COMENTARIOS SOBRE EL MARKETING DEL PARTIDO COMUNISTA CHINO

Julio C. Ferrari Freyre*

Dr. Zhang Weiwei, profesor de Relaciones Internacionales y Director del Instituto de China de la Universidad de Fudan en Shanghai. Foto: China.org.cn.

El 31 de mayo de 2021 se celebró la Trigésima Sesión de Estudio del Politburó del Partido Comunista Chino (PCCh), dedicada a “contar bien la historia de China” y “promover la voz de China en el escenario mundial”.

De las treinta Sesiones de Estudio ya celebradas, solamente la Decimosegunda, realizada el 25 de enero de 2019, versó sobre el tema de las comunicaciones, tratando “la promoción de los valores correctos dentro de la sociedad china”, según las normas actuales del PCCh, especialmente en los medios sociales electrónicos tan populares entre los ciudadanos chinos. La prensa ya está bien educada en este sentido a pesar de algunos rebeldes en Shanghai y Guangzhou.

Las Sesiones de Estudio se realizan, desde 2002, al mismo tiempo que las reuniones generales del Politburó del PCCh, normalmente en el Salón Huairen dentro de Zhongnanhai, la sede central del PCCh y del Gobierno de la República Popular China. Suelen tratar un tema puntual de actualidad (y se supone preocupante) y asisten integrantes del Politburó y algunas autoridades del gobierno.

Los presidentes Jiang Zemin y Hu Jintao consideraban que las sesiones ayudaban a comprender los temas bajo discusión, mientras que el actual presidente XI Jinping las utiliza para impulsar sus ideas políticas y apuntalar su autoridad[1].

En la última Sesión, el Dr. Zhang Weiwei (张维为), profesor de Relaciones Internacionales y Director del Instituto de China de la Universidad de Fudan en Shanghai, realizó una presentación y pocos días después, el día 21 de junio pasado, publicó un artículo en el Diario de Beijing titulado “Es totalmente posible contar la historia de la política china de una manera más precisa y emocionante”[2]. Se supone que el mismo es una versión adaptada de la presentación que realizó frente a los asistentes de la Trigésima Sesión, habiendo alcanzado una notable repercusión en la prensa de Asia oriental y en medios académicos relacionados con esa región.

No es extraño que el profesor Zhang haya sido invitado a exponer en la Sesión ya que es uno de los intelectuales públicos preferidos del PCCh y su interpretación de como contar la política china ha sido uno de los temas favoritos del presidente Xi Jinping desde que asumió en 2012. Es considerado uno de sus ideólogos y una de las personas que pueden influir en las más altas autoridades del gobierno chino. A la luz de esta predilección podemos inferir que el Presidente no está muy satisfecho con los numerosos mecanismos de propaganda del Estado chino, entre ellos la agencia Xinghua, los Institutos Confucio y la Diplomacia del Poder Suave (Soft Power).

El Profesor Zhang Weiwei estudió Relaciones Internacionales en la Universidad de Fudan, en la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing y en la Universidad de Ginebra donde obtuvo su maestría (1990) y doctorado (1994). Fue traductor de inglés de la cancillería china entre 1983 y 1988 y trabajó con Deng Xiaoping y Li Peng en este carácter. Ha publicado cuantiosos artículos en revistas especializadas y en la prensa, además de numerosos libros en chino e inglés. También tuvo programas de televisión y presentaciones en Youtube. Es sin duda uno de los más mediáticos, mejor conocidos y más populares profesores universitarios del país. Sin embargo, cabe destacar que Zhang, más allá de sus credenciales académicas, no es popular entre sus pares ni entre los “intelectuales públicos” chinos[3].

En su artículo, Zhang describe cinco líneas que China y el PCCh deberían seguir para contrarrestar las posiciones críticas de algunos Estados y de los medios de prensa occidentales:

  1. Renunciar al clásico paradigma de “democracia versus dictadura” y en su lugar emplear el de “buena gobernanza versus mala gobernanza”.
  2. Comparar el desenvolvimiento institucional de la República Popular China con el de tres tipos de Estados: países en desarrollo, países con economía en transición (emergentes) y los países occidentales.
  3. Relato o narrativa cultural demostrando la profunda tradición de las decisiones políticas tomadas por China.
  4. Perspectiva moderna: Comparación de muchos de los logros modernizantes que sobrepasan los de Occidente y la relación entre estas modernizaciones y el sistema político chino, para hacer más convincente y persuasiva la historia reciente de China.
  5. Comunicar al mundo las normas chinas: detrás del crecimiento chino se evidencian una serie de ideas y métodos probados que se deben depurar para que sean reconocidas como normas internacionales.

