Archivo de la categoría: Argentina

A MI NO ME REPRESENTAN

Marcelo Javier de los Reyes*

De cara a las elecciones, les preguntaron a los candidatos —los que el entrevistador ha creído que eran los más significativos— ¿Cuál fue el mejor presidente de la historia argentina?

Por supuesto, los de izquierda —Nicolás Del Caño, Myriam Bergman, Manuela Castañeira— no encontraron ningún referente en toda la historia argentina. Es cierto, afortunadamente no tuvimos un Lenin, ni un Stalin ni un Mao, aunque tuvimos otros… Lo extraño es que la historia demuestra que cuando los de izquierda debieron exiliarse se fueron a París, a Suecia, a España, y los más cercanos a Venezuela y México. Ninguno a Cuba, a la Unión Soviética, Rumania o China.

Javier Milei respondió “la ‘primer’ presidencia de Carlos Saúl Menem”. En principio, hay que recordarle que la Real Academia Española nos dice que “el ordinal primero solamente se apocopa ante nombres masculinos (el primer mes), no ante nombres femeninos (la primera semana, la primera palabra, la primera vez)”. En segundo lugar, ya puedo imaginar que si Milei fuera presidente tendría una tarea fácil, porque le quedaría poco por destruir, pues ya de eso se encargó su “presidente preferido”. Menem destruyó los sectores productivos, la industria (entre ellas la de la Defensa), la marina mercante (ELMA), las Fuerzas Armadas, el sistema ferroviario (“ramal que para, ramal que cierra”) y el listado sigue.

Leandro Santoro, el médico abortista Adolfo Luis Rubinstein —perteneciente a la Unión Cívica Radical, ministro de Salud de la Nación y secretario de Salud 2017 y 2018, durante el gobierno de Macri— y Graciela Ocaña se decantaron por Raúl Alfonsín. Rubinstein agregó que fue “fue el recuperador de la democracia”… quizás si Herminio Iglesias no hubiera quemado el cajón en el acto de campaña del Partido Justicialista de 1983, en la Av. 9 de Julio, ese título hoy le correspondería a Ítalo Lúder, quien en ejercicio provisional de la Presidencia de la Nación, el 6 de octubre de 1975, dictó los decretos 2770, 2771, y 2772, conocidos como los “decretos de aniquilamiento”, redactados durante el gobierno constitucional peronista con el objetivo de “neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos”. Sin embargo, no hubo un padre para esta democracia a la que se llegó por los propios errores del gobierno militar y por la derrota en el Conflicto del Atlántico Sur. Precisamente ni Alfonsín ni los que le sucedieron han podido demostrar que “con la democracia se come se cura y se educa”, sino todo lo contrario.

María Eugenia Vidal —quien fuera vice jefa del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos, que cobró sus honorarios como tal para poder hacer campaña y ganar la gobernación de Buenos Aires, la que perdió en 2019 y por eso opta por postularse otra vez por la ciudad de Buenos Aires— ponderó a Domingo Faustino Sarmiento. También lo hizo Martín Tetaz, aunque agregó que decía probablemente “porque Frondizi entendió cómo funcionaba un sistema económico y cómo transformar económicamente a la Argentina, pero no fue capaz de construir el poder político necesario para mantenerse en el cargo”.

Aquí cabe hacer una digresión. Diego Santilli, quien también fue vice jefe del GCBA, también sigue los pasos de su predecesora Vidal, ya que se presenta como precandidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. Esta artimaña de cambiar de jurisdicciones tampoco es ajena a los candidatos kirchneristas que fueron tanto candidatos por Santa Cruz como por la provincia de Buenos Aires.

Guillermo Moreno se pronunció por Néstor Kirchner, para luego ampliar su respuesta por “el ciclo Duhalde – Kirchner”, ese mismo Duhalde que en 2020 reconoció que “Decir que el que depositó dólares recibiría dólares fue un error”.

Ricardo López Murphy, quizás recordando su paso por el radicalismo, fue el único que reconoció a Marcelo Torcuato de Alvear, porque supo rodearse de un buen equipo, ya que se decía que el gabinete lo integraban futuros presidenciales”. Es cierto y es algo que algunos historiadores podrán confirmar.

