CENSO 2022 O EL INDEC VISITA A ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARARAVILLAS

Iris Speroni*

Existen casi 16 millones de hogares en Argentina (15.932.302). De ellos, el 66% vive en su propiedad.

 

Llama la atención lo que los informes del Censo 2022 publicados por el INDEC dicen; y lo que no dicen.

No existe la información neutra.

Aún, en conocimiento de esto, leerlos es ingresar a otro universo. Como Alicia en el País de las Maravillas.

Trataré de compartir lo que hallé. Algunos números son escalofriantes. Otros, no son buenos. Otros, son mejores que en otros lados, mejor aún que en algunos países de Europa.

¿Qué cosas no vi? No quiere decir que en un futuro no lo publiquen. Ya hice la consulta por los canales correspondientes.

No consta la cantidad de extranjeros. No muestra la migración interna. No hay índices de fecundidad ni cantidad de niños por hogar. Tampoco la situación conyugal (un tema interesantísimo desde el siglo XIX a la fecha). Tampoco quién es el jefe de hogar. Escolaridad. Todos estos temas sí estuvieron incluidos y publicados en el censo anterior de 2010.

Ejemplo de datos Censo 2010 Migraciones:

Cuadro P5. Total del País. Población total por país de nacimiento según sexo y grupo de edad. Año 2010.

Cuadro P6. Total del País. Población total nacida en el extranjero por lugar de nacimiento según sexo y grupo de edad. Año 2010.

Cuadro P22. Total del País. Población en viviendas particulares nacida en el extranjero por lugar de nacimiento según año de llegada al país, en porcentaje. Año 2010.

Cuadro P34. Total del País. Población en viviendas particulares nacida en Argentina que reside en el país por provincia de residencia habitual, según provincia de nacimiento. Año 2010.

Cuadro P35. Total del País. Población de 3 años o más en viviendas particulares nacida en el extranjero por condición de asistencia escolar, según lugar de nacimiento y sexo. Año 2010.

Cuadro P33. Total del País. Población de 5 años y más en viviendas particulares por lugar de residencia en el 2005. Año 2010.

Ejemplo de datos censo 2010 Fecundidad:

Éste es un cuadro del Censo 2010 que me encanta ¿Cuántos hijos tuvo cada mujer?

Miren en el cuadro. Hay muy pocas mujeres entre 14 y 39 años que hayan tenido diez niños o más. Sin embargo, los números son muy superiores en mujeres de 40 años o más.

El 18% de las mujeres tuvieron cinco niños o más entre las que tenían entren 50 y 59 años (hoy mayores de 60). Era escaso en mujeres menores a 35 años (en 2010). Conclusión: la familia grande hoy es un hecho inusual, cuando era relativamente común en la primera mitad del siglo XX.

Ya vimos de qué no se ocupó o se ocupó y todavía no publicó.

¿De qué sí se ocupó?

De decir cuántos somos, de qué edad y por provincia.

Demuestra cabalmente que nacen menos niños.

Ya lo sabíamos por las series de nacimientos que publica el ministerio de Salud y el INDEC o por distritos provinciales. Tal vez esta publicación, donde se expone brutalmente la caída de nacimientos en los últimos diez años, tiene por objeto rendir cuentas a los dueños del circo sobre un mandato bien cumplido: que no nazcan argentinos.

Como estamos hoy:

Como se fue muriendo el impulso vital de la República Argentina para ganar Thánatos.

Vitalidad vs Muerte.

Veamos en detalle los números de los niños.

Elaboración propia en base a datos del INDEC, Censo 2022, Cuadro Total Población según edad.

Total de población 45.886.580

Niños de 0 a 15 años:

Edad Población

0                           490.037      

1                           500.598      

2                           569.343      

3                           627.861      

4                           658.711      

5                           684.346      

6                           706.341      

7                           751.386      

8                           728.591      

9                           728.583

10                         717.132

11                         738.101      

12                         737.503

13                         729.889

14                         710.935

No todo es horrible.