Sin duda, preocupa al Partido el deterioro de la visión que tiene el mundo de la República Popular China. Este desprestigio es manifiesto en la prensa internacional, especialmente en revistas y periódicos de circulación masiva o de referencia para la toma de decisiones a nivel estatal o empresarial.

Han contribuido a este deterioro la agresividad de su diplomacia (Wolf Warrior Diplomacy), la actitud adoptada ante los cuestionamientos por los derechos humanos en la provincia de Xinjiang, las belicosas demonstraciones de fuerza y agresividad hacia Taiwán, las continuas acciones contra la Iglesia Católica china más la persecución de la secta budista Falun Gong, y la evaporación de las libertades democráticas en Hong Kong contenidas dentro de la formula “Un País, Dos Sistemas”, junto a la constante erosión del acuerdo firmado en 1997 con el Reino Unido. Más recientemente, la confusa y a veces contradictoria relación de los acontecimientos que llevaron a la pandemia del SARS-Covid-19, sumado al recuerdo de otros problemas de salud e higiene del pasado inmediato, también han afectado al prestigio de China en el mundo.

Zhang insiste en sus publicaciones que en China debe educar al resto del mundo para que puedan comprender la especial posición del país, su historia, tradiciones, filosofía y normas. Sin este conocimiento, los demás países no podrán entender el ejemplo que significa China y los tremendos esfuerzos realizados desde el comienzo de la política de apertura de Deng Xiaoping en 1978[4].

Además, considera que existen cinco razones por las cuales China ha logrado un colosal progreso en las últimas cuatro décadas:

  • Gobernanza de partido único: modelo tradicional en China ya que desde su primera unificación en 221 a.C. siempre tuvo un gobierno centralizado similar a la actual administración de un solo partido.
  • Centralismo neo-democrático: sistema superior al concepto leninista de centralismo democrático, porque el pueblo (los que participan excluyentemente del PCCh) participa en el diseño de los planes quinquenales y otros asuntos de gobierno.
  • Creación de demandas. Las expectativas de la población frente a los planes quinquenales y el progreso del país han creado demandas que pueden ser programadas a mediano y largo plazo.
  • Administración del desarrollo: más que administración pública, China tiene administración del desarrollo encauzada dentro de los planes quinquenales y de las conferencias económicas del PCCh y dentro del esquema de la “economía socialista de mercado”, sistema únicamente aplicado en China.
  • Filosofía china de gobernanza: minyi versus minxin. El filósofo Mencio (372-289 a.C.) diferenciaba entre los conceptos de minyi u “opinión pública” que puede variar a muy corto plazo, y minxin o sea “el corazón y la mente del pueblo” o intereses permanentes o de más largo plazo de la nación.

Las construcciones de Zhang Weiwei son sumamente interesantes, aportando una ventana que nos permite observar, en buena medida, las creencias y aspiraciones de la dirigencia china o, al menos, lo que él recomienda que ésta deba hacer. Podemos imaginarnos que existe una comunidad de ideas entre el profesor y el presidente teniendo en cuenta que el mismo Presidente Xi lo eligió para hacer su presentación en la Sesión de Estudio de mayo del año en curso.

Con justa razón Zhang, y todo el pueblo chino, está orgulloso del gran avance que ha experimentado su país desde 1978. El nivel económico y social de millones de personas ha mejorado con trabajo, viviendas decentes, servicios básicos (agua, electricidad, comunicaciones, etc.), al punto de que buena parte del complejo industrial se dedica a la producción de bienes para una población cada vez más ávida de artículos de consumo, aun cuando hay importantes áreas del país que siguen inmersas en el subdesarrollo.

Este orgullo se ha traducido en un nacionalismo claramente fomentado por el PCCh y se ha constituido en una herramienta para legitimar al gobierno del mismo Partido. El pueblo lo acompaña ya que su nivel de vida continúa creciendo.

