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CAMUFLAGE

Iris Speroni (gab: https://gab.com/Iris_Speroni)*

No es más que una pobre e inepta excusa para justificar la intervención de los mercados.

 

El día jueves el gobierno presentó como propio un proyecto de ley del Consejo Agroindustrial Argentino.

Tanto Telam como Página 12 cubrieron el evento con palabras elogiosas.

Página 12

“La iniciativa apunta a beneficiar a la producción agropecuaria y agroindustrial de las 24 cadenas de valor del país. Y busca generar divisas y nuevos puestos de trabajo”.

TELAM

“El presidente Alberto Fernández presentó este jueves el proyecto de ley que crea el Régimen de Fomento al Desarrollo Agroindustrial, una iniciativa que apunta a consolidar el desarrollo de la cadena sectorial a partir de la promoción de nuevas inversiones, la creación de 700.000 nuevos puestos de trabajo hasta 2030 y la incorporación de tecnologías de última generación a partir de una serie de beneficios fiscales e incentivos productivos”.

Casa Rosada

“EN VIVO | El presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner presentan el proyecto de ley de ‘Fomento al Desarrollo Agroindustrial’  “.

Mejoras impositivas

Amortización acelerada de inversiones para el impuesto a las ganancias. Favorece a las grandes empresas que elaboran los productos agropecuarios (frigoríficos, molinos, aceiteras, usinas lácteas) las cuales cuentan con inversiones de capital de magnitud.

Agrofy News

“Amortización acelerada en 3 años, en lugar de 10 años o más de acuerdo al tipo de inversión en cada sector del agro”…contempla la devolución de IVA en tres cuotas…Esta iniciativa alcanza a plantas frigoríficas, acopios, usinas lácteas, plantas de balanceado, planta de tratamiento de frutas, entre otras producciones».

«Para alcanzar el beneficio habrá una Ventanilla Única Digital y allí deberán inscribirse los interesados en acceder a los beneficios de la presente ley. Sin embargo, deberán cumplir con los requisitos como volumen de ventas, de exportaciones, inversiones, entre otras”.

La negrita me pertenece.

Aun cuando se pueda amortizar aceleradamente, con una inflación del 50% ¿En un año, cuánto valdrá a precio histórico un tercio de la máquina? Engañapichanga.

Esto más allá de que: a) no debería haber IVA a las inversiones, b) la amortización (p/ IIGG) debería ser 100% al año de compra, como en EEUU.

Demás está decir que ningún productor ni ninguna pyme pueden hacer frente al fárrago de requisitos que impone la insaciable “Ventanilla Única Digital”. Esto sólo sirve a los grandes.

IVA INVERSIONES. “Devolución con condiciones especiales”. Nuevamente, una serie de requisitos tal que tendrán la misma suerte que los reintegros de derechos de exportación, también prometidos por el Ministro Domínguez. Que fueron devueltos, poco, tarde o nunca o, como sucedió al principio del gobierno de Fernández, embolsados por las aceiteras.

Semillas

Esto es sencillamente fantástico. Tuve que leerlo varias veces para convencerme.

Agrofy

“Certificado de crédito fiscal intransferible, hasta el 50 % de los gastos y erogaciones deducibles del Impuesto a las Ganancias correspondientes a adquisiciones de fertilizantes orgánicos e inorgánicos, insumos y fertilizantes e insumos biológicos, semillas autógamas, forrajeras y hortícolas, debidamente identificadas y fiscalizadas”.

Fíjense que Página 12 habla de “semillas…de producción nacional”.

Según este proyecto los contribuyentes favoreceremos el negocio de las semilleras internacionales como Bayer o Syngenta. Actualmente, el Estado le da al productor un dólar del 50% al 33% del valor real, por lo que éste ha decidido reducir las inversiones en semilla y agroquímicos (fertilizantes, agroquímicos). El gobierno con el objeto de que su política cambiaria y aduanera no perjudique a las empresas multinacionales inventa estos paliativos. Es hacerle el traje a Quasimodo.

La solución no es lo que propone ni el gobierno ni los proveedores. La solución es pagar el precio pleno a quien trabaja. Dólar único no manipulado; eliminación de los derechos de exportación.

Respecto a la semilla y los royalties: hemos puesto fortunas en el INTA por décadas. Tal vez más dinero que el que gastó Monsanto, Bayer, Nidera, Syngenta en Investigación y Desarrollo. ¿Dónde están nuestras patentes? ¿Por qué nuestros científicos no patentaron las semillas cuya investigación pagamos todos?

