Archivo de la etiqueta: Estados Unidoa

REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO: UN GOLPE FALLIDO E INESTABILIDAD ESTRUCTURAL

Marcelo Javier de los Reyes*

Los hechos y las personas

El 19 de mayo de 2024 la República Democrática del Congo (RDC) habría superado un intento de golpe de Estado según lo que informaron fuentes del Ejército. La intentona habría sido liderada por el político opositor Christian Malanga.

En la madrugada se produjeron disparos en Kinshasa, la capital del país, y un grupo de hombres armados se propusieron tomar por asalto el palacio presidencial y la residencia de uno de los políticos más importantes del país con el propósito de derrocar al presidente Félix Tshisekedi, quien prestó juramento el pasado 20 de enero tras ser ampliamente reelegido en diciembre, iniciando así su segundo mandato con una ceremonia de investidura en el Estadio de los Mártires, en Kinshasa, a la que asistieron jefes de Estado del continente africano así como representantes de Estados Unidos, China y Francia.

En las elecciones de diciembre de 2023, Tshisekedi habría obtenido un 73% de los votos lo que le permitió acceder a un nuevo período presidencial de cinco años. No obstante, el proceso electoral ha sido fuertemente criticado y se han denunciado numerosas irregularidades. Participaron de la elección el magnate minero Moïse Katumbi (segundo lugar con el 18% de los votos), el ex ejecutivo de energía Martin Fayulu (5%) ―considerado el legítimo ganador de las elecciones― y el premio Nobel de la Paz Denis Mukwege, médico ginecólogo que en 1999 fundó el Hospital de Panzi «para salvaguardar la vida de las mujeres y garantizar que sus hijos tuvieran la oportunidad de prosperar» ya que la RDC tiene una de las tasas de mortalidad materna más altas del mundo[1]. Sin embargo la guerra cambió el objetivo del hospital por lo que además atienden a las mujeres que fueron violadas y maltratadas durante el conflicto que afecta al Congo. A pesar de esta abnegada labor, el Dr. Denis Mukwege obtuvo un menor porcentaje de votos[2].

Unas 50 personas involucradas en el complot fueron detenidas, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses. El presunto líder del intento fallido de golpe de Estado, el político opositor congoleño Christian Malanga, murió durante los incidentes. Malanga había vivido exiliado en Estados Unidos durante más de una década.

En la intentona de Malanga, de 41 años, participó su hijo Marcel de 22 años, actualmente detenido[3]. Vivía en Salt Lake City y llegó por primera vez a Estados Unidos en 1998 como político refugiado y se estableció en Utah. Según el Daily Mail, la mano derecha de Malanga era Benjamin Zalman-Polun, de 36 años, empresario de cannabis y residente en Maryland. Según este medio, «el grupo enarbolaba la bandera del ex dictador hombre fuerte de la República Democrática del Congo, Mobutu Sese Seko»[4]. Otra versión agrega que Malanga manifestó en inglés «Disfruten de la liberación de nuestro nuevo Zaire», a la vez que los golpistas quemaban banderas de la RDC y portaban otras del Zaire, denominación antigua de la RDC durante la dictadura del mencionado Mobutu Sese Seko.

Ocho años después de arribar a Estados Unidos, Malanga regresó a la RDC para realizar el servicio militar, ascendiendo al rango de capitán en 2007[5]. Tuvo intenciones de incursionar en la política de su país pero fracasó y en 2012 regresó a Estados Unidos pero no habría cesado en su idea y fundó un partido político que atrajo a varios nativos congoleses de todo el mundo, el Partido Congoleño Unido[6]. Malanga habría intentado llevar a cabo un golpe de Estado por primera vez en 2017 pero que en su momento procedió a abortarlo.

Habría estudiado para convertirse en piloto y se capacitó en informática pero en lo político abogó por la libertad religiosa, se manifestó en contra de la corrupción en su país nativo y «se refirió a sí mismo como el presidente de la República Democrática del Congo»[7].

Cabe mencionar que la revuelta se ha salido de las fronteras de la RDC y se notificó que un proyectil disparado desde Kinshasa llegó a la ciudad de Brazzaville, República del Congo, hiriendo a varias personas, según informó el gobierno de ese país en un comunicado[8].

La RDC es un país con casi 100 millones de habitantes de diferentes etnias, con una extensión territorial de 2.345.000 km² y con importantes riquezas minerales, entre las que se destacan oro, cobre, níquel y cobalto, vitales para la transición energética verde del mundo, las cuales son motivo de su permanente inestabilidad. Entre sus actividades comerciales se destacan la minería de oro y la comercialización de vehículos usados.

La pobreza afecta a la mayor parte de la población con más de 13 millones de personas que necesitan ayuda humanitaria, lo cual contrasta con los inmensos recursos naturales de que dispone el país, considerado uno de los más ricos de África[9]. Aproximadamente dos tercios de su población vive con menos de US$ 2,15 al día y numerosos grupos rebeldes aterrorizan a los civiles y saquean las minas en el este del país, manteniendo una más que riesgosa situación en lo que se refiere a la seguridad regional. Esto ha provocado una considerable huida de sus habitantes ―unos 7 millones― en las últimas décadas.

La participación de ciudadanos estadounidenses

Si bien Malanga era un ciudadano congolés, residía en Estados Unidos y esto no deja de ser un punto que ha llamado la atención de los medios. En el caso de su hijo Marcel, se trata ya de un ciudadano estadounidense.

