GUAYANA ESEQUIBA: SEVEROS VICIOS POR ANACOLUTOS OMISIVOS EN LA DEMANDA

Abraham Gómez R.*

Ha aflorado en todo el país ―como nunca en muchos años— un entusiasmo extraordinario por el caso concerniente al reclamo de la extensión territorial que nos arrebataron por el costado este, con alevosía.

Desde bastantes ciudades venezolanas y también por parte de compatriotas que se encuentran en el exterior nos solicitan opiniones en cuanto a las probabilidades sentenciales de la Corte Internacional de justicia en este asunto litigioso.

Hemos sido lo suficientemente recatados y prudentes porque resultaría inconveniente y contraproducente a nuestros propios intereses develar (por incautos) de manera anticipada las estrategias con las cuales nuestra delegación encarará el presente pleito, en las fases subsiguientes: postulatoria, probatoria y preconclusiva.

Diré, con la mayor modestia, que contamos con un equipo de primera categoría de experimentados profesionales, especializados en Derecho Internacional Público, en simultáneo con un cuerpo de asesores, conjuntamente, con las elogiables comisiones creadas en la Asamblea Nacional, presidida por el Dr. Hermann Escarrá Malavé y en la Presidencia de la República bajo la coordinación de la Dra. Delcy Rodríguez.

Las jornadas de análisis del acervo de probanza, interpretación de cartografías disponibles y metodología de redacción preliminar de los escritos se han circunscrito a la elaboración del Memorial de Contestación de la Demanda que debemos consignar por ante la Sala Jurisdicente, en abril del próximo año.

Reconocemos los densos aportes de brillantes litigantes del nivel requerido y exigido y a quienes menciono con todo honor: Dr. Antonio Remiro Brotons, Dra. Esperanza Calatayud, Dr. Carlos Espósito, Dr. Paul Palchetti, Dr. Andreas Zimmermann y Dr. Tams; así también, el desempeño de nuestro agente, el historiador Samuel Moncada; y los coagentes, el diplomático Félix Plasencia y la Dra. Elsy Rosario.

Sintetizo diciendo que hemos estructurado una multidisciplinaria agrupación académica, sin egos protuberantes, por cuanto hemos comprendido que todos nos necesitamos para aprovechar los conocimientos provenientes desde distintas fuentes; lo cual fortalece ―eficientemente― el objetivo común que nos une, aparejada a la condición de Asunto de Estado que se le ha conferido al presente litigio; por cierto, el de mayor interés y expectativa en la actual política exterior venezolana.

Deseo también que fijen atención en lo siguiente. Cuando “afincamos el bisturí” en el escrito contentivo de la Acción interpuesta por la República Cooperativa de Guyana contra la República Bolivariana de Venezuela, de fecha 29 de marzo de 2018, conseguimos que se omiten adrede y con intención dolosa elementos fundamentales del verdadero enunciado, con la finalidad de sesgar la interpretación de lo narrado:

Venezuela nunca ha presentado ninguna prueba para justificar su repudio tardío del laudo de 1899. Su prolongada aceptación del laudo desde 1899 hasta 1962…”

(Numeral nueve de la demanda)

Pretende la contraparte, con ese ocultamiento falaz de información de la permanente contención de Venezuela, hacer un vulgar aprovechamiento procesal.

Entre muchos otros galimatías, pesquisamos ―además― las incoherencias patentizadas en el numeral once del documento precitado:

Los sucesivos Secretarios Generales también aceptaron la autoridad conferida y las obligaciones que les impone el Acuerdo de Ginebra. Como se detalla a continuación, entre enero de 1990 y enero de 2018, cada uno eligió el proceso de buenos oficios, llevando a cabo su supervisión, como medio de solución pacífica de la controversia entre Guyana y Venezuela sobre la validez del laudo de 1899y la finalidad del límite establecido”

Claramente observamos la descarada contradicción al admitir absolutamente lo que mandata, impone y obliga el Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966; sin embargo, ellos insisten en desconocerlo y omitir el condicionante ―que citamos de seguidas― razonado por la delegación venezolana, para acceder a suscribir el mencionado Tratado que causó estado en la ONU: “Se establece una Comisión Mixta con el encargo de buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia entre Venezuela y el Reino Unido surgida como consecuencia de la contención venezolana que el Laudo arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y Guayana Británica es nulo e írrito” (subrayado mío).

Resulta inaceptable que la delegación guyanesa se presente con una demanda viciada mediante un escrito construido con apreciables e indisimuladas incoherencias.

¿El Acuerdo de Ginebra es positivo para nombrar buenos oficiantes, pero no para denunciar la nulidad absoluta del laudo?

Demasiado gruesa tal incongruencia.

Los magistrados de la Corte ya se encuentran plenamente enterados de que Guyana tramó un ardid dañoso, en la Acción, al encriptar y torcer de muchas maneras la narrativa de los acaecimientos como verdaderamente ocurrieron; aunque a la contraparte ―por lo visto― muy poco le importa si invalida la credibilidad y consistencia de su propio discurso jurídico.

Observemos con cuidado este otro desacierto.

La excolonia británica distorsiona sin pudor (en el numeral 26, declaración de los hechos) las condiciones políticas y socio-económicas en las cuales se encontraba Venezuela frente al arrogante y poderoso Imperio inglés:

“A fines del siglo XIX las reclamaciones territoriales conflictivas de los Estados del Reino Unido y Venezuela llevaron al borde de la guerra. Cada Estado reclamó todo el territorio entre la desembocadura del río Esequibo en el este, y el río Orinoco en el oeste. Los estados Unidos de América presionaron para que se estableciera la disputa mediante un arbitraje internacional…”

¿A quién se le ocurre pensar que para finales del siglo diecinueve, en plena Revolución Liberal Restauradora de Castro y Gómez y la huida del presidente Ignacio Andrade, Venezuela iría a desafiar a los ingleses?

