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HAMBRUNA

Iris Speroni*

Tilingas o chantas que no pueden explicar en qué gastan el dinero ni los resultados de su gestión.

 

¿Qué es el hambre?

¿Qué es una hambruna?

Según la Real Academia Española:

hambre

Del lat. vulg. *famen, -ĭnis, y este del lat. fames.

      1. f. Gana y necesidad de comer.
      2. f. Escasez de alimentos básicos, que causa carestía y miseria generalizada.
      3. f. Apetito o deseo ardiente de algo.

hambruna

      1. f. hambre (‖ escasez generalizada de alimentos).

Los argentinos nos vemos bombardeados en los medios por dos corrientes de propaganda respecto al hambre.

    • ONU. Agenda 2030. Davos. Build Back Better. Gran Reseteo. Etc.
    • Local. “El hambre tan temida”. “La mesa del hambre”. Los “merenderos”. Desarrollo Social. Planes sociales. Etc.

La primera, neomaltusiana, está plagada de contradicciones. Por un lado sostiene que hay hambre en el mundo y por otro intenta reglamentar/prohibir/limitar la producción de alimentos. Nosotros, que somos inteligentes, sabemos que es un intento de cartelizar la producción y comercialización de productos agropecuarios (para todos los usos, alimentarios y otros) en concordancia con proseguir el viejo sueño de las élites occidentales de limitar la población como herramienta de control político. La mayoría de la humanidad vive fuera de la órbita occidental y no le presta atención a estos divagues.

Tony Milne, matemático escocés y autor de “Famine: Ireland, India and China, and the British Empire”, [Hambruna: Irlanda, India y China, y el Imperio Británico] ha estudiado la relación entre impuestos y hambrunas. Sostiene que éstas son provocadas por el sistema político y no por situaciones naturales. El Imperio Británico, desde su unificación en 1703, desarrolló un eficiente sistema impositivo y de aduanas (heredado de los normandos) que le permitió: a. financiar una flota poderosa; b. con el tiempo controlar un cuarto de la humanidad; c. una consecuencia del sistema fueron hambrunas periódicas y recurrentes en los territorios dominados.

El ciclo que describe es: los impuestos se llevan los excedentes de la población, lo que le impide tener acopios para los malos tiempos. Las hambrunas citadas (Irlanda, India, China) no fueron por escasez de comida, sino por escasez de dinero por parte de los sectores más pobres de la población para comprarla.

Entre 1945 y 1849 hubo una Gran Hambruna irlandesa (en inglés Great Famine o Great Hunger y en irlandés An Gorta Mór o An Drochshaol). Millones de irlandeses perecieron y otros tantos emigraron. El ciclo es el siguiente: la malnutrición o subnutrición sostenida, primero consume las reservas del cuerpo y luego deteriora el sistema inmunológico de la persona, hasta que esta contrae una enfermedad que el cuerpo no puede combatir y fallece; otros simplemente murieron de inanición. Debo recalcar que durante esos años el país exportó enormes cantidades de comida, en particular carne vacuna y porcina y barriles de manteca, a Inglaterra. Esto último consta en los registros aduaneros, públicos y disponibles. El sistema político impedía que la población nativa accediera a esa producción. Irlanda todavía no recuperó la población que perdió hace 170 años atrás.

Sostiene Tony Milne, libro citado, prefacio (la traducción es mía). Debo aclarar que el autor denomina “cobradores de impuestos” (tax-collectors) a todos los funcionarios del gobierno, ya que a su entender, la única función de éste es recaudar impuestos:

[Funcionarios públicos] primero defendieron sus acciones, luego justificaron su inacción, más tarde intentaron esconder o minimizar los problemas más obvios, y finalmente culparon a los nativos. El gerenciamiento de la hambruna se convirtió en un proceso político que continúa hasta hoy en el SXXI”.

Prosigue en el capítulo I:

Jared Diamond lista tres estrategias adoptadas por las sociedades tradicionales para evitar las hambrunas: guardar comida, diversificar la dieta, y dispersar o concentrar población. Los recaudadores de impuestos impiden, mediante políticas públicas, que esas estrategias puedan llevarse a cabo o que sean exitosas”.