Posteo de la embajadora de los Estados Unidos en la RDC manifestando su consternación por los acontecimientos y su preocupación por los informes de ciudadanos estadounidenses supuestamente involucrados. Agregó su disposición a cooperar con con las autoridades de Kinshasa.

La embajada de Estados Unidos había emitido con anterioridad una alerta de seguridad advirtiendo sobre «actividades en curso por parte de elementos de seguridad de la República Democrática del Congo».

Además de Malanga y de su hijo, los medios dan cuenta de tres estadounidenses implicados en la intentona, quienes se encontrarían detenidos junto a otras docenas de golpistas que fueron capturados por las fuerzas del país.

Por su parte, la madre de Marcel, Brittney Sawyer, escribió un correo electrónico a The Associated Press, manifestando que su hijo es inocente y que ha seguido a su padre. Según un video que ha circulado en redes sociales, su hijo aparecía junto a un hombre blanco ensangrentado, del cual se desconocía su identidad, ambos cubiertos de polvo y rodeados de soldados congoleños[10].

A pesar de su imagen de padre de familia, Malanga fue sometido a procesos judiciales desde 2001, cuando tenía 18 años, siendo declarado culpable en Utah por incidentes que incluyen agresión con arma de fuego, por lo que fue condenado a 30 días de cárcel y tres años de libertad condicional. También en ese año fue acusado de violencia intrafamiliar en un incidente y de agresión y alteración del orden público en otro, aunque se declaró inocente y se le retiraron los cargos. Nuevamente en 2004 fue acusado de violencia doméstica con amenaza de uso de arma peligrosa, pero nuevamente se declaró inocente y se retiraron los cargos. Desde ese año registra nuevos antecedentes intrafamiliares[11].

Según Dino Mahtani, un investigador independiente sobre temas africanos, quien fue asesor político de las Naciones Unidas en la RDC, manifestó que las autoridades de ese país sospechaban que Malanga estaba involucrado en un supuesto complot para matar al entonces presidente Joseph Kabila y especuló acerca de que a Malanga le habrían tendido una trampa o lo traicionaron en el ataque del pasado mes de mayo, según él, por la inverosímil forma en que se llevó a cabo. Para Mahtani podría tratarse de conspiradores externos, «pero dada su estrecha relación previa con al menos uno de los actuales mandos militares de Tshiskedi, existe algo de posibilidad de que el complot fuera conocido internamente y esto les permitiera actuar con rapidez»[12].

Otro ciudadano estadounidense supuestamente implicado es el mencionado Benjamin Reuben Zalman-Polun, graduado en la Universidad de Colorado y que habría tomado clases de administración de empresas en la Universidad de Georgetown. Se habría conectado con Malanga a través de una empresa de extracción de oro creada en Mozambique en 2022. Cuenta con un proceso judicial de 2014 por cargos de tráfico de drogas en Estados Unidos, de los que se consideró culpable[13].

El tercer estadounidense detenido, del que se desconoce si aún permanece con vida, es Tyler Thompson Jr., de 21 años, ex compañero de fútbol de la escuela secundaria de, Marcel Malanga, con quien viajó a África para lo que su familia creía que eran unas vacaciones, con todos los gastos pagados por el padre de su amigo[14]. Según otros compañeros de equipo alegaron que Marcel había ofrecido hasta US$ 100.000 para en lo que se decía que era un «trabajo de seguridad» en el Congo[15].

Tyler aparecería en videos que circulan en las redes sociales, atado y ensangrentado mientras los soldados de la RDC arrestan a los estadounidenses. Sin embargo, no se lo encuentra en los videos del asalto que grabó el propio Christian Malanga[16].

Estados Unidos ha negado todo conocimiento de que un ciudadano estadounidense esté detrás de esta conspiración.

Las últimas investigaciones

Según la investigación preliminar del fallido golpe de Estado, que se encontraría en su fase final, «contempla tanto las acciones de los golpistas como de los militares sospechosos de ejecutar de manera extrajudicial a uno de los participantes»[17].

Las autoridades congoleñas confirmaron al menos cuatro atacantes muertos durante el golpe, incluido el supuesto cabecilla de la asonada, identificado como Christian Malanga. Sin embargo, por una fuente anónima del gobierno, ha trascendido que a las autoridades del país les preocupa principalmente un vídeo en el que militares del país ejecutan a sangre fría a uno de los asaltantes cuando se encontraba ya detenido y maniatado. Han identificado a los responsables y «fueron puestos en conocimiento de la Oficina de la Fiscalía Militar», la que habría finalizado su investigación y la presentará ante los tribunales en los próximos días.

La RDC y su inestabilidad estructural

El reparto de África llevado a cabo a través de la Conferencia de África de 1884/1885 reconoció al Congo como un Estado bajo la soberanía del rey belga Leopoldo II, es decir, una propiedad privada. Explotación, abusos, asesinatos masivos y mutilaciones eran una constante en su territorio. Al rey de los belgas solo le interesaba la explotación lucrativa de los recursos, particularmente, marfil y caucho.

Debido a las fuertes presiones internacionales por estos hechos, en 1908 el rey procedió a transferir su propiedad al Estado belga, pero quizás más debido a que la familia real no contaba con los recursos para realizar la inversión necesaria para la explotación[18].

El 30 de junio de 1960 el Congo Belga se independizó y pasó a llamarse República del Congo. Debido a que los colonialistas belgas no se interesaron por educar a la población, el país se encontró con que no tenía cuadros formados para administrar el nuevo Estado.