Propiedad de la vivienda

Existen casi 16 millones de hogares en Argentina (15.932.302). De ellos, el 66% vive en su propiedad, con algunos picos interesantes, como el 83% en Santiago del Estero y el 78% en Catamarca. El 21% alquila, el 1% su vivienda fue otorgada por su empleador, 6% prestada y otro 6% tiene alguna otra modalidad (usurpación, casa rodante, vivienda colectiva). Nuestros índices son infinitamente mejores que, por ejemplo, Alemania. Aun así, esto hay que mejorarlo y mucho. Porque el despojo de la propiedad de la vivienda es el próximo avance proyectado por el Nuevo Orden Mundial.

Alquileres

En sólo tres distritos la cantidad de hogares que alquilan supera el 30% del total: Capital Federal, Tierra del Fuego y Santa Fe. Digo esto para que los legisladores se concentren en lo que importa y no le arruinen la vida a, por ejemplo, los santiagueños, donde menos del 7% alquila o los catamarqueños, chaqueños, jujeños y tucumanos, donde el guarismo ronda el 11%.

Propiedad de la vivienda

Más complicado es el número de gente que tiene escriturada la casa. Si bien el 66% de los hogares habitan vivienda propia, sólo el 41% tiene la escritura. El resto posee documentación precaria o ninguna. Quien realmente quiere ayudar a la población y facilitarle la vida, debe auxiliar a regularizar la tenencia. Bajar los aranceles, simplificar los trámites, asesorar gratuitamente. En vivienda, focalizaría gran parte de las iniciativas a ese lado. Para esto no hay que construir nada, sólo hacer trámites. El presidente responsable de facilitar el papel definitivo será Gardel. Se trata de casi 4 millones de hogares. Que Javier Milei lo piense, si quiere ganar las elecciones de mitad de término.

Viviendas Colectivas

En 2022 había 11.920 en todo el país, que alojaban 267.793 personas. El 40% son presidiarios (107.179), en su mayoría varones. Reconozco que me sorprendió el número (2,3% de la población). En segundo lugar los geriátricos, con el 30% (81.990). En colegios internados hay 7.725 niños, en cuarteles 6.799, en hogares de niños 6.652, en conventos 4.028 y en obradores 1.801. Poca gente en conventos, pocos hogares de niños y dado el desarrollo petrolero en Vaca Muerta, resulta exigua la cifra de trabajadores en campo. Lo de los cuarteles, mejor ni lo comento.

Viviendas para los hogares

En Argentina, en 2022 existían 15.922.302 hogares. De estos 207.966 viven en una casilla, 183.653 alquilan pieza o están en un inquilinato, 39.387 en un local comercial no habilitado como vivienda y 10.817 en una casa rodante, barco o carpa. Es el universo a mejorar.

Agua y Gas

Nosotros somos (o éramos en 2022) 45.618.787. De ellos, 42.403.818 obtienen agua potable con cañería interna de la casa (tanto de red pública como con bomba de agua). Otros 2.705.832 tienen agua en su terreno pero no en su casa y 509.137 tiene que salir de su terreno para buscar agua.

El 94% de los hogares tiene un baño o letrina dentro de la vivienda, un 5% debe ir fuera de la vivienda para usar un baño o letrina y el 1% (127.931 hogares) no tienen ni baño ni letrina fuera o dentro de su vivienda.

El 53% de los hogares cocinan con gas de red, el 39% con gas de garrafa, 5% con electricidad, 2% con zeppelin y el resto con leña u otros. La garrafa es cara y castiga a los más pobres. Si queremos mejorar el nivel de vida de la población, debemos apuntar a incorporar la mayor cantidad de gente a la red para que use un combustible barato y limpio.

