ALEMANIA Y LA PROPIEDAD

Iris Speroni*

Los dadores y receptores de subsidios hacen propaganda en contra de la propiedad del pueblo común.

A pesar del título, éste no será un artículo sobre Alemania. No del todo. Sino sobre nosotros.

Sobre nosotros y la propiedad. Sobre si la propiedad debe ser de las familias o de las empresas. Sobre la relación propiedad-familias y propiedad-empresas.

Soft-landing

Alemania más de una vez es citada como ejemplo de la izquierda champagne.

Hace unos meses la población de Berlín votó un plebiscito donde ganó que el Estado asumiera la propiedad de viviendas en alquiler las cuales hoy forman parte de portafolios de grandes fondos de inversión. En ese momento, tuvo gran cobertura en Página 12 y otros medios de comunicación.

Intentaré aportar datos y hablar no de alquileres sino de propiedad.

Alemania

Es un país que hace tres décadas se reunificó. Esto quiere decir que la mitad del país está a una generación de distancia de un régimen donde el Estado era dueño de todo. Proveía educación, salud, trabajo, automóvil (a veces) y vivienda. Porque todo era del Estado. Las viviendas y las fábricas. Luego de la reunificación algunas propiedades fueron reintegradas a sus dueños pre-régimen, pero no ocurrió en todos los casos y ciertamente no con los bienes construidos por el gobierno comunista.

Vamos a las viviendas. En la fabulosa, magnifica, moderna, emprendedora, canchera, Alemania, que le dice a todo el mundo cómo debe vivir, qué combustible puede usar en su automóvil, cómo debe generar electricidad, y qué está bien y qué está mal, sólo el 46% (menos de la mitad) de los hogares poseen vivienda propia, según datos de la agencia nacional de estadísticas.

Aun así, verificamos una gran dispersión. Desde estados donde el 64,7% de los hogares es propietario a Berlín donde sólo el 17,4% lo es.

Si bien no es estricta la distribución, vemos que los estados del sur y del oeste tienen más propietarios y los ex-soviéticos (con una excepción), no los tienen. Sin embargo hay un detalle que rompe este relato: las tres grandes ciudades (ex o no ex) carecen de propietarios con Berlín con el deshonroso primer puesto, seguido por Hamburgo y Bremen.

¿Quién es el dueño de las viviendas en esos lugares? No sucede como en Argentina (o en Italia), donde un propietario, con sus ahorros, compra o edifica para alquilar y logra tener dos, tres o seis departamentos que le proveen renta. Por el contrario, son grandes empresas que poseen miles de edificios de alquiler.

El caso de Berlín es particular (aquí). Luego de la unificación el gobierno evaluó la situación edilicia de Alemania ex Oriental y comprobó que existía hacinamiento (varias personas en el mismo departamento), falta de mantenimiento de los edificios y en algunos casos, los mismos deberían ser demolidos.

El Estado nacional con los fondos para la reunificación decidió dar millonarios subsidios a tres empresas para que construyeran cientos de edificios en alto y alquilaran los departamentos. En lugar de dar créditos hipotecarios para que los mismos sean vendidos en cómodas cuotas a flamantes propietarios. Los primeros años fueron de felicidad: alquileres contenidos (a pesar de la inflación del euro), debido a la falta de costo inicial de inversión para las empresas y a bajos costos de mantenimiento propios de edificaciones nuevas. Con el correr de los años sucedieron tres eventos: 1) el deterioro de los edificios que requieren crecientes costos de mantenimiento, 2) el negocio fue vendido por los tres empresarios alemanes a fondos de inversión internacionales que pretenden retorno por su inversión al contrario de los propietarios originales que habían recibido subsidios estatales, 3) inflación del euro combinado con una presión demográfica agravada por la incorporación de cinco millones de inmigrantes. Por todo esto, los actuales propietarios y administradores decidieron subir el monto de alquileres frente al enojo general (después de todo 82,6% de berlineses alquilan).