Al momento de la emancipación, de una población de 15 millones de habitantes sólo había 1.500 «evolucionados» (los «évolués» eran los africanos que habían podido acceder a un nivel superior de educación) ―quienes despreciaban a los demás congoleses pero que a su vez eran despreciados por los blancos[19]―, entre los que se encontraba el joven Patrice Lumumba.

Patrice Lumumba (1925-1961).

En 1958 fundó el movimiento pluriétnico MNC, Movimiento Nacional Congolés, pero fue mirado con desconfianza por algunos blancos y algunos negros, más allá de que abogaba por la convivencia no sólo entre los belgas y los congoleses sino también entre las diferentes etnias de su país.

En diciembre de 1958 participó del Congreso Panafricano de Accra y fue considerado como un hermano por líderes de la talla de Sékou Touré y N’Krumah. Ese reconocimiento luego resonó en su país pero su liderazgo llegó tarde, luego de que Ileo y Joseph Kasavubu hubieran exigido la independencia del país[20].

Sin embargo Lumumba se opuso a la división por etnias o por provincialismo y su objetivo era la unidad de todos los congoleses.

Ocurrida la independencia, Lumumba se convirtió en el primer ministro de un gobierno presidido por su enemigo: Joseph Kasavubu (de la etnia bakongo). En estas enemistades se conjugaba no solo la política sino también las diferencias étnicas.

Pocos días después, el 11 de julio, la provincia de Katanga, importante por sus riquezas mineras, se declaró independiente bajo el liderazgo del anticomunista y prooccidental Moise Kapenda Tshombe. Esta declaración contó con el apoyo de la Union Minière, la enorme compañía que controlaba la explotación del cobre, fuente de importantes ingresos del Congo que así perdería una buena parte de ellos. Las tropas belgas que aún se encontraban en el país tomaron partido por los secesionistas.

Lumumba solicitó a las Naciones Unidas ayuda militar para evitar la secesión del nuevo Estado y así poder neutralizar a los efectivos belgas. También solicitó ayuda a los Estados Unidos pero jamás llegó al Congo ya que la CIA lo percibía «como un títere comunista atontado por las drogas»[21].

En su libro Legado de cenizas. La historia de la CIA, Tim Weiner narra que en una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, el presidente ordenó al director de la CIA eliminar a Lumumba a quien la CIA consideraba el «Castro» de África[22]. Al no recibir colaboración del gobierno de Washington, el primer ministro aceptó la oferta de material y de «técnicos» de la Unión Soviética en momentos en que los paracaidistas belgas ingresaron al país para tomar la capital.

Tim Weiner cuenta los entretelones de como la CIA envió al país africano al jefe de la base de la agencia en Bruselas, Larry Devlin, para que evaluara a Lumumba «como posible objetivo de acción encubierta». El agente advirtió que, independientemente de que el objetivo fuera o no comunista ―quizás aprovechaba la oportunidad para lograr su propósito―, el Congo podría convertirse en una nueva Cuba. La Central confirma la necesidad de eliminar al primer ministro y le envía al experto en química de la agencia con toxinas letales para que realice el operativo. Devlin, angustiado por la orden recibida, optó por enterrar loa viales con las toxinas a orillas del río Congo, dispuesto a asumir las consecuencias por esa decisión[23].

Sin embargo, para Lumumba su suerte estaba echada. El 5 de septiembre de 1960 Kasavubu se reunió con el embajador de Estados Unidos en Leopolville y después de cinco horas anunció por radio la destitución del primer ministro. En la noche del día 14 Lumumba fue arrestado y tanto la embajada estadounidense como Kasavubu y el jefe del ejército, Mobutu, decidieron su eliminación[24].

Tim Weiner afirma que la CIA ya había elegido a su hombre para conducir al Congo: Joseph Mobutu. A principios de octubre recibió US$ 250.000 a los que siguieron envíos de armas y de municiones[25].

La vida de Lumumba fue tan fascinante como trágico su final. Capturado por Mobutu, fue torturado atrozmente, entregado a los belgas y ejecutado por un oficial flamenco.

Mobutu, con el apoyo de los Estados Unidos, se impuso sobre sus rivales y mantuvo en la presidencia a Kasavubu hasta que lo desplazó del cargo y asumió el control del país al que renombraría como Zaire. Sería el principal aliado de la CIA en África y la agencia establecería allí su centro de operaciones encubiertas para el continente[26]. Mobutu gobernó brutalmente al país y se constituyó como uno de los gobernantes más corruptos del mundo gracias a los yacimientos de minerales.

Imagen: Ministerio de Relaciones Exteriores de España.

 

En 1994 estalló el conflicto de Ruanda y dado que Mobutu apoyó a los hutus, los tutsis se opusieron a él. Fue así que con el apoyo del hombre fuerte y presidente de Ruanda, Paul Kagame, se emprendió una ofensiva para derrocar a Mobutu, logrando el objetivo en 1997 con una coordinación de grupos armados contrarios al dictador.

Mobutu logró escapar y falleció exiliado en Rabat, Marruecos, en septiembre de 1997. Su intención fue exiliarse en Francia pero el gobierno galo no se lo permitió. Su fortuna personal se estimó entre US$ 5.000 y 6.000 millones.

Zaire pasó a nuevamente a denominarse República Democrática del Congo y Laurent-Désiré Kabila se convirtió en el nuevo presidente del país.

En 2019 se celebraron las primeras elecciones que llevaron a Félix Tshisekedi a su primer mandato.

Durante años el país se vio envuelto en una terrible violencia provocada por diferentes grupos armados, violencia que se ha tornado en cotidiana y que aún subsiste.