En Argentina existen casi 17,8 millones de viviendas y menos de 15,7 millones de hogares. ¿Qué pasa con las restantes viviendas? 440.769 son destinadas a vacaciones o fin de semana o algún otro uso temporal. 333.787 se usan como consultorio, oficina o comercio. 302.669 están en construcción. 380.317 están en proceso de ser alquiladas o vendidas. 254.521 estaban deshabitadas en el momento del censo pero habitualmente están ocupadas (?). 371.950 “otra situación”.

Mi posición es que: hay viviendas, pero no donde la gente las quiere. Hay gran cantidad de viviendas abandonadas en el interior de PBA y en el resto del país. No se ocupan porque ahí no hay trabajo (no hay demanda para esas viviendas). Por otro lado la capital ha sufrido un aumento de la demanda, entre otras cosas como consecuencia del brutal aumento del empleo público tanto en el gobierno kirchnerista como el del PRO (nacional y municipal), lo que hace que numerosos empleados públicos demanden una vivienda cerca de su trabajo, esto es, en Capital Federal.

Hay dos soluciones: aumentar la cantidad de departamentos en la capital. La solución Macri-Rodríguez Larreta: nuevo código edilicio. Otra es 1) bajar el empleo público, 2) mudarlo a las provincias en todo lo posible. Repetir este proceso respecto a las capitales provinciales y los interiores provinciales. Eso permitirá recuperar casas abandonadas o construir nuevas en lugares con menor costo del m2 de terreno. Es más barato un terreno en Goya, Corrientes que en Caballito, Capital Federal. Esto implica invertir en redes públicas en lugar de usufructuar las existentes, como es el plan HRL.

Imaginen si se muda el ANSES fuera de la Capital Federal. Las oficinas administrativas a Córdoba, a Cruz del Eje, por ejemplo, y todo el departamento de sistemas a San Luis. A Mercedes, por ejemplo. ¿Cuántos departamentos de capital federal se liberarían? ¿En cuánto bajaría la demanda? ¿En cuánto subiría la oferta? ¿Cómo sería si el procedimiento se repite para varias reparticiones? Queda claro que habría que construir viviendas en Cruz del Eje y en Mercedes, caso contrario detonaría el mercado inmobiliario de ambas localidades. Pero siempre es más barato hacer viviendas ahí que en Palermo o Colegiales.

Otro de los temas es que con la caída del nivel de vida de la población, que ya lleva 12 años, que afecta en particular a la gente grande, la situación edilicia general del país se ha deteriorado. Me hace pensar un poco en los países soviéticos o Berlín Oriental cuando cayó el Muro, con casas bellísimas de 1920, construidas con materiales nobles, totalmente venidas abajo. Por lo tanto, o bien se facilita que la gente preserve el patrimonio arquitectónico del país (no sólo hay casas hermosas en la capital sino en todo el interior) y permita a matrimonios jóvenes vivir con estilo en casas de más de un siglo, o se las deja de considerar como viviendas “disponibles”. Nunca va a faltar un funcionario (estilo Cabandié) que proponga algún “castigo” a la vivienda desocupada cuando en realidad se trata de “inhabitable”.

Nacimientos

De todo, lo más triste. Los números los mostré al principio. Tenemos 2.846.550 niños de 0 a 4 años, y 3.599.247 de 5 a 9 años. Más de 750 mil niños menos. Son 150.000 niños MENOS por año en promedio, con picos superiores a un cuarto de millón de niños. Si esto les parece malo, todavía no vieron lo peor.

Nada de esto es casual. Es algo promovido desde afuera e implementado por los interventores, los cuales, digamos, están en todos los partidos políticos.

Recomiendo el libro GEOPOLÍTICA Y ABORTO, de José Arturo Quarracino.

Como broche final, dejo los nacimientos de la Capital Federal.