José Luis Espert y Juan José Gomez Centurión elogiaron el gobierno del presidente Julio Argentino Roca y aquí coincido con el dirigente de NOS, en que Roca “fue el fundador del Estado nacional, el que plasmó una idea de proyecto de Argentina y de Nación que sorprendió al mundo”. En este sentido agrego y reitero que Roca ha sido uno de los pocos presidentes que puede ser considerado un estadista.

Para el final dejé a Cinthia Fernández, quien gracias a su bagaje cultural pudo responder que “si hubiera mejor no hubiésemos estado así”. Quizás su juventud y porque estuvo distraída en otras cuestiones, no conozca mucho de nuestra historia pero lo que debe quedar claro es que mostrar el culo en el “Bailando” no es un mérito para ser candidato a un cargo público, aunque muchas lo han logrado. Por otro lado, y con el respeto que los demás apellidados Fernández me merecen, hoy ya tenemos dos Fernández y quizás por eso estamos así, ¿no es así Cinthia?

Además Cinthia insistió en mostrar los mismos méritos en su spot de campaña frente al Congreso Nacional.

Bueno, glosando a la precandidata a diputada nacional del Frente de Todos por la Provincia de Buenos Aires, Victoria Tolosa Paz, quien dio una respuesta contundente al decir “Es tremendo porque en el peronismo siempre se garchó”, para tranquilidad de Cinthia, en el Congreso también se puede.

He visto que a la gente de NOS no le han gustado ciertas críticas que han recibido de otros políticos —entre ellos los del Frente Patriota— por su acercamiento a Javier Milei. En verdad, me resulta incomprensible ver a Juan José Gómez Centurión y a Victoria Villarroel junto a Milei. Me recuerda al error de la conducción del gobierno militar, quienes dejaron en manos de José Alfredo Martínez de Hoz y de Domingo Cavallo —quien para la desgracia nacional también acompañó al presidente preferido de Milei y a Fernando De la Rúa, quien lo usó como figura de reemplazo de López Murphy— la conducción económica del país. Algo que nos salió muy caro y que seguimos pagando.

Bien, así estamos con los candidatos, todos muy prometedores.

Después de ver estos videos, recordé al gran Luis Landriscina cuando en un programa de Mirtha Legrand afirmó, con esa sabiduría que lo caracteriza, que los candidatos debieran hacer un curso de seis meses para poder acceder a sus cargos, algo que luego amplió en una entrevista en la que le preguntaron “por qué cree que esa proposición ha tenido y sigue teniendo tanta repercusión a pesar del paso del tiempo”.

Luis Landriscina respondió:

Porque la realidad es que hay gente que no ha terminado el colegio secundario y son diputados. Quizá, tengan demasiado “vuelo” porque representan una ideología, o lo que sea… pero yo no los escucho nombrar la palabra patria. Entonces, creo que ellos deberían ver la posibilidad de hacer un curso, por ejemplo, de seis meses, de historia, de rigor histórico. Y que haya cuatro profesores universitarios que les tomen examen y los califiquen para discernir y ver si, verdaderamente, pueden representar a la región de donde dicen venir. Porque lo primero que tienen que saber es qué pasó en su provincia… qué anduvo ocurriendo: si es tucumano, por ejemplo, ¿cómo no va a saber sobre la Batalla de Tucumán o sobre la Batalla de Salta… y quién fue el gestor de eso? Como también qué fue el Éxodo Jujeño. Lo que es hoy la patria se construyó con mucha sangre de gente anónima. Pero hay muchos con nombre y apellido. Manuel Belgrano es uno de ellos, José de San Martín es otro, Lamadrid… pero hay infinidad de gente, como los que defendieron en La Vuelta de Obligado” la dignidad de las cosas de nuestro territorio. O sea que vayan a cumplir su labor con conocimiento y otros valores; que asuman esa actitud que me hizo tan amigo del Dr. René Favaloro: “que les duela la patria”. Que les duela la patria y que sepan que gozan del honor de ser diputados o senadores de la Nación. Por eso, también en un programa de Mirtha Legrand del año pasado, me referí a “honorable”: que trabajan “ad honorem” porque es precisamente un honor serlo, y a la patria no se le cobra. Claro que, en esos casos, al venir de sus provincias, los políticos deben asegurarse el pago de sus viáticos porque abandonan sus actividades para venir a Buenos Aires a cumplir otras tareas, y su familia tiene que seguir comiendo. Pero que no haya derecho a jubilaciones de privilegio, con tan solo dos o cuatro años de servicio, cuando todavía hay gente que se ha “gastado” toda la vida trabajando y aún no ha podido llegar a redondear su propia jubilación mínima.