Hacienda – Incentivos a la Faena

Retrasar el momento de pago de ganancias si el animal supera un determinado peso (400 kg vivo o 225 kg res con hueso en gancho).

Pagar ganancias cuando se cobra el producto es lo correcto. En contra de las excepciones; debería ser así para todas las empresas del país. Dicho esto, esta medida tiene tufillo a favor de los feedlots; una constante kirchnerista.

Fondos Comunes de Inversión y Fideicomisos

Pago de ganancias al momento de distribución de utilidades.

Totalmente en contra. La ley debe ser pareja para todos. Si es al momento de distribuir dividendos, debería ser para todas las empresas, no sólo para algunas. La igualdad ante la ley es un baluarte constitucional.

Me pregunto cuántos políticos tienen intereses en fideicomisos ganaderos o de siembra para que evalúen considerar este disparate.

Envoltorio

El papel celofán con lo que se envuelve este caballo de Troya lo definió muy bien Página 12: nuevos 70.000 de trabajo, exportaciones por US$ 100.000 millones y, en un ataque de paroxismo y desconexión con la realidad, Domínguez auguró 200 MM de tn.

Siempre que las grandes empresas solicitan exenciones o preferencias impositivas, a cambio prometen puestos de trabajo y, para convencer a los políticos, dólares de exportación. Las divisas son la droga de preferencia de los políticos. Necesitan muchas y baratas para poder convertir de pesos a dólares su canuto. Ahora que los compran a mitad de precio, están de parabienes.

Políticos argentinos festejan comprar dólares a $ 98 el viernes 01 de octubre de 2021.

Todo lo que pide el Consejo Agroindustrial Argentino lo adelantó De Mendiguren hace unos meses atrás por la Televisión Pública. Por supuesto nada de esto servirá para los objetivos enunciados porque no existe cadena de causa y efecto entre los privilegios que contempla el proyecto de ley y las promesas efectuadas.

Ministro Domínguez

Como si esto fuera poco, Domínguez, en su incansable intento de enemistarse con los productores, sostuvo que la carne, el trigo y el maíz son “bienes culturales”. No es más que una pobre e inepta excusa para justificar la intervención de los mercados de esos tres productos. No es su primera vez. Ya hizo pingües negocios con los ROEs de trigo y maíz en su actuación anterior. Domínguez es el autor de nefastas iniciativas como  “Maíz Plus” y “Trigo Plus”; “Programa Estratégico Agropecuario”, a la vez que llenaba de personas no idóneas el Ministerio de Agricultura y el INTA.

Productores Agropecuarios

Nada de lo que postula este proyecto de ley servirá a los productores argentinos. Podrá serle útil a Bayer. Tal vez, y no es seguro. Pero no al productor. Tampoco a las provincias. Esto último lo aclaro porque el gobierno le dirá a gobernadores y senadores que esto llevará rentabilidad, trabajo y prosperidad a sus pagos. Nada de eso sucederá, simplemente porque el efecto de las medidas no aumenta la inversión, ni la producción, ni el trabajo bien remunerado.

Lo que los productores necesitan es sencillo:

  • Que los dólares se paguen a valor libre o mejor aún, en dólares físicos. Que el trader venda en dólares al exterior y le pague a acopios o productores individuales en dólares. Mejor aún, que el 100% de las transacciones pase por alguna de las bolsas de cereales del país, preferentemente en dólares.
  • Que se eliminen los derechos de exportación.
  • Que se elimine el impuesto interno a los combustibles.
  • Que se elimine IVA a todo forraje, combustible, alimento o servicio público.
  • Que se eliminen todos los adelantos impositivos.
  • Que se reinstale el ajuste por inflación. 
  • Que se arreglen los caminos rurales con el dinero que se cobra para caminos rurales.
  • Que haya servicio médico, policial y docente en las zonas rurales. 

Entonces sí podemos empezar a hablar de cuotas de amortización de capital en los balances fiscales y de distribución de dividendos.

Efectos colaterales de la confiscación del 70% de venta de los productos por parte del estado: los bajos salarios de los trabajadores. Un peón en una granja de cerdos en EEUU gana alrededor de 41 mil dólares anuales. Un trabajador de un rancho ganadero (vacuno) entre 30 y 35 mil dólares anuales. Eso sucede porque los productores cobran el precio pleno por su producto y porque los impuestos son la cuarta parte de los nuestros, con lo que pueden pagar mejores sueldos.