Según se informó el 1° de junio de 2024 un soldado sudafricano murió y otros 13 resultaron heridos en un enfrentamiento que tuvo lugar en esa semana con miembros del grupo irregular armado M23 (Movimiento 23 de marzo) en el este de la RDC. Los efectivos integran la Misión de la Comunidad de Desarrollo del África Meridional (SADC) en la RDC (SAMIDRC), desplegada en ese país desde diciembre de 2023 para luchar contra los grupos rebeldes armados, principalmente el ya mencionado M23[27].

A modo de conclusión

La historia de la RDC no es muy diferente a la de otros estados africanos pero muestra como en una independencia supuestamente acordada, una parte no cumplió con lo pactado, Bélgica, y por otro como la omisión o la intervención de otros actores internos movieron los hilos del drama congolés. Las Naciones Unidas, con su tibieza o por su alineamiento con sus creadores, no tomaron cartas en el asunto y no fue la única vez en que no lo hicieron en la historia de la RDC. Más recientemente, ya en el siglo XXI se han dado otros casos.

Estados Unidos, que se autopercibe como la democracia por excelencia, no ha dudado en intervenir y complicar aún más la situación interna del país para colocar a su hombre, un dictador que ejerció el poder durante tres décadas de la mano de la inteligencia estadounidense. No fue ni será el único caso en que la gran democracia respaldó a un dictador. Lo mismo le vale a las democracias europeas.

En el caso de esta intentona, aún es temprano para percibir si se trató de una aventura o subyace alguna otra cuestión. La mención de la ejecución del ciudadano estadounidense atado por parte de los militares congoleses deberá ser aclarada.

La realidad es que Christian Malanga tenía importantes contactos políticos en los Estados Unidos y no los ocultaba; por el contrario los mostraba en las redes. Si sólo son fotos casuales, algún contacto ha habilitado su llegada a esas personalidades políticas. Sin embargo, es destacable su admiración por el dictador Mobutu y su intención de denominar nuevamente como Zaire a su país si el golpe resultaba exitoso.

Llama también la atención que Malanga incursionara en negocios mineros y que la RDC sea también un país en el que el caos permite la extracción de importantes minerales estratégicos con mano de obra esclava, inclusive la de niños, y ninguna democracia occidental decide intervenir.

El tiempo dirá si esto fue un «emprendimiento» de un ambicioso o si era parte de un plan mayor o de una trampa que le tendieron a Malanga. Mientras, la violencia se acrecienta nuevamente en este país africano proveedor de minerales estratégicos como el coltán y en un contexto en que los golpes de Estado en África están tomando protagonismo, a la vez que los actores externos ―Estados Unidos, Rusia y China, además de empresas multinacionales― procuran tomar posición en los diversos países, incluso desplazando a Francia de lo que fueron sus colonias.

La historia africana sigue desarrollándose con libretos escritos fuera del continente.

 

* Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director ejecutivo de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Profesor de Inteligencia de la Maestría en Inteligencia Estratégica Nacional de la Universidad Nacional de La Plata.

Autor del libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones”, Buenos Aires: Editorial Almaluz, 2019.

Embajador Académico de la Fundación Internacionalista de Bolivia (FIB).

Investigador Senior del IGADI, Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional, Pontevedra, España.

 

Referencias

[1] Sobre el Hospital de Panzi, ver Panzi Foundation, https://panzifoundation.org/es/the-hospital/.

[2] Katharine Houreld.«Understanding the president’s win in Congo’s chaotic elections». Tehe Washington Post, 31/12/2023,  https://www.washingtonpost.com/world/2023/12/31/congo-elections-explainer/, [consulta: 04/01/2024].

[3] «Congo-Kinshasa: quién fue Christian Malanga, el hombre detrás del intento de golpe de ayer » Agenzia Nova, 20/05/2024, https://www.agenzianova.com/es/news/chi-era-christian-malanga-luomo-dietro-il-tentato-golpe-di-ieri-in-congo/, [consulta: 22/05/2024].

[4] Paul Farrell. «How DR Congo coup leader Christian Malanga moved to Salt Lake City as a political refugee, had eight children and worked as a small businessman before returning to Africa for military service and plotting to overthrow  government with his son, 21, Marcel». Daily Mail, 20/05/2024, https://www.dailymail.co.uk/news/article-13437685/Christian-Marcel-Malanga-congo-coup-salt-lake-city-utah.html, [consulta: 22/05/2024].

[5] Ídem.

[6] Ídem.

[7] Ídem.

[8] «El Ejército de la RD Congo dice frustrar un intento de golpe que involucraba a ciudadanos de EE. UU.» France24, 20/05/2024, https://www.france24.com/es/áfrica/20240520-el-ejército-de-la-rd-congo-dice-frustrar-un-intento-de-golpe-que-involucraba-a-ciudadanos-de-ee-uu, [consulta: 22/05/2024].

[9] Información sobre la República Democrática del Congo, Ministerio de Relaciones Exteriores de España, https://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/CONGO-KINSHASA_FICHA%20PAIS.pdf, [consulta: 22/05/2024].

[10] «Los estadounidenses implicados en presunta trama golpista en el Congo formaban una banda insólita». La Nación, 21/05/2024, https://www.lanacion.com.ar/agencias/los-estadounidenses-implicados-en-presunta-trama-golpista-en-el-congo-formaban-una-banda-insolita-nid21052024/, [consulta: 22/05/2024].

[11] Ídem.

[12] Ídem.

[13] Ídem.

