AGENTES DE MAGNETTO

Juan Martín Perkins*

Gestionar no es pararse bajo un cartel a chillar conspiraciones de los periodistas. 

En vísperas de Navidad, un “desperfecto” dejó a pie en Nueva Escocia a todos los pasajeros de un tren que traía pehuajenses a pasar Navidad en casa.

Recordé la crónica de la luna de miel de mi suegro, cuando cruzó la cordillera en el tren trasandino en 1.950. 

La Argentina del año verde supo tener un servicio ferroviario de excelencia que recorría el país desde Retiro a Mendoza y desde allí, trepando más de 3.000 metros de altura en 200 kilómetros por el cajón del Mendoza, Las Cuevas y Aconcagua, pasaba a Chile y llegaba hasta el puerto de Valparaíso uniendo el Atlántico con el Pacífico.

Coches cama, servicio de primera clase y turista, coche comedor, atravesando la cordillera en invierno y verano, trepando cuestas imposibles con sistema de cremallera y gracias a muchos tramos de túnel a través del corazón de la montaña…

Esta obra de ingeniería fue inaugurada en el año 1910 junto a sus túneles y cobertizos para guarecer a las formaciones de las nevadas y las avalanchas de piedras. Argentina año verde… ¿no?

La obra de los hermanos Clark (descendientes de escoceses) funcionó hasta el año 1948 como empresa privada, pasando a llamarse Ferrocarril “General Belgrano” luego de la nacionalización y estatización del presidente Perón.

En 1979 se interrumpió el servicio y en 1984, apenas llegada la socialdemocracia, se abandonaron las líneas bajo los aludes…  hasta que llegó el tiro de gracia del “ramal que para, ramal que cierra”. Magnetto y Macri ya metían la cola.

Hoy todo es una ruina, aunque muy cada tanto hagan la pantomima de reinaugurar payasadas y cambiar el nombre a calles y plazas.

Esto que pasó con los trenes se replica en toda la infraestructura. La generación del 80 (Roca) hizo y organizó el país, esta generación de militantes de cartel lo saquea, lo funde y lo divide en la discordia.

¿Te acordás de Néstor prometiendo el tren bala? 

Aunque nuestro artista militante se pare bajo un cartel y declame que justo ahora se le complicó por culpa de Clarín, Magneto, la justicia y Macri… ¿cuándo pudo?

Años de saraza demagoga y saqueo permanente, mientras hacían hincapié en la gestión.

¿Dónde está la gestión? 

Gestionar no es pararse bajo un cartel a chillar conspiraciones de los periodistas. 

Enredado entre los yuyos de una ruta detonada a la que ni le cortan el pasto, con rotondas que hubo que hacer 2 veces en 3 años porque reventaron… Eso no es una buena gestión de gobierno, los resultados están a la vista.

Podíamos cruzar el corazón del Aconcagua en tren de lujo llevando cargas y pasajeros al Pacífico, pero ahora no podemos cortar el pasto de la ruta… ni llegar a casa en Navidad.

¿Todo es culpa de Magnetto y Macri? No pedimos que nos prolonguen los subtes en Pehuajó, pero sí que tan solo entre un hilo de agua a la cisterna, ya que pedir presión para que suba a los tanques es más difícil que hacer llegar el tren en navidad… 

Parece que uno se quejara por todo, pero es justamente al revés. Somos muy permisivos. 

Gracias a Dios, la Scaloneta vino a escupirles el asado y a darnos un mensaje de unión, mérito, familia, sentido de nación, trabajo, disciplina y fe que nos rescata del sopor.

Messi es un hombre blanco, heterosexual, patriarcal y cristiano. ¿Cuál es el problema?

Para colmo y espanto de las élites progres, vive con su esposa, tiene hijos y es un padre amoroso, tiene tatuado a Jesús y confiesa agradecido que su talento es un don de Dios…

Esta selección hizo estragos en el relato y el artista militante que chilla bajo el cartel cree que fue obra de Magnetto, pero es a pesar de él.

 

* Productor agropecuario. 

