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RENTAS DE GUERRA

Alberto Hutschenreuter*

La confrontación entre rusos y ucranianos sigue su curso en el país del este de Europa. La posibilidad de un acuerdo para cesar el fuego no parece estar cerca, pues, como advierte Richard Haass, difícilmente Kiev vaya a aceptar una situación tan desfavorable: más del 20 por ciento del territorio (geoeconómicamente importante) se encuentra bajo control de las fuerzas rusas. Pero, además, la «potencia civil» europea y Estados Unidos prosiguen suministrando capacidades a Ucrania, situación que prolonga la guerra sin que ello implique que Ucrania revierta lo perdido. Por último, en su reciente cumbre de Madrid, la OTAN, lejos de realizar algún anuncio relativo con descartar eventuales nuevas ampliaciones, aprobó un concepto que incrementa la acumulación militar de la Alianza, principalmente en el noreste de Europa.

El origen de esta innecesaria guerra comprende tres niveles. Un nivel mayor relativo con la rivalidad entre Occidente (Estados Unidos) y Rusia; un nivel que implica a Kiev y Moscú; y finalmente, el nivel interno en Ucrania, es decir, la confrontación que tenía lugar desde 2014 entre las fuerzas ucranianas y las fuerzas filo-rusas del este del territorio. Todos los niveles se encuentran relacionados, nos ayudan a comprender la guerra y, acaso lo más relevante, nos aportan datos al momento de comprender la decisión de Moscú de movilizar sus fuerzas el 24 de febrero.

En el nivel superior o estratégico, el propósito de Estados Unidos ha sido, desde hace bastante tiempo, lograr ganancias de poder frente a Rusia, es decir, debilitar a este actor con el objetivo de evitar que (eventualmente) se convirtiera en un poder euroasiático preeminente que volviera a desafiar la supremacía de Occidente. Una «Yalta sin Rusia» significaba que no solamente no había nada que repartir con el gran poder (ya no superpotencia, como bien advirtió Leon Aron), sino que había que vigilarla en su propia frontera: la ampliación de la OTAN fue una estrategia de rentabilización de la victoria estadounidense en la Guerra Fría dirigida a ese proyecto.

La negativa de Occidente a proporcionar a Rusia garantías relativas con que la OTAN abandonaría nuevos ciclos de ampliación, negativa que, en buena medida, determinó la invasión rusa a Ucrania, necesariamente hay que interpretarla como una continuidad de aquella estrategia occidental, pues la guerra no solo impactaría sensiblemente en el prestigio estratégico-internacional de Rusia, la aislaría y afectaría su frente económico basado en exportaciones de materias primas (hay que señalar que la guerra dilatará, una vez más, las necesarias reformas que necesita llevar adelante Rusia para aspirar a desplegarse como un poder cabal).

Pero también hay en esta guerra búsqueda de rentas que no apuntan solo a Rusia. La guerra precipitó un cúmulo de sanciones por parte de Occidente (actualmente hay siete grados de puniciones activas sobre Rusia), siendo una de las más importantes la relativa con dejar de importar dichas materias primas, especialmente los suministros energéticos (según la Oficina Europea de Estadística, Eurostat, en 2021 la Unión Europea importó de Rusia el 40 por ciento del gas y el 28 por ciento de petróleo que consumió).

Pero la guerra también fungió como una oportunidad para alcanzar uno de los propósitos más ansiados por parte de Estados Unidos en relación con desacoplar a Europa de Rusia, particularmente a Alemania, el país de la UE que había logrado que el suministro de recursos proveniente de Rusia fuera de territorio ruso a territorio alemán: de eso se trató el gasoducto ampliado «Nord Stream 2», hoy paralizado.

La energía supone poder para aquel que la detenta y dependencia para aquel que la requiere. En estos términos, Rusia ostenta una capacidad de «disuasión energética»; más todavía, una capacidad de «suasión» (para utilizar el concepto de Edward Luttwak) en materia de energía, es decir, un recurso que le permite a Moscú capacidad para disuadir y persuadir, algo que, sumado a otras estrategias rusas destinadas a hacer vulnerables a los países o debilitar asociaciones entre países, son inaceptables para el primero.