En 2021 nacieron en la capital 18.787 niños menos que una década antes. Las mamás son más viejas. La edad promedio de la madre primeriza subió dos años y medio y superó los 30 años. La tasa bruta de reposición (cuantas hijas tiene cada madre) es inferior a 1; es el preanuncio de la quiebra.

Urge una política de población. Comenzaría por leer el Plan Trienal 1973-1976. El capítulo sobre Población son dos páginas, no le quema las pestañas a nadie. La gente debe ganar bien, poder hacerse su casa y que no lo maten por un celular. Hay que acabar con esto que para comer hay que vivir cerca de Plaza de Mayo. Reinstalar el salario familiar, que duró en Argentina desde Perón hasta Kirchner (que lo sacó). La estadística sirve para planificar políticas de Estado. No como hoy, para mostrarles a los patrones que cumplieron en eso de matar argentinos, como se habían comprometido.

Urge tener un gobierno que ame al país, que ame a la población. Que ame.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Fuentes

INDEC.

Censo 2022.

Https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-2-41-165

Censor 2010.

Https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-2-41-135

Censo 2022 viviendas colectivas.

Https://www.indec.gob.ar/ftp/cuadros/poblacion/censo2022_viviendas_colectivas.pdf

 

Notas relacionadas

Alemania y la propiedad.

Http://restaurarg.blogspot.com/2022/01/alemania-y-la-propiedad.html

A donde vayan los iremos a buscar

Http://restaurarg.blogspot.com/2020/12/a-donde-vayan-los-iremos-buscar.html

  

Artículo publicado el 02/12/2023 en Restaurar, http://restaurarg.blogspot.com/2023/12/censo-2022-o-el-indec-en-el-pais-de.html

GUAYANA ESEQUIBA: SOSPECHOSO PRONUNCIAMIENTO EN LA CORTE DE CONDICIÓN “PLAUSIBLE” DE LA CONTRAPARTE

Abraham Gómez R.*

Conocido suficientemente que el asunto litigioso que mantenemos con la República Cooperativa de Guyana es una herencia que el imperio inglés le dejó a la excolonia británica.

La sala Juzgadora de La Haya inadmitió nuestra excepción preliminar. en tanto legítimo y muy oportuno recurso procesal, a través de la cual pedíamos que fuera el Reino Unido la contraparte en el Proceso, en su condición del causante del arrebato que nos hicieron; porque, la República Cooperativa de Guyana no existía para la fecha, 3 de octubre de 1899, cuando se cometió la tratativa denominada Laudo Arbitral de París.

Estamos conscientes que Guyana alcanza su independencia el 26 de mayo de 1966 y en consecuencia adquiere su condición de Estado, con lo cual asume a plenitud entidad de sujeto jurídico internacional para encarar una contención de tal naturaleza, como la que hemos sostenido por el vil atropello que se nos perpetró; y que aún siguen cometiendo, a través de concesiones ilegales a empresas transnacionales en la proyección marítima que todavía no se ha delimitado e inclusive en la extensión atlántica frente al estado Delta Amacuro, área que no se encuentra en pleito.

Guyana nos jugó una especie de emboscada jurídica al llevar el caso ―unilateralmente― para arreglo judicial ante el Cuerpo Jurisdicente de la ONU, lo que consideramos un vergonzoso fraude legal y una temeridad procesal porque no poseen el más mínimo Titulo traslaticio que respalde su pretensión procesal. Además, insisten en el reposicionamiento del laudo como causa de pedir, sabiendo de antemano que ese adefesio quedó rechazado, que porta la condición de nulo de nulidad absoluta, cuando se suscribe el Acuerdo de Ginebra, el 17 de febrero de 1966.

Hemos escuchado en varias ocasiones, quizás como alegato lastimero que fueron los ingleses y no los guyaneses quienes nos arrebataron esa séptima parte de nuestro espacio territorial.