Artículo publicado el 01/01/2023 por Restaurar, http://restaurarg.blogspot.com/2023/01/agentes-de-magnetto.html

GUAYANA ESEQUIBA: SIN ERRORES DISIMÉTRICOS ANTE LA CORTE

Abraham Gómez R.*

Nos encontramos ante un hito histórico disyuntivo. Estamos concernidos a demostrar sin posiciones elusivas o reticentes —en plena unidad venezolanista, “hablando el mismo idioma”— un hecho de vital trascendencia para la vida de la nación: esa extensión territorial, que hemos reclamado desde hace más de cien años, siempre nos ha pertenecido; y tenemos enjundiosos documentos, de pleno derecho, para demostrarlo —llegado el caso— ante la Sala Juzgadora de las Naciones Unidas. Nuestro discurso para pedir justicia tiene que ser unánime y simétrico en todos los sentidos y sectores.

Sin embargo, estamos obligados, primero, a esperar la decisión de la Corte sobre la Excepción Preliminar que introdujimos en junio de este año. Del pronunciamiento respectivo de la Corte se estructurarán nuevas estrategias de reivindicación y restitución de lo nuestro.

El mencionado Ente —en su fallo previo, sin ir al fondo del asunto— declarará si admite o desestima la demanda de Guyana contra nosotros.

En todo caso y frente a una u otra determinación jurisdiccional estamos preparados, en absoluta solidaridad como país; para no incurrir en errores gravosos que puedan causarnos mucho más daño, del que hemos arrastrado desde aquella fecha de ingrata recordación, cuando se nos desgajó una séptima parte de nuestra geografía nacional.

Entendemos que las divergencias y diferenciaciones, al parecer condición casi natural de los seres humanos, siempre van a aflorar por cualquier cosa; no obstante, la presente circunstancia por la que atraviesa la patria nos obliga a pensar, con bastante inteligencia: qué debemos hacer y bajo cuáles estrategias nos comportaremos, uniforme y simétricamente, cuando la CIJ comience a conocer —según sea el caso— el fondo del litigio.

La unidad que exhibimos al resto del mundo demuestra que somos dignos herederos de las glorias y conquistas históricas de nuestros próceres e insignes libertadores. Tal constituyente básico conforma la primera demostración de nuestra fortaleza probatoria, con la cual procederemos a reivindicar todo ese inmenso costado este que nos han usurpado.

Otro factor a considerar, no menos interesante, es la toma de conciencia y el determinante involucramiento de civiles, militares, estudiantes, académicos, políticos, empresarios, obreros. Compatriotas de los distintos cuerpos sociales. De todos quienes llevamos suficientemente acendrada la venezolanidad. Preparados para dar y recibir —con transparencia— las informaciones que dimanarán, prontamente, desde la Corte Internacional de Justicia, donde se comenzará a dirimir, conocer y sentenciar la fase de fondo; siempre y cuando estimen la demanda, y procedamos a consignar el Memorial de Contestación.

De llegarse el precitado momento (y bajo concretas circunstancias), cuando se determine la comparecencia de Venezuela, en el Alto Tribunal de La Haya, será densa y de pleno derecho la alforja de Títulos (que no admiten pruebas en contrario) que presentaremos para la examinación e investigación por parte del Jurado Sentenciador.

Nuestro legajo de documentos dejará sentado válidamente que no hemos despojado nada a ningún país, ni pretendemos hacerlo; y que el írrito y nulo Laudo Arbitral de París, del 03 de octubre de 1899, ha sido siempre un inexistente y vergonzoso adefesio jurídico que jamás debió considerarse como referente y menos asiento jurisprudencial en el Derecho Internacional Público.

Prestemos atención de lo que la contraparte ha venido haciendo —sin escrúpulos—en la zona que reclamamos, con justicia-

En casi todos los medios audiovisuales de Guyana ha aflorado, en los últimos meses, una sibilina y machacona campaña de (des)información, cuyo contenido apunta a hacerle creer a la población que habita en la Zona en Reclamación que Venezuela no posee los recursos argumentativos probatorios de nuestra contención y que, por tales motivos, le habíamos estado rehuyendo al arreglo judicial, como “expedita   alternativa” que ellos presentaron en la Corte.