Respecto a las otras dos ciudades, Hamburgo y Bremen, sufrieron desde la posguerra a la fecha la afluencia de personas, fruto primero del despoblamiento rural y luego la inmigración propiciada por el gobierno. Esos nuevos habitantes urbanos, en lugar de ser provistos por créditos hipotecarios que les permitieran comprar una vivienda, como es el caso en Italia, España y Francia, son condenados al alquiler eterno, en particular en el primero de los casos (23,9%).

Cerdos y alemanes

Alemania es uno de los principales productores y exportadores de carne porcina del mundo, por lo que abastece a su exigente mercado interno y genera excedentes cuantiosos de exportación, que tienen por destino otros países de la Unión Europea y China. El 80% de la producción está en manos de cuatro firmas propietarias de criaderos, frigoríficos y comercialización. Controlan toda la cadena. Poseen megagranjas con decenas de miles de animales alimentados a forraje (mayormente importado) y en condiciones de sanidad inadmisibles en nuestro país. Es por eso que han tenido un brote de fiebre y han debido sacrificar rodeo hace poco.

La porción de mercado que le queda al pequeño productor es poco y nada.

No es de extrañar la conformación de estos gigantescos conglomerados. El Estado entrega sustanciosos subsidios y estas empresas, además de tener su ingreso genuino de más de mil millones de euros anuales cada una y darle trabajo a miles de personas, son una ventanilla de recepción de dinero estatal. Demasiado precioso para dejarlo en manos de simples granjeros. Es más, el sistema socialista/capitalismo de amigos que es Europa favorece la creación de firmas al sólo efecto de recibir subsidios. Cuanto más grande la empresa y su producción, más grande el subsidio y más el incentivo a aplastar al pequeño productor.

Por lo cual, la fabulosa Alemania, ejemplo de los socialdemócratas de café de nuestra cámara de diputados y favorita de nuestra izquierda champagne, ha construido ladrillo a ladrillo un sistema que sólo favorece los grandes conglomerados económicos e impide o deniega el acceso a la propiedad al ciudadano de a pie, tanto para tener su hogar como para acceder a un medio de producción.

Es la clase gobernante de Alemania (los dadores y receptores de subsidios) una de las que hace propaganda en contra de la propiedad del pueblo común. “No tendrás nada y serás feliz”. Propuesta lanzada por el Fondo Económico Mundial en Davos hace dos años atrás y subscripto y publicitado por Naciones Unidas en la Agenda 2030.

Argentina

La situación es bien distinta.

Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, sólo el 19,7% de las familias alquilan (en el censo la proporción es mayor aún que en la muestra de EPH). El 60,6% es propietario, y el resto tiene algún tipo de usufructo. El 97,4% no sufre hacinamiento crítico. Bien lejos de Alemania… a nuestro favor.

Veamos la producción porcina. Sólo el 18% de la producción porcina proviene de lo que acá se denominan “megaproductores”, que son aquéllos con más de 1.200 madres. Mega productor acá y en Alemania significan, como vemos, dos cosas bien distintas.

La popularización de la propiedad en Argentina está más extendida que en Alemania. No es lo único. El consumo de carne en el país europeo no llega a los 60 kg por habitante por año, cuando nosotros (los pobres) consumimos fácilmente el doble. Esto es para otro día.

Estamos a la víspera de la discusión del impuesto a la herencia, ya sea en las legislaturas provinciales, ya sea en el Congreso. No importa qué dicen los miembros de la casta sino qué buscan (y no dicen). La discusión es sobre si las familias serán o no unidades de producción económica. ¿Queremos una sociedad donde sólo las empresas generen riqueza o aceptaremos a la familia como unidad productiva como lo ha sido desde la antigüedad a hoy?

Para un gobernante es mucho más fácil manejarse con tres empresas grandes —si son corruptas, mejor— que lidiar con decenas de miles de familias-empresarias, por definición ingobernables.

Para poder hablar del impuesto a la herencia, tendremos que repasar a Chesterton y a Hilaire Belloc y sus conceptos sobre la propiedad, esto es: explorar a la familia (y no al individuo) como unidad de generación y propagación de riqueza.