Creo que no hay nada más que agregar… A los creyentes solo nos queda encomendarnos al Señor.

 

* Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Autor del libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones”, Buenos Aires: Editorial Almaluz, 2019.

©2021-saeeg®

ARGENTINA EN EL FONDO DEL MAR Y SIN HIPÓTESIS DE CONFLICTO

César Augusto Lerena*

No podemos asombrarnos de las acciones británicas, tampoco de las de Chile (funcional a esos intereses) ni las de los isleños, que hacen lobby en Europa y conversan con uruguayos, brasileños y chilenos.

El Gobierno no tiene hipótesis de conflicto. ¿Qué organismo estratégico argentino debe establecerlo y cuáles son los parámetros? ¿Quién aconseja al Poder Ejecutivo Nacional respecto a su determinación y acciones? ¿No se enteró la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur que en el Atlántico Sur y, su relación con el océano Indico, Pacífico y la Antártida, hay una extensa zona en conflicto con motivo de la militarización del Reino Unido en Malvinas, en una “Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur” que acordaron todos los países de Africa occidental y América oriental? (Res. ONU 41/11 el 27/10/1986).

¿No se enteró esa misma Secretaría de Estado que el Gobierno de Chile planeaba reclamarle a la Argentina espacios marítimos y del suelo y subsuelo de la plataforma continental argentina? Esta Secretaría tiene como función, según la Cancillería (01/09/2021), “todos los temas vinculados a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes en el Atlántico Sur. Diseña estrategias y coordina acciones en el ámbito bilateral y multilateral para la mejor defensa de los derechos e intereses argentinos (…) Entiende además en las políticas y acciones que realiza el Consejo Consultor sobre temas vinculados al Atlántico Sur. Además, tiene a cargo, la planificación y dirección de la política antártica…”.

Entonces, antes de opinar sobre las funciones incumplidas de la secretaría después de casi dos años de la designación de Daniel Filmus y, en medio de la situación de indefensión que vive Argentina, sería bueno que la Cancillería corrija la misión de esa secretaría: no son los espacios marítimos “circundantes” como dice, sino los espacios marítimos “correspondientes”.

En primer lugar, porque así lo precisa la Constitución Nacional y, después, porque si la referida secretaría no reconoce la diferencia entre espacios circundantes y correspondientes, mal puede establecer una política o, tal vez, los funcionarios desconozcan que el Reino Unido de Gran Bretaña no solo ocupa Malvinas y tres o doce millas circundantes, sino que ocupa y explotan 1.639.900 km2 de espacios marítimos e insulares (52% de nuestro mar), además de disputarnos 1.410.367 km2 de la plataforma continental y 965.597 Km2 de la Antártida Argentina.

Es decir, el equivalente a tener en disputa u ocupados espacios que superan al territorio continental argentino desde La Quiaca a Ushuaia. Un médico clínico diría: sin un buen estudio semiológico y un diagnóstico etiológico, es imposible instaurar un buen tratamiento y, mucho menos, establecer un pronóstico. Y ello seguramente lleva a que el secretario de Malvinas no tenga un plan y no pueda cumplir con otra de sus funciones: “entender en las políticas y acciones que debe realizar el Consejo Nacional de Malvinas”.

No es de esperar ningún avance argentino sin diagnóstico certero y sin plan y, es posible que, frente a ello, haya acción alguna, como ha ocurrido hasta hoy. El secretario ha promovido tres leyes sin debate alguno, en la búsqueda de su posicionamiento político interno y con ningún efecto internacional. La primera, una ley de incrementos de multas a la pesca ilegal que no sancionó ni un solo buque fuera o dentro del área de Malvinas, donde las empresas de España -cuyo país reconoció la soberanía argentina en Malvinas- son los principales socios para la consolidación de la ocupación en las Islas.

La segunda, una ley sobre la plataforma continental que ni siquiera sirve para profundizar una cultura marítima entre los argentinos, que no describe los reales alcances de la recomendación de la Comisión de Límites y que no se acompaña de un fortalecimiento económico, físico, militar y de integración de Tierra del Fuego con el continente.