En ese mismo sentido, estamos observando y analizando el despliegue inusitado en los canales internacionales; también en los diarios de mayor circulación —los de mucha credibilidad y prestigio y los más leídos en el mundo— la ilimitada propaganda que el gobierno guyanés ha cancelado, con la finalidad de darse un barniz favorable en torno al histórico caso del Esequibo.

Tratan de diseñarse una matriz opinática acomodaticia.

Nosotros tenemos abundante documentación para demostrar que fue el Imperio Británico que nos usurpó y despojó, mediante las trampas y demás tratativas políticas-diplomáticas urdidas a finales del siglo XIX, de 159.500 km2; incluso tenían la aviesa intención de arrebatarnos hasta el Delta del Orinoco y una considerable parte del estado Bolívar.

El gobierno guyanés ha desatado un propagandismo con “descomunal ferocidad”, en dos vertientes: en Georgetown, con la utilización de la televisión a diestra y siniestra contra Venezuela; haciéndonos pasar como avaros en la reclamación, o imbéciles e ignorantes del Derecho Internacional Público. La otra burda estrategia ya la conocemos: vienen organizando sistemáticas visitas a la Guayana Esequiba del presidente Irfaan Ali, de ministros, miembros de las Fuerzas Armadas, empresarios, representantes de todas las organizaciones políticas e iglesias.

Sospechamos que, dentro de las estrategias, que han diseñado y acometido los coagentes de la Contraparte en el pleito, se cuentan:los pronunciamientos de la Caricom y —quizás para los próximos días— de la Commonwealth; así también, han logrado sumar opiniones de algunos países que (como es fácil advertir) tienen fuertes intereses en el área en contención y ya han recibido ilegalmente por parte de Guyana concesiones para el desarrollo de proyectos.

Han logrado acopiar suficientes recursos dinerarios de las empresas transnacionales (¿extorsión?) que operan —sobre todo— en la proyección atlántica en la Zona en Reclamación, para cancelar los carísimos honorarios de los abogados litigantes en este caso.

Nuestra simétrica estrategia —nada desdeñable— en simultáneo con la consignación de la Contestación puede apuntar hacia una contrademanda o Interponer acciones de Reconvención, por todo el daño que Guyana ha venido perpetrando a Venezuela.

Nuestro país —en unidad de propósito— tiene todo el derecho para incoar una demanda o instaurar un juicio en paralelo contra la excolonia británica. Todo, relacionadamente, en el mismo proceso.

Siendo de esta manera, entonces, el Jurado sentenciador —conforme en pleno y justo derecho— deberá admitir la solicitud reconvencional; porque existirá absoluta conexidad entre nuestras pretensiones en nueva litis reconvencional y las que ya han sido identificadas objeto de la demanda principal, introducida y ratificada por la contraparte.

El jurado sentenciador de la Corte Internacional de Justicia pasaría a conocer también —por economía procesal— nuestra causa petendi en reconvención (con solicitudes recientes, de signo diferente, ampliadas e irrebatibles) en cuya finalidad procuraríamos que se concluya mediante una Resolución coherente, donde se haga justicia a nuestro país.

Al día de hoy, la contraparte en su Pretensión Procesal no ha consignado el más mínimo documento que pruebe la propiedad de esa nación sobre la extensión que nos arrebataron.

En la Acción interpuesta por Guyana contra Venezuela no hay en sus anexos documentos históricos que demuestren nada.

 

* Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua. Asesor de la Comisión de Defensa del Esequibo y la Soberanía Territorial. Miembro del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela (IDEFV). Asesor de la Fundación Venezuela Esequiba.

ALEGRÍA Y FELICIDAD

Iris Speroni*

Un círculo virtuoso de disciplina, inteligencia y generosidad.

 

Ni en los más afiebrados sueños pudimos imaginar unas fiestas tan felices como las que vivimos.

La alegría nos inunda, nos sale por los poros, en una desmesura que recibimos con los brazos abiertos.

El plantel, el cuerpo técnico y la AFA toda nos han hecho un regalo que llevaremos en el corazón todas nuestras vidas.

Ver, tanto el domingo como el martes, pero en particular el martes pasado, a familias enteras, con sus varias generaciones, en festejos por todo el país, es un respiro para nuestras almas. Miles y miles de niños, de todos los barrios, de todas las localidades, a los saltos, contentos por sus ídolos y por ver a los adultos tan felices.