Por lo pronto, tenemos información sobre los modelos que nos ofrecen los propagandistas de la Agenda 2030, de la cual el impuesto a la herencia es un paso ineludible.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Fuentes

% Propietarios de Viviendas – Instituto Alemán de Estadísticas (Statistisches Bundesamt)

https://www.destatis.de/EN/Themes/Society-Environment/Housing/_Graphic/_Interactive/owner-occupier-rate.html 

Alquileres en Alemania: una economía planificada

http://restaurarg.blogspot.com/2019/09/alquileres-en-alemania-una-economia.html

EPH – Encuesta Permanente De Hogares – INDEC – propiedad de vivienda

https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/eph_indicadores_hogares_05_211885439BED.pdf

Producción Porcina – Informe CONINAGRO

http://www.coninagro.org.ar/DocsVarios/Informes/2018-01-Porcinos.pdf

 

Notas relacionadas

Nada será tuyo (Sertorio)

http://restaurarg.blogspot.com/2021/03/nada-sera-tuyo.html

El Nuevo «Consenso De Washington». Davos y la Agenda 2030 (Cristian Taborda)

http://restaurarg.blogspot.com/2021/02/el-nuevo-consenso-de-washington-davos-y.html

El gran reseteo es el nuevo NOM (James Delingpole)

http://restaurarg.blogspot.com/2020/11/el-gran-reseteo-es-el-nuevo-nom.html

La deuda y las mentiras verdaderas

https://restaurarg.blogspot.com/2021/12/la-deuda-y-las-mentiras-verdaderas.html

Alquileres en Alemania: una economía planificada

http://restaurarg.blogspot.com/2019/09/alquileres-en-alemania-una-economia.html

 

Artículo original publicado el 01/01/2022 en Restaurar.org, http://restaurarg.blogspot.com/2022/01/alemania-y-la-propiedad.html

ENCRUCIJADA BRASILEÑA 3: ECONOMÍA BAJO ESTRANGULAMIENTOS INTERNOS E INCERTIDUMBRE EXTERNA

Jonuel Gonçalves*

Imagen de Joel santana Joelfotos en Pixabay 

La tasa de desempleo en Brasil cayó al 12,1% en el trimestre julio-octubre, una disminución anualizada del 2,5%, según datos del Instituto Brasilero de Geografía y Estadística. Pese a ello, permanecieron desempleados (https://www.publico.pt/2021/03/06/mundo/noticia/20-milhoes-brasileiros-emergirem-crisis-pandemica-emprego-vao-reagir-1953373) más de 12 millones de personas y, al mismo tiempo, el ingreso promedio del trabajo en el mismo trimestre correspondió a 2.459 reales —equivalente al tipo de cambio actual en torno a los 390 euros —, un 11% menos en doce meses.

La combinación de estos dos datos apunta a uno de los mayores cuellos de botella en la economía brasilera: un mercado demográficamente grande, pero con bajo poder adquisitivo. Incluso en períodos de desempleo del 5%, el volumen de salarios bajos alcanzó niveles incompatibles con el desarrollo a un ritmo considerable, ya que estableció límites bajos al consumo más allá de la simple supervivencia. El consumo de las familias en Brasil, en 2019, representó el 63,7% del PIB (https://www.publico.pt/2021/02/02/economia/noticia/pib-afunda-76-2020-penalizado-consumption-turismo -1948909).

Desde 2011, este problema se ha considerado decisivo, pero las políticas económicas adoptadas han demostrado ser impotentes al respecto. En 2012, el fracaso de las facilidades fiscales para estimular los sectores de la producción y el consumo industrial provocó un aumento del desempleo y abrió las puertas a la recesión que duraría de 2014 a 2016. En 2013 fue la verdadera causa de las protestas callejeras.

La situación del mercado de trabajo —puestos de trabajo creados y salarios— es el principal indicador del estado de cualquier economía. En la actual situación brasilera, el aumento de la inflación (10,2%) y la reactivación de las actividades informales tras la flexibilización de las restricciones pandémicas también pesan sobre el empleo y los ingresos. El número de trabajadores informales ahora sería de 38,2 millones de personas en un total de 94 millones de puestos de trabajo.