Nuestro país no contaba con las mínimas condiciones para encarar militarmente al usurpador y proceder a reivindicar la extensión territorial que nos despojaban en una tratativa arbitral perversa.

* Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua. Asesor de la Comisión por el Esequibo y la Soberanía Territorial. Asesor de la ONG Mi Mapa. Miembro del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela (IDEFV). Asesor de la Fundación Venezuela Esequiba.

EL ZORRO EN LA CULTURA ANDINA

Francisco Carranza Romero*

Foto: Heinz Plenge Pardo

 

En cada región de nuestra madre tierra viven animales que, durante millones de años, se han adaptado a la realidad física (altitud, clima, vegetación y presencia de otros animales). La zoósfera andina (anti uywa) es variada. Y algunos animales, por vivir cerca de los seres humanos, aparecen en los relatos, creencias, pinturas, cerámicas y tejidos.

El presente estudio presenta al zorro como elemento cultural quechua. Por tanto, no abarca las explicaciones fisiológicas; esta labor es de los zoólogos.

Advertencia: los textos en letras cursivas pertenecen a la lengua quechua u otra como la latina o griega de las denominaciones científicas-.

1. ZORRO: ATUQ

Es un animal presente en los cinco continentes. Su nombre científico Vulpes vulpes es la repetición de la voz latina vulpes (zorro).

El zorro andino, Pseudalopex culpaeus, es de dos tamaños: el de la zona alta (quechua, jalca y puna) es grande y es llamado atuq. El de la región baja (yunga y chala) es pequeño y es llamado: palyan atuq o, simplemente, palyan o palian (según la ortografía castellana).

Para sobrevivir come de todo: roedores (ratón, vizcacha, cuy), lagartija, oveja, cabra, aves (pájaro, gallina, pato), lombriz y otros gusanos. Por hambre, también come vegetales: frutas, tubérculos de la papa y oca que los saca escarbando la tierra con sus patas delanteras; se ingenia para comer la papa en fermentación (tsunu, chuñu, tuqush) empozada en agua, por eso hay que cubrir el pozo con espinas; también ataca el choclo (mazorca de maíz o elote) y haba verde en vaina. El palyan, que vive cerca del mar, aprovecha lo que halla en la playa: fruta, pez muerto, ave, cangrejo y muymuy (Emerita analoga, crustáceo abundante en la playa peruana).

El zorro, por vivir cerca del espacio habitado por los seres humanos, es objeto de observación, y recibe los calificativos que son similares en muchos pueblos: astuto, presumido, ambicioso, mentiroso, ladrón; pero, en un relato (Zorro, hombre y serpiente) es el símbolo de la sabiduría. Las especies vulpina y humana son las mismas en donde sea.

A continuación, los relatos en español y en quechua central o Quechua I (Áncash, Lima, Jauja, Huánuco, Pasco).

2. LA ZORRA Y LA HUACHUA

(La huachua, Chloephaga melanoptera, ave grande de la puna, de plumaje blanco con partes posteriores negras, su hábitat es la laguna y manantial de la jalca y puna donde encuentra su comida. Es el símbolo de la fidelidad conyugal porque, cuando pierde a su pareja, vive sola. En quechua es conocida como watswa, wachwa (QI), wallata (QII).

Dicen que una huachua estaba despiojando a sus crías en el borde de una laguna. Allí apareció, sorpresivamente, una zorra que, al ver a las pequeñas huachuas sintió muchas ganas de comérselas, por eso ya se relamía. Se les acercó con mucho sigilo con el objetivo de atrapar luego a las crías tiernas.

-¿Cómo está tía huachua? ¿Podría hacerle una preguntita? -Saludó con cortesía y venias-.

-Estoy bien, tía zorra. ¿Qué es lo que me desea preguntar?

La huachua, sorprendida, se quedó mirando a la zorra de saludo y pregunta con mucha cortesía. ¿Qué querrá esta zorra? El zorro no es amigo de nadie. Ésta desea algo que no dice.

-¿Por qué sus dos crías tienen bonitas patas rojas?

-Porque las metí en el horno caliente para que sus patitas se enrojecieran. Por eso son de bonitas patitas rojas. No es difícil.

La zorra, después de volver presurosa a su cueva, construyó un horno, buscó leña y prendió fuego. Cuando el interior del horno ya estaba rojo, metió a sus dos crías adentro. Y, sin hacer caso a los llantos de los cachorros, tapó la boca del horno. Después de un rato, cuando abrió el horno y sacó a sus cachorros muertos con patas negras y muy quemadas. En ese momento quiso matar a la huachua mentirosa. Al llegar a la orilla de la laguna vio que la huachua y sus crías ya estaban dentro de la laguna nadando.

-¡Hermanas zorras! ¡Hermanos zorros! Vengan a ayudarme. La huachua ha matado a mis cachorros.

Pronto aparecieron muchos zorros procedentes de muchos lugares.

-Bebamos el agua de la laguna. Secando la laguna atraparemos a la huachua y sus crías y las comeremos.

Todos los zorros comenzaron a beber el agua hasta llenar sus estómagos. Entonces, comenzaron a reventarse uno tras otro.

La huachua, desde el centro de la laguna, presenciaba sonriente las muertes de los muy listos zorros.

CHINA ATUQWAN CHINA WATSWA

Huk watswash, huk qucha kuchunchaw, wawankunata usapakuykaanaq. Tsayman huk china atuq chaarinaq; llullu wachwakunata, rikaykurnin patsa, mikuyninta munapar laqwatyanaqraq. Llullu wachwakunata achkuyta munarnin, shumaqlla witipunaq.