Esa legitimación es una de las principales preocupaciones del gobierno de Beijing frente a las crecientes demandas de participación del pueblo, especialmente de los que han alcanzado niveles superiores de educación, los que han logrado un mayor ingreso (clase media) y los que han viajado a países con una mayor participación popular en el gobierno. Aun cuando se ha experimentado con elecciones de autoridades a nivel más bajo (en las aldeas rurales), resta mucho camino por andar.

Probablemente por las anteriores razones Zhang menciona la necesidad de cambiar el “paradigma democracia/dictadura” por el de “buena gobernanza/mala gobernanza”. Considera que la oportunidad de “buena gobernanza” que ofrece el partido único es superior a la ofrecida por un sistema democrático con su pluralidad de partidos políticos, elecciones, legislaturas, etc., siendo que, de cualquier manera, el “centralismo neo-democrático” permite la participación del pueblo.

Zhang menciona el desenvolvimiento institucional y la administración de desarrollo que bien podríamos traducir como planificación centralizada. Sin duda, en este aspecto China tiene una gran ventaja sobre los países en desarrollo y occidentales, contando con medios económico-financieros muy importantes y con la suficiente fuerza la autoridad para concretar obras públicas, zonas industriales, instalaciones de transporte, etc., sin la oposición de responsables locales o de la población que muy rara vez puede manifestarse en contra de los planes del gobierno.

En otro aspecto institucional, China fue el primer país del mundo en incorporar un sistema de ingreso a la administración pública por medio de exámenes. Las exigencias de éstos incluían conocer las obras de Confucio a la perfección y el sistema político chino. El aparato burocrático rara vez pudo extraerse del pensamiento confuciano; esta rigidez de conceptos creó a su vez una inamovilidad en la administración del imperio generando también una inflexibilidad de pensamiento al entrar en contacto con otras naciones o etnias. El sistema burocrático chino también creo un pensamiento elitista afectado por el peculado y la corrupción.

En el caso de China, la meritocracia se ha convertido justamente en rígida, tecnocrática y corrupta. Afortunadamente, el Presidente Xi Jinping ha realizado una importante “limpieza” eliminando a centenares de corruptos del partido y de la administración. Es posible que entre éstos hayan sido afectados otros con ideas no tan favorables al actual gobierno.

En relación con la oposición que hace el Profesor Zhang entre los conceptos de minyi y minxin, ésta carece de mucho sentido; el primero trata la opinión pública que puede ser más o menos educada (para Zhang es necesariamente poco culta y equivocada), y conforma un importante elemento de medición del accionar del gobierno y de la opinión del pueblo sobre una cuestión dada. En cuanto al minxin, cabe destacar que “el corazón y la mente del pueblo” es una de las razones por las cuales un gobierno se constituye o se moldea como democrático, autoritario o dictatorial, ya que el interés nacional debe estar siempre presente en el accionar del gobierno, siendo traición actuar contra de él.

Que se celebren Sesiones de Estudio del tipo descripto es muy positivo ya que permite a expertos explicar cuestiones que posiblemente se le escapan a un gobernante y/o a los miembros de su gabinete. El mecanismo bien podría adoptarse en otros países con la participación de académicos y profesionales, preferentemente de diversas opiniones y escuelas, para ilustrar a los gobernantes y así poder definir el minxin del país a largo plazo.

 

 

 

* Julio Ferrari Freyre estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Sophia (Tokio, Japón), Relaciones Internacionales en la Universidad del Salvador y Economía en la Universidad de Deusto (Bilbao, España). Egresó del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (1984) y como Diplomático ha cumplido funciones como Cónsul en Bilbao, en la Embajada Argentina en la R.P.China y como Cónsul General en Guangzhou (R. P. China). Se retiró del Servicio Exterior de la Nación como Ministro Plenipotenciario de Primera Clase en 2018.