No es de extrañar, por tanto, que el Banco Central informe el aumento del endeudamiento de las familias y que los niveles de ahorro bruto hayan perdido alrededor de 70 MM de reales entre 2018 y 2019, dejando de lado 2020, el mayor daño causado a la economía en todo el mundo el mundo de covid-19.

El año pasado, el PIB de Brasil fluctuó entre el décimo y el duodécimo lugar en el mundo, según la fuente y el método de cálculo. Su valor nominal en dólares estadounidenses rondaba los 1,5 billones, es decir, siete mil dólares per cápita. La recesión de 2020 fue del 4,1% después de tres años de crecimiento modesto, algo por encima del uno por ciento, con el agravamiento de dichas tasas tras la recesión de 2014-2016. El IBGE reporta pérdidas acumuladas, en 2015 y 2016, del 6,7%.

Otro elemento comparativo central, relacionado en gran medida con los niveles de ingresos y empleo, es el Índice de Desarrollo Humano. La duodécima o duodécima economía mundial en términos de PIB lleva años ocupando el puesto 70 en el IDH.

Durante la pandemia, las ayudas públicas de emergencia (https://www.publico.pt/2020/08/14/mundo/noticia/bolsonaro-melhor-avaliacao-desde-inicio-mandato-vulneraveis-contribuem-resultado-1928088) actuaron como un paliativo importante, garantizando la supervivencia biológica de millones de personas e incluso incrementaron el rendimiento comercial. En el mes pasado, el gobierno lanzó un nuevo programa masivo de asistencia a los bajos ingresos, el Auxilio Brasil, inspirado (política y financieramente) en el anterior Bolsa Familia, con montos más altos y propicios para romper los topes de gasto público, como es el caso en todo el mundo. El riesgo en Brasil, sin embargo, reside en la visión de los políticos para quienes el asistenciacialismo masivo substituye a las políticas expansivas del mercado laboral y la remuneración motivadora.

Las previsiones de crecimiento del Banco Central se sitúan ahora en 4,51% para este año y 0,42% para 2022. El crecimiento previsto para 2021 es, por tanto, un dato positivo que solo se equilibra con lo negativo del año pasado y, de confirmarse la previsión para 2022, en la práctica, Brasil tendrá una suma de tres años de estancamiento. Dado que es probable que las tasas de inflación actuales se extiendan, al menos durante la mayor parte del próximo año, tendremos un estancamiento en el horizonte.

Frente a la inflación, que tiene factores nacionales e internacionales, el Banco Central eleva la Selic (tasa de interés base), ahora en 9.25%, y, dado el escenario en su conjunto, el diario O Estado de São Paulo señalaba que “el incremento en la Selic y el riesgo de default hacen subir las tasas de interés al consumidor”.

Es obvio que los bajos ingresos, además de inhibir el consumo, no promueven una alta productividad cuyos niveles, en Brasil, aún sufren los efectos de la insuficiente innovación tecnológica y el mal mantenimiento del capital fijo. Este detalle, dicho sea de paso, acentúa los riesgos a largo plazo y recorta oportunidades laborales en el plazo inmediato.

El comercio exterior de Brasil, a pesar de todo, ha tenido un buen desempeño en un marco internacional desfavorable. Este ha sido otro elemento central durante mucho tiempo. El crecimiento de la primera década de este siglo se basó en un entorno externo de altos precios de los productos primarios, masiva Inversión Extranjera Directa —Brasil se convirtió en el segundo destino de IED— y mucho movimiento de capitales de corto plazo. El fin de este “momento” produjo el agotamiento del modelo entonces vigente en Brasil, poniendo fin a otro ciclo de crecimiento nacional.

El agronegocio resistió mejor que otros sectores productivos, sin embargo, la consultora británica Capital Economics apunta a la nueva dependencia externa del país, esta vez del consumo chino.

En estos términos, Brasil continúa en una grave crisis económica que ya ha producido ciclones políticos y, la forma en que se maneje, determinará el estallido (o no) de algunos más. Concretamente, tiene un mercado interno autolimitado y un mercado mundial donde reina la incertidumbre.

