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EL ESPÍRITU DE PERPLEJIDAD

Padre Leonardo Castellani

La Revista «Jauja» fue dirigida por el Padre Leonardo Castellani, SJ, entre los años 1967 y 1969. Reproducimos aquí un artículo de su autoría publicado en el número 18 de junio de 1968.

 

La gente quiere hablar de política. Yo quiero hablar de religión. Quizás se pueda hacer los dos en uno.

Políticamente, la Argentina anda en desintegración. Estamos poseídos, por justo castigo de Dios, del espíritu maligno de la perplejidad.

Si no lo cree, míreme en los ojos y dígame: ¿Qué es la Argentina políticamente? ¿Es monárquica, aristocrática, democrática, demagógica, dictatorial, caudillista, oligárquica, timocrática, anárquica, liberal, reaccionaria, falangista, revolucionaria, “comunitaria”, o qué? Es todo eso junto o sucesivo o dos o tres cosas a la vez. En una palabra, es “perpleja”.

Por ejemplo, desde 1853 a 1912 el país fue más o menos una oligarquía liberal, o sea, una plutocracia fraudulenta; que fue rota por un caudillismo liberal moderado, don Hipólito; osciló después con un retorno inestable, Alvear y la vuelta del “peludismo” y fue roto el 30 con un intento de “falangismo” efímero, Uriburu.

Detrás de eso pechan dos “tradiciones”, o más exactamente, la Tradición y la Revolución; y andamos a los barquinazos.

La oligarquía liberal se mantuvo casi un siglo con colonialismo larvado y apariencias de florecimiento material más fraudes electorales de todas clases; como el famoso “Acuerdo de Gobernadores” de Roca; que si se quiere no era mala idea, si no fuera monopolizado por un solo sector y a contracorriente del pueblo.

Desde el 30 acá lo que hay son vuelcos y más vuelcos con la intervención de “pronunciamientos del ejército”. En suma, un enfermo que da vueltas en la cama y tiene miedo de levantarse. Indeterminación, ausencia de estabilidad política, desaparición de la legitimidad. En buena política estamos a cero. Y nos devoran los de afuera.

Pero no puede durar. Vamos a tener que ser algo. Si no nos hacemos nosotros nos harán desde afuera. La “provisoriedad” no puede ser permanente, como su nombre lo indica.

***

¿Quiénes nos van a meter en pretina? Hace ahora justo cincuenta años acaecieron dos acontecimientos mayores, los más importantes del siglo, que crecieron hasta dominar todo el horizonte.

Son el triunfo del Comunismo y el Capitalismo (dos hermanos de madre) se puede decir; o sea, la Revolución de Octubre en Rusia, la entrada de Estados Unidos en la Gran guerra, la que quedó ganada por los “aliados” desde ese mismo hecho ipsofacto, quedó ganada por los Estados Unidos y Rusia.

El Comunismo ganó un Imperio y no ha dado un paso atrás desde entonces.

Cuando yo estudiaba en Roma me decían mis maestros los Jesuitas: “El bolchevismo no puede durar porque es antinatural”. Yo decía: “Ya ha durado 19 años”. Ahora ya son 50. Verdad es que no permaneció en un ser: se hizo en nombre de Marx, mas ya Lenín modificó la “doctrina” y Stalin no digamos nada; y los actuales sátrapas la han convertido en un simple imperialismo ateo, sustituyendo fácilmente el imperialismo pseudoreligioso de los Czares y ensanchando sus pretensiones hegemónicas y conquistadoras hasta la conquista del mundo.

Los objetivos finales indicados por Marx han fallado todos. A saber: la instauración del comunismo, la dictadura proletaria del proletariado, la liberación del hombre de todas sus “alienaciones”, la abolición final del “Estado”, la creación del hombre “omnilateral” plenamente desarrollado y completo, del hombre “humano” apropiado de la entera riqueza de la esencia humana, que resolvería el conflicto entre hombre y hombre, entre hombre y natura, entre libertad y necesidad, entre individuo y género; y ende, plenamente feliz.

