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GUERRA HAMAS-ISRAEL. GUERRA DE 5ª GENERACIÓN: INFORMACIÓN Y PROPAGANDA.

José Abdala*

La campaña de relaciones públicas de Hamas está funcionando. Ha podido superar a Occidente, a su maquinaría comunicacional, todo su dinero y agencias de inteligencia. Occidente está persiguiendo la zanahoria desde atrás y reacciona constantemente a las jugadas de Hamas. No está siendo proactivo, sino que está siendo reactivo.

La primera semana de operaciones entre Israel y Hamas fue disputada, había un equilibrio de fuerzas en lo que respecta a información y propaganda; la segunda semana fue visible cómo Estados Unidos, el Reino Unido e Israel comenzaron a entrar en pánico.

El intenso bombardeo de Gaza y las víctimas civiles son la razón principal del fallido intento estadounidense-israelí de controlar la narrativa a nivel internacional. El cerco mediático israelí se ha roto.

Vale la pena mencionar que la campaña fallida en Ucrania fue el comienzo de la caída de Occidente en el dominio de la información y de la propaganda.

Como analista puedo ver que las FDI (Fuerzas de Defensas de Israel) creen que están perdiendo la guerra de información y propaganda y continuamente llevan a cabo control de daños. El problema es que en el medio de la operación de control de daños realizan otra acción cinética, como un bombardeo, que empeora más aún su imagen frente al público en general.

El Reino Unido, Estados Unidos e Israel siempre tuvieron éxito en el control total y absoluto del espectro de la información y propaganda; es la primera vez que lo están perdiendo.

Las redes sociales y los ciudadanos individuales que compartieron información fueron la razón principal de esta sorprendente derrota.

El problema es que cuando pierdes el control del espectro de la información y propaganda, no tienes más remedio que tratar de aplastar a tu enemigo y re-escribir la historia, o tu fin está casi asegurado. Se puede esperar que esto derive en un conflicto más amplio en todo Medio Oriente.

Asalto a Gaza

La demora en la ofensiva contra Gaza es consistente con el despliegue de sistemas de defensa aérea de los Estados Unidos en la región para «proteger» a las tropas estadounidenses. Puntualmente nos referimos al grupo de ataque naval liderado por el portaviones USS Gerald R. Ford (CVN-78) en el Mediterráneo y para resguardar a algunas bases estadounidenses en el Medio Oriente. Las armas más temidas de Irán son misiles, incluidos los hipersónicos «FATTAH», y los UAV (drones suicidas). Los ataques aéreos contra Israel podrían provenir desde Irán, desde el sur de El Líbano (Hezbolá), de los hutíes de Yemen y también UAVs de Siria e Irak. Por miedo a ataques desde Irán, Israel en su momento pensó en lanzar ataques aéreos contra este país desde Azerbaiyán. Una vez que los sistemas de defensa aérea Patriot y THAAD (defensa de área de alta altitud terminal) estén en su lugar, podría ser un punto pivote en la historia.

En caso de llevar a cabo un asalto a Gaza, se esperan grandes bajas de ambos lados. La complejidad de un asalto urbano es muy grande, especialmente en Gaza, independientemente de si hay edificios en pie o destruidos. Y a eso se le debe sumar la extensa red de túneles que tiene Al-Qassam desde los cuales pueden moverse de manera subterránea y preparar emboscadas sin ser vistos hasta último momento.

En este momento el portaaviones USS Dwight D. Eisenhower (CVN 69) transita por el océano Atlántico rumbo al Mediterráneo. Allí se unirá al grupo de ataque naval liderado por el portaviones USS Gerald R. Ford (CVN-78) y entre los dos se aseguran la posibilidad de operaciones aéreas casi continuas.

Guerra no convencional

Los Estados Unidos, el Reino Unido e Israel están empantanados ya que no pueden luchar  una guerra no convencional en un escenario con múltiples países al mismo tiempo. Simplemente no tienen la cantidad de hombres necesarios, ni la estructura, ni la logística y ni la mentalidad para una operación no convencional de estas proporciones.

Llegado el caso que varias fuerzas en varios países de Medio Oriente coordinen acciones de guerra no convencionales, la probabilidad de derrota total o parcial del eje Estados Unidos – Reino Unido – Israel es grande.

