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ENTREVISTA A ALDO LEIVA VGM Y DIP. NAC. – CUESTIÓN MALVINAS: “LA LUCHA POR LA SOBERANÍA DEBE DARSE EN TODOS LOS ÁMBITOS”

Luciano R. Moreno Calderón (UMA)

ENTREVISTA

¿Cómo ves que está la situación actual de la Cuestión Malvinas, tanto a nivel interno como hacia el exterior?

En principio, nosotros tuvimos una enorme dificultad en los últimos 4 años del gobierno macrista, donde no solamente la Cuestión Malvinas, sino todo lo relativo a la soberanía argentina, fue bastardeado, ignorado y puesto bajo una visión totalmente a contramano de los que es el sentir de la soberanía nacional y en particular sobre las nuestras Islas Malvinas.

Creo que ahora hemos retomado una agenda donde el presidente de la Nación puso la Cuestión Malvinas dentro de las prioridades de la Cancillería argentina. Hemos tenido durante estos casi tres años una mirada totalmente diferente a la que se tuvo durante la presidencia de Mauricio Macri y ni hablar lo que significó Cristina Fernández y Néstor en sus gobiernos.

Yo no me olvido nunca que Cristina encabezó (VIDEO 2012) una de las delegaciones frente al Comité de Descolonización, donde planteó, con la maestría que tiene, el concepto que debemos seguir sosteniendo nosotros, y hoy creo que estamos retomando esa agenda, y hay que seguirla, aunque seguramente vamos a chocar y seguir chocando contra el muro que generan las grandes potencias que, a través de la prepotencia de las armas, imponen un colonialismo anacrónico que no tiene ningún justificativo, más que la instalación de una bases militares, no solo del Reino Unido sino de la OTAN, que condicionan no solo a nuestro país, sino a todos los países hermanos de esta región.

Algunos preguntan, ¿que estamos haciendo? Estamos haciendo lo que hay hacer: plantear los debates y nuestras legítimas reivindicaciones, para que las futuras generaciones, a partir y producto de que sigamos reiterando estas demandas, alguna vez esas nuevas generaciones puedan ver cristalizado el sueño de volver a ver flamear la bandera argentina en ese territorio que es nuestro.

– Internacionalmente hay muchos descalabros, como ser la pandemia, la guerra de Ucrania, la salida de Boris Johnson. Como ves este panorama internacional, en lo relativo a Malvinas, ¿vos crees que hay más posibilidades, menos, estamos igual que antes desde el punto de vista internacional?

A nivel internacional veo poco cambio. Es más, hace poco tuve la oportunidad de asistir, ya como diputado nacional, a la última reunión del Comité de Descolonización y también de participar en el Parlamento Latinoamericano en Panamá, y lo que uno percibe es que todos los países latinoamericanos y del Caribe dan un respaldo total y absoluto a la posición argentina. Eso también se vio reflejado luego de la última reunión del Comité de Descolonización, donde tuvimos apoyos muy importantes como China, Rusia, el G77. Pero con eso no alcanza ¿Son importante esos pasos que estamos dando? Si, son importantes, y hay que seguir acentuándolos.

A mí me impactó mucho en Panamá el discurso de uno de los presidentes, cuando nos decía que “hay que insistir, insistir y persistir”, y los funcionarios argentinos, fundamentalmente los que están abocados a la política exterior, a los lugares que vayan, cuando se encuentran con los funcionarios ingleses, sean de la categoría que sean, hay que plantearles la justa demanda de que nos devuelvan lo que nos pertenece. Nosotros demandamos la descolonización, nosotros demandamos que de una vez y para siempre entiendan que están usurpando nuestro territorio. Y la verdad es que creo que esa es la línea que se tiene que seguir, más allá de que muchas veces los teóricos de la política internacional, donde parece ser que hacer política exterior es tener un vocabulario lo más correcto posible y lo más adecuado a los intereses de las potencias extranjeras y no plantear las cuestiones de fondo.