El Sr. Milne sostiene que todas las leyes supuestamente ambientalistas que quieren imponer en el mundo hoy tienen por objetivo el control de la producción de alimentos y dejar afuera de las decisiones alimentarias a los comunes.

Juan José Borrell, es su magnífico libro “Geopolítica y Alimentos”, Ed. Biblos, describe cómo es el control de los alimentos por parte de las potencias y las grandes empresas y desenmascara el rol de la FAO y otras organizaciones dependientes de la ONU, como UNICEF. Donde el supuesto altruismo para con las poblaciones desfavorecidas, en realidad encubre deshacerse de excedentes —que son vendidos a la ONU a precios de primera—. Una de las múltiples consecuencias negativas de la intervención de la FAO es condenar a los agricultores locales a la quiebra por competencia desleal de las importaciones a precio cero.

Los argentinos debemos:

– Desarrollar una argumentación para hacer frente a la Agenda 2030, al ambientalismo, a los que quieren sacrificar vacunos o hacernos comer grillos.

– Formular estrategias para defender nuestros intereses de quienes desean manipular —aún más— los mercados de los alimentos.

– Construir una posición propia que resguarde los intereses del país y de sus agricultores y ganaderos.

Hoy, el gobierno patea en contra (como lo demuestra la desaparición de 100.000 productores en los últimos 15 años), y las cámaras patronales no muestran estrategia, programas o ideas.

La oposición se alinea con el gobierno, impostando diferencias mínimas.

Mi solución fáctica es sencilla: bajar los impuestos a los productores (DEX y tipo de cambio).

La lucha ideológica es toda otra historia y más compleja: habrá que darla en los escenarios internacionales con inteligencia, profesionalismo y picardía, y en el frente interno con determinación e impiedad: los interventores, los caballos de Troya, los traidores y los caídos del catre son más de lo que parece. 

La Mesa del Hambre

En diciembre 2019, el presidente Fernández, a días de asumir, armó una gran campaña publicitaria sobre el hambre en la Argentina. Se reunió con figurones y presionó a los legisladores para que sacaran un impuesto más —porque, ya saben, el hambre es atroz—. Salió en tiempo récord y los políticos se fueron de vacaciones en enero 2020. Fue todo un montaje para que la oposición tuviera una excusa para sumarse al voto del tributo.

Sobre el hambre nadie dio una cifra o un dato. La oposición no lo pidió.

¿Existe hambre en la Argentina? Sí, claro, lo dicen las estadísticas que produce la UCA, juez y parte en este entuerto.

¿Existe gente con hambre en Argentina? Si las personas que veo revolver comida todos los santos días y comer de los tachos es prueba de ello, sí, hay hambre o al menos algunos compatriotas la pasan muy mal.

Sin embargo, resulta extraño que en un país con el mayor consumo de carnes de todo el mundo detrás de EEUU, con consumo anual promedio de 240 huevos por habitante (también excepcional) y de 96 kg per cápita por año de trigo (también alto), la población pase hambre.

Cada vez suena más razonable la afirmación de la ex presidente, en Roma, en el Congreso de la FAO, que la pobreza no llega al 6% del total.

Ahora bien, ¿qué es pobreza? Si el sueldo promedio es de US$ 250, si millones de jubilados ganan menos de US$ 100 mensuales y claramente tienen dificultades para una comida diaria, si la población se ve mal vestida, mal entrazada, mal abrigada, entonces algo anda muy mal.

Una de las cosas que no funcionan son los ministerios de Desarrollo Social. Porque ni desarrollan ni son sociales. En manos de tilingas como Stanley o de chantas como Arroyo, no pueden explicar en qué gastan el dinero ni los resultados de gestión. Larroque trajinó La Cárcova con el padre Pepe. ¿Aprendió algo? Los niños a la ribera del Reconquista andaban descalzos, con frío y lluvia. ¿Larroque les compró zapatillas, al menos?