 

Referencias

[1] CAI, Jane. “China’s leaders turn to outspoken ‘true believer’ to help improve country’s image internationally”. South China Morning Post (Hong Kong), 26/06/2021, https://www.scmp.com/news/china/politics/article/3138770/chinas-leaders-turn-outspoken-true-believer-help-improve

[2] ZHANG, Weiwei. “It is Entirely Possible to Tell the Story of Chinese Politics in a More Accurate and Exciting Way”, “完全有可能把中国政治故事讲得更透彻、更精彩,” originalmente publicado en Beijing Ribao (北京日报 – Diario de Beijing), 21/06/2021. Traducido por el Profesor David Ownby y publicado en Reading the China Dream. https://www.readingthechinadream.com/zhang-weiwei-on-telling-chinas-story.html

[3] CHEN, Kimbal. “The Politburo’s Recent Study Session: Who is Zhang Weiwei?”. US-China Perception Monitor, Carter Center, Atlanta, EE.UU., 09/06/2021, https://uscnpm.org/2021/06/09/who-is-zhang-weiwei/

[4] ZHANG, Weiwei: “The Five Reasons Why China Works”. The Huffington Post, 26/02/2014. https://www.huffpost.com/entry/the-five-reasons-china-works_b_4859899

 

Bibliografía

NAKAZAWA, Katsuji. “Xi’s ‘lovable’ China is wolf in sheep’s clothing”. Nikkei, 10/06/2021,  https://asia.nikkei.com/Editor-s-Picks/China-up-close/Analysis-Xi-s-lovable-China-is-wolf-in-sheep-s-clothing

CAI, Jane. “China’s leaders turn to outspoken ‘true believer’ to help improve country’s image internationally”. South China Morning Post (Hong Kong), 26/06/2021, https://www.scmp.com/news/china/politics/article/3138770/chinas-leaders-turn-outspoken-true-believer-help-improve

CHEN, Kimbal. “The Politburo’s Recent Study Session: Who is Zhang Weiwei?”. US-China Perception Monitor, Carter Center, Atlanta, EE.UU., 09/06/2021, https://uscnpm.org/2021/06/09/who-is-zhang-weiwei/

ZHANG, Weiwei. The China Wave: The Rise of a Civilizational State. World Century Publishing Corporation, Hackensack, New Jearsey, 2012.

ZHANG, Weiwei. “It is Entirely Possible to Tell the Story of Chinese Politics in a More Accurate and Exciting Way”, “完全有可能把中国政治故事讲得更透彻、更精彩,” originalmente publicado en Beijing Ribao (北京日报 – Diario de Beijing), 21/06/2021. Traducido por el Profesor David Ownby y publicado en Reading the China Dream. https://www.readingthechinadream.com/zhang-weiwei-on-telling-chinas-story.html

ZHANG Weiwei. “Legitimacy flows from prosperity and competence”. 01/03/2017, Zocalo Public Square, https://www.zocalopublicsquare.org/2017/03/01/chinas-one-party-rulers-legitimacy-flows-prosperity-competence/ideas/nexus/

ZHANG, Weiwei: “The Five Reasons Why China Works”. The Huffington Post, 26/02/2014. https://www.huffpost.com/entry/the-five-reasons-china-works_b_4859899

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AUKUS. FRANCIA, EUROPA Y EL PACTO DEL PACÍFICO

Marcos Kowalski*

El 15 de septiembre, Estados Unidos, Reino Unido y Australia anunciaron un nuevo pacto en materia de defensa. La nueva asociación de seguridad trilateral reforzada entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos fue anunciada por Scott Morrison, primer ministro de Australia: “Y así, amigos míos, nace AUKUS”, describió durante su anuncio, acompañado, en forma virtual, por el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

Definió a AUKUS, como “Una nueva asociación de seguridad trilateral reforzada entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos”. Esta alianza es indudablemente un intento de contrarrestar la influencia de China en la región del Indo-Pacífico. Pero como consecuencia, la Unión Europea se siente traicionada y excluida, Rusia la percibe como una OTAN a la asiática y China como una amenaza a la paz y a la seguridad en la región.

Nueva Zelanda advierte que no piensa tolerar submarinos nucleares y armas atómicas en su entorno. Malasia está preocupada de que este movimiento provoque una carrera armamentística nuclear en la zona. Todos estos temores ocurren ante el anuncio que en la primera fase de AUKUS, entre otras cuestiones, se estipula la construcción de ocho submarinos de propulsión nuclear para la Armada australiana.