Por supuesto, estamos plenamente enterados de tal maniobra socio histórica; sin embargo, no por ello vamos a desistir de nuestro legal y legítimo reclamo; ahora con mucha más contundencia, luego de realizado el Referendo Consultivo, mediante el cual la población de compatriotas, en altísimo porcentaje, confirió plena legitimidad al Estado Venezolano para rediseñar una efectiva estructura de defensa de nuestra Guayana Esequiba, que ya se está instrumentando con leyes y decretos, porque no es poca cosa el daño a la soberanía que nos causaron y continúan con tamañas tropelías.

Precisamente, a propósito de la consulta popular, y con la solicitud ante la Corte ―por parte de la excolonia británica― de medida provisionales o asegurativas para impedir la actividad referendaria se develó un juego maniqueísta del Jurado en el uso del Principio de Plausibilidad.

Parece que la Corte está dispuesta a llevarse por delante sus propias predeterminaciones.

Hasta no hace mucho, nos reconfortaba saber que la Corte Internacional de Justicia había estimado prioritario y necesario que ese Tribunal se obligara a informarse, con antelación, de todos los motivos de Hecho y de Derecho, en el que las partes basaban sus causas de pedir.

Fundamentalmente, los elementos de convicción en justo derecho; sin embargo, en algunos precisos párrafos del texto sentencial de fecha 1 de diciembre de 2023 se aprecia manifiestamente que la Corte entra en una especie de malabarismo lingüístico para ir (como quien no quiere) a conocer el fondo del asunto controvertido y, más grave todavía, se parcializa ―indisimuladamente― con Guyana.

Leamos con objetividad e interpretemos:

“19. La facultad de la Corte de indicar medidas provisionales conforme al artículo 41 del Estatuto tiene por objeto la preservación de los respectivos derechos reclamados por las partes en un caso, en espera de su decisión sobre el fondo del mismo. De ello se deduce que la Corte debe preocuparse de preservar mediante tales medidas los derechos que posteriormente pueda considerar pertenecientes a cualquiera de las partes. Por lo tanto, la Corte puede ejercer esta facultad sólo si está convencida de que los derechos reclamados por la parte que solicita medidas provisionales son al menos plausibles…”

“20. Sin embargo, en esta etapa del procedimiento, la Corte no está llamada a determinar definitivamente si existen los derechos que Guyana desea que se protejan; sólo necesita decidir si los derechos reclamados por Guyana en cuanto al fondo, y para los cuales busca protección, son plausibles”.

“23. La Corte recuerda su conclusión en la Sentencia de 2020 de que existe una disputa sobre límites terrestres entre las Partes. Observa además que el territorio que constituye el objeto de esa disputa fue otorgado a la Guayana Británica en el Laudo de 1899 (ver párrafo 13 supra). Por estas razones, la Corte considera que el derecho de Guyana a la soberanía sobre el territorio en cuestión es plausible”.

«24. La Corte pasa ahora al requisito de un vínculo entre el derecho reclamado por Guyana que la Corte ha considerado plausible y las medidas provisionales solicitadas.

(TODOS LOS SUBRAYADOS EN PLAUSIBLE ME CORRESPONDEN)

Tanto en filosofía como En Derecho Internacional resulta fácilmente advertible que la plausibilidad deriva del carácter previsible de creencias fundadas, de lo habitual (aceptado por todos), denso de profundidad jurídica y por ende admitido por la satisfacción que causa.

El alcance e intencionalidad de lo plausible (sin los grados conceptuales que en sí mismo comporta) debe administrase con bastante cuidado y atención; porque a partir de la frecuencia de su uso, denota ―directamente― que se ha consentido con lo que se aparenta; y da a entender que cobija y tutela ―por anticipación― cualquier elemento que pudiera venir.

Fuera de dudas, la Corte empleó adrede tal categoría como estrategia de “preparación del terreno” para cuando se presente el momento de la resolución sentencial definitiva de este asunto litigioso; aunque, a nuestro modesto modo de apreciar, ya la Sala ha dado, someramente, (aunque enrevesado) un pronunciamiento de fondo de lo controvertido.