Nuestros funcionarios en el área no tienen formación, ni ideas para cambiar la realidad, ni calle. Se trata solamente de un negocio para administrar fondos públicos. A su vez los “referentes sociales” son los primeros interesados en que la pobreza real o aparente nunca se esfume. Sin “hambre”, no hay planes, no hay negocio.

La primera medida para tratar de poner un poco de orden en esta infamia que humilla a millones de compatriotas y desangra a impuestos al resto es comenzar a manejar cifras, datos, estadísticas.

Porque algo no cierra. Algo huele muy mal y no en Dinamarca.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

ARGENTINA, QUÉ MOMENTO… UN GOBIERNO QUEBRADO

Juan Carlos Neves*

La dupla que compone el poder ejecutivo de Argentina presenta la singularidad de que el presidente, Fernández Alberto, fue escogido por la vicepresidenta, Fernández Cristina, que es quien tiene el poder político y territorial, lo que le permite detentar el poder real.

El proyecto que los unió fue una construcción típicamente de izquierda populista, con funcionarios provenientes de las llamadas «organizaciones sociales» que se apoyan en la creencia de que una emisión indiscriminada y volcada a financiar el consumo redunda en un círculo virtuoso, capaz de traer bienestar a las masas de desocupados subsidiados y sostenidos por el aporte estatal.

Pues bien, el proyecto ha fracasado.

No solo porque el modelo político demostró su inviabilidad por los choques del presidente y su vice, debido a los impiadosos ataques con que esta última trató de despegarse de los fracasos de la gestión, sino, y fundamentalmente, porque las variables económicas alcanzaron tal nivel de desborde que la caída del gobierno asomaba como inevitable.

En este punto, el gobierno de izquierda «nacional y popular” arrió sus banderas, inclinó la cabeza y entregó el manejo de la economía a Sergio Massa, socio menor de la coalición, que apunta a encarar un ajuste al más típico estilo ortodoxo para conformar al Fondo Monetario Internacional pero, sobre todo, para lograr sobrevivir.

Es posible y sumamente probable que en breve, las bases que apoyaron la llegada de los Fernández al gobierno, se rebelen contra esta nueva política absolutamente ajena a los postulados por los que votaron. Se teme que esta insatisfacción se dirima en las calles, donde ya se ven multitudinarias manifestaciones de detentadores de planes, que resultan insuficientes ante la flagrante inflación,  quienes por ahora organizan «piquetes» pacíficos pero capaces de interrumpir y alterar la vida cotidiana de los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores.

Sería aventurado pronosticar si el Ministro Sergio Massa podrá encauzar la situación económica pero lo que está fuera de toda duda es que el proyecto del Gobierno quebró y se derrumbó en sus posturas ideológicas y quedó palmariamente demostrado que las políticas de izquierda populista pueden servir para ganar una elección pero son inútiles si se trata de conducir un país a la prosperidad y el éxito.

Una oposición confundida

Cuando se habla de oposición en Argentina la referencia obligada es la coalición que gobernó entre los años 2015 y 2019 en el que fueron derrotados por el actual gobierno del «Frente de Todos». Esta coalición la constituyen esencialmente el tradicional partido Radical y el joven partido PRO, fundado por el ex presidente Mauricio Macri, más algunos socios menores.

Luego del triunfo que obtuvieron en las elecciones legislativas de medio término en el año 2021, los líderes de esta coalición denominada JUNTOS comenzaron a solazarse leyendo encuestas que les permiten suponer que regresarán al gobierno en las próximas elecciones presidenciales del año 2023.

Existen, sin embargo, dos elementos negativos que ponen en cuestión ese pronóstico.

En primer término los antecedentes próximos, ya que JUNTOS estuvo lejos de satisfacer las expectativas en su anterior período de gestión en el que mantuvo una inflación elevada y creciente y aumentó los planes y subsidios. Además defraudó a quienes esperaban que terminara con el uso político de los derechos humanos, promovió leyes ajenas a sus bases como el proyecto de legalización del aborto y terminó contrayendo un préstamo de más de 40.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional que no dejó beneficios visibles pero sí una deuda impagable en el corto plazo que condiciona la política económica y social por largo tiempo.