Mejorar el funcionamiento interno general es una prioridad en cualquier caso. A escala internacional, está al alcance de Brasil estimular un nuevo marco económico en América del Sur, quizás incluso en todo el Atlántico Sur.

 

* Investigador asociado del NEA/UFF (Rio de Janeiro) e Investigador del ISCTE/IUL. Reside en Niterói (Rio de Janeiro). 

Artículo publicado el 31/12/2021 en Público PT (Portugal), https://www.publico.pt/2021/12/31/mundo/analise/encruzilhadas-brasileiras-3-economia-gargalos-internos-incerteza-externas-1990380. Traducido con autorización del autor por el Equipo de la SAEEG.

EN MEMORIA DEL SUBOFICIAL PRINCIPAL MAQUINISTA (R) MARTIN ALBERTO PADILLA, SOBREVIVIENTE DEL CRUCERO ARA GENERAL BELGRANO

Con motivo de cumplirse 40 años del Conflicto del Atlántico Sur, la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG) desea realizar un modesto homenaje a quienes dieron la vida por la Patria y a los Veteranos de Guerra que honraron nuestro Pabellón Nacional defendiendo la Soberanía Argentina ante el colonialismo británico.

Ante el lamentable proceso de “desmalvinización”, iniciado ya por el propio gobierno cívico-militar y acrecentado por los sucesivos gobiernos democráticos, nos proponemos participar del proceso de “malvinización” que ciertos sectores de la sociedad están llevando a cabo.

La presente carta del Suboficial Principal Maquinista (R) Martin Alberto Padilla fue oportunamente publicada en La Gaceta Malvinense (Órgano de Prensa y Difusión de la Asociación Veteranos de Guerra de Malvinas, AVEGUEMA), Año 5, Nº 18, diciembre de 2006, gracias a la gestión de Mariano Luis Carrara, a quien le hemos solicitado la autorización para publicarla nuevamente.

Estamos convencidos de que debe ponerse en valor los esfuerzos realizados por nuestros soldados y que debemos exigirle a los gobiernos que las Malvinas vuelvan a ser consideradas una Política de Estado, ya que en los últimos años solo se han hecho declamaciones en lugar de haber denunciado un sinnúmero de tratados y declaraciones que solo han logrado vulnerar nuestra integridad territorial.

Consideramos que las vivencias de Nuestros Héroes deben ser difundidas para mantener viva la llama y para que las generaciones más jóvenes tomen conocimiento de lo que han hecho por nuestra Patria quienes les precedieron.

Agradecemos al Señor Mariano Luis Carrara por habernos permitido publicar la carta de quien fuera su suegro, amigo, ejemplo y guía hasta su deceso, tal como lo ha expresado en oportunidad de haber sido publicada por La Gaceta Malvinense. 

 

Me llamo Martín Alberto Padilla, soy Sub Oficial Principal Motorista retirado de la Armada Argentina. Tenía 15 años recién cumplidos cuando dejé mi Tucumán natal para ingresar en la Escuela de Marinería, que por entonces se encontraba en la isla Martín García.

Durante mis 36 años en la institución revisté en distintos destinos, como:

Base naval Puerto Belgrano, 1ª y 2ª División de destructores, Escuela de buceo en Mar del Plata, lanchas torpederas en Ushuaia, y en diferentes cursos de capacitación en máquinas navales, guerra química bacteriológica y nuclear (QBN), también cumplí funciones administrativas de logística , en la obra social y en la compañía de custodia en el Estado Mayor General de la Armada.

Tuve el honor de ser seleccionado para realizar un curso de dos años en Inglaterra, sobre turbinas a gas, y luego formé parte de la primera dotación del destructor “Hércules” que fue el primer buque misilístico de la Armada Argentina y de Sudamérica. (Viaje con mi esposa y mis dos hijas por entonces, una de las cuales era Claudia, la mamá de Naara).

En el año 1981 con el grado de Cabo Principal soy destinado al Glorioso “Crucero General Belgrano”, en el año 1982, cuando el conflicto con Gran Bretaña, realizábamos tareas de patrullaje y apoyo a naves y aeronaves entre Ushuaia, Canal de Beagle  y la isla de los Estados.