Como dijimos, el propósito estadounidense relativo con el desacople energético Europa-Rusia era anterior a la guerra; y si bien durante la presidencia de Trump Estados Unidos fue crítico con Europa en algunas cuestiones, fue con el regreso de los demócratas cuando se buscó reafirmar la alianza atlanto-occidental. Ese regreso significó también retomar la estrategia de post-contención frente a Rusia.

Pero el objetivo no solo ha sido desconectar el vínculo energético Europa-Rusia, sino algo que completa la estrategia de separación: que la UE pase a depender (con el tiempo) de fuentes de energía estadounidenses (hay que tener presente que, gracias a la técnica conocida como «fracking», en 2021 Estados Unidos ha sido el mayor productor de petróleo del mundo, seguido por Arabia Saudita y Rusia; asimismo, también lo es en producción de gas, seguido por Rusia e Irán).

En relación con ese segundo propósito estadounidense, la de ser el «nuevo grifo» de Europa, que exige que los países europeos construyan más terminales de gas natural licuado, es interesante destacar que, desde principios de 2022 hasta abril, Estados Unidos envió a Europa tres cuartas partes de todo su gas natural licuado. Este aumento significa que Estados Unidos se ha convertido en el actor que suministra la mitad de las importaciones de gas licuado natural de Europa, esto es, el doble de la participación registrada en 2021, según datos del sitio de Bloomberg.

Esa técnica de explotación de recursos (relativamente reciente) le ha permitido a Washington no solo dejar de depender de fuentes externas ubicadas en áreas inestables, una meta establecida tras el 11-S, e incluso de nuevas plazas alternativas, logrando así revertir la preocupante situación de vulnerabilidad que sufría a principios del siglo XXI: la de ser el mayor consumidor de esas fuentes del globo y disponer de pocas reservas nacionales.

Otros actores podrán llegar a suplir las compras que realizaba la UE a Rusia, de hecho, China e India han incrementado sensiblemente sus adquisiciones a ese país, confirmando así una tendencia de la política exterior de Rusia desde que las relaciones de este país con Occidente quedaron cada vez más comprometidas como consecuencia del envenenamiento de Navalny en 2020.

La guerra en Ucrania es una confrontación innecesaria, pero ello no quita que sea funcional para algunas de las partes. Sin duda, ha sido funcional para Estados Unidos en relación con una estrategia frente a Rusia que puso en marcha desde el mismo momento que acabó la Guerra Fría. Pero también la guerra fungió favorable para que aquel país lograra un propósito largamente anhelado: que Europa no mantenga vínculos geo-energéticos con Rusia.

Europa nunca ha abandonado su zona de confort estratégico-militar, esto es, su condición de «protectorado estratégico estadounidense». Ahora posiblemente sumará la de «protectorado energético» de la potencia mayor. Son las «rentas» de la guerra.

 

* Doctor en Relaciones Internacionales (USAL). Ha sido profesor en la UBA, en la Escuela Superior de Guerra Aérea y en el Instituto del Servicio Exterior de la Nación. Miembro e investigador de la SAEEG. Su último libro, publicado por Almaluz en 2021, se titula “Ni guerra ni paz. Una ambigüedad inquietante”.

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BIOCOMBUSTIBLES – REMAR EN EL DULCE DE LECHE

Iris Speroni*

Argentina podría exportar más biodiésel, y no solamente aceite de soja.

El 15 de julio de 2021 el Congreso sancionó la Ley 27640 la cual redujo el porcentaje obligatorio de biocombustibles respecto a los valores preexistentes.

Gobernadores de provincias donde están alojadas las plantas protestaron contra esta modificación, sin resultado alguno.

Fue un golpe para la cadena, ya que redujo su participación en el mercado doméstico. Con un tipo de cambio oficial a mitad del libre, sólo las empresas más eficientes (léase grandes) son rentables para la exportación.

Una medida similar pretendió tomar el gobierno de EEUU en el año 2020. Las medidas oficiales para combatir el coronavirus provocaron una fuerte caída del nivel de actividad. Una de las consecuencias fue generar capacidad ociosa en las refinerías de petróleo. Por tal razón el sector petrolero pidió bajar los cortes de biocombustibles para aumentar su participación de mercado. Como vemos, es un equilibrio difícil entre las partes.