En Argentina pierde el productor y el trabajador mientras se benefician los funcionarios y quedan más o menos incólumes las empresas proveedoras (semillas y agroquímicos, en su mayoría extranjeras) y las de elaboración y comercialización.

Propuesta

No avalar la ley. Explicar con honestidad y sin miedos por qué y a quién favorece. 

Éste es un gobierno multinacional friendly. En el discurso inaugural Fernández aclaró que favorecería a las mineras, a las petroleras y que la cuenta la pagaría el productor. No olvidemos que un 20% del comercio internacional de granos y oleaginosas está en manos del gobierno chino, gran amigo de Fernández y Fernández.

No es tiempo para sentarse a conversar. Hay que apretar los dientes y esperar el resultado de las elecciones de noviembre. Ir a la justicia con cada ilegalidad como la intervención de los mercados de carne, trigo y maíz. Y recordar que el Infierno guarda un lugar especial para los traidores.

Esto es a degüello, muchachos.

Cualquier otra cosa es perder el tiempo y el buen nombre.


«Camuflage» interpretado por Julio Sosa

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Artículo publicado originalmente el 02/10/2021 en Restaurar, http://restaurarg.blogspot.com/2021/10/camuflage.html

OTRO FRACASO ENCUBIERTO EN AFGANISTÁN

Isabel Stanganelli*

“Afganistán es el modelo de lo que

se puede alcanzar en Iraq”.

George W. Bush

 

Drogas y terrorismo comparten geografía, dinero y violencia. Si fuera un negocio lícito, las drogas serían el tercer producto mundial de comercio, detrás del petróleo y de las armas. Sin embargo, el narcotráfico no solo es ilegal sino que suele ser sostener otras actividades ilegales —por ejemplo el tráfico de armas— y mantiene vinculaciones con muchas otras que forman parte del gran espectro del crimen organizado.

El opio, producto de la adormidera, es la base para producir morfina, goma de opio y heroína. Así como el Triángulo de Oro —Myanmar, Laos, Tailandia— fue fruto de la Guerra Fría, la Media Luna de Oro con origen en Afganistán lo es de la post Guerra Fría. Hoy es un gran abanico de rutas que se irradian en todas las direcciones posibles con centro en ese país.

En 2003, una hectárea de trigo rendía US$ 350. La misma superficie sembrada con adormidera requería US$ 320 en semillas y rendía US$ 6.150, casi 18 veces más. Tiene menos requerimientos, amplio mercado y puede ser conservado indefinidamente. Muy afectados por décadas de guerras, pobreza endémica y sequías frecuentes y prolongadas, esta actividad permite a los afganos comprar armas, alimentos, protección…

Por otra parte el rendimiento del cultivo hizo elevar el salario de la mano de obra por lo cual se detuvieron las tareas de reconstrucción de puentes y rutas, basadas en menores salarios. Los techos y las escuelas quedaron esperando ante la falta de mano de obra disponible. Mientras el comercio de drogas se expande, los esfuerzos legales para combatirlo quedan rezagados. 

Evolución de los cultivos

Si bien los cultivos en Afganistán son ancestrales, el uso comercial de la adormidera se inició durante la ocupación soviética del país, entre 1979-89, con los muyahidines —sostenidos por la CIA (y Rambo)—. Enviaban la morfina base a Pakistán con conocimiento de la CIA —que sostenía la resistencia— o a Turquía, donde mediante refinación se transformaba en heroína.

La resistencia a la URSS y la posterior guerra civil destruyeron las infraestructuras agrícolas, los principales canales de irrigación y rutas al mercado. Tras el retiro soviético, el país perdió los subsidios de Moscú y no recibió más ayuda de Washington ni —salvo de Pakistán— del resto del mundo. Fue la etapa de la guerra civil entre los grupos que habían repelido la invasión soviética pero que no lograron ponerse de acuerdo para el gobierno de la liberada república. Los señores regionales, líderes de tribus y clanes lucharon entre sí, provistos de importantes fuerzas a las que pagaban, alimentaban, vestían y armaban —y cuya fidelidad compraban— con el dinero que aportaban los crecientes cultivos de adormidera.