El día 2 de mayo a las 0400hs dejo mi guardia de máquinas y me voy a descansar, siendo las 0600hs suena la alarma de combate real, tomo mi salvavidas, casco y la linterna, y me dirijo a cubrir mi puesto de combate, como encargado del trozo nº 3 de control de averías e incendio, esto duró hasta las 0900hs en que el Sr. Comandante ordena continuar con las tareas normales, yo me fui a descansar hasta las 1200hs en que tomo guardia nuevamente hasta las 1600hs.

Durante la guardia que en ese momento era tranquila, pues no se movía el Buque, escuchaba los comentarios de una radio de Chile que había posibilidades de un acuerdo diplomático con la mediación del gobierno del Perú; a las 1500hs, aproximadamente, me encontraba confeccionando las planillas de guardia de máquinas, cuando escuché una fuerte explosión seguido de un fuerte sacudón y corte de energía eléctrica; en un primer momento lo atribuí a un problema en los equipos generadores de electricidad, así que me aboqué a la tarea de cerrar las válvulas de vapor, agua y aire de los equipos. Al pasar frente a la porta (puerta) de acceso a la máquina percibo un fuerte olor a humo picante y a pólvora, y a través de la luz de mi linterna observo personal que corría hacia las escaleras con destino a las cubiertas principales, y escuchaba que se corría la voz de que habíamos sido atacados; sin perder  la calma me coloqué mi campera antártica y el salvavidas y me dirigí hacia la cubierta principal.

En ese momento el humo era tan intenso y el olor insoportable, tenía que caminar agarrándome de donde se podía, porque el piso estaba con aceite y petróleo, cuando logro llegar a cubierta principal, el Buque se encontraba escorado hacia la banda de babor (inclinado hacia la izquierda) salía humo por todas partes y había personal herido o con quemaduras, debido a que al explotar el torpedo provocó una lengua de fuego que se desplazó por los pasillos.

Encontrándome en cubierta me entero de que habíamos sido atacados por un submarino inglés con un torpedo en el centro del buque (zona de máquinas); de la misma. Entre los que más nos encontrábamos bien, pusimos las bombas de gran achique, para tratar de mantenerlo a flote. Pero era imposible, debido a la gran cantidad de agua que entraba por segundo.

A las 1630hs aproximadamente el Sr. Comandante da la triste orden de abandonar el Crucero, yo abordo la balsa asignada (nº 32) y cuando la completamos, soltamos amarra, pero debido al fuerte viento y oleaje nos aplastaba contra el costado del buque, lo que provocó la pinchadura y comenzó a desinflarse, algunos de mis compañeros se arrojaban al agua, en busca de otras balsas, pero debido al frió del agua se acalambraban y desaparecían de la superficie. Cuando yo paso a una balsa, caigo al agua, pero por suerte un marinero alcanzo a tomarme del hombro, y me sube a la balsa. (Solo me moje hasta la cintura pero el chapuzón me hizo tragar un poco de agua salada con petróleo, lo que me provocó vómitos durante unas horas).

Cuando se completó la balsa con 18 hombres (tiene la capacidad para un total de 20), soltamos amarras, pero debido al viento, no podíamos separarnos del buque; cuando ya había perdido las esperanzas, aparece un teniente con un bote de goma a motor fuera de borda y formó un trencito con varias balsas y nos alejó unos 50 metros del buque, que se dio vuelta de campana, y comenzó a hundirse lentamente.

Como si nos hubiésemos puesto de acuerdo, de todas las balsas comenzamos a cantar el Himno Nacional Argentino y luego de a vivar al Crucero, a medida que se hundía sentía que se hundía parte de mi vida, porque a pesar de solo haber estado dos años a bordo, lo aprendí a querer, porque era mi segundo hogar y mis camaradas eran mi familia que se hundía con él.