[14] Hannah Schoenbaum (The Associated Press). «“No hay pruebas de que esté vivo”: el drama de la familia del joven de Utah detenido en el Congo». Telemundo Utah, https://www.telemundoutah.com/noticias/local/tyler-thompson-utah-detenido-congo/2274832/, [consulta: 02/06/2024].

[15] Ídem.

[16] Ídem.

[17] «RDC ultima la investigación preliminar del golpe de Estado fallido del mes pasado». Infobae, 02/06/2024, https://www.infobae.com/america/agencias/2024/06/02/rdc-ultima-la-investigacion-preliminar-del-golpe-de-estado-fallido-del-mes-pasado/, [consulta: 02/06/2024].

[18] Jean Ziegler. Saqueo en África. México: Siglo Veintiuno Editores S.A., 1979, p. 105.

[19] Ibíd., p. 108.

[20] Ibíd., p. 112-113.

[21] Tim Weiner. Legado de cenizas. La historia de la CIA. Buenos Aires: Debate, 2008 (1ª ed.), p. 165-166.

[22] Ídem.

[23] Ídem.

[24] Jean Ziegler. Op. cit., p. 115-117.

[25] Tim Weiner. Op. cit., p. 166.

[26] Ídem.

[27] «Muere soldado sudafricano en República Democrática del Congo». Prensa Latina, 01/06/2024, https://www.prensa-latina.cu/2024/06/01/muere-soldado-sudafricano-en-republica-democratica-del-congo/, [consulta 02/06/2024].

©2024-saeeg®

 

EL MUNDO ÁRABE, ISLÁMICO Y SUS RELACIONES CON OCCIDENTE

F. Javier Blasco Robledo*

Con independencia de que hoy España haya sido víctima de una de las mayores felonías que haya sufrido jamás, si no la mayor de ellas. Cosa, de la que pronto espero escribir y denunciar largo y tendido, y de que, en lo personal, recientemente, haya tenido que lidiar con la mayor pérdida que un hombre casado puede tener en su vida, hoy quisiera presentar un tema totalmente ajeno a lo dicho y que llevaba en el tintero y en mi ordenador cierto tiempo.   

Por suerte o por desgracia para unos u otros, el núcleo duro y más importante de los árabes e islamistas se concentra en la región conocida como Oriente Medio o Próximo. Una región, antaño un páramo desértico y cuasi estéril y hoy en día, llena de posibilidades tras haberse encontrado en sus confines las mayores reservas de petróleo y de gas mundiales, conocidas hasta la fecha.

Un territorio montañoso, extremadamente cálido y ampliamente desértico que, antes de la mencionada aparición, no era objeto de deseo o codicia por parte de las potencias colonizadores occidentales, salvo por aquello, muy en boga en tiempos pretéritos, de sumar metros cuadrados a sus bastos imperios, a los que realmente, difícilmente podían atender con los recursos y medios de la época; máxime, si estos eran casi o totalmente baldíos.

Un terreno hostil de por sí, al que, además había y hay que añadir que es un auténtico avispero en ebullición, un lugar donde las rencillas por cuestiones de raza, religión, vecindad o por la mera imposición de vecinos no deseados, como Israel, hacen que sea prácticamente imposible la convivencia o la paz, ni encontrar una postura común duradera y férrea en los aspectos económicos, industriales que abra un camino de proyección hacia un próspero futuro socio cultural.

Allí y desde hace muchas décadas, unos por otros, las guerras, las intrigas, los ataques y las múltiples traiciones están a la orden del día. Los conflictos en la zona van en aumento en número e intensidad. Por otro lado, son perennes, arraigados y tan fratricidas que los lleva a sacrificar a pueblos enteros por cualquier causa inconcebible para alguien ajeno al lugar, pero que, a sus ojos o creencias, está mucho o totalmente justificada.

Una vez puesto a correr a borbotones y por doquier el maná del petróleo y sus derivados en ese mundo de constantes y largas guerras entre hermanos o vecinos, Occidente supo encontrar rápidamente su sitio para hacer negocios sucios con ellos mediante la imposición de cambios en sus modos y usos de vida o la instrucción de sus fuerzas armadas y la venta masiva de armamento moderno primero y después, de tecnología para que ellos mismos pudieran desarrollarlos bajo su patente o especial apoyo, a cambio de diversos tipos de concesiones energéticas y contratos muy beneficiosos para el foráneo.

En el campo del mecenazgo interesado, el doble mando o simplemente la tutela disfrazada ―tras el fin de la II Guerra Mundial― fueron los EEUU los primeros en ver y usar sin tapujos las posibilidades de negocio e influencia sobre una zona muy rica casi a perpetuidad, una vez comprobado que ellos no jugaban ningún papel en la vergonzosa partición de tales bastos territorios conocidos hasta entonces por el Medio Oriente Otomano; partición, que fue llevada a cabo en secreto por dos sicarios, cuando con el consentimiento de Rusia, el francés François Georges-Picot y el británico Mark Sykes negociaron el ahora conocido y famoso Acuerdo Sykes-Picot (1916).

Acuerdo que no solo supuso un simple reparto de unos baldíos y casi despoblados territorios, sino de facto, una partición y brusca separación de pueblos, razas, religiones y costumbres; partición y separación, que se siguen arrastrando o, por ende, son la causa de provocar la mayor parte de los conflictos en la zona, desde entonces. 

Así pues, EEUU no solo ha venido jugando un papel de explotador encubierto mientras necesitaba el petróleo que allí se producía, sino también de mecenazgo e influencia total, forzando el cambio de sus usos y costumbres en países que no los apoyaban como el propio Irán, lo que llevó a la revolución de 1979 con el derrocamiento del Sha Mohammad Reza Pahleví y la restauración de la República, al cambio radical de los modos que aquel trajo y desde entonces pasó a convertirles en un eterno e irreconciliable enemigo de los norteamericanos y de todos aquellos que le bailan el agua.