En los “Manuscritos económicos filosóficos de 1844” de Carlos Marx se dice:

… el Comunismo, en cuanto efectiva supresión de la Propiedad Privada y por ende en cuanto real apropiación de la esencia humana… es, en tanto materialismo cumplido, un humanismo; y en tanto cumplido humanismo, un naturalismo. Es la vera solución del conflicto entre libertad y necesidad, entre individuo y especie. Por tanto, es el enigma de la historia RESUELTO…

Está a la vista que nada de eso aconteció y se empeoró el “enigma de la historia”: surgió un capitalismo de Estado, un duro partido único, una camarilla oligárquica de políticos y una feroz dictadura. Se parece a los enormes despotismos asiáticos de antes de Cristo, a las “fieras” del profeta Daniel.

Tampoco el capitalismo permaneció en un ser: se transformó en el “neo-capitalismo”, de que tantas loas nos llegan desde la USA, incluso una firmada por Werner Sombart. Se le agregó algunas ventajas “paternalistas” hacia los obreros, incluyendo una fingida y fútil “participación en las empresas” por medio de “acciones”; de donde resulta que los obreros que triunfan, adquieren un status materialmente aventajado en el cual empero andan insatisfechos; y los que no triunfan, se van a la peor miseria.

También ensanchó su ámbito a escala internacional, incluyendo el chantaje, y la opresión a las naciones pequeñas; hecho a base de dinero (o crédito), soborno, estafas y maniobras financieras, unidos a propaganda ideológica – religiosa. Supuesto que se trata en puridad de dos herejías.

Entre estos los monstruos apocalypticos estamos. Se intentó meter la cuña de un “Tercer mundo”; que hoy no es más que una palabra. No habrá “Tercer mundo”, a no ser quizás si Europa consiguiera conglomerarse en una nación —lo cual no se ve posible— o por lo menos no cerca.

Creemos que los Estados Unidos consisten en un pueblo espléndido gobernado por una plutocracia, es decir, por el diablo; y que no anda ahora al margen del derrumbe, como algunos profetizan; lo cual tampoco convendría al mundo. Pero sea como fuere, ahora es el asiento del CAPITALISMO LIBERAL.

Tal como vamos ahora, estamos destinados a rendir vasallaje al capitalismo.

Y al que no le guste que se vaya. ¿Adonde?

***

La Argentina no puede eludir la tenaza si no es equilibrándose políticamente; o sea haciéndose fuerte y asentada: “funcionalmente soberana”, como dice Disandro.

¿Y cómo? Yo no soy el mago de Oz y no tengo una varita mágica, ni un talego de “recetas”, como tantos de mis compatriotas reformadores de café.

Se me ponen los pelos de punta al pensar que yo tengo que brindar una solución; porque de no, todo lo dicho arriba es un mero lugar común que no sirve para nada.

Para salir de nuestro estado informe y remendado hace falta una “creación”; a no ser intervenga el único Creador que existe y ahora anda escondido en el cielo; y para mejor el teólogo inglés John Róbinson, delicias de los profesores del Seminario, ha descubierto que el cielo NO EXISTE:

Pues ese cielo azul que todos vemos

no es cielo ni es azul. Lástima grande

que no sea verdad tanta belleza.

Para mejor hay dos médicos argentinos, premio Nobel o casi, casi, que sostienen (en secreto) la raza argentina ha degenerado biológicamente. Yo he degenerado biológicamente, porque ¿qué tiene que ver mi salud actual con la salud de mi abuela Doña Magdalena Diana de Castellani, q.D.h.?

Viendo TELE o VIDEO uno se siente muy tentado de creerlo.

Si es así, no hay solución. Así como el que se vuelve babiola es manejado por otros, así un pueblo enteramente o en gran parte babiola tiene que caer en el coloniaje o ser gobernado por una tiranía. Las dos cosas comúnmente.

Hay una superstición en mi tierra (y mi finado tío Félix la tenía fieramente) que cuando vuelvan al Plata las cenizas de Don Juan Manuel de Rosas, la Argentina se arregla. Es una superstición absurda, pues poco se puede hacer con unas cenicitas.