Finalmente, una ley para crear un Consejo Nacional de Malvinas, a cuyos miembros —después de un año— ni siquiera se los convoca presencialmente a discutir una idea. ¿Se puede —en serio— un tema estratégico y de carácter secreto tratar en forma virtual, al acceso de todos los servicios de información del mundo? ¿Y pueden semejantes asuntos de Estado, cuyos resultados podrían influir negativamente en los espacios en disputa y en toda en Argentina, inclusive la Antártida, tratarse con asesores ad honorem, con dedicación parcial, muchos de los cuales no tienen ningún conocimiento en la materia e inclusive están en la antípodas de lo que prescribe la Constitución Nacional? ¿Puede integrar ese cuerpo el abogado Marcelo Kohen, quien en 2018 promovió un plan de dar a los isleños la posibilidad que se autofinancien con recursos argentinos, que su Gobierno ilegal determine quién puede o no radicarse en Malvinas y que, a los treinta años, tengan un referéndum sobre si quieren vivir bajo soberanía británica o argentina? Por citar solo un caso.

¿Se sorprende la Cancillería que el Gobierno chileno tenga la pretensión de reivindicar 6.000 km2 de plataforma argentina, contrario a lo acordado en el Tratado de Paz y Amistad de 1984? El PEN a través de la Secretaría de Malvinas no tiene un análisis geopolítico. Miremos nuestras Fuerzas Armadas y las de Chile; luego, veamos la desatención argentina en cuestiones marítimas y la desocupación de la Patagonia; la adjudicación hidrocarburífica offshore en manos británicas en el área en conflicto; nuestra tensa relación con los socios del Mercosur; la falta credibilidad en el mundo y, agreguemos en este escenario, la pasividad de la Secretaria de Malvinas que —según las propias manifestaciones de su secretario— tiene como eje de su acción política la búsqueda del diálogo con el Reino Unido y la cooperación (unilateral), cuyos resultados en estos últimos 60 años han sido absolutamente inconducentes.

No nos podemos asombrarnos de las acciones británicas, pero tampoco de Chile, funcional a los mismos intereses, como lo fue durante la Guerra de Malvinas. Argentina presentó todos los documentos sobre sus derechos sobre la plataforma continental ante la Comisión de Límites y firmó el Tratado de Paz y Amistad con Chile en 1984 que delimitó en su artículo 7º, mediante una línea divisoria, los espacios argentinos al este y los de Chile al oeste, según las coordenadas 67º 16’. Y asombra al secretario de Malvinas que no tiene plan, contrario a los 3.200 isleños en Malvinas que avanzan día a día. Hacen lobby en Europa, en el Reino Unido y conversan con uruguayos, brasileños y chilenos. Construyeron un puerto en Georgias del Sur e invierten 85 millones de libras para construir un puerto en Malvinas que desplazará a Ushuaia como acceso principal a la Antártida.

Por su parte los uruguayos atienden en sus puertos el aprovisionamiento, cambio de tripulación, trasbordos, etcétera, de todos los buques que pescan ilegalmente en el Atlántico Sur y Malvinas y proyectan para el 2022 tener un nuevo puerto a esos efectos. Entre otras cosas.

Nos asisten los derechos por el cumplimiento de las obligaciones de la Convención de las Naciones Unidas del Derecho del Mar y por el Tratado de Paz y amistad con Chile de 1984. Los chilenos tensionan la región y Argentina no tiene hipótesis de conflicto. De lo que estoy seguro es que la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur no tiene plan alguno.

(*) ExSecretario de Estado y experto en Atlántico Sur y Pesca

Nota publicada en El Economista, 08/09/2021, https://eleconomista.com.ar/2021-09-argentina-en-el-fondo-del-mar-y-sin-hipotesis-de-conflicto/

EL COSTO DE LA MALA PRAXIS

Iris Speroni (gab: https://gab.com/Iris_Speroni)

Va a estar interesante el día que a los gobernadores, senadores, ministros de economía y de la producción de las provincias les caiga la ficha.

 

¿Cuánto nos cuesta la casta? 

¿Cuánto nos cuesta la mala praxis de estos sujetos?

Hagamos algunas cuentas en el aire.