Yo por eso admiro a Cristina. Esa posición que tuvo y tiene no solo a la Cuestión Malvinas, sino a la política internacional en general que mostró durante su gobierno y que le generó muchos ataques de todo tipo, desde afuera y que se replican desde acá adentro.

Volviendo al tema Malvinas, veo que hay avances, pero también veo con escepticismo el accionar de las grandes potencias que sin duda les conviene esta situación y van a seguir haciendo lo imposible para que todo siga como hoy.

– Nosotros tenemos un enorme desafío frente una diplomacia como la del Reino Unido aceitada en hacer lo que hace con Malvinas, que es extraer recursos depredar, militarizar, etc, pero también existen aliados que colaboran con esta situación de alguna manera: caso Uruguay apostadero británico y Chile. ¿Cómo crees que esto tiene que saldarse, como ves esta situación?

Lo que hacen los gobiernos chilenos y uruguayos es lamentable y creo que los argentinos no lo merecemos. Y menos aún quienes ofrendaron su vida por esa causa. Pero también en nuestro país tenemos voceros, de la oposición fundamentalmente, que dicen que esa es la línea a seguir, no solo en la política internacional sino también en lo económico.

Chile, por suerte, hoy está en una situación diferente del punto de vista político, donde sin duda al nuevo presidente le cuesta enormemente la lucha que tiene que dar con ese conservadurismo extremo, donde la doctrina Pinochet sigue muy vigente, y que tiene raíz en una derecha recalcitrante, que va a hacer lo imposible para que no le vaya bien a Boric, ya que si le va bien, sin duda se van a generar otras expectativas, no solo en el pueblo chileno sino para toda Latinoamérica. Así que veo con esperanza la asunción de Boric, que expresó públicamente que las Malvinas son argentinas, porque se contrapone con los voceros, de los anteriores gobiernos chilenos.

En el caso de Uruguay, espero que podamos volver a tener una política como la que tuvimos con Pepe Mujica. Pero nosotros tenemos que seguir buscando una hermandad latinoamericana, y entender que por ahí pasa la cuestión. Como lo soñó San Martín, como lo soñó Perón, y como lo llevaron a la práctica líderes como Lula, Néstor, Cristina, Evo y Correa. Y esa es la línea que tenemos que seguir: de hermandad Latinoamericana en defensa de nuestros intereses, porque ninguna de las potencias extranjeras va a hacer lo que no seamos capaces de hacer nosotros mismos.

– Hoy usted, Veterano de la Gesta de Malvinas y Victoria Tolosa Paz están llevando adelante un proyecto para realizar un reconocimiento histórico a nuestro veteranos. La Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina, y varios centros y federaciones provinciales se reunieron con usted por este tema. ¿En qué estado se encuentra este proyecto de ley? ¿Qué va a suceder con los que pidieron la baja antes de la ley actual que viene del año 90?

En principio, el proyecto lo vamos a estar presentando con Victoria el jueves de la semana que viene y espero podamos contar con la participación las organizaciones y centros de veteranos de guerra ex combatientes, porque tenemos que asumir que existen diferentes miradas, y que hemos tenido internas muy duras de las que, si bien no participé, las conozco porque yo fui a Malvinas, combatí en Malvinas, pertenecí al Regimiento 4 del Monte Caseros de Corrientes. Más allá de que soy chaqueño, el servicio militar era obligatorio y con ese regimiento fui a Malvinas.

El proyecto lo vamos a estar presentando públicamente el día jueves que viene con Victoria y vamos a invitar a todas las organizaciones, y la idea es que todos puedan participar y a partir del debate que se dé en diferentes comisiones, la idea es escuchar a todos y poder llegar a un consenso general. Por ahora, lo que yo conozco y percibo, es que hay una decisión unánime de todos los veteranos de no poner palos en las ruedas y esa es la definición del día de la fecha. Asique lo vamos a debatir, lo vamos a trabajar y vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que salga la mejor ley posible.  

– Por último agradecerte la oportunidad de conversar con vos, te admiro por lo que haces e hiciste.

