Archivo de la etiqueta: Uruguay

LOS INTERESES GEOPOLÍTICOS DE ISRAEL EN AMÉRICA LATINA

Roberto Mansilla Blanco*

El descrédito de la imagen internacional de Israel tras el genocidio en Gaza y el conflicto que se libra desde hace seis meses entre EEUU e Irán son algunos factores que han persuadido a Tel Aviv a ampliar sus alianzas y esferas de influencia, en este caso hacia América Latina, un escenario donde Israel posee directas conexiones políticas, culturales y de diáspora.

El precedente más inmediato de este reposicionamiento geopolítico de Israel en la región tiene un epicentro clave: la llegada de Javier Milei a la presidencia argentina en 2023. Desde entonces, Milei ha manejado una agenda directamente ligada a los intereses israelíes, ampliados por su conexión con el presidente estadounidense Donald Trump, y que cobra cada vez más amplitud hemisférica ante el actual calendario electoral regional.

Grosso modo, cuatro variables definen las herramientas de actuación de la geopolítica israelí en el hemisferio occidental.

    • La necesidad de ampliar alianzas exteriores ante la inestabilidad en Oriente Medio con las guerras de Gaza e Irán y el declive de la imagen internacional israelí ante el predominio del proyecto supremacista del «Gran Israel» impulsado por el gobierno de Benjamín Netanyahu.
    • La captura por parte de EEUU del ex presidente Nicolás Maduro en Venezuela, país considerado como el principal aliado de Irán y los movimientos islamistas Hamás y Hizbulá en América Latina. Este suceso, además de la guerra que actualmente libra con EEUU e Israel alteró abruptamente la implicación en América Latina de Teherán, el enemigo estratégico israelí.
    • El viraje político presentado desde 2023 en América Latina hacia gobiernos de derechas alineados con el ideario político e ideológico del presidente estadounidense Donald Trump y con los intereses israelíes. Esto ha provocado un inesperado giro geopolítico hemisférico: el retorno de Israel a la región a través de diversas alianzas políticas, principalmente en Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador e incluso la Venezuela post-Maduro.
    • La asistencia humanitaria israelí ante los terremotos en Venezuela y Colombia, que le ha permitido a Israel activar un nuevo campo de actuación que, al mismo tiempo, ha generado fuertes controversias en las redes sociales por su posible implicación política.

A estas variables debe añadirse una importante herramienta de soft power como es la diáspora judía en América Latina, su tejido asociacionista y su influencia política, económica y cultural principalmente en países como Argentina, Brasil y México. Se estima en aproximadamente 300.000 las personas de origen judío en América Latina.

Israel celebrará elecciones parlamentarias el próximo 27 de octubre. Si bien la legislación israelí establece que su diáspora no puede votar directamente salvo en el caso de aquellos ciudadanos con pasaporte israelí que puedan desplazarse físicamente hasta Israel para ejercer el sufragio, estas elecciones implican otro factor colateral para el proyecto israelí en la región, enfocado en la atracción de apoyos políticos a través de la diáspora judía en países como Argentina, Uruguay, Chile, Colombia, Perú, México y Brasil. 

América Latina en 2026: ¿la nueva «Tierra Prometida» para Israel?

A continuación, se observarán los principales escenarios y puntos de conexión de Israel con diversos países latinoamericanos, en gran medida traducidos en una coyuntura política de cambios a nivel electoral en la región.

Argentina, Uruguay y Paraguay

Como se explicó con anterioridad, la llegada de Milei al poder implicó un giro copernicano en cuanto a las relaciones exteriores de Argentina con Israel, diametralmente opuesto al de gobiernos anteriores, especialmente durante la etapa del «kirchnerismo» (2003-2015), más proclive a la multipolaridad y las relaciones con el mundo árabe-islámico.

La afinidad política, cultural y religiosa de Milei hacia el Estado de Israel ha sido públicamente notoria, alcanzando incluso el nivel de alianza incondicional. Entre diversas medidas el mandatario anunció el cambio de la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén y abrió vuelos directos con Israel. Esta afinidad ha llegado incluso al mundo del fútbol. Argumentando su amistad personal con Milei, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu llegó a manifestar públicamente su preferencia por Argentina en la final del Mundial 2026 recientemente realizada en EEUU.

En Argentina existe una población estimada de 250.000 judíos, considerada la mayor en América Latina. Desde 2023, Milei ha visitado Israel en tres ocasiones, la última en abril pasado, donde llegó a proclamar la «unión moral, espiritual y política» entre Argentina e Israel tras una reunión con Netanyahu en Jerusalén. En esa visita ambos gobiernos firmaron los denominados «Acuerdos de Isaac» en defensa de la libertad, la democracia y la lucha contra el terrorismo y el antisemitismo.

No obstante, la relación entre Milei e Israel ha procreado toda serie de informaciones y reacciones mediáticas y en las redes sociales, en particular ante la cada vez más activa presencia de israelíes en las regiones de la Patagonia argentina y del sur de Chile, tal y como se explicará más adelante.

Otras informaciones retratan la supuesta sintonía de Milei con la comunidad Jabab Lubavitch, una de las organizaciones y movimientos del judaísmo ortodoxo y jasídico más dinámicos e importantes del mundo creado en Rusia a finales del siglo XVIII. En algunas de sus visitas a Nueva York, Milei habría participado en actos realizados con esta comunidad.

Con menor incidencia desde el punto de vista político que el caso argentino, la presencia judía en Uruguay es igualmente importante, estimada en aproximadamente 20.000 personas.

El gobierno de Yamandú Orsi (Frente Amplio) ha mostrado su apoyo a Palestina, con importantes críticas hacia la actuación israelí en Gaza. Al mismo tiempo, Orsi ha dejado en pausa el acuerdo entre la Agencia Nacional de Investigación e Innovación y la Universidad Hebrea, a pesar de las presiones de legisladores opositores, principalmente de partidos conservadores y de derechas, que piden retomar el vínculo.

Un reciente caso ha provocado fricciones entre los gobiernos de Uruguay e Israel a raíz de las declaraciones de la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, sobre la eventual detención de Netanyahu en caso de que éste pisara territorio uruguayo en cumplimiento de la orden de detención emitida por la Corte Penal Internacional (CPI), del cual Uruguay es parte.

Han sido igualmente prolíficas en las redes sociales las informaciones sobre la actuación durante las labores de rescate del terremoto en Colombia de Ronnie Kaplan, ciudadano uruguayo de origen judío, quien ha sido señalado como un supuesto propagandista del FDI, así como de presunto justificador del genocidio en Gaza.

En el caso paraguayo, el gobierno de centro derecha de Santiago Peña mantiene un nivel de firme respaldo, alianza estratégica y cooperación bilateral prioritaria con Israel, impulsando el retorno de la embajada paraguaya a la ciudad de Jerusalén. Paraguay ha promovido cumbres virtuales de alto nivel entre ministros de Relaciones Exteriores de América Latina y el canciller israelí Gideon Sa’ar para analizar la situación de seguridad en el Medio Oriente.

No se debe olvidar que, especialmente tras los atentados del 11-S de 2001 en EEUU, la denominada Triple Frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil fue señalada por la inteligencia estadounidense e israelí como un epicentro de actuación del grupo islamista libanés Hizbulá, aliado estratégico de Irán. Con no menos controversias, esta perspectiva ha reforzado el interés de Tel Aviv en la región.