¿Qué me importa a mí si dentro de poco me voy a juntar con mi abuela? Pero me dan lástima mis sobrinos nietos.

Lo más sencillo para mí sería renunciar al patriotismo, como Epicteto, sin decir nada. Pero un amigo me hace notar que, si el patriotismo fuese una ideología, se podría renunciar cuando el país real no coincidiese con ella, como hicieron Echeverría y Lavalle. Pero el patriotismo no es una ideología, es más animal que eso.

La Patria no se elige ni abandona

Y como a madre todo se perdona.

Diré con una hipócrita sordina

La Patria es impecable y diamantina.

El Niño Dios le escrituró un establo

Y los veneros de petróleo el diablo.

Patria, tu profanado territorio

Espera tu Hernandarias ilusorio

Y entretanto te extingues y aburbujas

Meada por los perros y las brujas.

Y según mi amigo, el “nacionalismo” de los nacionalistas argentinos es simplemente patriotismo y por tanto esa palabra “nacionalismo” es indeseable y peligrosa; siendo así que el nacionalismo argentino es “el imperativo imprescindible de la cepa hispánica”. Creo tiene razón, aunque no entiendo muy bien eso de la “cepa”, que debe ser cosa animal o vegetal.

Verdad es que los filósofos europeos como Spengler y Seifert cuando usan “nacionalismo” entienden el nacionalismo chauvinista o individualista que ellos conocen; y aquí ni reina ni rige.

Sobre esa cepa hispánica, no olvidando las cepas de Mendoza y San Juan, habrá que fundar nuestra “instauración” o “restauración” o reforma política.

Hay que “rehacerse nación”, fundarse de nuevo. No es soplar y hacer-botellas. Es la misión que Dios da a los patriotas de hoy.

La Patria no se elige ni se abandona; porque Dios, por un lado, me ha hecho nacer sin consultarme en este lugar y no en otro peor; y, por otro lado, me ordena amar al prójimo. La única escapatoria, cuando uno muy mal se viere, sería hacerse hermitaño urbano con h o sin h, retirándose de la política y de los negocios, y encerrándose en un 5° piso con un montón de libros, una radio y un teléfono que no funciona.

Ya habrán notado todos que estamos haciendo los 8 ó 20 compases de bochinche que hacen al fin de las sinfonías los músicos ilustres.

Con el fin de esquivar el dar la solución hasta el número próximo y después seguir postergándola de uno en otro hasta llegar al 24, en que muere la revista y quizás también nosotros.

Tengo miedo caiga en ridículo la Constitución nacionalista y patriótica que hemos hecho con Octavio Maestu, Jaime María Mahieu, Bruno Jacovella y los dos españoles (ausentes) José María Arrese y Eduardo Adsuarda. A Mambrúa lo echamos porque quería poner como epígrafe (que se iba a volver epitafio): “Soñar no cuesta plata”.

También nos contaron que había dicho aludiendo a nosotros: “Cuanto más inteligentes unas gentes, más sonsos son sus sueños”.

Como ese tan pituco entretenimiento de hacer constituciones es tan resobado que, desde Platón acá hasta Marx, pasando por Rousseau, ha dado innumerables engendros, tememos nos tomen para el titeo.

Lo conducente sería escribir un enorme libro como “Las Instituciones Cristianas” de Calvino, “El Contrato Social” de Rousseau y “El Capital” de Marx, que según dicen produjeron sendas Revoluciones Nacionales; cosa que yo dificulto, pues esas tres revoluciones fueron precedidas por varias herejías oscuras, que los llamados reformadores plagiaron asquerosamente; y así, todo lo de Lutero y Calvino está punto por punto en Wicleff y Jan Huss; toda la Revolución Francesa está en los “Iluminados” y la religión de la Libertad y la Democracia de los francomasones; y Carlos Marx transcribió a la letra el proyecto de Graco Babeuf (1762- 1796), en su parte de acción, que la parte de teoría no la ha leído nadie hasta ahora (excepto Hilaire Belloc y Lenín) y está también plagiada casi toda de los economistas ingleses.