La verdad es que es un gusto encontrar comunicadores que defienden con pasión todo lo que tiene que ver con nuestras islas, y sin duda eso implica reivindicar lo que es nuestro y también implica avanzar en un proceso que tiene que llegar a todos los sectores, que es ese concepto que todos tenemos que abrazar, que es el de la soberanía nacional. Esa soberanía la tenemos que practicar en todos los ámbitos, porque soberanía es luchar para que haya más igualdad y los jóvenes puedan generar su futuro en nuestro país. La lucha por la soberanía se da en todos los ámbitos, y uno de esos ámbitos, uno de los más nobles, es el periodismo, ese periodismo que se hace con pasión y que hoy, en las empresas hegemónicas de comunicación, muchas veces se ignoran estas cosas. Asique a no bajar los brazos y seguir luchando por una Argentina mejor, que es el justo homenaje para quienes dieron su vida por nuestra soberanía en las Islas Malvinas.

Discurso de Aldo Leiva por el 2 de abril de 2022 

#Malvinas40años 

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y CUESTIONES MORALES. IA ENTRE LA GUERRA Y LA AUTOCONCIENCIA

Giancarlo Elia Valori*

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay 

A principios de 2018 el número de teléfonos móviles en uso superó al de los seres humanos en el planeta, alcanzando la cifra de 8 mil millones. En teoría, cada uno de estos dispositivos está conectado a dos mil millones de computadoras, que también están conectadas en red. Dada la increíble cantidad de datos involucrados en este tipo de uso, dado que la red informática está en contacto constante y en constante crecimiento, ¿es posible que la humanidad ya haya creado un cerebro masivo? ¿Una inteligencia artificial que asume una identidad propia?

El sector de la robótica está en constante evolución y ha seguido avanzando, por lo que está claro que tarde o temprano tendremos que pasar de la inteligencia artificial a la superinteligencia, es decir, a un ser de este planeta más inteligente que nosotros que pronto no lo será aún más. No será agradable cuando la inteligencia artificial con sus conocimientos y capacidades intelectuales arrincone al ser humano, superando a las personas en carne propia en cualquier área del conocimiento. Será un momento de actualidad y cambiará radicalmente la historia mundial: ya que ahora nuestra existencia se justifica por el hecho de que estamos en la cima de la cadena alimentaria, pero cuando una entidad que no necesita alimentarse de pasta y carne se autocreará, ¿qué existiríamos para hacer si esa entidad solo necesita energía solar para perpetuarse indefinidamente?

Sí, tarde o temprano seremos sustituidos por la inteligencia artificial, por este motivo debemos empezar a prepararnos psicológicamente. Portland, Oregón, 7 de abril de 2016: la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de los Estados Unidos para Proyectos avanzados de Investigación de Defensa, más conocida como DARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa), ha lanzado el prototipo del buque antisubmarino pilotado a distancia Seahunter que marca el comienzo de una nueva era. A diferencia de los drones Predator y de la Fuerza Aérea, este barco no necesita un operador remoto y está hecho para poder navegar solo evitando cualquier tipo de obstáculo en el mar; tiene suficiente combustible para soportar hasta tres meses en el mar y es muy silencioso. También transmite información encriptada a los servicios secretos de la Defensa. Cuando el Departamento de Defensa del Estado dice que un submarino pilotado a distancia no se lanzaría sin control remoto, es cierto. Pero hay más, a saber, que Rusia ha desarrollado un submarino pilotado a distancia con un arma nuclear. Esto significa que antes de que la defensa estadounidense sea capaz de responder a un submarino pilotado a distancia con un arma nuclear a bordo, pasarán entre 5 y 15 años.