Colombia y Venezuela

Los cambios políticos presentados en Venezuela y Colombia durante este 2026 así como la tragedia humanitaria determinada por sendos terremotos en estos países presentados entre junio y julio ha provocado una inesperada presencia israelí, en este caso a través de labores de ayuda humanitaria que igualmente ha generado críticas y controversias por una presunta implicación política por parte de Tel Aviv.

En Colombia viven aproximadamente 4.000 judíos, toda vez que Venezuela acoge una población de origen judío calculada entre 20.000 y 45.000 personas. No obstante, la llegada del «chavismo» al poder en 1999 implicó un giro geopolítico absoluto para la política exterior venezolana hacia el mundo árabe-islámico, con particular incidencia con respecto a la República Islámica de Irán y de apoyo al pueblo palestino que derivó en la práctica suspensión de relaciones diplomáticas con Israel desde 2009.

Las tensiones entre Caracas y Tel Aviv derivaron en un notable éxodo de judíos venezolanos hacia EEUU, Europa e Israel. Por su apoyo al pueblo palestino, sus críticas a Israel y su acercamiento a Irán y movimientos islamistas como el Hizbulá libanés, el Comité Judío Americano y otros centros sionistas llegaron incluso a acusar de antisemitismo al entonces presidente Hugo Chávez y a su sucesor Nicolás Maduro, de conocido origen judío sefardita proveniente de emigrantes establecidos en Curazao.

En el caso colombiano, el nuevo presidente Abelardo De la Espriella reconoció inmediatamente la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, disputada con Siria. Un día después de ganar las elecciones presidenciales el pasado 7 de agosto, el presidente colombiano se reunió con el embajador israelí en Bogotá toda vez que le ha otorgado a Israel un papel preferente en la ayuda humanitaria tras el reciente terremoto. Así como hizo Milei, De la Espriella también anunció el cambio de la embajada colombiana a Jerusalén.

No obstante, existen fantasmas del pasado que retrotraen la implicación israelí en Colombia, particularmente desde la década de 1980 en medio del conflicto armado que vivió el país sudamericano durante varias décadas. Destaca aquí el caso del exmilitar y mercenario israelí Yair Klein, principal asesor extranjero que entrenó a los primeros grupos paramilitares en Colombia durante la década de 1980, en particular las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) así como narcotraficantes y ganaderos. Investigaciones y sentencias del programa de Justicia y Paz han confirmado que estos entrenamientos contaron con la tolerancia y el apoyo de ciertos sectores de miembros del Ejército y oficiales colombianos de la época.

Por su parte, la caída de Maduro en Venezuela y la guerra entre EEUU e Irán han desplazado la presencia iraní en el hemisferio occidental, principalmente vía Venezuela. En este contexto, Israel ha aprovechado la situación para fijar sus piezas y ejes de transmisión en América Latina. Mientras Washington condiciona el futuro político de Venezuela prácticamente hacia un protectorado en la medida en que se trabaja en una agenda de transición política y electoral, Israel intenta recuperar terreno en este contexto de «post-chavismo» y «post-madurismo».

La Plataforma Internacional de Solidaridad con la Causa Palestina en Venezuela alertó en un comunicado sobre la «presencia de factores sionistas» en el país sudamericano. A comienzos de julio medios venezolanos e israelíes informaron sobre la decisión de Netanyahu de enviar a Venezuela a una delegación de 30 personas formadas por militares y otros especialistas para labores humanitarias tras el terremoto.

Se informó que la delegación estaba encabezada por un jefe del Estado mayor del Comando del Frente Interior, general Elad Edri, secundado por el embajador israelí para México Yoed Magen y el rabino jefe de la organización ZAKA, Yosef Garmón. De acuerdo con fuentes israelíes, la presidente encargada Delcy Rodríguez habría aprobado el plan de reconstrucción presentado por dicha delegación, con la que se reunió en Caracas tras supuestamente haber solicitado esta ayuda al ministro israelí de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar.

Diversos colectivos sociales del «chavismo» han denunciado la inherencia israelí en Venezuela vía terremoto y la complacencia del gobierno provisional de Delcy Rodríguez. Bajo este contexto se especula con que el gobierno interino esté preparando la reapertura de las relaciones diplomáticas con Israel. En una reciente puesta en escena que refleja la distensión en las relaciones entre Caracas y Tel Aviv, el hijo de Maduro, Nicolás Maduro Guerra, visitó la principal sinagoga en la capital venezolana, la de la Asociación Israelita de Venezuela.

En agosto de 2026, Nicolás Maduro Guerra, conocido como «Nicolasito», visitó la sinagoga Tiféret Israel en Caracas y usó una kipá.

 

Chile

Con una comunidad judía de aproximadamente 20.000 personas, Chile también ha entrado en la órbita de influencia de Israel. En contraposición con la posición más crítica hacia Israel por parte de su predecesor de izquierdas Gabriel Boric, y tras asumir el mandato presidencial el pasado mes de marzo, el actual presidente José Antonio Kast ha iniciado un giro diplomático para acercarse a la comunidad judía y a Israel. En su gobierno, Kast cuenta con Eitan Bloch, un asesor argentino e hijo de un rabino que maneja temas internacionales

Los ecos de la presencia israelí en la Patagonia argentina también han implicado reacciones mediáticas y en redes sociales en Chile, país que comparte frontera con la Argentina. Uno de los principales ejes informativos, sin ningún tipo de confirmación oficial hasta el momento, se enfoca en que Kast presuntamente ha prometido entregar subsidios a «colonos israelíes» en la Patagonia chilena. El principal emisor de estas informaciones ha sido el medio Fast Check el cual, al no existir evidencias fehacientes sobre este tema, finalmente desmintió este contenido a través de sus redes sociales.

Perú, Ecuador y Bolivia

La región andina cuenta igualmente con notorias comunidades judías. Destaca Perú, donde viven aproximadamente 3.000 hebreos. En Ecuador no llega al millar de personas al igual que en Bolivia, principalmente asentados en las regiones de Santa Cruz de la Sierra, La Paz y Cochabamba, donde habitan importantes comunidades de emigrantes provenientes de Europa del Este.

El contexto, 2026 también ha implicado un retorno de los imperativos geopolíticos israelíes en la región andina. En el caso ecuatoriano, el presidente Daniel Noboa recibió al ministro israelí de Exteriores, Gideon Sa’ar, poco antes del viaje de éste a Bogotá para la toma de posesión del nuevo presidente colombiano. En Quito se acordaron convenios de cooperación terrorista y lazos económicos.

En Perú, tras asumir la presidencia en julio pasado, la nueva mandataria Keiko Fujimori recibió al embajador israelí en Lima, una muestra de la reorientación de las relaciones exteriores peruanas hacia el eje hemisférico «trumpista».

Como en el caso colombiano, en Perú también afloran «fantasmas del pasado» que retrotraen a la década de poder del padre de Keiko, el desaparecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000). Sin pruebas oficiales fehacientes, pero sí prolíficas informaciones en prensa, su polémico asesor de seguridad, Vladimiro Montesinos, era considerado como el «hombre del Mossad» en Perú.

