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DANIEL HARO HARO, UNA VIDA CUIDANDO LOS OJOS

Francisco Carranza Romero*

En noviembre de 2025, mi esposa y yo, enterados de la delicada salud de la hermana Amparo, fuimos a su comunidad religiosa donde ella me entregó otro libro escrito por su hermano Daniel: «Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú» (2025). Este oftalmólogo de rica trayectoria profesional ya había escrito «Para una historia de la oftalmología en el Perú» (2008) y «Oftalmología en la altura» (2019).

¿Quién es Daniel Enrique Haro Haro? Es un profesional que vive ayudando a la gente en la conservación de la salud visual. Nació en la provincia andina de Carhuaz, (Áncash, Perú) en 1938. Egresado de la Facultad de Medicina de San Fernando, Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y doctorado por la Universidad Cayetano Heredia. Ha participado activamente en la vida de la Sociedad Peruana de Oftalmología (SPO) ocupando varios cargos, vicepresidente de la Junta Directiva 1985-1987 y presidente de Junta Directiva 1995-1996. En junio de 2023 le encargaron hacer el himno de SPO, labor que cumplió con la ayuda de su hija Maribel. Mark Contreras (Universidad Nacional de Música) compuso la música del himno. Y en diciembre de 2023, con motivo de la celebración del Día de la Oftalmología fue cantado por Rocío Ardito, Gabriela Quezada y María del Carmen Quiroz.

En sus tres libros en orden retrospectivo, vemos sus investigaciones, esfuerzos y deseos de que la profesión médica esté al servicio de todos los que tienen problemas de salud.

«Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú» (2025). Dice con humildad: «No pretendo que esta publicación sea una historia, ni siquiera un relato o crónica del devenir oftalmológico peruano. Deseo que sea un intento de reactualizar nuestro ayer corporativo para reivindicar a personajes olvidados, a quienes les debemos gratitud eterna por lo que hicieron … a favor de la especialidad en nuestra nación» (p. 48). Nos comparte los datos históricos: «Durante el siglo XIX, la labor oftalmológica en nuestro país estaba a cargo de médicos y cirujanos generales que se encargaban de solucionar algunos problemas de la salud ocular de la población» (p. 8). La Cátedra de Oftalmología fue creada en 1871 en la Facultad de Medicina de San Fernando (UNMSM), siendo José María Romero el encargado de la cátedra. Y con justa razón él es reconocido como padre de la oftalmología peruana.

El 21 de agosto de 1941, en asamblea general, por el pedido de los médicos Jorge Valdeavellano y Carlos Yori se creó la Sociedad Peruana de Otorrinolaringología y Oftalmología juntando dos especialidades médicas. Esta convivencia duró hasta el 23 de diciembre de 1958 en que se separaron pacífica y amablemente. El 29 de diciembre del mismo año se fundó la Sociedad Peruana de Oftalmología (SPO). Presidente: Hugo Bayona. Secretario: Alberto Castillo. Y el 4 de enero de 1959 fue la Ceremonia de Instalación de la Primera Junta Directiva. Luego se preparó el estatuto y se eligió el símbolo de SPO.

El Estatuto tiene tres objetivos:

1. «Ético-deontológico y gremial, a fin de velar el ejercicio profesional con ética y decoro, … favoreciendo las relaciones personales e institucionales».

    1. «Científico-docente, para propender la elevación del nivel científico de la especialidad».
    2. «Preventivo-social, siguiendo los conceptos de medicina preventiva, … especialmente en los aspectos de la educación sanitaria» (p. 33).

El símbolo escogido para SPO fue «el ojo de Chavín» que aparece en el monolito conocido como el Lanzón de Chavín (1200 a. C. – 400 a. C.). Es el símbolo de la peruanidad.