-¿Yamayllaku watswallay? ¿Hukta tapukullaqmanku? -Shumaqlla rimaykukur, umpuyka-chaanaq-.

-Yamayllam, atuqllay. ¿Imata tapukumayta munallanki?

Watswaqa, mantsakashqa, shumaq rimaykukuq, shumaq tapukuq china atuqta rikapaanaq. ¿Imataraq kay china atuq munan? Atuqqa pipapis yanasantsu. Kayqa imatach munan.

-¿Imanir ishkay wawaykikuna shumaq puka chakiyuq kayan?

-Chakinkuna pukayananpaq achaq qullpu rurinman hatirqaa. Tsaymi shumaq puka chaki kayan. Manam ahatsu.

China atuqqa, sas machayninman kutiykur, huk qullputa rurarqan, yantakurqan, ninata waykarqan. Qullpu rurin pukana kaptin, ishkay wawankunata qullpu rurinman hatirqan. Wawankunapa qayarayninta, mana wiyaq tukur, qullpupa shiminta tsaparqan. Tsaypita, qullputa kichar, wañushqa, yanayashqa, alli rupakushqa chakiyuq wawankunata hurqurqan. Tsay patsa, llulla watswata wañutsiyta munarqan. Qucha kuchunman chaykur, watswa wawankunawan qucha rurinchawna wampuykayaqta, rikarqan.

-¡Atuq ñañakuna! ¡Atuq turikuna! Yanapayamaq shayaamuy. Watswam wawaakunata wañutsishqa.

Atska atuqkuna, may tsaypita yurikayarqan.

-Qucha yakuta upyashun. Quchata tsakiskatsir watswata, wawankunata aptashun, mikushun.

Llapan atuqkunaqa qucha yakuta upyayta qallayaanaq pachankuna hunta kanyaqanyaq. Tsaypita, hukraq hukraq, pashtayta qallayaanaq.

Watswaqa, qucha rurinpita, imanaw musyaq tukuq atuqkuna wañuqta, asinaraq rikapaanaq.

3. EL ZORRO Y EL SAPO

(Este relato está extenso en Carranza 2000, p. 118-119).

Una mañana, ante los primeros rayos del sol, un zorro pasaba por una quebrada con manantial. En ese lugar los sapos croaban ruidosamente. El zorro, deteniéndose, buscó a los sapos bullangueros; cuando localizó a uno, le llamó la atención de malas maneras.

-¿Por qué hacen tanto ruido? ¿No pueden cerrar sus bocas grandes?

-Así expresamos nuestra alegría cuando comienza el nuevo día. 

-El ruido no es alegría. ¡Qué asco! Ni siquiera saben caminar ligero.

Como tanto insultaba el zorro, el sapo le respondió sin ningún miedo: Ay, señor zorro, a usted todos le califican: ladrón, mentiroso y que presume de conocimiento y belleza. Si se siente capaz compitamos mañana. Cuando apenas el sol salga, desde aquí iremos hasta el pie del nevado. Mañana me conocerá bien. Yo le venceré. ¿Acepta?

-Sí, acepto. Mañana nos veremos aquí.

El zorro se marchó totalmente despreocupado porque conocía bien el camino; además, sabía que el sapo no caminaba rápido.

El sapo, inmediatamente, convocó a su comunidad. Después de intercambiar bien las ideas, todos los sapos concluyeron: “Mañana le daremos una lección a ese zorro presumido”. Esa noche los cinco sapos escogidos se pusieron en posta desde el manantial hasta el pie del nevado.

El presumido zorro llegó al manantial en la hora del alba de la mañana siguiente. El sapo, acercándose amablemente, le dijo: Señor zorro, hoy competiremos. Pero, por favor, llámeme en el camino para que usted sepa si estoy vivo o muerto. Yo correré de muerte por este camino empinado.

Comenzaron el camino cuando el rayo del Padre Sol llegó al manantial. El zorro, por la tierra; el sapo, por el agua. El zorro, después de dar unos saltos, llamó: ¡Sapo!

-¡Toc! -se escuchó en la parte de arriba.

-¡Oh! ¿Cómo ha podido ir tan rápido? -El zorro aceleró su subida hasta comenzar a jadear. Mirando el camino recorrido llamó otra vez: ¡Sapo!

¡Toc! -otra vez en la parte de arriba.

El zorro, sorprendido, dio saltos sin control hasta fatigarse. Ya estaba con la lengua afuera jadeando. Pero, viendo la mitad del camino recorrido, llamó: ¡Sa…po!

-¡Toc! -se escuchó rápido abajo-. El sapo de abajo, por error o por pensar bien, croó por segunda vez. El de arriba se quedó callado porque vio la ubicación del zorro.

¿Acaso no? El zorro sonrió. Como estaba muy cansado, quiso descansar y se tendió usando su rabo como almohada. Al despertar de su ligero sueño, llamó por cuarta vez: ¡Sapo!

Hubo silencio. El sapo que se había callado antes, también se calló esta vez. El zorro bailoteó pensando en la victoria; pero, después del tiempo de silencio se escuchó: ¡Toc, toc!

Este croar repetido se oyó como desde muy cerca del pie del nevado. El zorro, sin pensar en su resistencia, corrió, saltó hasta perder toda su energía. Antes de llegar al pie del nevado cayó para no levantarse nunca más. La sangre manaba de su nariz; se puso tieso temblando.

Los sapos, enterados del final del zorro, croaron en todo el recorrido del arroyo. Aprendieron: si nos ayudamos recíprocamente podemos vencer al que se cree poderoso.

ATUQWAN AMPATU

Rupay yarquptin huk atuq pukyu kallkipa aywaykaanaq. Tsay patsachaw ampatukuna awriqayanaq. Atuqqa ichiykur, awriqaq ampatukunata ashirqan; hukta tariykurnin llutanpa piñaparqan. 