La lista de nombres de origen hebreo en la política peruana con supuestas conexiones con organismos de seguridad y de inteligencia israelí han sido igualmente notorias como han sido los casos de empresarios de origen israelí como el traficante de armas Moshe Rothschild Chassin y el exfuncionario de seguridad israelí Efraín «Avi» Dan On, quien estuvo a cargo de la seguridad personal del ex presidente peruano Alejandro Toledo (2000-2004) y fue vinculado a triangulaciones políticas y de seguridad con nexos en Israel.

En Bolivia, el nuevo gobierno conservador de Rodrigo Paz restableció las relaciones con Israel en noviembre de 2025 tras la ruptura acaecida en 2023 durante el gobierno de Luis Arce (Movimiento al Socialismo, MAS) por sus críticas a la tragedia de Gaza. Al igual que Chávez en 2009, el expresidente Evo Morales (MAS) rompió las relaciones con Israel por su entonces ofensiva militar en Gaza. Con Paz en la presidencia, la agencia israelí MASHAV ha entrado en el mercado boliviano a través de tecnología de purificación de agua, cooperación en áreas técnicas, agrícolas y de innovación y turismo.

No obstante, la reciente detención en Bolivia de Fernando Cerimedo por un oscuro caso de presunto intento de asesinato, ha encendido las alarmas sobre una posible conexión con Israel. Cerimedo ha sido señalado como asesor de Milei y con conexiones con el nuevo presidente colombiano De la Espriella. Cerimedo ha sido acusado de ser el presunto autor intelectual del intento de asesinato en la localidad boliviana de Santa Cruz de la Sierra de la abogada y activista política Nadia Beller, excandidata a diputada y quien fuera también su expareja.

Considerado un gurú de la nueva ultraderecha latinoamericana, Cerimedo ha impulsado corrientes sionistas y «trumpistas» a través del ecosistema mediático impulsado por su exsocio empresarial, Javier Negre, fundador de «La Derecha Diario». En Bolivia se encontró una granja de bots que emitían estos contenidos favorables a las posiciones geopolíticas israelíes y de EEUU.

América Central

La región centroamericana también posee una importante presencia israelí. Destacan Panamá, con una de las comunidades judías ashkenazíes y sefarditas más grandes y activas de la región; Costa Rica, principalmente de origen polaco; Guatemala, con aproximadamente 2.000 miembros destacando la comunidad ultraortodoxa Lev Tahor; y Honduras y El Salvador, con comunidades sefardíes y ashkenazíes.

En el caso salvadoreño destaca igualmente la presencia de comunidades palestinas, sirias y libanesas, calculadas en aproximadamente 90.000 personas. El actual presidente Nayib Bukele, de ancestros palestinos, ha mantenido una relación de normalidad con Israel incluso criticando públicamente al movimiento islamista palestino Hamás. Medios israelíes han catalogado a Bukele de «palestino proisraelí». A nivel hemisférico, Bukele también ha mostrado sintonía con Trump y Milei.

Desde el punto de vista político destaca el caso «Hondurasgate», la filtración realizada por el medio español Canal Red sobre una serie de audios que implican a figuras políticas de la derecha como el expresidente Juan Orlando Hernández y el actual mandatario Nasry Asfura.

Estas filtraciones, publicadas en abril pasado, exponen un supuesto plan internacional para consolidar el poder mediante la violencia política, influir en la política hondureña y financiar ataques mediáticos contra gobiernos de izquierda en América Latina a través de la coordinación y el financiamiento del Partido Republicano de EEUU y los gobiernos de Netanyahu y Milei.

México

México es uno de los países latinoamericanos con mayor población de origen judío, calculada en aproximadamente 67.000 personas. La actual presidente Claudia Sheinbaum ha mostrado públicamente su apoyo a Palestina así como fuertes críticas contra Israel por el drama humanitario en Gaza.

No obstante, es patente la normalidad en las relaciones entre México e Israel incluso en el plano militar. De acuerdo con medios mexicanos señalando fuentes de la ONU, Israel se consolida como proveedor clave de armamento en México destinado a policías y fuerzas armadas, con un aumento de 1.572 a más de siete mil unidades desde 2025.

Con todo afloran informaciones en redes sociales, no completamente confirmadas, sobre la presunta infiltración de Israel en México a través de proyectos culturales que no escapan a intereses políticos. Algunos de ellos afirman sobre la existencia de centros educativos israelíes en el Estado de Chiapas.

Pero el más relevante ha sido el caso de Ciudad Torá, un proyecto inmobiliario privado en Ixtapan de la Sal y Tonatico, en el Estado de México, aparentemente concebido desde 2021 para familias judías ortodoxas. La iniciativa, que algunas redes catalogan como la «pequeña Israel», pretende crear un espacio exclusivo de viviendas, sinagogas, escuelas religiosas (yeshivot) y comercios con alimentos kosher.

Brasil

Otro de los grandes receptores de comunidad judía, calculada en aproximadamente 130.000 personas, Brasil va a elecciones presidenciales el próximo 4 de octubre con dos candidaturas clave: la del actual presidente Lula da Silva, muy crítico con Israel y conocido defensor de la causa palestina, y la de Flávio Bolsonaro (Partido Liberal), hijo del expresidente Jair Bolsonaro, otra de las figuras claves de la ultraderecha latinoamericana, simpatizante de Trump, Milei y del Estado de Israel.

La reciente presentación oficial de la candidatura de Flávio Bolsonaro fue personalmente saludada vía telemática por el propio Netanyahu, catalogándolo como un «amigo de Israel» y augurando su victoria electoral. Como potencia geopolítica y geoeconómica hemisférica y actor emergente en foros internacionales, Brasil es una pieza clave para los intereses de las diversas fuerzas y corrientes políticas que pujan por esferas de influencia.

Es por ello que Trump, Milei y Netanyahu se han implicado directamente en la campaña electoral brasileña en apoyo a Bolsonaro, quien no ha dudado en prometer «ampliar las relaciones con Israel» y calificar a este país como «un modelo a seguir», tal y como hizo durante su visita a Israel en 2017. Fuentes informativas brasileñas afirman igualmente que Cerimedo ha estado implicado en el financiamiento de la campaña de Bolsonaro. 

Del sueño «sionista» de Theodor Herzl al «Plan Andinia»: entre las teorías de la conspiración y la geopolítica del «nuevo Israel»

El reciente activismo israelí en América Latina ha reactivado algunas teorías e interpretaciones, algunas con sesgo conspirativo, sobre las presuntas intenciones del judaísmo internacional en torno a la región.

Destacan en este sentido las teorías del polaco León Pinsker, una de las principales voces impulsoras de lo que posteriormente fue el sionismo, y principalmente del abogado judío vienés Theodor Herzl, creador e impulsor del movimiento sionista a finales del siglo XIX, particularmente en su obra capital «El Estado Judío» (1896), donde enfoca en Palestina pero también en la Argentina la posibilidad de creación del futuro Estado de Israel; y el denominado «Plan Andinia», que data de la década de 1960 y que supone un presunto proyecto secreto para crear un segundo Estado judío en la Patagonia entre Argentina y Chile.