Así que dejamos para mejor ocasión el esquema constitucional de la Argentina futura (cuando retornen los huesos de Rosas y quede desmentido José Mármol) la cual será Monárquica Democrática y a la vez no lo será, si ustedes me entienden.

Y provisoriamente damos el esquema de “La Nación” diario en su editorial del lunes 22-IV-68, que reza en su conclusión final:

    • “Es un error olvidar que el auspicioso futuro con que soñamos no es premisa previa sino la insobornable consecuencia del logro de aquellos objetivos, que cuando se encaran con la necesaria solvencia de ejecución infaliblemente habrán de satisfacer toda aspiración de porvenir. Y es lo cierto que éste no se levanta sobre lucubraciones sobrehumanas, sino merced al tesón de normales inteligencias capaces de eficientes realizaciones en todos los órdenes de la función pública”.
    • “Tales los sencillos caminos que llevan a un país a las metas de grandeza que aspiran lógicamente todos sus hijos sin excepción”. (Párrafo final copiado a la letra).

El autor de este párrafo debe de haber sido paciente de los dos médicos de marras…

MUERTE EN LA QUINTA DE OLIVOS: SECRETO, SEGURIDAD NACIONAL Y RESPONSABILIDADES DEL APARATO MILITAR

Gabriel Francisco Urquidi Roldán*

La muerte de un soldado de 21 años, hallado sin vida en la Quinta Presidencial de Olivos[1], reabrió interrogantes sensibles sobre los alcances de la seguridad presidencial, las responsabilidades institucionales del aparato militar y los límites informativos impuestos por el régimen legal de seguridad nacional y clasificación de la información en la República Argentina.

Mientras la investigación judicial avanza bajo la órbita de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado y todo indica preliminarmente la hipótesis de suicidio, el contexto donde ocurre el hecho —una instalación considerada objetivo estratégico nacional— introduce un elemento central: no se trata de un hecho común, sino de un acontecimiento ocurrido en un espacio regido por normas excepcionales de protección, secreto y reserva.

La Quinta de Olivos como instalación estratégica

La Quinta Presidencial de Olivos es una instalación crítica[2] vinculada directamente a la protección del Presidente de la Nación —Primer Magistrado— y de su grupo familiar. En ese marco, la responsabilidad primaria de la seguridad recae históricamente en la Casa Militar, órgano dependiente del Poder Ejecutivo Nacional y estructurado bajo lógica y conducción militar.

Esta responsabilidad no es meramente operativa, sino institucional y legal, en tanto se articula con el sistema de defensa nacional, seguridad interior e inteligencia, conforme a las leyes 23.554 de Defensa Nacional[3], 24.059 de Seguridad Interior[4] y 25.520 de Inteligencia Nacional[5], así como sus decretos reglamentarios y modificatorios.

Subordinación funcional de fuerzas de seguridad

En el esquema de protección presidencial, las fuerzas de seguridad federales ―incluida la Policía Federal Argentina― actúan subordinadas funcionalmente a la Casa Militar dentro del perímetro presidencial. Esta subordinación no implica pérdida de identidad institucional, sino una cadena de mando específica, diseñada para garantizar la unidad de criterio, rapidez operativa y control de riesgos en contextos de máxima sensibilidad política e institucional.

Por ello, cualquier incidente ocurrido dentro de la Quinta de Olivos se inscribe automáticamente en una lógica de seguridad nacional, aun cuando el hecho no revista, en principio, características de atentado o agresión externa.

Clasificación de la información y secreto de Estado

El artículo 10° del régimen de clasificación de la información, en concordancia con la Ley 25.520 y los decretos 1448/91[6], 1273/92[7], 950/2002[8], 457/21[9], 735/23[10] y 1112/2024[11], establece categorías estrictas de reserva informativa.

En particular:

    • «Estrictamente Secreto y Confidencial»: información vinculada exclusivamente a la organización y actividades del Sistema de Inteligencia Nacional.
    • «Secreto»: información cuyo conocimiento por personal no autorizado pueda afectar intereses fundamentales u objetivos vitales de la Nación.