En su momento, desde esta columna, critiqué duramente la ley 27640. Entendí que era conveniente aumentar los porcentajes utilizados en lugar de disminuirlos; para así reducir la importación de hidrocarburos.

Esta semana el presidente firmó el Decreto Nº 438/2022 donde sube el mínimo de biodiésel en el gasoil a 7,5%. El gobierno abrió las puertas para un porcentaje voluntario aún mayor. No tocó la participación del etanol en la nafta.

No existe explicación por los faltantes actuales de biodiésel excepto la generación adrede de un mercado negro. A lo que se agrega que la principal empresa del sector es administrada por el propio Estado. ¿Es el Estado el que provoca el mercado negro de combustible? Con el tiempo nos enteraremos. Mientras tanto, bienvenidos sean los cortes superiores de biodiésel.

Si los motores (según los fabricantes en EEUU) aceptan hasta un 20% de biodiésel, tal vez sea hora comenzar con las mezclas domésticas. Ante un estado inescrupuloso se deben adoptar medidas defensivas.

El uso de biodiésel

El biodiésel se utiliza en camiones, tractores, buques, locomotoras, automóviles. Se podría usar, si se quisiera, en generadores de electricidad y calefacción. En un país donde la participación del FFCC de carga es mínimo (10% contra un 40% en EEUU), la disponibilidad de combustible es clave.

Acá la sofisticación es menor que en EEUU, donde diferencian los combustibles para vehículos on road y off road (para ser usados en la ruta o fuera de la ruta). Tractores (fuera de ruta); camiones (ruta).

EEUU

La Secretaría de Energía de ese país provee abundante información que me gustaría compartir. Nos será útil para entender la importancia de los biocombustibles allá, compararlo con cómo hacemos las cosas nosotros y ver qué podemos replicar.

Biodiésel

Plantas procesadoras de biodiésel a diciembre 2020: 85. Capacidad de producción instalada: 2.476 millones de galones anuales = 9.372,68 millones de litros. Producción 2020 en EEUU: 1.818 millones de galones = 6.882 millones de litros (Fuente: Secretaría de Energía EEUU, 1, 2, 3).

Capacidad instalada para la producción de biodiésel en los EEUU por volumen y región. Fuente: Secretaría de Energía de EEUU.
Capacidad instalada para la producción de biodiésel en los EEUU por cantidad de operadores por estado. Fuente: Secretaría de Energía de EEUU.

Uno de los grandes insumos en EEUU es el aceite de soja (61,5%), pero no el único.

Insumos 2020

    • Aceite de canola     1.246 millones de libras = 565,23 miles de tn; (9,1%)
    • Aceite de maíz        1.516 millones de libras = 687,65 miles de tn; (11,1%)
    • Aceite de soja        8.383 millones de libras = 3.802,47 miles de tn; (61,5%)
    • Grasa aviar            173 millones de libras = 78,47 miles de tn; (1,3%)
    • Sebo                     368 millones de libras = 166,92 miles de tn; (2,7%)
    • Grasa blanca          612 millones de libras = 278,00 miles de tn; (4,5%)
    • Otros                    37 millones de libras = 16,78 miles de tn; (0,3%)
    • Grasa reciclada       1.053 millones de libras = 477,63 miles de tn; (7,7%)
    • Otros reciclados     240 millones de libras = 108,82 miles de tn; (1,8%)
Insumos para la generación de biodiésel en EEUU.
Fuente: Secretaría de Energía de EEUU.

Allá, con diferentes cortes (B100, B20, B10, B5), el biodiésel se utiliza en calefacción de hogares y edificios públicos o comerciales, en maquinaria agrícola y en la flota fluvial y marítima, además del transporte automotor. A diferencia de nuestro país, donde el mayor insumo es el aceite de soja para el biodiésel y la caña de azúcar y maíz para el bioetanol, allá diversifican los insumos.

El combustible más usado es el B20 (de 5% a 20% biodiésel, de 95% a 80% diésel), en particular en flotas de camiones. La mayoría de los motores lo admiten. En estados con muy bajas temperaturas invernales sugieren el B10 durante esos meses. Existe el B5 en el mercado, que puede ser usado en motores construidos antes de 1994. El B100 contiene combustible biológico en alta proporción o en su totalidad. No todos los motores lo admiten.