-¿Imanir awriqayanki? ¿Manaku hatun shimikikunata wichqayankiman?

-Tsaynawmi, mushuq hunaq qallaptin, kushikuyaa.

-Awriqayqa manam kushikuytsu. ¡Atataw! Sas purikuyllatapis yachayankitsu.

Tsaynawna atuq ashaptin, ampatuqa, mana imata mantsar, kayta nirqan: Ay, atuqllay, qamtam piimay nishunki: suwa, llulla, musyaq tukuq, shumaq tukuq. Aypa kaptikiqa waray llallinakushhun. Rupay yarqamuptin patsa kaypita rahu chakinyaq aywashun. Waraymi alli riqillamanki. Nuqam shiqishqayki. ¿Aanillankiku?

-Ari, aaniimi. Waraymi kaychaw rikanakushun.

Atuqqa, mana imatapis yarpachakur, aywakurqan; payqa naanita alli riqiq, ampatu mana sas purinqantapis musyaq. 

Ampatuqa, tsay patsa, ayllunta qayarqan. Alli willanakuskir, llapan ampatukuna niyarqan: “Waraymi tsay nikachaq atuqta yachatsishun”. Tsay paqas, pukyupita rahu chakinyaq, pitsqa akrashqa ampatukuna chaski chaski churakayarqan.

Nikachaq atuqqa, waraanin rumpa rumpa, pukyuman charqan. Ampatuqa, shumaqlla witipuykur, nirqan: Atuqllay, kananmi llallinakushun. Kawanqaata, wañunqaata musyanaykipaq naanichaw qayallamanki. Nuqaqam wañuypa kay chacharaq naanita aywashaq.

Inti Yayapa shapran pukyuman chaariptin naanita qallayaanaq. Atuqqa, patsapa; ampatuqa, yakupa. Atuqqa huk ishkayta tiwyaskir qayarqan: ¡Ampatu!

-¡Tuq! –hanaqchaw wiyakarin.

-¡Yaq! ¿Imanaw saslla aywarqun? -Atuqqa, haakallyayta qallanqanyaq, saslla witsarqan. Purinqan naanita rikapar huk kuti qayarqan: ¡Ampatu!

-¡Tuq! -kay kutipis hanaqchaw.

Atuqqa, mantsakashqa, pishipanqanyaq llutanpa tiwyarqan. Qallunta aqtsuhqa haakallyarqan. Imanawpis, pullan naanita purinqanta rikaykur qayarqan: ¡Am…pa…tu…!

-¡Tuq! -urachaw sas wiyakarin-. Ura kaq ampatuqa, pantartsuraq, alli yarpartsuraq, ishkay kuti ¡tuq! nirqan. Hanaqchaw kaqqa, maychaw atuq kanqanta rikar upaalla kakurqan.

¿Manaku? Atuqqa asinatyarqan. Pasaypa pishipashqa karnin shuutayta munar, chupanta hawnakur, iskaarirqan. Ichikta puñunqanpita rikchar, chusku kutichaw qayarqan: ¡Ampatu!

Tsunyarqan. Naaqa upaallaq ampatuqa, kay kutichawpis, upaallarqan. Atuqqa, shiqinqanta yarpar, tushuykacharqan; tsay tsunyapita wiyakarqan: ¡Tuq, tuq!

Kay tuqtuqyaqa rahu chakinpitanawna wiyakarqan. Atuqqa, mana kallpanta musyar, sas aywarqan, tiwyarqan llapan kallpan ushkanqanyaq. Manaraq rahu chakinman char ishkirqan manana shaarinanpaq. Yawar sinqanpita yarqurqan; karkaryar chukrurqan.

Ampatukunaqa, imanaw atuq ushakanqanta musyaskir, llapan yakuchaw awriqyarqan. Yachakuyarqan: Yanapanakurqam, aypa tukuqtapis aywatsintsik.

4. EL ZORRO Y EL CÓNDOR

Una mañana un cóndor estaba sentado soleándose al borde del camino. Allí llegó un zorro; después del saludo recíproco, preguntó al cóndor.

-Tío cóndor, ¿tiene frío?

-Sí, tengo mucho frío, y tengo mucha hambre.

-Yo también tengo hambre; pero frío, ni en el nevado -miró sonriente al nevado Apurraju-. Subamos al nevado para ver quién de nosotros sobrevivirá en el frío.

El cóndor, comprendiendo la intención del zorro, contempló muy silencioso al nevado. Luego, mirando al zorro, le respondió resuelto:

-Ahora mismo subamos al regazo del nevado. Está cerca. Allí nos veremos. Si yo muero de frío, tú me comerás; si tú mueres, yo te comeré. Ambos estamos hambrientos.

Ya en el regazo del nevado ambos se miraron. El cóndor, pisando sus alas, temblaba de frío. El zorro, recostado sobre su rabo, simulaba no sentir frío.

-Zorrito, yo tengo mucho frío. ¿Tú no tienes frío?

-Yo no ten…go frí…o. -No dejaba de mentir aun teniendo problema al hablar.

El cóndor se le acercó al zorro. Entonces, se dio cuenta que el zorro ya no respiraba bien. El zorro se estaba muriendo.

-Zorrito, vayámonos de aquí. De hambre no nos vamos a morir rápido.

Todo fue silencio. El zorro ya estaba muerto. El cóndor, dejando al zorro muerto y llenándose de fuerza, salió del nevado.

ATUQWAN KUNTUR

Huk kuntur, huk alliq, naani kuchunchaw, hamaykur mashaakuykaanaq. Tsayman huk atuq chaanaq; napakunakuskir kunturta tapurqan.