La alegría es inconmensurable y se la debemos a Messi, al resto del plantel, a Scaloni, quien nos invitó a subirnos a la Scaloneta y a Tapia, por hacerlo posible. Pero también a todos los que mucho antes formaron a Pekerman, a Pekerman, que fue el Maestro de nuestro cuerpo técnico, a todos los profesores de los cientos de miles de niños que en todo el país con avidez practican deportes. Algunos porque les da placer, otros porque piensan que ésa es la única ficha que les hará salir de perdedor; con la cual van a poder comprarle la casa a la mamá. Y nada de todo eso sería posible sin los clubes de barrio, los presidentes y la comisión directiva que se hace mala sangre si se rompe el termotanque o si el pasto está muy seco. Los padres y madres que los llevan y los traen de entrenamiento y les dan proteínas a los párvulos en forma de milanesas.

Ninguno de estos muchachos nació de un repollo. Parte, porque nacieron del útero de la mamá, parte porque se formaron en los miles de pequeños, pequeñísimos, medianos y grandes clubes que florecen en todo el territorio nacional.

Es un círculo de inversión. En activos fijos (canchas, vestuarios), en gastos corrientes (boleto de colectivo, nafta, camisetas, milanesas) y amor (llevarlos, traerlos, alentarlos al borde de la cancha, enseñarles a jugar y también a ser hombres y mujeres honorables, pintar los vestuarios, lavarles el uniforme, inflar las pelotas). También es un círculo de inversión en saberes. José, quien entrenó a Pedro, que a su vez preparó a Juan, el cual adiestró a Lisandro, que luego dirigió a Nahuel. Un círculo virtuoso de disciplina, inteligencia y generosidad.

Y lo que hacemos en fútbol lo repetimos cada día. Los que terminan el secundario de noche, los que van a aprender un oficio, los que van al industrial, los que cursan para enfermería o para integrar la Prefectura Nacional. Millones de personas que todos los días hacen lo mejor para ellos y los suyos.

Lo que nos dio esta selección es hermoso de punta a punta. Se sobrepusieron a las dificultades y festejaron el triunfo con su familia ante la vista del mundo. Cuando fue el momento de disfrutar, lo hicieron con coca y fernet con el pueblo en la calle y luego con el pago chico que los vio irse con el bolsito cargado de futuro e ilusiones. Como afirmé en ME VUELVO A ILUSIONAR, borraron de un plumazo los cientos de millones de dólares que pusieron a políticos, periodistas, artistas, catedráticos para forzarnos a decir que es lo que no es. No, señores, el pasto es verde.

Todos tenemos mucho para agradecer. Espero que Tapia organice un Tedeum, porque todos se lo merecen, empezando por él mismo.

También mucho que aprender de estos atletas excepcionales.

Voy a usar las palabras del jovencito Julián Álvarez, por la simple razón de que yo no lo podría decir mejor: «Decirle a los más chicos y adolescentes que sigan soñando, creyendo; que si trabajan y se sacrifican y hacen las cosas bien y, sobre todo, si son buenas personas, estarán más cerca de lograr sus objetivos y sus sueños». El mejor consejo que van a recibir en sus vidas.

Les deseo una muy Feliz Navidad junto a los suyos. Que estos momentos imborrables queden con nosotros para siempre.

Los tiempos actuales podrán ser duros, pero a) estamos todos juntos en este barco y lo sabemos, b) hemos descubierto que después de todo, hay por acá bastante buena gente. Tenemos por delante tiempos promisorios. Nada es imposible si trabajamos, nos sacrificamos y hacemos las cosas bien. El futuro es nuestro.

«Navidad Criolla», del Maestro Enrique Breccia.

¡Felices Fiestas, llenas de amor!

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Notas relacionadas

Me vuelvo a ilusionar

http://restaurarg.blogspot.com/2022/12/me-vuelvo-ilusionar.html

Club social y deportivo

http://restaurarg.blogspot.com/2022/06/club-social-y-deportivo.html

 

Artículo publicado el 23/12/2022 por Restaurar, http://restaurarg.blogspot.com/2022/12/alegria-y-felicidad.html

Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales

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