Bioetanol

Los EEUU trabajan 197 plantas de bioetanol (para mezclar con naftas) con una capacidad instalada de 17.546 millones de galones equivalentes a 79.766 millones de litros.

Capacidad instalada plantas de bioetanol por volumen y región de EEUU.
Fuente: Secretaría de Energía de EEUU.
Capacidad instalada plantas de bioetanol por cantidad de operadores y estado de EEUU. Fuente: Secretaría de Energía de EEUU.

El uso más difundido es el de E10, esto es nafta con 10% de etanol. Los vehículos fabricados después del 2001 pueden utilizar E15 (15% etanol). En casos autorizados por la terminal automotriz, se utiliza E85, esto es una mezcla que contiene de 51% a 85% etanol y el resto nafta. En algunas estaciones de servicio se puede obtener E0 (cero etanol); su uso se limita a equipamiento de jardines, lanchas y herramientas.

Argentina

La información provista por el Estado Nacional, tanto por el INDEC, el ministerio de Producción o el de Economía es incompleta. Cito al pie lo obtenido.

Biodiésel. Fuente: Observatorio de Bioeconomía del Ministerio de Agricultura de la República Argentina.

Más completo es el informe de la Secretaría de Agricultura de EEUU sobre el biocombustible en Argentina.

En 2021 ya informaban que el año anterior fue el peor para la industria desde el 2007 y que la capacidad instalada ociosa rondaba el 65%. Malos tiempos. El uso de biodiésel en el mercado doméstico (fuera del obligatorio) es insignificante.

Argentina exporta biodiésel únicamente a Europa. Ingresa casi en su totalidad por Holanda y de allí se redistribuye parcialmente. Cuenta con un cupo libre de impuestos. El resto de los destinos es negligible. Distinto es el caso de aceite de soja (insumo para el biodiésel) donde el país es uno de los principales exportadores del mundo.

Exportaciones de Biodiésel 2020. Argentina, quinto productor mundial, abastece el 5% del mercado mundial. Fuente: OEC.
Argentina es el principal productor de aceite de soja del mundo. Controla el 45,3% del mercado mundial. Datos 2020. Fuente: OEC.

El bioetanol que se mezcla con las naftas tiene en Argentina dos orígenes: caña de azúcar y maíz. Su uso es exclusivamente doméstico. Exporta e importa etanol aleatoriamente y en pequeñas cantidades.

La Secretaría de Energía Argentina informa cuáles son los principales mezcladores de biodiésel. Esto es las empresas que compran aceite de soja y lo mezclan con diésel. En su gran mayoría petroleras. 31 en total. 12 pertenecen a YPF (Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Chaco, Neuquén, 5 en Provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, San Luis); 4 a Raizen Argentina SA (2 en Santa Fe, Prov. de Bs. As. y Chaco); 4 de Pan American Energy SL (Santa Cruz, Santa Fe y 2 en Prov. de Bs. As.). Las restantes empresas sólo cuentan con una planta: Destilería Argentina de Petróleo SA, Refinor SA (Tucumán), New American Oil SA, Energía Derivados del Petróleo SA, Petrolera DEGAB SA, Refi Pampa SA, Trafigura SA, Petroil Petróleo y Derivados SA, Diverse Fuels SA, Refinería Bahía Blanca SAU, Novum Energy SA.

El mundo 

El principal productor mundial es Indonesia. 

EEUU es el segundo productor; aun así importa en forma neta el 1% del comercio mundial de ese producto. En tercer lugar se encuentra Brasil, que lo aplica a su consumo interno. 

Argentina es el quinto productor mundial y es un gran exportador.

Fuente: Secretaría de Energía de EEUU. Cuadro: Elaboración propia.
Propuestas a futuro para los biocombustibles

Argentina es un gran jugador mundial en el tema. Dicho esto, existen campos de acción sin explorar tanto en el mercado doméstico (como el actual faltante de diésel lo demuestra).

El gobierno explora la posibilidad de obtener gas natural de biomasa y dar créditos preferenciales para iniciar inversiones. Actualmente existen algunas plantas, pero con poca incidencia en el total general. Ej.: Bioeléctrica en Río Cuarto, Córdoba.