Siempre se ha dicho que el dron de guerra reemplaza al soldado en carne y hueso, que se convierte en un operador remoto de “playstation”. De ahí la idea del dron como sustituto del ejército humano, al que se le garantizaría una seguridad total, para que evite peligros innecesarios. Pero había olvidado que el control remoto puede ser interceptado por el enemigo y cambiar de objetivo golpeando a su propio ejército. En este punto, sin embargo, los drones deben ser completamente autónomos. En un dron de este tipo sería una máquina de la muerte que pasaría ejércitos enteros, por lo que debemos tener cuidado y evitar su proliferación en los campos de batalla; cualquier tipo de accidente, un incendio o incluso una pequeña falla desencadenaría un mecanismo de “locura” que haría que el automóvil matara a cualquiera. Desarrollar robots asesinos es posible. La tecnología de reconocimiento facial ha hecho grandes avances, y la inteligencia artificial puede reconocer rostros e identificar objetivos. De hecho, los drones ya se utilizan para detectar y golpear a individuos, en función de la apariencia de la cara: matan y hieren.

La aplicación de la inteligencia artificial a la tecnología militar cambiará la guerra para siempre; es posible que las máquinas autónomas del ejército puedan tomar decisiones equivocadas, cosechando así decenas de miles de víctimas entre amigos, enemigos y civiles desarmados. ¿Qué pasa si incluso llegan a ignorar las instrucciones recibidas? Si es así, si las máquinas de matar autónomas están diseñadas independientemente e independientemente de los comandos humanos, ¿podríamos enfrentarnos a un destino violento de extinción de la humanidad?

Mientras que muchos expertos y estudiosos están de acuerdo en que los humanos serán los arquitectos de su propia ruina violenta primero y la destrucción después, otros creen que el progreso de la inteligencia artificial puede ser la clave para la salvación de la humanidad.

Los Ángeles, mayo de 2018: en la Universidad de California, la profesora Verónica Santos está trabajando en el desarrollo de un proyecto para la creación de robots cada vez más similares al ser humano capaces de percibir el contacto físico y reaccionar ante él, y también está experimentando con diferentes modos de sensibilidad táctil del robot. Combinando todo esto con la inteligencia artificial, algún día puede haber un robot humanoide capaz de explorar el espacio hasta Marte: los robots humanoides son cada vez más una realidad que va desde el campo de las neuroprótesis hasta las máquinas para la colonización de cuerpos celestes.

Aunque el uso de robots humanoides es un tema bastante controvertido, este sector tiene el mérito de tener grandes perspectivas especialmente para aquellos que pretenden invertir en el campo: financiar proyectos de desarrollo podría resultar útil en la creación de seres humanos artificiales prácticamente imposibles de distinguir de los seres humanos en carne y hueso.

Pero estos humanoides probablemente podrían manifestar deseos y sentir dolor, así como mostrar una amplia gama de sentimientos y emociones. En realidad se sabe que no sabemos qué es realmente una emoción, así que ¿seríamos realmente capaces de crear una artificial, o cometeremos errores fatales durante el desarrollo del software? Si un robot será capaz de distinguir entre lo bueno y lo malo y conocer el sufrimiento. ¿Será este el primer paso hacia la posibilidad de desarrollar sentimientos y una conciencia?

Reflejar. Aunque las computadoras superan a los humanos en el procesamiento de datos, palidecen ante la complejidad y sofisticación del sistema nervioso central. En abril de 2013, la compañía tecnológica japonesa Fujitsu intentó simular la red de neuronas en el cerebro utilizando uno de los superordenadores más potentes del planeta; aunque equipado con 82 mil procesadores entre los más rápidos del mundo, tardó más de 40 minutos en simular solo un segundo del 1% de la actividad cerebral humana (Tim Hornyak, supercomputadora Fujitsu simula 1 segundo de actividad cerebral en https://www.cnet.com/culture/fujitsu-supercomputer-simulates-1-second-of-brain-activity/)

El astrofísico de origen japonés Michio Kaku, graduado summa laude de la Universidad de Harvard, dice: “Hace cincuenta años cometimos un gran error al pensar que el cerebro era una computadora digital”.

“¡No es así! El cerebro es una máquina capaz de aprender, que se regenera al final de su tarea. Los niños tienen la capacidad de aprender de sus errores: cuando se encuentran con algo nuevo aprenden a entender cómo funciona interactuando con el mundo. Eso es exactamente lo que necesitamos, y para hacer eso necesitamos una computadora que esté a la altura: una computadora cuántica”.