– Kunturllay, ¿alalankiku?

-Ari, allaapam alalaa, allaapam mallaqaa.

-Nuqapis mallaqaami; alayqa, rahuchawpis, manam -asinarar Apurrahuta rikaparqan-. Rahuman laatashun, maa mayqantsikshi alaychaw kawanqa.

Kunturqa, atuq ima munanqanta maakur, upaallalla alaq rahuta rikaparqan. Tsaypita, atuqta rikapar, musyatsirqan:

-Kanan patsa taqay Apurrahupa millqanman laatashun. Manam karutsu. Tsaychaw rikanakushun. Nuqa alaypita wañuptiiqa, qam mikumanki; qam wañuptikiqa, nuqa mikushqayki. Ishkantsik mallaqantsik.

Rahupa millqanchawna, rikanakuyarqan. Kunturqa, rikranta haruykur, alalar karkaryaq. Atuqqa, chupan hananchaw hitarar, mana alalaq tukuq.

-Atuqllay, nuqa allaapa alalaa. ¿Manaku qam alalanki?

-Nuqa a…la…laa…tsu. -Manana alli rimaykarpis, llulla kayninta haqiqtsu.

Kunturqa atuqta witipurqan. Tsay patsa, atuq mana alli shuutanqanta musyarin. Atuqqa wañuykanaqna.

-Atuqllay, kaypita aywakushun. Mallaqaypitaqa manam sas wañushuntsu.

 Tsunyalla. Atuqqa wañushqana kanaq. Kunturqa, wañushqa atuqta haqiskir, alli kallpatsakur, rahupita yarqurqan.

5. HOMBRE ZORRO: ATUQ RUNA.

Canción ancashina con ritmo de huayno.

AY, ZORRO, ZORRO                                         ATUQLLAY, ATUQ

Ay, zorro, zorro; zorro de la jalca.         Atuqllay, atuq; hallqa marka atuq. 

A ti y a mí, la gente nos aborrece.                 Qamtawan nuqatam, runa chikimantsik.

A ti te aborrece porque robas su oveja.                Qamtam chikishunki, uushanta suwaptiki.    

A mí me aborrece porque rapto a su hija.             Nuqatam chikiman, tsurinta suwaptii.                      

Tú debes devolver su oveja y gallina.           Qammi kutisinki, uushanta, wallpanta.                    

Yo debo devolver su hija y nieta.                           Nuqam kutitsishaq wawanta, willkanta.

6. ZORRO, HOMBRE Y SERPIENTE

(Relato extenso en Carranza 2000, p. 115-117).

Un hombre, que volvía de la región cálida hacia su pueblo, sorprendió a un gavilán sobre la piedra al borde camino. El gavilán, asustado, se marchó volando. El hombre vio en la piedra una serpiente tierna ya rasguñada.

¡Pobrecita!, el gavilán ha querido comerla. Me la llevaré en mi bolso.  -No pensó en cómo iba a ser después la vida de esa serpiente de la región yunga.

Pasando los meses la serpiente se convirtió en una bestia inmensa. Después de comerse todo el ganado del hombre, una mañana le amenazó:

-Si hasta esta noche no me traes comida, a ti mismo te comeré. Tengo mucha hambre. Si quieres seguir viviendo, tráeme comida.

Ya a mediodía, el hombre -al no hallar nada para la serpiente- estaba sentado muy triste al pie de una piedra grande. Allí llegó un zorro.

-Oiga, ¿por qué usted está triste?

-Yo, por compasión, traje aquí una serpiente tierna. Esa malvada bestia, después de acabar todo mi ganado, ahora quiere comerme.

-Es tu propia culpa. ¿Para qué trajiste aquí a la bestia de la región yunga?

-¿Mi culpa?

-Sí. Compadecerse del malvado no es ser bueno; es ser tonto. -Del enojo pasó a la reflexión-. Mata a esa bestia. Yo te ayudaré. Después me regalarás un ganado. ¿Aceptas el trato?

-Acepto. Haré lo que me digas.

-Consíguete soga, bolsa grande y hacha. Yo iré detrás de ti. 

El hombre, llegando al patio de su casa llama a la serpiente: No he hallado tu comida. ¡Cómeme ahora! La malvada bestia grande sale reptando y lengüeteando. En eso alguien silba.

-¿Quién es? -el hombre pregunta como si no supiera nada.

-Soy tu amigo zorro. Quiero hacerte la visita.

La serpiente, enrollándose rápido, habla en voz baja: Dile que venga, a él me lo comeré. Así, vivirás un poco más.

-Ven, pronto.

-¡Oh! ¿Qué es lo que está enrollado en el patio? Tengo mucho miedo. Mételo dentro de la bolsa. Y ata la boca de la bolsa.

La serpiente, después de entrar rápido a la bolsa, dice: “Simula que atas la bolsa, saliendo rápido comeré al zorro”. El hombre, después de atar bien la bolsa, llama al zorro: Pasa nomás.

-¡Qué miedo! Algo se mueve dentro de la bolsa. A ver, poniéndolo sobre el tronco háchalo.

Desde dentro de la bolsa la serpiente dice: “Simula hacharme. Cuando el zorro llegue aquí me lo comeré”. En ese momento el hombre da hachazos a la bestia en la cabeza con toda su energía varias veces hasta matarla.

Mientras el hombre da hachazos a la bestia el zorro baila avisando a gritos: “¡La bestia ya murió! ¡La bestia ya murió!” Muchos hombres llegan a la casa y sacan de la bolsa a la bestia muerta. El zorro repite: “Compadecerse del malvado no es ser bueno; es ser tonto”.

Desde entonces la gente dice: Compadecerse del malvado no es ser bueno; es ser tonto.