En segundo lugar, la proximidad de una posible acceso al poder ha exacerbado las ambiciones personales de los líderes de la alianza JUNTOS, al punto que ya manifestaron su voluntad presidencial nueve posibles candidatos, quienes también han comenzado a atacarse y criticarse, solapada y a veces abiertamente, contribuyendo al rechazo de la ciudadanía a los devaneos de la llamada «clase política».

Sin embargo, lo que más confunde a la oposición son las contradicciones a la hora de decidir cuál es la mejor actitud para aprovechar este momento de  desconcierto del oficialismo. Mientras algunos líderes piensan que deberían salir a criticar y proponer alternativas, según el manual clásico de los opositores, otros especulan con que lo mejor que pueden hacer es permanecer quietos y callados, dejando que el gobierno se desgaste y derrumbe solo, de modo de no ser acusados de conspirar contra el país y sus instituciones ni exponer prematuramente sus planes y proyectos.

Lo cierto es que entre el gobierno que no sabe qué hacer y la oposición que no quiere exponerse, la Argentina camina a los tumbos, con un destino incierto y es lícito preguntarse que quedará de la otrora próspera nación cuando llegue la hora del recambio presidencial.

Otras alternativas

El oficialismo y la oposición han llevado sus diferencias a tal punto que hace tiempo se habla de que se ha creado una «grieta» entre ellos. Ya no se trata simplemente del enfrentamiento de dos modelos económicos o políticos. Las disputas se han personalizado y van acompañadas de denuncias judiciales en las que cada parte se apoya en los sectores de la justicia que le son afines y acusan al oponente de parcialidad y manipulación judicial. No basta con vencer al adversario, el odio es tal que es necesario destruirlo.

La ciudadanía imparcial tiende a creer toda denuncia de corrupción y el repudio a la «clase política» va ganando espacio en amplios sectores que sienten un rechazo generalizado y peligroso hacia los representantes de ambos sectores. Cabe preguntarse qué posibilidades de éxito puede tener quien gane las próximas elecciones si debe enfrentar desde el primer día una oposición despiadada y obstruccionista.

Es en este punto que resulta necesario observar la aparición de nuevas alternativas que fuera de la lógica de la “grieta” puedan atraer a los desencantados electores.

Anarquistas disfrazados de liberales

En el contexto descripto hizo su aparición Javier Milei, un economista que se manifiesta como anarco-capitalista y presenta propuestas extremistas y desmesuradas, tales como cerrar el Banco Central o dolarizar la economía.

Su estilo desenfadado y su perfil alejado de la apariencia de los políticos tradicionales, a quienes denomina «la casta», le permitieron un rápido ascenso ganando popularidad en sectores juveniles que se hacen llamar «libertarios».

Sin embargo, sus declaraciones desaforadas y carentes de sensibilidad, ya que llegó al extremo de afirmar que la compra venta de órganos debería ser una operación de mercado más, le han puesto un límite a su crecimiento y a sus aspiraciones.

Resulta impensable que tal personaje pueda llegar a sumar la masa crítica para ser presidente y es probable que aproveche los números que conserva en las encuestas para sumarse a una alianza con alguno de los sectores de la odiada «casta», a los que ha comenzado a eximir de culpas en sus flamígeros discursos.

La centro derecha. Nacionalista, patriótica y espiritual

La centro derecha, que es la derecha que acepta y participa del juego democrático, nunca ha tenido una oportunidad real en la Argentina.

Algunos pretendieron ubicar en ese espacio al partido de Mauricio Macri que se preocupó de aclarar en su discurso y en los hechos, cuan distante está del pensamiento de derecha. También se suele caratular en el espectro de la derecha a los partidos liberales, que en su rechazo a las nociones de soberanía económica, Patria y Estado, marcan una diferencia ideológica sustancial con los postulados de derecha.

Lo cierto es que en este momento histórico, podemos afirmar que está naciendo en Argentina un movimiento de centro derecha, patriótico, nacionalista y desarrollista que por primera vez está tratando de articular en una alianza a múltiples expresiones políticas que hasta el presente han competido en forma independiente y desorganizada.