A diferencia de las computadoras actuales que dependen de bits, una serie binaria de 0 y 1 para procesar datos, las computadoras cuánticas usan bits cuánticos, o qubits (bits cuánticos), que pueden usar 0 y 1 al mismo tiempo. Esto les permite realizar millones de cálculos simultáneamente como lo hace el cerebro humano.

Kaku: “Los robots son máquinas y como tales no piensan y no tienen una conciencia de silicio, no son conscientes de lo que son y del entorno que los rodea. Pero tenemos que reconocer que es solo cuestión de tiempo antes de que puedan tomar conciencia”.

¿Es realmente posible que las máquinas se conviertan en entidades sensibles plenamente conscientes de sí mismas y de su entorno? Kaku: “Podemos imaginar un tiempo futuro en el que los robots serán tan inteligentes como un ratón, y después del ratón como un conejo, y luego un gato, un perro, hasta que se vuelvan tan astutos como un mono. Los robots no saben que son máquinas; Y creo que tal vez a finales de este siglo los robots comiencen a darse cuenta de que son diferentes, que son algo más que su maestro”.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción.

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LA GUERRA HIBRIDA

F. Javier Blasco Robledo*

Llevamos un tiempo largo en el que, de vez en cuando, aparecen de nuevo cuño o se recuperan del baúl de los recuerdos una o varias formas de acción o de combate con denominación pintoresca o, cuanto menos, singular. Lo cierto es que unas se derivan de las otras y otras o más bien, se complementan. Pero, hay una de ellas, que de una forma u otra, engloba a todas ellas y recoge de cada una de las anteriores, lo que más le interesa para lograr sus objetivos. Es la conocida como Guerra Hibrida.

Son muchos los que pretenden presentar el concepto de guerra hibrida como algo nuevo u original y que, precisamente, ha surgido con la guerra en Ucrania, pero ninguna de dichas afirmaciones, son ciertas. Para un mejor conocimiento del tema, de entre sus varias definiciones, propongo la siguiente que no es más que una mezcla de varias de las más populares; así la entendemos como «el conjunto de “acciones hostiles de diversas índole y características” que lleva a cabo un país o coalición contra un rival geopolítico “aprovechando las debilidades y vulnerabilidades detectadas en aquel” con el objetivo de hacerlo menguar desde dentro, aunque actuado también desde afuera; a base de acciones, aparentemente incruentas o de no combate, que suelen combinarse con otras que sí lo son, donde las fuerzas armadas se suelen emplear con profusión y saña para, en su conjunto, “lograr y mantener determinados objetivos estratégicos” o la capitulación del Estado atacado y la inhibición, por coacción, de los que le apoyan».

Un concepto que parece rayar o hasta se confunde con el que desde antaño se tiene como el de la “guerra total”; pero que diversos actores prefieren reservar exclusivamente para cuando en los conflictos entran en juego todo tipo de unidades y capacidades de las fuerzas armadas de tierra, mar y aire, aderezadas con acciones cibernéticas, de disuasión, decepción y de guerra electrónica.

Como tal, la guerra híbrida aprovecha las debilidades, dependencias, la propaganda y las presiones internacionales, con especial énfasis en las comerciales y económicas, así como la información inventada o tergiversada para atacar por todos y cada uno de los flancos por los que se puede profundizar para menguar las capacidades del enemigo.

Flancos que, evidentemente, se encuentran en los campos de la diplomacia, la economía, la política exterior, la dependencia energética, el cambio climático y cualquier necesidad para la subsistencia del enemigo, la población civil afectada y la alimentación de la batalla, llegando incluso, en buscar la difamación, el desprestigio y el aislamiento internacional del que se pretende acogotar, a base de estrangularle, cualquier fuente de relación de amistad, comercial y de subsistencia o apoyo que le pueda llegar y retroalimentar.

