nuevo código ético o constitución global?

Todavía es demasiado pronto para proporcionar respuestas claras a estas preguntas a la luz de la realidad intelectual actual. También, esas preguntas relacionadas con lo que se puede llamar “una ciencia de la metaética”, que pueden dejarnos caer en la trampa del vórtice de la lógica (Epistemología), ya que responder a estas preguntas es mucho más difícil de lo que uno podría imaginar. Ya que nos moverá hasta el punto más lejano que se pueda alcanzar a nivel de determinar la naturaleza del conocimiento y comprender qué es, sin mencionar cómo se utilizan la mente y los sentidos en la investigación crítica sobre ideas políticas, sus temas e hipótesis, para resaltar su lógica y valor objetivo.

Por lo tanto, estas preguntas son específicas del pensamiento político del mundo post-humanidad y lo que contiene de una nueva filosofía científica crítica, no del pensamiento clásico que todavía es rehén de la teología.

En este contexto, si las normas éticas se caracterizan por ser vagas problemáticas de naturaleza filosófica y representan cuestiones complejas, sin embargo, deben reconocerse como de su importancia esencial. Donde, las normas éticas siguen siendo un elemento esencial para comprender y evaluar las políticas y las relaciones entre los estados, las sociedades y los individuos. En consecuencia, existe una necesidad urgente de un sistema político y cultural crítico basado en el estudio del pensamiento ético (que es indispensable en la política global) para encontrar enfoques lógicos a muchos desafíos y dificultades políticas, económicas, culturales, tecnológicas y ambientales (actuales y futuras), incluyendo:

    1. Establecimiento de normas éticas para la evaluación de los avances científicos.
    2. Frente a las repercusiones políticas y culturales altamente complejas asociadas con la revolución de la inteligencia artificial.
    3. Descubrir la relación dialéctica entre el hombre y el medio ambiente.
    4. Determinar los criterios que rigen la relación entre ciencia, política y conocimiento.

En general, independientemente de la metodología de las preguntas críticas que tienen una raíz filosófica, que no se puede responder fácilmente, debe enfatizarse que sigue siendo una necesidad urgente para comprender y enmarcar los problemas modernos en el turbulento mundo de las relaciones internacionales. Donde las cuestiones contemporáneas expresan un nuevo patrón intelectual y lo que se requiere es encontrar una filosofía ética desde una perspectiva puramente humana distinta a la perspectiva tradicional basada en la racionalidad en las relaciones internacionales. No es necesario, por ejemplo, que la literatura racional basada en las dimensiones de seguridad, políticas y económicas conduzca a la paz y la estabilidad mundiales, sino que puede conducir a un aumento de la propagación de las armas nucleares, la contaminación ambiental y el terrorismo. etc.

Lógicamente, la cuestión ética seguirá siendo una fuente de debate filosófico, político, jurídico, económico y cultural a nivel de conceptos, métodos, herramientas e implementación. Así, la metodología del enfoque filosófico ético puede ser capaz de cerrar la brecha entre las diversas ciencias, además de crear visiones multidimensionales que nos permitan formar teorías y definir conceptos y términos, que hoy se han convertido en una riqueza en sí mismas en una era que se basa en el conocimiento. En este contexto, y para comprender, interpretar y abordar el patrón de cambios y desafíos globales, es necesario:

    1. No confiar en las herramientas de la teorización clásica para comprender y enmarcar las variables globales aceleradas.
    2. Tratar el conocimiento como un proceso dinámico sin fin, límites ni tabúes.
    3. Prestar más atención a lo que es cultural en lugar de lo que es puramente económico y político.
    4. Formular un nuevo patrón en el análisis e interpretación de las relaciones internacionales, incluyendo sus complejidades éticas.

A la luz de lo anterior, y a partir del reconocimiento de la realidad de la ausencia de valores normativos y la difusión de corrientes intelectuales basadas en proposiciones del fin o muerte de la moral, se puede decir que el pensamiento político (en la era de la posverdad o la era de la poshumanidad) ya no es capaz de explicarse ni determinar su dirección. Por lo tanto, esto inevitablemente requiere hacer muchas preguntas políticas sobre las prioridades asociadas conmigo:

    • El problema de la contradicción o la inminente colisión entre la tecnología y la humanidad, que inevitablemente está llegando, especialmente a nivel de todos los desarrollos relacionados con la inteligencia artificial y la revolución biotécnica.
    • La dialéctica de los estándares éticos a través de los cuales se pueden establecer prioridades, especialmente a la luz del conflicto entre la ideología de la inevitabilidad del desarrollo tecnológico y las teorías de humanización de las relaciones internacionales.

Ciertamente, la definición de estas prioridades requiere, en primer lugar, una discusión de las razones de las diferencias en los estándares de acuerdo con la naturaleza de la sociedad, la cultura y los actores, sin mencionar las razones por las cuales la ética sigue siendo un campo de conflicto entre la ciencia y la filosofía. Tal vez la primera de estas prioridades radica en la importancia del compromiso de los estudiosos (es decir, la ciencia) con los límites de los hechos materiales, dejando la tarea de establecer y analizar los valores morales a los filósofos y pensadores (es decir, la filosofía y el pensamiento).

 

* Doctor en Filosofía en Ciencia Política y en Relaciones Internacionales. Actualmente preparando una segunda tesis doctoral: The Future of Europe and the Challenges of Demography and Migration, Universidad de Santiago de Compostela, España.

 

Artículo traducido al español por el Equipo de la SAEEG. Prohibida su reproducción. 

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