ATUQ, RUNA, AMARU

Huk runa, yunqa markapita markanman kutiykar, nanni kuchun rumi hananchaw huk pitsakta tariykun. Pitsakqa, mantsakashqa, paarir aywakun. Runaqa rumichaw sirqishqana llullu amaruta rikaykun.

¡Allawchi!, pitsak mikuyta munarqun. Pikshaachaw apakushaq. -Imanaw tsay yunqa amaru kawanan kaqtaqa mana yarpachakurqantsu-.

Killa killapita, amaruqa sas hatunkaray kuru tikrarqan. Runapa llapan waatanta mikuskir, huk alliq payta mantsatsirqan:

-Kanan paqasyaq mikuynii mana apamuptikiqa, kikikitam mikushqayki. Allaapam mallaqaa. Kawayta munarqa, mikuynii apamuy.

Pullan hunaqna, runaqa -amarupaq imatapis mana tarir- hatun rumi chakinchaw llakishqa hamaran. Tsayman huk atuq chaarin.

-¡Aw!, ¿imanirtan llakishqa kaykallanki?

-Nuqam huk llullu amaruta llakipar apamurqaa. Tsay mana alli kuru, llapan waataata ushaskir, kananqa mikumayta munan.

-Kikikipa hutsaykim. ¿Imapaq yunqa kuruta kayman apamurqayki?

-¿Hutsaa? 

-Ari. Mana allita llakipayqa manam alli kaytsu; upa kaymi. -Piñaykar yarpachakuyta qallan-. Tsay kuruta wañutsiy. Nuqam yanapashqayki. Tsaypita huk waatata qaramanki. ¿Aaninkiku?

-Aaniimi. Nimanqaykitam rurashaq.

-Waskata, hatun shikrata, ayrita ashii. Nuqam qipaykita aywashaq.

Runaqa, wasin punkunman chaarir amaruta qayan: Manam mikunayki tarirquutsu. ¡Kanan mikumay!  Mana allí hatun kuruqa, qarachakar, laqwatyar, yarqun. Tsaychaw piichi shukarin.

-¿Pitan? -runaqa, mana musyaq tukur, tapukun.

-Yanasayki atuqmi kaa. Watukaynikitam munaa.

Amaruqa, sas awrikaskir, pakayllapa nin: Shamuy nii, paytam mikushaq. Tsaynawqa, kawankiraqmi.

 -Sas, shamuy.

-¿Imatan wasipunkuchaw rawkaran? Mantsakuumi. Shikraman hatiy. Shikrapa shiminta watay.

Amaruqa, shikraman sas yaykuskir, nin: “Shikrata wataq tukuylla, sas yarqurmi atuqta mikushaq”. Runaqa, shikrata alli wataykur, atuqta qayan: Yaykamuy.

-¡Achachay! Shikra rurinchaw imach kuyukun. Maa, kullu hananman churaykur ayriy.

Amaruqa,shikra rurinpitaqa, nin: “Ayrimaq tukuylla. Kayman atuq chaamuptin payta mikushaq”. Runaqa, tsay patsa kurupa piqanta, wañutsinqanyaq, llutanpa ayriypa ayrin.

Runa, kuruta ayrinqanyaq, atuqqa tushun, qayaykachar willakur: “¡Kuruqa wañushqanam! ¡Kuruqa wañushqanam!” Atska runakuna wasiman chan, wañushqa kuruta shikrapita hurquyan. Atuqqa huk kuti nin: “Mana allita llakipayqa manam alli kaytsu; upa kaymi”.

Tsay punpita, runakunaqa niyan: Mana allita llakipayqa manam alli kaytsu; upa kaymi.

7. COMENTARIO

7.1. No es prudente subestimar a otro. El zorro es derrotado por animales a quienes los infravalora. Esto se demuestra en tres relatos: La zorra y la huachua, El zorro y el sapo, El zorro y el cóndor. Y, lo peor, muere sin darse cuenta de su falta de prudencia en la vida.

La huachua, ave acuática, sabe que la laguna está llena porque un arroyo que baja de la parte alta la llena; luego, el agua continúa hacia abajo. Por tanto, imposible que los zorros puedan secarla; por eso, “presenciaba sonriente las muertes de los muy listos zorros (…imanaw musyaq tukuq atuqkuna wañuqta asinaraq rikapaanaq)”.

La derrota del que se autoestima demasiado hace sonreír al narrador y a los receptores.

7.2. La solidaridad es necesaria para sobrevivir. La solidaridad sapina vence la egolatría vulpina. En el español peruano, la palabra sapo también significa: sabido, vivo, ingenioso; es decir, inteligente.

En el latín tardío, sapidus (sabio, nominativo), sapidum (acusativo): sapidum > sapidu (apócope de m) > sapido (apertura de u en margen final absoluta) > sapio (síncopa de d intervocálica) > sapo (síncopa de i en distribución inicial de diptongo creciente). Quizás esta analogía fonética también corrobora que los vocablos sapo y sabio, algunas veces, tengan el mismo campo semántico.

7.3. Los malos modelos se internalizan. En la canción “Atuqllay, atuq”, texto 4, el varón, que se cree muy macho, se identifica con el zorro. El varón zorro (atuq ullqu) considera a la mujer como una presa o un botín que debe poseerla. Para lograr su objetivo, recurre a todo: mentira, zalamería, confianza y rapto. Lo peor es el hecho de engendrar hijos para después abandonarlos o “devolver hija y nieta” a la familia. Y este hecho lo considera como una gran hazaña. En Perú, por la conducta vulpina de los padres irresponsables (hombres zorros), hay muchos niños abandonados. Y el mensaje machista de esta canción, de tanto ser repetida, se internaliza; por eso, no es un simple canto; es la descripción de la triste realidad.