En su libro, Herzl plantea esta disyuntiva:

«¿Cuál elegir: Palestina o Argentina? La Society (of Jews) tomará lo que se le dé y hacia lo que se incline la opinión general del pueblo judío. La Society reglamentará ambas cosas. La Argentina es, por naturaleza, uno de los países más ricos de la tierra, de superficie inmensa, población escasa y clima moderado. La República Argentina tendría el mayor interés en cedernos una parte de su territorio. La actual infiltración de los judíos los ha disgustado, naturalmente; habría que explicar a la Argentina la diferencia radical de la nueva emigración judía».

Theodor Herzl, El Estado Judío. Edición de la Organización Sionista Argentina, 2004, p. 45. (las negritas son autoría propia)

 

Un texto intitulado «El verdadero Plan Andinia y la realidad nacional» establece el germen de este proyecto en una «reunión realizada el 23 de marzo de 1969 entre judíos ashkenazíes y el rabino Gordon» en la sede del Templo Israelita en Buenos Aires donde se habló «del Plan Andinia y la República Argentina». En unos de sus párrafos se indica que «Argentina es la tierra más rica y estratégica del mundo» toda vez que establece los pasos necesarios para llevar a cabo este plan con especial énfasis en «romper todo vínculo con el Gobierno Federal, proclamar su independencia como una nación libre y soberana y solicitar de inmediato a las organizaciones mundiales su reconocimiento como tal».

Ambas teorías, las de Herzl y la del Plan Andinia, vuelven a proliferar con fuerzas en las redes sociales y otros espacios del ecosistema mediático, intentando rastrear los presuntos orígenes de la reciente implicación israelí en América Latina.

Si bien es cierto que Herzl mencionó a Argentina como un sitio posible para refugiar a judíos perseguidos no existen evidencias contundentes de que se llevara a cabo un plan concebido para hacer de este país un Estado judío. El Congreso Sionista Mundial celebrado en Basilea (Suiza) en 1897 estableció a Palestina, entonces bajo dominio otomano, como el hogar nacional e histórico judío.

Por su parte, el Plan Andinia tuvo especial eco en grupos nacionalistas radicales de Argentina y de Chile. Algunas fuentes señalan a nazis que escaparon a estos países tras la II Guerra Mundial, especialmente familiares de Adolf Eichmann, el creador de la «Solución Final» refugiado en Argentina y extraditado a Israel en 1961, como sus principales propagandistas.

Se especula con que esta teoría fue esbozada por primera vez por el pequeño partido nacionalista Frente Nacional Socialista Argentino, creado por los hijos de Adolf Eichmann tras su captura en 1960 y posterior juicio. En 1971, el argentino Walter Beveraggi Allende, entusiasta difusor de ideas antisemitas y nacionalistas, volvió a introducir la conspiración en el discurso público, adaptándola a los intereses del nacionalismo antiperonista en el que militaba.

En el caso de Chile, fue el ideólogo Miguel Serrano ―con fuertes convicciones antisemitas y negacionistas del Holocausto― quien sostuvo que el supuesto «Plan Andinia» consistía en que un gobierno judío pretendía arrebatar la Patagonia a Argentina y el territorio del sur de Chile para construir allí un segundo Estado judío.

Tal y como se mencionó anteriormente, los recientes incendios en la Patagonia reactivaron estas teorías del Plan Andinia en las redes sociales, en algunos casos a través de cuentas falsas en las que se culpaban a supuestos «mochileros» israelíes como sus perpetradores.

Este contexto ha retrotraído la persistencia de diversas teorías y especulaciones, algunas incluso de carácter conspirativo, sobre las supuestas intenciones israelíes en Argentina, tal y como se analizará más adelante. Entre ellos destacan el origen de los incendios en la Patagonia observados en enero pasado, la presencia cada vez mayor de israelíes en la región, supuestamente como expedicionarios y misioneros, algunos aparentemente pertenecientes a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) e incluso las presuntas medidas de expropiación de tierras y desplazamiento de comunidades aborígenes que eventualmente favorecerían intereses comerciales israelíes.

Debe recordarse que la Patagonia es una de las regiones más remotas del mundo, con escasa densidad demográfica (2,2 habitantes por km2) y abundantes recursos naturales, en especial agua dulce en la región de los Hielos Continentales (Campo de Hielos Patagónico) entre Chile y Argentina en torno al estrecho de Magallanes. Debe precisamente destacarse que, en las últimas semanas, se ha generado un conflicto bilateral entre los gobiernos de Kast y Milei en torno a la soberanía del estrecho de Magallanes, particularmente ante la nota de protesta por parte de la Cancillería chilena por los cuestionamientos del jefe de la Fuerza Aérea argentina a la soberanía chilena del paso austral.

En redes sociales se publican documentales e informaciones sobre iniciativas ecológicas y culturales que desde 1991 se llevan a cabo en el sur de Chile a través del Proyecto Pumalín impulsado por las expediciones del empresario y ecologista estadounidense Douglas Tompkins.

Estos proyectos, que incluyeron compra y protección de grandes extensiones de tierra en un área de enorme biodiversidad, dieron lugar a la creación del Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins, una de las áreas protegidas más extensas y biodiversas del sur de Chile, ubicada en la Provincia de PalenaRegión de Los Lagos, que abarca más de 402.000 hectáreas de bosques templados lluviosos, fiordos, montañas y volcanes.

Otras informaciones revelan la persistente actividad de jóvenes israelíes recién salidos del servicio militar que viajan anualmente a la Patagonia entre Argentina y Chile en calidad de expedicionarios y misioneros. Algunas fuentes señalan supuestas labores de reconocimiento de territorio e intereses turísticos e inmobiliarios en la región que, según reflejan estas fuentes, esconderían un proyecto oculto de ocupación territorial.

Otras fuentes argumentan la existencia de proyectos de integración cultural y turística para atraer a comunidades israelíes, realizadas por nativos locales de origen judío, señalando en este sentido el ejemplo de la Municipalidad de El Calafate, en la provincia argentina de Santa Cruz.

Todo ello ha desempolvado las teorías del Plan Andinia de creación en la Patagonia de un «nuevo Israel» y una nueva «Tierra Prometida», ahora determinado por la situación de conflicto permanente en Oriente Medio y sus implicaciones para la supervivencia del actual Estado de Israel. Algunos aducen que ciertos sectores dentro de la sociedad israelí comienzan a observar a Israel como un Estado artificial e incluso inviable, azotado por guerras permanentes en Oriente Medio y dependiente de la ayuda internacional, principalmente estadounidense.

Los nuevos equilibrios geopolíticos y militares en Oriente Medio, particularmente el reforzado papel de Turquía dentro de la OTAN, los acercamientos de Washington hacia Arabia Saudita y Turquía para equilibrar la histórica alianza con Israel y la confrontación con Irán, el pacto militar entre Turquía, Arabia Saudita y Pakistán, los acercamientos entre Turquía y Egipto y la desarticulación de las milicias kurdas en Siria dentro del nuevo Ejército Nacional centralizado, favoreciendo así los intereses turcos y sauditas, dejan a Israel ante una situación cada vez más aislada y de dependencia del apoyo estadounidense.

Algunas fuentes señalan igualmente como factores que persuaden a Israel a buscar nuevas alianzas en América Latina el balance migratorio negativo actualmente existente en Israel, su condición de país cada vez más aislado y en minoría en Oriente Medio, y de cómo las guerras en Gaza e Irán han explotado la impopularidad hacia Israel dentro de la sociedad estadounidense y cómo ello podría influir en futuros procesos electorales y agendas políticas para Washington. El giro electoral y político hacia opciones derechistas y «trumpistas» en América Latina ha reforzado esta perspectiva israelí de volver a pisar con fuerza en la región.