La repercusión mundial de este pacto se debe a que Los submarinos nucleares se habían limitado hasta ahora a ser un privilegio reservado a seis países, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia, China e India.

Lo que implica esta asociación en el ámbito de defensa y seguridad es que en el club de submarinos nucleares ahora van a ser siete, en lugar de seis, lo que podría abrir la puerta a países como Brasil que tienen proyectos al respecto y que más países quieran tener derecho a poseer esta tecnología.

Los submarinos nucleares son un tema muy sensible en el ámbito de la no proliferación nuclear, porque funcionan con uranio de gran enriquecimiento y con ese elemento se pueden fabricar armas nucleares. Si la cosa sigue así, este club militar va a provocar un efecto dominó de consecuencias imprevisibles.

Al día siguiente del nacimiento de la asociación, Morrison anunció que Australia rompía un contrato de compra de submarinos convencionales por valor de entre 38.600 y 60.000 millones de dólares con la naviera francesa Naval Group. El motivo presentado para acabar con el contrato fue que los submarinos convencionales de la clase Attack “no se adaptan a las necesidades operativas de las próximas décadas”.

La reacción inmediata de Francia fue calificar el rompimiento del contrato de “puñalada por la espalda”. Por lo pronto el canciller francés Jean-Yves Le Drian tachó lo sucedido de “un gran abuso de confianza” y “desprecio” por parte del trío anglosajón. Poco antes Francia había cancelado una reunión que tenía acordada con el Reino Unido para tratar la colaboración en materia de misiles.

“Hemos llamado a nuestros embajadores (de Estados Unidos y Australia) para tratar de comprender y mostrar a nuestros antiguos países socios nuestro gran descontento, que realmente existe una grave crisis entre nosotros”. Tras la retirada de los estadounidenses de Afganistán, sin consultar a sus aliados, y la nueva crisis submarina, “si los europeos no sienten que para permanecer en la historia deben unirse y defender juntos sus propios intereses, entonces su destino será totalmente lamentable”, insistió Jean-Yves Le Drian.

Recordemos que en el contexto de la agudización de la crisis en Afganistán y las críticas a la retirada apresurada e inconsulta de los militares estadounidenses la UE comenzó a discutir nuevamente el tema de la “autonomía estratégica” incluida la creación de una fuerza europea de respuesta rápida.

Además, La Comisión Europea podría dejar de mantener negociaciones sobre un acuerdo de libre mercado con Australia luego de que Canberra rechazara un contrato francés para construir submarinos diésel-eléctricos y se inclinara por los buques de propulsión nuclear construidos por Estados Unidos y el Reino Unido, señaló el secretario de Estado de Francia para Asuntos Europeos, Clément Beaune.

Y nuevamente el Canciller francés dictaminó que la crisis pesará mucho en la definición del nuevo concepto. “Europa debe dotarse de su propia brújula estratégica y esto estará bajo la responsabilidad de Francia en el primer semestre de 2022”, añadió, refiriéndose a la presidencia francesa en la Unión Europea a partir del 1° de enero.

Otras voces opinan que Francia podría ayudar a la India a tener submarinos Attack, pero nucleares, para hacer frente a cualquier posible agresión china en el Indo-pacífico. El Palacio del Elíseo informó que el presidente francés y el primer ministro indio, Narendra Modi, prometieron “actuar juntos en un área del Indo pacífico abierta e inclusiva».

Mediante una llamada telefónica, Macron aseguró a Modi el continuo “compromiso de Francia con el fortalecimiento de la autonomía estratégica de India”, incluida su industria y base tecnológica, como parte de una “relación cercana basada en la confianza y el respeto mutuo”. De acuerdo con un comunicado de la oficina de Macron, el plan tiene como objetivo promover “la estabilidad regional y el estado de derecho al tiempo que descarta cualquier forma de hegemonía”.

Como se ve, la formación de la alianza AUKUS entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos, en el marco de la cual el país oceánico recibirá las tecnologías necesarias para dotarse de submarinos de propulsión nuclear, haciendo nulo un contrato multimillonario con Francia, derivó en una crisis sin precedentes en las relaciones diplomáticas entre París y los países miembros del nuevo pacto.