Me permito afirmarlo con certeza porque el partido que presido, Nueva Unión Ciudadana, forma parte de ese intento de organización que aspira a presentar un candidato propio, ajeno a la «grieta», en las elecciones presidenciales de 2023.

La centro derecha y el nacionalismo han dejado de ser demonizados en el mundo, a pesar del esfuerzo que siguen haciendo los sectores de izquierda y los mal llamados «progresistas» para asimilarlos ideológicamente al nazismo o al fascismo.

Lo cierto es que el pensamiento y los postulados de derecha, sólidos y adaptados a los tiempos han alcanzado el poder en países tan importantes como Estados Unidos, de la mano de Donald Trump o en Brasil, bajo el gobierno de Bolsonaro. En la Unión Europea la centro derecha es mayoría en el Parlamento Europeo y compite con posibilidades en casi todos los países de Europa Central. Es tiempo de que en Argentina dejemos de lado los prejuicios y abramos el camino a la política de una alianza de centro derecha nacionalista que no se oculte tras eufemismos vergonzantes.

Los que queremos plantear seriamente esta alternativa sostenemos:

    • La fe en Dios, fuente de toda razón y justicia.
    • La defensa de la Patria, la soberanía y los valores nacionales.
    • La defensa de la vida, la familia tradicional y la educación pública.
    • Repudiamos y combatimos la corrupción moral y política.
    • Enfrentaremos la criminalidad y el narcotráfico con todas las fuerzas de la justicia, sin medias tintas, y con la firmeza con que solo puede hacerlo la derecha.
    • Apoyamos la producción nacional, agrícologanadera, e industrial, el desarrollo científico y la economía del conocimiento, fruto de la inteligencia y la creatividad de nuestros hombres y mujeres.
    • Estamos decididos a evitar que la Argentina caiga en las redes de las izquierdas comunistas, totalitarias y populistas.
    • Reivindicamos el accionar de nuestras Fuerzas Armadas, de seguridad y policiales como baluartes de nuestra Defensa y Seguridad Nacional.
    • Abrimos nuestro corazón a todos los pueblos del mundo de buena voluntad pero decididos a no atar nuestra bandera al carro triunfal de ningún vencedor de la tierra.

Con estas premisas y un detallado programa de planes y proyectos, pronto se verá en el panorama político esta alternativa de centro derecha, nacionalista, patriótica, federal y plena de fe.

Argentina se enfrenta a un momento crucial de su historia contemporánea y es importante que los ciudadanos dispongan de todas las opciones, puedan votar buscando lo mejor para nuestra nación y no queden sometidos a la eterna e infructuosa búsqueda del «mal menor».

 

* Contralmirante Retirado, Veterano de Guerra de Malvinas. Licenciado en Sistemas Navales. Master en Relaciones Internacionales. Master en Ciencias en Management. Presidente del Partido Nueva Unión Ciudadana.

 

Artículo publicado originalmente el 12/08/2022 en Prisionero en Argentina, https://prisioneroenargentina.com/index.php/2022/08/12/un-gobierno-quebrado/.

ECHAR AL RÉGIMEN

Iris Speroni*

Argentina hoy tiene todas las condiciones para brindarle prosperidad a su pueblo. La situación internacional es inmejorable.

ENDURO

Nos gobierna gente que nos desprecia, nos odia y nos teme.

 

El jueves pasado @P4blitoR organizó una charla con @BasicaRoca y conmigo sobre un proyecto futuro posible para nuestro país.

Aquí: https://twitter.com/P4blitoR/status/1578136963546243073 

Mi tesis es que vivimos un momento excepcionalmente favorable para nosotros. Disfrutamos (es un decir) un ciclo largo de buenos precios de las cosas que nosotros producimos o podemos hacerlo.

Esta situación, bien administrada, puede ser la clave para medio siglo de prosperidad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino.

Actualmente soportamos un régimen que gobierna desde hace décadas. Está instalado, tiene resuelta la sucesión, domina todos los estamentos de gobierno, maneja grandes cantidades de recursos, miles de burócratas le responden, al igual que la prensa y los académicos. Es un país intervenido donde los gobernantes atacan en forma permanente a su pueblo.