 

* Analista de Geopolítica y Relaciones Internacionales. Licenciado en Estudios Internacionales (Universidad Central de Venezuela, UCV), magister en Ciencia Política (Universidad Simón Bolívar, USB) y colaborador en think tanks y medios digitales en España, EEUU e América Latina. Analista Senior de la SAEEG.

 

©2026-saeeg®

EL GRITO DEL TERO DE URUGUAY RESPECTO A LA SOBERANÍA ARGENTINA DE MALVINAS

César Augusto Lerena*

Imagen: Sputnik / Sergio Pintado

 Uruguay coopera con los isleños británicos invasores de Malvinas

La Argentina se independizó de España y de toda potencia extranjera el 9 de julio de 1816. El Reino de España en los Tratados de Reconocimiento, Paz y Amistad del 9 de julio de 1859 y del 21 de septiembre de 1863 reconoció la independencia de la Federación Argentina y, con ello, la soberanía de todos sus territorios continentales, insulares y marítimos. Entre ellos las Malvinas.

A su vez a instancias del Reino Unido de Gran Bretaña (¿cuándo no?), el Imperio del Brasil y las Provincias Unidas del Río de la Plata terminaron sus hostilidades respecto a los territorios estratégicos de la Banda Oriental dando lugar ―el 25 de agosto de 1825― a la independencia de Uruguay; hecho que se consolidó en el Tratado de Montevideo del 27 de agosto de 1828 donde se reconoció a la República Oriental del Uruguay. Si bien en esos años la Banda Oriental (o Cisplatina) estaba en poder del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves, las Provincias Unidas del Río de la Plata consideraban a la Banda Oriental como parte de su territorio heredado del Virreinato del Río de la Plata. Ya entonces, a través del capitán David Jewett ―en representación de las Provincias Unidas― el 6 de noviembre de 1820 había tomado posesión de Malvinas, izando la Bandera y, por su parte, el 10 de junio de 1829 el gobernador de Buenos Aires designó a Luis Vernet como Comandante Político y Militar de Malvinas, con el objeto de consolidar la soberanía argentina del archipiélago; aunque éste, había fundado en 1828 una colonia permanente en Puerto Soledad, por lo que al momento de su designación ya estaba instalado en las islas.

Pese a la opinión en 2013 de un par de uruguayos trasnochados y de “la Senadora Constanza Moreira, entre otros del Frente Amplio, quienes plantearon la necesidad de conformar una Comisión para el estudio de la soberanía uruguaya sobre las Islas Malvinas” (El País; El Diario, TdF, 18/09/2025), la República del Uruguay nunca reclamó la soberanía sobre las islas Malvinas; por el contrario, ha apoyado reiteradamente el reclamo argentino en todos los Foros Internacionales.

Previo a la guerra de Malvinas, Uruguay ya había reconocido la soberanía argentina sobre las islas y respaldó el dictado de la Resolución 1514, la 2065 y otras de las Naciones Unidades y, durante Guerra en 1982, apoyó a la Argentina en la búsqueda de una solución diplomática. Esta posición coincide con las declaraciones de la CELAC de 2011 y 2014, la Resolución de UNASUR dada en Asunción el 17/03/2012, por lo tanto, todo apoyo al Reino Unido de Gran Bretaña en Malvinas es violatorio de la Resolución 31/49 de la ONU; la Resolución 41/11 de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur, entre otras. Uruguay no podría retrotraerse al siglo XIX donde los barcos contrabandistas y negreros hacían pie en Montevideo.

Por el contrario, Uruguay entiende a la causa como regional y considera la invasión británica como una forma de colonialismo y el propio presidente uruguayo actual Yamandú Orsi en la IX Cumbre de 2025, calificó el reclamo argentino de «demanda histórica para América Latina»; ello, pese al destrato reiterado del presidente argentino Javier Milei, quién tilda de comunista a quien se oponga a su plan de sumisión.

Sin embargo, la relación con el Reino Unido parece hacerle llevar una política ambivalente respecto a Malvinas. Tal vez por sus orígenes fundacionales, por la histórica relación de su puerto y el apostadero naval, que por razones de calado estaba en Montevideo y no en Buenos Aires y que, desde el siglo XVI servía de logística a los buques que navegaban en el Atlántico Sur y Malvinas y, posiblemente, porque el Reino Unido realizó inversiones significativas en Uruguay, como los ferrocarriles, la banca y el comercio (aún menores que en Argentina) y adquirió hasta la segunda guerra mundial productos agropecuarios. Casualmente, las relaciones diplomáticas entre ambos países se formalizaron el 21 de febrero de 1833, a pocos días de la invasión de Malvinas. Además de ello, las relaciones han sido muy estrechas y en la actualidad el Uruguay tiene un Acuerdo bilateral de Inversión con el Reino Unido, siendo éste un importante socio y, el British Council instalado en Uruguay promueve intercambios culturales y educativos.

No descartamos y, por el contrario, resaltamos, la pésima política diplomática del gobierno argentino respecto al Uruguay. En síntesis, en términos prácticos Uruguay sigue la política del tero: “pone los huevos en un lado y grita en otro”, ya que, pese a las declamaciones en favor de Argentina, sigue prestándole apoyo a los isleños británicos en Malvinas.

Por cierto, la dependencia británica en Argentina es importantísima, agobiante y de dependencia; a punto tal que siguen vigentes (aún vencida) la ley 24.184 de Protección y Promoción de Inversiones Británicas y los Acuerdos de Madrid de 1989/90, además de una política de cesión de territorios y recursos nacionales.

Mencionaré algunas cuestiones respecto al comportamiento del gobierno uruguayo (no de los uruguayos) y no se podrá decir que tengo alguna animosidad en contra del Uruguay; por el contrario, tengo raíces orientales y siento un gran afecto por los uruguayos, muchos de los cuales son familiares y amigos. Mis ancestros se radicaron en la Banda Oriental en 1776 y algunos uruguayos destacados son mis ascendientes, como es el caso del militar y segundo presidente de Uruguay el Brigadier Gral. Manuel Oribe; el Brigadier Pedro Hilario Valerio Lenguas que participó en la guerra de la Independencia y peleó en la batalla de Ituzaingó, en el asedio de la Colonia y en Camacuá; Don Cristóbal Salvañach, héroe de la Reconquista de Buenos Aires de 1806 al frente de la Cía. de Miñones Catalanes; la destacada escritora, periodista y figura clave en la literatura uruguaya Josefina Catalina Lerena Acevedo y el jurista y destacado educador del Uruguay Alfredo Vásquez Acevedo y otros tantos orientales destacados. Soy, por otra parte, profundamente admirador del Brigadier General José Gervasio Artigas, considerado el “Padre de la Patria” de Uruguay, uno de los principales patriotas de Latinoamérica, distinto hubiera sido el destino de la Argentina de haberle prestado más atención a la federalización que propiciaba.

Aun así, entiendo que los últimos gobiernos uruguayos, en términos prácticos borran con el codo lo que escriben con la mano, en lo relativo a Malvinas. Ya el 20 de febrero de 2023 en nuestro artículo Uruguay colabora con la ocupación británica en Malvinas me refería al respecto y, podría decir, que todo continúa como entonces.