«Oftalmología en la altura» (2019). Son los resultados de sus investigaciones en la región andina, cuna de las culturas Chavín, Huari, Tiahuanaco, Inca. Desde hace milenios mucha gente vive en la zona jalca (3000 – 4800msnm) donde las condiciones naturales afectan a la salud. Aquí está una enfermedad ocular: Glaucoma (quyru en quechua). Carnosidad en los ojos. El doctor Haro dice con conocimiento de causa: «El pterigión, afección ocular común en el Perú, tiene una connotación importante en la sierra, no por la gravedad de sus síntomas y signos, ni por las dificultades en su tratamiento quirúrgico, sino por la falta de atención primaria de salud ocular y la inequidad por parte del Estado en la atención de miles de pobladores de los andes, convirtiéndose en causa importante de ceguera» (p. 84). A mayor altura menos glaucoma; pero, «En el Perú, se calcula que el 20% de ciegos es por causa del glaucoma y se considera que igual porcentaje de la población… está en peligro de contraer esta terrible enfermedad. Por estas razones, el glaucoma debe ser detectado a tiempo» (p. 104). Él, como andino que es, denuncia el centralismo en el servicio de salud. “El pterigión, … causa de la ceguera en las comunidades andinas, por falta de humanidad y por inequidad en la atención de la salud de los peruanos que viven en lugares alejados» (p. 15). «En mi largo trajinar por la sierra desde niño… he mirado al Perú Profundo, donde millones de peruanos y peruanas viven privados de la atención primaria de salud, y tratan de aliviar sus dolencias como pueden por la inequidad existente» (p. 173). La injusta realidad social del Perú donde el paciente del área rural, para recibir la atención médica, debe hacer el largo viaje a la urbe donde están localizados los centros de salud.

Por sus servicios en las áreas rurales conoció las enfermedades del ojo de los pobladores y las formas de tratamiento tradicional. Además, pudo conocer las creencias relacionadas con la vista como «mal de ojo» u «ojeo» (ñawipa: lit. por el ojo, por la mirada). Descarga afectiva visual descontrolada a un ser que aún no ha desarrollado su defensa. Por algo, los que saben aconsejan que los niños no deben ser expuestos antes de que cumpla los tres meses. Y la persona mayor debe evitar la expresión de mucho afecto visual, verbal y gestual, ni tener mucho contacto porque lo enferma. La adultez no es sólo acumulación del tiempo vivido, es también la acumulación de conocimientos para no afectar a su comunidad. Los síntomas del mal de ojo: fiebre, vómito, diarrea, anorexia, insomnio y abulia. Su curación tradicional: una persona mayor ―después de lavarse bien las manos― frota todo el cuerpo del niño con granos de sal natural. Después de este acto el paciente comienza a sentir alivio: la fiebre comienza a bajar lentamente, cesan el vómito y la diarrea, se abre el apetito, duerme bien y tiene ganas de vivir que las expresa con sus movimientos y expresiones alegres.

La salud, educación y seguridad, desgraciadamente, no llegan a los pobres y a las zonas pobres y se han convertido en actividades privadas porque son buenos negocios.

«Para una historia de la oftalmología en el Perú» (2008). Hablando de los errores de los médicos que producen enfermedades (iatrogenia) reconoce con humildad que «La iatrogenia está latente en cualquier especialidad… Es evidente que cuando se recurre a la oftalmología, en forma arbitraria y desmedida, se originan … padecimientos iatrogénicos» (p. 186). «Algo más grave sucede en aquellas personas que hacen mal uso de lentes de contacto; ya que en Perú no sólo lo recetan los médicos oftalmólogos, sino los optómetras y ópticos» (p. 187). Y denuncia la cruda realidad: «A diario se comprueba… que individuos que no poseen la menor preparación ni la titulación correspondiente ejercen ilegalmente la especialidad, poniendo en grave riesgo la salud ocular de la población que acude a sus consultorios» (p. 190). Es el intrusismo de gente que comercializa la salud.   

Compartimos las preocupaciones del doctor Daniel Enrique Haro Haro. Los centros educativos en todos los niveles: Primaria, Secundaria, Estudios Superiores deben tener el objetivo principal: formar personas útiles para sí mismos, para la sociedad y para la naturaleza. Pero, como se ve en la realidad, el proceso educativo está formando a gentes sólo para ganar dinero como sea; porque el dinero se ha convertido en la medida del ser humano.

 

Referencias

Haro Haro, Daniel Enrique. Para una historia de la oftalmología en el Perú. Lima: Forma e Imagen, 2008.