En el español peruano el verbo “comer” también significa: conquistar y fornicar a la mujer. El zorro come ovejas y gallinas; el varón vulpino “come” mujeres y las arrebata de su familia como un botín.

7.4. La sabiduría consiste en distinguir el bien del mal. En el relato “Zorro, hombre y serpiente” (Atuq, runa, amaru) el zorro aparece como un ser dispuesto a ayudar al hombre ingenuo que no sabe distinguir el bien del mal.

El zorro es el autor intelectual de la muerte de la serpiente, una bestia ingrata y ruin. Y, enseña a la gente: “Compadecerse del malvado no es ser bueno; es ser tonto” (“Mana allita llakipayqa manam alli kaytsu; upa kaymi”). Por eso, ningún ser es el símbolo absoluto de la maldad.

 

* Investigador del Instituto de Estudios de Asia y América, Dankook University, Corea del Sur.

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LA IMPORTANCIA DEL VIAJE DE KISSINGER A LA REPÚBLICA POPULAR CHINA

Giancarlo Elia Valori*

El 20 de julio, el presidente chino, Xi Jinping, señaló que Henry Kissinger había celebrado recientemente su cumpleaños número 100 y había visitado la República Popular China más de cien veces. La combinación de estos dos «cientos» hace que la visita de este tiempo a la República Popular China sea particularmente significativa.

El viaje de Kissinger a suelo chino fue precedido por la visita de Xie Feng, el nuevo Embajador de la República Popular China en los Estados Unidos de América. El diplomático viajó a Kent, Connecticut, para reunirse con Kissinger y expresar las felicitaciones de la República Popular China por su cumpleaños número 100. Las dos partes intercambiaron puntos de vista profundos sobre las relaciones chino-estadounidenses y los asuntos internacionales y regionales de interés común.

Hace cincuenta y dos años, la República Popular China y los Estados Unidos de América se encontraban en un punto de inflexión crítico. El presidente Mao Zedong, el primer ministro Zhou Enlai, el presidente Richard Nixon y el asesor de seguridad nacional Henry Kissinger tomaron la decisión correcta de la cooperación chino-estadounidense con una visión estratégica sobresaliente e iniciaron el proceso de normalización de las relaciones chino-estadounidenses. Ese avance cambió a los dos países y llevó al mundo a un estado de mayor distensión, sin olvidar que la Conferencia de Helsinki sobre Seguridad y Cooperación en Europa, celebrada en la capital finlandesa en julio-agosto de 1975, vio a Henry Kissinger, quien se convirtió en el 56º Secretario de Estado de los Estados Unidos, como una de las principales eminencias grises de ese evento diplomático. Fue un nuevo Congreso de Viena donde el nuevo «Metternich / Talleyrand» tuvo mucho que decir en el asunto detrás de escena.

Los chinos valoran y aprecian la amistad y no olvidan a su viejo amigo y su contribución histórica a promover el desarrollo de las relaciones mutuas y fortalecer la amistad entre los pueblos chino y estadounidense. El mundo está experimentando actualmente cambios importantes nunca vistos en un siglo en la estructura internacional. La República Popular China y los Estados Unidos de América se encuentran una vez más en una encrucijada para decidir a dónde ir y ambas partes se ven obligadas a tomar decisiones fundamentales.

Mirando hacia el futuro, China y los Estados Unidos pueden lograr el éxito mutuo y la prosperidad común. La clave es seguir los tres principios de respeto mutuo, coexistencia pacífica y cooperación de beneficio mutuo. Es sobre esta base que la República Popular China está dispuesta a discutir con los Estados Unidos cómo los dos países pueden llevarse bien y promover el desarrollo constante de los contactos, lo que es beneficioso para ambas partes y especialmente para el resto del mundo.

En este sentido, se espera que Kissinger y aquellos con una visión especial de la política exterior en los Estados Unidos, que no son la figura pusilánime que pro forma continúa desempeñando el papel de Jefe de Estado, continúen desempeñando un papel constructivo para volver a poner la relación entre Estados Unidos y China en el camino correcto que tomó hace más de medio siglo.

En su reunión con Xi Jinping, Kissinger expresó su gratitud al presidente chino por haberse reunido con él en el mismo edificio donde Kissinger había visto en secreto a altos líderes chinos del 9 al 11 de julio durante su primera visita a la República Popular China.

La parte china declaró que los principios establecidos en el Comunicado Conjunto de Shanghai de los Estados Unidos de América y la República Popular de China, un documento diplomático emitido por las partes el 27 de febrero de 1972, la última noche de la visita del Presidente Richard Nixon a suelo chino, deben ser respetados.

En ese documento, los Estados Unidos «reconocieron» que «todos los chinos a ambos lados del Estrecho de Taiwán sostienen que no hay más que una China». Sin embargo, hay que decir que el uso de la palabra «reconocido» en lugar de «aceptado» se cita a menudo como un ejemplo de la posición ambigua de los Estados Unidos con respecto al futuro de Taiwán, mientras que en la traducción china acordada hay las palabras «cheng ren (承认(承认)», que significan tanto «reconocimiento» como «aceptación».

El comunicado conjunto también incluyó el deseo de ampliar los contactos económicos y culturales entre los dos países, aunque no se mencionaron medidas concretas. El comunicado afirmaba que la normalización de las relaciones contribuiría a «aliviar la tensión en Asia y el resto del mundo».

Las relaciones con los Estados Unidos se iniciaron el 1° de enero de 1979 y se basaron en un compromiso inusual: la República Popular China nunca declararía que no usaría la fuerza contra Taiwán, pero al mismo tiempo no se opuso a que los Estados Unidos continuaran suministrando armamento al gobierno de Taipéi con quien la Casa Blanca había roto formalmente relaciones el 16 de diciembre de 1978.