En esa nota observábamos que cuatro diputados de la coalición de gobierno se reunieron en las Islas Malvinas, donde trataron cuestiones relativas a la autodeterminación de los isleños, pesca y acuerdos comerciales fuera del MERCOSUR, inmiscuyéndose, por lo tanto, en cuestiones claramente contrarias a la posición de Argentina. En esa oportunidad la entonces diputada Silvana Pérez Bonavita manifestó que “Uruguay tiene una larga tradición de respetar las decisiones y el derecho a la autodeterminación”, aún a sabiendas que no es de aplicación esa fórmula en el caso Malvinas y, “soñaba con tener un vuelo directo entre Uruguay y las Falklands” (sic). Por su parte, el diputado Pedro Jisdonian se refirió a que ambos países trabajan, en el tema de pesca y las carnes y, al apoyo que se le da en el puerto de Montevideo a los buques pesqueros que operan en Malvinas y que, por las manifestaciones del presidente Lacalle Pou de concretar acuerdos por fuera del MERCOSUR, según el diputado Felipe Schipani ello daría lugar a “incrementar el intercambio comercial con las Falklands” (sic). Del mismo modo que, según el diputado Luis González, Uruguay podría satisfacer algunas de las necesidades de las islas. Todas cuestiones que la embajadora británica en Uruguay hasta 2024 Faye O’Connor refrendó diciendo que “habiendo estado en conversaciones con representantes de Uruguay, el siguiente paso es pensar cómo esas conversaciones podrían traducirse en colaboraciones concretas” (Agenda Malvinas, MercoPress, Penguin News, 10/02/2023).

El entonces Canciller argentino Felipe Solá manifestó que «Pesqueros y aviones de Malvinas usan Montevideo cotidianamente», cuestión que nosotros hemos reiterado en diversos artículos ya que los buques que pescan ilegalmente en Malvinas hacen operaciones de logística, reparación, armado de buques, transbordos y cambio de tripulaciones en el puerto de Montevideo. Lo mismo ocurre con buques que pescan ilegalmente en alta mar los recursos migratorios originarios de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina y uruguaya, violando la Convención del Mar (CONVEMAR), las normas de la FAO y todas las relativas a la pesca ilegal y, por lo tanto, las declaraciones en favor de la soberanía argentina, se convierten en una retórica sin ningún efecto práctico.

No deja de llamar la atención que por el Tratado de Río de la Plata y su Frente Marítimo se efectuaran mutuas resignaciones y se determinaran acciones comunes; se transformó la isla Martín García en una reserva natural y se estableció una Zona Común de Pesca en la ZEE de Uruguay y Argentina, para que los gobernantes de ambos países no tengan políticas acordadas en el Atlántico Sur en el siglo XXI.

Con anterioridad el carguero MV Scout transportaba mercaderías entre Montevideo, Punta Arenas (Chile) y Puerto Argentino en Malvinas y, en la actualidad, ha sido reemplazado por el portacontenedores MV Unispirit, un buque que navega bajo la bandera de Antigua y Barbuda operado por Consolidated Fisheries Ltd (CFL), una empresa que adquirió este buque en Montevideo.

El medio periodístico especializado Agenda Malvinas y otros han denunciado reiteradamente vuelos entre Uruguay y las Islas Malvinas, señalando que estos vuelos representan una violación a los acuerdos regionales y al espacio aéreo argentino. Entre las violaciones denunciadas está el vuelo militar de la RAF matrícula ZM418 (esta denuncia tuvo 106.238 vistas reales) que realizó vuelos entre Malvinas, Montevideo y Santiago de Chile entre el 14 y 15 de septiembre de 2025. Otro ejemplo, que cita este medio es el vuelo comercial de Amaszonas de agosto de 2025 que pretendía conectar Montevideo con Malvinas, que no fue autorizado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Argentina ya que, bajo pretexto de efectuar actividades humanitarias intentó trasladar a casi 30 pescadores ―mayoritariamente españoles― que realizan pesca ilegal en las aguas argentinas de Malvinas invadidas por el Reino Unido. Estos vuelos han sido denunciados en forma reiterada por los distintos gobiernos argentinos pasados, porque entendían que se trataba de una colaboración del gobierno de Uruguay a la invasión británica de las islas, facilitando una serie de estrategias diseñadas por el Reino Unido para debilitar la soberanía argentina, como es el caso recientemente denunciado de la empresa chilena LATAM que omite la denominación “Malvinas Argentinas” del aeropuerto de Ushuaia para sus vuelos desde y hacia Malvinas.

Al respecto de las exigencias para los transportes navales establecidas en el Decreto 256/10, además de perfeccionarlas, la Argentina debería ampliarlas a los vuelos a Malvinas.

Pese al MERCOSUR, los isleños de Malvinas promocionan desde 2017 sus productos en Montevideo, en especial en la Exposición Agroindustrial y Comercial “Expo Prado”, denominando a su Stand “Falkland Islands”, nombre que el Uruguay no reconoce para referirse a las islas argentinas; sin embargo, ha tolerado reiteradamente su uso en la referida Exposición, facilitando con su presencia la promoción de sus productos, el turismo e inversiones en Malvinas, a la par de mantener relaciones con Uruguay importando productos como arroz, carne, cítricos, lácteos, vino e intercambiar conocimientos en materia de producción ganadera.

El uso del Puerto de Montevideo y otros para estos fines, le ha llevado al Uruguay a enfrentar denuncias por la falta de control y se han verificado prácticas de violación a los derechos humanos en materia de trabajo forzado o esclavo, maltrato físico, abusos laborales y falta de remuneración, alimentación y/o agua contaminada, etc., por parte de los buques pesqueros extranjeros que usan ese puerto para su logística, además de no determinarse el origen de las capturas y penalizarse la sobrepesca. Entre 2013 y 2021 este puerto desembarcó casi 60 tripulantes fallecidos según la Prefectura Nacional Naval. Todo ello, pese a que Uruguay ha aprobado las medidas del Estado Rector del Puerto.

Esta ambivalencia debería terminarse. Uruguay y Argentina, siguiendo el ejemplo de la creación de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) en Montevideo de 1960 debería avanzar en la integración rioplatense, de fortalecimiento económico y desarrollo sinérgico en favor de ambos pueblos. El Tratado del Río de la Plata asentó «las bases de la más amplia cooperación entre los dos Países y estrechó los arraigados vínculos de tradicional amistad y hondo afecto que unen a sus Pueblos» y, como refirió el Presidente Juan Domingo Perón el 19 de noviembre de 1973: «…el instrumento más eficaz en la defensa de intereses comunes a los dos pueblos, una acción ejemplar en el orden internacional. Suscribir el protocolo de la fraternidad uruguaya y argentina; como decía Sáenz Peña, no es crear una política distinta de la que nos viene impuesta por nuestra tradición, es consagrar, para siempre, la fraternidad uruguaya y argentina. Un mismo cielo cubre nuestras aguas, su azul se refleja en él y en nuestras banderas. Aceptemos ese simbólico abrazo de la naturaleza como un signo de fraternidad que nos convoca a la paz, al trabajo en común, a la prosperidad y a la felicidad de nuestros dos pueblos».