Actualmente sólo una fracción del 10% al 15% de la energía eléctrica se produce con lo que se llama recursos renovables (este número excluye las represas hidroeléctricas). De ese número sólo el 3% se obtiene de la bioenergía. Estas son con gas generado por biomasa o termoeléctricas a biodiésel. La oportunidad de crecer en este rubro es grande y permitiría evitar la importación de gasoil.

El 85% del parque automotor consume nafta. Ahí también se podría producir un aumento del uso de etanol.

Prácticamente no se usa el biodiésel para la calefacción de edificio u hogares.

Las flotas de automotores del Estado no usan biodiésel con mayor corte, a diferencia de EEUU o EU. Por último, los colectivos podrían utilizar gas en caso de aumentar la oferta por Vaca Muerte y construirse el gasoducto, o bien, se podría generar gas por biomasa si se procesara la basura orgánica y detritos de animales criados a corral.

Argentina podría exportar más biodiésel, y no solamente aceite de soja. Para lograrlo debería conquistar nuevos mercados que hoy están vedados, por barreras arancelarias y paraarancelarias. Ayudaría si no hubiera diferencial de alícuota de derechos de exportación entre el biodiésel, el aceite de soja y los porotos de soja.

Argentina: el país donde diputados de provincia de Buenos Aires y de Santa Fe (principales productores de soja) proponen que se reduzca el consumo de biodiésel para un año después desabastecer el país. Ni que ensayaran.

 

Referencias

Bichos de campo

https://bichosdecampo.com/operativo-salvavidas-ye-entro-en-vigencia-el-corte-adicional-de-gasoil-con-biodiésel-de-aceite-de-soja/

Secretaría de Energía de EEUU

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/

https://www.fas.usda.gov/data/argentina-biofuels-annual-6

https://apps.fas.usda.gov/newgainapi/api/Report/DownloadReportByFileName?fileName=Biofuels%20Annual_Buenos%20Aires_Argentina_07-26-2021.pdf

Reuters

https://www.reuters.com/business/energy/exclusive-us-epa-considering-cuts-biofuel-blending-obligations-2020-2021-2022-2021-09-22/

https://www.reuters.com/markets/commodities/us-epa-unveil-biofuel-mandate-cuts-boost-pandemic-hit-refiners-sources-say-2021-12-07/ 

Secretaría de Energía de los EEUU

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table4.pdf; https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/; https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table1.pdf

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table3.pdf

https://afdc.energy.gov/fuels/biodiésel_blends.html

https://afdc.energy.gov/vehicles/diesel.html

https://www.eia.gov/energyexplained/biofuels/ethanol.php

https://www.fas.usda.gov/data/argentina-biofuels-annual-6 

Secretaría de Energía Argentina

https://www.argentina.gob.ar/economia/energia/hidrocarburos/biocombustibles/empresas-mezcladoras

Ministerio de Agricultura – Observatorio de Bioeconomía

https://www.magyp.gob.ar/sitio/areas/observatorio_bioeconomia/indicadores/06/index.php

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Referencias

 

Bichos de campo

https://bichosdecampo.com/operativo-salvavidas-ye-entro-en-vigencia-el-corte-adicional-de-gasoil-con-biodiésel-de-aceite-de-soja/

 

Secretaría de Energía de EEUU

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/

https://www.fas.usda.gov/data/argentina-biofuels-annual-6

https://apps.fas.usda.gov/newgainapi/api/Report/DownloadReportByFileName?fileName=Biofuels%20Annual_Buenos%20Aires_Argentina_07-26-2021.pdf

 

Reuters

https://www.reuters.com/business/energy/exclusive-us-epa-considering-cuts-biofuel-blending-obligations-2020-2021-2022-2021-09-22/

https://www.reuters.com/markets/commodities/us-epa-unveil-biofuel-mandate-cuts-boost-pandemic-hit-refiners-sources-say-2021-12-07/ 

 

Secretaría de Energía de los EEUU

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table4.pdf; https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/; https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table1.pdf

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table3.pdf

https://afdc.energy.gov/fuels/biodiésel_blends.html

https://afdc.energy.gov/vehicles/diesel.html

https://www.eia.gov/energyexplained/biofuels/ethanol.php

https://www.fas.usda.gov/data/argentina-biofuels-annual-6 

 