Con todo respeto, creemos que la Corte estaba obligada y comprometida en un esfuerzo más concertado para mejorar la calidad e imparcialidad de la conocida decisión sobre tales medidas provisionales; conforme al artículo (41) de su Estatuto.

El “presunto derecho”, que nunca ha tenido, respecto del cual la excolonia británica buscaba protección debió ser examinado y juzgado en la fase de fondo; y jamás adelantar la Corte la supuesta plausibilidad en cuanto tal, que correspondía, quizás, para el final de la disputa.

 

* Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua. Consultor de la ONG Mi Mapa. Asesor de la Fundación Venezuela Esequiba. Miembro del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela(IDEFV). Asesor de la Comisión por el Esequibo y la Soberanía Territorial.

 

EL SEBICHE, PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD

Francisco Carranza Romero*

imagen: piliperiodista, https://pixabay.com/es/photos/ceviche-menu-camaron-639900/ 

Hace miles de años los antiguos pobladores de la costa peruana comían la carne cruda de pescado hecha en tiras y macerada con sal y picante. A este plato lo llamaban sipichi en quechua. El sebiche (versión castellana) es tan antiguo como los pobladores costeños de Caral, Sechín, Moche y Nasca.

Los peruanos contemporáneos que conocen quechua y español, aun antes de probar la carne de pescado cocida con el jugo de limón (cítrico que llegó con los españoles en el siglo XVI), saben que para hacer el sebiche hay que hacer jirones o tiras. El verbo quechua es sipichiy o sus variantes sipchiy, shipchiy (elisión de un sonido interno y palatalización del fonema sibilante alveolar).1) Y, al comer el sebiche comprueban que la carne de pescado y los mariscos están deshuesados, desmenuzados y en jirones.

Los que tienen formación en Lingüística explican que la palabra sebiche es la hispanización del sustantivo quechua sipichi. En español, la vocal cerrada en distribución final absoluta de una palabra se abre a su respectiva media: i > e.  

Ortografía arbitraria: sebiche, seviche, cebiche, ceviche.  

En la transcripción del nombre de esta deliciosa comida hay inseguridad ortográfica: sebiche, seviche, cebiche, ceviche. Un problema ortográfico que no afecta al sabor. 

“El Diccionario Panhispánico de Dudas”, libro elaborado y editado por la Real Academia Española y por la Asociación de Academias de la Lengua Española, dice al respecto: “cebiche. Plato hecho con pescado o marisco crudo en adobo, típico de varios países americanos. […] Se escribe también ceviche. […] Existen y son válidas, las variantes seviche y sebiche (la menos usada), que trasladan a la escritura la pronunciación con seseo propia del español de América y de buena parte de España”2). 

Por mi condición de bilingüe quechua y español prefiero escribir sebiche (letra ese en vez de la letra ce, la b en vez de uve), como se aprecia en el título de este artículo. Además, hay más argumentos: 