A pesar de tal traspiés, EEUU ha seguido manteniendo sus acciones en una amplia área de influencia en la zona, llevándole a invadir Iraq en defensa de Kuwait y principalmente en apoyos de todo tipo a Israel, Jordania y Arabia Saudí, con los que mantiene vínculos inquebrantables tal y como se percibe en todos y cada uno de los conflictos en los que interviene alguno, varios o todos de los citados anteriormente.

Rusia por su lado, tampoco se ha rezagado en buscar sus áreas de influencia, negocio y expansión y así clavó sus ojos y esfuerzos en Siria y sus tiránicas dinastías reinantes que, si aún permanecen en pie, es solo y gracias al inquebrantable apoyo ruso a cambio de permitirles a estos poder establecerse en lugares y puertos estratégicos, lo que les da una buena cobertura a sus despliegues, principalmente navales, en el Mediterráneo.

Fue bajo la presidencia de Trump cuando, a la vista de la decreciente y casi nula dependencia o necesidad norteamericana del petróleo de Oriente Medio y fundamentalmente por el costo que suponían los mencionados apoyos en inversiones, despliegues militares y demás acciones económicas o comerciales cuando EEUU empezó a recoger velas y ―al igual que ha ocurrido en Afganistán― amplias zonas y gobiernos de diverso pelaje han quedado abandonados a su suerte con lo que, en consecuencia, han aumentado los conflictos en la zona y, como de costumbre, cada vez que una potencia abandona el control o mecenazgo un estado o región, otro u otros rápidamente, tienden a heredar dicha influencia y en este sentido vemos claramente que Rusia trata de mejorar sus constreñidas posiciones y también a un Erdogan, el turco, que tampoco descarta convertirse en un líder político religioso apareciendo y tratando de influir de una forma u otra, como el perejil en todas las salsas.

Biden que recogió el guante de su predecesor en la política de abandonos consumando algunos muy notables, parece que se está viendo forzado a recuperar posiciones, al menos por el momento, debido al presente conflicto entre Israel y las importantes guerrillas de Hamás en Gaza y de Hezbollah en el Líbano que, a modo de pinza militar, han forzado y están llevando a Israel a protagonizar un nuevo y quizá el más importante conflicto de su historia reciente. Guerrillas, que ya nadie duda que han sido creadas, alimentadas, entrenadas y protegidas por Irán con la finalidad de mantener la inestabilidad en Israel, su mayor enemigo, y en busca de una desproporcionada reacción de los israelíes que vuelva a poner en su contra a todos o a la mayoría de los pueblos árabes de la zona. Nunca hay que olvidar que es Irán quién mantiene viva su ferviente e inquebrantable promesa de erradicar del mapa a Israel como pueblo y nación.

Los demás actores occidentales como Francia, Italia o Reino Unido, no han podido o sabido mantener sus zonas de acción o influencia y algunos, como Francia, decidieron buscar pingües beneficios en zonas más al sur adentrándose en África, zona que, por cierto, se está complicando mucho desde hace unos años, por lo que ahora parece estar decidida a abandonarles a su suerte, por carecer de la capacidad militar que se requiere para tamaña empresa.

Por su parte, otros países, como Arabia Saudí o Qatar, han sabido encontrar en el aprovechamiento de sus recursos naturales, la fuente de diversificar sus economías en la creencia y convencimiento de que el petróleo, hoy por hoy inagotable, en un día no muy lejano, va a contar con un menor mercado o reclamo dados los rápidos cambios hacia otros medios de energías no fósiles y por tanto, más limpias y menos contaminantes que, poco a poco, se van introduciendo en la mente y en la economía de todos los países, hasta que el consumo de aquellos llegue a reducirse al mínimo.

Con este panorama por delante, va creciendo por momentos la apertura de muchos de sus moradores hacia Occidente y aunque sus intereses fuera de zona inicialmente eran mínimos; hoy en día, abarcan muchos aspectos del mundo industrial, el deporte de elite, la generación de espacios verdes, importantes obras de arquitectura e infraestructura en lugares donde no había nada salvo arena o agua de mar, el aprovechamiento de todo tipo de recursos y sobre todo la compra de importantes empresas, patentes de medios y máquinas con las que se aseguran un puesto en el desarrollo y la búsqueda del confort propio y ajeno en fechas próximas, cada vez menos lejanas.

A pesar de que las fobias siguen siendo mayores e irreconciliables entre ellos y la existencia de un enemigo, prácticamente común (Israel), al que durante los últimos sesenta años han combatido y asediado en diversas ocasiones, tanto de forma individual como colectiva, es la religión y su diversa interpretación del Corán (chiitas y sunnitas), a lo que hay que unir la problemática derivada de la ubicación o del libre acceso a las cuidades sagradas en su obligatoria peregrinación ―al menos una vez en su vida― lo que más les lleva a su exacerbado distanciamiento.

Encontrar la forma de hacer daño a sus incomodos o irredentos vecinos es la norma imperante en una zona del mundo que gasta ingentes cantidades de dinero en combatir o amenazar directamente o, como ya se ha mencionado, en crear, alimentar, mantener y entrenar miles de terroristas concentrados en unos pocos, pero compactos y bestiales grupos terroristas, que son tan extremistas que no les importa sacrificar lo que fuera menester, con tal de hacer daño a quien les molesta o les pueda interferir en un futuro.