Secretaría de Energía Argentina

https://www.argentina.gob.ar/economia/energia/hidrocarburos/biocombustibles/empresas-mezcladoras

 

Ministerio de Agricultura – Observatorio de Bioeconomía

https://www.magyp.gob.ar/sitio/areas/observatorio_bioeconomia/indicadores/06/index.php

 

 

Artículo publicado originalmente el 18/06/2022 en Restaurar.org, https://restaurarg.blogspot.com/2022/06/biocombustibles-remar-en-el-dulce-de.html

1969. ARGENTINA Y EL MONO JUAN: EL PRIMER ASTRONAUTA DE AMÉRICA DEL SUR

Marcelo Javier de los Reyes*

Fuente: Facebook de la Fuerza Aérea Argentina.

El presente artículo fue publicado por el Anuario del CEID / SAEEG de 2019, en conmemoración de los 50 años del lanzamiento del primer astronauta argentino, el Mono Juan. 

La carrera espacial

La década de 1960 estuvo signada por la carrera espacial entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. Los soviéticos aventajaban a los estadounidenses en el campo espacial. El 4 de octubre de 1957, la Unión Soviética puso en órbita al Sputnik 1, el primer satélite artificial de la historia. El 3 de noviembre del mismo año, la perra Laika fue lanzada en el satélite ruso Sputnik 2. Laika fue seleccionada entre un grupo de perros “reclutados” de la calle. Le implantaron sendos sensores, uno en las costillas para medir su respiración y otro para medir su pulso en la arteria carótida. En ese momento no había forma de que Laika fuera retornada a la Tierra y se sabe que murió a las seis horas del despegue, ya que los sensores registraron un paro cardíaco. Su muerte se debió al sobrecalentamiento de la cabina y al estrés. En ese momento esta información fue ocultada.

La Unión Soviética envió al primer ser humano al espacio exterior. El 12 de abril de 1961 Yuri Gagarin, tripulando la nave Vostok 1, permaneció ciento ocho minutos en el espacio. Poco después, en junio de 1963, haría lo propio una mujer, Valentina Tereshkova, quien dio cuarenta y ocho vueltas alrededor de la Tierra durante tres días.

Ante estos desafíos fue que el entonces presidente John F. Kennedy, en un discurso pronunciado el 12 de septiembre de 1962 en la Universidad de Rice, anunció que los Estados Unidos llegarían a la Luna antes de que terminara la década, lo cual se habría hecho realidad en julio de 1969.

Por esos años otros países planearon sumarse a la conquista del espacio, aunque sus proyectos no hayan tenido difusión.

Zambia anunció su programa espacial en 1964, el mismo año en que había proclamado su independencia. El proyecto, impulsado por el profesor de ciencias naturales Edward Makuka Nkoloso, quien en 1960 había fundado la Zambia National Academy of Science, Space Research and Philosophy, aspiraba a enviar a la Luna y a Marte a doce zambianos y diez gatos. Los informes de este propósito no demuestran ser parte de un programa espacial serio.

Argentina se suma a la carrera espacial

Mediante el Decreto Ley 11.822/43, durante la presidencia del general Pedro Pablo Ramírez, se creó el Instituto Aerotécnico, “constituido por el personal y todas las instalaciones, medios y elementos que integran el patrimonio de la actual Fábrica Militar de Aviones”. El Instituto Aerotécnico quedó bajo la directa dependencia de la Dirección General del Material Aeronáutico del Ejército y contaba con autonomía técnica y administrativa[1].

En agosto de 1947 fue creada la División de Proyectos Especiales en el marco del mencionado instituto la que se dedicaría a la investigación de vehículos teledirigidos y motores de cohetes.