Un fallecimiento ocurrido dentro del dispositivo de seguridad presidencial encuadra objetivamente en estas categorías, ya que su difusión completa podría revelar:

    • Rutinas de guardia.
    • Protocolos de seguridad.
    • Disposición del personal militar.
    • Vulnerabilidades del sistema de protección presidencial.

Desde esta perspectiva, la opacidad informativa no es discrecional, sino una consecuencia directa del marco legal vigente.

Investigación judicial y límites informativos

La investigación judicial continúa su curso formal, con autopsia y actuaciones procesales de rigor. Sin embargo, aun cuando se establezca una causa de muerte desde el punto de vista penal, no toda la información producida será necesariamente de acceso público.

En casos que involucran seguridad presidencial, defensa nacional e inteligencia, el Estado argentino se reserva legalmente la facultad de clasificar, parcial o totalmente, las conclusiones, priorizando la preservación del sistema de protección institucional por sobre el interés informativo inmediato.

Esto no implica la inexistencia de control judicial, sino la coexistencia de dos planos:

    1. El plano judicial: orientado a determinar responsabilidades penales.
    2. El plano estratégico: orientado a preservar la seguridad del Estado y de su máxima autoridad.
Un silencio institucional estructural

La muerte del soldado, por su localización, función y contexto, probablemente quede inscripta dentro de un silencio institucional estructural, propio de los Estados modernos cuando se trata de hechos ocurridos en núcleos duros del poder político-militar.

Más allá de las hipótesis iniciales, el marco legal vigente permite anticipar que las causales profundas, eventuales fallas sistémicas o detalles operativos difícilmente sean revelados en su totalidad, no por encubrimiento automático, sino por imperativo normativo de seguridad nacional.

Conclusión

En definitiva, la muerte del centinela apostado en la Quinta Presidencial de Olivos ―ya sea que haya sido consecuencia de un acto violento perpetrado por un tercero o de una acción autoinfligida― queda inexorablemente atrapada dentro del andamiaje legal del secreto de Estado. La localización del hecho, la función que cumplía el militar y su inserción directa en el dispositivo de seguridad presidencial convierten el caso en un asunto de seguridad nacional, sujeto a regímenes de clasificación que limitan severamente la difusión de la información.

Este marco normativo habilita al Estado a restringir, clasificar o reservar datos esenciales sobre las circunstancias reales del fallecimiento, priorizando la protección del sistema de seguridad institucional por sobre el derecho social a conocer la verdad completa. En la práctica, ello implica que las responsabilidades profundas, las eventuales fallas operativas o las causas estructurales del hecho difícilmente sean esclarecidas en el ámbito público.

Desde esta perspectiva, la familia del soldado enfrenta una situación particularmente crítica: aun cuando exista una investigación judicial formal, el acceso pleno a la verdad material queda condicionado por razones de defensa, inteligencia y protección presidencial. El resultado es una asimetría estructural entre el poder del Estado y los derechos de los deudos, quienes probablemente nunca accedan a un conocimiento exhaustivo de lo ocurrido ni a mecanismos claros de reparación o indemnización, más allá de los mínimos administrativos previstos.

En paralelo, el tratamiento comunicacional del caso tiende a diluirse en una estrategia de sobreinformación, donde la multiplicación de versiones, hipótesis preliminares y enfoques fragmentados opera como un velo que desplaza el eje del debate. Lejos de esclarecer, esta saturación informativa contribuye a desactivar el cuestionamiento público, encauzando la percepción social hacia explicaciones cerradas y rápidamente naturalizadas.

Así, el fallecimiento del centinela se inscribe en una lógica conocida en los sistemas de poder contemporáneos: el hecho no desaparece, pero queda subsumido bajo la razón de Estado, relegado al silencio institucional, sin responsables visibles y sin una verdad plenamente accesible. No por ausencia de normas, sino, paradójicamente, por la plena vigencia de un marco legal que prioriza la seguridad del aparato estatal por sobre la transparencia, incluso cuando el costo humano es irreversible.