Si bien la crisis parece amenazar con un deterioro irreparable de las relaciones entre Francia y sus socios, distintos expertos consideran que no pueden esperarse por el momento medidas drásticas por parte de París. Se reveló asimismo que el presidente de Francia y su homólogo estadounidense, Joe Biden, han acordado mantener una conversación telefónica al respecto en los próximos días.

Es que hoy Francia no posee las capacidades militares ni económicas suficientes como para “cerrar de golpe la puerta” y salir de la OTAN. En este sentido, cabe estimar que la política externa de Francia se centrará en Europa, por lo que empezará a promover más activamente el desarrollo de una política común europea autosuficiente de seguridad y defensa.

Pero el pacto AUKUS se concretó para contrarrestar la presencia de los chinos en el Indo-Pacifico y es para China, una amenaza directa, quizás equivalente a la OTAN para Rusia. Precisamente así es como ha sido interpretado por la República Popular China. Para ellos, el proyecto socava la paz y la estabilidad regional, y afecta profundamente la coexistencia pacífica en la región. El telón de la inestabilidad ha acabado por abrirse completamente en el teatro de la geopolítica mundial y en el Indo-pacífico.

* Jurista USAL con especialización en derecho internacional público y derecho penal. Politólogo y asesor. Docente universitario. Aviador, piloto de aviones y helicópteros. Estudioso de la estrategia global y conflictos. 

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¿APRESURANDO LA GEOPOLÍTICA EN EL INDICO-PACÍFICO?

Alberto Hutschenreuter*

Recientemente se volvió a tensar la política entre Estados en la placa geopolítica del Índico-Pacífico, una de las tres plazas globales selectivas donde la situación no es ni de guerra ni de paz (las otras dos zonas o cinturones de fragmentación son Europa del Este y el Mediterráneo oriental/Golfo Pérsico).

En dicha zona son habituales las querellas interestatales entre actores zonales y no zonales, siendo sin duda el ascenso de China una de las principales causas de “movimientos de placas geopolíticas” en la región; un enorme territorio donde existe una pluralidad de conflictos: desde cuestiones que provienen de la Segunda Guerra Mundial hasta pugnas bilaterales y multilaterales por territorios, pasando por situaciones latentes de guerra, etc. Se trata de la región del mundo con mayor diversidad de conflictos y con los más elevados gastos militares.

Por otra parte, es un escenario donde claramente se constata un segundo estado o “anillo” de anarquía internacional (el primero es la clásica ausencia de gobierno mundial), pues allí se encuentran rivalizando en peligrosa situación de “no guerra” actores (Thomas Hobbes diría “gladiadores”) sobre los que recae (nada más y nada menos) la responsabilidad de pensar la seguridad internacional desde un régimen o nueva configuración internacional.

La nueva crisis implicó, está vez, la decisión estadounidense de impulsar la mal denominada “nueva alianza” entre Estados Unidos, Reino Unido y Australia (AUKUS), país este último que no siempre aparece en el grabado geopolítico mundial, pero que ya hace tiempo, preocupado por al ascenso del poder nacional (particularmente naval) de China, ha incrementado sensiblemente sus gastos de defensa.

No se trata de una nueva alianza pues hay que recordar que estos países más Nueva Zelanda y Canadá son parte del sistema de seguimiento de poder pan-óptico y pan-auditivo global conocido como “Los Cinco Ojos”, un sistema que nació en tiempos de Guerra Fría, luego, en tiempos geoeconómicos de la “primera globalización”, amplió su tecnología y fue utilizado para ganar mercados (incluso desplazando aliados), y que hoy ha sido reorientado para vigilar al principal rival de Estados Unidos, China.

Asimismo, también hay que recordar que hace años existe QUAD (Diálogo de Seguridad Cuadrilateral), un foro de seguridad que comprende a Estados Unidos, Reino Unido, India (que define así quién es su aliado) y Australia. Por tanto, ambos esquemas estratégicos, AUKUS y QUAD, son la versión adaptada al nuevo contexto interestatal del siglo XXI de lo que fue en tiempos de bipolaridad el ANZUS (Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos), una alianza político-militar que completaba (en el Pacífico sur) el arco de contención occidental al comunismo con base en la ex Unión Soviética.