Intentar aplicar un enfoque convencional, lo que implica un altísimo grado de destrucción y muerte de civiles, no será tolerada esta vez. Ni en el extranjero, ni en casa. Con respecto a este tema, Europa debe tener mucho cuidado con su postura y evitar problemas en su propio territorio.

La OTAN no está preparada ni concebida como una máquina de guerra no convencional a gran escala. No importa cuánta tecnología y armamento tenga si no puede utilizarla.

Esto podría convertirse en una guerra no convencional de gran escala que será muy difícil de ganar y ni siquiera estoy considerando en la ecuación lo que sucedería si China ejerce más presión sobre Taiwán y Australia, Rusia sobre Polonia y Corea del Norte sobre Corea del Sur.

* Ex Oficial FOE FAA. Aresinforservice.

 

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE

F. Javier Blasco Robledo*

Existe una tendencia universal a magnificar todo lo que nos llega precedido o acompañado de una buena y aparentemente inocente y bien calibrada propaganda.

El marketing bien llevado y sin escatimar esfuerzos es francamente muy rentable y son numerosos los adeptos que se crean y apuntan al carro de lo novedoso, lo acogen, aplauden, lo hacen suyo y hasta lo defienden sin ningún tipo de miramiento o duda.

Los que asiduamente me leen, conocen que una parte muy importante de mi vida profesional la he dedicado directa o indirectamente al estudio, análisis, desarrollo, dirección y aplicación de la Inteligencia tanto como a través de la diplomacia militar. Son precisamente los varios destinos y comisiones de servicio en cada uno de ellos, los que me han llevado a conocer de primera mano las tácticas, técnicas y procedimientos (TTP) de bastantes servicios de inteligencia militares de países aliados o amigos y poder comprobar la eficacia de casi todos ellos, con especial mención o fijación en los jordanos e israelíes.

Es por ello que siempre he dudado de la eficacia de la tan cacareada y elogiada nueva inteligencia más bien conocida y llamada Inteligencia Artificial (IA). Una herramienta que apareció hace escasos años, como algo novedoso y con mucha fuerza a la que una inmensa mayoría auguraba grandes éxitos y que, en breve, sería capaz de desplazar los viejos procedimientos, antenas, medios desplegados en el terreno y analistas especializados en nuestros centros, porque un simple ordenador cubriría y superaría con creces, las débiles, peligrosas y costosas capacidades de todo ese mencionado tinglado desplegado entorno a un territorio o evento de más o menos importancia.

El otro día, repasando mis apuntes y conocimientos sobre el tema, me encontré que entre las causas que pueden provocar un fallo de inteligencia de este tipo, se encuentran: el cansancio por la observación repetitiva sobre el objeto de atención especial, la obsolescencia del motivo que la originó, la reducción de los presupuestos y personal necesario para obtener ciertas garantías de éxito y fiabilidad, el profundo desconocimiento del tema de observación y análisis por parte de los nuevos implicados en caso de relevo de observadores, el no repasar y aplicar las lecciones aprendidas en otros eventos o momentos similares como el Yom Kippur ―hace cincuenta años― tal y como refleja la fotografía, la extensión del objetivo y los cambios en sus formas de actuar y, por último, pero no menos importante, los cambios de procedimiento empleado por la parte observadora sin haber mantenido un mínimo tiempo de solape entre los nuevos y los viejos, para poder contrastar los resultados de cada uno de ellos.

En razón a uno de aquellos destinos, conozco de primera mano y creo que bastante bien, las TTPs empleadas por las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) tanto en Gaza como en El Líbano para mantener un control fiable y preciso sobre Hamás y Hezbollah respectivamente, dado que ambos grupos terroristas, fuertemente alimentados y armados por Irán (su eterno enemigo a ultranza), son movidos por estos cada vez que quieren desestabilizar la zona o impedir que se practiquen negociaciones o iniciativas de paz israelíes con países árabes de la zona, o se lleven a efecto, una vez firmados.

Una teoría y situación que lleva ya muchos años sobre el tapete de juego y que no aporta nada nuevo, salvo dos cosas de mucha importancia, tanto el numero como las capacidades de entrenamiento y el armamento a su disposición puesto por Irán ha mejorado exponencialmente y quedaron muy atrás aquellos tiempos que disponían de una serie de cohetes de fabricación artesanal, con corto alcance y fácilmente detectables por sus trayectorias y velocidad de crucero; también figura entre sus cambios importantes, sus medios de comunicación, que se basan más en el mensajero a pie, en bici o patinete y cada vez se usan menos las obsoletas radios militares o civiles, que eran fácilmente detectables.