 

* Licenciado en Seguridad, Especialista en Análisis de Inteligencia, Especialista en Gestión de la Seguridad Marítima y Protección Portuaria, y Maestrando en Inteligencia Estratégicas, con Experiencia en Estrategia, Geopolítica, Tasolopolitica, Producción de Información, así como en seguridad y Protección de Activos Estratégicos e Infraestructura Critica.

 

Referencias

[1] «Cómo sigue el caso del soldado hallado muerto en la Quinta de Olivos». Infobae, 17/12/2025, https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/12/17/como-sigue-el-caso-del-soldado-hallado-muerto-en-la-quinta-de-olivos/.

[2] Decreto 1107/2024, https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/318420/20241219

[3] Ley Nº 23.554 de Defensa Nacional (1988), https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/20000-24999/20988/texact.htm.

[4] Ley Nº 24.059 de Seguridad Interior (1992), https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/458/norma.htm.

[5] Ley Nº 25.520 de Inteligencia Nacional (2001), https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/70000-74999/70496/norma.htm.

[6] Decreto Nº 1448/91 (1991), https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-1448-1991-6746.

[7] Decreto Nº 1273/92 (1992), https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-1273-1992-9659.

[8] Decreto Nº 950/2002 (2002), https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-950-2002-74896/texto.

[9] Decreto Nº 457/21 (2021), https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-457-2021-352107.

[10] Decreto Nº 735/23 (2023), https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/300701/20231209.

[11] Decreto Nº 1112/2024 (2024), https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/318502/20241220.

 

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LA ADMINISTRACIÓN DEL LANGOSTINO EN CRISIS

César Augusto Lerena*

La administración de las Cuotas Individuales de Captura son el eje central de la política pesquera; pero, en esta cerrazón, no parecen saberlo los responsables de administrar con eficiencia y sostenibilidad los recursos pesqueros. El “Oro rojo”, como se llama al langostino por su color y efectos económicos y sociales, debería cuotificarse y, al hacerlo, optimizar las condiciones de su otorgamiento.

Las Cuotas son aquellos cupos que el Consejo Federal Pesquero (CFP) otorga a las empresas para pescar. Es un porcentual del volumen total de la “Captura Máxima Permisible” por Especie, basada en estudios del Instituto de Investigación (INIDEP); es decir, el máximo que se puede capturar asegurando la sostenibilidad de las especies; cuota que se asigna a una empresa por un plazo determinado para que extraiga este recurso, en las condiciones que la política pesquera determine.

Hasta el 2009 los buques pescaban en “forma olímpica”, es decir, hasta que la Autoridad cerraba la temporada de pesca para garantizar la conservación de las especies. Cuotificar permitió una mayor sostenibilidad a las especies; previsibilidad empresaria; inversiones y dar más estabilidad laboral; aunque, también se atribuyen efectos negativos con la concentración de capturas e, incumplimiento de los cupos, producto de una mala administración de las concesiones y bajo control de las capturas. Además de ello, es necesario aplicar un enfoque eco-sistémico, porque no se puede explotar individualmente cada especie sin tener en cuenta la interacción y asociación entre estas y, en especial, por el carácter migratorio de algunas especies -como el langostino- en cuya explotación intervienen Autoridades de distintas jurisdicciones.     

El langostino (Pleoticus muelleri); el Calamar (Illex argentinus) y la merluza (Merluccius Hubbsi) representan el 84% de las capturas y el 84% del total de dólares de las exportaciones pesqueras argentinas. El pasado 5 de diciembre de 2024, el Consejo Federal Pesquero (Acta 25/24 Res. 11/24) renovó por 15 años la adjudicación de las Cuotas de Captura de Merluza otorgadas en 2009 (Res. CFP 23/09); desperdiciando una oportunidad excepcional para efectuar un reordenamiento profundo de la actividad, promoviendo una mayor inversión; generación y registración de empleos; mayor valor agregado y una administración más eficiente y equitativa de las Concesiones Pesqueras.

Fue la consecuencia de una tríade de hechos: incapacidad y temor de la Autoridad de Aplicación; presión de empresarios-gremios respondiendo al proyecto de liberar el mar previsto en la Ley de Bases de Milei-Sturzenegger y lo que es vox populi en medios portuarios: hubo “otra cuestión de peso”.