Ya lo hemos dicho: ¡No son ni los hombres y mujeres uruguayos ni los argentinos, son los gobiernos! Es necesario trabajar para consolidar el espíritu de la Federación que quiso Artigas, sabiendo, que, como dijera San Martín, “para los hombres de coraje se han hecho las empresas”.

 

* Experto en Atlántico Sur y Pesca. Ex Secretario de Estado. Presidente Centro de Estudios para la Pesca Latinoamericana (CESPEL). Autor de “La expoliación de los recursos pesqueros migratorios de Suramérica y el Caribe” (2022). cesarlerena.com.ar

 

 

 

LA GUERRA PROXY QUE PERPETUARÍA A MILEI EN EL GOBIERNO

Gabriel Urquidi* y Daniel Symcha**

La dinámica en el cambio de objetivos de los intereses norteamericanos y británicos en el tablero mundial y el camino a un mundo multipolar crea las condiciones necesarias para hundir a la República Argentina en una guerra proxy para garantizar perpetuidad política y contener el avance de China y Rusia en Sudamérica

 

En la ciudad china de Tianjin se realizó en el mes de agosto la mayor cumbre de la Organización de Cooperación de Shangai (OCS) la cual responde principalmente a las nuevas dinámicas de seguridad, enfrentar la amenaza del terrorismo y promover el desarrollo económico en Asia Central y Eurasia.

La OCS, fundada el 15 de junio de 2001, tres meses antes del ataque al World Trade Center, por China, Kazajistán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán en tanto que India y Pakistán fueron admitidos como miembros de pleno derecho en 2017 e Irán en el año 2023. Bielorrusia se convirtió en miembro de pleno derecho en el año 2024.

El antecedente inmediato de la OCS es el grupo de los Cinco de Shanghai institución que se creó el 26 de abril de 1996 cuando los jefes de Estado de China, Kazajistán, Kirguizistán, Rusia y Tayikistán firmaron en Shanghái el Tratado sobre la Profundización de la Confianza Militar en las Regiones Fronterizas promoviendo el intercambio cultural, civil y comercial[1].

La cumbre de la OCS de Tianjin fue el escenario para mostrar la unidad entre Xi Jinping, Putin, Pezeshkian y Modi, quienes además integran el BRICS de cara a consolidar el multilateralismo en claro desafío al viejo orden mundial y al predominio de los Estados Unidos[2].

La cumbre se realizó en un contexto que incluyó, en tres meses, una sucesión de hechos bélicos donde estuvieron involucrados India y Pakistán, Myanmar con una intensificación de la guerra civil, un conflicto fronterizo entre Camboya y Tailandia, ataques de grupos separatistas en Indonesia y Pakistán, ataques insurgentes en Filipinas, el derrocamiento de Bashar al-Asad y la ofensiva israelí contra Siria y Gaza además del ataque de Israel a Irán a partir del 13 de junio de este año, a menos de un mes de la llegada al puerto seco de Aprin, en las afueras de Teherán, del primer tren de carga desde Xian, en el este de China lo que permite la exportación del petróleo iraní a China y el tránsito de productos chinos hacia Europa[3], sin pasar por rutas marítimas vulnerables al control naval estadounidense generando una autonomía estratégica para los países de Asia Central[4].

El Caribe, piratas y el fantasma de Bahía Cochinos

Mientras tanto, en el marco de la designación unilateral por parte del Departamento de Estado norteamericano de ocho organizaciones criminales como Organizaciones Terroristas Extranjeras (OTE) y Terroristas Globales Especialmente Designados (TGED)[5] (Ventas, 2025) entre los que se incluye al «Cártel de los Soles» de origen venezolano cuya conducción es asignada al Presidente Maduro[6], EEUU desplazó al mar Caribe una flota de combate integrada por el Grupo anfibio «Iwo Jima Amphibious Ready Group», compuesto por el USS Iwo Jima (buque de asalto anfibio), el USS San Antonio (buque de transporte anfibio) y el USS Fort Lauderdale (buque de desembarco anfibio); Tres destructores clase Arleigh Burke, equipados con sistema de combate Aegis ―capaces de lanzar misiles Tomahawk, antiaéreos y antisubmarinos― y con helicópteros MH-60R Seahawk a bordo: el USS Gravely, el USS Jason Dunham y el USS Sampson; un Crucero lanzamisiles el USS Lake Erie (Guía de misiles; clase Ticonderoga); un submarino identificado como el USS Newport News (submarino nuclear de ataque rápido) y al menos un submarino nuclear adicional, sin especificar nombre. La flota cuenta con el apoyo desde tierra de aviones de vigilancia P-8 Poseidon.

Estos activos pertenecen principalmente a la Cuarta Flota de la Armada de los Estados Unidos (U.S. Fourth Fleet), que opera bajo el mando del U.S. Naval Forces Southern Command (USSOUTHCOM), fuerza naval es responsable de operaciones en el Caribe y las aguas adyacentes a América Latina y Sudamérica.

Mientras tanto el jefe del Comando Sur de los EEUU, Almirante Alvin Holsey participó a fines del mes de agosto de la 22° Conferencia del Consejo de las Américas, organización empresarial estadounidense cuyo objetivo es promover el libre comercio, la democracia y los mercados abiertos donde participan líderes y tomadores de decisión de Argentina y la región, realizada en el hotel Alvear de Buenos Aires, República Argentina[7].

Además Holsey, junto al secretario adjunto de Defensa Nacional y Asuntos Hemisféricos del Departamento de Defensa de Estados Unidos, Roosevelt Ditlevson y al ministro de Defensa argentino Luís Petri, realizaron la apertura de la Conferencia Sudamericana de Defensa «SOUTHDEC 2025», organizada por el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) en Buenos Aires y coanfitrionada por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas argentinas. El encuentro tuvo como objetivo consolidar la cooperación regional en materia de defensa y seguridad reuniendo a los jefes de los Estados Mayores y representantes de Brasil, Colombia, Ecuador, Chile, Paraguay, Perú, Surinam y Uruguay, así como observadores de Canadá, Francia, España, Portugal, Reino Unido y la Junta Interamericana de Defensa (JID).

La justicia y las guerras ese eterno maridaje

En el contexto de las tensiones en Eurasia y del Caribe, identifiquemos actos repetitivos en el tiempo y en nuestra vida política.

La política exterior, de seguridad y de defensa del actual gobierno argentino se encuentran alineadas públicamente al eje Washington – Tel Aviv, de lo cual dan cuenta entre muchas otras cosas como las declaraciones públicas y los contratos millonarios por sistemas de armas y municiones de origen norteamericano e israelí, los 11 viajes a EEUU y los 2 viajes a Israel del Presidente Milei siendo el presidente argentino que más veces visitó ese país[8].

La cooptación anglosajona de las decisiones políticas en materia diplomática argentina impulsó la declaración como organizaciones terroristas de HAMAS (Organización palestino sunita), del Tren de Aragua (Organización criminal venezolana) y del Cartel de los Soles (Organización criminal venezolana). Además, moldeó un apoyo del gobierno argentino a favor de Volodomir Zelensky y de la OTAN en la guerra contra Rusia.

En ese alineamiento la Justicia Federal, en el marco de la causa AMIA, sindica a Irán cómo atacante del territorio nacional adjudicándole el atentado contra la Amia y el máximo mandatario argentino declara públicamente a Irán como enemigo de la Argentina omitiendo que ese tipo de declaración corresponde al Congreso de la Nación realizarla, y se expresa públicamente a favor del ataque israelí contra la nación persa.