En la década de los ‘90 Afganistán ya producía más de 2.000 toneladas/año de opio, superando a Myanmar —1.000 toneladas— y Laos y Colombia con 100 toneladas/año cada una.

Hacia 1996 el triunfante gobierno talibán redujo su producción y solicitó ayuda internacional para subsidiar a los campesinos. Se enviaron en total 3,2 millones de dólares en cinco años —unos 630.000 cada año—[1]. Como consecuencia, los cultivos en Afganistán se incrementaron. El mercado ya abarcaba Europa Occidental, Rusia, Asia Central, Pakistán e Irán. Hacia 1999 Afganistán producía 4.565 toneladas (70% del total mundial), más que todo el resto del mundo incluyendo el Triángulo de Oro.

En 2000, en plena época de cosecha —julio— el Mullah Omar prohibió los cultivos e hizo incendiar los laboratorios de heroína y encarcelar a los campesinos que no destruyeran sus cultivos, si bien no prohibió el comercio de los stocks existentes[2]. Esto se debió a que EEUU afirmaba que el gobierno se sostenía con los ingresos provenientes del comercio de la droga y la medida estaba destinada a probar que no era verdad.

En 2001 se produjeron 185 toneladas. Es decir 96% de reducción en escasos meses. Las provincias bajo gobierno talibán casi no tenían cultivos. Las toneladas de ese año correspondieron a áreas bajo el control de la Alianza del Norte e incluso se incrementaron en áreas no tradicionales, beneficiadas por los mayores precios generados por la menor oferta.

La llamativa reducción en 2001 (es muy difícil en un instante bajar el 96% de cualquier tendencia) fue objeto de numerosas especulaciones: ¿se buscaba reducir la oferta para aumentar su precio? (personalmente no creo pues esto beneficiaria a la Alianza septentrional); ¿reconocimiento del gobierno por la ONU?; ¿levantamiento de sanciones y ayuda internacional? Al menos la solicitaron. En ese momento diplomáticos occidentales advirtieron que si se perdía este gesto los cultivos volverían. Pero el presidente Bush Jr. impidió toda rehabilitación diplomática de los talibán al reclamar la entrega de Osama bin Laden.

En 2002, ya sin los talibán, las Naciones Unidas admitieron —con las tropas occidentales— el colapso total de la ley y el orden en Afganistán. El poco dinero destinado a compensar el cambio de cultivos y la falta de industrias para procesar otros no resultó y la adormidera comenzó a recuperar áreas y por consiguiente la producción (3.200 toneladas). Mazar-i-Sharif y Khanabad incorporaron además cultivos de cannabis —marihuana—. Entre ambas y con el país ocupado, generaron ingresos de US$ 1.300 millones, más que lo recibido en concepto de ayuda exterior por el país ese año.

La alianza ocupante entregó en 2003 semillas de trigo para sustituir cultivos, pero curiosamente en esos lugares fue donde más se cultivó amapola: 6% más que en 2002, 75% del opio del mundo. Los funcionarios a cargo de la reducción de cultivos temían ataques de los campesinos pues los alternativos de trigo resultaron desastrosos.

Este comercio aportó ese año US$ 2.300 millones. Los locales por pocos dólares negaban haber visto siquiera laboratorios y destruían cultivos solo a orillas del camino. Solamente en la provincia de Wardak, próxima a Kabul, la normativa del gobierno fue exitosa. Sus 400 familias, que en 2003 cultivaron 5.400 Ha, destruyeron los cultivos de opio en junio de 2004. La sensación imperante es: ¡ahora no tenemos nada! Cerca se han instalado minas antipersonales para evitar el re-cultivo.

En el resto de Afganistán la tendencia continuó. La Oficina de Drogas y Crimen de la ONU —UNODC— indicó que muchos campesinos incrementaban sus hectáreas cultivadas, otros comenzaban sus cultivos y que ya habían incorporado maquinaria, algo nunca antes destinado a cultivos.

Hace más de una década que los observadores de la ONU señalaban que el país podía colapsar ante las permanentes amenazas de las milicias armadas, la pobreza, la corrupción y la narco-economía.

Mientras la ISAF se ocupaba de Kabul[3], EEUU y el Reino Unido actuaban militarmente en el sur. Pero sus intereses no coincidían. EEUU exportaba valores: libertad, democracia, derechos de las mujeres y en suma, lucha contra el terrorismo. Acusaban a la OTAN y a la ISAF de dejarles la carga más pesada.