Cuando se hundió totalmente fue un silencio total y solo se veía el techo color naranja de las balsas, a continuación vino la tarea de organizarnos, para ver si había algún herido y tratar de no dormirnos, porque con el frió suele ser fatal; el viento en esos momentos era de unos 120 kph y el frió de 7 u 8 grados bajo cero; estábamos mojados e inmóviles y acalambrados, orinábamos en una bolsa de polietileno y la usábamos de bolsa de agua caliente. Recuerdo que rezábamos mucho y contábamos cuentos y anécdotas; a las 24hs de estar a la deriva amaneció un día de mucho sol y un mar de aceite (calmo) de pronto escuchamos el ruido de un motor, y se trataba de un avión de reconocimiento, de nuestra Armada, que al divisarnos nos hacía señas con las luces y se inclinaba de un lado hacia el otro, en señal de saludo; seis horas más tarde divisamos en el horizonte tres columnas de humo, nos empezamos a inquietar pero luego comprobamos que se trataba de destructores Piedrabuena y Bouchard y del Aviso Gurruchaga de la Armada Argentina.

A las 40 hs de seguir a la deriva y siendo ya muy de noche, se levanta viento y oleaje nuevamente, cuando se nos acerca el destructor Piedrabuena, para rescatarnos, lo cual se dificultó, debido del mal tiempo.

Una vez en el destructor, nos proveen de ropa seca, atención médica y de alimentos, luego se acercaban camaradas para preguntarnos si habíamos visto a hermanos o amigos que tenían en el Crucero, navegamos dos días más buscando sobrevivientes y luego nos destacamos al puerto de Ushuaia, donde llegamos de madrugada, de allí fuimos a la base aeronaval, donde nos hicieron un censo y nos abordamos un avión naval para ser trasladados a la base aeronaval Comandante Espora (Bahía Blanca) y de allí, por vía terrestre a el hospital Naval Puerto Belgrano. A lo largo del camino (26 km) la gente en la ruta nos saludaba.

En el hospital nos revisaron y luego me fui al Comando de la Flota de Mar, donde pude afeitarme y darme un buen baño, mientras algunos compañeros me conseguían ropa y calzado, ya que solo tenía lo puesto.

Lo más doloroso fue el tener que enfrentar a algunos familiares de mis camaradas, algunos de los cuales sabía que estaban muertos, y de otros no sabía nada, (y les contestaba que en comisión y era  nuevo en el buque, por ue no quería dar una información falsa).

Por la noche en un ómnibus de Costera Criolla, emprendí el regreso a mi hogar; durante todo el viaje comentábamos lo sucedido y preguntábamos si alguien había visto a fulano etc., etc. Por momentos llorábamos y en otro cantábamos recordando lo sucedido. A las 8 de la mañana llegué a la puerta de mi casa, y me invadió el miedo de encontrarme con una mala noticia, mi esposa estaba embarazada de 7 meses y también temía por la salud de mis padres y mis suegros, pero gracias a Dios no sucedió nada. Fue una alegría inmensa volver abrazarme a mi esposa y mis dos hijas.

Hoy casi 22 años de aquella experiencia, me queda el orgullo de haber servido a Mi Patria cuando me necesitó y cumplir con el juramento que hice a la bandera cuando tenía 15 años, de defender a la Patria hasta la muerte si fuera necesario.

Hace dos años que estoy retirado del servicio activo, y estoy recuperando el tiempo que estuve separado de mi familia, que siempre me apoyó y sufrió a mi lado.

Y disfruto de mis nietas Evelyn, Naara y Agustina.

 

Martín Alberto Padilla,   Sub Oficial Principal

Veterano de la Guerra de Malvinas

 

Como anexo póstumo, y como un amigo y servidor, rindo homenaje fiel a su memoria, incorporando a su relato los nombres de sus nietos y bisnietos que seguramente estarán orgullosos de conocer y compartir la historia desde los ojos de quien vivió estos hechos.

A sus hijos Martin Alberto Padilla García, Rosana Elizabeth Padilla García.

A sus nietos Camila, Micaela, Máximo, Lourdes, Sol,  Sebastián y Julieta.

A sus bisnietos Faustino y Franceska.

Mariano Luis Carrara

¡Gloria y Honor a Nuestros Héroes de Malvinas!

Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales

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