El gobierno argentino y los escándalos por corrupción

En el marco del escándalo suscitado por los supuestos sobornos en la compra de medicamentos en la Agencia Nacional de Discapacidad, en el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Seguridad, la ministra de esta última dependencia, Patricia Bullrich, realizó una denuncia penal en la que se solicita una medida de censura previa a información periodística y allanamiento de medios de comunicación, domicilios particulares y obtención del registro de comunicaciones de periodistas involucrando y acusando, además, a ciudadanos de la Federación Rusa como partícipes de espionaje en la Casa Rosada, máximo órgano de gobierno argentino y a representantes de políticos argentinos en favor de intereses venezolanos y de la izquierda boliviana en una supuesta operación de derrocamiento presidencial y golpe institucional. Esto generó un fuerte rechazo oficial por parte de la Embajada Rusa en Buenos Aires[9].

El caso de los sobornos se suma a una lista de hechos de corrupción que implicaron la presentación de 112 denuncias penales por estafa, asociación ilícita y violación de deberes de funcionario público contra el primer mandatario argentino[10], entre los cuales podemos destacar el caso de la Criptomoneda $LIBRA; el acaparamiento y desvío de alimentos en los depósitos del Ministerio de Capital Humano; el ingreso al país de diez valijas sin control aduanero provenientes de EEUU; nepotismo y financiación irregular del partido oficialista, contratos estatales millonarios con empresas de la familia Menem; espionaje ilegal, seguimientos y monitoreo de dirigentes opositores y manifestantes por parte de fuerzas policiales de manera clandestina; caso de Fentanilo contaminado que provocó más de 90 muertes en todo el país[11].

La guerra ¿es una solución para la crisis política?

Independientemente de las tensiones geopolíticas de cada momento que brindan el escenario para una escalada militar, tanto Benjamín Netanyahu como Volodomir Zelensky tenían sendos procesamientos por corrupción antes del inicio de la guerra en Ucrania y en Palestina y Siria. Por la guerra se suspendieron tanto en Ucrania como en Israel los procesos eleccionarios y los juicios que pendían sobre ellos más allá de sus mandatos presidenciales y siguen en la actualidad en el poder tomando decisiones que favorecen a un complejo entramado financiero comercial vinculado a la industria militar.

El avance de los procesos judiciales sobre el presidente, el alineamiento a los intereses anglonorteamericanos e israelíes, la constante ofensiva difamatoria sobre países hermanos y sobre países aliados de Rusia y China como lo es Brasil, la influencia británica en la dirigencia socio política en Chile y Uruguay y la constante intención de sumar a las FFAA en operaciones contra el narcotráfico en las fronteras con Bolivia y Paraguay, crean un escenario para una potencial operación militar de mediana intensidad que se prolongue en el tiempo, creando un conflicto regional abierto (Guerra Proxy) que permitiría la perpetuidad en el poder de la actual administración con fuerte apoyo norteamericano para enfrentar contener la expansión comercial de China y Rusia en Sudamérica además de garantizar los intereses de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) y del Reino Unido en los archipiélagos de Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, el dominio de la isla de Tierra del Fuego, lo que implica el control el océano Atlántico Sur y completo acceso oceánico a las bases norteamericanas y británicas en la Antártida.

 

* Licenciado en Seguridad. Especialista en Análisis de Inteligencia y Maestrando en Inteligencia Estratégica Nacional, con experiencia en estrategia, geopolítica, tasalopolítica, producción de información, así como en Seguridad y Protección de Infraestructuras Críticas.

 

** Maestrando en Estrategia y Geopolítica por la Escuela Superior de Guerra del Ejército Argentino. Maestrando en Inteligencia Estratégica Nacional por la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Diploma Superior en Comunicación y Defensa Nacional y Diploma Superior en Tecnología, Subjetividad y Política por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

 

Referencias

[1] Eisele, Inés. «Las claves de la cumbre de la OCS en China». Deutsche Welle, 01/09/2025, <https://www.dw.com/es/las-claves-de-la-cumbre-de-la-organización-de-cooperación-de-shangái-en-china/a-73840560>.

[2] Zúñiga, Diego. «El papel de América Latina en la cumbre de la OCS en China». Deutsche Welle, 01/09/2025, <https://www.dw.com/es/cumbre-de-la-ocs-en-china-cuál-es-el-papel-de-américa-latina/a-73840615>.

[3] «Irán y China inauguran nueva ruta ferroviaria para sortear sanciones de EE.UU. y conectar Asia con Europa». Soy Armenio, 27/05/2025, <https://soyarmenio.com/noticias-internacionales/iran-china-ruta-ferroviaria/>.

[4] Gagliano, Giuseppe. «China: Inauguración de la línea ferroviaria a Teherán: la importancia del estrecho de Malaca en perspectiva». Reseau Internacional, 10/06/2025, <https://es.reseauinternational.net/chine-inauguration-de-la-ligne-ferroviaire-vers-teheran-limportance-du-detroit-de-malacca-se-voit-relativisee/>.

[5] Ventas, Leire. «El gobierno de Trump designa a los carteles mexicanos y al Tren de Aragua como “organizaciones terroristas”: qué significa y qué consecuencias puede tener». BBC, 22/01/2025, <https://www.bbc.com/mundo/articles/c805kp4eke5o>.

[6] «Marco Rubio advirtió que designar como organización terrorista al cartel vinculado a Maduro permite a EEUU realizar operaciones militares». Infobae, 08/08/2025, <https://www.infobae.com/venezuela/2025/08/08/marco-rubio-advirtio-que-designar-como-organizacion-terrorista-al-cartel-vinculado-a-maduro-permite-a-eeuu-realizar-operaciones-militares/>.

[7] Campos, M. «Vuelve el jefe del Comando Sur de Trump y el Gobierno se pone en modo campaña con la venia de EE.UU.». EldiarioAr, 18/08/2025, <https://www.eldiarioar.com/politica/vuelve-jefe-comando-sur-trump-gobierno-pone-campana-venia-ee-uu_1_12542106.html>.

[8] «Israel welcomes President Javier Milei for second official visit». Buenos Aires Times, 10/06/2025, <https://www.batimes.com.ar/news/argentina/israel-welcomes-president-javier-milei-for-second-official-visit.phtml?utm_source=chatgpt.com>.

[9] «El Gobierno logró “bozal” legal para audios por presuntas coimas y denuncia complot». Ámbito, 01/09/2025, <https://www.ambito.com/politica/javier-milei-denuncio-la-justicia-federal-una-operacion-inteligencia-ilegal-casa-rosada-n6185189>.

[10] «La ruta de los escándalos: de $LIBRA a Spagnuolo». Página 12, 23/08/2025, <https://www.pagina12.com./851837-la-ruta-de-los-escandalos-de-libra-a-spagnuolo?utm_source=chatgpt.com>.

[11] Millán Valencia, Alejandro. «“Entró al hospital para que le quitaran unos cálculos y terminó muerto”: el drama de las familias de las 87 víctimas fatales que dejó el fentanilo contaminado en Argentina». BBC, 14/08/2025, <https://www.bbc.com/mundo/articles/cpv010l3ne9o>.

©2025-saeeg®