El Reino Unido debía responder a acusaciones domésticas: los británicos consumían entre el 50 y el 65% de la heroína introducida en toda la UE y el 90% provenía de Afganistán.

En 2001 Tony Blair indicó que el Reino Unido iba a Afganistán a parar el flujo de drogas y que la remoción de los talibán lo lograría. Pero resultó que las armas que éstos compraban eran pagadas con la vida de los adictos en las calles británicas.

En julio 2000 el opio en Afganistán valía 44 U$S/Kg, después de S-11: 95 U$S. Actualmente supera los 150 U$S el Kg. Debemos tener presente cómo se va encareciendo el producto hasta su destino final.

Actualmente Afganistán cuenta con una superficie destinada para el cultivo de adormidera en constante crecimiento: según cifras de la ONU pasó de 70.000 hectáreas en 1994 a alrededor 250.000 hectáreas en los últimos cuatro años.

En 2021, luego de 20 años, los EEUU se han retirado del país sin alcanzar ninguno de sus objetivos.

Gracias al opio este país ahora cuenta con recursos económicos más que suficientes para reconstruirse económicamente. Pero el trauma de siglos de atropellos sufridos —debido a la avidez de unos pocos o a lo estratégico de su posición— determina un futuro extremadamente incierto.

* Profesora y Doctora en Geografía (UNLP). Magíster en Relaciones Internacionales (UNLP). Secretaria Académica del CEID y de la SAEEG. Es experta en cuestiones de Geopolítica, Política Internacional y en Fuentes de energía, cambio climático y su impacto en poblaciones carenciadas.

 

Referencias

[1] Solamente en 1997 Laos recibió 4,2 millones de ayuda internacional y en 1998 Colombia 399 millones.

[2] La amapola se siembra entre septiembre y enero -dependiendo de las regiones-. En julio lo no cosechado debía ser destruido.

[3] De hecho jamás se dieron condiciones de seguridad como para que se alejaran demasiado de Kabul.

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CONFLICTO ENTRE MARRUECOS Y ARGELIA

Marcos Kowalski*

Entre los variados escenarios e hipótesis de guerra que pululan alrededor de este sufrido planeta, el conflicto entre Marruecos y Argelia ocupa sin duda un lugar destacado. Recordemos que en las modernas doctrinas de hoy se analiza la posibilidad de las confrontaciones híbridas, que podríamos denominar como guerras no declaradas.

Pero en este caso, además de acciones hibridas de los dos participantes en territorios fronterizos, y apoyando grupos de milicias, el Frente Polisario Argelia y los separatistas de Cabilia, Marruecos, existe en ambos bandos una impresionante fuerza militar, permanentemente actualizada a los estándares más modernos como consecuencia de una cuantiosa inversión en Defensa.

En un ambiente de acusaciones mutuas, en agosto de este 2021, Argelia rompió relaciones diplomáticas con Marruecos y denunció a este ultimo de infringir el derecho internacional público de diferentes formas, en un capitulo actualizado de un conflicto que viene de por lo menos el siglo XIX, pero que se intensificó desde hace unas seis décadas, con el advenimiento de África independiente.

Se aprecia una rivalidad de alto riesgo con cierres de frontera desde 1994 y ambos contendientes intentando una supremacía regional sin haber podido ninguna de las partes superar a la otra por el momento. Con la ruptura de las relaciones diplomáticas, se habla de cerrar espacios aéreos y oleoductos, además de un aumento considerable de la presencia militar en las fronteras. De tal manera que se trata de un conflicto que parece ineludible y en proceso evolutivo marcado, como toda disputa, por la incertidumbre en cuanto a si evoluciona o no hacia un enfrentamiento armado.

Marruecos y Argelia son naciones parecidas, ubicadas en la misma zona de África, y los dos países se desempeñan de manera análoga en el ámbito de la economía, tienen poblaciones similares que comparten influencias árabes, bereberes y francesas además de la religión musulmana. Eso llevó a que muchos analistas de la década de 1960 imaginaran a estos dos países trabajando juntos por la prosperidad de la región.

Debería tenerse en cuenta que los orígenes de la rivalidad argelino-marroquí se remonta a la época colonial, a la conquista de Argelia por Francia en 1830 y a la rebelión contra esa ocupación instigada por Marruecos. En la represión de los rebeldes marroquíes Francia tuvo un triunfo aplastante que culminó hacia 1840 anexando parte de los territorios fronterizos de Marruecos.

