17 DE MAYO, DÍA DE LA ARMADA ARGENTINA. EL COMBATE DE MONTEVIDEO.

Marcelo Javier de los Reyes*

 

La primera escuadra naval

En mayo de 1810, el proceso revolucionario que tuvo lugar en el Río de la Plata a partir de la conformación de la Junta de Gobierno en Buenos Aires, requería imperiosamente de una escuadra que le permitiera defenderse ante una potencial agresión extranjera. Los recursos eran escasos y no se contaba con marinos nativos formados. Para subsanar esta carencia, la Junta de Gobierno encomendó la descomunal tarea de crear un cuerpo de marina al salteño Francisco Bruno de Gurruchaga y Fernández Pedroso (1766-1846) y al maltés Juan Bautista Azopardo (1772-1848).

Al momento de formularle esta solicitud a Francisco de Gurruchaga se tuvo en cuenta su experiencia en España, a donde su padre lo había llevado a la edad de ocho años junto a su hermano. Durante su estadía en la península tuvo lugar la guerra con Inglaterra. Este conflicto lo llevó a alistarse como oficial en la Real Marina Española. Fue embarcado en el buque Santísima Trinidad como ayudante de órdenes del futuro virrey rioplatense Baltasar Hidalgo de Cisneros, a bordo del cual prestó servicios en la batalla de Trafalgar, que tuvo lugar el 21 de octubre de 1805.

En 1809, Francisco de Gurruchaga arribó a Buenos Aires y en 1810 integró la Junta Grande de Gobierno por Salta. Se desempeñaba como vocal de Marina cuando se le encomendó esa ardua tarea junto a Azopardo. Dadas las carencias del gobierno, hizo uso de su fortuna personal para formar la primera escuadra naval.

Con ese propósito compraron cinco buques mercantes a particulares, tres de los cuales fueron armados apresuradamente: un bergantín, una goleta y una balandra. Estos primeros buques fueron armados con cañones que habían sido comprados con anterioridad. La goleta fue bautizada “Invencible”, el bergantín “25 de Mayo” y la balandra “América”. La marinería fue integrada por ingleses, franceses e italianos. Juan Bautista Azopardo fue nombrado con el título de teniente coronel y comandante de las fuerzas navales. Quedó a cargo de la nave capitana, la goleta “Invencible”, mientras que el marino francés Hipólito Bouchard recibió el mando del bergantín “25 de Mayo” y su compatriota Ángel Hubac quedó al frente de la balandra “América”. Esa fue la primera fuerza naval patriota.

A comienzos de 1811 el puerto de Buenos Aires estaba bloqueado por las fuerzas navales españolas. Esto dificultaba las comunicaciones con el ejército enviado por la Junta a la Banda Oriental. El 10 de febrero de 1811 la escuadrilla partió al mando de Azopardo, a quien Gurruchaga puso en sus manos el pliego cerrado de instrucciones, que debería abrirse a la altura de la isla Martin García. El 2 de marzo, en San Nicolás, buques españoles bajo el comando del capitán Jacinto de Romarate destruyeron la escuadrilla patriota. Azopardo fue tomado prisionero y llevado a España.

Tras la derrota de San Nicolás, Gurruchaga inició las gestiones para obtener otros buques, comprometiendo nuevamente parte de su fortuna personal.

Un nuevo esfuerzo por dominar el río

Se inició entonces una segunda etapa para conformar una flota patriota, de la que fue protagonista el irlandés Guillermo Brown. Nacido en Foxford el 22 de junio de 1777, arribó a Buenos Aires a mediados de 1809, a la edad de 32 años.

En poco tiempo logró independizarse económicamente y adquirir una pequeña goleta con la cual realizaba la travesía Buenos Aires – Montevideo con carga general y pasaje.

En 1811 un buque español atacó su nave y otro que había arrendado, cargado de cueros y frutos, apoderándose de ellos y perjudicando económicamente a Brown. Este hecho produjo un resentimiento que motivó al irlandés a o