Haro Haro, Daniel Enrique. Oftalmología en la altura. Lima: RF Publicaciones y servicios, 2019.

Haro Haro, Daniel Enrique. Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú. Lima: Lucent Peru S.A.C., 2025.

 

* Investigador del Instituto de Estudios de Asia y América, Dankook University, Corea del Sur.

INTERCULTURALIDAD, EDUCACIÓN Y CULTURAS INDÍGENAS

Francisco Carranza Romero*

En el centro el autor, Francisco Carranza Romero,  en abril de 2025 en la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo, Huaraz, Perú. A su derecha, su esposa, la Dra. Hyesun Ko.

Cultura

La cultura es la respuesta creativa del homo sapiens en su esforzada sobrevivencia en realidades naturales (geografía, clima y biósfera) y sociales. Abarca las labores de consecución y elaboración de alimentos, construcción de viviendas, caminos y canales, y la fabricación de ropas y medicinas. Es también la actitud ante la naturaleza y su valoración.

Interculturalidad

Esta palabra (inter-cultural-(i)dad) es un reto de comprensión y realización: compartimiento

(-inter) de las culturas.

Las respuestas a diferentes realidades naturales y sociohistóricas originan diferentes culturas. La convivencia con otros implica el conocimiento de su propia cultura para compararla con la del otro. Sólo conociendo bien su propia cultura puede apreciar la otra.

Un caso real: los seres humanos, cuando se congregan, necesitan códigos comunes para poder informarse y expresar sus sentimientos hasta entenderse (estado mental de decodificación). Así crean las lenguas. Como esta creación lingüística se da en diferentes lugares y épocas es necesario el esfuerzo constante de aprender nuevos códigos para comprenderse.

Como se observa, el ser humano es el agente creador, difusor y preservador de la cultura.

Elementos de la interculturalidad

A: yo, lo mío. También nosotros y nuestro excluyentes porque toman en cuenta sólo a sus cercanos por tener la misma etnia, nacionalidad y cultura. Un ejemplo de nosotros excluyente lo encontramos en la lengua quechua: nuqakuna (nuqa: yo; –kuna morf. del plural) = egos, yoes, solamente nosotros. Es el egoísmo colectivo (¿oxímoron o contradictio in adjecto?).

B: tú, el otro (de otra etnia, nacionalidad y cultura).

El ser humano, ante el otro, se compara y saca sus conclusiones. Así se acerca a otro con diferentes actitudes.

Clases de interculturalidad
  1. Interculturalidad vertical o subordinada. Es un fenómeno personal, local, nacional e internacional.

1.1. El dominador impone su cultura a otro: A/B

Con esta actitud el elemento A trata de imponer su cultura a otro u otros porque considera que la suya es superior y debe ser el patrón para otro. Así los dominadores impusieron e imponen lenguas, creencias y costumbres a los dominados. Recurriendo a los léxicos «civilización, desarrollo, progreso y salvación» afectaron y afectan la vida de los dominados a quienes los califica de «bárbaros, incivilizados, atrasados y gentiles».

En nuestros días, los que tienen el poder adornan esta actitud sociocultural con bonitas palabras: «globalización» e «internacionalización»; pero lo que pretenden es que otros acepten sus políticas y creencias. Así globalizan u homogenizan imponiendo lo suyo. También predican el ecumenismo religioso imponiendo sus creencias y ritos.

El ciudadano de la urbe quiere imponer al ciudadano del área rural su manera de pensar (modus cogitandi), su forma de vida (modus vivendi) y su manera de actuar (modus operandi).

Las fronteras visibles e invisibles que separan a las gentes son muros fabricados para advertir al otro: este espacio es mío, no puedes pasar aquí si no aceptas mis condiciones.

El dominado (B), para sobrevivir, se subordina consciente o inconscientemente ante el dominador y su cultura. Por ejemplo: El estudiante del área rural que estudia con docentes que no conocen la realidad rural; por tanto, no la valoran. En las clases se usan los materiales didácticos elaborados por y para los citadinos. Si este estudiante nacido en el campo continúa la educación escolarizada lejos de su pueblo natal y en una realidad citadina porque en su pueblo natal no hay centros escolares de más alto nivel, puede llegar a pensar y aceptar que su cultura es inferior. Además, como los medios de comunicación se ocupan poco de los asuntos de la zona rural siente la presión sociocultural y se convierte en un alienado. Si tiene nombres y apellidos impuestos por los que se repartieron las tierras y por los bautismos hasta busca sus raíces más allá de su localidad. Y, cuando llega a tener su descendencia, le pone nombre que le parece extraño (extranjero) que ha escuchado sin preocuparse de la ortografía ni del significado.