Las provincias, que fueron denominadas Béchar y Tindouf, pasaron a formar parte de Francia y no de Argelia, los franceses nunca demarcaron con exactitud los límites de estas áreas, no les importaban mucho; recién en 1950, con el descubrimiento de metales preciosos y minerales allí, los franceses transfirieron esas zonas a la soberanía argelina.

Pero en 1957, en uno de los tantos virajes de la política exterior francesa para la región, Francia ofrece a Marruecos restituirle las dos provincias con la condición de que se formara una administración combinada franco-marroquí para explotar las riquezas mineras de esas provincias; los marroquíes rechazaron la oferta, no veían conveniente un acuerdo con Francia en un momento en que un movimiento independista argelino estaba en pleno apogeo.

La razón es que el gobierno de Marruecos había llegado a un acuerdo con el gobierno provisional de la revolución argelina para resolver la disputa por ese territorio ni bien los argelinos lograran obtener su autodeterminación, sin embargo, en 1962 al obtener la independencia el nuevo gobierno de Argelia cambió de opinión, se habían perdido demasiadas vidas y Argelia no podía ni quería hacer concesiones territoriales.

Se abandonaron las conversaciones sobre el tema y apareció en ambas partes una desconfianza y hostilidad hacia la otra que llevo a agudizar el conflicto de tal forma que un año después se produjeron crueles enfrentamientos en lo que se conoció como la guerra de las arenas.

A partir de entonces, aun cuando la disputa fronteriza se resolvió, la rivalidad entre Marruecos y Argelia nunca se solucionó. En Marruecos, su monarquía proporciono a la Nación marroquí un sentido de continuidad historia y como la mayoría de las monarquías árabes durante la denominada “guerra fría” se puso del lado de occidente.

Caracterizada por su lucha anticolonial, Argelia, donde se perdieron alrededor de un millón y medio de personas, salió con apremiantes necesidades de restaurar el país, desarrollando un celo revolucionario socialista que la inclino hacia la Unión Soviética, quedando ambas naciones alineadas en lados opuestos del escenario mundial de aquel entonces y aparentemente en un delicado equilibrio.

Cuando en 1975 España, después de una larga batalla legal en las Naciones Unidas, y ante la presencia de unos 350 mil civiles marroquíes que ocuparon la zona, abandona el Sahara Occidental cediendo el territorio a Marruecos, un área de 266.000 km² que se encuentra al sur de Marruecos y limita con Mauritania (este y sur).

La población original del Sahara occidental, los saharauis locales, no fueron consultados sobre el traspaso del área y por supuesto tampoco los argelinos, aun cuando aspiraban al control del Sahara Occidental porque les significaba el acceso al océano Atlántico como corredor alternativo que pasaba por alto el estrecho de Gibraltar, una clave para el acceso de Argelia al dominio regional.

Después que Marruecos se hiciera cargo del Sahara Occidental, Argelia se puso del lado de las milicias saharauis, produciéndose un prolongado conflicto, los proxis saharauies que eran liderados por el denominado Frente Polisario operaban desde territorio argelino, lanzando desde allí periódicos ataques contra Marruecos que perduraron casi dos décadas.

En 1991, cuando un alto el fuego puso fin a las hostilidades armadas, Marruecos dominaba casi el 85% del territorio del Sahara Occidental, pero la disputa, en una paz endeble con el Frente Polisario, complicó las relaciones entre Argelia y Marruecos. Cabe recordar que los argelinos en la década de 1990 estaban inmersos en una cruenta guerra civil contra grupos islamistas. Argel acusó a Rabat de apoyar a las milicias rebeldes y cerró su frontera en represalia.

A pesar de los intentos de normalizar las relaciones, la frontera entre ambos países ha permanecido cerrada desde 1994, aislando entre sí dos de las economías más dinámicas de África. Los dos países, como consecuencia de su hostilidad mutua han emprendido una carrera armamentista.

Marruecos opera uno de los ejércitos más sofisticados de África, su arsenal de origen occidental incluye aviones F-16, tanques M-1 Abrams, cañones autopropulsados, sistemas de misiles de medio alcance, satélites de observación, etc. Entre 2005 y hoy este país gasto aproximadamente entre 48 y 52 miles de millones de dólares estadounidenses en compras militares. En 2020 anunció, asimismo, un plan de cinco años de modernización y actualización del material militar por valor de 20 mil millones de dólares.