  1. Los hablantes del castellano del Perú y de otros países de América no hablamos diferenciando la ese de la zeta y la ce (ante las vocales e, i) como diferencian los madrileños y los barceloneses. Los hispanoamericanos somos seseantes como los de Andalucía y buena parte de España que se volcaron hacia América durante las primeras décadas de la conquista y la colonia. Por eso, no hay ninguna razón ortográfica para escribir la letra ce en la primera sílaba de la palabra quechua sipichi. Por algo las academias ya no consideran erróneas: mesclar, sonsera, sonso, etc. ¡Qué sonsos los que no buscan la simplificación de los problemas!
  2. La preferencia por la consonante b. En el cuadro fonológico del castellano hay solamente un fonema /b/ que es oclusivo, labial, sonoro. La letra uve, aunque se escriba diferente de la be, suena igual. El fonetista español Antonio Quilis Morales, al describir el fonema /b/, dice: “Ortográficamente responde indistintamente a los grafemas b o v”3). Por esta razón, yerran los que pronuncian ortográficamente la uve como labiodental. La be y la uve (algunos la llaman “ve chica” o “ve de vaca”) se pronuncian igual en todo el mundo hispano. Y en la historia de la ortografía castellana se observa la confusión de uve y la vocal u. Recuerdo que un profesor universitario explicaba sin criterios lingüísticos dos maneras de escribir el nombre de este plato: “Con ese se usa la ve chica: seviche. Con ce se usa la be grande: cebiche”. Sus criterios habrían estado basados en la imagen visual de la palabra escrita; pero no en la pronunciación.  La consonante pe (de la palabra sipichi), en posición intervocálica, se ha convertido en be por la sonorización intervocálica, fenómeno común en muchas lenguas del mundo. Así le pasó al latino lupum (acusativo de lupus) que pasó al castellano como lobo. 
  1. El hecho de que la vocal quechua i en la primera y tercera sílabas de sipichise haya abierto hasta convertirse en e, no es ninguna novedad. Así ha ocurrido con otras palabras quechuas al castellanizarse donde hay la apertura vocálica: suruchi> soroche (el mal de la altura). El romance castellano tiende hacia la apertura vocálica, especialmente en la sílaba final. Como ejemplo, otra vez, recurrimos al latín: pigritia > pereza. 

Si descartamos las inexplicables y arbitrarias ortografías de “cebiche, ceviche y seviche” sólo nos queda la forma sebiche que es más fonética, fácil y explicable. Además, esta preocupación de relacionar la lengua hablada con la lengua escrita en el idioma castellano no es de ahora. Bastan las citas de dos autoridades de los siglos XV y XVI.

Nebrija: “Que así tenemos de descreuir como hablamos y hablar como escriuimos”4).

Valdés: “[…] quiero guardar mi regla de scrivir como pronuncio”5). 

Si el uso puede generar una norma, propongo que escribamos sebiche, ortografía más fonética. Basta de estar complicando la escritura del nombre de un plato convertido en patrimonio cultural de la humanidad. Con la ortografía ya simplificada podremos decir y escribir con mayor seguridad la palabra sebiche, y comprender su origen quechua y sus variaciones al castellanizarse. 

Pero, no nos debe sorprender que algún ignorante de la lengua quechua busque la etimología de la palabra sebiche en el árabe o en alguna lengua africana, tal como han hecho con las palabras caribeñas tabaco y banana. Los fitónimos y etnónimos americanos deben explicarse, primero, por las lenguas nativas de América. 

Y los peruanos, aunque confundidos con varias maneras de escribir, nos alegramos del aporte culinario peruano a otros países; pues los mexicanos y los centroamericanos preparan y comen también el rico sebiche saborizándolo con tomate. 

 

* Investigador del Instituto de Estudios de Asia y América, Dankook University, Corea del Sur.

Notas 

1 Carranza, Francisco: “Diccionario quechua ancashino – castellano”, 2003. “Diccionario español – quechua ancashino” Iberoamericana-Vervuert, Madrid, 2023.

2 Real Academia Española, Asociación de Academias de la Lengua Española: “Diccionario panhispánico de dudas”, Santillana, Bogotá, 2005, p. 127.

3 Quilis, Antonio – Fernández Joseph: “Curso de fonética y fonología españolas”, CSIC, Madrid, 1975, p. 77.

4 Nebrija, Antonio de: “Reglas de orthographía en la lengua castellana”, edición de Antonio Quilis, Instituto caro y Cuervo, Bogotá, 1977, p. 121.

5 Valdés, Juan de: “Diálogo de la lengua”, edición de Antonio Quilis, Plaza Janes, Barcelona, 1984, p. 126.

©2023-saeeg®

 

Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales

This site is protected by wp-copyrightpro.com