El trato de dominación se da también al medio ambiente. La tierra es maltratada, explotada y contaminada por gentes y empresas voraces que sólo buscan sus beneficios económicos sin importarles la biósfera del presente y del futuro que recibirán los descendientes. Así las urbes se convierten en estructuras de cemento, asfalto, vidrio, plásticos y metales. El agua no se salva de esta destrucción; por eso, los lagos, ríos y mares se están convirtiendo en cementerios de algunos animales y vegetales que están en peligro de desaparecer. El aire está cada día más contaminado con monóxido de carbono. La energía solar también podría ser aprovechada sólo con fines particulares y egoístas. «La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería» (encíclica Laudato si). 

1.2. El dominado cuestiona y se rebela hasta vengarse: B/A

Cuando el dominado (B) reflexiona sobre su situación injusta, se atreve a cuestionar el sistema. El estudiante de la zona rural, cuando llega a comprender la injusticia, se atreve a cuestionar y a rebelarse contra este modus operandi de la dominación. Cuando tiene su descendencia se atreve a ponerle nombre sabiendo el significado y la combinación semántica con los apellidos. Los andinos quechuas, que no han renunciado a su cultura, dicen: Shutipis naanim: El nombre también es camino (destino). Entonces, es calificado «rebelde, revoltoso, subversivo» y hasta puede recibir sanciones. Cuestionar la realidad injusta, desgraciadamente, tiene sus consecuencias. La historia de la humanidad nos da ejemplos de algunos rebeldes que sufrieron y hasta murieron por pedir y exigir los cambios justos. Las revoluciones y luchas contra la dominación son respuestas a situaciones injustas. Pero estas luchas, muchas veces se convierten en venganzas, revanchismos y desencuentros.

La interculturalidad vertical es la práctica de la alteridad u otredad que no ayuda la convivencia pacífica del yo con el otro; al contrario, fomenta la desconfianza, odio y violencia.

  1. Interculturalidad horizontal o coordinada: A-B

Es el respeto mutuo entre A (yo) y B (otro). Es el nosotros incluyente: nosotros y nuestro que incluye al otro. En quechua se expresa así: nuqantsik o nuqanchik. El morfema –ntsik o –nchik es incluyente. Un quechuahablante, al ofrecer el hospedaje a alguien, le dice: Kaymi wasintsik (Ésta es nuestra casa. Mi casa es también tu casa). Yachakuntsik (yachaku-ntsik): Aprendemos.

Este acercamiento interpersonal es de apertura mental, tolerancia, fraternidad y solidaridad a pesar de las diferencias. Tanto A como B asumen esta actitud y práctica porque conocen, aceptan y valoran bien sus culturas (riquezas compartibles) y se respetan. Esta actitud es de aceptación recíproca donde cada uno aporta en el cuidado del bien común. Es el encuentro y reencuentro fraternos.

El estudio voluntario de otras lenguas, fuera de la materna, es una muestra clara del deseo de comunicarse con el otro que tiene lengua diferente. Así se llega a conocer que cada lengua contiene riquezas culturales (idea, historia…). Lingüísticamente, no hay ninguna lengua superior ni inferior; son códigos que sirven para la comunicación.

El humanismo, la fraternidad, el ecumenismo y el comunitarismo son pensamientos, actitudes y prácticas de la interculturalidad horizontal que se ponen en práctica en las relaciones interpersonales, intersociales e internacionales.

La interculturalidad horizontal y las culturas indígenas. Con esta actitud y criterio, las culturas indígenas de América merecen el respeto porque son herencias de nuestros antepasados. Es la riqueza cultural milenaria que sobrevive gracias a la resistencia de los que asumen la indigenidad americana con amor y valor que; no tanto por la política educativa de los ministerios de educación. 