Argelia con una vasta riqueza en hidrocarburos, como es natural, no quiere quedar rezagado en cuanto a armamento moderno se refiere y entre 2005 y 2015 había gastado unos 58 mil millones de dólares en defensa. Ha adquirido submarinos rusos clase Kilo, fragatas y nuevos aviones también a Rusia SU-34 y SU-35.

En los últimos años la agitación en Libia, los yihadistas en el Sahel, la caída de los precios del petróleo y las restricciones del COVID han pesado en las economías de Argelia y Marruecos. Esto ha causado tensiones internas en los dos países, Rabat ha tomado medidas para mejorar su relación con Israel a cambio del reconocimiento, por parte de Estados Unidos, de la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental.

En Argel, el gobierno lucha contra un movimiento de protesta que se inició en 2019, produciéndose la renuncia del presidente Abdelaziz Buteflika después de 20 años de mandato (el ex presidente Buteflika falleció el 18 de septiembre de 2021); años de corrupción y austeridad presupuestaria han reducido los servicios públicos en Argelia provocando las protestas desde entonces y el advenimiento de un movimiento secesionista en Cabilia, una región del norte de ascendencia bereber.

El gobierno argelino enfrentando a varios elementos separatistas de Cabilia parece dirigirse a un enfrentamiento violento. Cuando a principios de agosto de 2021, decenas de hectáreas de bosques quedaron seriamente afectados por incendios provocados, aparentemente, por una ola de calor en el norte de Argelia, el gobierno denunció que en su mayoría fueron provocados por organizaciones con sede en Cabilia y calificó a esos grupos como terroristas.

El hecho de que más de treinta soldados argelinos hayan muerto apagando esos incendios forestales puede indicar que ya se han producido tiroteos entre los separatistas y las tropas gubernamentales; en cualquier caso, a mediados de agosto, Argelia acusó a Marruecos de ser cómplice de los terroristas al ayudar a los grupos de Cabilia en su rebelión. De hecho, Rabat viene apoyando verbalmente la independencia de Cabilia.

Aun cuando no está claro si el apoyo marroquí ha ido más allá de las palabras, pero es lógico suponer que Marruecos puede ver a Cabilia como una justa represalia por la intervención argelina en el Sahara occidental, para Argelia ese apoyo constituye “acciones hostiles” y rompió las relaciones diplomáticas con su vecino.

Medio siglo de conflictos y escaramuzas han herido profundamente a Argelia y Marruecos, haciendo que ambos hayan perdido oportunidades para ejercer el poder en la región y prosperar, destaquemos el petróleo y el gas natural de Argelia, pero ambos países son abundantemente ricos en recursos naturales estratégicos, el crecimiento y desarrollo económico se vienen sacrificando para alimentar una rivalidad que puede destruir a los dos.

El conflicto entre Argelia y Marruecos lleva tanto tiempo que el desacuerdo se ha convertido en una fuente de propaganda al negarse a regularizar sus relaciones; los contratos comerciales se subcontratan a potencias lejanas, como Estados Unidos, Arabia Saudí, Irán, Francia etc. La vida económica se ve frenada, ya que la infraestructura de ambas naciones está orientada las exportaciones.

África realiza muy poco comercio interior y Argelia y Marruecos son quizás los países con mayor capacidad para proyectarse en ese sentido, pero no puede suceder si persisten en un conflicto que hacen fracasar todos los intentos de cooperación y las pocas vías de colaboración que podrían existir hoy corren el riesgo de cerrarse.

Los legisladores argelinos están considerando cerrar el espacio aéreo con Marruecos así como un oleoducto que atraviesa el territorio marroquí, mientras de ambos lados aumenta el número de tropas y vehículos en la frontera. Ninguna de estas medidas dañará seriamente el equilibrio de poder, pero recordará que la rivalidad entre Marruecos y Argelia es vieja y con una larga lista de agravios.

Incluidas las demarcaciones coloniales en su momento, los movimientos independistas, la ideología política y una carrera armamentista para ganar la influencia regional, las viejas heridas que foguean este conflicto no sanan pudiendo sangrar al menor roce.

 

* Jurista USAL con especialización en derecho internacional público y derecho penal. Politólogo y asesor. Docente universitario. Aviador, piloto de aviones y helicópteros. Estudioso de la estrategia global y conflictos. 

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