El otorgamiento de las Cuotas de Captura de Langostino a las empresas pesqueras, tanto en el ámbito nacional como provincial, no debería seguir el mismo camino de renovar para que no se renueve nada.

El diseño del régimen y las negociaciones para cuotificar la pesca comenzaron en 1999 (Acta CFP 15/99) a instancias del art. 27° de la Ley de Pesca 24.922. Se sometió a este régimen en 2009 a las especies merluza hubbsi; merluza negra y merluza de cola; en 2013 a la polaca y en 2014 la Vieira; sin embargo, no se cuotificó el langostino. Probablemente en aquellos años, se puso el eje en las especies más vulnerables y de mayor volumen; mientras que entonces las capturas de langostino no superaban las 78.000 toneladas (2001) y, tenían cierta imprevisibilidad; pero, desde hace años las capturas de esta especie superan las 100 mil toneladas y en el pasado año 2024 se capturaron 222.163 toneladas, exportándose por valor de U$S 910 millones, aun así -habiendo transcurrido ya 27 años- desde la sanción de la ley de pesca, no se ha establecido el régimen de cuotas para esta especie que migra desde la jurisdicción provincial a la nacional y viceversa, donde está en juego también la titularidad del recurso y la particular relación entre la merluza y el langostino.

Las Cámaras empresarias presentaron (Acta CFP 23/24 y 27/24) al CFP una propuesta de Plan de Manejo de langostino, bajo un enfoque eco-sistémico, elaborado junto al INIDEP, “procurando su máximo desarrollo compatible con el aprovechamiento racional del recurso (…) la sustentabilidad del langostino (…) minimizar la mortalidad y el descarte de especies no objetivo (…) integrar, y compatibilizar las medidas de manejo entre las jurisdicciones (….) mitigar los potenciales impactos negativos de la pesquería en los diversos componentes del ecosistema…”. La intención de avanzar en un enfoque eco-sistémico por parte de las Cámaras es un avance importante; pero, en este trabajo solo se presenta una serie de definiciones generales y no propuestas concretas de explotación eco-sistémica donde se detallen las acciones integrales relativas a interacciones con especies (por ej. bycatch de juveniles de merluza en redes de langostino); descartes por procesamiento a bordo; acciones sobre el medio marino y en el ámbito de radicación empresaria y, tampoco, se hace mención alguna a agregarle valor a la explotación industrial del langostino. Cuando las Cámaras refieren a “procurar su máximo desarrollo compatible con el aprovechamiento racional del recurso” no puede prescindirse -como hasta ahora- del agregado de alto valor a la extracción y, debería, dejar de exportar langostinos enteros o colas congeladas a bordo o a terceros países para su transformación y posterior reexportación. La Subsecretaría de Pesca, el CFP y las provincias en sus jurisdicciones deben “en serio” establecer -en acuerdo con el sector empresario, del trabajo y las comunidades portuarias- las condiciones de las concesiones de explotación de los recursos de todos los argentinos.

Según los informes del INIDEP 2/25 y 10/25 en 2024 ―en relación con 2023― disminuyó el porcentual de juveniles capturados y la población se encuentra en equilibrio biológico y, los buques congeladores descargaron el 40% de las capturas y los fresqueros, costeros y de rada/ría lo hicieron en un 57%.

Los gobiernos, CFP y los actores no parecen tener en cuenta que “Camarón que se duerme lo lleva la corriente” y mientras tanto: los derechos únicos de extracción (DUE) no guardan relación con la rentabilidad del negocio (en el langostino aumentaron el 83%) y con los requerimientos pesqueros de investigación, control y distribución. En tanto el próximo Acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el MERCOSUR prevé llevar el arancel del 12% a 0 recién en 3-5 años; pero, sujeto a la decisión unilateral de la UE. En la Argentina, las retenciones (DEX) van del 1% al 7% y, no se benefició a la pesca en la eliminación temporal de retenciones para economías regionales (hasta octubre 2025) “ni de reducciones en proteínas animales”.