Pues bien, a pesar de aquellas facilidades que ya no existen hoy en día, el número de personas infiltradas, compradas u obligadas a permanecer disfrazadas y dispersas entre los terroristas y sus dirigentes políticos -por diversos motivos o deudas contraídas con Israel- al parecer, ha decrecido enormemente. Parece ser que era muy caro, tremendamente delicado y se confiaba en que la propia IA era la que les proporcionaría la necesaria información, pero que, en razón a lo expuesto en el párrafo anterior, no les llega nunca o en cuentagotas.

No quisiera pontificar con este tema, no me encuentro en disposición de elementos de peso en estos momentos para hacerlo categóricamente, pero esta posibilidad con un elevado grado de probabilidad de ser cierta, cosa que se llegará a saber dónde y en qué ha estado el fallo de información, cuando ―una vez acabado este grave conflicto― se aclare de verdad, porque de no corregirlo adecuadamente, va en ello su supervivencia y ni los políticos ni sus fuerzas armadas, están en situación de soportar una vergüenza similar en otra ocasión cercana. Israel y los israelíes son gente que, como hemos visto, se juegan el cuello a diario sin importar quien se es o que hace y por ello son muy exigentes con su seguridad.

* Coronel de Ejército de Tierra (Retirado) de España. Diplomado de Estado Mayor, con experiencia de más de 40 años en las FAS. Ha participado en Operaciones de Paz en Bosnia Herzegovina y Kosovo y en Estados Mayores de la OTAN (AFSOUTH-J9). Agregado de Defensa en la República Checa y en Eslovaquia. Piloto de helicópteros, Vuelo Instrumental y piloto de pruebas. Miembro de la SAEEG.

PACIENCIA ESTRATÉGICA IRANÍ: GUERRA BLANDA E ISRAEL

Salam Al Rabadi*

Desafortunadamente, siguiendo el patrón de las estrategias de muchos países basadas en un interés exagerado en temas de derechos humanos, mujeres y democracia en Irán (como el caso de la muerte de la joven iraní Mahsa Amini), ya no es posible ignorar el alcance de la explotación política, seguridad y cultural que se está produciendo. Este patrón fue adoptado previamente en Siria, lo que llevó a su entrada en el atolladero de la guerra desde 2011. Por lo tanto, con base en la presencia de Irán en la misma dirección política, se siguió el mismo patrón, en el que la problemática se relaciona principalmente con la confrontación del creciente poder iraní.

En principio, hay una estrategia que ha quedado clara y conocida y que se basa en trasfondos culturales cuyo principal objetivo es fragmentar las sociedades desde dentro (guerras blandas). Hay muchos países (Israel en particular) no pueden aceptar en absoluto la realidad de la presencia de Irán como una gran potencia regional. A pesar de todas las políticas de sanciones seguidas para aislar y marginar a Irán durante los últimos 45 años, pudo desarrollar su propia fuerza y ​​consolidar su influencia regional.

En consecuencia, aquellos países que son hostiles a Irán no tienen más remedio que avanzar hacia la explotación de algunos temas controvertidos dentro de la sociedad iraní relacionados con los derechos humanos, las mujeres y la democracia, con el fin de desestabilizarla y debilitarla. Por lo tanto, estos países avanzaron hacia la opción de la guerra blanda a través de:

    1. Penetración cultural dentro de la sociedad iraní para desgarrar su estructura política.
    2. Apoyar movimientos terroristas, incluido el intento de reproducir un nuevo ISIS.

En este contexto, hay mucha evidencia que confirma estas intervenciones externas destinadas a sumergir a Irán en conflictos y guerras internas, que incluyen, entre otros:

    • Incautación de cargamentos de armas procedentes del extranjero, coincidiendo con el inicio de disturbios internos.
    • Desmantelar células terroristas que planeaban asesinar a figuras de origen árabe y realizar operaciones terroristas en lugares religiosos para desencadenar una guerra civil.
    • Detención de grupos terroristas vinculados a inteligencia extranjera que trabajen en el contrabando de armas.