Las exportaciones crecen año a año, lo que garantiza la financiación y continuidad del régimen.

Desde afuera uno diría que el régimen tiene la vaca atada:

  • No existe una oposición que desafíe desplazarlos del poder. No en serio.
  • No existen organizaciones populares que le dificulten el manejo del país.
  • Tienen cooptadas la totalidad de las organizaciones intermedias: CGT, sindicatos, cámaras empresariales, organizaciones de beneficiarios de planes sociales. Partidos minoritarios como el trotskismo. Hasta clubes de fútbol.
  • En los últimos cuarenta años han colocado a tropa propia en todos los estamentos burocráticos del Estado.
  • Desde las universidades públicas y privadas se sostiene un discurso único, que responde al régimen.
  • Los políticos, tanto del ejecutivo, como de los entes colegiados en sus tres niveles, sostienen una postura monolítica en todos los temas, lo que hace indistinguible la pertenencia política.
  • La prensa actúa como corifeo del discurso único que queda así en una voz coral integrada por políticos, académicos y prensa. Son monotemáticos en serie. Se ve que no pueden tratar dos temas a la vez. Si la orden es aborto, entonces todos «aborto, aborto, aborto». En las universidades, en la televisión, en las comisiones del Congreso. El tema actual es «humedales», entonces «the current thing» o en castellano «lo que se habla ahora» es «humedales». Hay que reconocerles el nivel de coordinación.
  • El régimen actual está bendecido desde el exterior, por lo que tampoco sufre uno de los problemas recurrentes de la Argentina del siglo XX: los golpes de Estado fogoneados desde EEUU.
  • Están cómodos con la inflación y la restricción cambiaria ya que les permite suculentos negocios a los amigos del gobierno.
  • A pesar de la enorme carga que semejante parasitaje significa para el pueblo argentino, las exportaciones crecen año a año, lo que garantiza la financiación y continuidad del régimen.
Ruidos en el Paraíso

La vida les sonríe a quienes usufructúan este estado de cosas.

Aun así, hay algunas nubes que pueden llevar a pensar que no todo está bien para quienes mandan.

El pueblo está triste. Mal vestido. Soporta la crueldad de viajar horas y horas todos los días para cumplir con un empleo que le reporta una paga de US$ 250 mensuales (*). No llega a cubrir todos los gastos mensuales.

El pueblo soporta que la clase política no arbitre los medios para que los hijos (los del pueblo, no los de la Nomenklatura) sean educados; que los ciudadanos no sean atendidos en tiempo y forma en los hospitales; que no se administre justicia; que no se persigan a los rateros y a los ladrones a mano armada (**).

El pueblo argentino está triste.

Parte por los sueldos miserables, parte por la indignidad que significa la inflación que los gobernantes no tienen ninguna intención de doblegar —por el contrario—, parte porque los jubilados ven cuán poco es reconocido su trabajo de décadas mientras se reparte a manos llenas dinero a otros sectores de la población. Eso también es una ganancia para el régimen: lograr que pobres odien a otros pobres.

Parte porque no se ve futuro. El oficialismo puede dar lo que se ve. La pseudo-oposición controlada, el otro lado de la moneda mostró de 2015 a 2019 qué sabe hacer: continuar todos los negocios pre-existentes como el «carry trade» o «bicicleta», la renegociación permanente de la deuda, los subsidios a empresas, los planes sociales y la obra pública con amigos. Todo siguió como estaba.

Sólo la organización vence al tiempo

El Plan B que debemos proponer al pueblo, para que éste elija si prefiere quedarse a remar en el dulce de leche o atreverse a cambiar, tiene que mostrar a la ciudadanía un futuro próspero, un destino fuerte, un sueño posible y deseable a la vez, una Argentina bien parada ante el mundo y segura de sí misma.

Argentina hoy tiene todas las condiciones para brindarle prosperidad a su pueblo. La situación internacional es inmejorable.