Se agrega la compensación (Res. CFP 9/2025) con un cupo social de 4.500 toneladas anuales para Chubut y Santa Cruz ―con la oposición de Buenos Aires por falta de reciprocidad a su Provincia― para buques fresqueros que desembarquen en dichas provincias, fundado en el cierre del Golfo San Jorge como núcleo biológico de la especie, razón por las cuales las Cámaras piden vista de las actuaciones vinculadas a esas Reservas y, oponen a la decisión del CFP (Acta 21/2025) de otorgar una Reserva social de langostino a Río Negro. Una falta de consenso por no presentarse claramente una explotación con enfoque eco-sistémico. 

Por otra parte, Cámaras Empresarias han planteado la eliminación de barreras provinciales para buques con habilitación nacional y como contrapartida el CFP pone límites a la pesca en la ZEE a los buques que capturan en la jurisdicción provincial. Es evidente que ambas posiciones, no tienen en cuenta el carácter migratorio del langostino y, a su vez, el desconocimiento de que se trata de dos jurisdicciones diferentes con un recurso que migra, poniendo en discusión los derechos de captura de esta especie.

Se añaden decenas de otras cuestiones; como el peso de los cajones; la velocidad de navegación; la extensión de las mareas; las prospecciones científicas; vedas; aperturas y cierres estacionales; la captura incidental (bycatch); tamaños mínimos; observadores a bordo; eslora de los buques, etc. y por cierto las cuestiones relativas a “la externalidad” cuando la captura de una flota afecta a otra.

Para sumar más complejidad, la flota pesquera permaneció inactiva aproximadamente 137 días por problemas salariales, que seguramente podrían minimizarse de contarse con una mayor previsibilidad.

Por otra parte, se ha profundizado la dependencia de los países productores (Argentina) por parte de los importadores, ya que para exportar a los mercados más exigentes se deberá contar con una certificación externa. Al respecto, el CFP destacó la certificación del Marine Stewardship Council (MSC) en marzo de 2025 para la pesquería de langostino en aguas del Chubut; con lo cual la certificadora garantizaría estándares internacionales de manejo del recurso; a partir de lo cual, la Argentina delegará en una institución extranjera -mediante auditorías anuales obligatorias- las funciones que debería llevar la subsecretaría de pesca, el INIDEP; el SENASA y los gobiernos provinciales. Lo que certifica la MSC deberían realizarlo los organismos argentinos citados ya que dentro de sus funciones está la de establecer el stock; determinar el impacto ambiental; autogestionar el recurso y las prácticas establecidas en la Ley 24.922, resoluciones del CFP y las buenas prácticas; los códigos de conducta; sanidad, trazabilidad; origen (Dec. 4238/68), etc. 

Sin duda, una barrera paraarancelaria en perjuicio del país que reducirá su autonomía en la fiscalización interna. Será un buen negocio para los certificadores y una nueva herramienta de los importadores desarrollados para frenar las importaciones cuando la comunidad de destino así lo entienda; por ej. el Acuerdo UE-MERCOSUR: “…sujeto a contingentes arancelarios y medidas de salvaguardia si hay daño grave a productores europeos” (Cap.2, Anexo I). Y no tiene rigor, porque, tratándose el langostino de un recurso que migra del mar territorial a la ZEE y viceversa, no podría certificarse la jurisdicción de Chubut mientras la ZEE no se encuentre certificada. Todo contó con el apoyo del CFP y deberíamos preguntarnos, sí a la habilitación por parte de los importadores de plantas industriales y buques se le agrega la tercerización y certificación de la administración, carece de todo sentido que el sector sostenga las estructuras del Estado.

Es evidente que con el otorgamiento de cuotas de captura de langostino debe renovarse el sistema de otorgamiento de las concesiones, de forma tal de hacer más efectiva y sostenible la actividad.

 

* Experto en Atlántico Sur y Pesca. Ex Secretario de Estado. Presidente de Centro de estudios para la Pesca Latinoamericana (CESPEL). Web: cesarlerena.com.ar