  • Perdemos plata por la caída del PBI per cápita.
  • Perdemos dinero porque el fruto de las exportaciones termina en el gobierno central y no en las provincias.
  • Perdemos dinero porque el valor de nuestras propiedades cae.
  • Perdemos dinero porque para un trabajador es imposible acceder a la propiedad.

En términos económicos perdemos por flujo (PBI anual) y por stock (el valor de nuestro departamento o automóvil). En resumen, perdemos a diestra y siniestra.

Vamos a abrir un poco estos números.

Caída PBI per cápita

Hace diez años que la Argentina no crece. O al menos crece menos que la población. Toda caída de PBI es dinero que cada uno de nosotros, los cuarenta y cinco millones de argentinos, no tenemos en nuestros bolsillos. Algunos más, otros menos, colectivamente somos más pobres y es mensurable.

El PBI per cápita del 2011 fue de US$ 12.849 por persona. Para mantener la producción per cápita, la misma debería crecer al mismo ritmo que la población. Sin embargo el PBI per cápita del 2020 fue de US$D 8693. Si dejamos de lado el 2020, por la pandemia y tomamos el 2019 (sin pandemia), el valor es de US$ 10.006. Un 20% menos que una década antes. Si hubiéramos mantenido el ingreso por habitante del año 2011, en la década hubiéramos producido unos US$ 255 mil millones más. En diez años perdimos casi dos tercios de un PBI por caída de la producción. Esto es, US$ 5600 menos por habitante. Si no queremos meter el 2020 en la cuenta, 67 mil millones de dólares menos en una década.

Esta caída se debe únicamente a la mala praxis del gobierno (uno y otro). No hubo shocks externos, caída del mercado inmobiliario de los Tigres Asiáticos, derrumbe de Wall Street (2008) o maxidevaluación del real (Brasil). No. 100% nuestros gobernantes.

Transferencia de riqueza de las provincias a gobierno central

Escribí varias notas sobre el robo por parte del gobierno central a las provincias que ronda los US$ 26.000.000.000 anuales. Es riqueza que producen los habitantes y empresas de las provincias y que el gobierno lo roba usando al BCRA como agente de recaudación. Un cobrador de impuestos paraestatal.

Argentina exporta el 90% del té que produce. De ese dinero, el gobierno central se lo roba a los misioneros para dárselo a los amigos, a quienes les vende a $ 103 lo que vale $ 180. ¿Quieren hablar del arroz? El BCRA le roba a correntinos, entrerrianos, formoseños, santafesinos y chaqueños el 50% del valor del arroz que exportan.

Esta semana fue al programa de Canosa el gobernador reelecto de Corrientes. Se quejaba, con justa razón, que la pobreza de Corrientes expele correntinos. Sostuvo que viven 1.600.000 en la provincia y otro millón fuera de ella, mayormente en Buenos Aires. Sostuvo que sus coprovincianos se van no porque lo deseen sino porque en su hogar no hay trabajo. Al gobernador le falta dar el salto conceptual de por qué no hay trabajo. Es fácil. Porque el gobierno central les quita la mitad de lo que producen.

Corrientes exportó US$ 586 millones en 2020 (INDEC). El gobierno central le robó 293 millones con el BCRA. Son US$ 260 per cápita (el INDEC dice que hay 1.122.000 habitantes). Son 187.000 pesos por familia.

Va a estar interesante el día que a los gobernadores, senadores, ministros de economía y de la producción de las provincias les caiga la ficha.

Hay un punto peor que éste, que ya es grave de por sí. Voy a ver si lo puedo explicar bien.

Todos (pyme, agropecuario, software, trabajadores) determinamos el volumen de nuestro trabajo/producción según el precio a cobrar. Si ir a trabajar me reporta menos que lo que gasto en colectivo, no voy. Me quedo vendiendo garrapiñada en mi barrio. Lo mismo sucede con los volúmenes de producción. Si el Banco Central me quita la mitad de la facturación y con lo que queda no cubro los costos, entonces no siembro, no desarrollo software, no exporto vino/cuero/zapatos, no fabrico, no transporto, no vendo. Por lo tanto, el gobierno cuando le dice a TODO el país que va a pagarle la mitad de su valor por sus productos, todos hacen cuentas. Así se determina un nuevo volumen de producción. Algunos continuarán a pérdida para no abandonar mercados (ej. las bodegas mendocinas), otros decidirán no cosechar (ej. peras de Río Negro), otros elegirán no expandirse (ej. arroz en Chaco y Formosa) o irse (ej. pequeñas producciones de arroz en Entre Ríos o empresas de software que se mudan a Uruguay), otros no reinvertir en lo suyo o abandonarán proyectos de diversificación. La consecuencia es siempre menor producción.