Ahora bien, y en clave de hipótesis, ¿podríamos interpretar que la reciente iniciativa de Washington implica una aceleración geopolítica para retar a China en los mares, donde la capacidad de Estados Unidos es (hoy por hoy) superior a la de China?

Es posible que sea así, pues si el tiempo (un medio o recurso esencial para China) corre, Pekín incrementaría su “poder agregado”, esto es, todas las dimensiones de poder nacional, incluido, claro, el naval, y reduciría la distancia que hoy la separa militarmente de su oponente. Es cierto que la potencia asiática ha realizado importantes avances en sus capacidades, por caso, en aquellas denominadas “de negación de capacidades del enemigo”; pero difícilmente China lograría hoy imponerse a Estados Unidos en una querella militar en los mares.

En estrategia existe un “principio de equiparación de los medios”, es decir, la ventaja militar que logra un poder preeminente pronto es alcanzada por el rival. En tiempos de Guerra Fría, dicho principio casi siempre estaba del lado de Estados Unidos, pero pronto la URSS lo alcanzaba. Hoy es complejo calibrar cuán rápido puede Pekín lograr equiparar las ventajas militares estadounidenses. Consideremos, como dato, que China ha incrementado sus gastos militares a 250.000 millones de dólares en 2020; pero la inversión de Estados Unidos casi ha trepado a 800.000 millones (poco más del 3,3 por ciento del PBI, dato cualitativo para considerar), siendo destinada una parte significativa de este monto a “emprendimientos militares sofisticados”.

Por otra parte, desde su victoria en la Guerra Fría Estados Unidos ha llevado adelante varias guerras. Y si bien no ha logrado decisiones militares categóricas, lo que podría ser considerado como “derrotas”, continúa siendo el único país predominante en todas las dimensiones geopolíticas, es decir, es la única potencia con alcance mayor en tierra, mar, aire, espacio ulterior y red cibernética. Además, hasta hoy es el único poder que puede proyectar fuerzas a cualquier parte del mundo y combatir (incluso) en dos frentes simultáneamente.

Por su parte, hace décadas que no sabemos de “China en guerra” (la última confrontación importante fue con Vietnam, más allá de escaramuzas con India, su otro rival). Pero no saber de ello puede también ser relativo: China es un cultor de la estrategia de acción indirecta y del conflicto sin tiempo ni espacio, es decir, como planteaba Sun Tzu en “El arte de la guerra”, derrotar al rival evitando el enfrentamiento directo, una extendida y exitosa cultura de guerra en la región.

También es posible que sea así, pues China, sin descuidar sus intereses, podría “disminuir” la densidad geopolítica y las aprensiones que provoca su proyección “pos-patriótica” en el escenario del Pacífico asumiendo un papel incrementado en el Asia terrestre, es decir, dar más impulso a su iniciativa “Belt and Road” (BRI), donde no se encuentra Estados Unidos y en la que los socios europeos de Washington están cada vez más involucrados (hay que tener presente que el intercambio comercial UE-China es enorme).

De modo que este renacer del espíritu de poderío naval y nacional de Alfred T. Mahan por parte de Estados Unidos en la zona del Índico-Pacífico, bien podría estar asociado con desafiar hoy a China (de hecho, el régimen de Pekín se ha mostrado muy irritado por la iniciativa de alianza trilateral y el suministro de submarinos a propulsión nuclear a Australia) en la gran cubeta oceánica del Mar de la China y la zona de los estrechos, evitando que China (esta vez) logre ganancias de poder “alternado geopolíticas” y obteniendo tiempo, un recurso capital para proseguir un camino ya recorrido por Estados Unidos desde las últimas décadas del siglo XIX hasta las primeras del siglo XX, cuando marchó “de la riqueza al poder”, como muy bien lo analizó en su texto Fareed Zakaria.

 

* Doctor en Relaciones Internacionales (USAL) y profesor en el Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN) y en la Universidad Abierta Interamericana (UAI). Es autor de numerosos libros sobre geopolítica y sobre Rusia, entre los que se destacan “El roble y la estepa. Alemania y Rusia desde el siglo XIX hasta hoy”, “La gran perturbación. Política entre Estados en el siglo XXI” y “Ni guerra ni paz. Una ambigüedad inquietante”. Miembro de la SAEEG.

 

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Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales

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