La educación escolarizada tiene mucho que aportar en la formación de los estudiantes con apertura mental y afectiva para que amen y respeten a su cultura local y a la del otro. Los docentes y estudiantes son los verdaderos protagonistas de la interculturalidad horizontal. Los profesionales egresados de los estudios superiores deben ser ejemplos del respeto y cuidado de nuestra humanidad y nuestra naturaleza (nuestra casa común).

La naturaleza es depositaria de la historia de la humanidad. Si pudiéramos oír sus voces de alegría y llanto dialogaríamos con ella.

En los pueblos andinos la naturaleza es un ente vivo con quien se dialoga; por eso hay expresiones que la califican con amor y respeto: Patsa (pacha) (Madre Tierra), Yaku Mama (Madre Agua), Inti Yaya (Padre Sol) y Wayra Yaya (Padre Aire, Padre Viento).

Antes de beber el licor, primero se hace el brindis a la madre naturaleza (Patsa Mamata upyatsiy). Kay patsam wasintsik: Este mundo es nuestra casa. En los bordes de los caminos se ven morritos de piedras (Apachita), son las ofrendas de los viajeros a la naturaleza. Además, los andinos continúan el diálogo con sus difuntos, por eso les ofrecen comida, bebida y alguna otra ofrenda.

Con este pensamiento los ciudadanos de las comunidades campesinas andinas se enfrentan a las empresas que, en nombre del progreso y desarrollo, afectan los humedales, los ríos, los terrenos de cultivo y la biósfera. Las empresas, generalmente, tienen el apoyo del gobierno central que está en la urbe capital, de las fuerzas del orden (policía y ejército) y del poder judicial. En esta confrontación desigual se sacrifican muchas vidas de los defensores de la madre naturaleza. Así, la interculturalidad queda lejos de hacerse realidad.

Conclusiones
  1. Necesitamos promover la ecología mental para respetar a otro superando las diferencias de etnia, nacionalidad y cultura (creencia, lengua, gastronomía, vestimenta…).
  2. La interculturalidad horizontal es la salvación de la humanidad y de la naturaleza. Es un proyecto común de la solidaridad intergeneracional: pensar no sólo en el presente sino también en el futuro. Es la difícil realización del comunitarismo superando el individualismo.
  3. La educación de interculturalidad horizontal -la cultura de la vida- se debe dar en todo momento y lugar: en el hogar, en la escuela y en la sociedad. Si la ciencia y la tecnología no ayudan a conservar la vida de la humanidad y de la madre tierra, son cómplices y herramientas de la destrucción.
  4. Así como nos preocupamos de que no se extingan las plantas y animales; también nos debemos preocupar de que no se extingan las culturas (lenguas, creencias, músicas, danzas…). “No debemos entender […] por progreso la destrucción de la (cultura) antecesora y la superposición de otra con fines de opresión y dominación extranjerizante” (López p. 39).
  5. Enfrentemos el futuro con amor y solidaridad por tener el futuro común; sin el resentimiento ni los complejos de superioridad ni de inferioridad (Carranza, “Los indígenas y el bicentenario de la independencia del Perú”). 

 

* Investigador del Instituto de Estudios de Asia y América, Dankook University, Corea del Sur.

 

Referencias

Carranza Romero, Francisco. Madre Tierra, Padre Sol. Trujillo, Perú: Computer Age, 2000.

Carranza Romero, Francisco.  Diccionario quechua ancashino-castellano. Madrid:  Iberoamericana Vervuert, 2003.

Carranza Romero, Francisco. Diccionario español-quechua ancashino. Madrid: Iberoamericana Vervuert, 2023.

Carranza Romero, Francisco. «Los indígenas y el bicentenario de la independencia del Perú». SAEEG, 28/07/2021, https://saeeg.org/index.php/2021/07/28/los-indigenas-y-el-bicentenario-de-la-independencia-del-peru/.

López Domínguez, Noemy. «Danzas tradicionales de Áncash”». Huaraz, Perú: Killa Edit., 2024.

Papa Francisco. Laudato si, mi Signore. Sobre el cuidado de la casa común. Carta encíclica, 2015, https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html.  