Pero nuestros gobernantes en su infinita mala praxis lo ignoran.

Propiedades

Cada vez que hay alguna crisis política y/o económica o problemas de reservas en el central, los precios de las propiedades caen. Esto es así porque las propiedades valen según el ingreso de las personas.

Si los gobernantes arruinan barrios a propósito (como periódicamente hacen) destruyen el valor inmobiliario del lugar.

Destruyeron el Microcentro, primero con una interminable obra de repavimentación de las calles (sacaron el asfalto para poner bloques de cemento), luego lo llenaron de lúmpenes que vendían droga a cielo abierto, luego con el lockdown de un año y medio. Consecuencia: los locales cerrados, las oficinas vacías. La desolación. Eso tiene traducción en dinero. Propiedades que no se alquilan. Propiedades invendibles. Edificios bellísimos de la belle époque que se van a venir abajo por falta de mantenimiento gracias a las expensas impagas. ¿Cuántos galpones sin alquilar hay hoy en la Argentina? ¿Cuántas plantas industriales? Eso es pérdida de patrimonio para decenas de miles de propietarios argentinos. Particularmente doloroso para el pequeño inversor que vive de sus alquileres. Ni hablemos de los alquileres caídos por la nueva ley de alquileres, asociados a una caída del 20% ó más del valor de la propiedad, por sobreoferta. Si sumamos la pérdida de valor de las millones de propiedades en todo el país, tenemos pérdidas multimillonarias.

Acceso a la propiedad

Vamos a lo último. ¿Cómo es posible que nuestros abuelos y padres pudieran comprarse su vivienda y nosotros no podamos? No es que no se hacen viviendas en la Argentina. Sólo en la Ciudad de Buenos Aires se han hecho cientos de miles de viviendas en las villas 1-11-14, 31, 31 bis, 21, Rodrigo Bueno, y todas las que están linderas al FFCC. Todas estas edificaciones en el presente siglo. Viviendas donde los transas cobran suculentos alquileres. Pero hay un pequeño detalle: son propiedades sin escritura. No son propiedades vendibles en el mundo formal, porque no están en el Registro de la Propiedad. Por lo tanto, concluimos, sí se puede construir vivienda pero no en el mundo formal o no por los trabajadores formales.

Comprar una vivienda “legal” es otra cosa. Y hoy, el trabajador no puede acceder. Nuestros abuelos iban a vacacionar a Las Toninas por hotel sindical, tenían un Renault 4, y se hacían su casa en Wilde o Lanús Oeste. Hoy es imposible. Se trabaja en negro o como monotributista, el dinero que se gana se va en el colegio parroquial o la prepaga, no hay crédito hipotecario. Las automotrices no fabrican autos para los trabajadores (chau Renault 4, Fitito, Citröen 3cv).

Lo que se gana de sueldo, se deja la mitad en impuestos en el mostrador del almacén o supermercado. Comprar una vivienda implica 1,5% para la AFIP, sellos, más tasas en el Registro. Los sueldos son de US$ 300 ¿Cómo hace un trabajador para tener una propiedad, a pesar de que los terrenos estén baratos?

La única respuesta de estos heraldos de la mala praxis es “hacer viviendas sociales”, casas diminutas, horribles, sin persianas ni techos a dos aguas, mientras ellos viven en Puerto Madero o en countries. Gente horrible, que hace cosas horribles y desprecia a su pueblo.

Lo mismo sucede con las propiedades comerciales o industriales. Hoy un local inalquilable no vale nada. Depósitos, edificios para instalar fábricas están sobre ofertados. Cuando hay parálisis económica, el valor de la propiedad se resiente.

Ser propietario da libertad. Nada hace más libre a una persona que ser dueña de su techo, de su camioneta, de sus ahorros. Y acá está el peor efecto de la mala praxis de esta gente que pretende gobernarnos.

No hay que tenerles piedad.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

Publicado originalmente en Restaurar.org http://restaurarg.blogspot.com/2021/09/el-costo-de-la-mala-praxis.html