Antes de reunirse con el presidente Xi Jinping, Kissinger se reunió con el consejero de Estado y ministro de Defensa chino, Li Shangfu, el 18 de julio. El ministro chino declaró que algunas personas en los Estados Unidos no desean encontrarse con China a mitad de camino y esto causó que las relaciones chino-estadounidenses oscilaran a su punto más bajo desde el establecimiento de las relaciones diplomáticas antes mencionadas.

Se ignoró la realidad de la interdependencia entre los dos países, se distorsionó la cuestión de la cooperación de beneficio mutuo y se socavó en gran medida la atmósfera de comunicación amistosa.

La República Popular China siempre se ha comprometido a construir relaciones estables, predecibles y constructivas entre China y Estados Unidos y espera que la parte estadounidense trabaje con China para implementar el consenso alcanzado por los dos países y promover conjuntamente el desarrollo saludable y estable de la relación entre los dos países y sus respectivos ejércitos.

Kissinger respondió que estaba allí como amigo de China, pero que al mismo tiempo los desafíos y las oportunidades coexistían en el mundo de hoy: Estados Unidos y China deberían eliminar los malentendidos, coexistir pacíficamente y evitar la confrontación.

Kissinger enfatizó: «La historia y la práctica han demostrado continuamente que ni los Estados Unidos de América ni la República Popular China pueden darse el lujo de tratar al otro como un adversario. Si los dos países van a la guerra, no traerán resultados significativos a sus pueblos».

Kissinger reiteró que comprender y gestionar las relaciones entre Estados Unidos y China, especialmente la reversión de la difícil situación actual, requiere un pensamiento amplio, así como especulación histórica y filosófica. Es necesario que ambas partes muestren sabiduría, trabajen juntas y se desarrollen conjuntamente. Los dos ejércitos deben fortalecer la comunicación y hacer todo lo posible para el desarrollo de las relaciones bilaterales para lograr resultados positivos y salvaguardar la paz y la estabilidad mundiales.

El Dr. Qian Yaxu, del Centro de Estudios Regionales y Nacionales de la Universidad Jiaotong del Suroeste en China, dijo en una entrevista con la Agencia de Noticias por Satélite de Rusia que en la reunión con el ministro de Defensa, Li Shangfu, la declaración hecha por Kissinger expresó las opiniones de algunos políticos de la oposición estadounidense.

En las conversaciones entre Kissinger y Xi Jinping, también se discutió la guerra entre Rusia y Ucrania, ya que Kissinger, evitando la corrección política pro-Zelensky de los gobiernos exportadores de armas blancas, tiene su propia postura clara celebrada en el Foro de Davos en enero de 2023.

La primera declaración inconformista y contracultural de Kissinger es que Rusia es Europa y que es un error hacer que se vuelva hacia Asia. Este ha sido el caso desde que el zar Pedro I tomó la decisión a principios del siglo XVIII de priorizar su expansión hacia el oeste mediante el desarrollo de la capacidad naval y el modelo educativo, cultural y militar europeo y la derrota de Suecia, que era su adversario más importante en Occidente.

Desde entonces, aunque Rusia es una potencia geográficamente euroasiática, el centro de gravedad de sus conflictos ha estado en Occidente, con algunas excepciones, como la guerra ruso-japonesa (1904-1906). La historia ha demostrado que los intentos de invasión de Rusia por la Orden Teutónica ―en el siglo XIII, derrotado por San Aleksander Nevsky― por Suecia (en los siglos XIV, XV, XVI, XVII, XVIII y XIX), por Napoleón (en el siglo XIX), y por Alemania en las dos guerras mundiales del siglo XX, dio a Rusia una buena comprensión de sus enemigos europeos, especialmente en los roles relevantes desempeñados en la resolución del conflicto. Según Kissinger, esta situación no ha cambiado y sería un error aislar a Rusia de Europa, haciendo que se volviera hacia Asia.

Esto implica aceptar que, para la visión geopolítica de Rusia, las antiguas repúblicas soviéticas como Estonia, Letonia y Lituania (los Estados bálticos) y Bielorrusia, Ucrania (fuera o algún día dentro de la OTAN) y Moldavia, son un área de interés estratégico que juega un papel relevante entre Rusia y Europa Central y Occidental: una deseada zona de amortiguación de estabilidad.

Dentro de este punto de vista, encontrar formas de convivencia en el continente europeo se convierte en la clave de la seguridad intraoccidental.

Desde esta perspectiva, el objetivo de la OTAN ―en opinión de Kissinger― sería prevenir la guerra y no librarla. Por el contrario, la intención actual tanto de los Estados Unidos como de la Unión Europea ―y podríamos añadir de las diversas colonias con gigantes económicos, enanos políticos y gusanos militares al timón― de poner fin al poder de Rusia, quitándole su capacidad de guerra, es explícita. Este es el tipo de situación que la actual doctrina de seguridad de Rusia considera un «riesgo para la existencia del Estado ruso», como lo demostró la historia en 782 años.

Kissinger también argumentó la necesidad de evitar empujar a Rusia a una alianza con la República Popular China. El reciente viaje del presidente Biden (mayo de 2023) a Japón y Corea del Sur, dos aliados clave de Estados Unidos en la región del Indo-Pacífico, ejemplificó este riesgo con hechos concretos. Aviones militares de Rusia y de la República Popular China patrullaron conjuntamente Taiwán, en clara respuesta a la importancia de la provocadora visita del inestable presidente de los Estados Unidos, que presentó más que la posición tradicional de su país en términos de apoyo militar a Taiwán en caso de un ataque, a pesar de la posición formal de los Estados Unidos antes mencionada en el Comunicado de Shanghái de 1972.

Por lo que respecta a la Unión Europea, es sólo un almacén para la venta de armas.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

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