 

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EL SISTEMA NUMERAL EN QUECHUA

Francisco Carranza Romero*

El concepto cuantitativo, efecto de la percepción de los sentidos (vista, oído y tacto), no es sólo de la especie humana, existe también en los animales. El fiero halcón huye ante la bandada de golondrinas. El zorro, ante una manada de ovejas, busca a la más aislada para evitar el enfrentamiento con los carneros. El hombre inteligente, por más valiente que sea, se aleja si los enemigos están en gran número. Y esta huida no es cobardía, es la sobrevivencia digna e inteligente.

  • Abreviaturas. QI: quechua I, quechua central (Áncash, Lima, Junín, Huánuco, Pasco); QII: quechua II (otras regiones de Perú, Bolivia, norte de Argentina, Ecuador, sur de Colombia); lit.: literalmente; morf.: morfema-.

I. Idea cuantitativa en quechua

El léxico numeral es un adjetivo determinativo que antecede al nombre.

Singular. Huk (QI), suk (QII): uno (un), una.

Huk ullqu (QI), suk qari (QII): un varón.

Huk warmi: una mujer.

Plural. Desde dos (ishkay –QI-, iskay –QII-).

El morfema plural del nombre: –kuna. Papakuna: papas.

En la frase: adjetivo numeral + nombre se puede omitir el morfema del plural.

Ishkay qucha (ishkay quchakuna): dos lagunas.

Pachak wata awkista hamatsillay: Por favor, haga sentar al anciano de cien años. En este caso se puede decir también: Pachak watayuq awkista hamatsillay. El morf. -yuq es de tenencia. Y significa: Por favor, haga sentar al anciano que tiene cien años.

El morfema plural del verbo: -ya. Qamkuna papata muruyanki: Ustedes siembran papa.

II. Sistema numeral quechua

Números simples. Los números arábigos que anteceden al léxico del numeral quechua son sólo referenciales.

  1. Huk (QI), suk (QII)
  2. Ishkay (QI), iskay (QII)
  3. Kimsa
  4. Chusku (QI), tawa (QII)
  5. Pitsqa (QI), pichqa (QII)
  6. Suqta
  7. Qanchis
  8. Pusaq
  9. Isqun
  10. Chunka

En estos números simples observamos:

Un caso de heteronimia: chusku (QI), tawa (QII). chusku chunka = tawa chunka: cuarenta.

Dos casos de variación fonética:

ts (QI), ch (QII): pitsqa, pichqa: cinco 

sh (QI), s (QII): ishkay (QI), iskay (QII): dos. Pero, en QI se da el par mínimo sh / s. Ejemplo: ishkay (dos), iskay (recostarse, echarse de lado).

Números compuestos. El sistema es decimal y regular. Y, como es compuesto tiene sus elementos: B (Base) A (Addendum, adenda) M (Multiplicador).

Orden de los elementos de 11 a 19: B (Base) + A (Addendum).

Chunka huk (11) 

Chunka ishkay (12)

Chunka kimsa (13)

Chunka chusku (14)

Chunka pitsqa (15)

Chunka suqta (16)

Chunka qanchis (17)

Chunka pusaq (18)

Chunka isqun (19)

Se observa que desde once hasta diecinueve el orden es regular: B + A.

Orden de los elementos en decenas: M (multiplicador) × B(Base).

M × B                                        M × B + A

Ishkay chunka (20) 2 × 10.       Ishkay chunka ishkay (22) 2 × 10 + 2

Kimsa chunka (30) 3 × 10.       Kimsa chunka kimsa (33) 3 × 10 + 3

Chusku chunka (40) 4 × 10.     Chusku chunka chusku (44) 4 × 10 + 4

Pitsqa chunka (50) 5 × 10.      Pitsqa chunka pitsqa (55) 5 × 10 + 5

Suqta chunka (60) 6 × 10.       Suqta chunka suqta (66) 6 × 10 + 6

Qanchis chunka (70) 7 × 10.   Qanchis chunka qanchis (77) 7 × 10 + 7

Pusaq chunka (80) 8 × 10.      Pusaq chunka pusaq (88) 8 × 10 + 8

Isqun chunka (90) 9 × 10.        Isqun chunka isqun (99) 9 × 10 + 9

Pachak (100), ishkay pachak (200) pitsqa pachak (500)

Waranqa (1000), chunka waranqa (10,000), pitsqa chunka waranqa (50,000)

Hunu (millón), kimsa hunu (tres millones)

Como se puede observar, el número que antecede multiplica (M) al número base (B); y lo que sigue es lo adicionado (A).