Para lograr dichos objetivos, conviene hacer un verdadero estudio de área con la finalidad de identificar con claridad las dependencias y vulnerabilidades, las fuentes que los sostienen, los recursos propios o externos y, fundamentalmente, las actuales y potenciales alianzas que puedan surgir en apoyo del pretendido objetivo a atacar.

Una vez identificados todas las reales y potenciales frentes de aislamiento o ataque en su caso, hay que definir claramente quienes y cuantos son los aliados en ciernes a los que deben dirigirse parte de las acciones directas e indirectas, que cohíban a estos de sus ganas y posibilidades de proporcionar cualquier tipo de información o ayuda externa.

Aunque hemos admitido como premisa que la guerra en Ucrania no es el único caso, ni escenario en el que se ha dado este tipo de forma de acción, también es cierto que, ha sido, es y continuará siendo un claro ejemplo de ella. El conflicto actual en Ucrania nos sirve de base para entender el concepto y las formas de actuar sobre la presa y su entorno afín y como progresivamente, se van marcando las diferentes fases y la ampliación de objetivos, hasta tenerlos a todos maniatados.

Hemos visto que inicialmente, se mantuvo un dubitativo o engañoso alcance nacional, sin ni siquiera una declaración implícita de guerra, pero, poco a poco, ha adquirido un ambiente y un radio de acción internacional total, involucrando, de una forma u otra, a muchos actores en ambos lados. Debido a una manifiesta falta de previsión, de experiencia y a un grave y erróneo cálculo militar, pocos o nadie preveían la posibilidad, la intensidad ni el alcance de dicha estrategia; máxime, cuando todos aquellos, sin pensarlo mucho y de forma directa o indirecta, decidieron implicarse en el tema con energía y sin grandes dudas. Ahora es demasiado tarde para volverse atrás o su aplicación, acarrearía unas extrañas y graves consecuencias, de muy difícil curación y olvido a pesar de la velocidad con la que vivimos y olvidamos los temas candentes en la actualidad.

Tras medio año de guerra, hoy ya son claros y bien patentes los efectos de las “incruentas acciones”, llevadas a cabo por Rusia contra todo aquel que ponga en peligro su integridad, credibilidad, dificulte sus acciones contra Ucrania o dude de sus razones para llevar a cabo dicha “operación especial” —tal y como ellos la denominan—, principalmente en el campo de la economía y de las relaciones internacionales.

Europa, por su mala cabeza y falta de previsión, se encuentra sumida en una profunda y duradera crisis energética y, por ende, económica sin precedentes tanto interna como externa. Se puede asegurar, que se ha llegado a dicho punto debido al propio conflicto bélico en sí mismo, pero también y no hay que olvidarlo, a la candidez diplomática y de acción de la UE en su conjunto y de países importantes como Alemania, en particular, al poner durante muchos años todos los esfuerzos energéticos en un mismo cesto y creer que las relaciones comerciales con Rusia no iban a variar cuando a aquellos les interesase y, principalmente, estando dirigida y controlada Rusia por un sátrapa de la categoría de Putin, que odia a Europa e general y a Alemania en particular, desde sus tiempos de agente de la KGB en la RDA.

No hemos sido capaces de evaluar las consecuencias y derivaciones de nuestra implicación en este conflicto armado. Las alegrías políticas adoptadas con desparpajo y “mucho valor” en los albores del mismo, como si fuéramos de romería contra un “enemigo débil” sin pensar que ese débil era Rusia y sus muchas capacidades, en pocos meses se han transformado en algo de imparables consecuencias y con perspectivas aún peores, para cuando empiece y se recrudezca el temido frio invernal.

Una época muy larga y fría para la Europa central y del norte, que abarca un periodo mayor que la propia estación conocida como tal. Las previsiones energéticas no son nada halagüeñas, las medidas adoptadas por el momento, ya apuntan a auténticos parches cuyos resultados o consecuencias nefastas ya asoman a la realidad, no solo son inservibles para superar la crisis energética, sino también para la económica derivada de la anterior; aunque, esta última, hace tiempo que ya apuntaba hacia el mal camino, a pesar de los esfuerzos de nuestros dirigentes en disimularlo y en negar la mayor.