El  ingeniero Pablo de León, en su libro Historia de la actividad espacial en Argentina, en su capítulo 13 dedicado a los “Lanzamientos en Argentina”, nos dice:

En 1959 en el Instituto Aerotécnico se planteaba la posibilidad de fabricar un cohete-sonda. En ese momento no existían aún propulsantes compuestos en el país y todavía no se había establecido contacto con fábricas del exterior, entonces se decidió utilizar un propulsante bibásico.[2]

Al frente del instituto se encontraba el comodoro Aldo Zeoli, quien se graduó como ingeniero aeronáutico en 1943 en la Universidad Nacional de Córdoba, quien fue asimilado como personal militar y enviado a realizar una capacitación en los laboratorios de la Power Jets, en Lutterworth, Reino Unido[3]. A principios de la década de 1960 el entonces vicecomodoro Zeoli fue trasladado a la Fábrica Militar de Aviones, desde donde impulsaría el nacimiento del primer cohete de investigaciones realizado en Argentina, el “Alfa Centauro”[iv]. De León señala que “Zeoli fue el jefe de todos los proyectos de lanzadores desde el Alfa Centauro hasta el Tauro, lo que lo convierte en el pionero y padre de la cohetería en el país”[4].

En abril de 1967 fue lanzado un cohete que llegó a casi tres kilómetros de altura, bastante lejos del espacio. A bordo iba Belisario, un pequeño ratón blanco de laboratorio. Fue el primer experimento hecho con seres vivos en la Argentina en su búsqueda de un camino autónomo en la investigación espacial. El destino de Belisario fue diferente al de la pobre Laika, ya que retornó a la Tierra y siguió viviendo.

Belisario, el primer ser vivo lanzado por la Argentina

El 23 de diciembre de 1969, a las 06:30 horas, se impulsó el cohete sonda Canopus II, a bordo del cual iba el mono Juan en un vuelo suborbital de ocho minutos de duración, que alcanzó una altura de 90 kilómetros, rozando el límite de la atmósfera terrestre con el espacio exterior.

Juan era un mono caí oriundo de la provincia de Misiones, capturado por la Gendarmería Nacional. Juan pesaba 1,4 kg y medía 30 cm.

Durante el vuelo fueron monitoreados sus signos vitales y luego se lo trajo nuevamente a Tierra, al igual que a Belisario. Juan iba en un asiento especial en la cabeza del cohete, en posición inclinada para que no lo afectaran las aceleraciones y desaceleraciones. Realizó el vuelo sedado ya que era necesario mantenerlo quieto, pero consciente. Cabe destacar que la cápsula también contaba con un sistema de refrigeración.

El cohete Canopus II, desarrollado en Argentina, tenía una longitud de cuatro metros y 50 kilogramos de carga útil.

El lanzamiento se hizo desde el Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados de Chamical, en La Rioja, reabierto en 2018 luego de un relevante mejoramiento de su infraestructura que contó con un fuerte apoyo de las autoridades provinciales.

La experiencia fue llevada adelante por un equipo de ingenieros, biólogos y médicos argentinos, con tecnologías desarrolladas en el país, en el marco de un proyecto bautizado Experiencia BIO, encabezada por el Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica y Espacial y la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales.

Juan, el primer astronauta argentino y América del Sur

El mencionado proyecto Experiencia BIO, estuvo a cargo del ingeniero Aldo Zeoli y tenía como objetivo principal la experimentación de seres vivos en lanzamientos de cohetes así como comprobar si se podía llegar al espacio, hecho que fue comprobado con total éxito.

El aterrizaje de Juan se produjo en la salina La Antigua, a 60 kilómetros de la base de Chamical, y retornó en perfecto estado de salud.

Juan fue el primer astronauta argentino y luego de haber cumplido exitosamente su misión, vivió durante más de dos años en el zoológico de la ciudad de Córdoba, donde fue la principal atracción del mismo.

 

* Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Profesor de Inteligencia en la Maestría en Inteligencia Estratégica Nacional, Universidad Nacional de La Plata. Autor del libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones”, Buenos Aires: Editorial Almaluz, 2019.

 

Referencias

[1] “Creación del Instituto Aerotécnico”. Sistema Argentino de Información Jurídica (SAJI), <http://www.saij.gob.ar/11822-nacional-creacion-instituto-aerotecnico-lns0002152-1943-10-20/123456789-0abc-defg-g25-12000scanyel#>.

[2] Pablo de León. Historia de la actividad espacial en Argentina. Carapachay: Lenguaje Claro, 2018, 372 p.

[3] Ídem.

[4] Ídem.

[5] Ídem.