En definitiva, creo que a pesar de que sus conflictos no solo se mantienen sino que aumentan en volumen o intensidad, las relaciones comerciales, industriales, políticas y sociales entre Oriente Medio y Occidente irán incrementando el cambio de sentido y cada vez serán más y mayores las búsquedas en los aspectos y facetas de inversión o negocio que provenga de ellos hacia nosotros, que, a la inversa, como tradicionalmente ha venido ocurriendo.

En el capítulo de los intermediarios vemos que China, por primera vez, aparece con fuerza en este campo y lugar de actuación. Las causas de ello son varias y principalmente apuntan a que Xi Jin Ping quiere jugar un papel de mayor protagonismo en la pacificación de los conflictos internacionales, quiere aparecer como un hombre de paz junto a Biden, a pesar de los grandes y calientes problemas que tiene en sus fronteras y por su imparable expansión por el mar meridional de China y quizá también, como una forma de proteger su renovada Ruta de la Seda. Protagonismo emergente y con fuerza que puede que sea una causa más para que Turquía, Jordania y Qatar hayan cambiado recientemente, la intensidad y hasta el rumbo de sus apoyos pacificadores en este conflicto.

Es necesario recalcar de nuevo que en el aspecto de futuros encontronazos o verdaderos conflictos, no tiene pinta de que vayan a decrecer en número ni en intensidad, más bien lo contrario, tenderán a aumentar en ambos aspectos y por ello, la zona será mucho más conflictiva; fundamentalmente, cuando Irán sea oficialmente admitido por la Comunidad Internacional como una potencia nuclear ―ya lo es de facto por el abandono, dejadez o intereses ocultos de EEUU―, lo que sin duda obligará a Israel a aumentar sus arsenales nucleares y la capacidad y precisión de los actuales y, con alto grado de probabilidad, algún país rico como Arabia Saudí y otros, a la vista de que su acérrimo enemigo Irán vaya por delante en materia ofensiva de tal calado, se anime a unirse y se suba al carro, con lo que la zona constituirá un hervidero de artefactos nuclear en manos de lunáticos, ineptos o irreconciliables enemigos.

 

* Coronel de Ejército de Tierra (Retirado) de España. Diplomado de Estado Mayor, con experiencia de más de 40 años en las FAS. Ha participado en Operaciones de Paz en Bosnia Herzegovina y Kosovo y en Estados Mayores de la OTAN (AFSOUTH-J9). Agregado de Defensa en la República Checa y en Eslovaquia. Piloto de helicópteros, Vuelo Instrumental y piloto de pruebas. Miembro de la SAEEG.

GUAYANA ESEQUIBA: VENEZUELA INVOCA SU RESTITUCIÓN (POR TODOS LOS MEDIOS) NI MÁS NI MENOS

Abraham Gómez R.

Nos sentimos regocijados por las intensas y entusiastas actividades desplegadas por todo el país; con distintas manifestaciones de plena solidaridad con las tareas que se han venido adelantando; concretamente con el llamado al referendo consultivo; propósitos inscritos en el marcado interés e indeclinable intención de recuperar la extensión territorial que nos arrebataron por el costado este.

Escuchamos a diario expresiones dichas por la gente más humilde, con tanta seguridad en cualquier parte: “sí lo vamos a conseguir; porque eso siempre ha sido nuestro; y no nos lo vamos a dejar quitar. Eso hay que pelearlo como sea. No hay que dormirse otra vez”.

Nos luce, valoramos y apreciamos la determinación popular al respecto.

Tal arenga constituye en sí misma un hermoso aliciente, para seguir ―por todos los medios― en la ya centenaria contención. Y cuando decimos “por todos los medios”, (y aunque se impacte la contraparte y la CARICOM) ningún medio queda excluido; así no lo mencionemos explícitamente.

Sin embargo, también debemos estar claros que en el Derecho Internacional las equivocaciones se pagan caras. Y como cuesta después recomponer en justeza las situaciones.

Por eso, estamos obligados, en la presente controversia ―donde se abren sendos abanicos opcionales― a cautelar milimétricamente qué nos conviene.

Preguntémonos. ¿Insistir en la vía jurídica (por el Alto Tribunal de La Haya); adelantar alguna posibilidad de negociación de diplomacia directa hasta alcanzar una solución práctica y satisfactoria para ambas partes (dentro del espíritu y sentido del Acuerdo de Ginebra de 1966); instrumentar los mecanismos para un nuevo arbitraje; ¿o rescatar, como salida política, las figuras de mediadores, conciliadores o buenos oficiantes?

Fíjense que las alternativas mencionadas anteriormente quedan contextualizadas en criterios pacíficos, porque tal ha sido nuestra heredad y desempeño para con los países vecinos, pero tampoco somos tan lerdos, ingenuos o desprevenidos para ignorar el juego de intereses entre los gobiernos guyaneses y las empresas transnacionales que esquilman (ilegal e ilegítimamente) nuestros recursos en la Zona en reclamación y en su correspondiente proyección atlántica.

Lo que no nos está permitido en la coyuntura actual es cometer deslices o impropiedades, como en los que se incurrió en épocas preteridas, por las circunstancias que haya sido.

Hay algunas opiniones y criterios coincidentes en que nuestra primera y muy grave inexactitud diplomática fue haber aceptado las diligencias y acuerdos preliminares ―suscritos el 2 de febrero de 1897― en el denominado Tratado de Washington, donde se contemplaba un ulterior compromiso arbitral.