La descoordinación europea en este aspecto y el famoso sálvese quien pueda cuando el barco se hunde empiezan a ser tan patéticos, cada uno empieza a ir por su lado y ya se anuncian por la Comisión europea posibles medidas realmente crudas, de aplicación inmediata y sin miramientos; medidas, que incluso van contra los preceptos y pilares del libre mercado de la UE.

Pero, mucho me temo, que las repercusiones de estas acciones van más allá de las fronteras y actores europeos; la escasez de determinados materiales y materias primas, también afecta a la economía mundial, en el continente americano y en países con economías e industrias muy importantes en Asia como China, Japón, Corea del Sur y la India, lo que unido a las sequias y hambrunas actuales en África y al enorme crecimiento del precio de la energía, indudablemente se sumarán, como otros ingredientes más, a esta tremenda e inesperada ensalada de efectos tan perjudiciales como casi imprevisibles en su totalidad.

Otro fenómeno que se observa en este conflicto de guerra hibrida, es que las mismas o similares tácticas, métodos o procedimientos no solo son usados y con profusión por parte del atacante. El atacado también ha encontrado en ellos una vía de escape, reacción o contraataque mediante la financiación y alimentación del conflicto en su beneficio, a base del empleo de capacidades similares para debilitar las aspiraciones del contrario. La propaganda, los lastimeros y elocuentes discursos ante cámaras de diputados del mundo entero, aprovechando las nuevas tecnologías y los incansables contactos bilaterales, de momento, le están propiciando resultandos más rentables a Ucrania que a Rusia.

De lo contrario, hubiera sido imposible resistir durante seis meses y continuar manteniendo en jaque a un ejército, el ruso, que a pesar de todos sus defectos y grandes problemas de dirección, planeamiento, ejecución y falta de moral de combate, sigue siendo muy superior al ucranio. Un ejército, el ultimo, que está dotado de variopinto armamento y con un complejo y precipitado adiestramiento, aunque pletórico de moral de combate y constantemente regado con una ayuda externa, que en ciertos casos, es francamente importante y vital; aunque en algunos otros, como desde España, es meramente testimonial, a remolque y para cubrir el expediente.

Nos creímos que, como los planes rusos de una guerra relámpago no funcionaron inicialmente, irremisiblemente, Putin iba a perder la guerra. Yo no las tengo todas conmigo, porque la verdad, es que pocos pensaron en que aquella tan desastrosamente y mal llevada campaña inicial, se iba a convertir en un conflicto de este tipo.

 

NOTA: solo el azar o la casualidad, me ha llevado a publicar este trabajo, el mismo día [3 de septiembre de 2022] que el mundo debería estar rindiendo honores a un personaje que hace cuarenta años llevó a la URSS y al mundo a la paz, acabando con una situación de gravísima tensión mundial.

Hoy en las exequias por su muerte, no ha aparecido ningún mandatario ruso, norteamericano, de la UE o de los paísses de Europa, salvo el tantas veces díscolo y criticado primer ministro húngaro, Viktor Orbán.

Mandatarios el resto, que una vez más, muestran su ceguera ante la realidad de que si hace cuarenta años Gorvachov acabó con la guerra fría, hoy uno de sus sucesores en el cargo, nos ha devuelto a la misma situación de partida, pero no en base a la guerra fría, sino con la guerra hibrida.

 

* Coronel de Ejército de Tierra (Retirado) de España. Diplomado de Estado Mayor, con experiencia de más de 40 años en las FAS. Ha participado en Operaciones de Paz en Bosnia Herzegovina y Kosovo y en Estados Mayores de la OTAN (AFSOUTH-J9). Agregado de Defensa en la República Checa y en Eslovaquia. Piloto de helicópteros, Vuelo Instrumental y piloto de pruebas. Miembro de la SAEEG.

 

Artículo publicado originalmente el 03/09/2022 en https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/la-guerra-hibrida