III. Expresiones idiomáticas

Chunka chunka (lit. diez diez): Muchas veces, innumerables veces.

Chunka chunka yaatsirquq: Te he aconsejado muchas veces.

Huk ishkay (lit. uno dos): de poca cantidad, poco.

Huk ishkay pun tinkuntsik: Nos encontramos pocas veces.

Kuka, wakshu mana kaptinqa huk ishkay runallam aruyman yurikana. Kuka, wakshu kaptinqa, tsika runa yurikan: Si no hay coca ni ron muy poca gente aparece a la labor. Si hay coca y ron, aparece mucha gente.

En el español hablado en Perú hay dos expresiones de valor numeral indeterminado:

“Miles de veces”: muchas veces. Frecuencia cuantitativa exagerada.

“En un cinco”: muy pronto. Referencia temporal muy breve.

IV. Símbolos

Pitsqa: 5. Pitsqay (rito al 5to día post mortem). Este rito es de despedida al alma del difunto que, después de recoger sus huellas por cinco días, iniciará el viaje a la otra dimensión. Los que quedan en este mundo no deben nombrar al difunto por cinco meses, porque nombrarlo es convocarlo a este mundo y no respetar el proceso existencial. El nacimiento y la muerte son dos momentos importantes de la vida. (En el blog: Francisco Carranza, universo quechua, El mundo de los espíritus y muertos en la concepción andina).

Pitsqa pachak, patsakuti, pachakuti: 500 años (período de los cambios).

Chunka: 10. Chunka kamayuq: decurión.

Pachak: 100. Pachak kamayuq: centurión.

Waranqa: 1000. Waranqa kamayuq: jefe de 1000.

V. Comentario final

Como se ha podido observar, el sistema numeral quechua es regular y homogéneo.

El que habla quechua, al aprender el castellano, tiene que memorizar el numeral desde once hasta quince sin saber el porqué del orden diferente; pero, desde 16 hasta 19 encuentra el orden igual como en su lengua materna: dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve.

Los decimales veinte, treinta también los debe memorizar. Desde cuarenta hasta noventa halla cierta regularidad: 40 (cuar-enta), 50 (cincu-enta), 60 (ses-enta), 70 (set-enta), 80 (och-enta), 90 (nov-enta). Sólo recurriendo a la lengua latina se halla la explicación: viginti (veinte), triginta (treinta); luego, se halla la variación -inta > -enta: quadraginta, quinquaqinta, sexaginta, septuaginta, octoginta, nonaginta.

En quechua las centenas, miles y millones no se pluralizan: kimsa pachak (trescientos), kimsa waranqa (tres mil), kimsa hunu (tres millones).

En castellano las centenas se pluralizan: doscientos, trescientos hasta novecientos; pero no se pluraliza el numeral mil: dos mil, cinco mil, diez mil. Sin embargo, al usar el numeral millón se pluraliza como con centenas: dos millones, veinte millones.

El estudiante, cuya lengua materna es el quechua, compara dos sistemas numéricos durante el proceso de la educación escolarizada castellanizante. Y, si pregunta al docente sobre el porqué “once, doce…” y no “dieciuno, diecidos…, generalmente recibe la respuesta tajante y evasiva: “Así, es. Tú debes repetir y no preguntar”.

 

* Investigador del Instituto de Estudios de Asia y América, Dankook University, Corea del Sur.

 

Referencias

Carranza Romero, Francisco. Madre Tierra, Padre Sol. Trujillo, Perú: Computer Age, 2000.

Carranza Romero, Francisco. Diccionario quechua ancashino-castellano. Madrid: Iberoamericana Vervuert, 2003.

Carranza Romero. Diccionario español-quechua ancashino”. Madrid: Iberoamericana Vervuert, 2023.

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