Me sumo entre quienes aseveramos que allí comenzaron nuestros desaciertos.

¿Ingenuidad o impericia de quienes manejaron nuestra diplomacia en esa época? Tal vez.

Primero, aceptar que se discutiera un caso de tanta trascendencia para la vida de nuestro país sin nuestra presencia.

Participaron únicamente para tales arreglos los representantes de los gobiernos del Reino Unido y el de los Estados Unidos; además, se birló, descaradamente, el principio del Utis Possidetis Iuris, nuestra Carta esencial de soberanía; y se omitió nuestro Justo Título Traslaticio: la Real Cédula de Carlos III, que crea la Capitanía General de Venezuela, el 8 de septiembre de 1777.

A partir de la estafa referida en el párrafo anterior devino el írrito y nulo Laudo Arbitral de París, el 3 de octubre de 1899 (donde tampoco estuvimos presentes); adefesio jurídico forcluído y de nulidad absoluta; que jamás legitimaremos como causa de pedir de la contraparte, en el juicio que se dirime por ante la Corte Internacional de Justicia.

Se le atribuye una enorme responsabilidad al gobierno del Benemérito Gómez por haber cedido a la presión del Imperio inglés, para proceder a la demarcación (en el terreno), de lo que ya se había “aprobado” de modo fraudulento en el ardid arbitral referido.

Precisamente, con los documentos que entramparon el arreglo; luego del mencionado trabajo por ambas comisiones, en la época gomecista (1905) —que se denomina Tratado Bilateral ejecutoriado― es con lo que en este momento está alegando la Parte guyanesa, en la Corte; además, solicitan en su pretensión procesal que se le confiera la autoridad de cosa juzgada a ese “laudo”; porque ya el gobierno venezolano de esa época lo había dado por “bueno y legítimo”.

No fue sino hasta 1962 cuando ―bajo el gobierno de Rómulo Betancourt― nuestro insigne canciller, Marcos Falcón Briceño, solicita un derecho de palabra en la plenaria de la Asamblea General de ONU, para denunciar el despojo que se perpetró contra Venezuela.

Se obliga a Gran Bretaña y accede a revisar la tropelía cometida y se adelantan gestiones para firmar, el 17 de febrero de 1966, el Acuerdo de Ginebra, donde por primera vez, admiten que la sentencia arbitral de París es írrita y nula, por lo que no surte ningún efecto jurídico ni puede ser documento oponible a nada, y menos en un juicio de la categoría y naturaleza que nos ocupa, hoy, en tan importante Sala Juzgadora de la ONU.

En resumidas cuentas, hubo demasiada tranquilidad e improvisaciones, en este asunto que debió tener siempre el carácter de Política de Estado, y no reacciones intemperantes de gobiernos y de funcionarios desconocedores de la materia.

Nos preocupamos porque a mucha gente ignorante de este sensible caso (para la vida del país) en algunas ocasiones se les designaba para ocupar importantes cargos atinentes a este asunto.

Debemos pronunciarnos permanentemente contra lo que aún siguen perpetrando los gobiernos guyaneses, que vulneran nuestros intereses soberanos, en la Zona en Reclamación y en su correspondiente proyección marítima. Ya están advertidas las transnacionales que las concesiones recibidas son nulas y contrarias al derecho internacional.

Comencemos por dejar sentado, suficientemente, que el Acuerdo de Ginebra viene a ser ―en este preciso momento― el único instrumento jurídico, donde “está vivo” y reconocido exequiblemente este pleito centenario, y en el cual se sintetiza medularmente nuestro reclamo.

Agreguemos, además, como un hecho interesante ―a los efectos del Derecho Internacional Público― que en el propio contenido del Acuerdo de Ginebra se pone en tela de juicio y se cuestiona el Principio de intangibilidad de la Cosa Juzgada (Res Judicata).

Vista así la situación y circunstancias en que ha devenido este pleito expresamos con contundencia que no les quepa la menor duda a los representantes de la excolonia británica que vamos con todo, sin contemplaciones; asistidos en la justeza de saber que estamos reclamando para nuestra nación la restitución de la séptima parte de la extensión territorial, que nos desgajaron en una tratativa perversa; y que, además, no estamos cometiendo ningún acto de deshonestidad o pillaje contra nadie.

El pueblo de Venezuela se pronunciará el 3 de diciembre en el referendo consultivo, con cuyos resultados se establecerá un esquema para acometer las más efectivas estrategias de restitución.

Ya basta. Tenemos más de cien años pidiendo, en justo derecho, la reivindicación de lo que siempre ha sido nuestro.

Vamos, ahora, por todos los medios, a cumplir la gesta de gloria independentista de nuestros libertadores, a partir del Referendo Consultivo, el cual calza ―perfectamente― con nuestra Constitución Nacional.

Guyana se encuentra desguarnecida jurídicamente, ante la Corte; no tiene el más mínimo documento ―de cesión histórica de derechos de nadie— que puedan oponer. En lo único que asientan su Acción contra Venezuela es en el inválido e ineficaz “Laudo de París”.

Lo que decimos, lo divulgamos con sobrada justificación; porque poseemos los Justos Títulos que nos respaldan. La séptima parte de nuestra extensión territorial ―la que nos despojaron― la reclamamos con suficiente fortaleza y asidero jurídico; por cuanto, somos herederos del mencionado espacio.

 

* Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua. jConsultor de la ONG Mi Mapa. Asesor de la Fundación Venezuela Esequiba. Asesor de la Comisión por el Esequibo y la Soberanía Territorial. Miembro del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela (IDEFV).