Argentina posee todas las herramientas para que todos los habitantes sean dueños de su vivienda. Para que las policías controlen el espacio público y los delincuentes comunes estén detrás de las rejas. Para que haya pleno empleo. Para que haya buenos salarios. Para que exportemos cinco veces los volúmenes actuales y la bonanza nos golpee en la cara. Para que no haya inflación. Para que las ciudades tengan tamaños vivibles y no haga falta viajar una hora y media de ida y otro tanto de vuelta para ganarse un salario. Para que los hijos aprendan a leer y escribir en la escuela y los docentes tengan que dar un boletín a los padres cada dos meses. Para que tengamos FFCC, flota, puertos. Para que haya buenas jubilaciones. Para que eliminemos la inflación. Para que los misioneros reciban el precio pleno del té que exportan. Para que los programadores de sistemas exporten su trabajo y el Estado no les robe ni un dólar. Para que se instale riego en todo el país y tripliquemos la superficie de la producción agropecuaria. Para que cada municipio tenga su propio molino y su propio frigorífico. Para que el estado cuide la paz y el orden (mandato constitucional «consolidar la paz interior») (***).

Programa que creo hay que ofrecer al Pueblo:

  • Orden.
  • Paz interior.
  • Pleno empleo.
  • Buenos sueldos para la población activa.
  • Mejoras en las jubilaciones.
  • Bajar impuestos.
  • Quintuplicar las exportaciones.
  • Dejar en paz a quienes exportan servicios.
  • Un plan para ocupar el territorio y descomprimir las ciudades.
  • Un programa integral de riego en las zonas áridas y semiáridas del país.
  • Mejorar el transporte de personas y mercaderías.
    • Reconstruir FFCC.
    • Tener flota propia.
    • Hacer nuevos puertos y canales.
    • Mejorar el sistema vial.
  • Resetear de cero la educación. Mérito, orden, contenidos, valuaciones, exámenes de ingreso, disciplina.
  • Brindar buen servicio de salud en los hospitales públicos.
  • Cada familia con su vivienda comprada con sus ingresos.
  • Familias propietarias: vivienda, taller, máquina, chata.
  • Retomar la senda de la reindustrialización del país. Dentro de ello, la recuperación de Fabricaciones Militares.
  • Reactivar los planes estratégicos de crecimiento e independencia de conocimiento.
  • Inversión en infraestructura pesada.
  • Fibra óptica y conexión satelital en todo el país.
  • Volver a tener FFAA bien pertrechadas, bien remuneradas y dentro del Plan Estratégico de nuestra Nación.

Si logramos convencer que además de ideas claras, tenemos la habilidad para lograrlo, echamos a estos tipos.

Finalmente.

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Notas

(*) Pensar que hace un año me escandalicé que el sueldo fuera US$ 300.

300 dólares.

http://restaurarg.blogspot.com/2020/11/300-dolares.html

Carne y el valor del salario episodio 258.701 bis 

http://restaurarg.blogspot.com/2021/05/carne-y-el-valor-del-salario-episodio.html

(**) El estado actual de la delincuencia es un objetivo de la clase política. Ya no hay margen para pensar que es el resultado de la anomia, la impericia y la falta de interés. No. Buscan que los criminales comunes asusten a los ciudadanos y los tengan escondidos detrás de rejas como conejos asustados, amén del asesinato azaroso diario. 

Décadas de gobernanza civil sobre las policías más la política activa de no reprimir el delito ha llevado al “piedra libre” para la delincuencia, objetivo buscado por el régimen.

(***) Esto es: que organizaciones financiadas con dinero público no vandalicen iglesias, que los chorros no nos dejen sin picaportes de bronce, que no reduzcan celulares robados delante de las narices de todos, que el Estado no proteja a los narcos y les entregue FALs, que los funcionarios públicos no sean elegidos por el CELS, o Amnistía Internacional o Fundación Huésped.

 

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http://restaurarg.blogspot.com/2020/11/300-dolares.html

Carne y el valor del salario episodio 258.701 bis

http://restaurarg.blogspot.com/2021/05/carne-y-el-valor-del-salario-episodio.html

 

Artículo publicado el 08/10/2022 en Restaurar.org, http://restaurarg.blogspot.com/2022/10/echar-al-regimen.html