Sobre la base de estos hechos, parece que el objetivo principal es destruir la estructura social, exagerar la polarización política y socavar la estabilidad de la seguridad, para que Irán se vuelva más frágil y sujeto a división. Prácticamente, la República de Irán se enfrenta a una guerra híbrida, cuyo objetivo político se basa en enfrentar la influencia iraní que se basa en:

    1. Insistir en continuar con el programa nuclear.
    2. Apoyar los movimientos de resistencia frente a la ocupación israelí de Palestina.
    3. Estar presente en Siria y ayudar al ejército sirio en su guerra contra los movimientos terroristas.
    4. Apoyar a los hutíes en Yemen de forma permanente.
    5. Consolidar la influencia en Irak a todos los niveles.
    6. Acercamiento estratégico tanto con Rusia como con China.

Aquí hay que reconocer que las tensiones internas iraníes son una carta ganadora que Estados Unidos e Israel han tratado de explotar para incitar al pueblo iraní contra el régimen y chocar con él. Esta nueva situación o desafío requirió que el gobierno iraní adoptara una visión diferente sobre cómo lidiar con tales desarrollos. De hecho, el gobierno iraní y sus instituciones de seguridad siguieron una política de moderación y no dieron ningún paso provocativo que pudiera conducir a un enfrentamiento. Por el contrario, se ha trabajado en:

    • Absorber la ira de la gente y permitir manifestaciones.
    • Supervisar de cerca la situación de seguridad y controlar las células terroristas.
    • Revelar a la sociedad iraní las sucias políticas de movilización e incitación mediática.
    • Evidencia de que muchos movimientos de oposición están vinculados a la agenda de países extranjeros.
    • Vincular los hechos internos con el patrón basado en la implementación del modelo sirio en Irán.

En este contexto, e independientemente de la capacidad del gobierno iraní para enfrentar estas guerras blandas, existen desafíos políticos, culturales y de seguridad interna muy serios que ya no se pueden ignorar y requieren una reconsideración de muchas políticas que se pensaban se han vuelto axiomáticos, incluyendo:

    • Ya no es posible seguir una política que se basa en responsabilizar a los gobiernos iraníes y neutralizar al Líder Supremo de la Revolución (o la institución de la Guardianía del Faqih) de cualquier responsabilidad.
    • La existencia de cambios radicales vinculados a las amenazas a la seguridad, que ya no se limitan a la amenaza israelí, sino que se extienden a los movimientos terroristas.
    • Aumentando las complejidades asociadas a los planes extranjeros que buscan socavar los cimientos del estado iraní.
    • Las crisis internas parecen ser las más peligrosas, y pueden llevar a hacer concesiones estratégicas a nivel del expediente nuclear, la causa palestina, la relación con Siria y los movimientos de resistencia.

En resumen, el interés exagerado en los temas de derechos humanos se da en el contexto de las presiones a las que Irán ha estado expuesto durante décadas para lograr objetivos geopolíticos. Sin embargo, de acuerdo con cómo Irán enfrentó los desafíos anteriores, parece que es capaz de superar las dificultades actuales, ya que los pilares del Estado siguen siendo sólidos en todos los niveles.

Además, no debe subestimarse la capacidad de Irán para reevaluar sus relaciones exteriores, basándose en la ecuación de que la seguridad de Irán está vinculada a la seguridad de la región. Irán tiene muchas opciones que mejoran esta ecuación. Hay complejidades multidimensionales vinculadas a la realidad iraní, ya sea en términos de programa nuclear o de aumento de la intensidad de la colisión con Israel o de seguridad energética. Por ejemplo, ya no es posible confiar siempre en la continua moderación de Irán en Yemen y las repercusiones estratégicas regionales y globales resultantes, al menos en el nivel de los equilibrios de seguridad energética global.

Sin mencionar que si la paciencia estratégica de Irán se agota, no es nada improbable que Irán apunte directamente a los intereses israelíes. Quizás en algún momento la confrontación sea directa dentro de la propia Palestina ocupada. Como Irán es plenamente consciente de que todos los intentos de desestabilizarlo no pueden desligarse en absoluto de las reacciones de Israel, que se enfrenta a un peligro existencial tras perder todas sus guerras con el eje de resistencia que es apoyado total e ilimitadamente por la República de Irán.

 

* Doctor en Filosofía en Ciencia Política y en Relaciones Internacionales. Actualmente preparando una segunda tesis doctoral: The Future of Europe and the Challenges of Demography and Migration, Universidad de Santiago de Compostela, España. 

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